Hola, tengo mucho estrés desde hace 1 año, tomo lorazepam pero no me soluciona nada, incluso estoy p

6 respuestas
Hola, tengo mucho estrés desde hace 1 año, tomo lorazepam pero no me soluciona nada, incluso estoy peor, hay algún suplemento que me pueda ayudar a equilibrar mi sistema nervioso, subir la energía, regular mis hormonas y mejorar el sueño? Gracias.
 Jose Luis Flores de la Cerda
Dietista nutricionista
Sevilla
Lo primero es abordar el estrés junto a un profesional de la psicología, ya que es el especialista que mejor puede ayudarte con la gestión de este. Por otro lado, con una alimentación saludable y variada, donde evites fritos y ultraprocesados, te ayudará durante este proceso y te lo hará todo más fácil. El ejercicio físico habitual y enfocarte en mejorar la calidad del descanso son dos pilares que pueden ayudarte a que todo lo demás sea más fácil de aplicar. No te recomendaría suplementación específica, ya que solo harían un efecto temporal y no te servirían para conseguir una solución real.

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No, en base a lo que me comentas recomiendo valoración por psicología y/o psiquiatría. Atentamente, Dr Martin Cuesta
 Florencia Horno
Dietista nutricionista
Palma de Mallorca
¡Hola! Lo que cuentas es una señal clara de que tu cuerpo necesita un enfoque más completo. El estrés mantenido en el tiempo puede afectar al sistema nervioso, al sueño, a las hormonas y a tu energía. Cuidar tu alimentación y tu salud de forma integral puede marcar una gran diferencia.

Hay suplementos que podrían ayudarte, pero no es recomendable tomarlos por tu cuenta, especialmente si estás con medicación como el lorazepam.

Lo ideal sería que consultaras con un/a profesional que valore tu caso de forma individual, teniendo en cuenta tu alimentación, descanso, emociones y estilo de vida. Con el acompañamiento adecuado, es posible recuperar el equilibrio . Si lo necesitas, estaré encantada de ayudarte.





 Pablo García Gómez
Dietista nutricionista
Valencia
Si que hay suplementos, uno de los más recomendados para el estrés es la Awaganda. Y para dormir si no es suficiente la melatonina. Aunque es mucho más que eso y probablemente se necesiten aplicar activamente ciertas pautas de hábitos, experimentar con la meditación para reducir estrés y la de conciliar el sueño, determinados tipos de alimentos, establecer una rutina de descanso, controlar los factores que ayudan a dormir... Por lo que muchas veces se necesita más que tan solo tomar los suplementos. Si quieres saber más sobre el descanso, sobre marcas y modelos de suplementos que se pueden consumir, o que te ponga en contacto con una psicóloga con la que colaboro para manejar el estrés ponte en contacto conmigo y lo hablamos
 Marina Monedero Pardo
Dietista nutricionista
Segovia
Gracias por compartirlo, es un paso importante. Cuando el estrés se vuelve crónico y los medicamentos como el lorazepam no están ayudando (o incluso empeoran la situación), lo mejor es abordar el problema desde un enfoque más completo.

Existen suplementos que pueden apoyar al sistema nervioso y ayudarte a recuperar el equilibrio, como el magnesio, la ashwagandha, la L-teanina, el triptofano o complejos de vitaminas del grupo B. Algunos ayudan a mejorar el sueño, otros a modular el cortisol o a recuperar energía.

Pero lo más importante es que no todo sirve igual para todas las personas. Por eso, lo ideal sería que un especialista en nutrición y salud hormonal revise tu caso en detalle. Ahí se pueden ver interacciones con medicamentos, posibles carencias, y diseñar un apoyo específico que combine alimentación, suplementación y técnicas de regulación emocional que realmente encajen contigo.
Hay salida. Solo necesitas el enfoque adecuado para ti.
 Sandra López Pascual
Dietista nutricionista
Mataró
Te entiendo, cuando llevas tanto tiempo con estrés y encima sientes que el lorazepam no te ayuda (o incluso te encuentras peor), es muy frustrante. Voy a explicarte qué sería prudente hacer y qué suplementos se suelen usar, pero siempre como complemento, nunca como sustituto de tu tratamiento médico.

1. Antes de suplementos: revisa el lorazepam con tu médico
El lorazepam es una benzodiacepina pensada para uso corto en ansiedad intensa; a medio‑largo plazo puede dar somnolencia, cansancio, niebla mental, alteraciones del ánimo e incluso empeorar la sensación de ansiedad y sueño en algunas personas. Por eso, lo primero es hablar con tu médico o psiquiatra para revisar si tiene sentido seguir con lorazepam, ajustar dosis o valorar otro tipo de tratamiento (por ejemplo, ISRS u otras estrategias no farmacológicas).

Nunca retires el lorazepam por tu cuenta: debe hacerse de forma muy gradual y guiada para evitar rebote de ansiedad, insomnio o síntomas de abstinencia.


2. Suplementos con algo de evidencia (siempre supervisados)
Ningún suplemento va a “arreglarlo todo”, pero algunos pueden apoyar energía, sistema nervioso y sueño. Lo ideal es que tu médico y, en la parte de alimentación, una dietista‑nutricionista valoren qué encaja contigo.

a) Magnesio
Participa en el funcionamiento del sistema nervioso y la relajación muscular; muchas personas con estrés crónico tienen ingesta baja.

Formas como citrato, bisglicinato o lactato de magnesio suelen tolerarse mejor a nivel digestivo.

Suele tomarse por la tarde‑noche para favorecer relajación y calidad de sueño, a menudo combinado con vitaminas del grupo B.

b) Complejo de vitaminas B
Las vitaminas B (B1, B6, B9, B12, etc.) son clave en la producción de energía y neurotransmisores; el estrés prolongado puede aumentar sus necesidades.


Hay estudios que muestran mejora ligera-moderada del estado de ánimo y del estrés percibido con complejos de vitamina B en personas estresadas.


c) Omega‑3 (EPA/DHA)
Los ácidos grasos omega‑3 participan en la salud del cerebro y la regulación del estado de ánimo.


Suelen recomendarse en personas con estrés crónico, fatiga mental y bajo estado de ánimo, especialmente si se come poco pescado azul.

d) Melatonina para el sueño
La melatonina ayuda a regular el ciclo sueño‑vigilia y puede mejorar modestamente la calidad del sueño en personas con insomnio, sobre todo si el problema es conciliarlo.

Dosis habituales: 1–3 mg unos 30–60 minutos antes de acostarse, siempre consultando a tu médico, especialmente si tomas lorazepam u otros psicofármacos.

e) Ashwagandha y adaptógenos (con cautela)
La ashwagandha es una planta adaptógena; algunos estudios muestran reducción moderada del estrés y del cortisol, y pequeñas mejoras en la calidad del sueño con extractos estandarizados, a dosis de unos 500–600 mg/día durante al menos 8 semanas.

No es adecuada para todo el mundo (problemas tiroideos, embarazo, medicación específica, etc.), por lo que es imprescindible comentarlo con tu médico antes de tomarla.

Otros adaptógenos como rhodiola se han estudiado para fatiga y estrés, pero también requieren supervisión y no se recomiendan en personas muy sensibles o con ciertos trastornos del ánimo.

f) Triptófano / 5‑HTP (solo con autorización médica)
Son precursores de serotonina y melatonina; pueden ayudar algo a estado de ánimo y sueño, pero pueden interactuar con antidepresivos u otros fármacos, aumentando el riesgo de síndrome serotoninérgico.

No deberías tomarlos si estás con medicación que actúe sobre serotonina, salvo que tu médico lo autorice claramente.

3. Hábitos clave que potencian cualquier suplemento
Incluso el mejor suplemento sirve de poco si la base (rutinas) está muy alterada. Para sistema nervioso, energía, hormonas y sueño, como dietista‑nutricionista suelo insistir en:

Comer cada 3–4 horas algo equilibrado (proteína + hidratos de calidad + grasa saludable) para evitar picos y bajones fuertes de energía.

Aumentar alimentos ricos en triptófano y magnesio: plátano, frutos secos, semillas, legumbres, avena, cacao puro, pescado y huevos.


Reducir cafeína y otros estimulantes por la tarde; en personas con estrés crónico, a veces conviene recortar incluso por la mañana.

Rutina de sueño: horarios estables, luz natural por la mañana y limitar pantallas al menos 1 hora antes de dormir.


Alguna forma de movimiento diario (caminar, estiramientos, ejercicio moderado) que descargue tensión física y mejore la calidad del sueño.

4. Mi recomendación como dietista‑nutricionista de Alimmenta
Coméntale cuanto antes a tu médico que te notas peor con lorazepam, para que revise el tratamiento y descarte otras causas médicas (tiroides, anemia, déficit de B12, etc.).

A partir de ahí, se puede valorar, de forma personalizada, si tiene sentido introducir magnesio, complejo B, omega‑3, melatonina o algún adaptógeno, siempre chequeando interacciones con tus fármacos.

Si sospechas que tu alimentación, tu energía y tu sueño están muy condicionados por cómo comes a lo largo del día, te animo a que pidas cita con una dietista‑nutricionista (por ejemplo en Alimmenta) para que te diseñemos un plan de comidas y, si procede, una pauta de suplementos segura y adaptada a ti.

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