Mi hijo tiene 2 años solo quiere beber zumo y yogurt antes comía muy bien ahora no quiere nada todo
Mi hijo tiene 2 años solo quiere beber zumo y yogurt antes comía muy bien ahora no quiere nada todo lo rechaza
7 respuestas
Podría tratarse de una pequeña neofobia alimentaria, la cual se suele dar en esa etapa de la vida. En esta es habitual que tu hijo rechace la comida que antes no rechazaba y se mueva solamente entre ciertas comidas que sienten como seguras (zumo y yogurt por ejemplo). Acudir a un Dietista-Nutricionista especializado en alimentación infantil sería lo más indicado
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Es muy común que alrededor de los 2 años aparezca una fase de selectividad o rechazo a ciertos alimentos. A esta edad pueden tener miedo a probar cosas nuevas y por eso se refugian en lo que ya conocen, como el yogur o el zumo. Lo importante es no reforzar esa rutina: mantener horarios de comida, ofrecer siempre pequeñas cantidades de variedad en el plato y no limitarse solo a lo que pide. Con exposición suave y repetida, suelen volver a abrirse a más alimentos. Si esto se mantiene, sería bueno consultarlo con un profesional para evitar déficits nutricionales. Un saludo.
Entiendo tu preocupación, es algo bastante frecuente a esta edad Cuando un niño empieza a rechazar alimentos y solo acepta zumos o yogur, conviene valorarlo bien para evitar déficits nutricionales y reconducir hábitos a tiempo. Te recomendaría venir a consulta, así podemos ver con calma qué está pasando, revisar su alimentación actual y darte pautas prácticas y adaptadas para que vuelva a comer mejor sin forzar ni generar rechazo. Cuanto antes se trabaje, más fácil es solucionarlo
Lo que describe su hijo es muy típico en niños de esta edad: se llama neofobia alimentaria o selectividad alimentaria, y suele alcanzar su máximo entre los 2 y los 4 años. El fenómeno de rechazar alimentos sólidos y preferir líquidos (zumo, yogurt) es frecuente. Desde el punto de vista nutricional, lo más importante es: - Limitar el zumo a un máximo de 120 ml/día (según la Academia Americana de Pediatría), ya que el exceso suprime el apetito y aporta azúcares sin fibra. - Ofrecer texturas blandas y alimentos conocidos junto a otros nuevos, sin obligar a comerlos. - No sustituir comidas por zumos o lácteos en exceso. - Mantener un horario de comidas regular y evitar picar entre horas. El Dayamineral es un suplemento vitamínico-mineral que puede ayudar a cubrir carencias en este contexto, pero su uso en niños debe ser siempre indicado y supervisado por el pediatra. Le recomiendo encarecidamente acudir al pediatra para una valoración individualizada y, si es necesario, a un dietista-nutricionista pediátrico.
El rechazo alimentario en niños de 2 años es muy frecuente y forma parte del desarrollo normal. A esta edad los niños tienen mucha más autonomia y pueden volverse muy selectivos. Que solo quiera zumo y yogur puede ser una fase transitoria, pero requiere atención para no perpetuarse. Algunas orientaciones útiles: 1. No forzar ni presionar: obligar a comer genera rechazo y ansiedad alrededor de la comida. Puede ser contraproducente. 2. Exposición repetida sin presión: ofrecer los alimentos rechazados varias veces y de distintas formas (cocinados, crudos, cortados diferente) sin insistir en que los coma. 3. Comer en familia: que vea a los adultos comer variado. Los niños aprenden por imitación. 4. Texturas y presentaciones atractivas: algunos niños rechazan texturas específicas. Experimenta con purés, trocitos pequeños, etc. 5. Limitar el zumo: el zumo ocupa espacio en el estómago y reduce el apetito. Es mejor ofrecer agua como bebida habitual y la fruta entera. 6. El yogur es nutritivo: si lo tolera, es una buena fuente de calcio y proteína. Si el rechazo es muy intenso, hay pérdida de peso o el niño presenta síntomas como dolor abdominal, vómitos o dificultad para tragar, consulta con su pediatra para descartar causas orgánicas. Una valoración nutricional pediátrica puede ser muy útil. En Alimmenta trabajamos con niños. Esta información es orientativa y no sustituye la consulta con un profesional.
s muy común que a los 2 años los niños atraviesen una etapa de neofobia alimentaria (rechazo a probar alimentos nuevos o conocidos) y una conducta de autoafirmación donde eligen qué comer. Sin embargo, dada la importancia de esta etapa para su crecimiento, aquí tienes algunas claves para manejarlo: Evita la batalla: No fuerces ni presiones para que coma, ya que esto suele aumentar el rechazo y convertir la hora de comer en un momento de tensión. Limita los líquidos: El consumo excesivo de zumo y yogur llena su estómago, eliminando el hambre necesaria para probar otros alimentos sólidos. Considera reducir estas bebidas entre horas para que llegue con más apetito a las comidas principales. Ofrece variedad, pero no obligues: Sigue ofreciendo alimentos sólidos y saludables en su plato, aunque no los pruebe. La exposición constante, sin presión, es clave para que eventualmente se anime a aceptarlos. Sé un ejemplo: Que el niño vea a la familia disfrutando de la misma comida que él rechaza puede motivarlo a imitar el comportamiento. Revisa su salud: Si notas que la falta de apetito es total, que pierde peso o que tiene síntomas como dolor abdominal o fatiga, es fundamental consultar con su pediatra para descartar cualquier problema físico o de absorción.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.




