Un urólogo me ha mandado una cistografía miccional seriada porque llevo una infección o molestias ve

3 respuestas
Un urólogo me ha mandado una cistografía miccional seriada porque llevo una infección o molestias vesicales que no terminan de resolverse con antibióticos y los cultivos de orina no han aclarado el problema.

La prueba me da algo de miedo porque es invasiva, aunque ya me he sometido anteriormente a procedimientos médicos molestos o similares (por ejemplo, un lavado de estómago y creo recordar que también una colonoscopia).

¿Qué puedo hacer para afrontar psicológicamente esta prueba con menos ansiedad y miedo? ¿Hay alguna recomendación práctica para llegar más tranquilo o sobrellevar mejor el momento de la exploración?
 Jesús Seijas Queral
Psicólogo
Pozuelo de Alarcón
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.

Es comprensible que una prueba como una cistografía miccional seriada genere ansiedad. Aunque sea una exploración indicada por el urólogo y tenga un sentido diagnóstico, el hecho de que implique una zona íntima, cierto grado de invasividad y la posibilidad de molestia puede activar miedo, vergüenza, tensión corporal o sensación de pérdida de control.

El objetivo psicológico no es ir “sin miedo”, porque eso muchas veces no es realista. El objetivo es llegar con recursos para que el miedo no mande sobre toda la experiencia.

Puede ayudarte preparar la prueba en tres niveles: información, regulación y sensación de control.

En cuanto a la información, suele ser útil preguntar antes al equipo médico qué pasos tendrá la prueba, cuánto suele durar, qué molestias son esperables y qué puedes hacer si necesitas parar un momento. La ansiedad aumenta cuando la mente imagina sin datos. Tener una explicación clara reduce la incertidumbre.

En cuanto a la regulación, intenta llegar sin prisas. Si puedes, evita acumular tensión ese día: ve con tiempo, usa ropa cómoda y practica respiración lenta antes de entrar. Una pauta sencilla sería inhalar suave por la nariz, soltar el aire más largo que la inhalación y repetirlo varios minutos. No se trata de relajarte por completo, sino de bajar un poco la activación corporal.

Durante la exploración, puede servir llevar la atención a algo concreto: notar los pies apoyados, contar respiraciones, relajar mandíbula y hombros, o repetir mentalmente una frase breve como: “Esto es incómodo, pero es temporal y puedo atravesarlo”. La mente ansiosa tiende a irse al “no voy a poder”; conviene traerla al momento presente.

Respecto a la sensación de control, puedes hablar antes con el personal y decir algo como: “La prueba me da algo de ansiedad. Me ayudaría que me vayan explicando los pasos y poder avisar si necesito un momento”. Pedir acompañamiento no es debilidad. Es una forma madura de cuidarte.

También puede ayudarte recordar que ya has pasado por procedimientos médicos desagradables y pudiste atravesarlos. Tu cuerpo y tu mente tienen memoria de haber superado momentos incómodos. Esta prueba puede generar nervios, pero no parte de cero: ya tienes experiencia afrontando situaciones médicas difíciles.

Si después de la prueba notas que sigues con miedo, rumiación o sensación de vulnerabilidad, intenta no quedarte enganchado a revisar mentalmente cada detalle. Date unas horas o un día para recuperarte física y emocionalmente. A veces el cuerpo necesita bajar la tensión después de una situación médica invasiva.

La terapia psicológica puede ayudarte a:

• Manejar ansiedad anticipatoria ante pruebas médicas.
• Regular miedo, tensión corporal y pensamientos catastrofistas.
• Prepararte emocionalmente para procedimientos invasivos o molestos.
• Trabajar experiencias médicas previas que hayan dejado huella.
• Recuperar sensación de control en situaciones donde dependes del personal sanitario.
• Afrontar mejor la incertidumbre relacionada con síntomas físicos y diagnósticos.

Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Es completamente normal sentir ansiedad ante una prueba invasiva, especialmente cuando hay incertidumbre y molestias acumuladas durante tiempo. El miedo no significa que seas débil, sino que tu cuerpo y tu mente están intentando prepararse para una situación que perciben como incómoda. Además, el hecho de que ya hayas pasado antes por procedimientos médicos difíciles indica que tienes más capacidad de afrontamiento de la que ahora mismo crees.

A nivel práctico, suele ayudar mucho evitar buscar experiencias negativas en internet, pedir al personal sanitario que te expliquen paso a paso lo que van haciendo y centrarte en respirar lento y profundo durante la exploración. También puede ayudarte acudir acompañado si es posible, descansar bien el día anterior y recordarte que la prueba tiene un objetivo importante: encontrar la causa de lo que te ocurre para poder ayudarte mejor.

La ansiedad anticipa muchas veces más sufrimiento del que realmente ocurre después. Intenta ir con la idea de “puedo sentir nervios y aun así ser capaz de hacerlo”.
 Lorena Parrondo Mesa
Psicólogo
Cangas de Onis
Hola. Es totalmente comprensible que una prueba invasiva genere ansiedad, aunque ya hayas pasado por otros procedimientos médicos. El miedo en estos casos no depende solo de la “lógica” de la situación, sino de la anticipación de sensaciones incómodas, la pérdida de control o la incertidumbre sobre lo que va a ocurrir.

Una cosa que suele ayudar es entender que la ansiedad en estos casos funciona mucho por anticipación: cuanto más tiempo pasamos imaginando el procedimiento, peor lo vive el cuerpo. Por eso, intentar no alimentar escenarios mentales muy detallados antes de la prueba puede reducir bastante la activación emocional.

También puede ser útil preparar estrategias muy concretas para el momento de la exploración, como centrarte en la respiración lenta y regular, mantener la atención en un punto externo (por ejemplo, contar respiraciones o fijarte en detalles del entorno), o recordarte de forma breve y repetida que la prueba tiene un objetivo médico y que va a ser supervisada por profesionales en todo momento.

Otro aspecto importante es permitirte sentir nervios sin pelearte con ellos. A veces intentamos “no estar nerviosos”, y eso paradójicamente aumenta la ansiedad. En cambio, aceptar que puedes estar incómodo pero que es algo temporal suele ayudar a reducir la lucha interna.

Si esta ansiedad se repite en contextos médicos o empieza a condicionarte mucho, también puede ser muy útil trabajarlo en terapia psicológica. En terapia se pueden abordar los miedos a procedimientos médicos, la ansiedad anticipatoria y las respuestas de activación corporal, para que estas situaciones se vivan con mucha más calma y sensación de control.

Si necesitas ayuda profesional, puedes contar conmigo.

Mucho ánimo.

Preguntas relacionadas

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.