Se dice que la asertividad consiste en expresar las propias necesidades de forma clara y respetuosa,
4
respuestas
Se dice que la asertividad consiste en expresar las propias necesidades de forma clara y respetuosa, sin agredir al otro. Sin embargo, en algunas situaciones con mi médico de cabecera he intentado hacerlo y no he sentido una respuesta acorde.
Por ejemplo, le comenté que necesitaba más recetas de un medicamento y me indicó de forma brusca que podía acudir sin cita. En otra ocasión, le mencioné que hacía frío en la consulta y respondió que “si iba a salir en nada”.
En ambos casos traté de comunicar mis necesidades de forma respetuosa, pero no obtuve una respuesta útil. Mi duda es: ¿cómo se entiende la asertividad cuando la otra persona no responde de forma recíproca?
Por ejemplo, le comenté que necesitaba más recetas de un medicamento y me indicó de forma brusca que podía acudir sin cita. En otra ocasión, le mencioné que hacía frío en la consulta y respondió que “si iba a salir en nada”.
En ambos casos traté de comunicar mis necesidades de forma respetuosa, pero no obtuve una respuesta útil. Mi duda es: ¿cómo se entiende la asertividad cuando la otra persona no responde de forma recíproca?
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
La asertividad no garantiza que la otra persona vaya a responder bien. Esta es una idea importante, porque muchas veces se piensa que, si uno habla con respeto, claridad y educación, el otro necesariamente tendrá una respuesta receptiva. Pero no siempre ocurre así.
La asertividad depende de ti. La respuesta del otro depende del otro.
Ser asertivo significa expresar una necesidad, una petición, un límite o una incomodidad de forma clara, proporcionada y respetuosa. Pero la otra persona puede estar cansada, saturada, a la defensiva, tener poca habilidad comunicativa o simplemente no darle importancia a lo que tú estás planteando.
En el caso de un médico de cabecera, además, hay una diferencia de posición... tú acudes con una necesidad y él tiene un rol de autoridad sanitaria. Si la respuesta se vive como brusca o poco empática, puede generar sensación de desprotección, frustración o invalidez. No solo estás pidiendo algo práctico; también necesitas sentir que se te escucha.
Ahora bien, conviene diferenciar dos cosas... que una respuesta no sea cálida o empática no significa siempre que sea una falta grave de respeto. Puede ser una respuesta seca, pobre o poco cuidada. Y aun así, si a ti te afecta, merece ser atendido internamente.
Cuando la otra persona no responde de forma recíproca, la asertividad puede pasar a un segundo nivel: mantener tu petición sin entrar en lucha.
Por ejemplo, “Entiendo. Aun así, necesito saber cómo puedo gestionar las recetas para no quedarme sin medicación.” o, “Comprendo que salgo en breve, pero ahora mismo estoy incómodo con el frío. ¿Podría cerrarse la ventana o ajustar la temperatura un momento?”
Si la respuesta vuelve a ser brusca, puedes cerrar de forma más firme “Me gustaría que pudiéramos hablarlo con un tono más tranquilo.” “Necesito que me indique claramente qué debo hacer.” “Si no puede resolverse ahora, ¿cuál es el procedimiento adecuado?”
La clave es no convertir la asertividad en una búsqueda de aprobación. A veces uno expresa una necesidad y espera que el otro responda con comprensión. Si no lo hace, aparece la sensación de fracaso “no ha servido de nada”. Pero sí ha servido: has expresado tu necesidad, has defendido tu posición y has recogido información sobre cómo responde esa persona.
También es útil ajustar expectativas. La asertividad no siempre consigue cercanía emocional. A veces solo consigue claridad. Y eso ya es valioso.
En contextos sanitarios, si una necesidad no queda atendida, puede ser útil pedir instrucciones concretas, solicitar cita, dejar constancia por escrito, pedir cambio de médico si es posible o acudir a atención al paciente cuando haya un patrón repetido de trato inadecuado. No desde la rabia, sino desde el derecho a recibir una atención correcta.
Desde el punto de vista psicológico, habría que trabajar también qué se activa en ti cuando alguien no responde bien a una petición razonable. Puede aparecer impotencia, sensación de injusticia, miedo a molestar, rabia contenida o una herida de invalidación. La escena actual puede ser pequeña, pero tocar una zona sensible.
Una frase interna útil sería “Puedo expresar mi necesidad correctamente aunque el otro no responda como me gustaría.”
Eso te ayuda a no medir tu asertividad por la reacción ajena.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Desarrollar una asertividad más firme y menos dependiente de la respuesta del otro.
• Manejar frustración cuando una petición razonable no es bien recibida.
• Diferenciar trato seco, falta de empatía y falta de respeto.
• Aprender a insistir con claridad sin entrar en confrontación.
• Trabajar sensibilidad a la invalidación o a respuestas bruscas.
• Defender tus necesidades sin sentirte culpable ni quedar emocionalmente enganchado.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
La asertividad no garantiza que la otra persona vaya a responder bien. Esta es una idea importante, porque muchas veces se piensa que, si uno habla con respeto, claridad y educación, el otro necesariamente tendrá una respuesta receptiva. Pero no siempre ocurre así.
La asertividad depende de ti. La respuesta del otro depende del otro.
Ser asertivo significa expresar una necesidad, una petición, un límite o una incomodidad de forma clara, proporcionada y respetuosa. Pero la otra persona puede estar cansada, saturada, a la defensiva, tener poca habilidad comunicativa o simplemente no darle importancia a lo que tú estás planteando.
En el caso de un médico de cabecera, además, hay una diferencia de posición... tú acudes con una necesidad y él tiene un rol de autoridad sanitaria. Si la respuesta se vive como brusca o poco empática, puede generar sensación de desprotección, frustración o invalidez. No solo estás pidiendo algo práctico; también necesitas sentir que se te escucha.
Ahora bien, conviene diferenciar dos cosas... que una respuesta no sea cálida o empática no significa siempre que sea una falta grave de respeto. Puede ser una respuesta seca, pobre o poco cuidada. Y aun así, si a ti te afecta, merece ser atendido internamente.
Cuando la otra persona no responde de forma recíproca, la asertividad puede pasar a un segundo nivel: mantener tu petición sin entrar en lucha.
Por ejemplo, “Entiendo. Aun así, necesito saber cómo puedo gestionar las recetas para no quedarme sin medicación.” o, “Comprendo que salgo en breve, pero ahora mismo estoy incómodo con el frío. ¿Podría cerrarse la ventana o ajustar la temperatura un momento?”
Si la respuesta vuelve a ser brusca, puedes cerrar de forma más firme “Me gustaría que pudiéramos hablarlo con un tono más tranquilo.” “Necesito que me indique claramente qué debo hacer.” “Si no puede resolverse ahora, ¿cuál es el procedimiento adecuado?”
La clave es no convertir la asertividad en una búsqueda de aprobación. A veces uno expresa una necesidad y espera que el otro responda con comprensión. Si no lo hace, aparece la sensación de fracaso “no ha servido de nada”. Pero sí ha servido: has expresado tu necesidad, has defendido tu posición y has recogido información sobre cómo responde esa persona.
También es útil ajustar expectativas. La asertividad no siempre consigue cercanía emocional. A veces solo consigue claridad. Y eso ya es valioso.
En contextos sanitarios, si una necesidad no queda atendida, puede ser útil pedir instrucciones concretas, solicitar cita, dejar constancia por escrito, pedir cambio de médico si es posible o acudir a atención al paciente cuando haya un patrón repetido de trato inadecuado. No desde la rabia, sino desde el derecho a recibir una atención correcta.
Desde el punto de vista psicológico, habría que trabajar también qué se activa en ti cuando alguien no responde bien a una petición razonable. Puede aparecer impotencia, sensación de injusticia, miedo a molestar, rabia contenida o una herida de invalidación. La escena actual puede ser pequeña, pero tocar una zona sensible.
Una frase interna útil sería “Puedo expresar mi necesidad correctamente aunque el otro no responda como me gustaría.”
Eso te ayuda a no medir tu asertividad por la reacción ajena.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Desarrollar una asertividad más firme y menos dependiente de la respuesta del otro.
• Manejar frustración cuando una petición razonable no es bien recibida.
• Diferenciar trato seco, falta de empatía y falta de respeto.
• Aprender a insistir con claridad sin entrar en confrontación.
• Trabajar sensibilidad a la invalidación o a respuestas bruscas.
• Defender tus necesidades sin sentirte culpable ni quedar emocionalmente enganchado.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola, la asertividad no garantiza que la otra persona vaya a responder de forma empática, amable o colaboradora. Lo que sí permite es expresar nuestras necesidades, opiniones o límites de manera clara y respetuosa, aumentando las posibilidades de una comunicación eficaz y ayudándonos a actuar de acuerdo con nuestros valores.
En los ejemplos que comentas, es posible que hayas sido asertiva al expresar lo que necesitabas, aunque la respuesta de tu médico no haya sido la que esperabas. La conducta de los demás depende de múltiples factores (carga de trabajo, estilo comunicativo, estado emocional, etc.) y escapa a nuestro control.
Por tanto, el éxito de la asertividad no se mide únicamente por la reacción de la otra persona, sino también por haber podido comunicar lo que necesitabas de forma adecuada. Cuando la respuesta no es recíproca, la asertividad sigue siendo útil porque nos permite mantener el respeto hacia nosotros mismos y, si es necesario, reformular la petición, pedir aclaraciones o expresar cómo nos ha hecho sentir esa interacción. Has sido muy valiente de expresarte frente a tu médico y por su respuesta no dejes de seguir haciéndolo en tu día a día. Un abrazo.
En los ejemplos que comentas, es posible que hayas sido asertiva al expresar lo que necesitabas, aunque la respuesta de tu médico no haya sido la que esperabas. La conducta de los demás depende de múltiples factores (carga de trabajo, estilo comunicativo, estado emocional, etc.) y escapa a nuestro control.
Por tanto, el éxito de la asertividad no se mide únicamente por la reacción de la otra persona, sino también por haber podido comunicar lo que necesitabas de forma adecuada. Cuando la respuesta no es recíproca, la asertividad sigue siendo útil porque nos permite mantener el respeto hacia nosotros mismos y, si es necesario, reformular la petición, pedir aclaraciones o expresar cómo nos ha hecho sentir esa interacción. Has sido muy valiente de expresarte frente a tu médico y por su respuesta no dejes de seguir haciéndolo en tu día a día. Un abrazo.
Es una duda muy importante, porque a veces se transmite la idea de que “si eres asertivo, el otro responderá bien”… y no siempre es así.
La asertividad no garantiza la respuesta del otro, sino que te coloca a ti en una posición más clara, coherente y respetuosa con lo que necesitas. Es decir, no es una técnica para cambiar al otro, sino una forma de relacionarte sin dejarte de lado.
En los ejemplos que pones, parece que sí hubo un intento de expresar tu necesidad, pero te encontraste con respuestas poco receptivas o incluso algo despectivas. Y ahí aparece una segunda parte de la asertividad que muchas veces se olvida: qué haces cuando el otro no responde bien.
Ser asertivo también implica poder sostener tu posición en esos casos. Por ejemplo, reformular, insistir con calma, o decidir qué haces con ese vínculo (hasta dónde aceptas ese trato, si buscas otra alternativa, etc.). No se trata de entrar en confrontación constante, pero sí de no diluir tu necesidad cuando el otro no la recoge.
También es comprensible que, en contextos como el sanitario, donde hay una cierta asimetría de poder, cueste más mantener esa posición. Ahí suelen activarse cosas como la inseguridad, la duda de si “tengo derecho a pedir esto”, o el temor a incomodar.
Por eso, más allá de la técnica, lo importante es trabajar la vivencia interna: cómo te posicionas tú ante figuras de autoridad, qué te pasa cuando no te validan, y cómo regular esa incomodidad sin renunciar a lo que necesitas.
Si sientes que esto se repite en distintos contextos, no suele ser un problema puntual, sino un patrón relacional que se puede entender y trabajar en profundidad. En terapia podemos explorarlo contigo y ayudarte a construir una forma de expresarte que no dependa tanto de la reacción del otro, sino de tu propia coherencia.
Si te resuena, estaré encantado de acompañarte en ese proceso.
La asertividad no garantiza la respuesta del otro, sino que te coloca a ti en una posición más clara, coherente y respetuosa con lo que necesitas. Es decir, no es una técnica para cambiar al otro, sino una forma de relacionarte sin dejarte de lado.
En los ejemplos que pones, parece que sí hubo un intento de expresar tu necesidad, pero te encontraste con respuestas poco receptivas o incluso algo despectivas. Y ahí aparece una segunda parte de la asertividad que muchas veces se olvida: qué haces cuando el otro no responde bien.
Ser asertivo también implica poder sostener tu posición en esos casos. Por ejemplo, reformular, insistir con calma, o decidir qué haces con ese vínculo (hasta dónde aceptas ese trato, si buscas otra alternativa, etc.). No se trata de entrar en confrontación constante, pero sí de no diluir tu necesidad cuando el otro no la recoge.
También es comprensible que, en contextos como el sanitario, donde hay una cierta asimetría de poder, cueste más mantener esa posición. Ahí suelen activarse cosas como la inseguridad, la duda de si “tengo derecho a pedir esto”, o el temor a incomodar.
Por eso, más allá de la técnica, lo importante es trabajar la vivencia interna: cómo te posicionas tú ante figuras de autoridad, qué te pasa cuando no te validan, y cómo regular esa incomodidad sin renunciar a lo que necesitas.
Si sientes que esto se repite en distintos contextos, no suele ser un problema puntual, sino un patrón relacional que se puede entender y trabajar en profundidad. En terapia podemos explorarlo contigo y ayudarte a construir una forma de expresarte que no dependa tanto de la reacción del otro, sino de tu propia coherencia.
Si te resuena, estaré encantado de acompañarte en ese proceso.
Hola, gracias por traer esta pregunta.
La asertividad no garantiza que la otra persona vaya a responder de forma empática o recíproca. A veces podemos comunicar una necesidad de manera clara y respetuosa, y aun así encontrarnos con una respuesta brusca, evasiva o poco disponible. Eso no significa necesariamente que “falló” tu asertividad.
La asertividad tiene más que ver con poder expresar lo que necesitás sin agredir ni someterte, y también con poder registrar qué respuesta recibís del otro. Si la otra persona no responde bien, quizás el siguiente paso no sea explicar más, sino protegerte mejor: pedir aclaración, repetir el límite, solicitar una alternativa concreta o, si corresponde, cambiar de profesional o presentar una queja.
Me preguntaría: ¿qué te pasa internamente cuando alguien responde de forma brusca?, ¿te quedás dudando de si pediste “demasiado”?, ¿sentís culpa o bloqueo?, ¿te cuesta insistir aunque tu necesidad sea válida?
En terapia se puede trabajar justamente esto: no solo “cómo decirlo”, sino cómo sostenerte cuando del otro lado no hay una respuesta cuidadosa. En mi consulta acompaño procesos donde la persona necesita fortalecer límites, seguridad interna y confianza para no desarmarse frente a respuestas poco empáticas.
Un saludo cálido. Ser asertivo no es controlar la reacción del otro; es poder cuidarte sin perder tu propio lugar.
La asertividad no garantiza que la otra persona vaya a responder de forma empática o recíproca. A veces podemos comunicar una necesidad de manera clara y respetuosa, y aun así encontrarnos con una respuesta brusca, evasiva o poco disponible. Eso no significa necesariamente que “falló” tu asertividad.
La asertividad tiene más que ver con poder expresar lo que necesitás sin agredir ni someterte, y también con poder registrar qué respuesta recibís del otro. Si la otra persona no responde bien, quizás el siguiente paso no sea explicar más, sino protegerte mejor: pedir aclaración, repetir el límite, solicitar una alternativa concreta o, si corresponde, cambiar de profesional o presentar una queja.
Me preguntaría: ¿qué te pasa internamente cuando alguien responde de forma brusca?, ¿te quedás dudando de si pediste “demasiado”?, ¿sentís culpa o bloqueo?, ¿te cuesta insistir aunque tu necesidad sea válida?
En terapia se puede trabajar justamente esto: no solo “cómo decirlo”, sino cómo sostenerte cuando del otro lado no hay una respuesta cuidadosa. En mi consulta acompaño procesos donde la persona necesita fortalecer límites, seguridad interna y confianza para no desarmarse frente a respuestas poco empáticas.
Un saludo cálido. Ser asertivo no es controlar la reacción del otro; es poder cuidarte sin perder tu propio lugar.
Preguntas relacionadas
- En un supermercado, una persona me tocó sin mi consentimiento mientras yo hablaba con una empleada. Cuando le dije que no me tocara, me respondió: “pues no te pongas en medio”. Yo no creo que estuviera bloqueando el paso de forma intencionada, y la situación me generó mucha incomodidad. Puse el límite…
- Buenos días. Llevo 6 meses con mi novio y siempre nos hemos llevado muy bien. Hubo un punto hace dos meses en que yo empecé con una racha de apego ansioso que ya había sufrido en otras relaciones. Desde entonces poco ha cambiado pero si es cierto que cuanto más detrás suyo voy más se agobia porque necesita…
- Llevo 6 años tomando silbilla y la regla me sale marrón y únicamente durante un día o dos, recientemente tuve un episodio de diarrea y temi con que la pastilla dejará de hacer efecto, porque tengo una pareja estable y la regla me dura un día. Ya me bajo la regla ( un día y de color marrón), nose si…
- Hola llevo aproximadamente 3 años con sífilis y mi pareja igual pero nunca hemos recibido tratamiento q debo hacer o como empezamos con q lo curamos
- Tuve una conizacion de cuello (leep )hace 2 años , después de eso ha empezado incontinencia de orina al estornudar o reírme , está relacionado ?
- Porque mi abuelo de 94 años aun sigue dormido después de 24 horas de tomar quetiapina de 25 mg. No intenta despertar pero está muy sedado
- Hola llevo 19 años con mi pareja actualmente llevamos dos años y medio que no nos vemos personalmente pero hablamos todos los días. Pero ha pasado un tiempo que ya no hablamos de sexo ni nada por el estilo, lo único que dice es que el tiempo tiene la razón, lo puedo tomar como malo?
- Mi marido en circunstancias muy especiales saco a bailar a una desconocida cuando a mí hacia un me había dado un infarto en un ojo. Le quería muchísimo y el a mi . Me dolió tanto al recibir un whtsapp con las imágenes que perdonándolo lo lo podía olvidar. A los dos años tuvo un ictus y murió .Tengo que…
- Hola. Hace un mes fui de baja por ansiedad y el viernes pasado me operaron de un tumor que tengo que hacer cambia los partes médicos o como..
- Hola fuy al ciquiatra por ansiedad y ataques de pánico y me recetó fluoxitina 20mg lo que quiero saber si viene bien para eso .porque por naturaleza soy muy activo y estoy me pone que no puedo estar quieto.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.