Preguntas de pacientes (6)
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Buenas tardes puede una persona ver en terapias emdr guiadas por psicologia cosas que no son reales
Buenas tardes puede una persona ver en terapias emdr guiadas por psicologia cosas que no son reales
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenas tardes,
Sí, puede pasar, y es algo importante de entender bien para no asustarse.
En terapias como EMDR no se trabaja la memoria como si fuera una grabación exacta de lo que ocurrió, sino como algo mucho más emocional y subjetivo. A veces pueden aparecer imágenes, escenas o sensaciones que se viven como muy reales, pero eso no significa necesariamente que hayan ocurrido exactamente así.
La mente, cuando procesa experiencias, mezcla muchas cosas: recuerdos reales, partes incompletas, emociones, miedos, incluso imágenes más simbólicas. Y en terapia, todo eso puede salir con bastante intensidad.
Esto no quiere decir que la terapia “invente” cosas, sino que está sacando material interno que necesita ser comprendido y elaborado. El objetivo no es comprobar si cada detalle es literal, sino trabajar cómo eso está afectando a la persona en el presente.
Por eso es tan importante que esté bien guiado. El profesional tiene que ayudar a no sacar conclusiones rápidas del tipo “esto pasó exactamente así”, sino a darle contexto a lo que aparece y centrarse en lo emocional.
Si esto viene por algo que ha surgido en terapia, lo más recomendable es hablarlo directamente con el psicólogo o psicóloga. Poder poner palabras a la duda suele ayudar mucho a bajar la inquietud y a entender mejor lo que está pasando dentro del proceso.
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Es recomendable dar zenflore a un niño de casi 9 años?! Por favor y gracias
Es recomendable dar zenflore a un niño de casi 9 años?! Por favor y gracias
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Zenflore es un probiótico que puede ser útil en algunos casos para regular el eje intestino-cerebro, especialmente cuando hay síntomas de ansiedad, estrés o malestar digestivo asociado. En niños, su uso debe valorarse siempre de forma individualizada y preferiblemente supervisado por pediatría o un profesional de la salud, ya que aunque suele tolerarse bien, no todos los suplementos son adecuados para todas las edades o necesidades.
Desde la psicología, puede ser un complemento interesante dentro de un abordaje más amplio, pero no sustituye el trabajo emocional, conductual o familiar cuando hay dificultades de base. Lo importante sería entender primero qué le está ocurriendo al niño y qué está manteniendo el malestar para poder intervenir de forma adecuada
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Mi hijo está sufriendo exclusión por parte de una entrenadora de fútbol en su colegio. Tiene 6 años,
Mi hijo está sufriendo exclusión por parte de una entrenadora de fútbol en su colegio. Tiene 6 años, altas capacidades y sufre de apneas nocturnas. Ella repercute en el niño el odio hacia mi, su madre, por un conflicto provocado por su culpa al excluirlo a comienzo de fútbol y yo señalarlo. Desde entonces le trata como si no existe y el sufre. El centro escolar pone en duda mi relato. Pero ya no lo siento un lugar seguro.¿Cómo le protejo?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo lo que estás sintiendo. Cuando percibimos que nuestro hijo no está siendo bien tratado, especialmente en un entorno que debería ser seguro como el colegio, es muy difícil no activarse y sentir rabia, impotencia y miedo.
Por lo que cuentas, hay varios elementos importantes. Por un lado, tu hijo es pequeño, tiene 6 años, y además presenta unas características (altas capacidades, dificultades de sueño) que pueden hacerle más sensible a ciertos entornos o dinámicas. Si además percibes que está siendo excluido o ignorado por una figura adulta de referencia, es lógico que te preocupe profundamente.
Ahora bien, aquí es importante ir con cuidado y diferenciar varias cosas. A esta edad, los niños interpretan mucho a través de lo emocional, y a veces pueden percibir rechazo o exclusión de forma más intensa, especialmente si ya hay una situación previa de tensión entre adultos. Eso no significa que no esté sufriendo, pero sí conviene explorar bien qué está ocurriendo exactamente y cómo lo está viviendo él.
También es importante tener en cuenta que cuando hay un conflicto previo entre familia y profesional, puede generarse una dinámica más compleja, donde ambas partes se sienten cuestionadas. Esto no justifica en ningún caso que un niño sea ignorado o tratado de forma inadecuada, pero sí nos da una pista de que la situación necesita ser abordada con cierta estrategia, no solo desde la emoción.
Lo más importante ahora es proteger a tu hijo, y eso pasa por varias cosas. Primero, validar cómo se siente. Que pueda contarte qué le pasa, cómo vive los entrenamientos, sin dirigirle ni anticipar respuestas. A veces, sin darnos cuenta, podemos influir en su relato porque estamos muy preocupados, y es clave escucharle de forma lo más abierta posible.
Segundo, observar cambios: si evita ir, si muestra ansiedad, si hay cambios en su conducta o en su estado de ánimo. Eso te dará información más objetiva sobre el impacto real que está teniendo en él.
Tercero, a nivel escolar, es importante dejar constancia por vías formales. Solicitar una reunión con el centro, preferiblemente con alguien más allá de la entrenadora (tutor/a, orientación, dirección), exponiendo los hechos de forma concreta, sin entrar en juicios personales. Cuanto más específico seas (situaciones, conductas observables), más fácil será que puedan intervenir.
Si el centro pone en duda tu relato y tú ya no lo sientes como un entorno seguro, eso también es un indicador importante. En ese caso, más allá de intentar resolver lo ocurrido, puede ser necesario valorar alternativas que garanticen el bienestar de tu hijo.
Y por último, algo importante: es normal que sientas que tienes que protegerle, pero intenta que esa protección no pase por transmitirle directamente el conflicto con la entrenadora o el centro. Él necesita seguir sintiendo que los adultos pueden cuidarle, no cargar con una tensión que no le corresponde.
Si lo necesitas, acudir a un profesional puede ayudaros a ordenar todo esto: tanto para valorar el impacto en tu hijo como para orientarte a ti en cómo manejar la situación con el centro de la forma más efectiva posible.
Tu intuición como madre es importante, pero también lo es poder apoyarla en observación y en pasos concretos que realmente ayuden a tu hijo a estar mejor.
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Hola ! Mi hija de 3 años ha estado mintiendo en el colegio Un día se hizo pipí y cuando su maest
Hola !
Mi hija de 3 años ha estado mintiendo en el colegio
Un día se hizo pipí y cuando su maestra se lo pregunto en reiteradas veces que era lo que había pasado, su respuesta fue "nada"
Al día siguiente le tiró agua de su botella a un compañero y acusó a otra compañera de haber sido.
Quiero aclarar que en casa no notamos esos comportamientos, cuando se le pregunta por ejemplo quien dejó tal cosa tirada ? Ella asume diciendo "yo"
Necesito ayuda por favorRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola!
Lo que comentas puede generar preocupación, pero a los 3 años este tipo de conductas no suelen interpretarse como “mentiras” en el sentido adulto de la palabra. A esta edad los niños todavía están desarrollando la comprensión de las consecuencias, la regulación emocional y la capacidad de asumir responsabilidades cuando sienten vergüenza, miedo o inseguridad.
En situaciones como hacerse pipí o tirar agua, es bastante frecuente que respondan “no pasó nada” o señalen a otro compañero como una forma de evitar sentirse expuestos o regañados, especialmente en el contexto escolar donde hay más presión social y emocional. El hecho de que en casa sí pueda reconocer ciertas cosas es una señal positiva y habla de que probablemente se siente segura con vosotros.
Más que centrarse en corregir la “mentira”, suele ser más útil ayudarla a poner palabras a lo que sintió: “A veces cuando algo nos da vergüenza cuesta decirlo”, “Todos podemos equivocarnos y no pasa nada”. Es importante evitar etiquetas como “mentirosa”, ya que podría aumentar la inseguridad o la necesidad de defenderse.
También sería recomendable mantener una comunicación tranquila con el colegio para observar si estas conductas aparecen en momentos concretos (vergüenza, miedo a equivocarse, adaptación social, etc.). Si se vuelve algo muy frecuente, intenso o aparecen otras dificultades emocionales o conductuales, entonces sí podría ser útil una valoración más profunda
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Mi hijo es atendido estrés pos traumativo y ansiedad generalizada desde hace años, la última vacuna
Mi hijo es atendido estrés pos traumativo y ansiedad generalizada desde hace años, la última vacuna vez con síntomas evitativos.
Es difícil y complicado de llevar .
Podría considerarse le una minusvalia .?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Cuando un niño presenta un cuadro de estrés postraumático y ansiedad generalizada mantenido en el tiempo, especialmente si existen síntomas evitativos que interfieren de forma significativa en su vida cotidiana, escolar, social o familiar, sí puede valorarse un reconocimiento de discapacidad/minusvalía.
La valoración no se realiza únicamente por el diagnóstico, sino por el grado de afectación funcional que está teniendo en su día a día y el nivel de apoyo que necesita. En estos casos suele ser importante contar con informes actualizados de salud mental (psicología y psiquiatría infantil) donde se reflejen los síntomas, la evolución y el impacto real en su funcionamiento.
Entiendo que puede ser una situación muy difícil y desgastante de sostener para la familia. Lo más recomendable sería consultar con los servicios sociales o con el centro base de vuestra comunidad autónoma para que puedan orientaros sobre el proceso de valoración y la documentación necesaria
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Hola. Mi hijo tiene 6 años, cuando algo lo enfada o lo entristece se cierra y no quiere hablar ni ex
Hola. Mi hijo tiene 6 años, cuando algo lo enfada o lo entristece se cierra y no quiere hablar ni expresa lo que le pasa o siente. Además tiene un apego muy grande conmigo que soy su madre, hasta el punto de que no quiere hablar en un primer contacto con los abuelos, tíos o primos, siempre necesita un tiempo con ellos para empezar a abrirse. Siempre ha sido tímido, y aunque no suele tener problemas para relacionarse con niños y adultos, si esta teniendo problemas para comunicar sus sentimientos y no ser tan tímido con familiares. ¿Que puedo hacer? ¿Es algo normal de su personalidad?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola!
Por lo que describes, muchas de las conductas de tu hijo pueden encajar dentro de un temperamento más sensible, reservado o tímido, y no necesariamente indican que exista un problema. Hay niños que necesitan más tiempo para entrar en confianza, especialmente con familiares a los que no ven de forma constante, y también niños que viven las emociones de forma muy interna y les cuesta expresarlas verbalmente cuando están enfadados o tristes.
El hecho de que pueda relacionarse con niños y adultos, aunque necesite un tiempo de adaptación, es una señal positiva. A los 6 años todavía están aprendiendo a identificar, comprender y comunicar lo que sienten, y algunos lo hacen a través del silencio, el aislamiento o necesitando primero sentirse seguros emocionalmente.
Lo más importante es no presionarlo para hablar en el momento en que se cierra. Muchas veces, cuanto más insistimos, más se bloquean. Suele ayudar más validar primero su emoción: “Veo que estás enfadado/triste”, “No hace falta que hables ahora, cuando estés preparado te escucho”. Esto reduce la sensación de exigencia y favorece que poco a poco pueda expresarse.
También podéis trabajar las emociones de manera indirecta a través de cuentos, dibujos, juegos o hablando de emociones en otras personas (“¿Cómo crees que se sentía este personaje?”). A muchos niños les resulta más fácil empezar hablando desde fuera antes que de sí mismos.
Respecto al apego contigo, a esta edad todavía es frecuente que la figura materna sea su principal base de seguridad emocional, especialmente en niños más sensibles o tímidos. Lo importante es observar si, aunque necesite tiempo, finalmente logra adaptarse y relacionarse, como parece que ocurre en su caso.
Sería recomendable consultar con un profesional si el bloqueo emocional aumenta, aparece un sufrimiento significativo, evita muchas situaciones sociales o la timidez empieza a limitar claramente su vida cotidiana. Pero por lo que comentas, podría tratarse más de un rasgo de personalidad acompañado de una necesidad mayor de seguridad emocional