Tuve 2 conductas sexuales cuando era una niña, muy graves, de pronto me llega ese recuerdo y me ator
Tuve 2 conductas sexuales cuando era una niña, muy graves, de pronto me llega ese recuerdo y me atormenta. Cuando mi hermana y yo teníamos como 5 o 7 años mas o menos, dormíamos juntas como en 4 ocasiones nos besabamos en la boca y alguna vez haciamos contacto genital. Siento que imitabamos cosas que veíamos en la tv. No lo justifico ahora se que estuvo mal. También cuando yo tenia 11 años aprox. Y mi prima 4, una vez nos fuimos a bañar juntas yo bese su parte intima, no recuerdo si fue curiosidad que sentía, pero me siento muy mal por la diferencia de edad, siento que fue abuso. eramos dos niñas, nunca mas lo hice, solo esa vez, No volvi atener conductas así. tengo estos dos recuerdos ahora de adulta y me siento muy mal ya tengo 32 años
2 respuestas
Hola. La curiosidad y la sexualidad infantil forman parte de una etapa de exploración y sensaciones que no están asociadas a lo genital. Es posible que esos juegos formen parte de esa etapa de descubrimientos.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Hola. Comprendo que recordar estas situaciones ahora, con la mirada y los criterios de una mujer adulta de 32 años, pueda generarte una culpa enorme. Pero hay un aspecto fundamental: no puedes juzgar a la niña que eras utilizando la conciencia, la sexualidad y la capacidad de comprensión que tienes actualmente como adulta. Lo que ocurrió con tu hermana cuando ambas teníais aproximadamente entre 5 y 7 años debe situarse en el contexto de dos niñas de edades similares. En la infancia pueden aparecer conductas de exploración, imitación o curiosidad corporal. El hecho de que hoy las consideres inapropiadas no significa que aquella niña tuviera la comprensión o las intenciones sexuales que tendría un adulto realizando esas mismas conductas. El episodio con tu prima merece una consideración diferente porque existía una diferencia importante de edad, aproximadamente 11 y 4 años. No sería adecuado que yo determinase a distancia, únicamente a partir de este relato y de un recuerdo de hace más de veinte años, exactamente cómo debe clasificarse aquel episodio. Pero tampoco te ayudaría convertir automáticamente a la niña de 11 años que eras en la persona adulta que hoy imaginas cuando utilizas la palabra «abuso». A los 11 años seguías siendo una menor y tu capacidad para comprender plenamente la sexualidad, los límites y las consecuencias no era la que tienes ahora. Además, cuentas algo muy relevante: ocurrió una vez, no volvió a repetirse y ahora, más de veinte años después, el recuerdo aparece y te atormenta. Por eso me interesaría mucho saber qué haces actualmente cuando aparece. Si reconstruyes una y otra vez la escena intentando recordar exactamente qué pensabas, buscas determinar si sentiste curiosidad o deseo, necesitas decidir definitivamente si aquello te convierte en una mala persona o buscas constantemente una respuesta que te absuelva, puedes quedar atrapada en un mecanismo obsesivo de culpa. La memoria tampoco funciona como una grabación perfecta. Intentar recuperar una certeza absoluta sobre cuál fue tu intención a los 11 años probablemente no te proporcionará la paz que buscas. Cada respuesta puede generar inmediatamente otra pregunta. No se trata de decir que «no pasó nada» ni de justificar cualquier conducta infantil. Se trata de colocar lo sucedido en su contexto y, sobre todo, evitar que un comportamiento aislado realizado siendo menor se convierta, veinte años después, en una sentencia sobre quién eres actualmente. Si estos recuerdos aparecen repetidamente, necesitas repasarlos, confesarlos, comprobar qué significan o buscar constantemente tranquilidad, te recomendaría trabajar específicamente la culpa y el posible mecanismo obsesivo que se ha construido alrededor de ellos. El objetivo no sería borrar tu pasado, sino conseguir que puedas mirarlo con responsabilidad sin condenar indefinidamente a la adulta por aquello que hizo una niña. Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar estos recuerdos, la culpa y la necesidad de encontrar una certeza sobre lo sucedido, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.

