Otros nombres: Gammagrafia ósea

La gammagrafía ósea es un examen que revela áreas de aumento o disminución del metabolismo óseo. El análisis se realiza para identificar procesos anormales que comprometen al hueso, como pueden ser tumores, infecciones o fracturas. Para empezar la prueba, al paciente se le inyectará un marcador radiactivo en una vena, para que el líquido fluya a través del torrente sanguíneo. A medida que el material se vaya consumiendo, emitirá radiaciones que serán detectadas por una cámara que rastreará el organismo. Su función será la captación de imágenes de la cantidad de marcador radiactivo que se acumule en los huesos. En el caso que la gammagrafía ósea se realice para conocer si el paciente tiene una infección en el hueso, las imágenes se tomarán poco después de la inyección del material radiactivo, al igual que de 3 a 4 horas después, cuando el marcador se haya acumulado en los huesos. Esto recibe el nombre de gammagrafía ósea de 3 fases. Por otra parte, si lo que deseamos es valorar una enfermedad ósea metastásica, deberemos captar imágenes con un retraso de entre 3 y 4 horas.

Dr. Juan Delgado Moraleda
Radiólogo
Murcia
Buenas tardes:
Se trata de contrastes diferentes.
No obstante, se suele recomendar dejar una semana de separación entre dos pruebas con contraste intravenoso.
Lo mejor…

Dr. Ladislao Jorge Ayllón
Especialista en medicina nuclear
Madrid
En toda prueba de Medicina Nuclear se debe evitar el contacto estrecho con niños durante un tiempo determinado, que dependerá del tipo de gammagrafía realizada.

Que el isotopo se deposita en los platillos vertebrales, generalmente por cambios degenerativos.