Hola buenos días mi problema es el siguiente: Llevo con mi pareja 6 años y hace 3 meses descubri me

Hola buenos días mi problema es el siguiente: Llevo con mi pareja 6 años y hace 3 meses descubri mensajes con su ex, donde le proponia sexo insistentemente hace 3 años, ellos tienen una hija de 8 años. Cuando decidi estar con él yo no tenía hijos pero desafortunadamente quede embarazada y mi hija tiene 6 meses, cuando me entere de esa infidelidad fue porque revise el celular de mi hijastra y hay me di cuenta en conversaciones de facebook, si yo hubiera sabido antes escapo con mi embarazo pero ya es demasiado tarde, siento que lo quiero pero estoy totalmente decepcionada de él, les cogi fastidio a la hija de él y a la mamá. Pero tambien me comparo porque lo hizo, aunque los dos dicen que solo fue texto y no paso nada no les creo, le pedi un tiempo pero no quizo, quisiera escapar con mi hija porque me he vuelto furiosa, llena de ira, enojo, hoy discutimos y me dijo que me autoanalice que me recomiendan.

14 respuestas


Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo. Se entiende perfectamente la intensidad de lo que sientes: decepción, rabia, desconfianza y mucha confusión, todo en un momento muy vulnerable con una bebé de 6 meses. Hay varias cosas importantes que conviene ordenar: Primero, lo que has descubierto duele porque rompe la seguridad. Aunque haya sido “solo mensajes”, para ti es una traición, y eso es válido. No se trata de discutir si fue más o menos grave, sino de que ha afectado directamente a la confianza. Segundo, la reacción emocional que estás teniendo (ira, rechazo, necesidad de escapar) no es porque “estés mal”, sino porque estás desbordada. Estás gestionando a la vez una maternidad reciente, una decepción de pareja y un entorno emocional tenso. Es mucho para una sola persona. Tercero, algo importante: el rechazo hacia la hija de él y hacia su madre no es realmente sobre ellas, sino una extensión del dolor que sientes hacia él y la situación. Esto es clave trabajarlo, porque si no, puede complicar mucho más la convivencia y hacerte sentir peor contigo misma. Cuarto, ahora mismo estás en un estado emocional muy activado, y desde ahí es difícil tomar decisiones claras. La urgencia de “irme” o “escapar” suele aparecer cuando el dolor es muy alto, pero conviene bajar un poco esa intensidad antes de decidir. Sobre qué hacer: Necesitas parar el conflicto. No es momento de resolver la relación, sino de bajar la activación. Si las discusiones siguen, la herida se hace más grande. Pon límites claros, pero realistas. Por ejemplo, puedes necesitar espacio emocional aunque sigáis conviviendo. Un “tiempo” no siempre implica separarse físicamente, pero sí dejar de discutir constantemente. No entres en el bucle de comprobar o comparar. Eso solo alimenta la rabia y la inseguridad. Y muy importante: no tomes decisiones impulsivas con tu hija desde el enfado. Es fundamental que cualquier paso que des sea desde un lugar más sereno y pensado. Aquí hay dos caminos que se pueden trabajar, pero no ahora mismo: reconstruir la confianza o plantear una separación. Pero para cualquiera de los dos necesitas primero ordenar lo que sientes. Y respecto a lo que él te dijo de “autoanalizarte”: revisar cómo estás reaccionando puede ser útil, pero no para culpabilizarte, sino para entender qué te está pasando y cómo gestionarlo mejor. Este tipo de situaciones, si no se acompañan bien, se enquistan mucho y generan más daño del necesario. Si lo necesitas, puedes pedirme cita online. Además, dispongo de un servicio de 15 minutos gratuitos online que puede servirte para orientarte mejor y ayudarte a dar los primeros pasos con más claridad.

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Gracias por compartir lo que estás viviendo con tanta sinceridad. La situación que describes es muy dolorosa y removida, y es completamente comprensible que te sientas llena de ira, decepción y confusión. Hay varios aspectos importantes aquí. Por un lado, el descubrimiento de esos mensajes ha roto la confianza en la relación. Aunque hayan ocurrido hace años, para ti el impacto es actual, porque te enteraste ahora. En psicología decimos que la herida se activa en el momento del descubrimiento, no cuando ocurrió el hecho. Por eso duele tanto como si fuera reciente. Por otro lado, estás en un momento muy sensible: acabas de ser madre hace solo 6 meses. Esto implica cambios físicos, emocionales y hormonales muy intensos. En esta etapa, cualquier situación de estrés o traición se vive con mucha más intensidad. Tu reacción no es exagerada, es una respuesta emocional a una acumulación de factores muy fuertes. También es importante hablar de algo que tú misma reconoces: el enfado que estás sintiendo hacia la hija de él y hacia la madre. Esto es más común de lo que parece en estas situaciones, pero conviene entenderlo bien: la rabia no es realmente hacia la niña, sino hacia lo que representa (la historia con su ex, la traición, la comparación). Poder diferenciar esto es clave para no actuar desde ese impulso. Respecto a lo que sientes hacia tu pareja: puedes quererlo y al mismo tiempo estar profundamente decepcionada. Ambas cosas pueden coexistir. El problema aquí no es solo lo que hizo, sino: que lo ocultó, que tú lo descubriste por otra vía, que ahora te cuesta creer su versión. Sin confianza, la relación se tambalea. Sobre lo que te dijo de “autoanalizarte”: es cierto que mirar hacia dentro siempre ayuda, pero eso no significa que la responsabilidad sea tuya ni que tengas que invalidar lo que sientes. Ahora, sobre qué hacer: primero, no tomes decisiones impulsivas desde la rabia, como “escapar” de inmediato. Entiendo el impulso, pero es importante que cualquier decisión (quedarte o irte) sea lo más consciente posible, no solo una reacción al dolor. Segundo, necesitas espacio emocional, aunque él no quiera darte “un tiempo” formal. Puedes empezar a marcarlo tú: reducir discusiones, tomar distancia en conversaciones que escalen, priorizar tu calma y la de tu bebé. Tercero, hay una conversación pendiente, pero no desde el ataque, sino desde la claridad: ¿Qué necesitas tú para poder seguir en la relación?, ¿Él está dispuesto a asumir responsabilidad y reconstruir la confianza? Porque esto no se soluciona solo con “decir que no pasó nada”. Cuarto, cuida mucho tu estado emocional. La ira constante te está desgastando, y eso también impacta en tu bienestar y en tu maternidad. No se trata de reprimir lo que sientes, sino de poder gestionarlo sin que te desborde. Y algo muy importante: tienes derecho a decidir no continuar en una relación donde te sientes traicionada, pero también tienes derecho a intentar reconstruirla si él muestra cambios reales. Lo importante es que no te quedes en un lugar donde solo hay dolor y desconfianza constante. Si te es posible, buscar apoyo psicológico sería muy recomendable en este momento. Te ayudaría a ordenar todo lo que estás sintiendo y a tomar una decisión más clara y firme. No estás exagerando. Estás herida. Y desde ahí, necesitas tiempo, claridad y cuidado para decidir qué hacer con tu vida y la de tu hija.


Hola, Entiendo lo que estás sintiendo. La decepción y la rabia tras una traición son muy intensas, y más con un bebé de por medio. Clave: no tomes decisiones impulsivas desde la ira. Ahora necesitas bajar intensidad y cuidarte tú y a tu hija. Lo que te pasa es normal: desconfianza, comparaciones, rechazo hacia la situación. Pero ojo, la hija de él no es responsable. Para avanzar: – Necesitas claridad: ¿él reconoce lo que hizo y muestra cambios reales o lo minimiza? – Espacio emocional: aunque él no quiera, tú puedes tomar distancia para pensar. – Apoyo: no lo gestiones sola. Si no hay responsabilidad ni reparación por su parte, la relación se va a sostener con mucho desgaste. Ahora el foco eres tú: regular esa ira y decidir desde calma, no desde el dolor. Un saludo, Dolo Boix · Psicología · CV 18993


Desde luego, querida amiga, tienes todo el derecho del mundo a distanciarte y tomarte un tiempo de reflexión y cura de tu ira totalmente justificada por tal engaño sostenido en el tiempo. Sólo cuando tu estés sola contigo misma, podrás valorar con cierta objetividad, todo lo que ha pasado, ponerlo en contexto, darle la importancia justa y ver qué sientes y si puedes recomponer la confianza con tu actual pareja. Lamento profundamente que hayas pasado por esa experiencia, porque desde el principio estuviste en una situación de inferioridad en tanto que ellos tenían una familia, y tú, con todo tu valor y amor, viniste de fuera a aportar y lo has hecho. Desde luego te deben un perdón muy grande y darte tiempo para reflexionar y poder perdonar cuando tu ira baje y , y puedas controlar esa emoción básica tanto hacia él como hacia otros miembros de "su familia". Creo que si tienes la oportunidad, deberías tratarte el control de la ira, pero sobre todo desde el espacio propio ( alternativa habitacional para ti o para él) para que las cosas vuelvan a su sitio. Si él te ha pedido perdón y tú aún lo quieres, podría ser la piedra de toque para refundar tu familia, si lo consideras, pero siempre poniendo tu algunas condiciones y límites básicos para proteger tu integridad. Tanto para el problema de pareja ( largo plazo) como para el de tu Ira ( corto-medio plazo), te brindo mi ayuda, Atentamente, J.Carlos Pérez Hinojosa psico.carlos.tcc

Juan Carlos Pérez Hinojosa

Juan Carlos Pérez Hinojosa

Psicólogo

Villanueva del Rio y M

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Gracias por compartir algo tan doloroso. Lo que estás sintiendo es muy humano en una situación así: aparece mezcla de decepción, enojo, desconfianza, comparación y también miedo por el futuro, especialmente ahora que tienes una hija pequeña. Descubrir conversaciones con contenido íntimo con una ex pareja, aunque hayan ocurrido en el pasado, suele impactar mucho porque rompe la sensación de seguridad en la relación. Es normal que eso genere dudas, pensamientos repetitivos y cambios emocionales intensos. No significa que estés “exagerando”, sino que estás intentando procesar algo que afecta directamente a tu confianza. También es comprensible que te estés cuestionando, que aparezca la comparación o incluso rechazo hacia personas relacionadas con la situación. Son reacciones emocionales que suelen aparecer cuando hay una herida de confianza y la información llega de forma inesperada. En paralelo, hay algo importante a tener en cuenta: en medio de este estado emocional tan cargado, tomar decisiones impulsivas puede hacer que luego te sientas aún más sobrepasada. Por eso, más que actuar desde la furia o la urgencia, puede ser útil darte un espacio para estabilizarte primero y luego evaluar con más claridad qué necesitas tú y qué es lo mejor para ti y para tu hija. La petición de “autoanalizarte” puede sonar fría en un momento así, pero en el fondo apunta a algo útil si se enfoca correctamente: entender qué estás sintiendo, qué necesitas, qué límites son importantes para ti y qué estás dispuesta a aceptar o no en una relación. Aquí lo más relevante no es solo lo que él haya hecho, sino cómo te está afectando a ti, cómo se está gestionando la confianza ahora, y si hay condiciones reales para reconstruirla. Eso es lo que define si la relación puede continuar de una forma sana o no. Dado el nivel de malestar que describes, sería muy recomendable que puedas contar con un espacio propio donde trabajar todo esto con calma, ordenar ideas y tomar decisiones sin sentirte desbordada por la emoción del momento. Si lo deseas, puedo acompañarte en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), también online o a domicilio en la zona norte de Madrid, para ayudarte a gestionar esta situación y aclarar el camino de la forma más segura posible para ti y tu hija. No tienes que resolver todo esto en un solo momento, la calma y la paciencia, son valores que en estos momentos son importantes para ti.


Hola, Es muy comprensible cómo te sientes. Descubrir algo así, aunque haya pasado hace años, puede generar una mezcla muy intensa de dolor, rabia, decepción y desconfianza. Además, estás en un momento muy sensible con una bebé de pocos meses, lo que hace que todo se viva con más intensidad emocional. También es importante entender que esa ira que sientes no aparece “porque sí”, sino como reacción a una herida de confianza. El problema es que, cuando esa emoción se mantiene muy alta, puede acabar afectándote a ti (y a tu bienestar diario) y también a cómo te relacionas con él y con su entorno, como estás notando con tu hijastra. Eso no te define, pero sí es una señal de que necesitas parar y atender lo que te está pasando. Ahora mismo no se trata tanto de tomar decisiones impulsivas como “escapar”, sino de darte un espacio para aclararte: ¿qué necesitas para poder confiar?, ¿qué límites quieres poner?, ¿qué estarías dispuesta a trabajar y qué no? Esto no se resuelve solo con que él diga que no pasó nada, sino con hechos, tiempo y, sobre todo, con cómo tú te sientes. Si te es posible, buscar apoyo psicológico puede ayudarte mucho a gestionar esa rabia, ordenar lo que sientes y tomar decisiones desde la calma y no desde el desborde emocional. No tienes que atravesar esto sola, y es un momento importante para cuidarte a ti y a tu hija. Un saludo, David

David García Díaz

David García Díaz

Psicólogo

Vall de Uxó

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Es completamente comprensible que sientas esa mezcla de ira, decepción y rechazo. Estás atravesando un duelo por la pérdida de la confianza, sumado a la vulnerabilidad emocional del postparto (6 meses), lo cual intensifica cualquier crisis. Lo que experimentas no es falta de autocontrol, sino una respuesta al trauma de la traición. Aquí algunas recomendaciones clave: Valida tu emoción: No te sientas culpable por tu rabia o el "fastidio" hacia su entorno; es una reacción defensiva. Sin embargo, no permitas que esa ira guíe decisiones impulsivas sin antes estabilizarte. Diferencia responsabilidad: El "autoanálisis" no debe ser para culparte, sino para entender qué límites necesitas poner ahora. Quien rompió la confianza fue él, y es él quien debe trabajar en repararla, no tú en "olvidar". Busca apoyo especializado: La combinación de una crisis de pareja con un bebé pequeño requiere acompañamiento profesional (psicoterapia). Es vital evaluar si existe depresión postparto agravada por el conflicto. Prioriza tu paz: Si el ambiente es insostenible, busca un espacio seguro (familia o amigos) para calmar el sistema nervioso antes de decidir el futuro de la relación. El tiempo y la distancia emocional son necesarios para decidir si quieres reconstruir o retirarte.


Buenas. Lo que estás sintiendo es completamente entendible: descubriste algo que rompe la confianza, y además estás en una etapa muy sensible con una bebé de 6 meses. En estos momentos es probable que tus emociones estén desbordadas. No es momento de tomar decisiones importantes. Sin embargo, si que es buen momento de pensar en que tipo de relación quieres y si la persona con la que estás puede dártelo. Tus necesidades y límites tienen que ser compatibles con los suyos, sino es así, es difícil que la relación funcione. En estos momentos puede ser útil buscar ayuda profesional para que te acompañe en este proceso. Te deseo lo mejor y Mucha fuerza. Alba

Alba Rodríguez Garfias

Alba Rodríguez Garfias

Psicólogo

Las Palmas de Gran Canaria

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Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo. Es normal que te sientas profundamente herida, decepcionada y con mucha rabia ante una situación así. Cuando la confianza se rompe en la pareja, aparecen muchas emociones intensas y, a veces, cuesta incluso pensar con claridad. En un proceso terapéutico puede ser muy importante que tengas un espacio seguro para ordenar lo que has vivido, comprender cómo te está afectando y ver qué necesitas realmente en este momento. También será fundamental trabajar esa herida emocional, la gestión del enfado y los límites, para que todo esto no te desborde aún más. Un buen acompañamiento psicológico puede ayudarte a sostener este proceso con más claridad, cuidado y herramientas. Un abrazo

Sagra González

Sagra González

Psicólogo

Móstoles

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Lo que estás sintiendo tiene mucho sentido. Descubrir una infidelidad, aunque haya sido en el pasado, rompe algo muy importante en la pareja: la confianza. Y más aún estando en un momento tan sensible como el de la maternidad. Es normal que aparezcan emociones: • Ira, decepción, rabia • Comparaciones • Rechazo hacia su entorno (aunque no sea justo para la niña, ya que ella no tiene nada que ver con lo que hacen sus padres) Pero hay algo importante para ti: Tomar decisiones desde la rabia suele llevarnos a más dolor, ya que no siempre calculamos las consecuencias de nuestras decisiones. Ahora mismo estás muy desbordada emocionalmente, y eso no significa que estés “mal”, sino que necesitas espacio y tiempo para procesarlo para poder ver lo mejor para ti. Algunas ideas: • Intenta no tomar decisiones impulsivas (como “escapar”) en este estado. • Diferencia entre lo que sientes y lo que quieres hacer a largo plazo. • La relación solo podrá reconstruirse si hay responsabilidad real por su parte y un trabajo conjunto. También sería importante cuidar ese rechazo hacia la hija de él, porque ella no es responsable de lo ocurrido. Si lo necesitas, puedo ayudarte a gestionar toda esta carga emocional y a decidir con más claridad qué hacer con la relación sin hacerte más daño en el proceso.


Es comprensible que sientas esa rabia y decepción profunda; descubrir una traición, aunque sea pasada, rompe la seguridad del hogar justo cuando más vulnerable te sientes con un bebé de 6 meses. La ira que experimentas hacia él, e incluso el rechazo hacia su otra hija, es una respuesta emocional al sentimiento de injusticia y a la comparación constante que ahora haces. No es que sea "demasiado tarde", sino que el impacto de la noticia ha chocado con tu realidad de madre reciente, generándote un nudo de frustración. El "autoanálisis" que él te pide no debe ser para culparte, sino para que tú decidas qué límites necesitas para recuperar tu paz. Te sugiero que iniciemos un espacio terapéutico donde puedas procesar esta traición sin que la ira tome las riendas de tu vida.


Siento mucho el dolor, la rabia y la sensación de traición que estás viviendo; descubrir mensajes de ese tipo cuando estás embarazada y con una hija pequeña te coloca en una situación de vulnerabilidad emocional y práctica, y es normal que quieras escapar y proteger a tu bebé. Te hablo como Psicología Online Ernesto y te doy un plan claro y práctico para ordenar emociones y pasos concretos sin actuar en caliente. Primero, cuida tu seguridad y la del bebé: si sientes que la convivencia te pone en riesgo emocional o físico, busca un lugar seguro donde quedarte temporalmente con tu hija, aunque sea casa de una persona de confianza; si no hay riesgo físico inmediato, evita tomar decisiones impulsivas en el pico de la ira y respira para no cerrar opciones. Segundo, documenta y preserva la evidencia que encontraste: haz capturas de pantalla, guarda fechas y conversaciones, y copia cualquier prueba en un lugar seguro; esto te servirá para ordenar la realidad y, si fuera necesario, para asesoría legal. Tercero, protege la salud sexual y pediátrica: solicita pruebas de infecciones de transmisión sexual para ti y para él si hubo riesgo, y mantén al día las revisiones pediátricas de tu bebé; pedir pruebas no es una acusación, es una medida de cuidado. Cuarto, organiza apoyo práctico y emocional: activa tu red (familia, amigas) para que te acompañen, te ayuden con la bebé y te sostengan mientras decides; no te aísles. Quinto, consulta con un abogado de familia cuanto antes para conocer tus derechos sobre custodia, manutención y medidas provisionales; explícale tu situación y la documentación que tienes para que te oriente sobre los pasos legales más prudentes en este momento. Sexto, marca límites claros con él y comunica lo que necesitas ahora: si no quieres convivir mientras procesas, pide un tiempo y espacio físico; si decides quedarte, exige transparencia (explicaciones concretas sobre la naturaleza de esos mensajes, si hubo algo más, y un compromiso verificable de no contacto con la ex) y plazos para evaluar la sinceridad de su respuesta. Sé firme en lo que toleras y en las consecuencias si no se respetan tus límites. Séptimo, evita confrontaciones públicas o humillaciones que puedan empeorar la situación; busca una conversación sobria y planificada cuando estés más estable emocionalmente, y si temes que no puedas mantener la calma, hazla en presencia de un mediador o con asesoría legal. Octavo, trabaja la ira y la decepción con apoyo terapéutico: la rabia es legítima pero si la dejas sin procesar puede llevarte a decisiones que luego lamentes; la terapia te ayudará a poner límites, a decidir si quieres intentar reparar la relación y bajo qué condiciones, o a planear una salida ordenada. Noveno, protege la relación con la hijastra si convives con ella: evita descargar tu rabia sobre la niña; si la situación con la madre de la niña o con la familia se complica, mantén la calma y prioriza el bienestar de los menores. Décimo, pon plazos y pasos concretos para no quedarte en la incertidumbre: por ejemplo, en una semana reunir pruebas y consultar abogado; en dos semanas decidir si pides separación temporal; en un mes evaluar si hay transparencia y cambios reales. Por último, si te sirve, te ofrezco una consulta psicológica online conmigo para acompañarte en este proceso: podemos ordenar las emociones, preparar la conversación con él, diseñar el plan de salida si decides marcharte y coordinar con tu abogado los pasos prácticos para proteger a tu hija y a ti. Cuando quieras coordinamos la primera sesión y lo trabajamos juntos.


Hola, buenos días. Gracias por compartir algo tan delicado, de verdad. Se nota que estás atravesando un momento muy intenso emocionalmente, con muchas capas: decepción, rabia, celos, comparación… y además con un bebé de solo 6 meses, que ya de por sí es una etapa muy vulnerable a nivel psicológico y físico. Voy a hablarte con claridad y cercanía, como hago en consulta. Lo que estás sintiendo es completamente comprensible. Has descubierto algo que para ti es una traición, aunque haya ocurrido hace años. Para el cerebro emocional, no importa tanto “cuándo pasó”, sino cómo lo vives tú ahora. Y en tu caso, lo estás viviendo como una ruptura de confianza muy profunda. Por eso aparece esa mezcla de: Ira intensa Rechazo hacia su entorno (su hija, su ex) Necesidad de huir Dudas constantes (“¿por qué lo hizo?”) Además, hay un factor muy importante: acabas de ser madre. En esta etapa, las emociones están más a flor de piel, hay más sensibilidad al abandono, a la inseguridad, y al miedo. Todo esto amplifica lo que estás sintiendo. Ahora bien, hay varios puntos clave que me gustaría que pudieras reflexionar: 1. No estás obligada a decidir ahora mismo Tu impulso de “escapar con tu hija” nace de la saturación emocional, no de la calma. Y las decisiones importantes en pareja conviene tomarlas desde un lugar más sereno. No significa que tengas que quedarte sí o sí, sino que necesitas espacio emocional antes de decidir. 2. La ira que sientes necesita salida, pero no destrucción La rabia no es mala. Es una emoción que aparece cuando sentimos injusticia o daño. El problema es cuando se acumula y empieza a salpicar a todo: pareja, hijastra, ex… incluso a ti misma. Aquí es donde trabajamos mucho en terapia cognitivo-conductual: Identificar pensamientos que alimentan la ira (“me engañó”, “todo es mentira”, “no puedo confiar”) Aprender a regular la emoción para que no te controle Y transformar esa rabia en decisiones más conscientes 3. El foco no debería ser la ex ni la hija Entiendo ese rechazo, es muy humano, pero en realidad el conflicto es con tu pareja. Cuando el dolor no se procesa bien, el cerebro busca “culpables alrededor”. Aquí es importante recolocar el foco para no generar más sufrimiento innecesario. 4. La confianza está rota, y eso requiere trabajo real Aunque él diga que “solo fueron mensajes”, para ti ha sido una infidelidad emocional. Y eso no se resuelve con minimizarlo. Si quisierais continuar, haría falta: Transparencia total por su parte Validación de tu dolor (no decirte que te “autoanalices” como única respuesta) Y reconstrucción progresiva de la confianza Si él no está dispuesto a eso, es un dato importante para ti. Desde la terapia cognitivo-conductual, trabajaríamos contigo varias cosas muy concretas: Gestión de la ira (para que no te domine ni te haga actuar impulsivamente) Reestructuración de pensamientos (esas comparaciones y dudas constantes) Toma de decisiones consciente (quedarte o irte, pero desde la calma, no desde el desbordamiento) Y también tu bienestar como madre reciente, que ahora mismo es fundamental Te hablo también desde mi experiencia personal y profesional —llevo muchos años acompañando a personas en situaciones de pareja, duelos y crisis emocionales— y sé que cuando hay tanta intensidad, lo primero no es decidir, sino estabilizarse emocionalmente. No estás exagerando. No estás “loca”. Estás herida. Y desde ahí, lo importante es: cuidarte entender lo que sientes y decidir con claridad, no desde el impulso Si lo necesitas, estaré encantada de acompañarte en este proceso, porque no tienes que atravesarlo sola. Pilar Rapela, tu psicóloga amiga

Pilar Rapela

Pilar Rapela

Psicólogo

Zaragoza

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Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Por cómo lo cuentas, estás viviendo una mezcla muy intensa de dolor, rabia, decepción y sensación de engaño. Descubrir mensajes sexuales de tu pareja hacia su ex, aunque hayan ocurrido hace años, puede sentirse como una traición actual, sobre todo si tú estabas construyendo una familia con él y ahora tenéis una bebé de 6 meses. Es comprensible que no le creas fácilmente. La confianza no se recupera porque él diga “no pasó nada” o porque te pida que te autoanalices. Si hubo mensajes insistentes proponiendo sexo, eso ya es un hecho importante y necesita ser asumido con responsabilidad. Él tendría que poder reconocer el daño, responder con claridad, aceptar tus tiempos y no presionarte para que sigas como si nada. Ahora bien, la hija de él no es responsable de lo que hicieron los adultos. Entiendo que ahora sientas rechazo hacia ella y hacia su madre porque todo se ha mezclado emocionalmente, pero la niña no debe cargar con la infidelidad, los mensajes ni el conflicto de pareja. Ese fastidio probablemente viene del dolor y de la comparación, pero sería importante trabajarlo para no hacer daño a una menor ni aumentar más la tensión familiar. También es importante que no tomes decisiones fuertes solo desde la furia. Decir que quisieras escapar con tu hija muestra el nivel de desesperación que estás sintiendo. Si necesitas distancia, puede ser válido pedir espacio, apoyarte en tu familia o buscar un lugar seguro unos días, pero intenta hacerlo de forma ordenada y con asesoramiento si hay temas legales, económicos o de custodia. Mi recomendación sería que busques ayuda psicológica para ti cuanto antes. No porque tú seas “el problema”, sino porque estás muy activada emocionalmente y necesitas recuperar claridad. Después, si él está dispuesto a asumir responsabilidad, una terapia de pareja podría ayudar a valorar si hay posibilidad real de reconstruir la confianza. Si él minimiza, te culpa o se niega a hablar con honestidad, eso también será información importante para decidir. Si en algún momento la rabia se vuelve difícil de controlar, si temes hacerte daño, hacer daño a alguien o actuar de forma impulsiva con tu bebé, pide ayuda urgente a una persona de confianza, acude a urgencias o llama a emergencias. En situaciones de desbordamiento, la prioridad es protegeros. La terapia psicológica, puede ayudarte a ordenar lo ocurrido, manejar la ira, diferenciar amor de dependencia, trabajar la comparación con la ex, proteger el vínculo con tu bebé, poner límites claros y decidir si esta relación puede repararse con hechos o si necesitas tomar distancia para cuidarte. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.

Jesús Seijas Queral

Jesús Seijas Queral

Psicólogo

Pozuelo de Alarcón

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Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.