Mi novio me dejó en enero sin ninguna explicación, desde entonces hemos mantenido el contacto varias
Mi novio me dejó en enero sin ninguna explicación, desde entonces hemos mantenido el contacto varias veces pero sin estar juntos. Hace unas semanas retomamos el contacto de nuevo y hace unos días quedamos para hablar, donde ya por fin me contó por que me dejó y me estuvo explicando. Me dijo que no sabe que le pasó pero que se arrepintió al momento de dejarme pero ya no supo como dar marcha atrás, que se acobardó, pero también me contó que en abril salió de fiesta, se emborrachó y se acostó con otra chica, que se arrepiente muchisimo de ello, y entendería que yo no quisiera volver con él, por que queremos retomarlo poco a poco, nada serio hasta que yo no consiga superar ese hecho. Sé que no son cuernos por que no estabamos juntos pero me duele muchisimo que haya echo eso, pero se que soy capaz de olvidarlo por que le quiero y él es todo para mí, pero no sé como dejar de pensar en ello, y olvidarme de eso. Necesito alguna recomendación, algún habito de ayuda que me ayude a dejar de pensar en ese momento.
12 respuestas
Es totalmente comprensible que te duela. Aunque no fueran cuernos porque no estabais juntos, eso no hace que el impacto emocional sea menor para ti. Estabas sufriendo la ruptura y descubrir que él estuvo con otra persona toca una herida que todavía estaba abierta. También me parece importante que no te exijas olvidarlo. Normalmente, cuanto más intentamos no pensar en algo, más presente se vuelve. En lugar de luchar contra ese pensamiento, intenta reconocerlo cuando aparezca: "Esto me duele porque le quiero y porque la ruptura fue muy difícil para mí". Si habéis decidido retomar el contacto, date tiempo. No necesitas superar esto de un día para otro. La confianza se reconstruye poco a poco, a través de lo que él haga y de cómo te vayas sintiendo en el presente. A veces la pregunta no es "¿cómo dejo de pensar en ello?", sino "¿qué necesito para sentirme segura y tranquila de nuevo?". Escúchate y respeta tus tiempos. El dolor suele ir perdiendo fuerza cuando se siente comprendido, no cuando se intenta borrar a la fuerza.
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Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Lo que te está pasando es comprensible. Aunque técnicamente no fuera una infidelidad porque no estabais juntos, emocionalmente puede doler como una herida de vínculo. Tú seguías conectada a él, seguías viviendo la ruptura con dolor, y saber que durante ese tiempo estuvo con otra persona puede activar imágenes, comparación, rabia, tristeza e inseguridad. No hace falta llamarlo “cuernos” para reconocer que te ha dolido. También conviene mirar otra parte de la historia: él te dejó sin explicación en enero, mantuvo cierto contacto contigo, no supo dar marcha atrás aunque dice que se arrepintió, y después te contó lo ocurrido con otra chica. Eso puede dejarte en una posición emocional muy difícil: por un lado quieres volver porque le quieres; por otro, una parte de ti se siente herida, confundida y quizá poco protegida por cómo gestionó todo. El objetivo ahora no debería ser “olvidar” rápido lo ocurrido para poder volver cuanto antes. Olvidar a la fuerza suele generar más obsesión. La mente insiste precisamente porque intenta entender si puede volver a confiar, si está a salvo y si no va a volver a sufrir. Sería más sano cambiar la pregunta: “¿Cómo puedo integrar esto sin que destruya mi paz ni me haga volver desde el miedo?” Para empezar, necesitas permitirte sentir lo que sientes sin castigarte. Puedes quererle y, al mismo tiempo, estar dolida. Puedes entender racionalmente que no estabais juntos y, aun así, sentir un impacto emocional fuerte. Las dos cosas pueden coexistir. También sería importante ir muy despacio. Decir “él es todo para mí” puede salir desde el amor, pero también puede indicar dependencia emocional o miedo a perderlo. Si vas a retomar el vínculo, convendría que no sea desde la idea de que necesitas superarlo rápido para no perderle. Eso te colocaría en una posición demasiado vulnerable. Para manejar los pensamientos repetitivos, puede ayudarte no alimentar la película mental. Cuando aparezca la imagen de él con otra persona, intenta no completarla, no buscar detalles, no imaginar escenas, no preguntarle más de lo necesario y no revisar una y otra vez lo mismo. Cada vez que investigas mentalmente, el recuerdo gana fuerza. Puedes decirte algo como: “Esto me duele, pero no necesito seguir imaginándolo. Lo que necesito decidir es si hoy esta relación puede reconstruirse con cuidado y coherencia.” También te ayudaría poner condiciones emocionales claras antes de volver: que él pueda hablar con honestidad, sin esconder ni culparte; que no minimice tu dolor; que entienda que recuperar confianza lleva tiempo; que haya coherencia en sus actos, no solo palabras; que tú no tengas que tragarte el dolor para que la relación continúe; que ambos podáis revisar qué pasó en la ruptura, no solo lo ocurrido en abril. Una relación puede reconstruirse después de una etapa confusa, pero necesita claridad. Si vais a retomarlo “poco a poco”, ese poco a poco debe incluir hechos concretos, respeto por tus tiempos y conversaciones cuidadas, no una espera indefinida en la que tú intentas curarte sola para volver a estar bien con él. Un hábito útil puede ser escribir durante 10 minutos al día lo que sientes, pero con una norma: fuera de ese espacio, cuando aparezca la rumiación, te dices “esto lo trabajaré en mi momento de escritura”. Así no reprimes la emoción, pero tampoco permites que invada todo el día. Otro hábito sería revisar tu vida fuera de él: amigas, estudios, trabajo, cuerpo, descanso, proyectos. Cuanto más estrecha se vuelve tu vida alrededor de una persona, más insoportable se vuelve cualquier amenaza al vínculo. La terapia psicológica puede ayudarte a: • Elaborar el dolor por lo ocurrido durante la ruptura. • Diferenciar amor, apego, dependencia y miedo a perder. • Reducir pensamientos repetitivos e imágenes mentales dolorosas. • Reconstruir confianza sin forzarte a olvidar. • Decidir si volver es sano para ti o si estás actuando desde el miedo. • Trabajar autoestima, límites y seguridad emocional en la relación. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Hola. Se nota que estás intentando hacer espacio para dos cosas que conviven al mismo tiempo: el cariño que seguís sintiendo por él y el dolor que te genera lo que ocurrió durante la separación. Quizás lo primero sea no exigirte olvidar tan rápido. Aunque racionalmente sepas que no fue una infidelidad, emocionalmente recibiste una información que te dolió y es normal que necesites tiempo para procesarla. También me llamó la atención algo que decís: "él es todo para mí". Tal vez valga la pena preguntarte qué lugar ocupa esta relación en tu vida y cuánto depende tu bienestar de que esta historia funcione. A veces, cuando una persona se vuelve "todo", cualquier herida dentro del vínculo se vuelve especialmente difícil de elaborar. Más que intentar borrar ese episodio de tu mente, quizás podría ayudarte observar qué es lo que más te duele de él. ¿La imagen que te hacés? ¿La sensación de haber sido reemplazada? ¿La ruptura previa? ¿La incertidumbre sobre si volver a confiar? Si deciden retomar la relación, probablemente el objetivo no sea olvidar lo ocurrido, sino ver si ambos pueden construir algo distinto a partir de lo que pasó. Y eso requiere tiempo, coherencia y confianza renovada, no solo sentimientos. Por ahora, intentá darte permiso para sentir lo que sentís sin forzarte a estar bien antes de tiempo. A veces el dolor disminuye no cuando logramos dejar de pensar en algo, sino cuando logramos comprender qué lugar ocupa dentro de nuestra historia.
Lo primero que me gustaría decirte es que no intentes obligarte a olvidar lo ocurrido. Sé que ahora mismo parece que el objetivo debería ser dejar de pensar en ello, pero normalmente cuanto más intentamos expulsar un pensamiento de la mente, más vuelve. Además, aunque racionalmente sepas que no fueron unos cuernos porque la relación estaba terminada, emocionalmente es comprensible que te duela. No solo estás procesando que él se acostara con otra persona, sino también todo lo que ocurrió antes: que te dejara sin explicaciones, la incertidumbre durante meses y el impacto que eso tuvo en ti. Por eso, antes de preguntarte cómo olvidar, quizá conviene preguntarte si ya has tenido tiempo suficiente para comprender y procesar lo que sientes. A veces queremos pasar página muy rápido porque tenemos miedo de que el dolor arruine una posible reconciliación. También me llama la atención una frase que utilizas: “Él es todo para mí”. Te diría que tengas especial cuidado con esa idea. No porque no le quieras, sino porque cuando una persona se convierte en “todo”, solemos sentir mucha presión para que la relación funcione y mucho miedo a perderla. Eso puede dificultar que escuches tus propias necesidades y emociones. Respecto a la reconciliación, me parece positivo que no estéis retomando la relación de forma precipitada. Si realmente queréis reconstruir algo, es importante que no te exijas estar bien inmediatamente. La confianza no suele recuperarse porque tomemos la decisión de hacerlo, sino porque la experiencia repetida nos demuestra que podemos volver a sentirnos seguras. Mi recomendación sería que no centres tus esfuerzos en olvidar a la chica con la que estuvo. El verdadero trabajo probablemente esté en otra pregunta: ¿puedo volver a confiar en esta persona después de cómo se desarrollaron los acontecimientos? Si la respuesta acaba siendo sí, los pensamientos sobre aquella noche perderán intensidad con el tiempo. Si la respuesta es no, intentar olvidarlos no resolverá el problema de fondo. Mientras tanto, cuando aparezcan imágenes o pensamientos sobre lo ocurrido, intenta no discutir con ellos ni luchar para eliminarlos. Reconócelos como parte de un proceso normal de adaptación a una información que has recibido hace muy poco tiempo. Después, vuelve suavemente al presente y a lo que estás observando ahora mismo de él, no solo a lo que ocurrió en abril. Date permiso para necesitar tiempo. No hay ninguna prisa por decidir si puedes superarlo o no. Lo importante es que cualquier decisión que tomes nazca de la tranquilidad y no del miedo a perderlo. Y recuerda algo: si una reconciliación va a funcionar, no será porque consigas olvidar rápidamente lo que pasó, sino porque ambos seáis capaces de construir algo suficientemente sólido como para que ese episodio deje de definir la relación. Si lo deseas, puedes pedirme una cita online.
Lo que estás sintiendo es muy comprensible. Aunque no estuvierais juntos en ese momento, el hecho de que haya ocurrido en un periodo de ruptura y luego lo hayas sabido después puede generar dolor, dudas y pensamientos repetitivos. No es solo “lo que pasó”, sino lo que representa para ti y cómo encaja con la relación que quieres reconstruir. En estos casos, es bastante habitual que la mente se quede enganchada a esa imagen o a esa información, sobre todo cuando hay miedo a que vuelva a repetirse o cuando aún no hay seguridad emocional suficiente en la relación. Dicho esto, por cómo lo cuentas (ruptura, reencuentro, falta de claridad, dolor emocional y dudas), lo más aconsejable en vuestro caso sería hacer terapia de pareja. Un espacio profesional puede ayudaros a trabajar lo que ocurrió, reconstruir la confianza si ambos queréis seguir, y sobre todo poner bases más seguras para la relación. No se trata solo de “superar un hecho”, sino de entender qué os ha pasado como pareja y cómo queréis relacionaros a partir de ahora. Un abrazo
Hola, gracias por compartir algo tan doloroso. Es comprensible que te duela, aunque no estuvierais juntos en ese momento. A veces la mente entiende racionalmente que “no fueron cuernos”, pero emocionalmente puede vivirse como una herida, una pérdida de seguridad o una imagen difícil de integrar. Más que intentar obligarte a olvidarlo, quizá sería importante permitirte procesarlo. Cuando intentamos no pensar en algo, muchas veces el pensamiento vuelve con más fuerza. Puede ayudarte escribir qué es exactamente lo que te duele: si es la comparación con la otra persona, la sensación de reemplazo, la pérdida de confianza, el miedo a que vuelva a ocurrir o el dolor acumulado por cómo terminó la relación en enero. También sería importante que no pongas toda la presión sobre ti con la idea de “tengo que superarlo porque le quiero”. Querer a alguien no significa tener que poder con todo de inmediato. Si decidís retomar el vínculo, será necesario reconstruir confianza poco a poco, con hechos, claridad, paciencia y conversaciones honestas. Como hábito, puede ayudarte reservar un momento concreto al día para escribir lo que aparece, en lugar de intentar resolverlo mentalmente todo el tiempo. Cuando el pensamiento venga fuera de ese momento, puedes decirte: “esto me duele, pero lo voy a atender luego, no ahora”. También pueden ayudarte técnicas de respiración, volver al presente y evitar revisar detalles o imaginar escenas que solo aumentan el sufrimiento. Lo importante no es borrar lo ocurrido, sino ver si podéis construir algo nuevo donde tú te sientas segura, respetada y tranquila. Si notas que el pensamiento se vuelve muy repetitivo, que te genera ansiedad o que te cuesta tomar decisiones desde ti misma, trabajarlo en terapia puede ayudarte a ordenar lo que sientes y decidir desde un lugar más sereno, no desde el miedo ni desde la urgencia.
Buenas tardes, En primer lugar, quisiera decirte que es normal que te sientas así. Puede ser que no fuese una infidelidad como tal porque ya no estabais juntos, pero aún así, por lo que comentas, parece que tú sí te sentías cerca de él aun cuando ya lo habíais dejado. Es importante tener en cuenta que no podemos olvidar este tipo de situaciones por decisión propia. Por desgracia, cuanto más intentamos obligarnos a no pensar en algo, más presente suele hacerse este pensamiento en nuestra mente. Por ello, el objetivo quizá no sea tanto tratar de olvidar este hecho, sino aprender a relacionarte con esos pensamientos de forma diferente, de manera que cada vez tengan menos impacto emocional sobre ti. De igual manera, podría ser útil tratar de averiguar qué es exactamente lo que más te duele de esta situación. A veces lo que nos duele no es el hecho en sí, sino lo que significa para nosotros: sentirnos reemplazados, pensar que "no somos suficientes para la otra persona" o el miedo a que esto pueda volver a ocurrir en el futuro. Si finalmente decidís retomar la relación, el proceso de reconstruir la confianza suele avanzar poco a poco, a base de comunicación, tiempo y coherencia entre las palabras y los actos. No es algo que pueda forzarse ni que ocurra de un día para otro. Espero haberte servido de ayuda. Un saludo.
Entiendo que te duela. Aunque técnicamente no fuera una infidelidad porque no estabais juntos, emocionalmente puede sentirse como una herida importante, sobre todo si todavía había vínculo, contacto o esperanza de volver. Lo primero que me parece importante es que no te presiones con “tengo que olvidarlo”. A veces cuanto más intentamos no pensar en algo, más aparece. Quizá el objetivo no sea olvidarlo de golpe, sino poder entender qué ha supuesto para ti, qué necesitas para sentirte segura y si realmente hay condiciones para reconstruir la relación. También sería importante ir despacio. Que le quieras no significa que tengas que estar preparada ya para retomar la relación. Puedes necesitar tiempo, claridad, respuestas, coherencia por su parte y hechos que te ayuden a recuperar confianza. No basta con que él se arrepienta; también es necesario que tú puedas sentirte cuidada en este proceso. Cuando aparezca el pensamiento sobre lo ocurrido, puedes probar a no entrar en bucle preguntándote una y otra vez “¿por qué lo hizo?” o imaginando la escena. En su lugar, intenta llevarte a preguntas más útiles: “¿Qué necesito ahora para sentirme tranquila?”, “¿qué límites necesito poner?”, “¿qué tendría que cambiar para que yo pudiera volver a confiar?”, “¿estoy eligiendo volver desde el amor o desde el miedo a perderlo?”. También puede ayudarte escribir lo que sientes sin enviárselo, hablarlo con alguien de confianza, cuidar tus rutinas, no revisar detalles innecesarios y darte permiso para observar cómo te sientes con él poco a poco, sin obligarte a decidir desde la intensidad del momento. Y una cosa importante: cuando dices “él es todo para mí”, conviene mirarlo con cariño, pero también con cuidado. Una pareja puede ser muy importante, pero no debería convertirse en todo tu mundo. Recuperar tu centro, tus apoyos y tu vida propia también te va a ayudar a decidir con más calma. Si ves que esto te genera mucha ansiedad, pensamientos repetitivos o dificultad para funcionar en tu día a día, puede ser muy útil trabajarlo en terapia. No para que alguien decida por ti, sino para ayudarte a ordenar lo que sientes y tomar una decisión desde un lugar más seguro.
Hola. Si esta pareja ha decidido construir nuevos acuerdos para volverse a encontrar, será necesario que puedas superar eso que te duele. No se puede estar tranquilo, si no hay confianza con el otro.
Hola. Creo que hay una diferencia importante entre lo que quieres conseguir y lo que probablemente te ayudaría: no necesitas olvidar lo ocurrido para poder decidir si quieres volver con él. Aunque técnicamente no haya habido una infidelidad porque estabais separados, emocionalmente puede dolerte de una manera muy parecida. Tú seguías vinculada a él y ahora tu mente construye imágenes, preguntas y comparaciones sobre lo que ocurrió aquella noche. La reacción habitual es intentar expulsar esos pensamientos: “no quiero pensar en ella”, “tengo que olvidarlo”, “no debería importarme porque no estábamos juntos”. El problema es que cuanto más te esfuerzas en no pensar en algo, más pendiente estás de comprobar si todavía lo estás pensando. Terminas pensando precisamente en aquello que quieres olvidar. También tendría cuidado con otra posible trampa: pedirle cada vez más detalles para conseguir superar lo ocurrido. Preguntar cómo fue, qué sintió, qué hicieron, si le gustó, cómo era ella o compararte puede parecer una forma de cerrar el tema, pero normalmente proporciona nuevas imágenes sobre las que después rumiar. Cuando aparezca el pensamiento, no necesitas discutir con él ni eliminarlo inmediatamente. Puedes reconocer: “Sí, ocurrió. Me duele y no puedo cambiarlo”. Y volver a lo que estabas haciendo. La cuestión no es conseguir que el recuerdo desaparezca, sino que deje progresivamente de gobernar tu estado emocional. Pero hay otra frase de tu mensaje que me parece importante: “él es todo para mí”. Intentaría revisar esto con cuidado. Puedes querer muchísimo a una persona y desear reconstruir una relación con ella, pero convertirla en “todo” puede hacer que el miedo a perderla termine teniendo demasiado poder sobre tus decisiones. Y tampoco pondría como condición “volveremos cuando yo haya conseguido superar esto”. Si decidís retomar la relación, habría que valorar no solamente aquella noche de abril, sino también qué ocurrió para que en enero te dejara sin explicaciones, por qué no pudo rectificar cuando dice que inmediatamente se arrepintió y qué tendría que ser diferente entre vosotros para que una nueva relación no reproduzca la anterior. No intentéis simplemente continuar donde lo dejasteis. Si finalmente decidís volver, sería mucho más saludable construir una relación nueva entre vosotros, utilizando lo sucedido para entender qué necesitáis cambiar. Puedes perdonarlo sin olvidar. Puedes quererlo y todavía sentir dolor. Y también puedes darte tiempo para comprobar si realmente quieres regresar, sin obligarte a resolver cuanto antes todo lo que sientes. Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente esos pensamientos recurrentes y valorar cómo reconstruir la relación sin quedar atrapada en lo ocurrido, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
Hola. Aunque no se trate de una infidelidad porque en ese momento no estaban juntos, es comprensible que le duela. No necesita obligarse a olvidarlo, sino elaborar lo ocurrido sin quedar atrapada en imágenes, comparaciones o preguntas repetitivas. Cuando aparezca el pensamiento, puede decirse: «Esto ocurrió cuando no éramos pareja, me duele, pero no necesito resolverlo ahora», y volver a la actividad que estaba realizando. Evite pedir detalles o reconstruir mentalmente la escena, ya que suele aumentar el malestar. Antes de retomar la relación, convendría aclarar por qué terminó sin explicaciones, qué ha comprendido él y cómo afrontarán los conflictos en el futuro. La confianza no se recupera olvidando, sino mediante responsabilidad, comunicación y conductas coherentes mantenidas en el tiempo. Avancen despacio y definan claramente qué significa para ambos volver a intentarlo. Si el pensamiento continúa interfiriendo en su vida o en la relación, puede ser recomendable solicitar acompañamiento psicológico. Un saludo.
Hola, gracias por compartir, la situación que tienes es positiva en la parte de que parece que los dos queréis estar juntos pero complicada con la parte de esta relación que comentas que aunque por tiempos no es una infidelidad como dices si que ha socavado tu confianza en el. En psicoterapia es posible sentar las bases de vuestra nueva relación y crear un acuerdo entre ambos que os ayude a sentiros mejor y superar esta situación poco a poco, es decir, un acuerdo que os permita si los dos quereis volver a construir esa confianza que teníais el uno con el otro. Si quieres seguir esta conversación podemos hacer una asesoría gratuita, para ver como te puedo ayudar, solo tienes que buscar mi contacto buscando mi nombre en internet. Gracias.
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