Preguntas de pacientes (9)

  • Mi marido en circunstancias muy especiales saco a bailar a una desconocida cuando a mí hacia un me h

    Mi marido en circunstancias muy especiales saco a bailar a una desconocida cuando a mí hacia un me había dado un infarto en un ojo. Le quería muchísimo y el a mi . Me dolió tanto al recibir un whtsapp con las imágenes que perdonándolo lo lo podía olvidar. A los dos años tuvo un ictus y murió .Tengo que sentirme culpable po no darle el cariño que necesitaba desde al perder confianza en el ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Lo que cuenta lleva mucho dolor dentro, y quiero responderle con el cuidado que merece.
    Permítame empezar por su pregunta directa, porque creo que necesita oír esto con claridad: no, no tiene que sentirse culpable. Usted reaccionó como reacciona cualquier persona herida en su confianza —con dolor, con distancia, con dificultad para volver a entregarse igual—. Eso no es falta de cariño; es una herida que no terminó de cerrarse. Y proteger su corazón después de sentirse traicionada no la convierte en culpable de nada.
    La culpa que siente ahora tiene una explicación, y conviene nombrarla. Cuando alguien a quien quisimos muere, y quedaron cosas sin resolver, la mente tiende a volverse contra uno mismo: "podría haberle dado más", "y si lo hubiera perdonado del todo". Es el modo en que el duelo busca, sin lograrlo, una segunda oportunidad que ya no existe. Pero esa culpa no es un juicio justo sobre lo que usted hizo; es el dolor de quererle todavía y no poder decírselo. Son dos cosas distintas, aunque se sientan iguales.
    Usted le quería muchísimo, lo dice, y él a usted. Eso siguió siendo verdad incluso con la herida en medio. El amor y la desconfianza pueden convivir, y convivieron. No le falló: le quiso de la manera que pudo después de un daño real.
    Un duelo así, cargado de culpa y de cosas que quedaron a medias, pesa demasiado para llevarlo en soledad. Si lo desea, acompañarse de un profesional en este proceso puede ayudarla mucho a poner paz donde ahora hay reproche. No tiene por qué cargar esto sola.


  • Buenos días. Llevo 6 meses con mi pareja y francamente al principio todo era de color de rosa. Todo

    Buenos días. Llevo 6 meses con mi pareja y francamente al principio todo era de color de rosa. Todo iba bien hasta que, él empezó a estar un poco más apagado por sus agobios académicos y laborales y a mí se me despertó el monstruo de la inseguridad y el apego ansioso que me pasaba en cada relación. Empecé a hiper analizar cada frase, situación, gesto incluso. A medida que han ido pasando estos dos últimos meses, es cierto que he podido relativizar que realmente nada estaba cambiando como tal pero que yo debía relajarme. Hemos acabado este último mes discutiendo hasta en 4 ocasiones sin motivo aparente. Tan solo porque a mí la ansiedad me pide insistir y reafirmar y cuando él está agobiado necesita espacio. El me pide espacio y yo lo vulnero y acabamos sintiéndonos mal. Al rato estamos bien pero yo ya no sé diferenciar de si el vínculo está desgastándose o es algo común tras una discusión. Cuando empecé con esta racha hace dos meses era alguien súper expresivo y cariñoso, y pese que ahora lo sigue siendo, va respondiéndome menos frecuentemente, va teniendo menos detalles, me dice que me quiere pero no tan a menudo… y yo le insisto en encontrar un término medio y me pongo muy pesada, y le pregunto que si me quiere… y solo cuando ya ha pasado es cuando me doy cuenta de que debería haber obviado el impulso de que me reafirme. Entiendo que al principio todo iba a ser más nuevo, no tenía problema en reafirmarme y todo eran palabras bonitas. Ahora es cierto que los empezamos a conocer más y yo no puedo ver las cosas claramente porque no puedo parar de sobrepensar y rumiar. Siento que todo se apaga aunque tenga evidencias de hace dos días de que todo está bien.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Buenos días, y gracias por una descripción tan lúcida. Quiero empezar por algo que quizá no se está reconociendo: usted ya ha entendido casi todo lo que le ocurre. Nombra el apego ansioso, el hiperanálisis, la rumiación, e incluso ve después del impulso que debería haberlo obviado. Eso no es poca cosa; es justo el material desde el que se trabaja.
    Le ordeno lo que veo, por si ayuda a mirarlo con algo más de distancia. Hay dos cosas distintas ocurriendo a la vez, y la dificultad está en que se confunden. Una es real y normal: una relación de seis meses sale de la fase de enamoramiento —esa de palabras bonitas constantes— y entra en algo más calmado, que no es menos amor, es otro registro. Su pareja, además, atraviesa una época de agobio real que lo apaga. Eso existe y no es invención suya. La otra cosa es su ansiedad, que toma esos cambios normales y los lee como señales de amenaza, pidiéndole insistir, reafirmar, preguntar "¿me quieres?". Y aquí está el nudo: cuanto más le pide la ansiedad reafirmación, más espacio necesita él, y cuanto más espacio toma él, más se dispara su ansiedad. No es que el vínculo se esté rompiendo; es que se ha formado un círculo donde la necesidad de uno y la de otro chocan.
    Sobre su duda concreta —"¿se está desgastando el vínculo o es lo normal tras una discusión?"—: el dato más revelador lo da usted misma. Dice que al rato están bien, que hace dos días tenía evidencias de que todo iba bien, y que aun así "siente que todo se apaga". Cuando el sentimiento de catástrofe persiste a pesar de las evidencias en contra, eso es la firma de la ansiedad, no del estado real de la relación. La rumiación tiene esa trampa: no responde a los hechos, los sobrescribe.
    Esto no significa que la solución sea "relajarse" —ojalá fuera tan fácil, y usted ya lo ha intentado—. Lo que sí se puede trabajar es la relación con esos pensamientos: aprender a no obedecer cada impulso de buscar reafirmación en el momento en que aparece, que es exactamente lo que alimenta el círculo. No se trata de no sentir la inseguridad, sino de que dejar de actuarla cada vez le quite fuerza. Y eso, dicho con honestidad, es muy difícil de hacer en solitario, porque el propio sobrepensamiento le impide ver con claridad: necesita un espacio externo que le devuelva la perspectiva que la rumiación le quita.
    Por eso, y porque esto le viene pasando "en cada relación" según cuenta, le diría que es justo el tipo de patrón que merece —y agradece mucho— un trabajo terapéutico. No para arreglar esta relación en concreto, sino para que el apego ansioso deje de decidir por usted. Si quiere abordarlo, mi agenda está abierta.


  • Tengo una preocupación. Me gusta ponerme tangas. Me gusta también chatear con otros hombres para que

    Tengo una preocupación. Me gusta ponerme tangas. Me gusta también chatear con otros hombres para que me hagan sentir femenino y coquetear. Y la mayor es que desearía tener mis genitales muy pequeños incluso he consultado como hacerlo con hormonas etc porque me pasa esto

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Gracias por confiar algo tan íntimo. Quiero empezar quitándole peso a la palabra "preocupación": nada de lo que describe es, en sí mismo, un problema ni una enfermedad.
    Disfrutar de la ropa interior femenina, buscar sentirse femenino, coquetear y explorar el deseo de otra manera son experiencias mucho más comunes de lo que la vergüenza nos deja imaginar, y abarcan un abanico amplio: puede tratarse de una preferencia erótica, de una expresión de género, de una exploración de la identidad, o de varias cosas a la vez. No hay una única lectura, y tampoco hace falta cerrarla deprisa. Lo que sí conviene es que pueda mirarlo sin juzgarse, porque la mayor parte del malestar en estos casos no viene del deseo en sí, sino de la culpa aprendida que lo rodea.
    Sobre el deseo de tener los genitales más pequeños: eso también merece explorarse con calma y sin alarma, porque puede significar cosas distintas según la persona —desde lo erótico hasta una cuestión más profunda de identidad de género—, y entenderlo es justamente parte del trabajo.
    Pero aquí sí quiero ser claro con una cosa, por cuidarle: si está pensando en hormonas, es imprescindible no hacerlo nunca por cuenta propia. Las hormonas tienen efectos reales y algunos irreversibles sobre el cuerpo, y automedicarse a partir de información de internet conlleva riesgos serios para la salud. Si quiere explorar esa vía, el camino seguro es una valoración con profesionales —endocrinología y un equipo con experiencia en identidad de género—, que pueden acompañarle con seguridad y sin prisa. Esto no es un freno a lo que siente; es protegerle mientras lo entiende.
    Le animaría a explorar todo esto en un espacio terapéutico libre de juicio, donde poder entender qué significa para usted sin etiquetas impuestas y sin culpa. No para corregir nada, sino para que pueda vivirlo en paz y con claridad. Si le apetece, mi agenda está abierta.


  • Hola, soy yo otra vez, que soy joven adolescente que tengo 19 años que estoy en un duelo por el fall

    Hola, soy yo otra vez, que soy joven adolescente que tengo 19 años que estoy en un duelo por el fallecimiento de mi bisabuela que murió en Perú en el 8 de Marzo o sea casi 3 meses. Vivo en España desde noviembre 2022. Tal vez sea el único en que tengo problemas como este...Antes de la cita con el psiquiatra, apenas que fue entrando mucho calor, al salir a la calle mientras escucho música y camino rápido ante el calor, tengo ese rato de que se me elevan los pensamientos intrusivos junto con la ansiedad algo elevada debido que como ya dije, se elevaron por ahí después de días del fallecimiento de mi bisabuela porque antes del fallecimiento, yo estaba plenamente estable y muchísimo mejor que creía que ya estaba superando los pensamientos intrusivos y la ansiedad que los tuve peor en el 2024 hasta una parte de 2025 antes de ser medicado con el Dumirox, y volviendo, tengo un impulso de temblar hasta espasmos que llegó a llorar, ya tuve esas crisis como más de dos veces, tanto en la calle como en la casa y felizmente, la cita con mi psiquiatra fue mucho antes y me recetó el Rxulti de 0,5mg y me subió el Dumirox a 150mg pero el risperdal no me lo toco para subir la dosis, está igual de 1/2 de risperdal. Tomo ese nuevo tratamiento que es temporal hasta después de la recuperación que tengo que hacer en 2 exámenes de diseño grafico en 15-17 de junio desde jueves de la semana pasada pero lo raro es que sigo casi igual, solo que tengo pequeños momentos de calma y al pensar en las recuperaciones de mi instituto ya no siento tanta ansiedad que tengo ahora más optimismo con eso que antes. Según lo que me dijo mi psiquiatra que Rxulti como es un medicamento moderno, es para reducir la ansiedad junto con el antidepresivo y que según el, ayudo a muchos pacientes con problemas parecidos al mío. Sobre de los pensamientos intrusivos, pues... Espero que NO me juzguen y NO me critiquen, puede que parezca algo tonto pero los pensamientos intrusivos son de las burlas y comentarios chocantes hacia mi país de origen por parte de otros latinos en redes sociales en 2024 hasta una buena parte de 2025 (Ya dejó de ser tendencioso ese contenido felizmente ahora pero hace meses como en septiembre de 2025 que ya no veo ese contenido pero NO era porque me afectaba, sino que ya me aburría, decidí ver otra cosa y además tenía que estar con mi ciclo formativo de diseño grafico), sobre de una que otra mala experiencia hacia mi gente peruana en España que eso me DEJO con una inseguridad en salir a la calle en España estando en Elche, y elevo más los pensamientos intrusivos con la inseguridad que tal vez me traten con un tratamiento xenófobo o racista o se burlen de mi nacionalidad o de donde vengo y también que más las burlas hacia mi país vi que son parte de otros latinos que de españoles aunque vi algunos españoles basureando a mi país que me generó desconfianza y cambiar algo de mi perspectiva dentro de España que si tal vez así realmente piensan de mi o de mi gente y ya que desde noviembre de 2022, mi familia y yo que venimos de Perú, casi no hemos tenido un trato xenofobo o discriminatorio dentro de España y estuvimos bien integrados hasta adaptados incluyendo mi experiencia. Se que parece algo tonto o incoherente pero tal vez por el fallecimiento de mi bisabuela que murió en Perú, tal vez por la conexión geográfica que murió en mi país, pues, surgió esos pensamientos intrusivos durante el duelo con el pasar de los días después de su fallecimiento hasta ahora. Por ese motivo, llegué al punto de estar inseguro en salir a la calle (Que vivo en Elche), por esos pensamientos intrusivos y la ansiedad algo elevados por el duelo siento irritabilidad conmigo mismo y perturbacion que hasta me salen algunas lágrimas y no querer hablar con otro latino/latina de mi edad o español/española de mi edad por el temor a las burlas o la discriminación que pueda sufrir aunque todo este tiempo casi no me pasó nada y me trataron bien casi todos los españoles pero, así están las cosas. Tal vez yo sea el problema o tal vez las circunstancias por el fallecimiento de mi bisabuela

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Hola. Lo primero, porque lo pides dos veces y es importante que lo leas claro: aquí nadie te va a juzgar, y no, no eres ningún problema. Lo que cuentas tiene todo el sentido del mundo, y voy a intentar explicártelo para que tú también lo veas así.
    Estás en duelo. Tu bisabuela falleció hace apenas tres meses, y además lo hizo en Perú, en tu país, estando tú lejos. Eso no es un detalle menor: cuando perdemos a alguien a distancia, el duelo se mezcla con la sensación de lo que quedó allá, de las raíces, del lugar del que venimos. No es nada raro ni incoherente que, justo en ese momento, tu mente haya conectado el dolor por tu bisabuela con todo lo que tiene que ver con tu origen —tu país, tu nacionalidad, el miedo a que lo tuyo sea rechazado—. No es una casualidad absurda: el duelo ha tocado la fibra de tus raíces, y por ahí han vuelto esos pensamientos.
    Y fíjate en un dato que tú mismo das, porque es muy valioso: dices que antes del fallecimiento estabas estable, mucho mejor, creyendo que ya superabas todo esto. Eso significa que lo de ahora no es un retroceso de tu persona, sino una reactivación puntual provocada por una pérdida concreta. Es tu sistema respondiendo a un golpe real, no una señal de que "vuelves a estar mal para siempre". Los duelos hacen exactamente esto: remueven cosas que parecían resueltas, durante un tiempo.
    Sobre el miedo a salir a la calle y a que te traten mal por ser peruano: ese miedo es comprensible después de ver ciertos contenidos y vivir algún mal momento, pero quiero que notes algo que tú mismo escribes con mucha honestidad. Dices que en todo este tiempo en España casi no has sufrido trato xenófobo, que te has sentido integrado, y que casi todos te han tratado bien. Quédate con eso, porque es lo real, lo que de verdad te ha pasado. La ansiedad y el duelo te están haciendo anticipar un rechazo que tu propia experiencia no confirma. No es que seas ingenuo: es que ahora mismo el miedo te está enseñando una versión más oscura de la realidad que la que tú has vivido.
    Una cosa concreta y tranquilizadora: ya estás haciendo lo correcto. Tienes un psiquiatra que te conoce, ha ajustado tu tratamiento hace muy poco, y los cambios de medicación tardan semanas en notarse del todo —por eso es normal que "sigas casi igual" pero ya con pequeños momentos de calma y algo más de optimismo de cara a tus recuperaciones—. Esos pequeños momentos no son poca cosa: son la señal de que la cosa empieza a moverse. Sigue el tratamiento tal como te lo ha indicado y cuéntale en la próxima cita justo esto que has escrito aquí, con este detalle, porque le será muy útil.
    Y un último apunte: al tratamiento con medicación le va muy bien acompañarlo de apoyo psicológico, sobre todo cuando hay un duelo de por medio. Si en algún momento puedes, pedir psicoterapia además de tu seguimiento psiquiátrico te ayudaría a elaborar la pérdida y a trabajar esos miedos con herramientas, no solo con medicación. Pregúntale a tu psiquiatra por esa opción.
    Cuídate. Lo estás haciendo mucho mejor de lo que crees.


  • Una pregunta a los 14-15 años me acuerdo que aveces me auto-tocaba luego de que terminar de hacer ro

    Una pregunta a los 14-15 años me acuerdo que aveces me auto-tocaba luego de que terminar de hacer rol+18 con alguien en internet (Un amigo del cual estaba enamorado pero jamás se lo dije) porque me sentía muy caliente luego de terminar pero el jamás se enteró de eso ¿Lo que hice estuvo mal? Actualmente el y yo ya no hablamos porque perdimos contacto pero tengo esa duda

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Gracias por confiar esta duda, que entiendo que lleva tiempo rondándote. La respuesta corta es: no, no hiciste nada malo.
    Lo que describes es parte del desarrollo sexual normal de la adolescencia. A los 14-15 años el deseo despierta con fuerza, la curiosidad busca canales, y explorar la propia sexualidad —a solas, o a través de conversaciones con otra persona de edad parecida— es exactamente lo que toca en esa etapa. La masturbación tras una experiencia que te excitó no es ningún signo de que algo fuera mal en ti; es una respuesta del cuerpo completamente esperable. No hiciste daño a nadie, ni a él ni a ti.
    Detecto además otra capa, y quizá sea la que más pesa: estabas enamorado de él y nunca se lo dijiste. A veces, cuando recordamos algo así, la culpa que aparece no es tanto por lo sexual como por lo que quedó sin nombrar —el afecto que no pudiste expresar—. Y que él no supiera lo que sentías o lo que hacías por tu cuenta no es una traición ni un engaño: era tu intimidad, y tenías todo el derecho a vivirla en privado.
    Que esa duda siga ahí años después suele indicar que hay un mensaje aprendido en algún momento —que el deseo, o cierto tipo de deseo, era algo de lo que avergonzarse—. Si notas que esa vergüenza aparece también en cómo vives tu sexualidad o tus vínculos hoy, merece la pena mirarlo con calma en un espacio terapéutico, no porque haya nada que "arreglar" de aquello, sino para que puedas soltar un peso que cargas sin motivo.


  • Hola.tengo una enfermedad .y mi madre se agarra de eso . Tengo mucha bronca la verdad Ella dice q

    Hola.tengo una enfermedad .y mi madre se agarra de eso .
    Tengo mucha bronca la verdad
    Ella dice que si no me acompaña me pasará algo .
    Que me quiere poner una acompañante .para que yo esté segura
    Toda la vida me jodió .arruino mi vida
    Por qué no se busca un chongo .hombre .que la quiera y no me jode más .
    Tuve que mentir algunas veces .es muy sobreprotectora
    Nunca me dejó salir sola con mis amigos. Se hace la víctima
    Cómo puedo hacer para poder salir sola?
    Ella me manipula .todo el tiempo.
    Es muy mala
    De verdad
    No sé que hacer estoy desesperada posta .
    Me pone muy nerviosa .
    Quiere que me mudé con ella. También por que quiere vender la casa ..
    Tengo mucha bronca
    Voy a terapia hace poco .
    Pero esto es hace años .discutimos seguido y siempre responde de mala manera ..
    No sé que hacer .
    Ayuda!!!
    Ya hablé con ella no sirve por qué es muy cabeza dura. .
    Se mete en. Mis proyectos para sacar beneficios .ella
    Eso pienso yo
    Esto no es justo ni lindo .

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Hola. Te leo y noto lo desbordada que estás ahora mismo, así que lo primero: tiene todo el sentido que estés agotada. Sentir que no puedes moverte con libertad en tu propia vida, y chocar una y otra vez con la misma pared, cansa muchísimo. La bronca que tenés es comprensible.
    Quiero ayudarte a ordenar un poco esto, porque cuando hay tanta rabia acumulada todo se mezcla y cuesta ver. Lo que describís —sentir que tu independencia está limitada, que no podés salir sola, que cada conversación termina mal— es un conflicto real y muy difícil, sobre todo cuando viene de años. No estoy ahí para saber qué hay exactamente detrás de la actitud de tu mamá, pero sí puedo decirte que el objetivo importante no es ganarle la discusión ni cambiarla a ella —eso, como ya comprobaste, no funciona y solo suma desgaste—, sino encontrar la forma de recuperar tu propio espacio.
    Y aquí va lo más importante de todo, y me alegra mucho que ya lo tengas: estás yendo a terapia. Este tema —que viene de años, que te genera tanta bronca, que toca tu autonomía y tu relación más difícil— es exactamente para lo que sirve ese espacio. Lo que has escrito acá, llevalo tal cual a tu próxima sesión. Tu terapeuta sí puede acompañarte de verdad en esto: ayudarte a entender la dinámica con tu mamá, a poner límites de forma que no te exploten en la cara, y a ir construyendo tu independencia paso a paso. Eso no se resuelve de un día para otro ni en un mensaje, pero se trabaja, y vos ya empezaste el camino.
    Una sola cosa sobre lo que mencionás de tu salud: como no sé de qué se trata, no puedo opinar sobre eso en concreto, y es justo algo para hablar con claridad con tu terapeuta y con tu médico —para que la decisión sobre tu seguridad y tu autonomía se base en información real y no en el miedo de nadie—.
    No estás sola en esto, y el hecho de que estés pidiendo ayuda y ya estés en terapia dice que estás haciendo lo correcto. Date un respiro: esto se puede ir desenredando.


  • Hace unos días mi pareja me dejó indicando que ya no podía continuar porque a pesar de querernos, de

    Hace unos días mi pareja me dejó indicando que ya no podía continuar porque a pesar de querernos, debíamos saber cuando soltar. Me dijo que ya no podía más, porque durante los últimos meses, no habíamos estado bien. Hablamos de los problemas y de lo que nos causaba malestar pero al final no supimos cómo gestionarlo ni solucionarlo. Dejamos que el tiempo pasara, continuamos con las mismas conversaciones en bucle sin cerrar definitivamente esas dudas.
    Después de dejarlo, estuvimos todavía juntas unos días hasta poder hacer la mudanza y separarnos, en ese tiempo volvimos a conectar, lloramos juntas y hablamos como lo hacíamos al conocernos. Ambas nos dimos cuenta que podíamos hablar sin sentir rechazo o reproche hacia la otra, y por lo tanto, abrir el diálogo en este sentido. No obstante, yo vi una grieta para solucionarlo y buscar ayuda profesional para trabajar en los problemas, pero a pesar de darme la razón, y de afirmar que quiere estar conmigo y me quiere, no ve posible solucionarlo dentro de la relación, ha sido muy firme con la decisión de romper y lo tengo que aceptar. Pero no puedo entender por qué elige pasar el duelo y todo el proceso de ruptura, contacto cero, etc, si parte de ella quiere continuar en una relación pero sobre otras bases. Nos hemos insistido en trabajar individualmente sobre las razones de la ruptura y también en cuanto a traumas personales, pero con la idea de poder reconectar. Me pregunto: es realmente posible? O es algo que se dice para que la otra persona sufra menos y se vaya sin hacer ruido? Yo ahora me encuentro calmada a pesar de llorar en ocasiones y tengo muchas ganas de trabajar en mí y entenderme, pero creo que esa calma proviene de pensar que mi ex pareja y yo estamos en la misma posición, de querer estar juntas.
    En ocasiones, me genera malestar y enfado porque ha elegido la separación antes que trabajarlo en pareja.
    Cómo podemos aprovechar este espacio de separación para reconectar si no hablaremos? Mi objetivo es encontrarme mejor conmigo misma pero a la vez pienso en los problemas que nos afectaron y nos hicieron separarnos, y por mi parte, veo posible trabajar sobre ello ya que al final fueron respuestas y acciones desde mis traumas pasados.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Gracias por compartir algo tan reciente y tan delicado, y con esta honestidad. Se nota que estás haciendo un esfuerzo enorme por entender, en medio del dolor.
    Voy a tu pregunta directa —¿es posible reconectar, o es algo que se dice para que la otra sufra menos?—, aunque la respuesta honesta es que no se puede saber, y desconfía de quien te asegure lo contrario. A veces dos personas se reencuentran tiempo después, ya cambiadas, y construyen algo nuevo. Y a veces "trabajemos en nosotras para volver" es una forma amable de cerrar sin un portazo. Las dos cosas existen, y nadie —ni yo, ni siquiera tu ex ahora mismo— puede predecir cuál será. Pero quiero ayudarte a mirar algo más importante que esa incógnita.
    Lo dices tú con mucha lucidez, y por eso te lo devuelvo: tu calma "proviene de pensar que estáis en la misma posición, de querer estar juntas". Ahí quiero detenerme con cuidado, porque creo que es el punto clave. Esa calma, tal como la describes, está apoyada en una expectativa —la de reconciliación— que no depende de ti, sino de una decisión futura de otra persona que, ahora mismo, ha sido firme en lo contrario. Y una calma que se sostiene sobre algo que no controlas es frágil: el día que esa esperanza se tambalee, el malestar puede volver de golpe. No te digo esto para quitarte la esperanza, sino para que tu estabilidad no quede colgando de un hilo que tiene otra persona en la mano.
    Aquí aparece una distinción que puede cambiarlo todo, y que tú ya rozas: una cosa es trabajar en ti para recuperarla, y otra muy distinta es trabajar en ti. Suena casi igual, pero no lo es. Si el motor es "me curo para que volvamos", entonces tu proceso sigue atado a ella, y cada avance lo medirás por si acerca o no la reconciliación. Si el motor es "quiero entenderme y estar mejor conmigo, pase lo que pase con nosotras", entonces el trabajo es tuyo de verdad, y te sostiene tanto si hay reencuentro como si no. Lo paradójico es que esta segunda forma es además la única que dejaría una reconciliación sana, si llegara a darse: dos personas que se reeligen desde un lugar nuevo, no que se reenganchan desde la dependencia.
    Sobre el "cómo aprovechar esta separación para reconectar si no hablaremos": entiendo el impulso, pero te propongo darle la vuelta. El contacto cero que ella pide, por mucho que duela, puede ser precisamente lo que te permita hacer tu trabajo sin estar pendiente de cada señal suya. No es un espacio para reconectar con ella; es un espacio para reconectar contigo. Y eso, ahora, es lo que sí está enteramente en tus manos.
    Tienes ya lo más valioso: ganas reales de mirarte, e incluso reconoces el papel de tus heridas pasadas en lo que ocurrió. Eso es oro, y es justo lo que se trabaja muy bien acompañada. Un proceso terapéutico te ayudaría a hacer ese trabajo centrado en ti —no en función de la reconciliación— y a transitar este duelo, que es real lo aceptes o no, sin quedarte en suspenso esperando. Si quieres abordarlo, mi agenda está abierta.


  • Yo sufro transtorno de ansiedad generalizada Queria preguntar qué puede ser cuando yo veo algún ot

    Yo sufro transtorno de ansiedad generalizada
    Queria preguntar qué puede ser cuando yo veo algún otro transtorno mental en las redes sociales, mi mente piensa que puede tener eso mismo, me creo que puedo tener eso mismo, y me genera mucha ansiedad, miedo.
    Qué puede ser?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Gracias por la pregunta, porque lo que describes es muchísimo más común de lo que crees y tiene una explicación que te va a tranquilizar.
    Eso que te pasa —ver un trastorno en redes y enseguida pensar "¿y si yo tengo eso?"— no es un trastorno nuevo que se suma al que ya tienes. Es, de hecho, una forma muy típica en que se manifiesta la propia ansiedad. Tu trastorno de ansiedad generalizada funciona, en el fondo, escaneando el entorno en busca de amenazas para anticiparte a ellas. Cuando aparece un contenido sobre una enfermedad mental, tu mente lo trata como una posible amenaza ("¿y si esto también me pasa a mí?") y se engancha ahí. No es que tengas todos esos trastornos; es que tu ansiedad usa cada uno de ellos como un nuevo gancho del que tirar.
    Las redes sociales, además, son el peor escenario posible para esto. Muestran síntomas de forma muy general y exagerada, descontextualizados, y redactados para que mucha gente se sienta identificada. Si uno los lee con una mente ya predispuesta a buscar amenazas, es casi inevitable pensar "esto soy yo". Le pasa a una enorme cantidad de personas con ansiedad, no es un fallo tuyo ni una señal de que estés peor.
    Un par de cosas que ayudan. La primera, recordar en el momento que un síntoma suelto no es un diagnóstico: identificarse con una descripción de internet no significa tener nada, y quien puede determinar eso es un profesional que te conoce, no un vídeo. La segunda, y muy práctica: reducir la exposición a ese tipo de contenido. No por evitarlo para siempre, sino porque ahora mismo es como echar leña al fuego de tu ansiedad; cuanto menos material le des para engancharse, menos se dispara.
    Y esto se trabaja muy bien en terapia, porque es justo el tipo de mecanismo de la ansiedad que se puede aprender a manejar: no a base de comprobar uno por uno que no tienes cada trastorno —eso no acaba nunca—, sino cambiando la relación con esos pensamientos para que dejen de tener tanto poder. Si quieres abordarlo, mi agenda está abierta.


  • Muy buenos todos los sicologos queme han respondido aquí la verdad yo estudié para ser profesora de

    Muy buenos todos los sicologos queme han respondido aquí la verdad yo estudié para ser profesora de inglés y sigo estudiando para aprobar una certificación internacional hice un plan de negocios para abrir una institución educativa pero todavía no tengo los recursos económicos para abrir la institución voy a poner un letrero en mi casa para dar clases de inglés privadas desde un escritorio en mi casa y me gusta mucho la sicología en mi país Ecuador las universidades privadas y públicas la mayoría oferta sicología general pero para contratar siempre exigen que tengas el título de sicólogo clínico, entonces la posibilidad de estudiar sicología por el momento esta descartado para mí debo mantenerme enfocada y ahorrar poco a poco para tener buena acogida y muchos clientes para abrir mi institución educativa ya que ya no espero ser empleada ya que con mi sindrome del impostor, baja autoestima, yo crecí con padres que no me validaron mi opinión que me compararon que me subestimaron por eso hoy tengo que luchar con mi falta de confianza por eso yo prefiero ser independiente dueña de mi propio negocio a ser empleada y con respecto a la pregunta que les hice de que me me enamoré a los 15 y me rechazaron y a los 19 la coraza me impidió expresarme y sentía culpa por no haberme permitido una relación ya estoy tranquila con todas las palabras y consejos que me dieron pues hoy estoy casada y con mi hijo de 3 años ya no voy a juzgar a mi yo inexperta del pasado estaba creciendo y personalmente hoy me siento feliz con mi vida y todo lo que hoy soy y he logrado. Pues sigo sanando mi herida de rechazo mi desconfianza sobre mí misma la desconfianza de mis capacidades sigo sanando y creciendo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Antonio Villalobos Guillón

    Qué alegría leer tu mensaje. No traes una pregunta esta vez, sino algo mejor: un balance de lo lejos que has llegado, y se nota en cada línea.
    Me quedo con varias cosas. Que cierres la herida de aquellos 15 y 19 años decidiendo no juzgar a tu yo del pasado es, posiblemente, lo más sano que se puede hacer con la propia historia: esa chica no estaba fallando, estaba aprendiendo con lo que tenía entonces. Tratarla con compasión en lugar de con reproche es exactamente lo contrario de cómo te trataron a ti de pequeña, y ahí se ve que estás rompiendo el patrón, no repitiéndolo.
    Y dices algo muy lúcido: que sigues sanando. Esa frase, dicha sin prisa por "terminar de curarte", es de alguien que ha entendido cómo funciona esto de verdad. La herida de rechazo y la desconfianza en una misma, cuando vienen de unos padres que no validaron ni acompañaron, no desaparecen de un día para otro; se van aflojando con el tiempo y con la vida que uno construye encima. Y tú estás construyendo una buena: una familia, un proyecto propio, una meta clara. Cada uno de esos logros, además, es una prueba en contra de esa vieja voz que te decía que no eras capaz.
    Sobre tu plan de empezar dando clases desde casa mientras ahorras para tu instituto: me parece sensato y valiente. Elegir la independencia no es huir de ser empleada; es construir un lugar donde tu valor no dependa de que otro te valide, que es justo la libertad que de niña te faltó. Hay coherencia profunda entre tu herida y tu sueño, y eso es hermoso.
    Y un guiño, porque lo mencionas: que te apasione la psicología, aunque ahora no puedas estudiarla, no tiene por qué quedar en nada. La vida da muchas vueltas, y esa curiosidad puede acompañarte de muchas formas —en cómo enseñas, en cómo crías a tu hijo, en cómo te entiendes a ti misma—. Nada de lo que te gusta de verdad se desperdicia.
    Sigue así. Estás haciendo un trabajo precioso contigo misma, y se te nota feliz, que al final es de lo que se trata.


Preguntas populares

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