hace un año me separé de mi pareja despues de 20 años juntos y in hijo de 13 años en comun. Yo ya ha
7
respuestas
hace un año me separé de mi pareja despues de 20 años juntos y in hijo de 13 años en comun. Yo ya habai empezado a salir con otra persona que no fue la cusa total de mi separacion ya que llevaba ya mas de 6 años sin tener una verdadera relacion con mi ex, ya no dormiamos juntos, ni teniamos "planes" de futuro en comun. Digamos que la nueva persona me ayudo a dar el salto quiza tambien porque ya no podia mas mentir para verle. Ahora llevo un año en esta nueva relacion y me esta costando mucho. Mi nueva apreja tambien esta divorciado desde hace 4 5 años (nunca entendi exactamente cuando fue la separacion) y tiene 2 hijos, una de 18 y otro de 11. El no tiene custodia compartida como yo y teoricamente deberia ver a los hijos solo 2 fin de semana al mes. La realidad es que el pasa practicamente todos los dias en casa de su ex por la gestion de los hijos. Cada mañana va a recojerle para llevarles al colegio, luego les recojes y vuelven a esta casa hasta que la ex vuelva y muchas veces el se queda a dormir ahi, ahora meno que en pasado, tipo 2 noches por semana. Al principio yo era muy gelosa de la ex pero me estoy dando cuenta que en realidad su problema es la dependencia altisima que tiene del hijo pequeño y creo que la ex lo sabe y lo usa....por eso creo que hace 2 años le permitio volver a dormir ahi y a tener este tipo de relacion. Yo me siento metida en segundo plano y ya salgo de una relacion en la cual me sentia no vista....y tambien me siento quiza engañada...porque al principio nos veiamos casi ttodos los dias aunque fueran 10 minutos. Sin embargo ahora el me busca solo despues de habber terinado sus "deberes familioares" . Otra cosa que me destabiliza mucho es que cuando los niños estan en casa de los habuelos en el pueblo el vaya ahi, duerme ahi y comprate vida familioar como si fuera todo como antes (eso es lo que yo pienso) aunque el dice que lo hace por los hijos. Esta situacion me genera bastante angustia y aunque sienta un fuerte sentimiento hacia el me estoy dando cuenta que le estoy empezando a sacar los defectos....no se como gestionar esta situacion....no se si es normal....ni si tengo que exigir explicaciones o mas atencios
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo.
Lo que estás sintiendo es muy comprensible. Vienes de una relación larga donde ya te sentías poco vista, das un paso importante para salir de ahí, y te encuentras de nuevo en una dinámica en la que vuelves a ocupar un segundo plano. Eso duele, y además activa algo conocido.
Voy a ayudarte a ordenar lo que está pasando, porque aquí hay varios niveles.
Primero, tu malestar no es “celos sin más”. Tiene base en la realidad.
Tu pareja mantiene un grado de implicación con su expareja y su casa que va más allá de lo habitual en una separación ya establecida. No hablamos solo de cuidar a los hijos, sino de:
presencia diaria en la casa de la ex
pernoctas frecuentes allí
dinámica familiar que, en algunos momentos, se parece a la convivencia previa
Eso, objetivamente, dificulta construir una nueva relación de pareja con claridad.
Segundo, hay algo estructural que conviene ver con claridad:
él no ha hecho una separación real a nivel relacional, aunque formalmente esté divorciado.
Puede que no haya vínculo de pareja con la ex, pero sigue habiendo una organización de vida donde él está muy dentro de ese sistema familiar. Y eso deja poco espacio emocional y práctico para una relación contigo en un lugar prioritario.
Tercero, has detectado algo importante: la dependencia con el hijo pequeño.
Cuando un progenitor tiene una vinculación muy intensa y poco diferenciada, puede organizar su vida alrededor de eso, incluso a costa de su propia autonomía o de otras relaciones. Y en algunos casos, la otra parte (la ex) también se apoya en esa dinámica.
Pero aquí hay un punto clave:
entender por qué ocurre no lo convierte en algo que tú tengas que aceptar.
Cuarto, lo que te pasa ahora conecta con tu historia reciente.
Vienes de sentirte no elegida, no priorizada. Y te encuentras otra vez en una posición donde:
él aparece cuando ha terminado “sus deberes”
tú te adaptas a sus tiempos
la relación no tiene un espacio propio claro
Eso reactiva inseguridad, frustración y, poco a poco, desgaste.
Ahora, sobre qué hacer.
No se trata de “aguantar porque lo quieres”, ni de exigir desde la rabia.
Se trata de poner realidad sobre la mesa y ver si hay espacio para construir algo distinto.
Hay tres cosas que necesitas hacer con claridad:
Nombrar lo que te pasa, sin suavizarlo
No es solo “me gustaría verte más”. Es algo más profundo:
“Me siento en segundo plano, y esta dinámica me está generando angustia y dudas sobre si esta relación puede sostenerse así”.
Pedir definición, no promesas
Aquí es donde muchas relaciones se quedan atascadas. No basta con que él diga “lo hago por mis hijos”. Eso ya lo sabes.
La pregunta es:
¿Está dispuesto a reorganizar su implicación para que haya un espacio real de pareja contigo?
Y esto no es teórico. Se traduce en hechos:
límites claros con la casa de la ex
reducción de pernoctas allí
tiempos definidos contigo que no dependan de lo que “sobre”
Observar su capacidad real de cambio
Esto es clave. No lo que dice, sino lo que hace.
Porque puede ocurrir algo importante: que él no esté en disposición de cambiar esta dinámica, no por mala intención, sino porque no puede o no quiere soltar ese lugar.
Y ahí la decisión ya no va sobre “si lo quieres”, sino sobre si esta relación, tal y como es, te hace bien o no.
Te digo algo con respeto y claridad:
Querer mucho a alguien no compensa estar constantemente en segundo plano.
Y si no se corrige, esto suele ir desgastando el vínculo hasta que aparece distancia emocional o conflicto.
También es normal que empieces a “verle más defectos”. No es que ahora sea peor persona, es que tu sistema está empezando a reaccionar ante algo que no encaja contigo.
Para terminar, una idea importante:
No estás pidiendo demasiado. Estás pidiendo un lugar claro en la vida de tu pareja.
La cuestión es si él puede y quiere dártelo.
Y eso solo se ve cuando se habla claro y se mira la realidad sin justificarla.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un abrazo.
Lo que estás sintiendo es muy comprensible. Vienes de una relación larga donde ya te sentías poco vista, das un paso importante para salir de ahí, y te encuentras de nuevo en una dinámica en la que vuelves a ocupar un segundo plano. Eso duele, y además activa algo conocido.
Voy a ayudarte a ordenar lo que está pasando, porque aquí hay varios niveles.
Primero, tu malestar no es “celos sin más”. Tiene base en la realidad.
Tu pareja mantiene un grado de implicación con su expareja y su casa que va más allá de lo habitual en una separación ya establecida. No hablamos solo de cuidar a los hijos, sino de:
presencia diaria en la casa de la ex
pernoctas frecuentes allí
dinámica familiar que, en algunos momentos, se parece a la convivencia previa
Eso, objetivamente, dificulta construir una nueva relación de pareja con claridad.
Segundo, hay algo estructural que conviene ver con claridad:
él no ha hecho una separación real a nivel relacional, aunque formalmente esté divorciado.
Puede que no haya vínculo de pareja con la ex, pero sigue habiendo una organización de vida donde él está muy dentro de ese sistema familiar. Y eso deja poco espacio emocional y práctico para una relación contigo en un lugar prioritario.
Tercero, has detectado algo importante: la dependencia con el hijo pequeño.
Cuando un progenitor tiene una vinculación muy intensa y poco diferenciada, puede organizar su vida alrededor de eso, incluso a costa de su propia autonomía o de otras relaciones. Y en algunos casos, la otra parte (la ex) también se apoya en esa dinámica.
Pero aquí hay un punto clave:
entender por qué ocurre no lo convierte en algo que tú tengas que aceptar.
Cuarto, lo que te pasa ahora conecta con tu historia reciente.
Vienes de sentirte no elegida, no priorizada. Y te encuentras otra vez en una posición donde:
él aparece cuando ha terminado “sus deberes”
tú te adaptas a sus tiempos
la relación no tiene un espacio propio claro
Eso reactiva inseguridad, frustración y, poco a poco, desgaste.
Ahora, sobre qué hacer.
No se trata de “aguantar porque lo quieres”, ni de exigir desde la rabia.
Se trata de poner realidad sobre la mesa y ver si hay espacio para construir algo distinto.
Hay tres cosas que necesitas hacer con claridad:
Nombrar lo que te pasa, sin suavizarlo
No es solo “me gustaría verte más”. Es algo más profundo:
“Me siento en segundo plano, y esta dinámica me está generando angustia y dudas sobre si esta relación puede sostenerse así”.
Pedir definición, no promesas
Aquí es donde muchas relaciones se quedan atascadas. No basta con que él diga “lo hago por mis hijos”. Eso ya lo sabes.
La pregunta es:
¿Está dispuesto a reorganizar su implicación para que haya un espacio real de pareja contigo?
Y esto no es teórico. Se traduce en hechos:
límites claros con la casa de la ex
reducción de pernoctas allí
tiempos definidos contigo que no dependan de lo que “sobre”
Observar su capacidad real de cambio
Esto es clave. No lo que dice, sino lo que hace.
Porque puede ocurrir algo importante: que él no esté en disposición de cambiar esta dinámica, no por mala intención, sino porque no puede o no quiere soltar ese lugar.
Y ahí la decisión ya no va sobre “si lo quieres”, sino sobre si esta relación, tal y como es, te hace bien o no.
Te digo algo con respeto y claridad:
Querer mucho a alguien no compensa estar constantemente en segundo plano.
Y si no se corrige, esto suele ir desgastando el vínculo hasta que aparece distancia emocional o conflicto.
También es normal que empieces a “verle más defectos”. No es que ahora sea peor persona, es que tu sistema está empezando a reaccionar ante algo que no encaja contigo.
Para terminar, una idea importante:
No estás pidiendo demasiado. Estás pidiendo un lugar claro en la vida de tu pareja.
La cuestión es si él puede y quiere dártelo.
Y eso solo se ve cuando se habla claro y se mira la realidad sin justificarla.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un abrazo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Lo que estás sintiendo tiene bastante sentido si se mira con calma. No es solo celos ni inseguridad sin más. Hay varios elementos objetivos en la situación que explican ese malestar.
Por un lado, vienes de una relación larga en la que ya te sentías en segundo plano. Eso deja una sensibilidad especial: cuando algo se parece mínimamente a esa sensación, se activa con más fuerza. No partes de cero.
Por otro lado, la relación actual tiene una estructura complicada. No es solo que tu pareja tenga hijos, eso es esperable. El punto clave es cómo está gestionando su vínculo con la expareja y su rol como padre. Lo que describes no es una coparentalidad delimitada, sino una dinámica muy difusa: presencia diaria en casa de la ex, noches allí, vida familiar compartida en ciertos momentos… Eso, objetivamente, deja poco espacio claro para una nueva relación.
Aquí es importante que no invalidez lo que sientes con preguntas como “¿es normal?”. Más útil sería preguntarte:
¿esta relación, tal como está funcionando ahora, cubre lo que necesito para estar tranquila y bien?
Porque el problema no es solo lo que él hace, sino el lugar en el que eso te deja a ti:
• Te ve cuando termina sus responsabilidades, no como prioridad integrada en su vida.
• No hay un espacio claro de pareja.
• Hay ambigüedad en los límites con la expareja.
• Tú tienes que adaptarte constantemente a su dinámica.
Con esto, es lógico que empieces a:
• sentir angustia
• cuestionar la relación
• ver más defectos (no es casualidad, es una reacción al desgaste)
Sobre qué hacer, hay tres puntos clave:
1. Diferenciar comprensión de aceptación
Puedes entender que él quiera estar presente como padre, incluso que tenga cierta dificultad para separarse emocionalmente de ese rol. Pero entenderlo no implica que tengas que aceptar cualquier formato.
2. Necesitas claridad, no solo explicaciones
No se trata de pedirle que te “explique más”, sino de hablar de cosas concretas:
• Qué lugar tiene una nueva pareja en su vida
• Qué límites está dispuesto a poner con su expareja
• Cómo se imagina la relación a medio plazo
3. Observar hechos, no promesas
Es muy importante aquí no quedarte en lo que dice (“lo hago por mis hijos”), sino en lo que hace de forma sostenida. Porque ahora mismo su conducta es la de alguien que sigue muy vinculado a su familia anterior.
Y una parte importante:
el malestar que sientes no solo habla de inseguridad, también puede estar hablándote de que la situación no es suficientemente segura para ti.
No es tanto “cómo gestiono mejor esto” como:
¿quiero y puedo estar en una relación con este nivel de ambigüedad y disponibilidad?
Si lo abordas con él, intenta no hacerlo desde la queja o el reproche, sino desde tu posición:
“Esto es lo que necesito para sentirme bien en una relación, y ahora mismo no lo estoy teniendo”.
A partir de ahí, su respuesta no será solo lo que diga, sino lo que esté dispuesto a cambiar.
Si lo necesitas, podemos trabajar esto contigo con más profundidad y ayudarte a ordenar bien qué estás sintiendo y qué decisiones tomar. Puedes pedirme cita online.
Por un lado, vienes de una relación larga en la que ya te sentías en segundo plano. Eso deja una sensibilidad especial: cuando algo se parece mínimamente a esa sensación, se activa con más fuerza. No partes de cero.
Por otro lado, la relación actual tiene una estructura complicada. No es solo que tu pareja tenga hijos, eso es esperable. El punto clave es cómo está gestionando su vínculo con la expareja y su rol como padre. Lo que describes no es una coparentalidad delimitada, sino una dinámica muy difusa: presencia diaria en casa de la ex, noches allí, vida familiar compartida en ciertos momentos… Eso, objetivamente, deja poco espacio claro para una nueva relación.
Aquí es importante que no invalidez lo que sientes con preguntas como “¿es normal?”. Más útil sería preguntarte:
¿esta relación, tal como está funcionando ahora, cubre lo que necesito para estar tranquila y bien?
Porque el problema no es solo lo que él hace, sino el lugar en el que eso te deja a ti:
• Te ve cuando termina sus responsabilidades, no como prioridad integrada en su vida.
• No hay un espacio claro de pareja.
• Hay ambigüedad en los límites con la expareja.
• Tú tienes que adaptarte constantemente a su dinámica.
Con esto, es lógico que empieces a:
• sentir angustia
• cuestionar la relación
• ver más defectos (no es casualidad, es una reacción al desgaste)
Sobre qué hacer, hay tres puntos clave:
1. Diferenciar comprensión de aceptación
Puedes entender que él quiera estar presente como padre, incluso que tenga cierta dificultad para separarse emocionalmente de ese rol. Pero entenderlo no implica que tengas que aceptar cualquier formato.
2. Necesitas claridad, no solo explicaciones
No se trata de pedirle que te “explique más”, sino de hablar de cosas concretas:
• Qué lugar tiene una nueva pareja en su vida
• Qué límites está dispuesto a poner con su expareja
• Cómo se imagina la relación a medio plazo
3. Observar hechos, no promesas
Es muy importante aquí no quedarte en lo que dice (“lo hago por mis hijos”), sino en lo que hace de forma sostenida. Porque ahora mismo su conducta es la de alguien que sigue muy vinculado a su familia anterior.
Y una parte importante:
el malestar que sientes no solo habla de inseguridad, también puede estar hablándote de que la situación no es suficientemente segura para ti.
No es tanto “cómo gestiono mejor esto” como:
¿quiero y puedo estar en una relación con este nivel de ambigüedad y disponibilidad?
Si lo abordas con él, intenta no hacerlo desde la queja o el reproche, sino desde tu posición:
“Esto es lo que necesito para sentirme bien en una relación, y ahora mismo no lo estoy teniendo”.
A partir de ahí, su respuesta no será solo lo que diga, sino lo que esté dispuesto a cambiar.
Si lo necesitas, podemos trabajar esto contigo con más profundidad y ayudarte a ordenar bien qué estás sintiendo y qué decisiones tomar. Puedes pedirme cita online.
Lo que describís parece generarte mucha angustia, inseguridad y sensación de quedar en un lugar secundario dentro de la relación. Después de una separación de 20 años, y viniendo además de un vínculo donde ya sentías cierta desconexión, es comprensible que una dinámica ambigua o poco clara en una nueva relación te movilice especialmente.
Por lo que contás, no solo te afecta la presencia de la ex, sino sobre todo cómo está organizada actualmente la vida de tu pareja en relación con su familia anterior. Más allá de cuáles sean sus motivos, la frecuencia del contacto, el tiempo que pasa allí y algunas dinámicas que se mantienen están teniendo un impacto emocional en vos. Y eso merece ser escuchado.
No se trata tanto de decidir si lo que hace él está bien o mal en términos absolutos, sino de poder registrar cómo lo vivís vos y qué efecto tiene sobre el vínculo. Hay personas que pueden tolerar ciertas dinámicas familiares tras una separación, y otras para las que eso resulta difícil de sostener. Ninguna de las dos posiciones invalida a la otra, pero sí marca la importancia de hablarlo con claridad.
Tal vez lo más importante sea que puedas expresar lo que te pasa sin colocarte en el lugar de acusar ni tampoco en el de minimizarte. Poder plantear que entendés su rol como padre, pero que al mismo tiempo esta situación te genera malestar, confusión y necesidad de mayor claridad respecto al espacio que ocupa la relación entre ustedes.
Más que buscar explicaciones repetidas, quizás sea útil abrir una conversación orientada a entender si ambos tienen expectativas compatibles sobre qué tipo de vínculo quieren construir, qué límites consideran adecuados con las familias anteriores y cómo hacer para que la relación no quede constantemente desplazada.
En este sentido, no parece una cuestión de exigir por exigir, sino de comunicar necesidades emocionales legítimas y observar si hay posibilidad de construir acuerdos más claros. te deseo que puedas encontrar un espacio para canalizar el malestar que estas sintiendo y que puedas generar los cambios que necesites para sentirte mas a gusto en tu relación! Saludos. Lic. Carolina Ranieri Gonzalez
Por lo que contás, no solo te afecta la presencia de la ex, sino sobre todo cómo está organizada actualmente la vida de tu pareja en relación con su familia anterior. Más allá de cuáles sean sus motivos, la frecuencia del contacto, el tiempo que pasa allí y algunas dinámicas que se mantienen están teniendo un impacto emocional en vos. Y eso merece ser escuchado.
No se trata tanto de decidir si lo que hace él está bien o mal en términos absolutos, sino de poder registrar cómo lo vivís vos y qué efecto tiene sobre el vínculo. Hay personas que pueden tolerar ciertas dinámicas familiares tras una separación, y otras para las que eso resulta difícil de sostener. Ninguna de las dos posiciones invalida a la otra, pero sí marca la importancia de hablarlo con claridad.
Tal vez lo más importante sea que puedas expresar lo que te pasa sin colocarte en el lugar de acusar ni tampoco en el de minimizarte. Poder plantear que entendés su rol como padre, pero que al mismo tiempo esta situación te genera malestar, confusión y necesidad de mayor claridad respecto al espacio que ocupa la relación entre ustedes.
Más que buscar explicaciones repetidas, quizás sea útil abrir una conversación orientada a entender si ambos tienen expectativas compatibles sobre qué tipo de vínculo quieren construir, qué límites consideran adecuados con las familias anteriores y cómo hacer para que la relación no quede constantemente desplazada.
En este sentido, no parece una cuestión de exigir por exigir, sino de comunicar necesidades emocionales legítimas y observar si hay posibilidad de construir acuerdos más claros. te deseo que puedas encontrar un espacio para canalizar el malestar que estas sintiendo y que puedas generar los cambios que necesites para sentirte mas a gusto en tu relación! Saludos. Lic. Carolina Ranieri Gonzalez
Hola, gracias por explicarlo con tanto detalle. Se nota que llevas tiempo sosteniendo muchas emociones a la vez, y es normal que te sientas así de removida.
Vienes de una relación larga en la que ya te sentías poco vista, y ahora te encuentras en otra donde, por motivos distintos, vuelve a aparecer esa misma sensación. Eso no es casual, y tampoco significa que estés “exagerando”: es una señal importante de algo que necesitas en una relación y que ahora mismo no está cubierto.
Lo que cuentas de tu pareja no es tanto un tema de celos hacia su ex, como tú misma has intuido, sino de límites poco claros. Que mantenga un nivel de implicación tan alto en el día a día con su ex (estar prácticamente a diario en esa casa, dormir allí con cierta frecuencia, compartir dinámicas familiares) hace muy difícil construir una relación de pareja contigo con espacio propio. Independientemente de que lo haga “por los hijos”, el resultado es que tú quedas en segundo plano, y eso duele.
También es comprensible que te sientas algo engañada. Al inicio la relación tenía una dinámica más centrada en ustedes, y ahora ha cambiado hacia algo donde tú encajas cuando él ha terminado con sus “obligaciones”. Eso genera inseguridad y desgaste.
Aquí hay varias ideas clave que pueden ayudarte a orientarte:
Primero, lo que sientes es válido. No estás pidiendo nada desproporcionado al querer una relación donde haya un espacio claro para ti, atención y cierta prioridad emocional.
Segundo, más que “exigir” desde el enfado, es importante expresar con claridad lo que necesitas. Por ejemplo, poder decirle cómo te hace sentir esta situación (sin atacar) y qué cosas concretas te ayudarían a estar mejor: más tiempo de calidad, acuerdos sobre cuándo y cómo se implica con su ex, límites respecto a dormir allí, etc.
Tercero, observa algo importante: no solo lo que él dice, sino lo que realmente puede y está dispuesto a cambiar. Hay personas que, por la razón que sea (en este caso, posible dependencia emocional con los hijos o dinámica con la ex), no pueden ofrecer una relación de pareja con el espacio que el otro necesita. Y ahí la pregunta no es cómo adaptarte tú más, sino si eso encaja contigo.
Y por último, intenta no perderte a ti en este proceso. Vienes de una etapa en la que ya te sentías poco tenida en cuenta, y es clave que ahora no normalices volver a ese lugar por miedo a perder la relación.
Si te parece, podemos trabajar juntas cómo plantear esa conversación con él y, sobre todo, aclarar qué necesitas tú para sentirte tranquila y valorada en una relación. También puedo acompañarte a tomar una decisión con más claridad si ves que esto no cambia. Lo vemos en consulta, presencial en Tres Cantos (Madrid), online o a domicilio en Madrid Norte.
Vienes de una relación larga en la que ya te sentías poco vista, y ahora te encuentras en otra donde, por motivos distintos, vuelve a aparecer esa misma sensación. Eso no es casual, y tampoco significa que estés “exagerando”: es una señal importante de algo que necesitas en una relación y que ahora mismo no está cubierto.
Lo que cuentas de tu pareja no es tanto un tema de celos hacia su ex, como tú misma has intuido, sino de límites poco claros. Que mantenga un nivel de implicación tan alto en el día a día con su ex (estar prácticamente a diario en esa casa, dormir allí con cierta frecuencia, compartir dinámicas familiares) hace muy difícil construir una relación de pareja contigo con espacio propio. Independientemente de que lo haga “por los hijos”, el resultado es que tú quedas en segundo plano, y eso duele.
También es comprensible que te sientas algo engañada. Al inicio la relación tenía una dinámica más centrada en ustedes, y ahora ha cambiado hacia algo donde tú encajas cuando él ha terminado con sus “obligaciones”. Eso genera inseguridad y desgaste.
Aquí hay varias ideas clave que pueden ayudarte a orientarte:
Primero, lo que sientes es válido. No estás pidiendo nada desproporcionado al querer una relación donde haya un espacio claro para ti, atención y cierta prioridad emocional.
Segundo, más que “exigir” desde el enfado, es importante expresar con claridad lo que necesitas. Por ejemplo, poder decirle cómo te hace sentir esta situación (sin atacar) y qué cosas concretas te ayudarían a estar mejor: más tiempo de calidad, acuerdos sobre cuándo y cómo se implica con su ex, límites respecto a dormir allí, etc.
Tercero, observa algo importante: no solo lo que él dice, sino lo que realmente puede y está dispuesto a cambiar. Hay personas que, por la razón que sea (en este caso, posible dependencia emocional con los hijos o dinámica con la ex), no pueden ofrecer una relación de pareja con el espacio que el otro necesita. Y ahí la pregunta no es cómo adaptarte tú más, sino si eso encaja contigo.
Y por último, intenta no perderte a ti en este proceso. Vienes de una etapa en la que ya te sentías poco tenida en cuenta, y es clave que ahora no normalices volver a ese lugar por miedo a perder la relación.
Si te parece, podemos trabajar juntas cómo plantear esa conversación con él y, sobre todo, aclarar qué necesitas tú para sentirte tranquila y valorada en una relación. También puedo acompañarte a tomar una decisión con más claridad si ves que esto no cambia. Lo vemos en consulta, presencial en Tres Cantos (Madrid), online o a domicilio en Madrid Norte.
Hola, gracias por compartir tu situación con tanta claridad. Por lo que cuentas, estás viviendo algo emocionalmente muy complejo: vienes de una relación larga donde ya te sentías en segundo plano, y ahora te encuentras en una nueva relación donde, de nuevo, aparecen sensaciones similares. Es comprensible que esto te genere angustia, dudas y cierto desgaste emocional.
Más allá de si lo que ocurre es “normal” o no, parece importante poder entender qué necesitas tú en una relación, qué límites te gustaría poner y cómo esta situación está impactando en tu bienestar. También puede ser útil explorar por qué te estás encontrando en dinámicas que te hacen sentir poco priorizada, para poder tomar decisiones más alineadas contigo.
Si te apetece, podemos trabajar todo esto en consulta con calma, ayudarte a ordenar lo que sientes y ver qué opciones tienes para gestionar esta situación de una forma que te haga sentir más tranquila y segura.
Estaré encantada de acompañarte en este proceso si decides dar el paso. Un saludo.
Más allá de si lo que ocurre es “normal” o no, parece importante poder entender qué necesitas tú en una relación, qué límites te gustaría poner y cómo esta situación está impactando en tu bienestar. También puede ser útil explorar por qué te estás encontrando en dinámicas que te hacen sentir poco priorizada, para poder tomar decisiones más alineadas contigo.
Si te apetece, podemos trabajar todo esto en consulta con calma, ayudarte a ordenar lo que sientes y ver qué opciones tienes para gestionar esta situación de una forma que te haga sentir más tranquila y segura.
Estaré encantada de acompañarte en este proceso si decides dar el paso. Un saludo.
Hola.
En mi opinión, la nueva relación es muy negativa para ti. Parece que el no está preparado para tener una nueva relación todavía, sigue aferrado a la situación anterior.
Pienso que en este momento el no es la persona que debería acompañarte. Si bien te ha servido para salir de tu anterior relación. Actualmente, no te suma o aporta como una pareja.
Ir a terapia te ayudaría a aceptar la situación, adaptarte a ella y tomar la decisión de empezar sola con tu hijo.
En mi opinión, la nueva relación es muy negativa para ti. Parece que el no está preparado para tener una nueva relación todavía, sigue aferrado a la situación anterior.
Pienso que en este momento el no es la persona que debería acompañarte. Si bien te ha servido para salir de tu anterior relación. Actualmente, no te suma o aporta como una pareja.
Ir a terapia te ayudaría a aceptar la situación, adaptarte a ella y tomar la decisión de empezar sola con tu hijo.
Hola,
Siento mucho lo que comentas, es natural que te sientas así. Te invito a exponerle lo que quieres en la relación; tiempo a compartir, planes de presentes y de futuro. Muy importante expresarle como te hace sentir la situación actual y de forma honesta si él quiere cambiar eso. Es importante valorar que si eso no cambia... si tu quieres seguir así o te resultaría muy doloroso.
Aquí estoy para ti.
Un abrazo!!
Siento mucho lo que comentas, es natural que te sientas así. Te invito a exponerle lo que quieres en la relación; tiempo a compartir, planes de presentes y de futuro. Muy importante expresarle como te hace sentir la situación actual y de forma honesta si él quiere cambiar eso. Es importante valorar que si eso no cambia... si tu quieres seguir así o te resultaría muy doloroso.
Aquí estoy para ti.
Un abrazo!!
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.