Llevo meses encontrandome muy mal y eso afecta muchísimo más a mis problemas de salud mental pero no
Llevo meses encontrandome muy mal y eso afecta muchísimo más a mis problemas de salud mental pero no puedo ir al médico. He cancelado la cita 3 veces porque me da miedo ,estoy saturada y es que ya en el camino me agobio muchísimo y me pongo a llorar automáticamente. Y me da muchísima impotencia porque ya cualquier cosa que me pase ya se achaca a lo emocional ( más si no puedo aguantar las ganas de llorar de verdad es imposible). Yo voy desesperada, muchísimo porque estoy tan agotada de encontrarme mal físicamente . Estoy harta que me invaliden aunque me duela de verdad y me digan que todo es ansiedad y ni me miren casi. Siento como si estuviera loca, por eso hasta cuando me encuentro muy mal ya ni quiero pisar un médico. A veces quiero coger y gritar ey estoy aquí y me duele de verdad y necesito ayuda porfavor porque NO PUEDO MÁS.
19 respuestas
Gracias por contar algo que, por cómo lo describes, llevas demasiado tiempo sosteniendo con muchísimo agotamiento. Hay una idea que me parece importante aclarar: que estés ansiosa, que llores o que tengas antecedentes de problemas de salud mental no significa que tus síntomas físicos sean imaginarios ni que no merezcan ser valorados. Las emociones pueden influir en cómo vivimos determinados síntomas, pero eso no debería impedir una exploración médica adecuada cuando existe un malestar físico persistente. Además, después de varias experiencias en las que te has sentido poco escuchada, es comprensible que ahora la propia idea de acudir al médico active muchísimo miedo. Parece haberse creado un círculo muy difícil: te encuentras mal, necesitas ayuda, anticipas que no te van a creer, aumenta la ansiedad y finalmente no consigues acudir o llegas completamente desbordada. Quizá ahora el objetivo no sea obligarte a “ir tranquila”, porque probablemente no puedas, sino buscar la forma de ir aunque tengas miedo. Puedes acudir acompañada por alguien de confianza, llevar por escrito tus síntomas, desde cuándo aparecen y cómo afectan a tu vida, e incluso explicar al comenzar la consulta algo tan sencillo como: “Estoy muy nerviosa porque anteriormente me he sentido invalidada, pero necesito que podamos valorar estos síntomas físicos”. Llorar durante una consulta tampoco invalida lo que estás contando. Estar desesperada porque llevas meses encontrándote mal puede hacer que aparezca el llanto precisamente porque estás agotada. Y si esta dificultad para acudir al médico se ha vuelto tan intensa que estás cancelando repetidamente citas que necesitas, también sería importante trabajar ese miedo con un profesional de salud mental. No para concluir que “todo es ansiedad”, sino para ayudarte a recuperar la capacidad de pedir ayuda y sentirte más segura cuando lo haces. No tienes que demostrar que estás suficientemente tranquila para merecer que te escuchen. Necesitas poder explicar lo que te ocurre y que tanto tu malestar físico como emocional sean atendidos con seriedad.
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Hola. Para intentar cortar con el ciclo del miedo y el pensamiento, sería importante buscar algún otro profesional que te brinde mayor confianza y escucha, para no sentir que invalidan tu sufrimiento. Y pedir que alguien de tu entorno te acompañe en las primeras visitas.
Hola. Hay una parte de lo que cuentas que me parece especialmente importante: que tengas ansiedad o problemas psicológicos no significa que cualquier síntoma físico que presentes deba atribuirse automáticamente a la ansiedad. Ambas cosas pueden coexistir. Si llevas meses encontrándote físicamente mal, mereces una valoración médica adecuada. Ahora se ha creado además una trampa muy difícil: necesitas acudir al médico porque te encuentras mal, pero las experiencias anteriores de sentirte invalidada han hecho que la propia consulta se haya convertido en una amenaza. Cancelas la cita para escapar de esa angustia y, en ese momento, probablemente sientes cierto alivio; después continúas encontrándote mal, aumenta la preocupación y la siguiente cita resulta todavía más difícil. Es así como la evitación puede hacer crecer progresivamente el miedo. Por eso no esperaría a conseguir estar tranquila para acudir. Quizá esa tranquilidad no llegue antes de hacerlo. El objetivo puede ser mucho más concreto: ir teniendo miedo, incluso ir llorando si aparece el llanto. Llorar delante del médico no invalida tus síntomas físicos ni demuestra que estos sean psicológicos. Puedes incluso llevar por escrito algo muy sencillo: desde cuándo tienes los síntomas, cuáles son, con qué frecuencia aparecen, qué los empeora o mejora y qué necesitas consultar. Y explicar al comienzo: “Tengo mucha ansiedad al venir al médico porque anteriormente he sentido que mis síntomas se atribuían rápidamente a ella. Sé que tengo problemas emocionales, pero necesito que valoremos también estos síntomas físicamente”. No necesitas defender durante media hora que tu dolor es real. Si puedes, las primeras veces ve acompañada por alguien de confianza. No para que haga las cosas por ti, sino para ayudarte a atravesar ese momento sin volver a cancelar. El objetivo es romper gradualmente la asociación entre “ir al médico” y “no voy a poder soportarlo”. Y una cosa más: cuando dices «NO PUEDO MÁS», si significa agotamiento y desesperación por encontrarte así, ya es motivo suficiente para pedir ayuda. Si además significa que estás pensando en hacerte daño, en morir o temes perder el control, busca atención urgente y díselo inmediatamente a alguien cercano. No tienes que elegir entre que te atiendan psicológicamente o que estudien tus síntomas físicos. Necesitas que ambas dimensiones sean atendidas sin que una anule automáticamente a la otra. Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente este miedo que ya te impide acudir al médico y el círculo de ansiedad y evitación que se ha creado alrededor de las consultas, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
Te leo y se percibe con absoluta claridad el nivel de agotamiento, desesperación y sobrecarga con el que estás cargando. Es una situación enormemente difícil, sentir un malestar físico real y continuado, necesitar respuestas, y encontrarte al mismo tiempo con una barrera enorme de miedo y angustia que te impide cruzar la puerta de la consulta. Entiendo perfectamente esa frustración e impotencia cuando sientes que tus síntomas físicos se reducen o se atribuyen de forma automática a "ansiedad" o "problemas emocionales". Sentir que no te escuchan o que se invalida tu dolor genera una desprotección profunda, y es comprensible que termines sintiendo que ya no quieres ni pisar un centro médico. Lo que estás sintiendo no significa que estés "loca" ni invalida el dolor físico que experimentas. Cuando la anticipación de ir al médico genera un nivel de agobio que termina en llanto y en la cancelación de la cita, se produce un bucle muy desgastante: el malestar físico persiste, la necesidad de atención médica aumenta y la angustia previa se vuelve cada vez más intensa. Para poder abordar esta situación, es importante diferenciar dos vías de trabajo complementarias: Atención y diagnóstico del malestar físico: es fundamental que puedas recibir una evaluación médica adecuada sobre lo que te ocurre a nivel corporal, garantizando que tus síntomas sean escuchados y examinados con el rigor que merecen. Acompañamiento en el bloqueo y la angustia: trabajar la respuesta de agobio, el miedo a la consulta y el impacto emocional que produce la invalidez percibida, de modo que ir al médico deje de vivirse como una experiencia paralizante o aversiva. Dado que ir sola en este momento te resulta inviable, considera algunas pautas prácticas para facilitar ese paso: Ir acompañada de alguien de confianza: acudir con una persona que conozca tu situación y pueda servirte de apoyo, o incluso hablar por ti si en ese momento te bloqueas o rompes a llorar. Llevar notas por escrito: redactar en casa una lista clara y breve con tus síntomas físicos, cuándo empezaron y cómo te afectan. Entregar esta nota al profesional sanitario puede ayudarte a transmitir la información sin la presión de tener que explicarlo verbalmente en pleno pico de malestar. Expresar la necesidad de escucha: comunicar desde el inicio que necesitas una revisión de los síntomas corporales independientemente del impacto emocional que estás sufriendo. Si el nivel de saturación es tan elevado que te impide realizar este proceso por ti misma, contar con el apoyo de un profesional de la psicología puede ser de gran ayuda para desactivar el bloqueo, procesar la impotencia acumulada y dotarte de herramientas para afrontar las citas médicas con mayor seguridad. Un abrazo. Laura Ramírez Sánchez. Psicóloga General Sanitaria M-38705 Especialista en ansiedad.
Hola, muchas gracias por compartir. Siento mucho el agotamiento, la impotencia y la soledad que transmites. Que tengas ansiedad o que llores durante una consulta no significa que estés “loca”, ni convierte automáticamente cualquier dolor físico en algo emocional. La ansiedad puede influir en el cuerpo, pero tus síntomas merecen ser escuchados y valorados con respeto. Después de haberte sentido invalidada, es comprensible que acudir al médico se haya convertido en una situación aterradora. No necesitas hacerlo de la forma más difícil. Podrías pedir que te acompañe alguien de confianza, solicitar inicialmente una consulta telefónica si está disponible o avisar al centro de que sufres mucha ansiedad al acudir. También puede ayudarte llevar por escrito qué síntomas tienes, desde cuándo, cómo han evolucionado y cuánto interfieren en tu vida. Si hablar se vuelve imposible, puedes entregar directamente esa nota. Podrías decirle al profesional: “Sé que la ansiedad puede influir, pero llevo meses encontrándome mal físicamente y necesito que me explique qué valoración considera necesaria y qué señales debo vigilar”. Llorar no resta credibilidad a lo que cuentas. Si no te sientes escuchada, tienes derecho a pedir otra opinión o cambiar de profesional. No intentes afrontar la próxima cita completamente sola: coméntalo también con tu terapeuta para preparar el trayecto y la consulta mediante pasos pequeños y acompañados. Haber cancelado tres veces no es un fracaso; muestra el nivel de saturación que estás soportando. Y quiero tomar en serio ese “no puedo más”: si estás pensando en hacerte daño, cuéntaselo a alguien de confianza y solicita ayuda urgente en emergencias o en una línea de crisis. Si aparece un empeoramiento físico intenso o repentino, acude también a urgencias. Mereces recibir ayuda tanto para tu sufrimiento emocional como para tus síntomas físicos. Un abrazo y mucha fuerza. Elbire Arana Psicóloga General Sanitaria Colegiada M-42807
Hola, Entiendo perfectamente tu frustración. Que exista ansiedad o que te pongas a llorar en consulta no significa que aquello que sientes físicamente no sea real ni que no merezca ser valorado. Además, después de varias experiencias en las que te has sentido poco escuchada, es comprensible que ahora incluso acudir al médico se haya convertido en una situación que te genera muchísimo miedo. Precisamente por eso intentaría no abandonar las revisiones médicas. Puede ayudarte ir acompañada por alguien de confianza, llevar por escrito los síntomas y lo que necesitas explicar, e incluso comenzar diciendo al profesional: “Estoy muy nerviosa porque anteriormente he sentido que todo se atribuía a la ansiedad y necesito sentir que también se valore la parte física”. Llorar o estar angustiada no invalida lo que estás contando. Y paralelamente creo que sería importante trabajar psicológicamente ese miedo que has desarrollado hacia las consultas. No para asumir que “todo es ansiedad”, sino para conseguir que la ansiedad no te impida pedir ayuda cuando realmente la necesitas. Si ves que sola te resulta imposible romper este círculo, en terapia se puede trabajar de forma gradual para que puedas volver a acudir al médico sin vivir cada cita con este nivel de sufrimiento. Un abrazo, David
Es comprensible que te sientas así después de meses encontrándote mal y de haber tenido experiencias en las que sentiste que no te escuchaban. Que exista ansiedad o malestar emocional no significa que los síntomas físicos no sean reales, ni que no merezcan ser evaluados. También puede ocurrir que el miedo y la angustia asociados a las consultas médicas lleguen a ser tan intensos que incluso acudir a una cita se convierta en algo que te desborda. En ese caso, no se trata de falta de voluntad. Es importante abordar también ese miedo, poco a poco y sin juzgarlo. Creo que sería importante que puedas recibir una valoración médica para tus síntomas físicos y, al mismo tiempo, apoyo psicológico para trabajar todo lo que esta situación está generando. Una cosa no debería excluir a la otra. Y, sobre todo, es importante que sepas que tiene sentido que te sientas tan agotada y desbordada después de llevar meses encontrándote mal y sintiendo que no te escuchan como necesitas. No estás exagerando por sentirte así. Mereces poder explicar lo que te pasa, que se valore tanto lo físico como lo emocional y encontrar un espacio en el que puedas sentirte acompañada. Si sientes que estás llegando a un punto en el que ya no puedes sostener todo esto por tu cuenta, intenta buscar apoyo y no atravesarlo en soledad. A veces, cuando llevamos demasiado tiempo sufriendo pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino una forma de empezar a cuidarnos.
Lo que estás contando suena realmente agotador, y entiendo que estés desesperada. Que tengas ansiedad no significa que cualquier síntoma físico sea “solo ansiedad”. Tus molestias son reales, aunque la ansiedad pueda empeorarlas o acompañarlas. Y llorar en consulta no significa que estés loca ni que estés exagerando. De hecho, estar tan saturada que ni siquiera puedas llegar al médico es una señal de que necesitas apoyo. No tienes que conseguir ir a consulta sintiéndote tranquila ni “bien”. También puedes hacer terapia online o pedir a alguien de confianza que te acompañe y hable por ti, si tú no puedes hacerlo. Y puedes llevar por escrito los síntomas físicos que tienes, desde cuándo y cuánto te limitan. Eso puede ayudarte a que no tengas que explicarlo todo mientras estás llorando. Tu médico debería poder valorar tanto tu estado físico como el emocional, sin asumir automáticamente que todo es ansiedad. Además, el tratamiento de la ansiedad merece revisarse si llevas tanto tiempo encontrándote así. No tienes que demostrar que estás enferma para merecer que te escuchen. Ahora mismo lo más importante es que no te quedes sola con esta desesperación. Estás muy sobrepasada y necesitas que alguien te ayude a sostener todo esto. Si quieres, podemos pensar juntas cómo conseguir que vayas a esa próxima cita sin tener que enfrentarte sola a ese miedo.
Estimada paciente, Entiendo perfectamente esa mezcla de agotamiento, rabia y desesperación que describes, porque no es solo el malestar físico, sino la sensación de no ser escuchada y de que todo lo que te pasa se reduzca a "ansiedad" como si eso no fuera suficiente. Y encima, cuando intentas ir al médico, tu cuerpo te boicotea con una ansiedad tan intensa que te impide siquiera llegar. Es un círculo complicado, y no es que estés loca, es que tu sistema nervioso está tan desbordado que cualquier amenaza, real o percibida, activa una respuesta de huida que te paraliza. Lo que muchas veces no se dice es que el cuerpo guarda memoria del dolor y del miedo, y cuando sientes que no te creen, esa sensación de invalidación se instala en lo más profundo y hace que cada nueva visita médica se convierta en una batalla anticipada. Es lógico que hayas cancelado tantas veces, porque tu cerebro puede asociar el médico con una experiencia de impotencia y soledad. Pero hay formas de romper ese bloqueo sin necesidad de forzarte a ir de golpe, empezando por desactivar esa respuesta de alarma antes de salir de casa, y también por aprender a comunicar tu malestar de una manera que los profesionales no puedan ignorar. En mi web josepsychology.com explico cómo abordo este tipo de bloqueos desde la raíz, con estrategias que te ayuden a retomar tu vida sin que tu cuerpo decida por ti. Te animo a que lo consultes y nos contactes si quieres una primera conversación. Un cordial saludo, José González
Siento mucho por lo que estás pasando, es una situación muy difícil y dolorosa. Ya que no puedes ir al médico de manera presencial, te recomendaría la consulta online con un psicologo/a experta en trauma o EMDR. El cuerpo habla de lo que calla la mente. Por lo poco que cuentas, estoy segura que esos dolores empezaron en un momento determinado, y en un contexto. La psicoterapia te puede ayudar a procesar lo ocurrido entonces, y de esta manera aliviar el proceso físico. Siempre se puede hacer un poco más, ten paciencia contigo misma. Si has llegado hasta aquí puedes empezar el proceso terapéutico. Adelante!
Hola. Parece que estás pasando por un momento muy difícil. No te encuentras con fuerzas para tomar soluciones sobre lo que te pasa. Seguramente estás teniendo mucha ansiedad que no te deja pensar con claridad. Podrías empezar por escribir lo que piensas y como te sientes. Qué miedos tienes y a qué, y por lo menos puedes ir liberando toda esa carga mental y emocional. Cuando estés algo más preparada intenta al menos dar un primer paso sencillo. Pedir cita, con el médico habitual y si es posible ir acompañada de alguien que te de seguridad. Si no es posible pide cita telefónica y no tienes que desplazarte, de esa forma te lo pones más fácil. Márcate un objetivo en tu agenda, el médico de familia te hará una primera orientación sobre lo que te pueda suceder. También puedes solicitar una primera consulta online con un psicólogo. En mi caso tengo la primera sesión informativa gratuita. Pero al menos da un pequeño paso para que puedas salir de ese círculo vicioso de inmovilidad y bloqueo. Un saludo.
Lo que estás viviendo es profundamente doloroso y tiene todo el sentido. Cuando una persona lleva meses encontrándose mal físicamente y, además, siente que cada vez que pide ayuda es invalidada o reducida a “es ansiedad”, se genera un círculo de desesperación muy intenso. El miedo a acudir al médico no aparece porque no quieras cuidarte, sino porque tu cuerpo ya asocia ese entorno a angustia, llanto automático y sensación de no ser escuchada. Es una reacción emocional aprendida, no un fallo tuyo. La saturación que describes —agobio en el camino, llanto que aparece sin poder evitarlo, impotencia, miedo a que no te tomen en serio— es típica cuando el sistema nervioso lleva demasiado tiempo funcionando en modo alerta. En ese estado, cualquier síntoma físico se vive como una amenaza y cualquier invalidación externa se siente como un golpe emocional. No estás “loca”: estás agotada, desbordada y sin un espacio seguro donde explicar lo que te pasa sin miedo a ser juzgada. Es importante entender que, aunque la ansiedad pueda influir en cómo percibes tus síntomas, eso no significa que tu malestar físico no exista. Muchas personas con ansiedad intensa tienen síntomas reales que necesitan ser valorados, y la falta de escucha médica puede aumentar todavía más la angustia. En estos casos, trabajar el origen del malestar —la mezcla de miedo, cansancio, frustración y sensación de no ser atendida— es fundamental para que puedas recuperar estabilidad y afrontar las citas médicas sin sentir que te rompes por dentro. En consulta suelo acompañar a personas que viven exactamente esto: miedo a pedir ayuda, llanto automático, invalidación, agotamiento físico y emocional. Juntos trabajamos en entender qué está sosteniendo ese bloqueo, cómo regular el sistema nervioso y cómo recuperar seguridad para poder expresar lo que te ocurre sin sentirte pequeña, sola o ignorada. Si lo deseas, puedes reservar una consulta psicológica online conmigo. En ese espacio podremos analizar tu caso con calma, comprender el origen de tu malestar y construir herramientas para que puedas volver a pedir ayuda sin miedo y sin sentir que estás al límite. Estoy aquí para acompañarte en este proceso.
Quizá haya que poder con menos. Dedicarse a si misma y con ello poder encontrar un nuevo lugar no tan frustrado ni doloroso desde el que pedir al Otro que se ubique para con su salud Cuídese con una profesional es una opción sana, eficiente y compartir carga también es hacerse cargo pero de un modo constructivo Un abrazo
Hola, buenos días. Lo que describes puede convertirse en un círculo muy difícil: te encuentras mal físicamente, temes que vuelvan a atribuirlo todo a la ansiedad, acudir al médico te genera cada vez más angustia y terminas evitando las consultas. Que exista ansiedad no significa que los síntomas físicos no sean reales ni que no deban valorarse médicamente. Sería importante no abandonar las revisiones. Puede ayudarte preparar por escrito los síntomas, desde cuándo aparecen, qué los empeora y qué necesitas consultar, e incluso acudir acompañada por alguien de confianza. También puedes explicar al médico desde el principio que las consultas te generan mucha ansiedad y que anteriormente te has sentido invalidada. Paralelamente, este miedo a acudir al médico y el nivel de saturación que estás viviendo pueden trabajarse en terapia mediante técnicas para reducir la ansiedad anticipatoria, la evitación y recuperar sensación de control. Puedes solicitar una cita conmigo desde mi perfil para valorar esta situación y preparar progresivamente las consultas médicas. Si cuando dices que «no puedes más» aparecen pensamientos de hacerte daño o de no querer seguir viviendo, busca ayuda urgente y no te quedes sola. Un saludo.
Está agotada de no ser escuchada. Cuando el dolor físico se achaca siempre a lo emocional, uno termina dudando de sí mismo. Esa es una violencia simbólica terrible. La pregunta no es "¿cómo dejo de llorar?", porque el llanto es su única voz en ese momento. La pregunta es ¿qué necesitaría escuchar de un médico para sentirse tomada en serio? Y aquí, en la consulta, usted no tiene que demostrar nada. El llanto tiene lugar. Yo la escucho sin diagnóstico previo. Madrid y/o online....
Tiene mucho sentido que estés agotada y desesperada después de tanto tiempo sintiéndote mal y, además, sintiendo que no te escuchan. Tener ansiedad no significa que todo lo que te pasa físicamente sea ansiedad, ni que estés exagerando. Y llorar cuando estás desbordada no hace que tu dolor sea menos real. También entiendo que ahora tengas miedo de volver al médico después de haberte sentido invalidada. Quizá puedas empezar por algo pequeño: ir acompañada, llevar por escrito lo que te ocurre o contar desde el principio que acudir a consulta te genera muchísima angustia. En terapia podríamos trabajar precisamente ese miedo y esa sensación de estar sola con todo esto, para que poco a poco puedas recuperar seguridad y sentir que tienes recursos para pedir la ayuda que necesitas.
Hola, siento mucho leer tu situación, debe de ser muy dolorosa. Evidentemente lo primero es descartar cualquier dolencia física como bien dices. Y después ver si hay algo emocional que esta afectando o el dolor emocional es debido a la impotencia y la frustración de la situación, en cualquier caso la terapia te puede ayudar mínimo a sobrellevar el dolor crónico y ademas quiza a reducir algún síntomas que reduzca un poco el dolor. Muchos ánimos.
Hola, gracias por explicar cómo te encuentras. Que estés llorando o tengas ansiedad no significa que el dolor físico no sea real ni que no merezca ser valorado adecuadamente. La ansiedad puede producir o intensificar síntomas físicos, pero no debería darse por hecho que todos se deben a ella sin una evaluación médica. Como llevas meses encontrándote mal, sería importante que pudieras acudir a la consulta. Para facilitarlo, podrías pedir a alguien de confianza que te acompañe, avisar previamente al centro de que tienes mucha ansiedad y llevar por escrito tus síntomas: cuándo comenzaron, cómo han evolucionado, qué los empeora y cómo afectan a tu vida. Incluso puedes entregar el papel si al llegar no consigues hablar. También puedes preguntar si es posible realizar primero una consulta telefónica. No tienes que dejar de llorar para que puedan atenderte. Paralelamente, un profesional de la psicología puede ayudarte a preparar el trayecto y la consulta mediante pasos graduales, para que el miedo no continúe impidiéndote recibir atención. La expresión «no puedo más» indica un nivel de sufrimiento muy elevado. Si tienes pensamientos de hacerte daño, de no querer vivir o crees que no puedes mantenerte a salvo, no te quedes sola: llama al 112, acude a urgencias o contacta con la Línea 024. Gracias por tu consulta. Un saludo.
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