Preguntas de pacientes (3)
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Durante un tiempo caí en la inseguridad, no porque me sintiera menos, sino porque me sentía obligada
Durante un tiempo caí en la inseguridad, no porque me sintiera menos, sino porque me sentía obligada por el sistema a aceptar ese paradigma de la mujer joven, bella e inocente rescatada por un hombre de alcurnia. Y pensaba que si no aceptaba ese paradigma y era lo contrario a él, no tendría posibilidad de salir con un buen hombre. Si yo no era ese arquetipo femenino, ni cumplía con sus características, ni era bien calificada por un hombre de estatus, era una mujer descartable. Por eso acepté esa narrativa durante años y me sentí mal cuando vi que no tenía la edad "reglamentaria" para ser parte de ella (tengo 34 años).
Yo busco una narrativa más realista e igualitaria, donde los hombres sepan y acepten que las mujeres somos imperfectas como ellos. Que nos permitan ser completas no solo en lo físico, sino también en lo profesional, lo académico, lo económico. Que no tengamos que inspirarles lástima disfrazada de ternura.
Pero sentía que el sistema me obligaba a aceptar y encajar en ese paradigma de las telenovelas y los cuentos de hadas para encontrar un buen partido. De lo contrario, solo me tendría que conformar con cualquier venido a menos. Me hizo creer que si era validada y elegida por un hombre de estatus alfa, era una mujer 10. En cambio, si me validaba y elegía el marginal sin título de la esquina o el hombre promedio sin aspiraciones, significaba que mi valor como mujer era nulo.
Durante casi 30 años ese paradigma de cuentos de hadas y telenovelas porque el hegemónico y el principal. Me estuvo adoctrinando, insinuándome que tenía que aceptarlo y ser una mujer de acuerdo a ese paradigma (joven, bonita, inocente, rescatable) y enamorar y tener como pareja a hombre con estatus y protector. Pero yo en el fondo quería otro paradigma de relación, solo que no tenía un referente hasta ahora. Además, sentía que si no lo aceptaba, iba a ser una feminista desquiciada. Incluso muchos hombres me lo hacían pensar con sus comentarios en las redes.
Yo quiero un paradigma, un modelo de romance donde la mujer sea la que rescate al hombre o ninguno rescate a ninguno. Por ejemplo, un modelo donde ambos tengamos conocimiento, potencial y recursos económicos y tengamos una relación basada en la afectividad y no en la carencia. Sin embargo, siento como si el sistema me dijera: "No, tú no vas a tomar ese modelo, tiene que ser el clásico de las historias románticas porque ese es el único disponible en los entornos subdesarrollados como el tuyo. No estás en el Primer Mundo, así que o lo aceptas o eres una mujer devaluada". Además, también me dice que como soy una mujer sin estabilidad económica, dependiente económicamente, no puedo aspirar a esa dinámica que tanto anhelo.
En los entornos subdesarrollados suele haber más machismo. Las mujeres se suelen calificar más por la edad, sobre todo por temas como la fertilidad y la sumisión, ya que las relaciones se centran más en la supervivencia.
No tengo estabilidad económica, no gano casi nada en mi trabajo ni encuentro uno mejor pagado y todavía mamá me paga casi todo. Por lo tanto, no puedo tener una relación igualitaria donde ambas partes tengan voz y voto y yo no quiero que nadie me mantenga. Estoy en un entorno subdesarrollado donde la única opción de relación es la narrativa. Pero yo ya estoy pasada de edad, así que ¿tendré que ser una quedada perdedora entonces?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan profundo y tan íntimo. Lo que describes no es un problema individual, sino una experiencia muy común cuando hemos crecido en sociedades donde los roles de género están rígidamente definidos y repetidos en los medios, las telenovelas, la familia y el entorno. No hay nada “equivocado” en ti: reaccionaste como reaccionan muchas personas cuando sienten que solo existe un guion disponible para ser valoradas.
Me parece importante señalar varias cosas:
1. Lo que te ocurre no es falta de valor, sino un conflicto entre un modelo impuesto y tus propios valores. Has ido identificando que el paradigma tradicional no representa lo que tú deseas. Esa claridad es un signo de fortaleza psicológica, no de fracaso... muchas personas pasan toda la vida sin cuestionarlo.
2. Los sistemas sociales y culturales pueden influir en cómo nos percibimos, pero no determinan nuestro valor. Que un entorno sea machista o que existan presiones sobre la edad, la belleza o la fertilidad, no significa que esas ideas sean verdades universales. Significa que son normas aprendidas, y las normas pueden desaprenderse, cuestionarse y reemplazarse por otras más justas y más sanas.
3. Tus deseos de una relación igualitaria no son fantasía ni desvarío: son un modelo relacional maduro. Una relación donde ambas partes se reconocen como iguales, con autonomía, afectividad y proyecto propio, no es “del Primer Mundo”: es un tipo de vínculo que cualquier persona puede aspirar a construir. No depende del país, sino de los valores y de la disposición emocional de quienes participan.
4. Tu situación económica no define tu dignidad ni tu capacidad de tener una relación sana. Es comprensible que sientas que tener menos independencia económica te coloca en desventaja. Pero eso no te convierte en alguien “devaluada”. Significa que estás en una etapa de transición donde estás construyendo autonomía. La autonomía no es un requisito para merecer amor, sino un proceso en el que puedes ir trabajando paso a paso.
5. No eres una “quedada perdedora”: ese es un mensaje social que hay que cuestionar, no una verdad sobre tu vida. La idea de que una mujer “pierde valor” con la edad es una construcción machista que reduce a las mujeres a objetos de intercambio. Tú ya estás desmontando esa narrativa. El simple hecho de formular estas preguntas demuestra que estás creando un marco nuevo y más sano para ti.
6. Puedes empezar a construir un paradigma propio, aunque tu entorno no lo modele aún. Los cambios culturales empiezan en las personas que cuestionan lo establecido. No tienes que cumplir un estereotipo para merecer una relación respetuosa, ni tienes que encajar en un guion para ser vista como valiosa. Puedes trabajar en paralelo dos caminos:
Tu autonomía personal (emocional, económica, profesional) a tu propio ritmo.
La construcción de un nuevo modelo de relación basado en tus valores, no en los mandatos externos.
7. Tu edad no es una barrera, es un punto de inflexión. A los 34 años no estás “pasada”: estás en un momento donde tienes más claridad, más conciencia y más capacidad de elegir que a los 20. Las relaciones que se forman desde la madurez suelen ser más sólidas que las que se forman desde el miedo o la presión social.
Si te lo permites, esta podría ser una etapa para preguntarte: “¿Qué tipo de relación quiero construir yo, independientemente de lo que el entorno espere?”. Y a partir de ahí, empezar a acercarte a personas que también cuestionen esos modelos tradicionales.
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Hola me gustaría hacer una pregunta, mi pareja y yo llevamos 4 años pero antes de estar juntos tuve
Hola me gustaría hacer una pregunta, mi pareja y yo llevamos 4 años pero antes de estar juntos tuve un perro 12 años pero murió de repente, al mes de morir adopto a otro y hay viene mi preocupación no sale para nada si no es con el perro no se relaciona con nadie, si alguna vez se relaciona con alguien es porque tienen perros, no sale por no dejar al perro solo, no a educado bien al perro se porta fatal y no le riñe nunca.
Yo estoy preocupada porque no sé si está desarrollando algun tipo de obsesión o nose.
Algunas veces discutimos por el perro y el siempre siempre lo defiende.
Le he propuesto de pedir ayuda y que valla a terapia.
Que puedo hacer?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir lo que estás viviendo. Entiendo que esta situación te genere preocupación, porque no solo afecta a vuestra relación sino también al bienestar de tu pareja y del propio perro.
Cuando una persona pierde a un animal con el que tenía un fuerte vínculo, es habitual que aparezcan procesos de duelo complicados. A veces, después de una pérdida tan intensa, el nuevo animal se convierte en una especie de “refugio emocional”. Buscar su compañía constantemente o evitar separarse de él puede ser una forma de manejar la ansiedad o el miedo a otra pérdida. Esto no significa necesariamente que haya un problema grave, pero sí puede indicar que la persona está utilizando la relación con el perro para regular emociones difíciles.
Algunas de las cosas que comentas —no salir sin el perro, evitar relacionarse con otras personas, dificultades para poner límites al animal, discusiones frecuentes por este tema— pueden ser señales de que tu pareja necesita apoyo para entender lo que le está pasando y encontrar un equilibrio más sano.
Lo importante aquí es que tú ya has dado un paso clave: hablarlo y proponer ayuda. Puedes seguir acompañándolo desde un lugar respetuoso, por ejemplo:
Expresando cómo te sientes tú, sin juzgarle, validando su vínculo con el perro e invitándolo a explorar lo que hay detrás. Recordándole que ir a terapia no significa que esté haciendo algo mal, sino que es una forma de cuidarse.
Tú, por tu parte, puedes marcar también tus propios límites en relación a la convivencia y a las discusiones sobre el perro. Es importante que cuides tu bienestar y que no cargues tú sola con la responsabilidad del cambio.
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Los padres de mi marido me han hecho mucho daño durante mucho tiempo, a parte de que se han metido,
Los padres de mi marido me han hecho mucho daño durante mucho tiempo, a parte de que se han metido, ordenado y decidido sobre cosas que solo nosotros teniamos que decidir, por mas que le explico a mi marido, me dice que me entiende pero hace como si nada con su familia, hasta el punto de decir que es que sus padres también han sufrido mucho con todo esto y que para ver ellos a mis hijos yo no tengo que estar porque ellos no me quieren ver. Todo esto me duele muchísimo se lo explicado un monton de veces a mi marido, me da la razon pero luego no sabe poner limites o que la familia que hemos creado este por encima de sus padres, y nos esta trayendo muchos problemas de pareja, y no lo quiere ver, siempre les justifica
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
En primer lugar, es normal que estés sufriendo con una situación como esta, es difícil gestionar las relaciones con la familia política sin que afecte a la pareja. Es cierto que sólo con hablar con tu pareja no soluciona puesto que sientes que no hace "suficiente" para resolver el conflicto. En este punto es muy importante que ambos expongáis qué es lo que os molesta y cómo abordarlo juntos, como un frente unido de cara a poner límites a la familia de él. En segundo lugar, debe ser muy complicado para él sentir que debe elegir entre su familia de origen y su familia elegida, de ahí que te de la razón pero le cueste poner límites a sus padres. Es importante que lo habléis en un entorno neutro como una consulta de parejas. Se nota que ambos queréis mejorar la situación pero os sentís sobrepasados.
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