Buenas tardes, sufro desde los 18, y tengo casi 50, problemas de ansiedad, principalmente relacionad

Buenas tardes, sufro desde los 18, y tengo casi 50, problemas de ansiedad, principalmente relacionados con la obsesión por dormir que causa el efecto contrario, y me produce noches en vela, taquicardias, ansiedad durante todo el día... He ido ya a varios psicólogos, y un psiquiatra, y no he tenido mucho éxito, también diversos tratamientos en épocas de crisis (lexatin, alprazolam, rexer flash, lorazepam). Hay temporadas que estoy bien (sin tomar nada) y otras que fatal, y ahora me encuentro en una de las muy malas, que dado que no tengo energía para nada al pasarme noches enteras en vela, me causa también problemas de relaciones personales. Estoy con media pastilla de lorazepam desde hace 1 mes aprox, según médico cabecera, antes estuve 1 mes sin nada, y el mes anterior como ahora, pero muchos días la ansiedad es superior al medicamento. Ya no sé qué hacer, tampoco quiero habituarme a pastillas y más si no me hacen nada

28 respuestas


Buenas tardes. Por lo que describes, parece que llevas muchos años atrapado en un círculo muy desgastante: aparece la preocupación por dormir, aumenta la ansiedad y la necesidad de conseguir dormir, y precisamente esa presión hace que sea todavía más difícil conciliar el sueño. Después, las consecuencias de no haber dormido alimentan la preocupación y el problema vuelve a empezar. Cuando esto lleva tantos años, creo que es importante trabajar no solo el insomnio, sino especialmente la ansiedad y la relación que has desarrollado con el sueño: el miedo a no dormir, estar pendiente de las sensaciones corporales, anticipar cómo estarás al día siguiente, etc. Respecto al lorazepam, no te recomendaría hacer cambios por tu cuenta. Si sientes que actualmente no está siendo suficiente o te preocupa generar dependencia, lo adecuado es comentarlo con el médico o psiquiatra que supervise el tratamiento. Aunque hayas probado anteriormente con varios profesionales sin obtener el resultado esperado, eso no significa que no pueda abordarse. Buscaría un psicólogo con experiencia específica en ansiedad e insomnio que pueda valorar bien tu caso y plantear un tratamiento estructurado. Después de tantos años sufriéndolo, merece la pena abordarlo de manera específica y no únicamente durante las épocas de crisis.

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Hola!! Esto que ocurre es más frecuente de lo que creemos. Raramente ocurre un problema de sueño sin que haya algo en tu ambiente que lo perturbe. Esto es lo que la terapia puede ofrecerte. La realidad es que es importante conocer qué problemas de tu entorno o contigo mism@ puede hacer que esa preocupación esté aumentando y que influya directamente en tu descanso. La medicación es algo a corto plazo que te ayude como rescate o como un impulso para trabajar en tus problemas, pero nunca va a resolver algo que esté de raíz. Quizás es necesario dedicar más tiempo a profundizar en ciertos eventos de tu vida que hace que no puedas salir de ese bucle en que te encuentras. Es normal que sientas esa desesperanza después de haber intentado todo y como ves, hace que todo se te haga bola, trabajar desde la terapia psicológica seguro puede empezar a darte claves :D


Hola buenos días Por lo que cuentas, llevas muchos años conviviendo con un problema que puede llegar a ser realmente agotador. Pasar noches enteras sin dormir y, además, vivir con la preocupación constante de si vas a conseguir dormir o no, puede generar un círculo muy difícil de romper: cuanto más importante y urgente se vuelve la necesidad de dormir, mayor puede ser la ansiedad y la activación, y precisamente eso puede dificultar todavía más el sueño. También es comprensible que, después de haber acudido a varios psicólogos, a un psiquiatra y haber probado diferentes tratamientos, puedas sentirte frustrado/a o incluso pensar que ya no sabes qué más hacer. Sin embargo, el hecho de que los tratamientos anteriores no hayan funcionado como esperabas no significa que no exista un abordaje que pueda ayudarte. En ocasiones es importante revisar qué tipo de tratamiento psicológico se ha realizado y si se ha trabajado específicamente el problema del insomnio y la ansiedad asociada al miedo a no dormir. Por lo que describes, podría ser recomendable acudir a un/a psicólogo/a especializado/a en terapia cognitivo-conductual y, concretamente, en el tratamiento del insomnio y los problemas de ansiedad. La terapia cognitivo-conductual para el insomnio trabaja precisamente sobre los pensamientos, preocupaciones y conductas que pueden estar manteniendo el problema, así como sobre la relación que la persona ha ido desarrollando con el sueño y con la necesidad de dormir. Respecto a la medicación, entiendo tu preocupación por no querer depender de las pastillas, especialmente si sientes que en algunos momentos la ansiedad sigue siendo muy intensa. Sería importante que comentaras esta situación con el médico que te la ha prescrito y que no modificaras la dosis ni la suspendieras por tu cuenta. También podría ser conveniente solicitar una revisión del tratamiento, especialmente teniendo en cuenta la duración y la intensidad de los síntomas que estás experimentando. Las benzodiacepinas pueden utilizarse en determinadas situaciones y a corto plazo, pero la estrategia de tratamiento debe valorarse de forma individualizada con el profesional que lleva tu caso. Creo que, en este momento, más que intentar seguir afrontándolo únicamente con medicación o con el esfuerzo de «conseguir dormir», sería importante realizar una valoración completa de lo que está ocurriendo actualmente. Un/a psicólogo/a podría ayudarte a analizar cómo funciona ese círculo de preocupación por el sueño, qué pensamientos aparecen durante las noches en vela, qué haces para intentar controlar o forzar el sueño y qué factores pueden estar manteniendo la ansiedad. Y, sobre todo, aunque ahora puedas sentir que has probado muchas cosas sin éxito, no significa que no haya posibilidades de mejorar. Quizá lo que necesites sea un tratamiento más específico y centrado directamente en la ansiedad relacionada con el sueño y el insomnio. Un saludo cordial Alejandro


Buenas tardes. Después de tantos años alternando temporadas buenas con otras muy difíciles, entiendo que pueda aparecer la sensación de “ya no sé qué hacer”. Pero hay un elemento de lo que explica que me parece especialmente importante: su problema no es solamente que no duerma, sino la obsesión por conseguir dormir. Cuando dormir se convierte en una obligación, empieza una paradoja. Cuanto más intenta controlar el sueño, más pendiente está de si llegará, de las horas que quedan, de cómo estará mañana o de las señales de su cuerpo. Entonces aumenta la activación, aparecen las taquicardias y la ansiedad y, precisamente, se aleja aquello que está intentando conseguir. Dormir es una de esas funciones que realizamos mejor cuando no intentamos dirigirla voluntariamente. Después de una noche mala suele comenzar además el miedo a la siguiente: “Como esta noche tampoco duerma...”. Y puede acabar pasando buena parte del día intentando prevenir algo que todavía no ha sucedido. De esta manera, el problema deja de ocupar solamente la noche y empieza a apropiarse también del día. Por eso, después de haber probado distintos tratamientos, yo estudiaría muy concretamente qué hace usted para intentar dormir y qué hace cuando teme no conseguirlo. Mirar la hora, calcular cuánto podrá dormir, intentar obligarse a conciliar el sueño, anticipar las consecuencias del día siguiente, permanecer en la cama luchando contra el insomnio, comprobar continuamente cómo se encuentra... Algunas de estas conductas parecen lógicas, pero pueden alimentar involuntariamente el mecanismo que mantiene el problema. El hecho de que haya temporadas en las que está bien y sin medicación también es una información importante. Significa que su organismo conserva la capacidad de dormir. El objetivo terapéutico sería conseguir que deje de interferir precisamente aquello que se activa cuando vuelve el miedo a no hacerlo. Respecto al lorazepam, entiendo perfectamente que le preocupe acostumbrarse, pero después de aproximadamente un mes tomándolo no le aconsejaría que aumente, reduzca o retire la dosis por su cuenta. Coméntele al médico que se lo ha prescrito que, pese al tratamiento, continúa teniendo noches enteras en vela y una ansiedad muy elevada durante el día. Las benzodiacepinas pueden producir tolerancia y dependencia, por lo que cualquier modificación debe hacerse de manera supervisada. Después de más de treinta años con este problema y varios tratamientos previos, yo no me limitaría a decirle que vuelva a “hacer terapia” sin más. Habría que reconstruir con mucha precisión cómo funciona actualmente su insomnio y su ansiedad, identificar todo lo que está haciendo para combatirlos y comprobar cuáles de esas soluciones están paradójicamente manteniéndolos. Que otros tratamientos no hayan funcionado suficientemente no significa que tenga que resignarse a vivir así. Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quiere que valoremos específicamente este círculo entre miedo a no dormir, intento de control, insomnio y ansiedad, puede consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es.

Amador Manero Moreno

Amador Manero Moreno

Psicólogo

Sant Andreu de la Barca

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Buenas tardes. Gracias por compartir con tanto detalle todo lo que ha vivido durante estos años; se nota el desgaste de sostener este ciclo de ansiedad e insomnio durante tanto tiempo, y es comprensible que en un momento como este sienta que ya no sabe qué más intentar. Lo que describe tiene un nombre y una lógica muy concretos: cuando el sueño se convierte en algo que hay que "conseguir" o controlar, el propio esfuerzo por dormir genera la activación fisiológica que después impide conciliarlo. Es un círculo que se retroalimenta solo, y por eso la medicación puntual, aunque ayuda a corto plazo, no suele romperlo de fondo. El hecho de que haya épocas en las que está bien sin tomar nada es en realidad un dato muy útil: indica que el problema no es permanente, sino que se activa y desactiva según ciertas condiciones, y eso es precisamente lo que se puede trabajar. Un abordaje que combine el manejo de la ansiedad anticipatoria con técnicas específicas para el insomnio (no solo higiene del sueño genérica, sino trabajo sobre la obsesión de controlar el dormir) suele dar resultados distintos a los que ha probado hasta ahora, especialmente cuando se hace de forma sostenida y no solo en momentos de crisis. Le propongo que iniciemos una valoración conjunta para entender bien cómo funciona su ciclo particular de ansiedad e insomnio y diseñar un plan que no dependa únicamente de la medicación. Atiendo de forma presencial en Alcobendas (Madrid), a domicilio en la zona de Madrid Norte, y también en línea, así que podemos ajustarlo a lo que le resulte más cómodo.


Lo que describes es una forma de ansiedad muy frecuente, aunque se vive con mucha soledad: el miedo a no poder dormir, la anticipación constante y la sensación de "tengo que dormir si o si" que acaban generando el efecto contrario. Esa presión interna activa el sistema de alerta, aparecen las taquicardias, los pensamientos obsesivos y la noche en vela que después te afecta al estado de ánimo, a la energía y a las relaciones personales. Llevar años con ello no significa que no pueda solucionarse, sino que probablemente necesites un enfoque nuevo y diferente a los que has recibido hasta ahora. Cuando la ansiedad se basa en el sueño, no basta con "relajarse" o con tomar medicación puntual, es necesario trabajar en como se ha construido el miedo, que lo mantiene, como responde tu cuerpo y como romper ese ciclo de ansiedad-anticipación-insomnio. Has hecho muchos intentos y eso habla de tu esfuerzo. Y aunque ahora estes en una etapa difícil, es posible trabajar en esa angustia. Si lo deseas puedo ayudarte a valorar tu caso, ver que estrategias se adaptan mejor a ti y a tu situación.


Hola, bueno me falta información para poder contestar mejor, lo que se me ocurre es explorar desde cuando tienes esta ansiedad y si viene derivada de algún posible trauma o situación adversa que pasaste a los 18 años o antes que hizo que empezaras a sentir esos síntomas. Entiendo que la situación es muy desesperante pero también como va a temporadas quizá este relacionada con algún disparador del posible trauma que no has trabajado en este tiempo. Gracias


Hola. Te entiendo. Después de tantos años atravesando períodos así, es lógico que estés cansado y que empieces a sentir que ya no sabés qué más probar. Por lo que contás, parece haberse instalado un círculo muy frecuente en el insomnio: cuanto más necesitás dormir y más miedo tenés a pasar otra noche en vela, más pendiente estás del sueño y más difícil resulta que aparezca naturalmente. Y algo importante: que el lorazepam te ayude poco no significa que no haya solución. El tratamiento del insomnio crónico no debería centrarse únicamente en medicación. La Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) es uno de los tratamientos psicológicos de primera elección y trabaja precisamente sobre los pensamientos y conductas que mantienen este círculo. Respecto al lorazepam, no te recomiendo modificarlo ni dejarlo de golpe por tu cuenta. Las benzodiacepinas pueden generar tolerancia y dependencia con el uso continuado, por lo que conviene revisar periódicamente con el médico si sigue siendo la estrategia adecuada y, si corresponde, planificar cualquier reducción de manera gradual. Me preguntaría algo: ¿cuánto de tu día está empezando a girar alrededor de la pregunta "¿esta noche dormiré?"? Ahí suele haber una parte importante del problema que podemos trabajar. Si querés, podemos trabajar específicamente sobre ese círculo de ansiedad e insomnio para que el sueño deje de convertirse en una batalla cada noche. Un abrazo.


Los trastornos del sueño están ligados a todo lo que nos ocurre el nuestro día a día, y a los hábitos ( ejercicio, deporte, contacto con el entorno). Analizando éstos se puede mejorar la higiene del sueño, junto con una terapia cognitiva o de aceptación y compromiso


Buenas tardes. Por lo que explicas, parece que llevas muchos años entrando por temporadas en un círculo bastante agotador: aparece la preocupación por dormir, esa preocupación aumenta la activación y la vigilancia (“tengo que dormir”, “otra vez no voy a poder”), y precisamente ese estado dificulta todavía más conciliar el sueño. Después, el cansancio y la ansiedad del día siguiente alimentan nuevamente el miedo a que llegue la noche. Aunque hayas realizado tratamientos anteriormente, creo que sería importante valorar específicamente cómo funciona actualmente este ciclo en tu caso y qué lo está manteniendo, porque el insomnio asociado a una elevada anticipación y preocupación por dormir puede trabajarse psicológicamente de manera bastante específica. Respecto al lorazepam, después de un mes de tratamiento y viendo que algunos días la ansiedad lo supera, te recomendaría que lo revisaras con el médico que te lo ha pautado antes de aumentar, reducir o retirar la dosis por tu cuenta. Si quieres, podemos hacer una primera visita y revisar con detalle tanto la ansiedad como el patrón de sueño, qué ocurre durante las horas previas a acostarte, qué haces cuando no consigues dormir y qué pensamientos aparecen. A partir de ahí podremos plantear una estrategia de intervención más ajustada que no dependa únicamente de conseguir dormir mediante medicación.

Joan Herrera Reyné

Joan Herrera Reyné

Psicólogo

Lloret de Mar

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Estimado/a consultante, Entiendo perfectamente esa sensación de desgaste y desesperanza que describes después de tantos años lidiando con la ansiedad y el insomnio. Llevas tres décadas en un círculo donde el miedo a no dormir precisamente te impide dormir, y es comprensible que hayas perdido la confianza en los tratamientos que has probado. Hay un aspecto clave en tu caso: la medicación, como bien dices, no está dando una respuesta suficiente, y el hecho de que los episodios malos sigan apareciendo a pesar de los tratamientos indica que el abordaje necesita ir más allá de la reducción farmacológica de los síntomas. El problema no es que no hayas trabajado lo suficiente, sino que quizá el enfoque no ha abordado la raíz del patrón. La obsesión por dormir es un mecanismo muy común en la ansiedad: cuanto más intentas controlar el sueño, más se activa el sistema de alerta, y precisamente esa lucha es lo que lo mantiene. Frente a este tipo de dificultades, las terapias de tercera generación ofrecen herramientas específicas para romper ese círculo, porque no se centran en "eliminar" la ansiedad, sino en cambiar la relación que tienes con ella. Se trata de aprender a convivir con la posibilidad de no dormir sin que eso desencadene una crisis, y de reducir progresivamente esa vigilancia constante que termina generando exactamente lo que temes. Si quieres conocer en qué consiste este enfoque y cómo se aplica a casos como el tuyo, en mi web josepsychology.com explico mi forma de trabajar y cómo podemos diseñar un plan adaptado a tu situación, para que la medicación no sea el único recurso y puedas recuperar la tranquilidad sin depender de ella. Un afectuoso saludo, José González


Buenas tardes. Lo que describes es muy desgastante, especialmente después de tantos años intentando encontrar una solución. Y hay algo importante: la obsesión por dormir suele mantener precisamente el problema... Cuanto más intentamos conseguir “tengo que dormir esta noche”, más alerta se mantiene el cuerpo y más difícil resulta conciliar el sueño. El objetivo no debería ser luchar contra el insomnio, sino ir perdiendo el miedo a una mala noche y romper esa asociación entre cama, presión y ansiedad. Aunque ahora te parezca difícil, esto se puede trabajar. Respecto al lorazepam, es importante que no aumentes, reduzcas ni suspendas la medicación por tu cuenta. Coméntale a tu médico que llevas aproximadamente un mes tomándolo y que sigues teniendo mucha ansiedad para valorar conjuntamente cómo continuar. En tu caso, buscaría un profesional que trabaje específicamente estos temas porque quizá hasta ahora se ha abordado más la ansiedad general que el círculo concreto del miedo a no dormir. Y recuerda: una mala noche no es peligrosa, aunque se sienta terrible. El objetivo es recuperar la confianza en que puedes descansar sin tener que controlar el sueño. Un abrazo!

Sofia Catarineu

Sofia Catarineu

Psicólogo

Barcelona

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Buenas tardes, Como has indicado perfectamente, la obsesión por dormir produce el efecto contrario. Y añado, que todos los intentos que hayas hecho por querer dormir provocan justamente el insomnio. Un acto involuntario como dormir se tiene que producir así, involuntariamente. Si no, se complica. Como cuando eres conscientes de tu respiración, o tragar saliva, y justo en ese momento tienes que hacerlo voluntariamente, mal, desincronizado... lo mismo ocurre con el sueño. Resumido muy brevemente, intenta dejar de querer dormir. Espero haberte dado un enfoque nuevo a lo que hayan dicho anteriores terapeutas y que pueda ayudar. Un saludo, Jesús.


Buenas tardes. Por lo que cuentas, llevas muchos años sufriendo con la ansiedad y el sueño, y entiendo que encontrarte de nuevo en una de esas etapas especialmente difíciles pueda resultar muy desgastante. En un caso así, creo que sería importante no centrarse únicamente en el insomnio como síntoma, sino explorar cuándo apareció por primera vez, qué estaba ocurriendo en tu vida en aquel momento y en qué otras etapas de sufrimiento, estrés o malestar vuelve a aparecer. Trazar una línea de vida que permita relacionar esas circunstancias con la aparición o intensificación del insomnio puede ayudar a comprender mejor qué está manteniendo el problema actualmente. A partir de ahí, se pueden trabajar recursos para afrontar la ansiedad y el malestar, incorporando también prácticas como la meditación si pueden resultarte útiles. Respecto a la medicación, dado que llevas tiempo utilizándola y sientes que actualmente no está siendo suficiente, sería recomendable siempre hacer un seguimiento con un psiquiatra, que pueda valorar contigo el tratamiento más adecuado en función de tus necesidades actuales. Un saludo


Hola, gracias por compartirlo. Lo que describes es muy desgastante, especialmente cuando el sueño se convierte en una especie de “prueba” que hay que superar cada noche. En estos casos suele aparecer un círculo muy frecuente: cuanto más necesitas dormir y más pendiente estás de conseguirlo, más se activa el cuerpo, más ansiedad aparece y más difícil resulta conciliar el sueño. Después de tantos años y varios tratamientos, es comprensible que te sientas frustrado. Aun así, que hayas tenido temporadas buenas indica que tu sistema puede volver a regularse. Sería importante abordar no solo el insomnio, sino también la obsesión por dormir, el miedo a la noche, la anticipación ansiosa y el impacto que esto tiene durante el día. Respecto a la medicación, cualquier cambio debe revisarlo tu médico o psiquiatra, especialmente si te preocupa la habituación o notas poca eficacia. En paralelo, una terapia psicológica centrada específicamente en ansiedad e insomnio puede ayudarte a recuperar control. Puede trabajarse presencialmente en Sevilla u online.

Jose Capote

Jose Capote

Psicólogo

San Juan de Aznalfarache

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Hola, gracias por explicar tu situación. Después de tantos años y de varias noches sin dormir, es comprensible que te encuentres agotado y preocupado. Por lo que describes, parece haberse creado un círculo: cuanto más necesitas dormir y tratas de controlarlo, mayor es la ansiedad y más difícil resulta conciliar el sueño. Dado que ahora la ansiedad supera el alivio que te proporciona el lorazepam, te recomendaría solicitar una revisión con tu médico o psiquiatra. No aumentes, reduzcas ni suspendas la medicación por tu cuenta, ya que el lorazepam puede producir tolerancia y síntomas de retirada si se modifica bruscamente. También sería conveniente acudir a un psicólogo con formación específica en terapia cognitivo-conductual para el insomnio. Este tratamiento no consiste únicamente en relajarse o seguir consejos generales sobre el sueño: trabaja la preocupación por dormir, los hábitos que mantienen el insomnio y la asociación entre acostarse y permanecer en alerta. Haber probado otras terapias sin éxito no significa que este abordaje específico no pueda ayudarte. Si llevas varias noches prácticamente sin dormir, notas un empeoramiento importante o aparecen pensamientos de hacerte daño, solicita atención urgente. Gracias por tu consulta. Un saludo.

Eva psicología

Eva psicología

Psicólogo

Vilafranca del Penedès

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Lo que describes parece haberse convertido en un círculo que se retroalimenta: cuanto más necesitas dormir y más pendiente estás de conseguirlo, mayor es la activación y la ansiedad; y cuanto mayor es esa activación, más difícil resulta dormir. Después de una mala noche aparece además el miedo a la siguiente, el cansancio, las taquicardias y la preocupación durante el día, de manera que el problema acaba ocupando mucho más espacio que las propias horas de sueño. El hecho de que lleves tantos años así no significa que no pueda trabajarse. Además, comentas algo importante: has tenido temporadas en las que has estado bien incluso sin medicación. Sería interesante explorar qué cambia entre esas etapas y las épocas de crisis, además de trabajar específicamente la ansiedad anticipatoria asociada al sueño y la necesidad de controlar algo que, paradójicamente, funciona peor cuanto más intentamos controlarlo. Respecto al lorazepam, no te recomendaría modificar la dosis ni suspenderlo por tu cuenta. Si sientes que la ansiedad supera su efecto o te preocupa generar dependencia, coméntaselo al médico que te lo ha prescrito para que pueda valorar contigo el tratamiento y, si lo considera necesario, derivarte nuevamente a Psiquiatría. A nivel psicológico, después de haber pasado por varios profesionales sin obtener el resultado que esperabas, entiendo que puedas sentir cierto desánimo. Sin embargo, quizá merezca la pena abordar el problema poniendo el foco específicamente en este círculo de ansiedad, vigilancia y miedo a no dormir, en lugar de centrarse únicamente en conseguir dormir. Si quieres, puedes escribirme directamente a través de Doctoralia y solicitar una cita online conmigo. Podríamos valorar con más detalle qué ocurre en tus épocas de crisis, qué mantiene actualmente el problema y cómo empezar a romper ese círculo.


Hola, en la mayoría de los casos la ansiedad es solo una respuesta ante algo que tú consideras amenazante y que, bajo tu punto de vista, no eres capaz de superar o afrontar; si llevas tantos años así, con esa sensación constante es posible que ahora, aunque el problema pasase estés constantemente escaneando tu cuerpo en "segundo plano" en busca de síntomas de ansiedad, es un problema porque si no aparecen los síntomas, sigues alerta y cuando aparecen entras en pánico. Pocas personas conocen lo extremadamente desquiciante que puede llegar a ser no dormir y los efectos que tiene a largo plazo en la motivación; puedes salir de este ciclo con ayuda, puedes contarme un poco más en la dirección de abajo. psicologosamuelruiz.es

Samuel Ruiz

Samuel Ruiz

Psicólogo

Castellón de la Plana

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Hola! Por lo que cuentas, parece que llevas muchos años dentro de un círculo bastante agotador: aparece el miedo a no dormir, empiezas a estar pendiente de si conseguirás dormir esa noche, aumenta la activación y precisamente esa presión hace todavía más difícil conciliar el sueño. Después de una mala noche llega además el miedo a la siguiente, el cansancio y la ansiedad durante el día. Después de tantos años y de haber probado diferentes profesionales y tratamientos, entiendo perfectamente que tengas la sensación de “ya no sé qué hacer”. Pero hay un abordaje psicológico específicamente diseñado para este problema: la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I), que actualmente se considera el tratamiento psicológico de primera elección para el insomnio crónico. No consiste simplemente en relajarse o seguir unas pautas de higiene del sueño; se trabaja precisamente esa preocupación por dormir, los hábitos que se han ido creando alrededor del sueño y la asociación entre cama, vigilancia y ansiedad. Respecto al lorazepam, no modificaría ni retiraría la medicación por tu cuenta. Si sientes que ya no te está ayudando suficientemente o te preocupa depender de ella, coméntalo con el médico que te lo ha prescrito para revisar el tratamiento. Las benzodiacepinas se plantean fundamentalmente como tratamientos a corto plazo y, cuando se retiran después de un uso mantenido, debe hacerse de forma pautada. Creo que en tu caso merecería la pena buscar un profesional que trabaje específicamente con insomnio y TCC-I. Que hayas tenido varios tratamientos sin el resultado que esperabas no significa que tengas que resignarte a vivir así; quizá hasta ahora no se ha abordado directamente el mecanismo que está manteniendo tu problema con el sueño. Un saludo, David

David García Díaz

David García Díaz

Psicólogo

Vall de Uxó

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Muchas gracias por compartir. Después de tantos años alternando temporadas buenas con crisis tan intensas, es comprensible que te sientas agotada y frustrada. Pasar noches enteras en vela no solo afecta a la energía: también aumenta la sensibilidad emocional, la ansiedad y las dificultades en las relaciones. Lo que describes parece incluir un círculo muy habitual en los problemas de sueño: aparece la necesidad de dormir, comienzas a comprobar cuánto tiempo queda, anticipas cómo estarás al día siguiente y tu cuerpo se activa precisamente cuando necesita descansar. Cuanto más intentamos obligarnos a dormir, más se aleja el sueño y mayor es el miedo a acostarnos. Quizá pueda ayudarte cambiar temporalmente el objetivo de “tengo que dormirme” por el de “voy a permitir que mi cuerpo descanse”. Si llega la ansiedad, intenta no reprimirla ni discutir con ella. Puedes reconocer: “Mi mente está preocupada porque quiere garantizar el sueño”. Observa las sensaciones con curiosidad y deja que estén ahí sin utilizarlas como una prueba de que la noche está perdida. Acoger la vigilia no significa resignarte a no dormir; significa dejar de luchar contra algo que no puede forzarse. También conviene mantener una hora relativamente estable para levantarte, ir a la cama cuando aparezca somnolencia y evitar permanecer durante horas en ella peleándote con el sueño. Si notas que estás muy activada, puedes levantarte un rato, permanecer con luz tenue y realizar una actividad tranquila hasta que vuelva la somnolencia. Intenta evitar mirar continuamente la hora y compensar cada mala noche pasando gran parte del día en la cama, porque esto puede desorganizar todavía más el ritmo. Dado que has acudido a varios profesionales sin encontrar una mejoría suficiente, sería recomendable realizar una nueva valoración amplia. Además de explorar el estrés, tu historia emocional y los factores que acompañan cada recaída, puede ser útil trabajar específicamente la ansiedad relacionada con el sueño con un profesional que conozca el tratamiento psicológico del insomnio. No se trata solamente de aprender técnicas de relajación, sino de modificar poco a poco la relación de miedo y control que se ha construido alrededor de dormir. Respecto al lorazepam, es importante que vuelvas a hablar con el médico que lo indicó y le expliques que, después de un mes, muchos días la ansiedad supera el alivio que obtienes y que te preocupa generar dependencia. No aumentes, reduzcas ni suspendas la dosis por tu cuenta, ya que estos medicamentos necesitan seguimiento y, si se modifican, debe hacerse mediante una pauta profesional. Podría ayudarte llevar durante unos días un registro sencillo de la hora a la que te acuestas y te levantas, los despertares, la medicación y cómo te encuentras durante el día. No para vigilarte cada minuto, sino para ofrecer información útil y detectar qué sucede en las temporadas de empeoramiento. Si encadenas varias noches prácticamente sin dormir y notas una alteración física o mental importante, solicita una revisión médica sin esperar. El hecho de que hayas tenido temporadas buenas demuestra que tu capacidad de dormir no ha desaparecido. La recuperación no consiste en controlar perfectamente cada noche, sino en dejar de organizar tu vida alrededor del miedo a no dormir y permitir que el sueño vuelva a ocupar su lugar natural. Un abrazo grande Elbire Arana Psicóloga General Sanitaria Colegiada M-42807


Buenas tardes. Lamento profundamente el sufrimiento y el agotamiento acumulado que describes tras tantos años conviviendo con este problema. La falta de sueño debilita el sistema nervioso, reduce tu energía y, de manera inevitable, acaba afectando a tu estado de ánimo y a tus relaciones personales.Lo que te ocurre con la "obsesión por dormir" es una trampa biológica muy común: el sueño es un proceso fisiológico que no responde a la fuerza de voluntad. Cuando te vas a la cama presionándote para dormir, tu cerebro interpreta esa presión y preocupación como una señal de peligro. Al detectar "peligro", activa el sistema de alerta (liberando cortisol y adrenalina), lo que provoca las taquicardias, los pensamientos circulares y las noches en vela. Cuanto más intentas obligarte a dormir, más se activa tu cuerpo.Respecto a los fármacos como el lorazepam, es completamente normal que sientas que la ansiedad "supera al medicamento" o miedo a la habituación. Los ansiolíticos reducen la intensidad del síntoma físico de forma temporal en épocas de crisis, pero no modifican el pensamiento obsesivo que activa la alerta.El hecho de que hayas tenido épocas buenas sin tomar nada demuestra que tu cerebro sabe y puede dormir de forma natural. Sin embargo, en las épocas malas, necesitas herramientas diferentes. Para el insomnio crónico por ansiedad, la primera línea de tratamiento recomendada a nivel internacional no son los fármacos, sino la Terapia Cognitivo-Conductual aplicada al Insomnio (TCC-I).Este enfoque científico no se limita a "hablar", sino a reentrenar tu cerebro mediante pautas muy específicas de control de estímulos, restricción de tiempo en cama y desactivación cognitiva, para que la cama vuelva a asociarse con el descanso y no con el miedo a no dormir. No te resignes a vivir así; aunque lleves muchos años, este patrón de pensamiento y conducta se puede modificar. Te envío un afectuoso saludo y mis mejores deseos de recuperación.


Hola. Después de tantos años entiendo perfectamente que puedas sentir que “ya has probado de todo”, pero hay un aspecto de lo que describes que quizá merezca abordarse de una manera muy específica: parece haberse creado un círculo entre el miedo a no dormir y el propio insomnio. Cuando dormir se convierte en una obligación —“tengo que dormir porque mañana estaré fatal”, “como hoy tampoco duerma no podré funcionar”— nuestro cerebro empieza a tratar la cama y la llegada de la noche como una situación de examen. Aparece vigilancia, comprobamos continuamente si tenemos sueño, calculamos las horas que quedan y aumenta la activación fisiológica. Paradójicamente, cuanto más intentamos forzar el sueño, más difícil se vuelve. Después de tantos años, yo preguntaría específicamente por Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I o CBT-I). No es simplemente recibir consejos de higiene del sueño. Es un tratamiento estructurado que trabaja el condicionamiento asociado a la cama, los horarios, las conductas que mantienen el insomnio y, especialmente, el miedo y las creencias alrededor de no dormir. Actualmente se considera un tratamiento de primera elección para el insomnio crónico. También sería recomendable revisar de nuevo el tratamiento farmacológico con tu médico o psiquiatra. El lorazepam puede ser útil en determinados momentos, pero las benzodiacepinas no suelen plantearse como solución mantenida para el insomnio o la ansiedad precisamente por fenómenos como tolerancia y dependencia. No modificaría ni suspendería la medicación por tu cuenta; si consideráis retirarla o cambiarla, debería hacerse de forma planificada con quien te la prescribe. El hecho de que tengas temporadas completamente buenas, incluso sin medicación, también es un dato importante: tu organismo conserva la capacidad de dormir. Quizá el problema no sea que “ya no sabes dormir”, sino que durante determinadas épocas se reactiva un sistema muy aprendido de miedo, anticipación y vigilancia alrededor del sueño. En una fase mala intentaría además cambiar el objetivo. En lugar de acostarte pensando “esta noche tengo que conseguir dormir”, trabajar hacia “voy a permitir que el sueño aparezca cuando pueda aparecer; mi tarea no es obligarme a dormir”. Parece un cambio pequeño, pero terapéuticamente puede ser fundamental. Dado el tiempo de evolución y el impacto actual en tu energía y tus relaciones, buscaría un/a psicólogo/a que trabaje específicamente con insomnio mediante TCC-I y pediría también una revisión médica/psiquiátrica del tratamiento actual. Haber pasado por varios profesionales sin obtener el resultado esperado no significa necesariamente que tu problema no tenga tratamiento; puede significar que todavía no se ha intervenido suficientemente sobre el mecanismo que lo está manteniendo.


Buenas tardes. Por lo que describes, llevas muchos años conviviendo con un problema de ansiedad e insomnio que parece tener periodos de mayor y menor intensidad. En estos casos considero importante no centrarnos únicamente en conseguir dormir, sino profundizar en el origen y en los factores que pueden estar manteniendo actualmente esta dificultad. A veces se genera un círculo en el que la preocupación por no dormir hace que el organismo permanezca en un estado de alerta y activación constante. Cuanto más intentamos controlar o forzar el sueño, más activado se mantiene el sistema nervioso y más difícil resulta conciliarlo. Por eso, parte del trabajo consiste en ayudar al organismo a salir progresivamente de ese estado de alerta y recuperar una sensación de seguridad y calma. También sería conveniente explorar si existe alguna causa o situación subyacente que esté favoreciendo estas recaídas y que quizá no se haya abordado suficientemente hasta ahora. El tratamiento farmacológico puede ser útil en determinados momentos, pero es comprensible que te preocupe habituarte a la medicación. Por ello, puede ser interesante combinar el seguimiento médico con una intervención psicológica específica para la ansiedad y el insomnio. En consulta podemos analizar qué está ocurriendo, qué factores están manteniendo este círculo de ansiedad e insomnio y trabajar herramientas para reducir la activación del sistema nervioso y recuperar progresivamente un sueño más natural, sin que toda tu atención esté centrada en “tengo que dormir”.


Hola, Por lo que describes, parece haberse establecido un círculo en el que la preocupación por dormir y el miedo a pasar otra noche en vela aumentan la activación y la ansiedad, lo que a su vez dificulta todavía más el sueño. Cuando este patrón lleva años y aparecen periodos de crisis, es importante valorar el problema de forma específica y no limitar la intervención a intentar conseguir dormir a cualquier precio. El insomnio crónico tiene un tratamiento psicológico específico, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I), que trabaja precisamente aspectos como la preocupación por el sueño, la activación fisiológica, los hábitos y conductas que mantienen el problema y la relación que se establece con la cama y con las noches. Las guías clínicas la consideran el tratamiento psicológico de primera elección para el insomnio crónico. Respecto al lorazepam, es importante que no lo suspendas ni modifiques la dosis por tu cuenta. El hecho de que notes que en ocasiones la ansiedad supera su efecto es algo que conviene revisar con el médico que lo ha pautado, especialmente teniendo en cuenta el tiempo que llevas utilizándolo y tu preocupación por habituarte. En una primera valoración psicológica sería interesante analizar con detalle cómo se ha desarrollado este problema, qué ocurre antes y durante esas noches de insomnio, qué estrategias has utilizado hasta ahora y qué factores están manteniendo actualmente el ciclo de ansiedad y sueño. Haber tenido periodos en los que has estado bien también es información clínica relevante: indica que el patrón puede fluctuar y que merece la pena identificar qué variables están relacionadas con esas mejorías y recaídas. Aunque lleves muchos años con este problema y hayas probado diferentes tratamientos, eso no significa que no pueda abordarse de otra manera. La intervención específica sobre el insomnio puede ser diferente de la terapia psicológica general para la ansiedad.


Buenas tardes. Entiendo lo agotador que debe ser llevar tantos años pasando por estas etapas y sentir que, a pesar de haber buscado ayuda, el problema vuelve. Por lo que describes, parece haberse creado un círculo entre el miedo a no dormir y la propia ansiedad: cuanto más necesitas dormir y más pendiente estás de conseguirlo, mayor es la activación y más difícil puede resultar. Después, el cansancio y la preocupación por la siguiente noche vuelven a alimentar ese miedo. Respecto al lorazepam, es importante que cualquier cambio lo consultes con el médico que te lo ha pautado, especialmente si sientes que ya no te está ayudando como esperabas. A nivel psicológico, sería interesante trabajar específicamente esa ansiedad anticipatoria relacionada con el sueño y la necesidad de controlarlo, además de revisar qué ocurre en las épocas en las que estás mejor frente a aquellas en las que reaparece. Es un problema que puede abordarse en terapia y que trabajo en consulta, por lo que estaré encantada de ayudarte si decides iniciar un nuevo proceso. Un abrazo.

Eva Naranjo

Eva Naranjo

Psicólogo

Valencia

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Lo que describes es el círculo vicioso clásico de la ansiedad por el sueño (somnifobia) e insomnio psicofisiológico. Al llevar más de 30 años con este patrón, tu cerebro ha asociado la cama y el momento de ir a dormir con un escenario de amenaza, activando una respuesta de "lucha o huida" (taquicardia, hipervigilancia) que hace físicamente imposible conciliar el sueño. El motivo por el cual los ansiolíticos (como el lorazepam) o los antidepresivos sedantes dejan de hacer efecto es doble: por un lado, se genera tolerancia farmacológica; por otro, la descarga de adrenalina que produce el miedo a no dormir es superior al efecto tranquilizante del fármaco. Las pastillas pueden parchear la crisis, pero no desarticulan el miedo subyacente. Abordaje clínico recomendado Tratamiento de elección con evidencia científica: La primera línea de tratamiento para este problema no son los fármacos ni la reestructuración cognitiva general, sino la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I). Utiliza técnicas específicas como la restricción del tiempo en cama, el control de estímulos y la intención paradójica para romper la asociación cama-ansiedad. Higiene del control de estímulos: La regla de oro es no permanecer en la cama despierto más de 20 minutos sufriendo. Si la ansiedad se activa, sal de la habitación, haz una actividad tranquila con luz tenue y vuelve solo cuando sientas somnolencia real. La cama debe usarse únicamente para dormir. Plan de deshabituación progresiva: El temor a depender de los psicofármacos es muy legítimo. Cualquier pauta para ajustar o retirar el lorazepam debe coordinarse con un profesional para evitar el insomnio por rebote. Recupera tu descanso y el control de tu vida Llevar décadas luchando contra el insomnio genera un agotamiento físico y relacional profundo, pero este bucle de ansiedad anticipatoria se puede desarticular con el protocolo adecuado. Te invito a reservar una cita conmigo en mi consulta. Diseñaremos un plan de TCC-I adaptado a tu caso para que vuelvas a confiar en tu capacidad natural de dormir sin depender de la medicación. Puedes agendar tu consulta directamente desde mi perfil en Doctoralia.


Buenas tardes. Llevar más de 30 años en esta montaña rusa, sintiendo que las pastillas ya ni apagan el fuego, es verdaderamente agotador. Es normal la desesperación cuando la falta de energía empieza a golpear también tus relaciones y tu día a día. El problema con el sueño es una paradoja tramposa: dormir solo ocurre cuando soltamos el control, pero la ansiedad te exige tomar el mando. Cada vez que te metes en la cama intentando "forzarte" a dormir o evaluando si estás tranquilo, tu cerebro interpreta que hay un peligro y activa la alarma. La cama ha pasado de ser un lugar de descanso a un campo de batalla. En lugar de seguir luchando por apagar la mente —cosa que solo genera más tensión—, en consulta aplicamos una herramienta llamada el "protocolo del ancla nocturna". Está diseñada para desactivar la amenaza en el cuerpo y devolverle su freno biológico natural, sin pelear contra la ansiedad. Si quieres romper este bucle, escríbeme un mensaje privado por Instagram a **@juanjosepsicologo** pidiéndome la guía del "ancla nocturna" y te la envío encantado para explicarte cómo empezar a aplicarla. Un abrazo, Juan José | @juanjosepsicologo


Hola, gracias por compartir tu experiencia. Debe de ser muy agotador llevar tantos años conviviendo con la ansiedad y sentir que, cuando el sueño se convierte en una necesidad urgente, acaba siendo precisamente aquello que más te cuesta conseguir. Lo que describes puede aparecer cuando se desarrolla un miedo intenso a no dormir. Empiezas a anticipar otra mala noche, a preocuparte por las consecuencias de no descansar y a estar pendiente de si conseguirás dormir. Esa preocupación activa el organismo, aumenta la tensión y puede dificultar todavía más el sueño. Después, el cansancio del día siguiente hace que la noche vuelva a convertirse en una fuente de preocupación. Así se crea un círculo que puede ser muy difícil de romper por uno mismo. También es comprensible que, después de haber probado diferentes tratamientos, te sientas desanimado y tengas miedo de depender de la medicación. Sin embargo, que algunos tratamientos no te hayan ayudado lo suficiente no significa que no existan otras opciones. Te recomendaría volver a consultar con tu médico, explicándole que llevas aproximadamente un mes tomando lorazepam y que sigues experimentando una ansiedad intensa. Es importante revisar la respuesta al tratamiento y valorar los siguientes pasos. No aumentes, reduzcas ni suspendas el lorazepam por tu cuenta, ya que su uso continuado puede producir dependencia física y una retirada brusca puede empeorar los síntomas. A nivel psicológico, sería interesante valorar una intervención específica para el insomnio, como la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I). No se centra únicamente en intentar relajarte, sino en trabajar el miedo a no dormir, la anticipación, las conductas que mantienen el problema y la relación que has ido construyendo con el descanso. También conviene abordar la ansiedad durante el día y cómo está afectando a tus relaciones y a tu calidad de vida. Quizá el objetivo inicial no tenga que ser conseguir dormir perfectamente cada noche, sino dejar de vivir cada noche como una prueba que debes superar. Recuperar esa sensación de seguridad puede formar parte del proceso. Después de tantos años, mereces un abordaje que tenga en cuenta tu historia y no se limite a intentar apagar los síntomas de cada crisis. No tienes por qué resignarte a vivir así, aunque ahora estés atravesando una etapa especialmente difícil. Te envío mucho ánimo.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.