Me licencié en Psicología por la Universitat de Barcelona y cuento con una amplia formación de posgrado en el ámbito clínico y psicoterapéutico. He realizado el Máster en Práctica Clínica Cognitivo-Conductual, el Máster en Sexología, Orientación y Terapia de Pareja y el Máster en Psicoterapia EMDR, con formación específica en infancia, adolescencia y adultos. A esta formación se suman el Postgrado en Hipoterapia y Equitación Terapéutica, el Experto Universitario en Intervención y Prevención de la Violencia de Género y la homologación como Psicóloga General Sanitaria. Todo este recorrido formativo me ha permitido desarrollar una base sólida para acompañar a las personas en sus procesos emocionales desde un enfoque integrador, práctico y adaptado a cada situación.
A lo largo de casi veinte años de experiencia profesional, he trabajado en distintos contextos clínicos y psicosociales. Actualmente desarrollo mi labor en consulta privada como psicóloga y sexóloga, y desde 2019 trabajo también en el ámbito público como psicóloga de justicia juvenil para el Govern de les Illes Balears. He ejercido además como docente y codirectora en programas de formación universitaria en la UIB y en cursos especializados, experiencias que han enriquecido mi mirada profesional y mi forma de entender el acompañamiento terapéutico.
Mi forma de trabajar se basa en la formación continua y en intervenciones respaldadas por la evidencia científica, con especial atención a áreas como el trauma, la regulación emocional, la intervención en crisis y la prevención. Todo ello me permite ofrecer un acompañamiento psicológico riguroso, cercano y respetuoso, poniendo siempre en el centro a la persona, su ritmo y su bienestar emocional. En el proceso terapéutico priorizo un lenguaje claro y comprensible, evitando conceptos médicos complejos para que la persona pueda entender, participar y sentirse segura en su propio proceso.
Como valor añadido, cuando la situación lo requiere, incorporo sesiones asistidas con caballos. Esta experiencia vivencial facilita una mayor conexión emocional y permite explorar, de forma práctica y significativa, los paralelismos entre lo que ocurre en la sesión, la respuesta del caballo y las situaciones de la vida cotidiana, enriqueciendo el trabajo terapéutico.