Buenos días. Llevo 6 meses con mi novio y siempre nos hemos llevado muy bien. Hubo un punto hace dos
5
respuestas
Buenos días. Llevo 6 meses con mi novio y siempre nos hemos llevado muy bien. Hubo un punto hace dos meses en que yo empecé con una racha de apego ansioso que ya había sufrido en otras relaciones. Desde entonces poco ha cambiado pero si es cierto que cuanto más detrás suyo voy más se agobia porque necesita su espacio. Lo que más me preocupa es que antes cuando le quería comentar algo que me molestaba o me dolía siempre me escuchaba las veces que hiciera falta, pedía perdón a la mínima y se solucionaba todo bastante fácil. Últimamente todas las discusiones que tenemos no es por ningún tema en concreto sino por cómo nos hablamos: él se exalta y empieza q poner caras o gestos que a mí me hacen sentir mal y yo insisto en que vea que eso no está bien y él se agobia y se aleja. Estoy haciendo mucho esfuerzo en trabajar que no todo es urgente y en respetar que él también tiene sus momentos de agobio y que no es necesario hablarlo todo ya. Pero me duele mucho cada vez que hablamos y pone los ojos en blanco, o hablamos y resopla. Ayer lo único que le pedí fue que cuando necesitase espacio o que parase necesitaba que me lo dijera tal cual, y que si se había enterado. Y ya empezó a alargar las frases como “siiiiii”, “vaaaaale”. O me preguntaba como cansado “venga vale cuéntameloo…” cuando lo que tenía que contarle era algo que debía incumbirnos q ambos.
Hola, gracias por compartir tu vivencia.
Por lo que describes, parece que has identificado un patrón que ya había aparecido en relaciones anteriores: cuando percibes cierta distancia o cambios en la disponibilidad de tu pareja, se activan la inseguridad, la necesidad de certeza y la tendencia a buscar reafirmación. Cuanto mayor es la ansiedad, más necesidad aparece de comprobar que todo sigue bien; sin embargo, esa búsqueda de tranquilidad suele proporcionar alivio solo a corto plazo y puede acabar generando más tensión en la relación.
Otro punto que considero importante es que, cuando observas los hechos con cierta perspectiva, reconoces que tienes evidencias de que la relación sigue funcionando y de que tu pareja continúa mostrándote afecto, aunque quizá de una forma menos intensa o frecuente que al inicio. Esto muestra que eres capaz de discernir entre la ansiedad y la realidad.
También comentas que tu pareja está atravesando una etapa de bastante presión académica y laboral. En este sentido, puede ser de gran ayuda hablar con él sobre cómo está viviendo este momento y sobre si ese contexto está influyendo en la forma en que expresa el afecto o se relaciona contigo. A veces percibimos cambios reales en la otra persona, pero el significado que les atribuimos no siempre coincide con lo que realmente está ocurriendo.
Para terminar, me parece muy interesante que podáis hablar sobre las necesidades que tiene cada uno en este momento e intentéis llegar a acuerdos con los que ambos os sintáis cómodos. Este tipo de conversaciones no solo ayudan a reducir el malestar de ambos, sino también a conocerse mejor y fortalecer el vínculo.
Te abrazo.
Por lo que describes, parece que has identificado un patrón que ya había aparecido en relaciones anteriores: cuando percibes cierta distancia o cambios en la disponibilidad de tu pareja, se activan la inseguridad, la necesidad de certeza y la tendencia a buscar reafirmación. Cuanto mayor es la ansiedad, más necesidad aparece de comprobar que todo sigue bien; sin embargo, esa búsqueda de tranquilidad suele proporcionar alivio solo a corto plazo y puede acabar generando más tensión en la relación.
Otro punto que considero importante es que, cuando observas los hechos con cierta perspectiva, reconoces que tienes evidencias de que la relación sigue funcionando y de que tu pareja continúa mostrándote afecto, aunque quizá de una forma menos intensa o frecuente que al inicio. Esto muestra que eres capaz de discernir entre la ansiedad y la realidad.
También comentas que tu pareja está atravesando una etapa de bastante presión académica y laboral. En este sentido, puede ser de gran ayuda hablar con él sobre cómo está viviendo este momento y sobre si ese contexto está influyendo en la forma en que expresa el afecto o se relaciona contigo. A veces percibimos cambios reales en la otra persona, pero el significado que les atribuimos no siempre coincide con lo que realmente está ocurriendo.
Para terminar, me parece muy interesante que podáis hablar sobre las necesidades que tiene cada uno en este momento e intentéis llegar a acuerdos con los que ambos os sintáis cómodos. Este tipo de conversaciones no solo ayudan a reducir el malestar de ambos, sino también a conocerse mejor y fortalecer el vínculo.
Te abrazo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Lo que describes parece una dinámica bastante típica entre apego ansioso y necesidad de espacio. Tú, cuando sientes inseguridad, necesitas hablar, aclarar, reparar y sentir que todo queda bien. Él, cuando se siente presionado o saturado, necesita distancia, pausa o menos intensidad. El problema es que cuanto más intentas acercarte para calmarte, más puede agobiarse él; y cuanto más se aleja o responde con gestos de cansancio, más se activa tu ansiedad.
Ahí se crea un bucle muy desgastante.
Es importante que estés trabajando algo que señalas con mucha claridad... no todo tiene que hablarse de forma urgente. En relaciones con apego ansioso, la urgencia emocional puede sentirse como necesidad de resolver “ya”, porque si no se resuelve aparece miedo, inseguridad o sensación de abandono. Aprender a posponer una conversación, respirar y no perseguir la reparación inmediata es un avance importante.
Pero también hay otra parte que no conviene minimizar... poner los ojos en blanco, resoplar, alargar frases con tono de burla o responder desde el cansancio puede doler y deteriorar mucho la comunicación. Que él necesite espacio no significa que tenga derecho a tratarte con desprecio o con gestos que te hacen sentir pequeña.
La clave sería diferenciar dos cosas:
• Tu ansiedad y tu tendencia a insistir cuando necesitas seguridad.
• Su forma de expresar agobio con gestos o tonos que resultan hirientes.
Ambas partes necesitan trabajo. Si todo se coloca en “yo soy ansiosa y tengo que aprender a no molestar”, corres el riesgo de tragarte cosas que también importan. Y si todo se coloca en “él me habla mal y tiene que cambiar”, quizá no miras cómo la insistencia puede estar aumentando su saturación.
La conversación útil no debería centrarse en discutir cada gesto, porque eso puede convertirse en otra pelea. Sería mejor hablarlo en un momento tranquilo y plantearlo como una dinámica: “Me estoy dando cuenta de que cuando me activo necesito hablarlo todo rápido, y eso puede agobiarte. Estoy intentando trabajarlo. Pero también necesito que, cuando te sientas saturado, me lo digas de forma clara y respetuosa, sin gestos de desprecio o impaciencia, porque eso me hace mucho daño.”
Después conviene acordar un protocolo concreto. Por ejemplo: “Si uno de los dos se agobia, puede pedir pausa. Pero la pausa tiene que tener una frase clara y un tiempo aproximado para retomar.”
Algo como: “Ahora estoy saturado y necesito parar. Hablamos en una hora.” “Te quiero escuchar, pero ahora no puedo hacerlo bien. Lo retomamos esta tarde.” “No quiero seguir en este tono. Necesito un descanso y luego volvemos.”
Eso es muy distinto a resoplar, poner caras o contestar con fastidio.
También sería bueno que tú aprendas a no pedir confirmación muchas veces seguidas. Por ejemplo, si le dices “necesito que cuando quieras espacio me lo digas claramente”, y él responde que sí, quizá tu ansiedad te pide comprobar si lo ha entendido, volver a explicarlo y asegurarte. Pero esa repetición puede hacer que él sienta que no hay salida y se irrite más. Ahí tu tarea sería tolerar la incomodidad de no dejarlo todo perfectamente cerrado.
Una relación sana necesita dos movimientos, tú aprender a regular tu urgencia, y él aprender a expresar límites sin desprecio. Si solo trabaja una parte, el bucle seguirá.
También conviene observar si estos gestos son algo puntual de una etapa de tensión o si empiezan a convertirse en un patrón estable. En una relación de seis meses, ya estáis viendo cómo gestionáis el conflicto. Eso es importante. El cariño no se mide solo cuando todo va bien, sino también en cómo se trata cada uno cuando aparece el agobio.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Trabajar apego ansioso, miedo al rechazo y necesidad urgente de reparación.
• Aprender a regularte antes de hablar desde la ansiedad.
• Diferenciar una necesidad legítima de una demanda impulsiva.
• Mejorar la comunicación de pareja sin entrar en bucles.
• Poner límites ante gestos o tonos que resultan hirientes.
• Construir una relación con más seguridad, respeto y espacio para ambos.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Lo que describes parece una dinámica bastante típica entre apego ansioso y necesidad de espacio. Tú, cuando sientes inseguridad, necesitas hablar, aclarar, reparar y sentir que todo queda bien. Él, cuando se siente presionado o saturado, necesita distancia, pausa o menos intensidad. El problema es que cuanto más intentas acercarte para calmarte, más puede agobiarse él; y cuanto más se aleja o responde con gestos de cansancio, más se activa tu ansiedad.
Ahí se crea un bucle muy desgastante.
Es importante que estés trabajando algo que señalas con mucha claridad... no todo tiene que hablarse de forma urgente. En relaciones con apego ansioso, la urgencia emocional puede sentirse como necesidad de resolver “ya”, porque si no se resuelve aparece miedo, inseguridad o sensación de abandono. Aprender a posponer una conversación, respirar y no perseguir la reparación inmediata es un avance importante.
Pero también hay otra parte que no conviene minimizar... poner los ojos en blanco, resoplar, alargar frases con tono de burla o responder desde el cansancio puede doler y deteriorar mucho la comunicación. Que él necesite espacio no significa que tenga derecho a tratarte con desprecio o con gestos que te hacen sentir pequeña.
La clave sería diferenciar dos cosas:
• Tu ansiedad y tu tendencia a insistir cuando necesitas seguridad.
• Su forma de expresar agobio con gestos o tonos que resultan hirientes.
Ambas partes necesitan trabajo. Si todo se coloca en “yo soy ansiosa y tengo que aprender a no molestar”, corres el riesgo de tragarte cosas que también importan. Y si todo se coloca en “él me habla mal y tiene que cambiar”, quizá no miras cómo la insistencia puede estar aumentando su saturación.
La conversación útil no debería centrarse en discutir cada gesto, porque eso puede convertirse en otra pelea. Sería mejor hablarlo en un momento tranquilo y plantearlo como una dinámica: “Me estoy dando cuenta de que cuando me activo necesito hablarlo todo rápido, y eso puede agobiarte. Estoy intentando trabajarlo. Pero también necesito que, cuando te sientas saturado, me lo digas de forma clara y respetuosa, sin gestos de desprecio o impaciencia, porque eso me hace mucho daño.”
Después conviene acordar un protocolo concreto. Por ejemplo: “Si uno de los dos se agobia, puede pedir pausa. Pero la pausa tiene que tener una frase clara y un tiempo aproximado para retomar.”
Algo como: “Ahora estoy saturado y necesito parar. Hablamos en una hora.” “Te quiero escuchar, pero ahora no puedo hacerlo bien. Lo retomamos esta tarde.” “No quiero seguir en este tono. Necesito un descanso y luego volvemos.”
Eso es muy distinto a resoplar, poner caras o contestar con fastidio.
También sería bueno que tú aprendas a no pedir confirmación muchas veces seguidas. Por ejemplo, si le dices “necesito que cuando quieras espacio me lo digas claramente”, y él responde que sí, quizá tu ansiedad te pide comprobar si lo ha entendido, volver a explicarlo y asegurarte. Pero esa repetición puede hacer que él sienta que no hay salida y se irrite más. Ahí tu tarea sería tolerar la incomodidad de no dejarlo todo perfectamente cerrado.
Una relación sana necesita dos movimientos, tú aprender a regular tu urgencia, y él aprender a expresar límites sin desprecio. Si solo trabaja una parte, el bucle seguirá.
También conviene observar si estos gestos son algo puntual de una etapa de tensión o si empiezan a convertirse en un patrón estable. En una relación de seis meses, ya estáis viendo cómo gestionáis el conflicto. Eso es importante. El cariño no se mide solo cuando todo va bien, sino también en cómo se trata cada uno cuando aparece el agobio.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Trabajar apego ansioso, miedo al rechazo y necesidad urgente de reparación.
• Aprender a regularte antes de hablar desde la ansiedad.
• Diferenciar una necesidad legítima de una demanda impulsiva.
• Mejorar la comunicación de pareja sin entrar en bucles.
• Poner límites ante gestos o tonos que resultan hirientes.
• Construir una relación con más seguridad, respeto y espacio para ambos.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Primero darte las gracias por animarte a consultar sobre algo tan intimo e importante para ti e intentar buscar respuestas para estar mejor.
Lo que describes parece mostrar una dinámica vincular que se está repitiendo y que os genera sufrimiento a ambos: cuanto más insegura o angustiada te sientes, más necesitas hablar, aclarar o reparar; y cuanto más intentas acercarte desde esa urgencia, más parece agobiarse él y tomar distancia. Esa distancia, a su vez, puede activar todavía más tu ansiedad.
Ahora bien, que tú puedas reconocer tu apego ansioso y estés haciendo un trabajo para no vivirlo todo como urgente es muy valioso. Pero eso no significa que tengas que aceptar cualquier forma de respuesta. Que tu pareja necesite espacio puede ser legítimo; que lo pida con gestos de desprecio, ironía, resoplidos o poniendo los ojos en blanco, puede resultar muy doloroso e invalidante.
Desde una mirada psicológica, sería importante no reducirlo solo a “yo soy ansiosa y él necesita espacio”. La pregunta también sería: ¿qué se despierta en ti cuando él se aleja o responde con fastidio?, ¿qué lugar ocupas tú en ese momento?, ¿sientes que tienes que insistir para que tu malestar exista para el otro? Y también: ¿qué le ocurre a él cuando siente que se le demanda una respuesta emocional inmediata?
En una relación sana no se trata de hablarlo todo en el instante, pero tampoco de dejar al otro sintiéndose ridiculizado o pesado por necesitar hablar. Podría ser útil construir acuerdos muy concretos, por ejemplo: “si uno de los dos se satura, puede pedir una pausa, pero debe decir cuándo se retomará la conversación”. Algo como: “ahora estoy agobiado, necesito parar, pero lo hablamos esta tarde” es muy distinto a responder con desgana o burla.
También sería importante que puedas diferenciar cuándo estás pidiendo algo legítimo y cuándo la ansiedad te lleva a buscar una confirmación inmediata que quizás nunca calma del todo. Esa diferencia no es para culparte, sino para que puedas cuidarte mejor y no quedar atrapada en la persecución del otro.
Trabajar esto en terapia puede ayudarte a comprender qué heridas o temores se activan en el vínculo, cómo se repiten en tus relaciones y cómo empezar a construir una forma de pedir, esperar y poner límites que no te deje ni sometida al malestar ni atrapada en la urgencia. Cuidar una relación también implica cuidar la forma en la que se habla cuando algo duele.
Si estas dispuesta comenzar un espacio terapeutico, puedes contar conmigo. Un abrazo!
Lo que describes parece mostrar una dinámica vincular que se está repitiendo y que os genera sufrimiento a ambos: cuanto más insegura o angustiada te sientes, más necesitas hablar, aclarar o reparar; y cuanto más intentas acercarte desde esa urgencia, más parece agobiarse él y tomar distancia. Esa distancia, a su vez, puede activar todavía más tu ansiedad.
Ahora bien, que tú puedas reconocer tu apego ansioso y estés haciendo un trabajo para no vivirlo todo como urgente es muy valioso. Pero eso no significa que tengas que aceptar cualquier forma de respuesta. Que tu pareja necesite espacio puede ser legítimo; que lo pida con gestos de desprecio, ironía, resoplidos o poniendo los ojos en blanco, puede resultar muy doloroso e invalidante.
Desde una mirada psicológica, sería importante no reducirlo solo a “yo soy ansiosa y él necesita espacio”. La pregunta también sería: ¿qué se despierta en ti cuando él se aleja o responde con fastidio?, ¿qué lugar ocupas tú en ese momento?, ¿sientes que tienes que insistir para que tu malestar exista para el otro? Y también: ¿qué le ocurre a él cuando siente que se le demanda una respuesta emocional inmediata?
En una relación sana no se trata de hablarlo todo en el instante, pero tampoco de dejar al otro sintiéndose ridiculizado o pesado por necesitar hablar. Podría ser útil construir acuerdos muy concretos, por ejemplo: “si uno de los dos se satura, puede pedir una pausa, pero debe decir cuándo se retomará la conversación”. Algo como: “ahora estoy agobiado, necesito parar, pero lo hablamos esta tarde” es muy distinto a responder con desgana o burla.
También sería importante que puedas diferenciar cuándo estás pidiendo algo legítimo y cuándo la ansiedad te lleva a buscar una confirmación inmediata que quizás nunca calma del todo. Esa diferencia no es para culparte, sino para que puedas cuidarte mejor y no quedar atrapada en la persecución del otro.
Trabajar esto en terapia puede ayudarte a comprender qué heridas o temores se activan en el vínculo, cómo se repiten en tus relaciones y cómo empezar a construir una forma de pedir, esperar y poner límites que no te deje ni sometida al malestar ni atrapada en la urgencia. Cuidar una relación también implica cuidar la forma en la que se habla cuando algo duele.
Si estas dispuesta comenzar un espacio terapeutico, puedes contar conmigo. Un abrazo!
Buenos días, gracias por compartirlo.
Lo que contás muestra una dinámica bastante frecuente en vínculos donde se activa el apego ansioso: una persona necesita hablar, aclarar y reparar rápido para sentirse segura, y la otra se siente presionada, se agobia y se aleja. El problema es que cuanto más se aleja uno, más ansiedad aparece en el otro, y así se arma un círculo difícil.
Ahora bien, entender que él necesita espacio no significa que tengas que aceptar gestos que te duelen, como resoplar, poner los ojos en blanco o responder con ironía. La forma de hablar también cuida o lastima el vínculo.
Me preguntaría: ¿podés esperar un poco antes de hablar sin sentir que la relación está en riesgo?, ¿él puede pedir espacio sin descalificarte?, ¿ambos están pudiendo escuchar lo que necesita el otro o solo están reaccionando desde el agobio y la ansiedad?
Quizás ayude acordar una frase concreta para pausar: “necesito parar, pero lo hablamos más tarde”. Eso calma más que desaparecer o responder con fastidio.
En terapia se puede trabajar mucho el apego ansioso, la regulación emocional y la forma de comunicar necesidades sin entrar en persecución o retirada. En mi consulta acompaño estos procesos vinculares, tanto individuales como de pareja, para entender qué se activa en cada uno y cómo construir una comunicación más segura.
Si sentís que esto te está generando mucho malestar, podés solicitar un turno y lo vemos con calma.
Un saludo cálido.
Lo que contás muestra una dinámica bastante frecuente en vínculos donde se activa el apego ansioso: una persona necesita hablar, aclarar y reparar rápido para sentirse segura, y la otra se siente presionada, se agobia y se aleja. El problema es que cuanto más se aleja uno, más ansiedad aparece en el otro, y así se arma un círculo difícil.
Ahora bien, entender que él necesita espacio no significa que tengas que aceptar gestos que te duelen, como resoplar, poner los ojos en blanco o responder con ironía. La forma de hablar también cuida o lastima el vínculo.
Me preguntaría: ¿podés esperar un poco antes de hablar sin sentir que la relación está en riesgo?, ¿él puede pedir espacio sin descalificarte?, ¿ambos están pudiendo escuchar lo que necesita el otro o solo están reaccionando desde el agobio y la ansiedad?
Quizás ayude acordar una frase concreta para pausar: “necesito parar, pero lo hablamos más tarde”. Eso calma más que desaparecer o responder con fastidio.
En terapia se puede trabajar mucho el apego ansioso, la regulación emocional y la forma de comunicar necesidades sin entrar en persecución o retirada. En mi consulta acompaño estos procesos vinculares, tanto individuales como de pareja, para entender qué se activa en cada uno y cómo construir una comunicación más segura.
Si sentís que esto te está generando mucho malestar, podés solicitar un turno y lo vemos con calma.
Un saludo cálido.
Está claro que debieras trabajar tu patrón de vinculo ansioso porque antes o después va a resultar en un cierto rechazo, despertando reacciones evitativas en tus parejas, ya que si no logramos trabajar la seguridad en nosotr@s y la confianza en el otr@, dándoles espacio y tiempo para que nos echen de menos y busquen nuestra cercanía, cosecharemos justo lo contrario ( lejanía o rechazo).
Parece que se está instaurando una dinamica de push & pull , y en tu mano está aprender conductas alternativas al insisitir, perseguir, etc, porque solo funcionan en una fase muy incipiente de una relación.
Para aprender más, te animo a que reserves cita, ya sea individual o en pareja, y poder ayudarte/aros.
Mucho Ánimo !!
Parece que se está instaurando una dinamica de push & pull , y en tu mano está aprender conductas alternativas al insisitir, perseguir, etc, porque solo funcionan en una fase muy incipiente de una relación.
Para aprender más, te animo a que reserves cita, ya sea individual o en pareja, y poder ayudarte/aros.
Mucho Ánimo !!
Preguntas relacionadas
- Llevo 6 años tomando silbilla y la regla me sale marrón y únicamente durante un día o dos, recientemente tuve un episodio de diarrea y temi con que la pastilla dejará de hacer efecto, porque tengo una pareja estable y la regla me dura un día. Ya me bajo la regla ( un día y de color marrón), nose si…
- Hola llevo aproximadamente 3 años con sífilis y mi pareja igual pero nunca hemos recibido tratamiento q debo hacer o como empezamos con q lo curamos
- Tuve una conizacion de cuello (leep )hace 2 años , después de eso ha empezado incontinencia de orina al estornudar o reírme , está relacionado ?
- Porque mi abuelo de 94 años aun sigue dormido después de 24 horas de tomar quetiapina de 25 mg. No intenta despertar pero está muy sedado
- Hola llevo 19 años con mi pareja actualmente llevamos dos años y medio que no nos vemos personalmente pero hablamos todos los días. Pero ha pasado un tiempo que ya no hablamos de sexo ni nada por el estilo, lo único que dice es que el tiempo tiene la razón, lo puedo tomar como malo?
- Mi marido en circunstancias muy especiales saco a bailar a una desconocida cuando a mí hacia un me había dado un infarto en un ojo. Le quería muchísimo y el a mi . Me dolió tanto al recibir un whtsapp con las imágenes que perdonándolo lo lo podía olvidar. A los dos años tuvo un ictus y murió .Tengo que…
- Hola. Hace un mes fui de baja por ansiedad y el viernes pasado me operaron de un tumor que tengo que hacer cambia los partes médicos o como..
- Hola fuy al ciquiatra por ansiedad y ataques de pánico y me recetó fluoxitina 20mg lo que quiero saber si viene bien para eso .porque por naturaleza soy muy activo y estoy me pone que no puedo estar quieto.
- Últimamente estoy teniendo problemas con llamadas comerciales o de spam. En algunas ocasiones, cuando contesto, la otra persona intenta mantener la conversación aunque yo le indico claramente que no estoy interesado y que quiero que cuelguen. He intentado expresarlo de distintas formas (decir que…
- Hay un aspecto de mí mismo que me genera bastante frustración y me gustaría conocer una perspectiva psicológica sobre ello. Con frecuencia siento que, cuando alguien me trata mal, me falta al respeto o sobrepasa ciertos límites, no reacciono de una forma que me proteja o prevenga que la situación…
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.