Preguntas de pacientes (10)

  • Buenas, Últimamente no no puedo dejar de pensar en el pasado. No dejo de darle vueltas a lo que ten

    Buenas,
    Últimamente no no puedo dejar de pensar en el pasado. No dejo de darle vueltas a lo que tendría que haber hecho o en lo que no hice en tal o cual momento. Esto me hace sentir mal emocionalmente.
    Me gustaría haber tenido la madurez que tengo ahora cuando era niño o adolescente.
    No consigo pensar en el presente ni concentrarme.
    Gracias por contestar.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Hola, gracias por compartir cómo te sientes. Es muy común quedarse atrapado en esos “si hubiera hecho” o “si hubiera sido” cuando miramos al pasado, especialmente cuando ahora vemos las cosas con más claridad o madurez. Pero esa mirada retroactiva puede generar mucho malestar, porque nos hace juzgarnos con los ojos del presente sobre momentos donde éramos más vulnerables y menos preparados.

    Esa dificultad para estar en el presente y concentrarte puede ser justamente una señal de que tu mente está dando vueltas tratando de resolver algo que quedó pendiente o que no pudo procesarse bien en su momento.

    Aunque es normal querer entender y aprender del pasado, también es importante aprender a traer la atención al ahora, al presente, sin tanto juicio, permitiéndote aceptar que en ese entonces hiciste lo que pudiste con lo que tenías.

    Con tiempo y apoyo, se puede trabajar para que esos pensamientos pierdan fuerza y te permitan vivir más en el presente, con menos carga emocional y más calma. Si sientes que esto te afecta mucho, buscar un espacio para acompañarte a entenderlo puede ser un paso valioso.


  • Cuando vivo o voy a vivir ciertas situaciones, mi cuerpo se manifiesta en forma de gastritis de mane

    Cuando vivo o voy a vivir ciertas situaciones, mi cuerpo se manifiesta en forma de gastritis de manera inmediata, sin que pase por mi cabeza ningún pensamiento más allá de "me está dando ansiedad". He probado la terapia cognitiva conductual y no me ha ayudado porque no soy consciente de ningún pensamiento. ¿Qué puedo hacer? ¿Qué terapia me recomiendan?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Lo que comentas es bastante común cuando el cuerpo responde al estrés o la ansiedad sin que haya pensamientos claros o conscientes asociados. A veces, la ansiedad se manifiesta directamente en sensaciones físicas porque está muy arraigada en respuestas automáticas del sistema nervioso.

    En estos casos, terapias que trabajan con el cuerpo y las emociones, como terapias enfocadas en el trauma, pueden ser más útiles que las terapias cognitivas tradicionales, ya que ayudan a conectar con esas sensaciones y a procesar lo que no siempre llega a la mente consciente.
    Es un camino que puede ayudar a entender y regular mejor esas reacciones físicas para recuperar un poco más de calma.


  • Tengo 35 años, estoy casada, tengo familia, algunos amigas, tengo trabajo y hobbies, pero siento que

    Tengo 35 años, estoy casada, tengo familia, algunos amigas, tengo trabajo y hobbies, pero siento que no tengo una pasión por nada de lo hago y constantemente me siento insegura y con miedo a fracasar. Me cuesta trabajo tomar decisiones importantes, terminar proyectos propios y cursos o actividades que me brindan beneficios a largo plazo. En cuanto a actividades que me brindan beneficios en el corto, me muestro obsesiva y no quiero parar hasta conseguir un resultado que me resulte apropiado. Puedo pasar horas en ensoñaciones, mientras hago otras cosas y no presto atención al presente ¿Qué puedo hacer para cambiar mi forma de hacer las cosas? ¿Qué debería buscar en profesional de psicología?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Lo que cuentas tiene mucho sentido y es más común de lo que parece. Sentirte insegura, con miedo a fracasar, y tener dificultad para tomar decisiones o terminar proyectos puede ser muy agotador. A veces, esa obsesión por resultados rápidos y el escaparte en ensoñaciones son maneras que tu mente y tu cuerpo encuentran para manejar la ansiedad o la presión que sientes.

    No es fácil estar presente cuando hay tanto ruido interno o miedo al error, y tampoco es fácil saber qué hacer para cambiar eso. Pero hay formas de acompañarte que pueden ayudarte a entender qué hay detrás de esos sentimientos y patrones, y poco a poco encontrar una manera más tranquila y amable de relacionarte contigo misma y con lo que quieres.

    Un terapeuta que trabaje desde un enfoque que incluya emociones, cuerpo y experiencias pasadas, y que tenga experiencia con ansiedad o dificultades para manejar el estrés, puede ser una buena opción. Alguien que te escuche sin juzgar y te acompañe a descubrir qué necesitas de verdad.


  • Hola! Tengo la autoestima baja y miedos desde la niñez por traumas y timidez, ahora tengo depresión

    Hola! Tengo la autoestima baja y miedos desde la niñez por traumas y timidez, ahora tengo depresión y ansiedad. Podría empezar Psicoterapia? Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Hola, gracias por confiar y compartir lo que estás viviendo. Lo que describes —baja autoestima, miedos que vienen desde la niñez, y los síntomas actuales de depresión y ansiedad— son señales importantes de que tu historia emocional y vivencias pasadas siguen afectando cómo te sientes hoy.

    La psicoterapia puede ser un espacio donde explorar esas heridas con cuidado, entender cómo el pasado influye en el presente y aprender a construir formas más sanas de relacionarte contigo misma y con el mundo. Es un proceso que puede ayudarte a encontrar más calma, seguridad y bienestar.


  • Hola, mi hija de 22 años es insegura y no se relaciona ya que le cuesta.. piensa que la van a juzgar

    Hola, mi hija de 22 años es insegura y no se relaciona ya que le cuesta.. piensa que la van a juzgar los demás ya que hace tiempo tuvo malas amistades y se metían con ella.. lo que ha hecho que tenga poca autoestima pero aún así ella intenta ser positiva

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Lo que cuentas tiene mucho sentido desde una mirada de trauma, apego y enfoque sistémico. Las experiencias negativas con amistades pueden dejar una huella profunda que genera inseguridad y miedo al juicio, como una forma de protegerse para no volver a sufrir.

    Aunque tu hija intente ser positiva, esas heridas afectan cómo se relaciona y cómo se ve a sí misma. Es importante respetar su ritmo y acompañarla con paciencia y contención.

    Con tiempo y en un entorno seguro, la confianza en sí misma y en los demás puede ir reconstruyéndose poco a poco.


  • La ansiedad te nubla las emociones y te puede hacer creer que quieres menos a las personas que tiene

    La ansiedad te nubla las emociones y te puede hacer creer que quieres menos a las personas que tienes en tu vida?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Sí, la ansiedad puede afectar profundamente la forma en que experimentamos y expresamos nuestras emociones, incluyendo el amor y el cariño hacia las personas importantes en nuestra vida. Cuando estamos ansiosos, nuestro sistema nervioso está en estado de alerta constante, lo que puede generar una sensación de desconexión emocional o confusión interna.

    Esta “niebla” emocional hace que a veces parezca que nuestros sentimientos se debilitan o que nos importan menos los demás, cuando en realidad lo que sucede es que la ansiedad interfiere en nuestra capacidad para conectar y expresar esas emociones con claridad. Es como si el miedo o la preocupación ocuparan tanto espacio mental y emocional, que no queda lugar para sentir con calma o para mostrar afecto de manera natural.

    Entender esto puede ayudar a no juzgarse duramente por esas sensaciones y abrir la puerta a buscar formas de manejar la ansiedad para recuperar esa conexión emocional genuina.


  • Como aliviar la ansiedad de forma natural y rápida?

    Como aliviar la ansiedad de forma natural y rápida?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Entiendo lo desesperante que puede ser sentir ansiedad y querer aliviarla rápido, como si el cuerpo y la mente fueran a desbordarse. Aunque no hay fórmulas mágicas, sí hay formas naturales que pueden ayudarte a calmarte en el momento. Una de las más efectivas es respirar lento y profundo, sin forzarte, simplemente prestando atención a que la exhalación sea un poco más larga que la inhalación. Esto ya le envía al cuerpo una señal de seguridad. También ayuda mucho conectar con el cuerpo: sentir los pies en el suelo, tocar algo frío, darte un pequeño automasaje o mirar a tu alrededor y nombrar mentalmente lo que ves. Todo eso ancla. Y si puedes, hablar con alguien de confianza o escribir lo que estás sintiendo puede empezar a aliviar el nudo interno. A veces, solo ponerle nombre a lo que sentimos ya empieza a calmar. Lo más importante es que recuerdes que la ansiedad, aunque intensa, no dura para siempre. Es una ola que sube y baja, y no necesitas luchar contra ella, sino acompañarla sin exigencias. Si sientes que esto te pasa a menudo, quizá tu cuerpo está intentando decirte algo más profundo que vale la pena escuchar con cuidado y sin juicio. Y para eso no estás sola/o, hay formas de acompañar eso también.


  • Cuando me acuesto comienzo a pensar en ciertas cosas de manera "consciente", se generan escenarios,

    Cuando me acuesto comienzo a pensar en ciertas cosas de manera "consciente", se generan escenarios, diálogos, etc. Sin embargo, de un momento a otro se me olvida por completo lo que estaba pensando hace unos instantes, ¿Esto es normal?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña


    Cuando nos acostamos, el cerebro empieza a “bajar revoluciones” y a pasar de un estado más consciente a otro más cercano al sueño. En ese momento es muy común que aparezcan pensamientos en forma de escenas, diálogos o imaginaciones, pero también que la atención y la memoria se vuelvan más inestables.
    Por eso puedes estar pensando en algo con bastante claridad y, de repente, perder completamente el hilo.
    Forma parte de ese estado intermedio entre estar despierto y dormido, donde los pensamientos se vuelven más automáticos y menos organizados.
    Solo sería importante prestarle más atención si ocurre también durante el día, si notas dificultades de memoria en otros momentos o si te genera malestar o problemas para dormir.


  • Puede una persona tener un duelo complicado y a la

    Puede una persona tener un duelo complicado y a la vez tener depresión?
    Es posible que ma personas que lo padezca se nieguen a pedir ayuda profesional?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Sí, una persona puede estar viviendo un duelo complicado y, al mismo tiempo, atravesar una depresión. El duelo y la depresión no siempre van de la mano, pero en algunos casos el dolor por la pérdida no logra ser elaborado de forma natural y se cronifica o se vuelve más profundo, dando lugar a un estado depresivo. Desde la perspectiva del apego, cuando perdemos a alguien significativo, no solo sentimos la ausencia física, sino que se reactivan muchas heridas previas: memorias de abandono, miedo a quedarnos solos, sensación de no tener un lugar seguro. Si esa persona era una figura de apego, o si hubo experiencias tempranas de pérdida o desconexión emocional, el duelo puede abrir un dolor muy antiguo y dejar a la persona sin recursos para sostenerlo.

    Desde una mirada traumática, el sistema puede quedar bloqueado, como si no pudiera procesar lo que ha pasado. A veces se entra en un estado de congelamiento emocional, de apatía, o incluso de culpa intensa, lo cual también alimenta la depresión. Y desde lo sistémico, también entendemos que el dolor individual muchas veces está entrelazado con historias familiares no resueltas, lealtades invisibles o duelos que no se han podido vivir en generaciones anteriores. Por eso, a veces la persona siente un peso desproporcionado, como si no solo llorara por lo que ha perdido ahora, sino por muchas pérdidas que vienen de más atrás.

    Respecto a la segunda parte de tu pregunta: sí, es muy posible que alguien que está atravesando este tipo de duelo se niegue a pedir ayuda profesional. Esto puede deberse al estigma, al miedo de mostrarse vulnerable, a creencias aprendidas como “tengo que poder solo/a”, o incluso a no reconocer que lo que siente ya no es parte del “duelo normal”. En algunos casos, la desconexión es tal que ni siquiera logran registrar que necesitan sostén. Por eso es tan importante acompañar desde un lugar comprensivo, sin presión, validando el dolor y abriendo poco a poco espacios seguros donde pedir ayuda no se sienta como un fracaso, sino como un acto de cuidado.


  • Mobbing

    Ansiedad y insomnio no me deja vivir acoso laboral tengo miedo cada vez que entró a trabajar llevo 6 meses durmiendo 12 horas semanales, que me recomiendan?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Karen Gómez Cobeña

    Lo que estás viviendo es profundamente serio. Sentir ansiedad extrema, no poder dormir y experimentar miedo cada vez que entras al trabajo no es una exageración: es una respuesta muy coherente ante un entorno que tu cuerpo y tu mente perciben como amenazante. Cuando la situación se vuelve insostenible, cuando el lugar que debería ofrecer estabilidad se convierte en una fuente de angustia diaria, es natural que aparezcan síntomas como los que describes: insomnio, bloqueo, pánico, agotamiento extremo.

    En contextos de acoso laboral, muchas personas entran en un estado de hipervigilancia constante, como si su sistema estuviera atrapado en una especie de “modo emergencia” del que no puede salir. Esto no es una debilidad ni un fallo personal: es una reacción muy típica en contextos de trauma sostenido, donde el cuerpo ya no logra distinguir entre lo que es una amenaza puntual y lo que es una amenaza crónica.

    Dormir solo 12 horas a la semana durante seis meses es una señal clarísima de que tu sistema está completamente desregulado. Y cuando el descanso desaparece, también se empiezan a apagar otras funciones básicas: la claridad mental, la capacidad de regular emociones, incluso el sentido de identidad o autoestima pueden verse gravemente alterados.

    Lo importante es reconocer que esto no es una situación "normal" del día a día, ni algo a lo que se deba aprender a acostumbrarse. Algo se ha roto —o quizás lleva mucho tiempo sosteniéndose al límite— y ahora está saliendo todo a la superficie. Es difícil sostener sola una experiencia así, y es aún más difícil intentar funcionar “como si nada” mientras por dentro todo se desmorona.

    Hay caminos posibles para salir de ahí. Caminos que no exigen fuerza, sino acompañamiento, comprensión profunda de lo que te está pasando, y espacios donde volver a sentir que estás a salvo. No es inmediato, no es fácil, pero sí es posible. Y lo mereces.

    Si alguna parte de ti ha pensado que esto que sientes es “demasiado”, que estás siendo débil, que deberías poder con esto… tal vez esa parte solo ha aprendido a sobrevivir en medio del miedo. Pero hoy ya no se trata de resistir: se trata de empezar a reparar.


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