¿Que puedo hacer si no confío en mi psicóloga? Llevo ya 3 meses y todavía no confío en ella del
7
respuestas
¿Qué puedo hacer si no confío en mi psicóloga? Llevo ya 3 meses y todavía no confío en ella del todo. Lo poco que le he contado es solo la punta del iceberg. Solo puedo comunicarme con ella por escrito y en las sesiones me quedo muy bloqueado por la ansiedad. Estuve una temporada en la que le escribía cómo me iba sintiendo y le contaba cosas de mi pasado, y me la llevaba a las sesiones para que lo leyera, o también a veces le escribía por WhatsApp. Pero llevo ya un tiempo que no tengo ni ganas de escribirle y no sé qué hacer. Siento que no avanzamos en las sesiones y que solo estoy perdiendo el dinero y el tiempo. Hay muchas cosas que me afectan y no me atrevo a escribírselas porque son cosas bastante más personales que nunca he hablado con nadie más que con amistades muy cercanas. Tampoco quiero cambiar de psicóloga porque no tengo ganas de otra vez tener que contar y explicar toda mi situación desde el principio para que al final sea lo mismo de siempre y no me atreva a contar todo lo que me afecta. Mañana tengo sesión con ella y todavía no le he escrito nada y no sé qué hacer.
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Lo que cuentas puede significar que todavía no hay suficiente seguridad emocional para hablar de lo más profundo, y eso en terapia es un tema importante que debe trabajarse directamente.
Si te bloqueas en sesión, solo puedes expresarte por escrito y sientes que lo que has contado es apenas una pequeña parte, entonces el objetivo ahora no debería ser “contarlo todo ya”, sino hablar precisamente de esa dificultad... la desconfianza, el bloqueo, el miedo a exponerte y la sensación de estar perdiendo tiempo.
Mañana no necesitas llevar una explicación perfecta. Podrías empezar por algo muy sencillo, “Me está costando confiar, me bloqueo mucho en sesión y siento que no estamos llegando a lo que realmente me pasa. No sé cómo contarlo, pero necesito que trabajemos esto primero”. Eso ya sería una sesión útil.
También puedes llevar escrito solo un párrafo, no toda tu historia. Por ejemplo, “Hay cosas más personales que no me atrevo a contar todavía. Me da ansiedad, me da vergüenza o miedo a cómo pueda reaccionar. Necesito ir más despacio, pero también necesito sentir que avanzamos”.
Una buena terapeuta debería poder acoger esto sin presionarte, ayudarte a crear seguridad y adaptar la forma de trabajar; más estructura, preguntas más concretas, lectura de textos en sesión, acuerdos sobre WhatsApp, tiempos de exposición gradual o incluso sesiones centradas en el bloqueo.
Después de 3 meses, también es válido evaluar el vínculo terapéutico. No tienes que cambiar inmediatamente, pero sí conviene decirle con claridad que no sientes avance. A veces esa conversación desbloquea la terapia. Y si no cambia nada, quizá no sea el encaje adecuado, y habría que cambiar de psicólogo/a.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Trabajar la ansiedad y el bloqueo dentro de la propia sesión.
• Construir confianza poco a poco sin forzarte a contar todo de golpe.
• Entender por qué te cuesta tanto abrirte emocionalmente.
• Hablar de temas personales con más seguridad y menos vergüenza.
• Evaluar si el vínculo terapéutico actual te está ayudando o no.
• Avanzar de forma más estructurada, respetando tu ritmo.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Lo que cuentas puede significar que todavía no hay suficiente seguridad emocional para hablar de lo más profundo, y eso en terapia es un tema importante que debe trabajarse directamente.
Si te bloqueas en sesión, solo puedes expresarte por escrito y sientes que lo que has contado es apenas una pequeña parte, entonces el objetivo ahora no debería ser “contarlo todo ya”, sino hablar precisamente de esa dificultad... la desconfianza, el bloqueo, el miedo a exponerte y la sensación de estar perdiendo tiempo.
Mañana no necesitas llevar una explicación perfecta. Podrías empezar por algo muy sencillo, “Me está costando confiar, me bloqueo mucho en sesión y siento que no estamos llegando a lo que realmente me pasa. No sé cómo contarlo, pero necesito que trabajemos esto primero”. Eso ya sería una sesión útil.
También puedes llevar escrito solo un párrafo, no toda tu historia. Por ejemplo, “Hay cosas más personales que no me atrevo a contar todavía. Me da ansiedad, me da vergüenza o miedo a cómo pueda reaccionar. Necesito ir más despacio, pero también necesito sentir que avanzamos”.
Una buena terapeuta debería poder acoger esto sin presionarte, ayudarte a crear seguridad y adaptar la forma de trabajar; más estructura, preguntas más concretas, lectura de textos en sesión, acuerdos sobre WhatsApp, tiempos de exposición gradual o incluso sesiones centradas en el bloqueo.
Después de 3 meses, también es válido evaluar el vínculo terapéutico. No tienes que cambiar inmediatamente, pero sí conviene decirle con claridad que no sientes avance. A veces esa conversación desbloquea la terapia. Y si no cambia nada, quizá no sea el encaje adecuado, y habría que cambiar de psicólogo/a.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Trabajar la ansiedad y el bloqueo dentro de la propia sesión.
• Construir confianza poco a poco sin forzarte a contar todo de golpe.
• Entender por qué te cuesta tanto abrirte emocionalmente.
• Hablar de temas personales con más seguridad y menos vergüenza.
• Evaluar si el vínculo terapéutico actual te está ayudando o no.
• Avanzar de forma más estructurada, respetando tu ritmo.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Puede pasar que después de unos meses todavía no termines de confiar. No es que estés haciendo algo mal. A veces, cuando hay cosas muy personales o difíciles de contar, la confianza va mucho más lenta de lo que uno espera.
También entiendo que te frustre sentir que no avanzás, sobre todo si vas a sesión, te bloqueás y después salís con la sensación de que quedó todo igual. Pero quizás eso mismo que te está pasando —el bloqueo, la desconfianza, las pocas ganas de escribir, la sensación de estar perdiendo tiempo— ya es algo importante para llevar a terapia.
No creo que tengas que forzarte a contar todo de golpe ni exponerte más de lo que podés. Tal vez ahora el punto no sea entrar directamente en “lo más profundo”, sino poder mirar qué pasa cuando intentás acercarte a esos temas y algo se frena.
También puede ser interesante preguntarte si esto que te pasa en terapia te ocurre en otros vínculos o situaciones: si te cuesta confiar, mostrar partes más vulnerables, pedir ayuda o hablar de ciertas cosas incluso con personas que no necesariamente te han dado motivos para desconfiar. A veces lo que aparece en la relación terapéutica no es un obstáculo aparte, sino una muestra de algo que también se repite fuera.
Y sobre cambiar de psicóloga, es lógico que te dé pereza empezar otra vez con alguien nuevo. Contar toda tu historia desde cero agota. Pero también está bien preguntarte si este vínculo te está ayudando o si se está volviendo algo que sostenés solo por cansancio de volver a empezar.
No tenés que resolverlo todo antes de la sesión de mañana. A veces ir con lo que hay, aunque sea confusión, bloqueo o desgano, también puede servir. No hace falta llevar algo perfecto escrito para que eso tenga valor. Te deseo que vaya bien mañana y que puedas comenzar a hablar sobre lo que te esta sucediendo, incluso a pesar de ser en otros tiempos o de otra manera con respecto a la expectativa que tenias.
También entiendo que te frustre sentir que no avanzás, sobre todo si vas a sesión, te bloqueás y después salís con la sensación de que quedó todo igual. Pero quizás eso mismo que te está pasando —el bloqueo, la desconfianza, las pocas ganas de escribir, la sensación de estar perdiendo tiempo— ya es algo importante para llevar a terapia.
No creo que tengas que forzarte a contar todo de golpe ni exponerte más de lo que podés. Tal vez ahora el punto no sea entrar directamente en “lo más profundo”, sino poder mirar qué pasa cuando intentás acercarte a esos temas y algo se frena.
También puede ser interesante preguntarte si esto que te pasa en terapia te ocurre en otros vínculos o situaciones: si te cuesta confiar, mostrar partes más vulnerables, pedir ayuda o hablar de ciertas cosas incluso con personas que no necesariamente te han dado motivos para desconfiar. A veces lo que aparece en la relación terapéutica no es un obstáculo aparte, sino una muestra de algo que también se repite fuera.
Y sobre cambiar de psicóloga, es lógico que te dé pereza empezar otra vez con alguien nuevo. Contar toda tu historia desde cero agota. Pero también está bien preguntarte si este vínculo te está ayudando o si se está volviendo algo que sostenés solo por cansancio de volver a empezar.
No tenés que resolverlo todo antes de la sesión de mañana. A veces ir con lo que hay, aunque sea confusión, bloqueo o desgano, también puede servir. No hace falta llevar algo perfecto escrito para que eso tenga valor. Te deseo que vaya bien mañana y que puedas comenzar a hablar sobre lo que te esta sucediendo, incluso a pesar de ser en otros tiempos o de otra manera con respecto a la expectativa que tenias.
Hola! Lo que describes es una situación más frecuente de lo que parece. La confianza terapéutica no siempre aparece en las primeras semanas, especialmente cuando existen temas muy personales, experiencias difíciles o una ansiedad importante que dificulta expresarse durante las sesiones.
También es importante diferenciar entre no confiar en la profesional y sentir que todavía no estás preparado para compartir determinados aspectos de tu historia. En ocasiones, el propio bloqueo o la ansiedad pueden hacer que resulte muy difícil avanzar al ritmo que uno desearía.
Quizá podría ser útil que en la próxima sesión hablaras precisamente de la sensación de no estar avanzando, de la dificultad para confiar plenamente y de cómo te bloqueas cuando intentas comunicar lo que te ocurre. Estos aspectos forman parte del proceso terapéutico y merecen atención.
Si después de abordar estas dificultades sigues sintiendo que no encuentras el espacio que necesitas, también es válido plantearte buscar una profesional con quien te sientas más cómodo. La relación terapéutica es muy importante para que el tratamiento funcione.
Mucho ánimo en este proceso! Y, si consideras que puedo ayudarte o te gustaría valorar una segunda opinión profesional, estaré encantada de atenderte.
También es importante diferenciar entre no confiar en la profesional y sentir que todavía no estás preparado para compartir determinados aspectos de tu historia. En ocasiones, el propio bloqueo o la ansiedad pueden hacer que resulte muy difícil avanzar al ritmo que uno desearía.
Quizá podría ser útil que en la próxima sesión hablaras precisamente de la sensación de no estar avanzando, de la dificultad para confiar plenamente y de cómo te bloqueas cuando intentas comunicar lo que te ocurre. Estos aspectos forman parte del proceso terapéutico y merecen atención.
Si después de abordar estas dificultades sigues sintiendo que no encuentras el espacio que necesitas, también es válido plantearte buscar una profesional con quien te sientas más cómodo. La relación terapéutica es muy importante para que el tratamiento funcione.
Mucho ánimo en este proceso! Y, si consideras que puedo ayudarte o te gustaría valorar una segunda opinión profesional, estaré encantada de atenderte.
Hola!! Esto es algo que debes trabajar con tu psicologa porque sino seguirás perdiendo tiempo y dinero. Si no logramos estar cómodos en ese espacio y en confianza, nunca sentiremos que avanzamos. Por lo que lo mejor seria que le puedas comentar que en las sesiones te sientes bloqueado, que tienes muchas cosas que de las que necesitas hablar pero necesitas que ella te ayude a poder ir entrando en esos temas porque te cuestan y porque son muy sensibles. Asi ella puede emplear herramientas para trabajar la confianza y la apertura en ti
Hola. Sería interesante que puedas escribirle a tu psicóloga exactamente lo que estás sintiendo con respecto al vínculo terapéutico. Quizás de ese modo, empieces a contar por primera vez, todo lo que te afecta.
Si después de tres meses sientes que no confías en tu psicóloga, que te bloqueas en las sesiones, que no notas avances y que incluso has perdido las ganas de escribirle o preparar las sesiones, creo que merece la pena tomar esas sensaciones en serio.
Tres meses suelen ser tiempo suficiente para que puedas hacer una valoración de cómo te sientes dentro de la terapia. No significa que tengas que confiar plenamente ni haber contado todo lo que te ocurre. Hay temas que pueden necesitar mucho tiempo para poder abordarse. Sin embargo, después de tres meses muchas personas ya tienen una sensación bastante clara de si se sienten cómodas, comprendidas y seguras con su terapeuta. Si en tu caso sigues sintiendo una falta importante de confianza y la sensación de que no estáis avanzando, es razonable que te plantees si este proceso es el adecuado para ti.
Por lo que cuentas, parece que has hecho esfuerzos para implicarte en el proceso. Has escrito sobre cómo te sentías, has compartido algunos aspectos de tu historia y has intentado encontrar formas de comunicarte a pesar de la ansiedad. Por eso, no parece que la falta de avance se deba simplemente a que no lo hayas intentado.
También es importante tener en cuenta que una psicóloga puede ser una excelente profesional y, aun así, no ser la persona adecuada para una persona concreta. La terapia depende en gran medida del vínculo que se construye entre ambos. A veces ese vínculo surge con relativa facilidad y otras veces no termina de aparecer, sin que nadie esté haciendo nada mal.
Si mañana tienes sesión, una opción sería acudir y hablar precisamente de esto. No de los temas que todavía no te atreves a contar, sino de cómo te estás sintiendo respecto a la propia terapia: que no confías plenamente, que te bloqueas, que sientes que no avanzáis y que te estás planteando si continuar o no. Esa conversación puede ayudarte a aclarar muchas cosas.
Pero también creo que, si después de tres meses sigues sintiendo una falta importante de confianza y una sensación de estancamiento, es completamente legítimo plantearte buscar otro profesional con quien te resulte más fácil construir ese vínculo. Cambiar de psicóloga no significa que hayas fracasado ni que estés empezando de cero; a veces es simplemente una forma de encontrar un espacio donde puedas sentirte más cómodo para trabajar aquello que te preocupa.
Y, por supuesto, si finalmente decides buscar una segunda opinión o comenzar un proceso con otro profesional, es completamente válido hacerlo. A veces encontrar a la persona adecuada marca una diferencia importante en cómo se vive la terapia. Si lo necesitas, yo trabajo de forma online y estaré encantada de ayudarte. Un abrazo.
Tres meses suelen ser tiempo suficiente para que puedas hacer una valoración de cómo te sientes dentro de la terapia. No significa que tengas que confiar plenamente ni haber contado todo lo que te ocurre. Hay temas que pueden necesitar mucho tiempo para poder abordarse. Sin embargo, después de tres meses muchas personas ya tienen una sensación bastante clara de si se sienten cómodas, comprendidas y seguras con su terapeuta. Si en tu caso sigues sintiendo una falta importante de confianza y la sensación de que no estáis avanzando, es razonable que te plantees si este proceso es el adecuado para ti.
Por lo que cuentas, parece que has hecho esfuerzos para implicarte en el proceso. Has escrito sobre cómo te sentías, has compartido algunos aspectos de tu historia y has intentado encontrar formas de comunicarte a pesar de la ansiedad. Por eso, no parece que la falta de avance se deba simplemente a que no lo hayas intentado.
También es importante tener en cuenta que una psicóloga puede ser una excelente profesional y, aun así, no ser la persona adecuada para una persona concreta. La terapia depende en gran medida del vínculo que se construye entre ambos. A veces ese vínculo surge con relativa facilidad y otras veces no termina de aparecer, sin que nadie esté haciendo nada mal.
Si mañana tienes sesión, una opción sería acudir y hablar precisamente de esto. No de los temas que todavía no te atreves a contar, sino de cómo te estás sintiendo respecto a la propia terapia: que no confías plenamente, que te bloqueas, que sientes que no avanzáis y que te estás planteando si continuar o no. Esa conversación puede ayudarte a aclarar muchas cosas.
Pero también creo que, si después de tres meses sigues sintiendo una falta importante de confianza y una sensación de estancamiento, es completamente legítimo plantearte buscar otro profesional con quien te resulte más fácil construir ese vínculo. Cambiar de psicóloga no significa que hayas fracasado ni que estés empezando de cero; a veces es simplemente una forma de encontrar un espacio donde puedas sentirte más cómodo para trabajar aquello que te preocupa.
Y, por supuesto, si finalmente decides buscar una segunda opinión o comenzar un proceso con otro profesional, es completamente válido hacerlo. A veces encontrar a la persona adecuada marca una diferencia importante en cómo se vive la terapia. Si lo necesitas, yo trabajo de forma online y estaré encantada de ayudarte. Un abrazo.
Hola, gracias por compartirlo con tanta honestidad.
Lo que describes es muy importante, porque la confianza en terapia no siempre aparece desde el principio. Para algunas personas abrirse emocionalmente, hablar de temas íntimos o poner palabras a lo que les ocurre puede ser muy difícil, especialmente si hay ansiedad, bloqueo, vergüenza, miedo a ser juzgado o experiencias previas en las que no se sintieron comprendidas.
Que lleves tres meses y todavía no confíes del todo no significa necesariamente que la terapia esté fracasando, pero sí es una señal de que convendría hablarlo directamente con tu psicóloga. De hecho, esto mismo que escribes podría ser un material muy valioso para llevar a la sesión. No hace falta que empieces contando “todo el iceberg”; a veces el primer paso terapéutico es poder decir: “me bloqueo, no sé cómo confiar, siento que no avanzamos y me da miedo hablar de ciertas cosas”.
También puedes pedirle que la sesión tenga una estructura más clara: revisar objetivos, hablar de qué necesitas para sentirte más seguro, acordar si puedes llevar textos escritos, trabajar el bloqueo en consulta o empezar por temas menos amenazantes antes de entrar en lo más profundo. A veces no se trata de forzarse a contar más, sino de construir primero las condiciones para poder hacerlo.
Es comprensible que no quieras cambiar de psicóloga por el cansancio de volver a explicar toda tu historia desde cero. Pero también es importante que la relación terapéutica se pueda revisar. Una buena terapia no consiste solo en hablar de “lo que te pasa fuera”, sino también de lo que te pasa dentro de la propia terapia: la desconfianza, el bloqueo, la sensación de no avanzar, el miedo a exponerte o la dificultad para pedir ayuda.
Para la sesión de mañana, podrías llevar una nota breve, aunque no tengas ganas de escribir mucho. Algo como: “No he podido escribirte más porque me siento bloqueado. Siento que no avanzo, que no confío del todo y que hay temas importantes que no me atrevo a contar. Me gustaría que hoy trabajáramos precisamente esto”. A veces una frase honesta abre más camino que intentar explicar toda la historia perfecta.
Si después de hablarlo con ella y revisar juntas el proceso sigues sintiendo que no hay conexión, seguridad o avance, también sería válido plantearte un cambio. Cambiar de profesional no significa haber fallado ni empezar de cero desde la nada; puedes llevar un resumen escrito de tu historia, tus dificultades y lo que necesitas para no tener que contarlo todo otra vez.
El objetivo no es que te obligues a confiar de golpe, sino que puedas sentir que la terapia es un espacio suficientemente seguro, claro y respetuoso para empezar a acercarte, poco a poco, a lo que más te cuesta contar.
Si este bloqueo, la ansiedad o la sensación de desesperanza aumentan mucho, es importante pedir apoyo cuanto antes y no quedarte solo con ello. La terapia también puede empezar por ahí: no por contarlo todo, sino por aprender a no atravesarlo en soledad.
Lo que describes es muy importante, porque la confianza en terapia no siempre aparece desde el principio. Para algunas personas abrirse emocionalmente, hablar de temas íntimos o poner palabras a lo que les ocurre puede ser muy difícil, especialmente si hay ansiedad, bloqueo, vergüenza, miedo a ser juzgado o experiencias previas en las que no se sintieron comprendidas.
Que lleves tres meses y todavía no confíes del todo no significa necesariamente que la terapia esté fracasando, pero sí es una señal de que convendría hablarlo directamente con tu psicóloga. De hecho, esto mismo que escribes podría ser un material muy valioso para llevar a la sesión. No hace falta que empieces contando “todo el iceberg”; a veces el primer paso terapéutico es poder decir: “me bloqueo, no sé cómo confiar, siento que no avanzamos y me da miedo hablar de ciertas cosas”.
También puedes pedirle que la sesión tenga una estructura más clara: revisar objetivos, hablar de qué necesitas para sentirte más seguro, acordar si puedes llevar textos escritos, trabajar el bloqueo en consulta o empezar por temas menos amenazantes antes de entrar en lo más profundo. A veces no se trata de forzarse a contar más, sino de construir primero las condiciones para poder hacerlo.
Es comprensible que no quieras cambiar de psicóloga por el cansancio de volver a explicar toda tu historia desde cero. Pero también es importante que la relación terapéutica se pueda revisar. Una buena terapia no consiste solo en hablar de “lo que te pasa fuera”, sino también de lo que te pasa dentro de la propia terapia: la desconfianza, el bloqueo, la sensación de no avanzar, el miedo a exponerte o la dificultad para pedir ayuda.
Para la sesión de mañana, podrías llevar una nota breve, aunque no tengas ganas de escribir mucho. Algo como: “No he podido escribirte más porque me siento bloqueado. Siento que no avanzo, que no confío del todo y que hay temas importantes que no me atrevo a contar. Me gustaría que hoy trabajáramos precisamente esto”. A veces una frase honesta abre más camino que intentar explicar toda la historia perfecta.
Si después de hablarlo con ella y revisar juntas el proceso sigues sintiendo que no hay conexión, seguridad o avance, también sería válido plantearte un cambio. Cambiar de profesional no significa haber fallado ni empezar de cero desde la nada; puedes llevar un resumen escrito de tu historia, tus dificultades y lo que necesitas para no tener que contarlo todo otra vez.
El objetivo no es que te obligues a confiar de golpe, sino que puedas sentir que la terapia es un espacio suficientemente seguro, claro y respetuoso para empezar a acercarte, poco a poco, a lo que más te cuesta contar.
Si este bloqueo, la ansiedad o la sensación de desesperanza aumentan mucho, es importante pedir apoyo cuanto antes y no quedarte solo con ello. La terapia también puede empezar por ahí: no por contarlo todo, sino por aprender a no atravesarlo en soledad.
Preguntas relacionadas
- Hola, practico ciclismo desde hace años y llevo un año con molestias en la zona isquiática. Me han realizado una resonancia y me ha diagnosticado osteitis en ambas ramas iliopubianas. Me he comprado un equipo Magnum 2 Pro Drive. En principio quería usar el programa anti-inflmatorio pero me parece…
- Buenos días. El ginecólogo me recetó blissel días alternos directamente por tiempo indefinido, es decir, siempre. Esta pauta es mejor que la de usar por tres semanas cada día y luego mantener dos veces por semana? Tengo dolor en las relaciones. Gracias
- "Estoy tomando Sedotime 15 mg con excelentes resultados, pero ahora sufro un pico de estrés laboral y personal y no duermo ni 5 horas... ¿qué puedo hacer?"
- ¿Qué me recomienda tomar para evitar la eyaculación precoz? Gracias
- Hola! En mi ecografía mamaria me pusieron esto: "El estudio ecográfico mamario bilateral mostró una ecoestructura heterogénea difusa, sin imágenes nodulares sólidas ni líquidas. Ambas regiones axilares con ganglios de características conservadas". ¿Quiere decir que está todo bien? Ambas regiones…
- Hace unos meses vengo tomando varias veces azitromicina para la clamidia y los síntomas desaparecen en el momento, pero siguen volviendo. Ya repetí varias veces el exudado y siempre da positivo. También me mandaron doxiciclina por 15 días, pero sigo igual. ¿Qué puedo hacer para que se vaya por…
- Tengo un catéter doble J desde hace 15 días y el urocultivo muestra 30.000 UFC de Pseudomonas aeruginosa. ¿Se debe retirar el catéter a pesar de que ya tengo tratamiento con meropenem, fosfomicina y amikacina?
- ¿Qué pueden indicar síntomas como miedo, angustia constante, ganas de llorar, ataques de pánico, falta de ánimo y miedo a perder la razón durante todo el día? ¿Es posible recuperarse de este tipo de síntomas y volver a sentirse como antes?
- Antes de realizar una inseminación artificial, ¿se debe hacer una prueba para comprobar si las trompas están obstruidas?
- ¿Qué antibióticos se utilizan habitualmente para tratar una balanitis asociada a una infección por clamidia?
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.