Preguntas de pacientes (7)

  • Tengo un problema con mi niña de 3 años en las noches casi a la misma hora todos los dias empieza a

    Tengo un problema con mi niña de 3 años en las noches casi a la misma hora todos los dias empieza a llorar desesperadamente y por mas que agamos el padre y yo no la logramos tranquilizar que podemos hacer estamos desesperados

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dr. Pedro Bernardo Pérez Romo

    Hola.
    Lo que describes encaja con terrores nocturnos, un tipo de trastorno del sueño muy frecuente y generalmente benigno en niños de 3 años, aunque angustie muchísimo a la familia.

    Qué son y por qué ocurren:
    •Los terrores nocturnos son despertares parciales en los que el niño llora, grita, parece aterrorizado, pero sigue profundamente dormido y no es consciente de lo que pasa.
    •Son más comunes entre los 3 y 7 años, suelen aparecer casi siempre a la misma hora (en las primeras 2–3 horas de sueño) y tienden a desaparecer solos con la edad.
    •Se relacionan con la inmadurez del sistema nervioso central, el cansancio, cambios de rutina, fiebre o estrés, y a veces con antecedentes familiares de terrores nocturnos o sonambulismo.

    Qué hacer durante el episodio:
    •Mantener la calma y permanecer cerca, asegurando que la niña no se haga daño (barandilla, retirar objetos duros, no dejarla deambular sola).
    •No intentar despertarla a la fuerza: suele ser muy difícil, la confunde más y puede prolongar el episodio; lo habitual es que se calme y vuelva a dormirse en pocos minutos.
    •Hablarle con voz suave, frases cortas, o abrazarla si lo permite, guiándola con delicadeza si se levanta, preferiblemente de vuelta a su cama.
    Cómo reducir la frecuencia
    •Cuidar la higiene del sueño: horario regular, evitar que se acueste demasiado cansada, adelantar la hora de dormir 20–30 minutos si llega muy agotada al final del día.
    •Rutina tranquila todas las noches: baño tibio, cuento, luz tenue, sin pantallas ni juegos excitantes al menos 1 hora antes de dormir.
    •Reducir factores de estrés diurno: cambios importantes, miedos, exceso de actividades; hablar de sus miedos durante el día, no en el momento del episodio.

    Pedid cita con el pediatra (o neuropediatra / unidad de sueño) si:
    •Los episodios son muy frecuentes (varias veces por semana), duran más de 20–30 minutos o la niña está muy cansada o irritable durante el día.
    •Observáis movimientos raros (sacudidas rítmicas, rigidez, babeo abundante) que hagan pensar en crisis epilépticas, o si hay ronquidos fuertes o pausas de respiración al dormir (podría haber apnea del sueño).
    •Empezaran a una edad muy diferente (mucho antes de los 3 o de repente en la adolescencia) o hubiera cambios bruscos de comportamiento.
    En urgencias se debe acudir si durante los episodios se hace daño o casi se cae, tiene dificultad para respirar, fiebre muy alta o un cambio de color (azulada/pálida).

    Qué podéis hacer ya mismo:
    •Esta misma noche:
    •Preparar la habitación para que sea segura por si se incorpora o intenta bajarse de la cama.
    •No encender todas las luces ni “despertarla del todo”; acompañarla, sujetarla suavemente y esperar a que pase, aunque llore fuerte (sabéis que para ella es más angustia al verlo que para la niña, que no suele recordar nada).
    •Esta semana:
    •Llevar un “diario del sueño” unos días: hora de acostarse, hora aproximada del episodio, duración, qué hizo, si hubo fiebre o un día especialmente intenso.
    •Comentarlo con su pediatra llevando ese registro y, si podéis, un pequeño vídeo de un episodio, que ayuda mucho al diagnóstico.
    Aunque ahora estéis desesperados, la evidencia indica que la gran mayoría de los niños superan por completo los terrores nocturnos y no se asocian con problemas psicológicos graves a largo plazo.
    Un saludo.
    Pedro.


  • Resfriado que duró un poco mas de la cuenta con taponamiento de oidos, al durar éste mas de lo yo te

    Resfriado que duró un poco mas de la cuenta con taponamiento de oidos, al durar éste mas de lo yo tenia establecido como normal , se me relacionó la idea de que yo estaba alargando o provocando la mayor duracion del resfriado, que yo era el culpable de la congestión y de taponamiento de oido, al intentar mejorar tuve dias y semanas de frustación por no poder escapar de esa idea, con el temor de que pensando asi, se hiciese cronico el resfriado y el oido, como no mejoras al instante, son dias de frustación y de creer que jamas saldras de ese estado, ahora recuperado de la congestion y el oido, queda el miedo, mentalmente no acepto la recuperación, mi cabeza esta como alerta por si vuelve o lo tengo, pues el resfriado fue 85% ansiedad y mal pensar, sin síntomas de enfermedad física, queda como miedo o sensación de no haber salido 100%, eso es lo que mas miedo me da ahora, quitar esa idea enquistada de no haber salido 100% del resfriado, aun no teniendo sintomas , es como si mi yo sano no se pudiese instalar, llevo 1 mes asi.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dr. Pedro Bernardo Pérez Romo

    Lo que te ha pasado encaja muy bien con un episodio de ansiedad por la salud: el resfriado se resolvió físicamente, pero el miedo, la duda y la vigilancia constante del cuerpo se han quedado “enganchados”. No hay nada en lo que cuentas que indique un daño físico crónico, sino un bucle mental que hoy mantiene el malestar aunque el cuerpo ya se haya recuperado.

    Qué está pasando:
    En la ansiedad por la salud se malinterpretan sensaciones normales o leves (mucosidad, presión en el oído) como señales de algo grave o interminable, lo que dispara más miedo y hace que esas sensaciones se noten más.
    El “estar alerta” y revisarte continuamente (¿estaré 100% bien?, ¿volverá?) mantiene la ansiedad y la sensación de no haber salido del resfriado, aunque no haya síntomas físicos claros.
    La ansiedad puede incluso dar sensación real de presión o taponamiento en los oídos, por cambios de respiración, tensión muscular y atención exagerada a esa zona.

    Claves para romper el bucle:
    Aceptar que el cuerpo YA ha hecho su parte: si no tienes síntomas claros de infección (fiebre, mucosidad importante, dolor intenso), el resfriado ha pasado; lo que queda es un problema de ansiedad, no de virus.
    Cambiar la pregunta interna: en vez de “¿estoy 100% sano?” (pregunta imposible, siempre genera duda), pasar a “¿tengo hoy síntomas que requieran médico?”; si la respuesta es no, vuelves a tus actividades a pesar del miedo.
    Reducir las conductas de comprobación: dejar de tocarte, mirarte al espejo, estar todo el día pensando en la nariz o el oído, buscar en internet o “examinar” si ya estás perfecto, porque todo eso alimenta la obsesión.

    Estrategias concretas que puedes probar:
    Programar “tiempos de preocupación”: por ejemplo, 15 minutos al día a una hora fija para pensar/escribir tus miedos sobre el resfriado; el resto del día, cuando aparezca la idea, te dices “esto lo pienso a las 19:00” y vuelves a lo que estabas haciendo.

    Practicar técnicas de relajación (respiración diafragmática lenta, relajación muscular progresiva) para bajar el nivel general de activación corporal, que es lo que hace tan intensas las sensaciones.

    Volver poco a poco a una vida normal y activa (deporte suave, trabajo, ocio) aunque tu cabeza diga que “no estás al 100%”; la conducta de seguir adelante, en contra de la ansiedad, es lo que enseña al cerebro que ya no hay peligro.

    Cuándo pedir ayuda profesional:
    Si llevas ya un mes “atrapado” en estos pensamientos, con mucho tiempo del día dedicado a revisarte y a preocuparte, la recomendación basada en evidencia es consultar con un psicólogo clínico o psiquiatra para trabajar este patrón.
    La terapia cognitivo-conductual tiene muy buena eficacia en ansiedad por enfermar / hipocondría y en síntomas somáticos mantenidos por la preocupación; los metaanálisis muestran mejoras grandes y duraderas en la mayoría de pacientes.
    En algunos casos, si la ansiedad es muy intensa, se pueden usar fármacos (por ejemplo antidepresivos) de forma temporal junto con la psicoterapia, siempre valorado por un profesional de salud mental.

    Mensaje importante para ti:
    No provocaste el resfriado ni lo alargaste por “pensar mal”; los pensamientos no generan infecciones, pero sí pueden hacer que un malestar leve se viva como algo interminable y muy angustiante.
    Lo que queda ahora es un miedo aprendido a “no estar 100% bien”, y eso se puede desaprender con la combinación adecuada de comprensión, cambios de conducta y, si lo necesitas, terapia psicológica.
    ​Saludos.
    Pedro


  • Hola estoy tomando sertralina empeze tomar 50 gm al día hace medio semana medio ataqué de pánico y a

    Hola estoy tomando sertralina empeze tomar 50 gm al día hace medio semana medio ataqué de pánico y ahora me está dando mucho sueño te también estoy tomando complejo bb

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dr. Pedro Bernardo Pérez Romo

    Hola, gracias por compartir tu experiencia. Entiendo que lo que estás viviendo puede ser bastante incómodo y preocupante. La sertralina es un antidepresivo que pertenece a la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), y es común que al inicio del tratamiento puedan aparecer algunos efectos secundarios.
    Sobre los Efectos Secundarios.
    Somnolencia:La somnolencia es un efecto secundario común al iniciar la sertralina. Tu cuerpo está ajustándose al medicamento, y estos síntomas suelen disminuir con el tiempo a medida que tu sistema se adapta.
    Ataques de Pánico:Aunque menos común, algunas personas pueden experimentar un aumento temporal en la ansiedad o ataques de pánico al comenzar un ISRS. Es crucial monitorear estos síntomas y comunicarlos a tu médico para evaluar si la dosis necesita ajustarse o si se requiere un cambio en el tratamiento.
    Te recomiendo:
    Comunicación con tu Médico: Es fundamental que informes a tu médico sobre los síntomas que estás experimentando. Ellos pueden ajustar la dosis o incluso recomendar un cambio en la medicación si es necesario.
    Registro de Síntomas: Llevar un diario de tus síntomas puede ser muy útil. Anota cuándo ocurren, su intensidad y cualquier posible desencadenante. Esto proporcionará a tu médico información valiosa para ajustar tu tratamiento de manera más precisa.
    Rutinas de Sueño y Bienestar: Mantén un horario de sueño regular y procura seguir una rutina que incluya buena alimentación y ejercicio suave. Esto puede ayudar a tu cuerpo a adaptarse mejor al medicamento y mejorar tu bienestar general.
    Apoyo Terapéutico: Considera hablar con un terapeuta. La combinación de medicación y terapia es a menudo la más efectiva para manejar la ansiedad y la depresión. Un terapeuta puede ayudarte a desarrollar estrategias para manejar los ataques de pánico y cualquier otro síntoma que estés experimentando.
    Paciencia y Cuidado Personal: La adaptación a un nuevo medicamento puede llevar tiempo. Escucha a tu cuerpo, descansa cuando lo necesites y no te exijas demasiado. Es un proceso que requiere paciencia.
    La terapia puede ofrecerte herramientas y estrategias específicas para lidiar con la ansiedad y mejorar tu calidad de vida mientras tu cuerpo se adapta a la sertralina.
    Espero que esta información te sea de ayuda.
    ¡Un abrazo y mucho ánimo!


  • Buenas. Desde hace unos 6 meses tengo una conducta de pensamiento negativo, en la que mi mente, por

    Buenas. Desde hace unos 6 meses tengo una conducta de pensamiento negativo, en la que mi mente, por algún motivo, no me deja estar tranquilo ni feliz. Cuando controlo uno, viene otro cada vez más real y angustiante que siento que no puedo controlar, ya que en parte estos pensamientos incluso me hacen pensar lo que ellos quieren para creérmelo más. Son pensamientos fuertes, muy realistas, que van a mi punto débil y que nunca antes había tenido. Ya no sé qué me ocurre, quiero estar bien pero mi mente me lo “prohíbe”, y he perdido ilusión y alegría por cosas que hace no mucho tiempo atrás si me lo hacían sentir. ¿Qué hago? ¿Qué me ocurre? Gracias.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dr. Pedro Bernardo Pérez Romo

    Hola, gracias por compartir tu experiencia. Lo que describes suena muy angustiante, y es natural buscar una solución para sentirte mejor. Los pensamientos negativos y recurrentes pueden ser muy perturbadores y pueden afectar tu bienestar emocional de manera significativa.
    Es importante entender que los pensamientos negativos pueden ser un síntoma de varias condiciones, incluyendo ansiedad y depresión. Estos pensamientos pueden ser muy realistas y convincentes, haciendo que sea difícil para ti mantener una perspectiva positiva.
    Te indico estrategias para Manejar los Pensamientos Negativos.
    Identificación y Desafío de Pensamientos:
    Trata de identificar estos pensamientos cuando ocurren y desafíalos. Pregúntate si realmente son ciertos y si hay evidencia que los respalde. Este proceso puede ayudarte a verlos desde una perspectiva más objetiva.
    Aceptación y Desapego:
    En lugar de intentar controlar o suprimir los pensamientos, intenta aceptarlos como parte de tu experiencia. Practicar la meditación o la atención plena (mindfulness) puede ser útil para observar estos pensamientos sin juzgarte ni reaccionar a ellos.
    Reenfocar tu Atención:
    Desviar tu atención hacia actividades que disfrutas o que son significativas para ti puede ayudarte a reducir el poder de estos pensamientos negativos. Enfócate en actividades que te hagan sentir bien y que te permitan conectar con otros.
    Desarrollo de una Rutina de Bienestar:
    Establece una rutina diaria que incluya ejercicio físico, una alimentación equilibrada y suficiente descanso. Estas prácticas pueden mejorar tu estado de ánimo y reducir la frecuencia e intensidad de los pensamientos negativos.
    Importancia de la Terapia
    Es crucial considerar la terapia como una herramienta para manejar estos pensamientos. Un terapeuta puede ayudarte a explorar las raíces de tus pensamientos negativos y desarrollar estrategias personalizadas para manejarlos. Aquí hay algunas modalidades de terapia que podrían ser útiles:
    Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Ayuda a identificar y cambiar patrones de pensamiento distorsionados.
    Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): Enfocada en aceptar pensamientos y sentimientos y comprometerse con acciones que alineen con tus valores personales.
    Terapia Interpersonal: Puede ayudar a mejorar tus relaciones y habilidades de comunicación, lo cual puede tener un impacto positivo en tu bienestar emocional.
    Mi Recomendación: Te animo a que busques ayuda profesional. Hablar con un psicólogo puede ofrecerte un espacio seguro para explorar estos pensamientos y trabajar en estrategias efectivas para manejarlos. No tienes que pasar por esto solo; hay ayuda disponible que puede hacer una diferencia significativa en tu vida.
    ¡Mucho ánimo y un abrazo!


  • Tengo exposición de biología sobre fertilización y ya hace una semana que ando estudiando el materia

    Tengo exposición de biología sobre fertilización y ya hace una semana que ando estudiando el material que no es nada corto y no hay caso no me queda en la cabeza. Además trabajo como niñera y muerta llegó a mi casa y de hay voy al instituto muerta quedo y tengo miedo para el final del año

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dr. Pedro Bernardo Pérez Romo

    Hola,
    Es totalmente comprensible que te sientas abrumada. La gestión del tiempo y las estrategias de estudio adecuadas podrían ayudarte a sentirte menos agobiada y más preparada para tu exposición de biología. Aquí te dejo algunos consejos que podrían ayudarte:

    1. **Organiza tu tiempo**: Intenta hacer un horario semanal donde bloquees horarios específicos para estudiar, trabajar y descansar. Asegúrate de incluir breves descansos entre las sesiones de estudio para evitar el agotamiento.

    2. **Métodos de estudio efectivos**: Dado que tienes poco tiempo, podría ser útil utilizar técnicas de estudio más activas como mapas mentales, esquemas o tarjetas de memorización (flashcards). Estas técnicas pueden ayudarte a retener mejor la información.

    3. **Estudio en pequeñas dosis**: Estudiar en pequeñas sesiones (por ejemplo, 25 minutos de estudio y 5 minutos de descanso) puede hacer que el estudio sea más manejable y menos abrumador. La técnica Pomodoro es un buen ejemplo de esto.

    4. **Explica lo que aprendes**: Una forma de asegurarte de que realmente has comprendido el material es intentar explicárselo a alguien más, o incluso a ti misma en voz alta. Esto puede ser especialmente útil para los temas de biología.

    5. **Prioriza el descanso**: Es fundamental que encuentres tiempo para descansar y desconectar. El sueño adecuado es crucial, no solo para tu salud, sino también para consolidar lo que estudias.

    6. **Consulta con tus profesores**: No dudes en pedir ayuda a tus profesores si tienes dificultades con el material de estudio. Ellos pueden ofrecerte recursos adicionales o explicarte los conceptos de una manera que pueda ser más fácil de entender.

    7. **Cuida tu alimentación**: Comer bien puede influir mucho en tu rendimiento académico. Intenta mantener una dieta balanceada que incluya alimentos que favorezcan la función cerebral, como frutos secos, pescado y frutas.

    8. **Visualiza el éxito**: A veces, tener una actitud positiva puede hacer una gran diferencia. Intenta visualizarte realizando una excelente presentación y sintiéndote confiada durante tu exposición final.

    Recuerda, es importante abordar el estudio con una estrategia que te permita mantener un equilibrio entre todas tus responsabilidades. ¡Mucho ánimo con tu exposición y el resto del año académico! Estás haciendo un gran esfuerzo, así que asegúrate de reconocer también tus logros.


  • me ataca una gran ansiedad cuando me siento a estudiar o a leer cualquier cosa que me tome un tiempo

    me ataca una gran ansiedad cuando me siento a estudiar o a leer cualquier cosa que me tome un tiempo mayor a un minuto, a tal grado que me da vueltas el estomago, mis piernas no se quedan quietas, me da tensión en casi todo el cuerpo como si me quisiera estirar o salir corriendo a hacer otra cosa, misteriosamente esta sensación desaparece casi en su totalidad cuando tomo el celular, o pongo alguna serie, pelicula o video entretenido que saque mi cabeza del momento. no tengo pensamiento descriptibles, solo todas estas sensaciones e inquietud.

    que podria hacer para relajar todas estas sensaciones? gracias.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dr. Pedro Bernardo Pérez Romo

    ¡Hola! Gracias por compartir tu experiencia. Lo que describes suena muy desafiante, pero es algo con lo que muchas personas pueden identificarse. Aquí te dejo algunas sugerencias que pueden ayudar a manejar mejor estas sensaciones:

    1. Practica la respiración profunda:Tómate unos minutos para respirar profundamente. Inhala contando hasta 4, retén el aire por 4 segundos y exhala contando hasta 4. Repite este ciclo varias veces.

    2. Establece rutinas cortas de estudio:En lugar de estudiar por largos períodos, intenta hacerlo en bloques de 15-20 minutos con pequeños descansos entre ellos. Esto puede hacer que la tarea se sienta más manejable.

    3. Haz ejercicio regularmente:Actividades físicas como caminar, correr o practicar yoga pueden ayudar a reducir la ansiedad y la tensión muscular.

    4. Técnicas de mindfulness: Practicar la atención plena puede ayudarte a mantenerte en el presente y reducir la ansiedad. Hay muchas aplicaciones y recursos en línea que pueden guiarte.

    5. Evita distracciones:Intenta mantener tu área de estudio libre de distracciones como el celular. Utiliza aplicaciones que bloqueen el acceso a redes sociales mientras estudias.

    6. Consulta a un profesional:Si estas técnicas no te ayudan, considera hablar con un psicólogo. A veces, la ayuda profesional es necesaria para abordar problemas de ansiedad más profundos.

    Recuerda que es importante ser paciente contigo y buscar el apoyo que necesites. La ansiedad puede ser muy difícil de manejar, pero con las estrategias adecuadas, puedes encontrar maneras de aliviar estas sensaciones y mejorar tu bienestar. ¡Espero que estas sugerencias te sean de ayuda!


  • Hola! Me he estado preguntado si Hay diferencia de estrés en mujeres y hombres?

    Hola! Me he estado preguntado si Hay diferencia de estrés en mujeres y hombres?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dr. Pedro Bernardo Pérez Romo

    Según estudios científicos, sí, hay diferencias claras en cómo, cuánto y en qué forma afecta el estrés a mujeres y hombres, tanto a nivel psicológico como biológico. No significa que uno sufra “más” que el otro, sino que suele expresarse y percibirse de manera distinta.

    Quién reporta más estrés:
    Muchos estudios encuentran que las mujeres informan más estrés percibido y más síntomas de ansiedad y depresión relacionados con el estrés que los hombres.

    Ellas tienden a preocuparse más por el impacto del estrés en su salud, mientras que ellos a veces lo identifican menos o lo expresan de otra manera (por ejemplo, irritabilidad).

    Diferencias en la respuesta emocional:
    Las mujeres suelen “interiorizar” más el estrés: es más frecuente que aparezcan tristeza, ansiedad, insomnio o rumiación mental.
    En los hombres es algo más frecuente la respuesta hacia fuera: enfado, agresividad, conductas de riesgo o aumento del consumo de alcohol/tabaco.

    Diferencias físicas y cerebrales:
    Ante el estrés mental, en estudios de laboratorio los hombres muestran con más frecuencia aumentos de presión arterial y frecuencia cardiaca, mientras que las mujeres pueden presentar más cambios a nivel de irrigación del corazón y agregación de plaquetas.

    Hay diferencias en cómo se activan las áreas del cerebro: en ellos se activa más la corteza relacionada con “lucha/huida”, y en ellas más regiones límbicas ligadas a emoción y vínculo (cuidar, buscar apoyo).

    Trastornos relacionados con el estrés:
    Los trastornos de ansiedad y depresión (muy ligados al estrés crónico) son entre 1,5 y 3 veces más frecuentes en mujeres que en hombres.
    ​En cambio, los trastornos por consumo de sustancias (alcohol, drogas), también relacionados con el estrés, aparecen más en hombres.

    Papel de hormonas y cultura:
    Las hormonas sexuales (estrógenos, progesterona, testosterona) modulan el eje del estrés y ayudan a explicar parte de estas diferencias, aunque no por completo.
    También influyen mucho los roles y expectativas sociales: por ejemplo, mayor carga de cuidados en mujeres o presión laboral y de éxito en hombres pueden cambiar el tipo de estresores y la forma de afrontarlos.
    Saludos.
    Pedro


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