Preguntas de pacientes (5)

  • Mi hija de 7 años ha tenido una mala experiencia con la comida, x lo q me ha sabido contar se medio

    Mi hija de 7 años ha tenido una mala experiencia con la comida, x lo q me ha sabido contar se medio atragantó comiendo y ahora rechaza casi todo, patatas, nuggets, hamburguesas, fideos.. mastica mucho la comida y la mezcla con agua hasta hacer una pasta en la boca pero la mayoría de las veces lo acaba escupiendo. No sé qué puedo hacer para q se le pase ese miedo. Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Martha Camerano Meléndez

    Gracias por compartir lo que estáis viviendo; es comprensible que esta situación genere mucha preocupación. A veces, una única experiencia desagradable o traumática con la comida, como un atragantamiento, puede ser suficiente para que un niño desarrolle miedo a comer determinados alimentos. Este tipo de reacción se debe a un proceso de condicionamiento: el cerebro asocia la comida con peligro, aunque antes no hubiera ningún problema.
    Dicho esto, también es importante hacer una reflexión más amplia sobre la relación que tu hija ha tenido con la comida antes de este episodio y si ha habido otras experiencias previas que hayan podido influir. Valorar cuánto tiempo lleva manteniéndose este comportamiento, si el rechazo va en aumento o se mantiene estable, y cómo lo vive ella emocionalmente puede dar pistas importantes.
    El hecho de que mastique en exceso, mezcle la comida con agua o termine escupiéndola suele indicar miedo a tragar más que un problema de conducta. Por ello, forzarla a comer o restarle importancia al miedo puede aumentar la ansiedad. En cambio, acompañarla desde la calma, validar su miedo y evitar presiones suele ser más beneficioso.
    Dado que cada niño es diferente, lo más recomendable es consultar con un profesional (por ejemplo, un psicólogo infantil y, si es necesario, un especialista en alimentación). Así se podrá hacer una evaluación individualizada de su historia, sus recursos psicológicos y emocionales y sus habilidades cognitivas, y definir estrategias basadas en la evidencia que sean adecuadas para ella y para vuestra familia.
    Buscar ayuda temprana no significa que el problema sea grave, sino que os permitirá contar con herramientas adecuadas para ayudar a tu hija a recuperar la confianza en la comida de forma progresiva y segura.


  • Hola! Mi esposa y yo tenemos un niño de 2.5 años De un par de meses pra acá su conducta ha cam

    Hola!

    Mi esposa y yo tenemos un niño de 2.5 años
    De un par de meses pra acá su conducta ha cambiado.
    Era un niño de lo más tranquilo, pero ha comenzado a enojarse por todo, hacer berrinches y un show cada que algo no le agrada.
    Para su edad siento que está muy desarrollado.
    Tiene memoria de elefante (no es broma)
    Ha de hablar más de 100 palabras claras.
    Tiene excelente interacción social.
    Entiende órdenes y demás cosas.

    Pero a mi esposa le preocupa que está obsesionado con las cosas que giran.
    A tal punto que le gusta girar al rededor de sillas, corre en línea recta mirando objetos (muy muy pocas veces y en casos puntuales)

    Y lo más nuevo, agarro la costumbre de mover su cabeza muy rapido como diciendo no, cuando se enoja.

    Habíamos ido a una consulta con una psicóloga y le iba aplicar unas pruebas, pero se nos hizo caro para 3 horas de evaluación.

    Alguna recomendación? Mi hijo es de lo más normal para mi, pero a mi esposa le preocupa su carácter y lo demás.

    Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Martha Camerano Meléndez

    ¡Hola! Gracias por compartir los detalles sobre tu hijo. Es importante recordar que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, y alrededor de los dos años y medio es común observar cambios en la conducta, como mayor frustración, berrinches o resistencia a ciertas situaciones. Esto está relacionado con el desarrollo del cerebro, la plasticidad neuronal y las nuevas exigencias del entorno.
    Por lo que describes, tu hijo tiene un desarrollo cognitivo avanzado, con gran vocabulario, memoria, comprensión de órdenes. En algunos niños con habilidades cognitivas más desarrolladas, puede aparecer frustración cuando su capacidad para planificar o controlar sus movimientos y emociones todavía no alcanza el mismo nivel, lo que puede generar reacciones intensas.
    Sobre los comportamientos que mencionas —girar alrededor de objetos, correr en línea recta mirando cosas, o mover la cabeza de forma rápida cuando se enoja—, pueden formar parte de la exploración sensorial o de formas de autoregulación en momentos de frustración. Sin embargo, es importante observar la frecuencia, intensidad y los detonantes de estas conductas.
    Si estas conductas persisten, se intensifican o interfieren con su vida diaria, lo recomendable es consultar a un especialista para realizar una valoración completa del desarrollo. Esto no necesariamente implica un procedimiento largo o costoso: muchos profesionales ofrecen evaluaciones por etapas, entrevistas y observación directa, lo que puede ser más accesible y aún muy útil para orientar el acompañamiento en casa.
    Mientras tanto, pueden apoyar a su hijo con estrategias como:
    • Mantener rutinas claras y predecibles
    • Validar sus emociones (“Veo que estás enojado, puedo ayudarte a calmarte”)
    • Darle espacios seguros para moverse y explorar
    • Ofrecer alternativas para canalizar frustración sin castigo
    Recuerden que, más allá de los comportamientos concretos, lo más importante es el acompañamiento afectivo y la guía constante, ayudando a su hijo a regular sus emociones mientras fortalecen la relación familiar.


  • Tengo una niña de cuatro años y medio, cuando tenía 6 meses su padre ingresó en prisión, desde hace

    Tengo una niña de cuatro años y medio, cuando tenía 6 meses su padre ingresó en prisión, desde hace cinco meses él sale de permiso tres días al mes, aunque hablaba con él por teléfono a diario desde que le ve en los permisos en persona y en casa he notado grandes cambios en su conducta, llora muy fácilmente y de pronto se pone a reír, me reta, miente, insulta a su padre cuando no estoy delante, amenaza.. y cuando su padre se va llora mucho porque dice que ella quiere a su papi, intento hablar con ella pero me dice que no sabe que le pasa ni porque se porta así que nadie la quiere, que está muy nerviosa... sería recomendable llevarla al psicólogo o debería esperar un tiempo? Me da miedo que más cambios no le vayan bien y con el tiempo quizá normaliza la situación pero no me gustaría si necesita algún tipo de apoyo extra no saber cómo dárselo

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Martha Camerano Meléndez

    Gracias por compartir con tanto detalle lo que está pasando. Por lo que describes, tu hija está viviendo una situación muy intensa: la separación prolongada de su padre, sus permisos breves y la confusión emocional que esto genera son factores que pueden ser muy difíciles de procesar para una niña de 4 años y medio. Los cambios que notas en su conducta —llanto frecuente, cambios de humor, retos, expresiones de enojo, sentimientos de que “nadie la quiere”— pueden apuntar a que está experimentando ansiedad, frustración y confusión emocional.
    Aunque los niños tienen gran capacidad de resiliencia y adaptación, estos comportamientos muestran que está necesitando apoyo externo para aprender a manejar sus emociones de manera saludable. Esperar “a ver si se normaliza” podría ser arriesgado, porque estos patrones podrían consolidarse o aumentar el malestar emocional y conductual.
    Llevarla a un psicólogo infantil sería recomendable porque un profesional puede:
    Ayudarla a expresar lo que siente y ponerle palabras a sus emociones.
    Enseñarle estrategias de regulación emocional adecuadas a su edad.
    Orientarte a ti como madre sobre cómo responder a sus retos y comportamientos sin que se sienta insegura o culpable.
    Evaluar si hay otros factores que estén influyendo en su conducta y cómo intervenir de manera temprana.
    Además, el hecho de que ella misma diga “no sé qué me pasa” y se sienta muy nerviosa es una señal de que está sobrecargada emocionalmente y necesita ayuda para comprender y gestionar sus sentimientos.
    En resumen: no esperes a que “se normalice sola”; un acompañamiento profesional puede marcar la diferencia para que su adaptación sea más saludable y menos angustiante, y especialmente te dará herramientas a ti para apoyarla mejor.


  • Mi hija de 3 años toma casenlax porque se hizo una pequeña fisura anal de pequeña. No está estreñida

    Mi hija de 3 años toma casenlax porque se hizo una pequeña fisura anal de pequeña. No está estreñida pero hace caca cada 5-6 días porque se aguanta las ganas por miedo. Este año comenzó el colegio y le está poniendo a hacer caca en el WC pero no quiere y a veces se la hace en la braguita en el cole. La profesora le ha reñido le dijo que los pañales se los llevaron los Reyes y ya no consiente que se le ponga pañal. No sé qué hacer para que vaya haciendo caca en el WC y no se aguante la caca

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Martha Camerano Meléndez

    Es completamente comprensible que te sientas preocupada. Lo que describes es muy frecuente en niños que han tenido experiencias negativas tempranas alrededor de la evacuación, como la pequeña fisura que sufrió tu hija. Aunque no esté estreñida, el miedo al dolor puede hacer que se aguante la caca y que le cueste usar el WC, especialmente en un entorno nuevo como el colegio.
    Este comportamiento no es un capricho: refleja un proceso emocional y físico que necesita ser abordado de manera integral, considerando tanto la casa como el colegio. Explicaciones racionales, decirle que “ya no hay pañal” o castigarla suelen aumentar la ansiedad y la reticencia.

    En muchos casos, la encopresis y la reticencia al WC mejoran con un enfoque gradual, positivo y especializado, más que con órdenes o castigos. Si estas dificultades persisten, un profesional especializado puede diseñar un plan adaptado a su ritmo, que integre técnicas de acompañamiento emocional y estrategias prácticas en casa y en el colegio.
    Con paciencia, seguridad y consistencia, tu hija puede recuperar confianza, controlar sus evacuaciones y superar el miedo al WC, fortaleciendo también su autoestima y sensación de seguridad.


  • Un colegio publico no deja a mi psicólogo privado de tea ayudar en el gestib de mi hijo,sus pautas p

    Un colegio publico no deja a mi psicólogo privado de tea ayudar en el gestib de mi hijo,sus pautas por qué dice ,que es de familia y colegio ,es verdad ,

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Martha Camerano Meléndez

    Hola, no me queda muy clara la razón por la cual el colegio se niega a recibir asesoramiento por parte del psicólogo privado. En la mayoría de los casos, y especialmente cuando se trata de niños diagnosticados con TEA, la colaboración constante entre la familia y el centro educativo, así como entre todos los profesionales que acompañan al niño, es de vital importancia para garantizar un entorno estable. Esta coordinación permite favorecer la anticipación, la coherencia y la continuidad de los procesos, aspectos fundamentales para el bienestar del niño. La comunicación entre el psicólogo y los distintos entornos naturales del niño y de la familia es lo que hace posible que la intervención sea realmente significativa, que los objetivos se trabajen de forma conjunta y que se mantengan líneas de actuación comunes.
    Todo ello contribuye a reducir la incertidumbre y los malentendidos, proporcionando mayor seguridad tanto al niño como a su familia, y permitiendo que las intervenciones sean más eficaces y consistentes. Las prácticas recomendadas, basadas en la evidencia científica, señalan que esta colaboración es esencial para el buen desarrollo de la terapia y para construir una visión integral del niño y de su contexto familiar, creo que vale la pena volver a consultar con el colegio.


Autor

Psicólogo, Psicólogo infantil

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