Preguntas de pacientes (7)

  • Hace años estuve en varios psicólogos por depresión y no obtuve resultados. A día de hoy quiero v

    Hace años estuve en varios psicólogos por depresión y no obtuve resultados.

    A día de hoy quiero volver,pero siempre pienso que no se que me ocurre ya que no se si es depresión por la vida que llevo, si es soledad, frustración por mi vida profesional y por no haber actuado al respecto, por la situación familiar, por... Muchas cosas.
    No sé si se trata de algo más profundo. Y por ello tampoco se afrontar un nuevo periodo de tratamiento.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Iglesias Guerrero

    Antes que nada, quiero felicitarte por plantearte volver a pedir ayuda. Dar ese paso demuestra fortaleza y deseo de mejorar, aunque ahora mismo te sientas con dudas y confusión.

    Lo que cuentas es muy frecuente: muchas personas se preguntan si lo suyo es “depresión”, si se debe a la soledad, a la frustración laboral o a los problemas familiares. Desde el análisis conductual entendemos que no es necesario “poner una etiqueta” cerrada para poder trabajar en ello. Lo importante no es tanto el “qué tengo” sino el para qué me siento y me comporto así, es decir, cuál es la función que tienen tus pensamientos y emociones en tu vida.

    Las sensaciones de vacío, desmotivación o bloqueo no aparecen por casualidad: suelen estar mantenidas por círculos de evitación, miedos y la falta de reforzadores positivos en el día a día. Por ejemplo, cuando dejamos de hacer actividades que antes nos aportaban bienestar o dejamos de afrontar aquello que nos preocupa, a corto plazo sentimos alivio, pero a medio plazo la tristeza y la frustración se intensifican.

    Que hayas probado otros tratamientos y no obtuvieras resultados no significa que “no tengas solución”. A veces lo que ocurre es que no se encontró el enfoque adecuado o no se trabajaron las conductas y pensamientos que están manteniendo el problema. El análisis conductual clínico se centra precisamente en identificar las variables que sostienen tu malestar actual (ya sea por la soledad, la situación laboral, familiar u otros factores) y en enseñarte estrategias concretas para cambiarlas.

    Un proceso terapéutico no es descubrir “si tienes depresión o algo más profundo”, sino comprender cómo funciona tu sufrimiento y qué se puede hacer de forma práctica para reducirlo. Esa es la base para recuperar motivación, autoestima y calidad de vida.

    Dar este paso no significa que tengas que tener todas las respuestas antes de empezar: el propio proceso terapéutico consiste en descubrirlas contigo. Tu duda ya es un primer avance, y afrontarla con apoyo profesional te permitirá dejar de dar vueltas a las causas y empezar a trabajar en soluciones reales.


  • Cuando alguien me hace daño, aunque haya sido sin querer, aunque me pida disculpas, reconozca la cul

    Cuando alguien me hace daño, aunque haya sido sin querer, aunque me pida disculpas, reconozca la culpa etc .. mi subconsciente necesita que "pague" por ello y acabo diciendo cosas hirientes, o haciendo el vacío... Solo cuando siento que ya he hecho daño a la otra persona, soy capaz de perdonar. Me siento muy mala persona, y a la vez aunque intento evitarlo, siempre acabo haciendo lo mismo. Que me pasa?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Iglesias Guerrero

    Lo que describes no significa en absoluto que seas una “mala persona”. Lo que ocurre es algo muy humano: cuando alguien nos causa dolor, incluso aunque no sea intencionado, nuestro organismo reacciona con un impulso de “defendernos” o “hacer pagar” ese malestar. Durante millones de años, en contextos hostiles, esta reacción tuvo una función adaptativa: si alguien nos dañaba físicamente, responder causándole dolor podía protegernos. Hoy en día, ese mecanismo se activa también ante el dolor emocional, aunque ya no sea la forma más adecuada de afrontarlo.

    El problema surge cuando este impulso da lugar a un círculo vicioso: la otra persona me hiere, yo respondo con conductas que hieren (como hacer el vacío o decir algo doloroso), y sólo siento alivio cuando percibo que el otro también ha sufrido. A corto plazo, eso proporciona una sensación de equilibrio o justicia, pero a medio y largo plazo suele aumentar la culpa, el malestar y el miedo a no ser querido.

    Desde el análisis conductual, entendemos que toda conducta cumple una función: en tu caso, tu reacción sirve para aliviar el malestar interno y recuperar una sensación de control. El problema no es “tener mal carácter”, sino que tu mente ha aprendido que solo puede calmarse cuando la otra persona también sufre. La buena noticia es que ese aprendizaje puede modificarse.

    En terapia trabajamos en varios niveles:

    Identificar el “para qué” de tu conducta: comprender qué emociones y miedos hay detrás (muchas veces, el miedo a no ser querido o a que los demás no valoren lo suficiente nuestra persona).

    Romper el círculo vicioso: entrenar estrategias alternativas que te permitan manejar el malestar sin necesidad de herir a los demás.

    Fortalecer tu autoestima y tu sensación de valía, para que no dependa de “hacer pagar” a los otros, sino de tus propios recursos y valores.

    Sentir ese impulso no te convierte en mala persona: significa que tu mente está reaccionando de la forma en que aprendió a hacerlo. Buscar ayuda psicológica es un paso valiente para cambiar este patrón y aprender a gestionar el dolor emocional de una manera más sana y constructiva.


  • Hola, tengo ansiedad (descartado cualquier problema cardíaco y análisis bien) pero sufro de problema

    Hola, tengo ansiedad (descartado cualquier problema cardíaco y análisis bien) pero sufro de problemas físicos, pinchazos, palpitaciones, taquicardias etc... Me recetaron 0,5 mg de lorazepam para momentos puntuales y mi pregunta es, si las palpitaciones son molestas o interfieren en la tranquilidad de mi día a día, ¿es necesario tomarme el lorazepam o aprender a vivir con ello buscando ejercicios de respiración? En los ejercicios de respiración me cuesta encontrar esa calma que silencia las palpitaciones. Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Iglesias Guerrero

    ¡Hola! Lo primero de todo transmitirte que haces muy bien en informarte y preguntar sobre estos temas. Me alegro mucho de que hayas escrito este mensaje. Es el primer paso y no es fácil. Has hecho algo muy importante: pedir ayuda.

    Es una pena que lo siguiente que te voy a contar, no te lo expliquen cuando te dicen que tienes ansiedad. La ansiedad no es algo que uno tiene, como si fuera una enfermedad o un virus. No es una cosa que esté dentro de ti y que tengas que eliminar. La ansiedad es una forma en la que tu cuerpo y tu mente responden ante ciertas situaciones, ante lo que ocurre a tu alrededor, con manifestaciones físicas y emocionales. Es una manera que tiene tu cuerpo de avisarte, de alertarte ante algo que no está ocurriendo de la manera en que le gustaría, viéndolo así como algo peligroso.

    Es como una especie de sistema de protección que ha sido útil durante millones de años. Si, por ejemplo, un homínido estaba en medio del bosque y oía un ruido extraño, su cuerpo se activaba: corazón acelerado, respiración rápida, músculos tensos. Todo eso le ayudaba a prepararse para huir o luchar. Esa es la base de lo que ahora llamamos ansiedad. Solo que en este caso, ese peligro no es un león ni un incendio: es, seguramente, el miedo a que algo en tu vida vaya mal, a no estar a la altura, a fallar, a perder el control o a que te rechacen.

    Pero tu cuerpo y tu mente siguen reaccionando igual ante cosas que interpretas como peligrosas. Por ejemplo: hablar en público, tomar una decisión importante, tener una cita, o pensar que no eres suficientemente bueno o que los demás te van a rechazar.

    La buena noticia es que la ansiedad se puede entender, y si la entendemos, se puede manejar. No necesitamos eliminarla, sino aprender de ella. Lo que ahora parece un monstruo, puede convertirse en una señal útil para descubrir qué necesitas cambiar o afrontar en tu vida.

    Tú me preguntas si deberías tomarte el lorazepam. En ciertos momentos puede darte un alivio rápido. Pero te lanzo una pregunta importante:
    ¿El objetivo es silenciar esa alarma… o entender qué la está activando?

    Porque si solo tapamos la señal, el problema de fondo puede seguir ahí. Es como si en tu coche se encendiera una luz roja en el salpicadero y tú, en lugar de mirar qué está fallando, pusieras un post-it encima. La luz ya no molesta… pero el problema sigue.

    Así que no se trata solo de pastillas ni solo de respiraciones. Se trata de entenderte. De descubrir qué función tiene esa ansiedad en tu vida. Qué quiere evitarte. Qué historia de aprendizaje hay detrás.

    Espero que todo lo que te cuento te haya ayudado a verlo desde otra perspectiva, y te animo a que des el paso de pedir ayuda si consideras que puede ser valioso en tu vida.

    ¡Un abrazo!


  • Hola siento que algo estoy haciendo mal no es que me sienta culpable sino que lo he reflexionado y y

    Hola siento que algo estoy haciendo mal no es que me sienta culpable sino que lo he reflexionado y ya es la segunda vez que me sucede que me gusta un chico demasiado demasiado hasta el punto de decirle que me gusta que me atrae y que es una persona súper valiosa para mí a raíz de esto me he dado cuenta que o pierden el interés hacia mi persona o sencillamente no tiene nada conmigo esto me hace sentir no digamos mal porque me apetece decirlo y sería peor guardarmelo y no y no decirlo guarda la redundancia pero sé que estoy fallando en algo pero no sé en qué porque ella es la segunda vez que me sucede y luego por lo menos en el primer caso cuando le dije que estaba enamorada de él que me había enamorado y que todo lo que yo le había demostrado era cierto pero que ya el interés se había perdido obviamente pues ahora soy amiga de él pero no tenemos nada ese fue del primer chico pero con el segundo vamos por el mismo camino no sé qué hacer porque no quiero que me suceda más antes era muy callada muy introvertida y nunca decía si alguien me gustaba o no solo sé que de pronto esas personas se acercaban a mí pero sencillamente para también una relación que no vale la pena que a la final terminaría en romperse y no seguir adelante juntos todos me pone de cabezas y siento que quiero mejorar por eso te escribo quería saber en qué me puedes ayudar Saludos

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Iglesias Guerrero

    Hola. Gracias por escribir. Me parece valiente y muy valioso que te atrevas a hablar de lo que te pasa y de lo que sientes. Eso ya es un paso enorme. Enhorabuena.

    Me cuentas que has empezado a expresar lo que sientes hacia chicos que te gustan mucho, y que tras decirles lo importantes que son para ti, ellos se alejan o pierden el interés. Y aunque sientes que decirlo es mejor que callarlo, al final te quedas con una sensación de haber hecho algo mal. Es normal que eso te remueva por dentro.

    Vamos a pensarlo juntas, desde el análisis de la conducta. Tú no estás haciendo algo mal. Estás haciendo algo que tiene sentido en función de tu historia de aprendizaje. Antes eras más callada, más introvertida, quizás como una forma de protegerte del rechazo. Ahora has aprendido a expresarte más. Y eso es valioso. El problema no está en que digas lo que sientes. El problema es cómo lo estás viviendo después.

    Tú expresas amor, afecto, admiración... esperando también sentirte valiosa, sentirte querida, tener una relación que funcione. Pero si no obtienes esa respuesta que esperas, entonces interpretas que algo hiciste mal. Ahí es donde hay que poner la lupa: no en el hecho de expresarte, sino en la expectativa que se genera después.

    Te hago una pregunta importante, como haría en consulta:

    ¿Para qué le dices a ese chico que te gusta? ¿Qué crees o esperas que ocurra después?

    Porque si lo haces para sentirte libre y honesta, genial. Pero si lo haces esperando que eso garantice que él se quede, que te quiera, que tenga una relación contigo… entonces el problema no es decirlo, sino el valor que le das a su respuesta. Y ahí entramos en un terreno importante: el de tu autoestima.

    Tú vales mucho, lo digas o no lo digas. Que alguien se quede o no, no cambia eso. No podemos usar el amor del otro como medida de nuestro valor. Porque entonces, cada rechazo nos hace tambalear.

    Además, fíjate en algo: antes no decías nada, y te dolía no expresarte. Ahora lo haces, y duele cuando no sale como esperas. Pero eso no significa que estés fallando. Significa que estás aprendiendo. Y aprender duele. Pero también te hace crecer.

    No se trata de dejar de decir lo que sientes, ni de hablar menos, ni de “gustar menos” para no asustar. Se trata de entender qué esperas cuando lo haces y cómo puedes cuidarte tú, incluso cuando la otra persona no responde como deseas.

    Así que lo primero: enhorabuena por atreverte. Lo segundo: no estás haciendo nada mal. Estás aprendiendo a relacionarte desde un lugar más auténtico. Y eso lleva tiempo. Y lo tercero: si algo te duele, no significa que haya que dejar de hacerlo. Quizá haya que hacerlo diferente, con más conciencia y menos miedo.

    Espero que esto te haya servido para ver un camino, donde puedes descubrir mucho más sobre tí, sobre todo lo que te está pasando. Si consideras valioso plantearte de qué manera te gustaría relacionarte contigo misma y con las personas que son importantes para tí, te animo a dar el paso de comenzar un proceso de terapia.

    ¡Un saludo!


  • Llevo tratando la ansiedad desde hace un mes y querría saber si cuando ese estado ansioso y malos pe

    Llevo tratando la ansiedad desde hace un mes y querría saber si cuando ese estado ansioso y malos pensamientos desaparezcan de mi mente volveré a tener la misma vida que tuve antes de caer en este estado de alerta y mal estar.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Iglesias Guerrero

    ¡Hola!

    Desde luego que no. Cuando emprendes un proceso de terapia, como el que yo te propongo, desarrollas unas herramientas y una manera de comprender la relaciones de pareja, la amistad y familiares de manera que, esos aprendizajes y forma de comprender el comportamiento humano, el amor, los miedos, las inseguridades y la ansiedad son totalmente incompatibles con la manera de vivir que has tenido hasta ahora. La terapia no es magia, es un proceso de cambio y de alivio del malestar que conlleva un esfuerzo y un compromiso contigo mismo. Se trata de analizar las situaciones en las que has experimentado malestar, dolor, miedo, inseguridad y comprender la raíz de esas emociones y por qué no te permiten tener la vida que quieres en el presente y a largo plazo. Se trata de exponerse progresivamente a descubrir por qué te enfadas así, porque te entristeces como lo haces, porque sufres ante la actitud o reacción de otras personas y por qué hay comportamientos del día a día que no te hacen sentir bien. Se trata de conocer en profundidad todo tu contexto y lo que te ha llevado a ser quien eres, a actuar como lo haces. Y una vez siendo consciente de todo, decidir tú, desde la seguridad, desde tus principios y valores los caminos que quieres tomar tanto en tu vida personal, tus relaciones, como en la académica/laboral y el estilo o filosofía de vida que quieres optar. Siempre desde el autocuidado y el cariño hacia ti, tus valores y tus principios. Conociendo todas las herramientas que te van a ayudar a gestionar tus emociones y mejorar tu calidad de vida y sentirte bien a pesar de las circunstancias del día a día.

    Espero que esto te haya animado a luchar por ese proceso. ¡Un saludo!


    Le invitamos a una visita

    Psicoterapia

  • Hace 4 años que salgo con mi novio, tenemos 25 y pensamos casarnos el próximo año. Sin embargo, cada

    Hace 4 años que salgo con mi novio, tenemos 25 y pensamos casarnos el próximo año. Sin embargo, cada vez me siento más insegura, porque hace un tiempo que él está distanciado. Empezó con agregarse horas de trabajo y sumarse hobbies. Poco a poco, me escuchaba menos, se interesaba menos y pasaba menos tiempo conmigo. Le fui comunicando de a poco estas inquietudes, pero finalmente, le exigí que si éramos pareja, debíamos demostrar afecto. Él relacionó todo esto a lo sexual al parecer, por lo que el siguiente tiempo, me buscaba para tener relaciones 1 o 2 veces al día. El problema es que obviamente no quería que el foco sólo esté en el sexo y cuando se lo expliqué, me comentó que no entiende qué más quiero hacer. Me dice que como no tengo tantas ocupaciones como él, noto la ausencia en el día (aunque yo no considero que sea así). Pero la verdad que hay días que por el trabajo y los estudios de ambos, más allá de lo que conversamos antes de dormir, no hay relación. Hoy le he vuelto a hablar de esto y me dijo que soy muy exigente, cuando le cuestioné qué exigía, finalmente dijo que exigía "demasiado interés". Terminó por confesarme que no era su prioridad. Esto me destruyó el corazón, ya que yo dejaría hasta mi vida de lado por él, pienso que ya no me ama como antes y no sé qué hacer. Vivimos juntos, ya que compramos un departamento en conjunto, no estamos en nuestro país natal, por lo que no tengo familia más que a él. Me siento tan sola y rota. He llorado toda la noche mientras él duerme, pensando si podré solucionar las cosas y lograr que él vuelva a interesarse en mí.

    Muchas gracias por este espacio de desahogo y ayuda.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Iglesias Guerrero

    Muy buenas. Desde luego que todas las emociones que experimentas ante las vivencias con tu pareja han de ser muy desagradables. Te felicito por haberte expuesto a contar todo esto y hacerle frente a los sentimientos por contarlo y desahogarte así. Más aún por acudir aquí buscando ayuda. Lo primero de todo, pienso que es muy importante comprender en profundidad el significado que le das a cada uno de las situaciones y las emociones que desencadenas en el día a día con tu pareja. Conocer y descubrir por qué te sientes así, por qué tu pareja se comporta de esa manera y cuáles han sido los motivos por los que os encontráis en ese punto. Esto es el primer paso y el más complicado al principio, esa toma de conciencia, pero alivia mucho descubrir que todo tiene un sentido y que se puede reducir, aliviar ese malestar. Entender cuales son los motivos por los que no funciona de la manera en la que te gustaría la relación y ver qué cosas están bajo tu control y cuales no. Trabajar en tí, en cuidarte, en buscar tu bienestar y en comunicar de la manera más asertiva cómo te sientes, comprendiendo por qué se da esa falta de interés en tu pareja, por qué prioriza unas cosas sobre otras y así creerte que nada de lo que tu pareja haga o deje de hacer dice sobre lo que tu vales como persona, de tu valía, del amor que mereces. Te invito a descubrir juntas cómo funciona el amor, los miedos, las inseguridades, lo que hace que unas parejas funcionen y otras no, cómo funciona el comportamiento humano y por qué nos emocionamos como lo hacemos. Te animo a trabajar en tu cuidado, en tu autoestima, en tu crecimiento personal y que no se vea nada influenciado por la manera en que te traten los demás, en los juicios que puedan hacer de tí o en el interés, valor que te otorguen. Te animo a desarrollar otros aprendizajes y a tener una relación más sana contigo misma y los demás. Si te parece bien, te puedo acompañar en todo ese proceso. ¡Un saludo!


    Le invitamos a una visita

    Psicoterapia

  • Me he rendido, durante años he estado viendo a una profesional pero más que nada ha servido de acomp

    Me he rendido, durante años he estado viendo a una profesional pero más que nada ha servido de acompañamiento y desahogo al haber muchos problemas y no tratarse de superar algo en concreto, al final han pasado los años y tengo toda una lista de cosas que sigo sin solucionar, ¿Cómo puedo hacerle ver a un nuevo profesional esta situación? La gente se sorprende de que lleve tantos años en terapia y esté tan mal y peor que nunca. Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Iglesias Guerrero

    ¡Hola!

    Te voy a contar algo que puede que te sorprenda. La gran mayoría de personas viven queriendo sentirse queridas y aceptadas, que valen lo suficiente como para merecer amor, aprecio, cuidados, atención, preocupación de los demás...
    Hace miles de años, en un entorno donde teníamos que cazar, recolectar y protegernos de depredadores para poder sobrevivir en un ambiente muy hostil, vivir en grupo (en manada) era lo que nos permitía la supervivencia. Y quedarse solo, en ese entorno tan aversivo, significaba una sentencia de muerte. Es por ello, que filogenéticamente estamos diseñados para permanecer en grupo. Y NO solos.

    Por tanto, en ese camino, de sentirse útiles, necesarios, competentes y válidos las personas sufren, lo pasan muy mal por pensar que nunca son lo suficiente. Pero, ¿lo suficiente para qué?

    A lo largo de tu vida, de tus experiencias, de las interacciones que has tenido con profesores, padres, vecinos, familiares, amistades... aprendes una serie de maneras de actuar, pensar y emocionarte que, de no ser así, no dirías que sigues vivo. Hasta ahora, la manera de ser que tienes, es la que te ha servido para sobrevivir. El problema viene cuando algunas de esas estrategias, de esa manera de pensar, emocionarte y actuar te genera malestar. Y no conoces otra forma de ser porque no has experimentado en tus carnes que existen otras maneras de vivir.

    Hay muchos profesionales, que de la misma manera, como humanos que son, no han aprendido, no les han enseñado académicamente a proceder, a poder identificar ciertos patrones de comportamientos, de emociones en sus clientes para poder cambiarlos, entender en profundidad de donde viene ese malestar y así poder aliviarlo.

    Te animo a que no tires la toalla, que sigas confiando en la terapia. Y si te sientes identificado/a con algo de lo que he dicho, te propongo que te pongas en contacto conmigo, yo te puedo ayudar.


    Le invitamos a una visita

    Psicoterapia

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