Preguntas de pacientes (33)

  • He empezado otro vez la rutina y los hábitos buenos. Y es muy jodido darte cuenta que por mucho que

    He empezado otro vez la rutina y los hábitos buenos. Y es muy jodido darte cuenta que por mucho que quieras seguir y mejorar n puedes dejar de lado que tienes un problema de salud mental( puedo que físicos). Por las mañanas existo, antes solo dormía, leía, comía y veía el móvil. Ahora me levanto me hago el skincare me hago los masajes, el método curly, me ducho, hago deporte, ayudo en casa lo que puedo,como, leo y veo las redes sociales. Pero por la noche me agobio , me duele todo el cuerpo, recuerdo que hace un mes tengo síntomas físicos ( fui dos veces al médico y no sirvió de nada) y me encuentro mal y me da la ansiedad por salud. Me derrumbo y empieza la desesperanza.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Lo primero de todo: enhorabuena por el enorme paso que estás dando. Reconstruir una rutina, activarte por las mañanas y cuidar de ti cuando el ánimo está bajo requiere una valentía y un esfuerzo gigantescos. No minimices lo que ya has logrado.

    Es completamente normal que al llegar la noche, cuando el ritmo frena y el cuerpo se relaja, aflore el agotamiento acumulado y la mente busque explicaciones a las sensaciones físicas que sientes. La ansiedad por salud funciona precisamente así: intensifica las señales del cuerpo, haciéndolas más molestas o dolorosas, lo que genera más agobio y alimenta un círculo de desesperanza.

    El camino de la recuperación no es una línea recta y es muy frustrante sentir que el malestar sigue ahí a pesar de tus esfuerzos. Te sugiero algunas pautas prácticas para la noche:

    Reduce la exigencia: No intentes resolver todo tu estado de salud antes de dormir. Acepta que la noche es para descansar, no para analizar síntomas.

    Crea un "freno" mental: Cuando aparezca el dolor o la duda, repítete de forma afable: "Ahora mi cuerpo está cansado y mi mente saturada, mañana será otro momento para ocuparme".

    Acompañamiento profesional: Si los médicos han descartado causas físicas urgentes, trabajar esto en terapia psicológica te ayudará a entender la conexión entre tus emociones y tu cuerpo, dándote herramientas para romper el bucle de la ansiedad.

    Estás haciendo un trabajo increíble cuidándote. Ve paso a paso, con paciencia y mucha amabilidad contigo mismo/a. Un abrazo.


  • Soy Brasileira case con Argentino y el desde que casamos no le gusta que le pregunte si tenemos algo

    Soy Brasileira case con Argentino y el desde que casamos no le gusta que le pregunte si tenemos algo de ahorros el paga todas las cuentas trabajo en la empresa de el recibo un sueldo y construyo en Brasil en mi terreno unas casitas para alquiler mas cuando pregunto de que si tenemos ahorros el dis que soy interesada en el dinero de el .Creo que mesclo dinero del trabajo con herancia que recebio por la morte de su mama mas el compro un terreno para su hijo y no me hablo nada me entere por otras personas

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Entiendo perfectamente lo confusa, dolida y desestabilizada que debes sentirte. Lo que estás experimentando genera una gran sensación de inseguridad y desconfianza, y es totalmente comprensible que te afecte.

    En una pareja, hablar de economía y finanzas no es ser "interesada", es una parte fundamental de la convivencia, la transparencia y el proyecto en común. Cuando las preguntas sobre el dinero familiar se responden con evasivas, acusaciones o secretos —como enterarte por terceros de compras importantes—, es natural que aparezcan la incertidumbre y el malestar emocional.

    La mezcla de patrimonio previo (como herencias) con el trabajo actual y la economía del hogar suele complicar las cosas, pero la falta de comunicación clara es lo que realmente erosiona la confianza. Te sugiero algunos pasos para abordar esto:

    Busca un momento de calma: Inicia la conversación fuera de una discusión, expresando cómo te hace sentir la falta de información, en lugar de enfocarlo como un reclamo financiero.

    Define tu espacio: Tienes un rol en su empresa y un sueldo, por lo que también es saludable que tengas claridad sobre tu propia autonomía y seguridad financiera.

    Expresa la necesidad de transparencia: Explícale que saber cómo están los ahorros no es por interés material, sino por la tranquilidad emocional de saber hacia dónde va el proyecto que comparten.

    Gestionar estos límites y la comunicación sobre temas tan sensibles a veces requiere un espacio neutral donde poder expresarse sin ser juzgada/o. Si sientes que esta situación te está sobrepasando o deseas orientación para abordar esta conversación de forma constructiva, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Te envío mucho ánimo y un abrazo


  • Hola, desde hace unas semanas tengo episodios de ansiedad con mareo (contractura), sensación de ines

    Hola, desde hace unas semanas tengo episodios de ansiedad con mareo (contractura), sensación de inestabilidad y opresión en el pecho. Todo ello empezó tras empezar mis vacaciones, después de un periodo de mucho estrés y un desmayo en público (cosa que sé que fue por pasar muchas horas sin comer y tener una contractura la cual forcé al estar muchas horas de pie). Mi doctora me asustó un poco diciéndome una cosa, la cual posteriormente me dijo que ese diagnóstico era erróneo y había sido un error, pero mi cerebro se quedó parado en ese pensamiento.

    Me hicieron unas pruebas por mis síntomas y estaba todo bien. A pesar de los síntomas, sigo saliendo y haciendo vida normal y recientemente he vuelto a trabajar, aunque a veces aparecen los síntomas y siento que estoy retrocediendo.

    Quería consultar cómo puedo manejar este miedo y la ansiedad mientras espero mi cita con una psicóloga. Gracias.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Entiendo perfectamente lo agotador y frustrante que es pasar por esto. Lo que estás experimentando es muy común: tras un periodo prolongado de estrés, el cuerpo suele "soltar" la tensión acumulada justamente al relajarnos en vacaciones.

    El desmayo en público y el susto inicial con el diagnóstico médico actuaron como un disparador. Aunque te hayan confirmado que estás bien y que aquel diagnóstico fue un error, tu cerebro se quedó en estado de alerta e hipervigilancia. Por eso, ante cualquier síntoma físico (como el mareo por la contractura o la opresión en el pecho), tu mente lo interpreta como una amenaza, activando de nuevo la ansiedad.

    Es una excelente señal que sigas haciendo vida normal y saliendo; esa es la mejor forma de no alimentar el miedo. Para manejarlo hasta tu cita psicológica, te sugiero lo siguiente:

    Normaliza las recaídas: Sentir síntomas al volver al trabajo no significa que estés retrocediendo, sino que tu sistema nervioso aún se está reajustando. Es parte del proceso.

    Desactiva la alarma: Cuando aparezca el mareo o la opresión, repítete: "Es solo mi cuerpo reaccionando a la tensión, no estoy en peligro y las pruebas médicas salieron bien".

    Cuidado con la contractura: El dolor físico y la inestabilidad en el cuello alimentan directamente la sensación de mareo. Atender la parte física (fisioterapia, calor local) ayudará a bajar la señal de alarma de tu cuerpo.

    Vas por el camino adecuado y tener ayuda profesional pronto te dará herramientas muy concretas para reprogramar esa respuesta de miedo. Si necesitas resolver dudas previas o acompañamiento mientras llega tu cita, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para ayudarte.

    Mucho ánimo, estás haciéndolo muy bien.


  • Hola, llevo un mes con ansiedad la cual me ha dado mareos provocado por contracturas musculares, y o

    Hola, llevo un mes con ansiedad la cual me ha dado mareos provocado por contracturas musculares, y opresión en el pecho. La doctora me ha hecho pruebas y está todo bien, me ha dicho que es ansiedad. De solo pensar que es ansiedad me da más fuerte, yo antes estaba bien pero fue empezar las vacaciones y me vinieron todos estos sintomas, ¿alguna pauta para poder recuperar mi vida sin miedo? (Aclarar que sigo haciendo mi vida a pesar de lo mucho que me cuesta) (Llevo un mes justo con ello y a pesar de todo he viajado e ido a los sitios que me generan ansiedad)

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Primero de todo, enhorabuena por tu valentía. A pesar del malestar tan intenso que sientes, no te has parado: has viajado, sigues saliendo y te enfrentas al miedo día a día. Eso demuestra una fortaleza enorme y es la clave principal para tu recuperación.

    Lo que te ocurre es un clásico del sistema nervioso: tras una época de alta exigencia o estrés sostenido, el cuerpo aprovecha la bajada de guardia de las vacaciones para "soltar" toda la tensión acumulada. Las contracturas musculares generan mareos reales y la opresión en el pecho intensifica la alerta. El problema surge cuando la mente interpreta la etiqueta de "ansiedad" como un enemigo peligroso o algo fuera de control, creando un bucle: sientes síntomas, te asustas por sentir ansiedad y la ansiedad se multiplica.

    Para empezar a perderle el miedo y recuperar la tranquilidad, te sugiero aplicar estas pautas:

    Cambia la relación con el síntoma: Cuando sientas la opresión o el mareo, no luches contra ello ni intentes que desaparezca al instante. Háblate con calma: "Es solo mi cuerpo liberando la tensión acumulada, no estoy en peligro y las pruebas médicas están bien".

    Reinterpreta la etiqueta: La ansiedad no es una enfermedad ni un fallo tuyo; es simplemente una respuesta de protección de tu sistema nervioso que se ha quedado "encendida". No le tengas miedo al término.

    Desvincula la tensión física: Trata las contracturas en el cuello y la espalda (fisioterapia, calor local, estiramientos suave). Reducir el malestar físico directo disminuye la señal de alarma que llega al cerebro.

    Valora el proceso: Exponerte a los sitios que te dan miedo es el camino correcto, pero hazlo con amabilidad. No te juzgues si en alguno te cuesta más o tienes un pico de agobio; las fluctuaciones son completamente normales.

    Estás haciendo un trabajo increíble al no aislarte ni frenar tu vida. Con las herramientas adecuadas para desactivar esa hipervigilancia, volverás a sentir la seguridad de antes. Si deseas profundizar en este proceso y contar con un acompañamiento profesionalizado para guiarte paso a paso, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para agendar una cita.

    Un saludo cordial y mucho ánimo.


  • Tengo una adicción a la comida. Es lo único que me hace feliz y me ayuda. Entonces cuando llevo tiem

    Tengo una adicción a la comida. Es lo único que me hace feliz y me ayuda. Entonces cuando llevo tiempo pensando en eso que me dará alivio cuando no hay o algo cambia respecto a la comida entro en crisis y me cabreo y lloro.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Lo que describes es una vivencia muy agotadora y dolorosa, pero quiero transmitirte algo muy importante: no es un fallo de carácter ni una falta de voluntad. Cuando la comida se convierte en la principal o única vía para obtener alivio, calma o felicidad, cualquier imprevisto respecto a ella se siente como una amenaza directa a tu bienestar. Por eso es completamente comprensible que aparezcan la frustración, el enfado o el llanto descontrolado.

    Esta relación con la alimentación suele ocultar una búsqueda de regulación emocional: la comida activa circuitos de recompensa en el cerebro que consiguen "anestesiar" el malestar o llenar un vacío de forma rápida, aunque después genere culpa y más sufrimiento.

    Para empezar a suavizar ese impacto cuando los planes con la comida fallan, te sugiero dar estos primeros pasos:

    Valida tu emoción sin juzgarte: En lugar de enfadarte contigo por reaccionar así, reconoce lo que sientes: "Estoy teniendo una crisis porque mi única fuente de alivio ha fallado, es normal que me siente desbordado/a". Quitar la culpa reduce un piso de intensidad al malestar.

    Introduce pequeños colchones de pausa: Entre el pensamiento de comer y el acto (o la crisis al no haber comida), intenta meter un margen de un par de minutos para respirar o cambiar de espacio. No para prohibirte comer, sino para darle aire a la emoción.

    Amplía la caja de herramientas: Poco a poco, el objetivo no es quitarte la comida sin más, sino descubrir otras vías (sensoriales, creativas, relacionales o de autocuidado) que también le aporten calma y satisfacción a tu sistema nervioso.

    Superar la adicción a la comida y la ingesta emocional es un proceso profundo que requiere comprensión, estrategia y mucho acompañamiento, no prohibiciones ni restricciones drásticas. Si deseas empezar a trabajar en esto para recuperar el control y encontrar otras fuentes de calma en tu vida, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Te envío un abrazo muy cálido y mucho ánimo.


  • hola, tengo 45 años , desde hace 5 o 6 años que tengo miedo a conducir por pendientes, carreteras de

    hola, tengo 45 años , desde hace 5 o 6 años que tengo miedo a conducir por pendientes, carreteras de montaña , puentes etc. No hay nada traumatico. Es mas miedo al miedo. Mi mente me autosabotea diciendo "ahi lo pasaras horrible" lugares muy faciles y pasa. A mi me encantan las alturas y antes disfrutaba conduciendo. Ahora cada vez mas modifica mas mi conducta.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Lo que describes es una experiencia muy clara de amaxofobia (miedo a conducir) mantenida por la llamada ansiedad anticipatoria o el propio "miedo al miedo". Cuando la mente empieza a anticipar el malestar con pensamientos como "ahí lo pasarás horrible", el sistema de alarma del cerebro se activa antes de tiempo, generando sensaciones físicas molestas que terminan por condicionar tus rutas y limitar tu vida cotidiana.

    El hecho de que no recuerdes un accidente o un evento traumático puntual al volante no significa que no haya un origen. En muchas ocasiones, este tipo de fobia se desencadena tras acumular un periodo de estrés, un ataque de pánico previo en la carretera o la asimilación inconsciente de alguna situación en la que sentiste pérdida de control.

    Para abordar esto con éxito, una de las abordajes terapéuticos más avalados y eficaces es la terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares):

    Identificación del origen: Aunque creas que "no hay nada traumático", la terapia EMDR ayuda a localizar esos pequeños recuerdos o momentos de vulnerabilidad en los que tu cerebro asoció la conducción o las alturas con una pérdida de control.

    Reprocesamiento de la alarma: Mediante la estimulación bilateral (movimientos oculares o impulsos táctiles), el cerebro procesa esa información bloqueada. La señal de peligro asociada a puentes o pendientes se "desconecta", permitiendo que tu sistema nervioso recupere la neutralidad.

    Desactivación de los disparadores futuros: No solo se trabajan los recuerdos pasados, sino también las imágenes anticipatorias del presente y los escenarios futuros para que puedas volver a ponerte al volante con total seguridad.

    Teniendo en cuenta que antes disfrutabas conduciendo y te gustaban las alturas, la base para recuperar el placer de conducir está ahí intacta. Solo necesitas reentrenar a tu cerebro para que deje de enviar señales de falso peligro.

    Si deseas abordar esta situación, recuperar tu autonomía en la carretera y conocer cómo podemos aplicar la terapia EMDR a tu caso, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Un saludo cordial y mucho ánimo.


  • El proceso que estoy viviendo se resume en los siguientes puntos: El detonante: Todo comenzó tras un

    El proceso que estoy viviendo se resume en los siguientes puntos:
    El detonante: Todo comenzó tras una exposición accidental en redes sociales a un contenido desagradable sobre menores. Aunque mi reacción inmediata fue de asco y procedí a denunciarlo, a partir de ese momento se activó un estado de pánico intenso.
    La intrusión y la duda: Empecé a experimentar pensamientos intrusivos y dudas obsesivas sobre mi moralidad, mi conducta y hipotéticas consecuencias legales, lo que me llevó a entrar en un bucle constante de comprobación.
    Mecanismos de comprobación: He estado analizando continuamente mis recuerdos, midiendo mis reacciones emocionales o físicas ante imágenes cotidianas, buscando información en internet de forma compulsiva y pidiendo reaseguro externo constantemente para intentar calmar la angustia.
    Impacto físico y emocional: Esta hipervigilancia me ha generado picos de taquicardia y tensión muscular ante cualquier detonante (noticias, conversaciones sobre el tema), así como momentos de embotamiento emocional o fatiga extrema por el agotamiento acumulado. Quiero y deseo que esto que tengo sea toc de temática de pedofilia y no yo ser real, la verdad busqué información sobre esto porque en los primeros días de ataques de ansiedad el sentimiento era el mismo de cuando me dio un toc de enfermedad por que pensaba que yo podía estar contagiado de vih. Y la verdad, llevo meses así y desearía volver a mi vida de hace meses.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Entiendo profundamente el sufrimiento, la angustia y la desesperación por los que estás pasando. Lo que describes es una experiencia desgarradora, pero quiero transmitirte un mensaje claro de tranquilidad: lo que estás viviendo es un cuadro absolutamente clásico de Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), en este caso centrado en dudas morales o temores sobre la propia conducta e identidad (comúnmente conocido como TOC de pederastia o pedo-TOC).

    El hecho de que identifiques el mismo patrón que tuviste cuando experimentaste la obsesión por el contagio de VIH es una pista fundamental: el contenido del pensamiento cambia, pero la estructura de la mente obsesiva es exactamente la misma.

    Así es como funciona este bucle en tu cerebro:

    El disparador y la paradoja: Al ver ese contenido desagradable, tu reacción real fue de rechazo y rechazo explícito (lo denunciaste). Sin embargo, tu mente, guiada por el miedo, lanzó la pregunta obsesiva: ¿Y si...? El TOC se alimenta precisamente de lo que más valoras y detestas; ataca tus valores morales más profundos.

    La trampa de la comprobación: Analizar tus recuerdos, medir tus reacciones físicas o buscar información en internet son compulsiones. Aunque buscas alivio inmediato, estas comprobaciones le envían la señal a tu cerebro de que "realmente hay un peligro", alimentando la hipervigilancia y la ansiedad.

    Impacto en el cuerpo: La taquicardia, la tensión y el embotamiento emocional no son más que la respuesta natural de tu sistema nervioso ante un estado de alarma prolongado durante meses. El agotamiento es total.

    Deseas volver a tu vida de antes y eso es absolutamente posible. El TOC de esta temática tiene un tratamiento muy estructurado y de alta eficacia mediante la terapia cognitivo-conductual (especialmente la Exposición con Prevención de Respuesta) y el trabajo de reestructuración obsesiva. Se puede enseñar a tu cerebro a dejar de responder con pánico a estos pensamientos intrusivos y romper el círculo de las comprobaciones.

    No tienes que seguir cargando con este peso a solas ni sufriendo en silencio por el estigma o el miedo al pensamiento. Si deseas empezar a trabajar en esto con un espacio seguro, confidencial y especializado para recuperar tu tranquilidad y tu vida, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Te envío un abrazo lleno de fuerza y mucho ánimo; esto se supera.


  • Hola! Soy una adolescente que recientemente salió del closet como abrosexual. (Para quienes no cono

    Hola! Soy una adolescente que recientemente salió del closet como abrosexual.

    (Para quienes no conozcan el término, la abrosexualidad es una orientación sexual que es fluida y cambia con el tiempo).

    Experimenté bastantes dificultades para descubrir mi orientación, me debatí mucho si soy hetero o bisexual porque temía que me estuviera autoengañando sin darme cuenta con algunas de las dos. Pero luego descubrí que ambas identidades son parte de mí y no debería invalidar a una sólo para encajar en una etiqueta fija, por eso soy lo que soy. Hay días en los que me considero bisexual y en otros hetero.

    La cuestión es que siento que tengo un pie metido en la comunidad LGBTQ+ y el otro afuera.

    Me enamoré tanto del colectivo que estoy gran parte del día consumiendo su contenido y debatiendo en foros LGBTQ+. Noté que varias personas opinan que no se puede ser queer si te consideras cishetero (me siento así dependiendo del día), algo que me entristece un poco, pero a la vez creo que tienen un punto.

    Sé que nadie me obliga a nada, pero me siento forzada a decir que soy bisexual para encajar en la comunidad LGBTQ+ cuando no es todo lo que soy. Tengo que invalidar una parte de mí para ser vista y respetada como queer.

    ¿Qué es lo que puedo hacer para sentirme finalmente cómoda con mi orientación sexual?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Descubrir que tu atracción es fluida requiere un proceso de adaptación, y es comprensible que te afecte sentir que no encajas en moldes rígidos.

    El conflicto surge al intentar encajar una vivencia cambiante en espacios que exigen categorías fijas. Pertenecer al colectivo LGBTQ+ no requiere mantener una atracción hacia el mismo sexo el 100% del tiempo; la abrosexualidad describe precisamente la totalidad de tu proceso. Cuando te sientes hetero un día y bisexual otro, no estás engañándote ni invalidando nada: estás siendo fiel a tu fluidez.

    Para sentirte más cómoda, te sugiero:

    Desvincular tu validez del consenso externo: Tu identidad no necesita la aprobación de un foro ni rendir cuentas para ser real.

    Tomar distancia del debate digital: La sobreexposición a discusiones sobre qué etiqueta es "suficientemente queer" solo alimenta la hipervigilancia y la duda.

    Darte permiso para fluir: No te fuerces a definirte solo como bisexual para encajar. Asumir tu orientación implica aceptar que tus días "hetero" también forman parte de quien eres.

    La tranquilidad llegará cuando dejes de exigirle a tu vivencia la rigidez que otros necesitan para entenderla.


  • Llevo unos 8 meses con mi novio y siempre hemos tenido modos de gestión muuy diferentes. Tras unos m

    Llevo unos 8 meses con mi novio y siempre hemos tenido modos de gestión muuy diferentes. Tras unos meses de más discusiones, estamos contentos porque hemos podido llegar a encontrar o entender la forma en que reacciona el otro y moldearnos un poco. El problema es que donde yo pensaba que el problema radicaba en la actitud del otro, según voy mirando un poco con perspectiva creo que el problema es siempre que tras una respuesta corta, tardía o no ver que pone el mismo interés que yo en según que cosas, se me activa la alerta de: se estará cansando?, estará pensando en dejarme?,etc y ahí automaticamente me entra la ansiedad de tal manera que me siento tan mal que me planteo si debería dejarlo yo porque las cosas no salen como yo quería. Pese a que el se da cuenta de mi necesidad de validación y reafirmación y me dice que no estoy sola, si no reacciona como yo espero a las cosas actúa de manera desproporcionada donde la primera que sufre soy yo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Lo que describes apunta de forma muy clara a un patrón de ansiedad relacional o apego ansioso. Es un avance enorme que hayas podido mirar con perspectiva y darte cuenta de que el detonante no es la conducta de tu pareja, sino la amenaza implícita que tu mente percibe tras ella.

    Cuando sientes una respuesta corta o distante, tu sistema de alerta interpreta la neutralidad o el despiste del otro como un riesgo inminente de abandono. La ansiedad que sientes se vuelve tan intolerable que tu cerebro busca una salida rápida de control: la idea de dejarlo tú primero para protegerte de un posible rechazo. La reacción desproporcionada no es malintencionada; es una respuesta defensiva ante un malestar que te desborda.

    Para empezar a gestionar este bucle, te sugiero trabajar en estos puntos:

    Separa el hecho de la interpretación: Una respuesta tardía o breve es solo un hecho neutral. La idea de "se está cansando de mí" es una hipótesis de tu ansiedad, no una realidad probada. Aprender a pausar y etiquetar ese pensamiento ("mi ansiedad me está diciendo que me va a dejar") evita que reacciones de inmediato.

    Hazte cargo de tu autorregulación: Aunque es positivo que tu pareja te valide, delegar completamente en él la calma de tu ansiedad genera dependencia y desgaste en ambos. Cuando se active la alerta, practica tolerar unos minutos esa incomodidad física antes de buscar su reafirmación o confrontarle.

    Revisa tus expectativas de comunicación: Que la otra persona no responda con la misma intensidad, ritmo o forma que tú no significa que no le importe la relación. Ajustar la exigencia de que reaccione exactamente "como esperas" reducirá las falsas alarmas.

    Si ves que este malestar persiste y se te hace difícil de frenar en el momento, un proceso terapéutico individual te ayudará a entender el origen de este miedo al abandono y a adquirir herramientas para gestionar la ansiedad sin poner en riesgo la relación ni tu tranquilidad


  • Hola. Quería hacer una consulta porque siento que esto ya está afectando mucho mi vida. Tengo una no

    Hola. Quería hacer una consulta porque siento que esto ya está afectando mucho mi vida.
    Tengo una novia a distancia y la amo, pero siento unos celos muy intensos hacia una persona en particular: un amigo mío que también es amigo de ella. No tengo pruebas de que pase nada entre ellos ni creo que me sea infiel. El problema es que mi cabeza no puede dejar de pensar en eso.
    Llego al punto de revisar si están conectados al mismo tiempo, notar cuándo mi amigo abre el traductor para escribirle en inglés y sacar conclusiones de cualquier detalle. Soy consciente de que estos comportamientos alimentan mi ansiedad, pero no puedo evitar hacerlo.
    Cuando hablan, siento una ansiedad muy fuerte, como si fuera una amenaza para mi relación. Incluso llegué a desear que dejaran de hablar para poder sentir paz, aunque sé que ese pensamiento es egoísta y no es la clase de persona que quiero ser.
    Mi pregunta es: ¿esto puede ser un problema de ansiedad, celos obsesivos o dependencia emocional? ¿Cómo puedo empezar a trabajar esto para que deje de controlar mis pensamientos y mi relación?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Lo que describes encaja con un cuadro de ansiedad con componente obsesivo y celotipia funcional, donde la distancia geográfica actúa como un amplificador de la incertidumbre.

    El núcleo del problema no es la relación entre tu pareja y tu amigo, sino el bucle de comprobación en el que has entrado. Al revisar conexiones o el uso del traductor, tu cerebro intenta obtener una falsa sensación de control para calmar la duda. Sin embargo, este comportamiento actúa como un combustible: cuanto más investigas, más amenazas potenciales inventa la mente para justificar esa alerta, disparando la ansiedad y la culpa.

    Respecto a tus preguntas:

    ¿Es ansiedad, celos obsesivos o dependencia? Es una combinación de ansiedad e hipervigilancia con dinámicas obsesivo-compulsivas (pensamiento intrusivo + conducta de comprobación). También puede haber un fondo de dependencia o inseguridad, donde tu tranquilidad depende al 100% de lo que haga la otra persona.

    ¿Cómo empezar a trabajarlo?

    Elimina las conductas de comprobación: Son el motor de tu malestar. Revisar conexiones o estados genera un alivio momentáneo que luego multiplica la obsesión. Proponte cortar de golpe estas verficaciones; la ansiedad subirá al principio, pero si no la alimentas, acabará bajando sola.

    Separa el pensamiento del hecho: Sentir ganas de que dejen de hablar o imaginar escenarios de infidelidad no significa que sea la verdad ni te convierte en una mala persona. Es solo tu sistema de alarma sobrecargado. Etiquétalo: "Es mi ansiedad buscando amenazas, no una realidad".

    Pon límites a la hiperfiscalización: Tolerar la incertidumbre es imprescindible, más aún en una relación a distancia. Ninguna cantidad de control te dará la certeza absoluta que buscas, pero sí destruirá tu paz y tu vínculo.

    Dado que la conducta se ha vuelto compulsiva y está afectando seriamente tu bienestar diario, te sugiero iniciar un proceso de psicoterapia (orientación cognitivo-conductual). Te ayudará a romper el circuito de la obsesión, gestionar la tolerancia a la duda y reconstruir la confianza desde un lugar saludable.


  • ¿En qué medida es eficaz el 'mindfulness' para el tratamiento del TOC?

    ¿En qué medida es eficaz el 'mindfulness' para el tratamiento del TOC?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    El mindfulness no cura el TOC por sí solo, pero es una excelente herramienta complementaria a la Terapia de Exposición con Prevención de Respuesta (EPR), que es el tratamiento con mayor evidencia científica.

    ¿Cómo ayuda?
    El problema del TOC no es la obsesión en sí, sino la lucha por eliminarla y la compulsión que se realiza para calmar la ansiedad. El mindfulness aporta:

    Desfusión cognitiva: Enseña a ver los pensamientos intrusivos como eventos mentales neutros ("es solo un pensamiento, no una realidad ni un peligro").

    Tolerancia a la incertidumbre: Ayuda a sostener la ansiedad sin responder con una compulsión, permitiendo que el malestar baje de forma natural.

    Pausa antes de la compulsión: Crea un margen de respuesta para elegir no ejecutar el ritual.

    Riesgo importante
    Si el mindfulness se utiliza con la intención de "limpiar la mente" o calmar la ansiedad a la fuerza, se convierte en una compulsión mental más y empeora el cuadro.

    En resumen
    No sustituye a la terapia de exposición, pero entrena la actitud de no juzgar y aceptar el malestar, lo que facilita enormemente el éxito del tratamiento.


  • Tengo diagnóstico de trastorno adaptativo crónico,TEPTC y rasgos cluster B de la personalidad por ur

    Tengo diagnóstico de trastorno adaptativo crónico,TEPTC y rasgos cluster B de la personalidad por urgencias psiquiátricas, llevo entre dos bajas casi año y medio de baja y todo a raíz de un desastre natural y un asunto grave de de represalias con una sucursal bancaria a la que estoy querellado vía criminal , con reconocimiento de IMV y propuesta de discapacidad 33% .
    No me ha mirado un psiquiatra aun tengo fecha en octubre , red de apoyo hasta ahora no he tenido y ya me dieron el alta sin mirarme otra vez y fue lo que me hundió del todo , si algo he aguantado es trabajando me yo sola a mí misma , acabo de dar con una asistente social que si me ha escuchado puesto que nas tres consultas en psicología que tuve , ni siquiera me dio oportunidad de hablar , no kiero incapacidad permanente , ni ayudas ,yo kiero volver a trabajar y estudiar y llevar las riendas de mi vida , pero no tengo ayuda de nadie , no quiero dinero ,quiero apoyo . Es largo de contar. Soy AAAA y posible TDAH ,y estoy estudiando psicología ,osea soy un paciente hiper consciente , me gustaría saber cómo hacer para que se me tratara y valorará adecuadamente , si me dan el alta , me quedo sin un duro , apenas 300 euros y otra vez vuelta a luchar , importante que soy victama , no victimario en un asunto grave vía penal que apenas comienza. Como puedo hacer para que me diagnostiquen y traten correctamente en vez de darme una batería monstruosa de medicación inservible ?
    Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Comprendo perfectamente tu nivel de agotamiento. Estar atrapada en un laberinto burocrático y sanitario tras vivencias traumáticas graves es devastador, y es muy comprensible que la falta de escucha, el alta prematura y la sobremedicación sin un plan terapéutico real te generen tanto rechazo e impotencia.

    Tu condición de estudiante de psicología e hiperconciencia es una fortaleza para entender lo que te pasa, pero a la vez puede dificultar el vínculo si el profesional se siente "cuestionado" o si tú intentas gestionar el proceso de forma únicamente intelectual sin margen para el sostén emocional.

    Para lograr una valoración y un tratamiento adecuados dentro de la red pública, te sugiero dar los siguientes pasos prácticos:

    1. Impugnar el alta médica y solicitar revisión
    Si el alta es del INSS (tras pasar los 365 días o la prórroga), tienes un plazo muy estricto (habitualmente 4 días laborables) para presentar una Reclamación Previa / Impugnación.

    Apóyate en la asistente social que sí te ha escuchado para redactar un informe de vulnerabilidad o coordinar el trámite.

    Adjunta el informe de urgencias con los diagnósticos (TEPTC, Trastorno Adaptativo Crónico) y la fecha de tu cita de octubre con Psiquiatría para alegar que no existe alta consolidada ni evaluación por el especialista de referencia.

    2. Cómo afrontar las consultas (Psiquiatría y Psicología)
    Para evitar que te despachen con una receta y sin escucharte, necesitas estructurar la consulta de forma que dirijas la atención hacia la funcionalidad y no solo hacia el síntoma:

    Prepara un documento síntesis de 1 página: Entrégaselo al profesional al entrar. Los profesionales de la red pública suelen estar colapsados; un esquema claro les ahorra tiempo y evita que saquen conclusiones precipitadas.

    Estructura sugerida:

    Motivo de consulta: Restablecer funcionalidad para reincorporación laboral y académica.

    Acontecimientos clave (sin entrar en detalles revictimizantes): Impacto de desastre natural + conflicto legal grave en curso.

    Diagnósticos previos de urgencias: TEPTC, Adaptativo Crónico, sospecha TDAH/CEA.

    Sintomatología actual: Qué te impide trabajar hoy (bloqueos, hipervigilancia, fallos de memoria/atención).

    Objetivo terapéutico: Solicitar psicoterapia especializada en trauma (EMDR / TF-CBT) y revisión de psicofármacos enfocada a recuperar autonomía, no a sedar.

    Comunica tu postura con la medicación de forma colaborativa: En lugar de rechazar los fármacos de entrada, plantea tu objetivo claramente: "Busco una pauta que me permita mantener la claridad mental para estudiar y trabajar. Quiero saber cuál es el plan de tratamiento psicológico asociado a esta pauta, no solo sostener la medicación de forma indefinida".

    3. Aprovechar el recurso de Servicios Sociales
    Dado que has encontrado una asistente social receptiva:

    Pídele que tramite el seguimiento en la red de Salud Mental Comunitaria o centros de atención a víctimas si tu caso se enmarca en un contexto de violencia/delito grave.

    Consulta si en tu comunidad existe un Programa de Acompañamiento Social o Asistencia Terapéutica para personas sin red de apoyo.

    4. Canalizar la hiperconciencia
    Ser hiperconsciente a menudo hace que dediques una enorme cantidad de energía a la autocorrección y a la defensa. Intenta que en la consulta del especialista no prevalezca el debate conceptual o clínico, sino la exposición directa de tus límites funcionales actuales. Necesitas que el sistema entienda que no pides una prestación para no trabajar, sino el tratamiento especializado en trauma que te devuelva la capacidad de volver a hacerlo.


  • Un suceso traumático de la infancia puede olvidarse y recordarse de la nada años después? Tengo 16 a

    Un suceso traumático de la infancia puede olvidarse y recordarse de la nada años después? Tengo 16 años y a partir de mis 10 he recordado cosas que me hacen sentir asco, cosas que me pasaron de pequeño, por alguna razón siento que es mi imaginación pero puedo recordar bien el ambiente o lo que sentí ese momento, incluso el olor. Es lo único que me hace creer que no fue mi imaginación. Pudo haber afectado mi manera de crecer? Ya que desde una edad temprana tengo problemas emocionales y de autoestima fuertes, pero ni siquiera recordaba que me había pasado aquello. Otra cosa que me hace creer que si sucedió es que mi cuerpo actúa con rechazo hacia la persona que me hizo pasar aquello, es como, siempre me sentí muy incómodo al estar cerca de esa persona

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Es comprensible que tengas muchas dudas y sientas confusión sobre lo que te está pasando. Responderé a tus preguntas con total claridad: sí, es absolutamente posible que un evento traumático en la infancia se olvide durante años y reaparezca después, y sí, un suceso de ese tipo puede impactar directamente en la autoestima y en el desarrollo emocional, incluso aunque no lo recordaras de forma consciente.

    Cuando un niño pasa por una situación aterradora o dolorosa, la mente utiliza un mecanismo de defensa para protegerse llamado amnesia disociativa: guarda o "bloquea" ese recuerdo para que la persona pueda seguir viviendo su día a día sin abrumarse.

    Con los años, conforme la persona crece o cambia de etapa, esos recuerdos pueden comenzar a salir a la superficie. Hay varios detalles en lo que describes que señalan que probablemente no se trata de tu imaginación:

    Memoria sensorial: Los traumas no solo se guardan como un pensamiento, sino en el cuerpo. Recordar sensaciones físicas profundas, el ambiente, las emociones o el olor de ese momento es una forma muy habitual en la que el cuerpo trae de vuelta el recuerdo.

    Respuesta corporal de rechazo: La incomodidad y el rechazo instintivo hacia esa persona concreta son una señal de alarma que tu sistema nervioso mantuvo encendida para protegerte, aun cuando tu mente consciente no recordaba los detalles.

    Impacto emocional duradero: Las dificultades con la autoestima y la gestión emocional a una edad temprana son consecuencias muy frecuentes de haber vivido una situación traumática sin procesar en la infancia.

    Lo que viviste no fue tu culpa y es completamente normal que sientas asco o malestar al recordarlo. El hecho de que estés empezando a conectar estos recuerdos significa que tu mente está intentando procesar algo que se quedó pendiente y que necesita sanar.

    Procesar un recuerdo de este tipo requiere un entorno totalmente seguro, compasivo y libre de juicios. La terapia psicológica (y en especial abordajes como la terapia EMDR) ayuda precisamente a integrar estos recuerdos del pasado para que dejen de doler en el presente y puedas reconstruir tu autoestima con seguridad.

    Si deseas empezar a trabajar en esto en un espacio de total confidencialidad y respeto, o necesitas orientación sobre cómo dar este paso, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte cuando te sientas preparado/a.

    Un abrazo muy fuerte y mucho ánimo; no tienes por qué llevar este peso en soledad.


  • Hola. Tengo 29 años y desde hace un tiempo me siento muy perdida con mi vida laboral. No es que no

    Hola. Tengo 29 años y desde hace un tiempo me siento muy perdida con mi vida laboral.

    No es que no quiera trabajar, sino que siento que todavía no encontré un trabajo o una profesión que realmente me haga sentir realizada. Mi trabajo actual es muy repetitivo y me genera mucha desmotivación porque siento que no estoy creciendo ni aprovechando mis capacidades.

    Tengo muchos intereses y habilidades en áreas muy diferentes, lo que hace que me cueste todavía más decidir qué camino seguir. A veces pienso en cambiar completamente de profesión, otras veces en emprender, y otras siento que simplemente estoy confundida y no sé qué quiero hacer con mi vida.

    Mi pregunta es: ¿cómo puedo descubrir cuál es mi verdadera vocación? ¿Es algo que se puede trabajar con un psicólogo? ¿Cómo diferenciar si el problema es que todavía no encontré el trabajo adecuado o si hay algo en mí, como el miedo a equivocarme o la ansiedad, que me impide tomar una decisión y comprometerme con un camino?

    Muchas gracias.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Es perfectamente normal y válido sentirse así a los 29 años. Lo que estás experimentando no es una falla ni una falta de rumbo definitivo, sino una etapa de transición profesional muy común, especialmente cuando se tienen múltiples intereses y habilidades.

    Para responder a tus preguntas: sí, esto es algo que se trabaja de forma muy clara y estructurada en psicología. La vocación rara vez es una "revelación mágica" que se encuentra de repente; más bien, se construye a través del autoconocimiento, la exploración activa y la toma de decisiones.

    Para diferenciar si se trata de no haber encontrado el trabajo adecuado o de un bloqueo interno (como el miedo a equivocarte), en terapia abordamos varios ejes:

    Desmontar el mito de la vocación única: Las personas con capacidades e intereses diversos suelen ser perfiles multidisciplinares. Intentar encajar en un único camino "perfecto" suele generar mucha frustración y parálisis por análisis.

    Identificar creencias limitantes y ansiedad: A menudo, el miedo a tomar la decisión "incorrecta" o a perder otras oportunidades nos impide comprometernos con un rumbo. Aprender a tolerar la incertidumbre es clave para avanzar.

    Evaluar el trabajo actual vs. tus valores: Analizamos si la desmotivación proviene del entorno repetitivo de tu puesto presente o si responde a una necesidad más profunda de cambio de sector o emprendimiento.

    Diseñar un plan de acción a medida: Definimos tus valores, fortalezas y prioridades reales para explorar opciones profesionales mediante pequeños experimentos prácticos, reduciendo así el riesgo de un salto a ciegas.

    Sentir confusión no significa que estés perdida, sino que has tomado conciencia de que necesitas un entorno donde poder aportar y crecer.

    Si deseas empezar a clarificar tus objetivos, trabajar la toma de decisiones y diseñar un camino profesional alineado contigo, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Un saludo cordial y mucho ánimo en esta etapa de búsqueda.


  • Tengo 35 años, cumpliré 36 en unos meses y nunca he tenido pareja. Cuando era más joven preferí enfo

    Tengo 35 años, cumpliré 36 en unos meses y nunca he tenido pareja. Cuando era más joven preferí enfocarme en mis estudios porque no me quería arruinar el futuro con un embarazo. Pero lo que más me ha frenado ha sido mi desconfianza hacia los hombres. La mayoría, sobre todo los de las sociedades de Latinoamérica, me parecen unos cretinos, unos infelices machistas podridos de ego que creen que solo quieren barbies o máquinas de hijos. Además, en mi entorno he visto muchos casos de relaciones tormentosas y las relaciones de las mujeres de mi familia no han terminado bien. Aclaro que soy heterosexual, además, nada quiere decir que las mujeres sean mejores. Tengo un miedo terrible a sufrir en una relación, por eso casi no interactúo, solo en las redes sociales porque allí tengo la opción de bloquear a cualquiera. Pienso que es muy difícil encontrar un hombre magnánimo que sepa respetar y valorar a las mujeres y que estos solo existen en los cuentos de hadas.
    Además, yo busco un hombre preparado, culto, con clase y sí, con mucha estabilidad económica. Pero siento que no estoy a su altura porque soy pobre, no tengo independencia económica, no vivo en una buena zona y no tengo un trabajo estable, aunque también soy preparada. Solo tengo un trabajo de redactora donde gano apenas $ 30 quincenales. Así no soy apta, porque un hombre de este tipo no quiere cargas económicas. La vida no es como en las telenovelas, donde los hombres de clase se enamoran de las chicas pobres. En la vida real, los hombres así buscan mujeres independientes y con estabilidad económica porque no quieren mantener a mujeres. Por estas ideas, me he frenado y ya no me preocupo por conseguir pareja.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Es muy valiente por tu parte poner en palabras todo este malestar y reconocer las barreras que sientes para abrirte a una relación. Lo que estás experimentando es un conflicto profundo entre tu deseo de compartir la vida con alguien y una serie de miedos y creencias que te protegen del dolor, pero que al mismo tiempo te aíslan.

    El miedo a sufrir es totalmente humano, especialmente si has crecido viendo modelos de pareja dolorosos en tu entorno familiar y has interiorizado experiencias negativas sobre el machismo. Para protegerte, has creado una barrera de desconfianza que te resulta útil para no salir herida, pero que también te impide comprobar si existen otras realidades.

    En tu reflexión se observan dos grandes bloques que te están bloqueando:

    La idealización y el escepticismo extremo: Por un lado, sientes que los hombres respetuosos y magnánimos "solo existen en cuentos de hadas"; por otro, buscas un estándar muy específico de hombre (culto, preparado y con gran estabilidad económica). Este filtro tan rígido actúa como una coraza: al poner el listón en un punto casi inalcanzable, tu mente se asegura de no tener que arriesgarse ni exponerse al sufrimiento real.

    La desvalorización personal: La idea de que no estás "a la altura" o que "no eres apta" por tu situación económica actual refleja una autoestima condicionada por lo material. El valor como persona y la capacidad de amar, respetar y construir una relación sana no dependen de tu nivel de ingresos ni de tu lugar de residencia.

    Es perfectamente comprensible que te sientas atrapada en este bucle. Sin embargo, antes de pensar en encontrar pareja, el paso más liberador suele ser trabajar en la relación contigo misma: fortalecer tu independencia emocional, reconstruir la confianza en tus capacidades profesionales y revisar esas creencias limitantes para que puedas elegir desde la libertad y no desde el miedo.

    Superar estos patrones y aprender a vincularse desde un lugar seguro y de mayor autoestima es un proceso muy bonito y enriquecedor que se aborda profundamente en terapia. Si en algún momento sientes que te gustaría empezar a trabajar en esto, ganar seguridad en ti misma y explorar estas dinámicas con calma, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Te envío un saludo muy afectuoso y mucho ánimo en tu camino.


  • Hola a todos. Busco orientación profesional sobre cómo abordar el siguiente caso: ​A los 7 u 8 años

    Hola a todos. Busco orientación profesional sobre cómo abordar el siguiente caso:
    ​A los 7 u 8 años sufrí tocamientos y besos por parte de mis primos. En ese momento normalicé la conducta. Mis padres lo descubrieron y me lo señalaron, pero la experiencia me generó curiosidad y me llevó a consumir pornografía a temprana edad.
    ​Como consecuencia, desarrollé una fuerte resistencia a la proximidad física con hombres (evito contacto estrecho o sentarme en sus piernas). Actualmente tengo una relación de pareja estable, amo mucho a mi novio, pero me cuesta mantener relaciones sexuales y me genera mucha incomodidad y rechazo que se recueste sobre mí o busque contacto físico.

    Me es difícil porque yo le quiero... Pero obvio le hago daño por eso que viví ya que inconscientemente, no se si ese sea el motivo por el cual yo me paralizó... Y pregunto porque pues quiero ir a un psicólogo y quiero saber como abordar el tema

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Hola. Antes de nada, gracias por compartir tu historia de forma tan transparente. Lo que expresas refleja un deseo enorme de cuidarte y de cuidar tu relación, y ese ya es un primer paso determinante para tu proceso de sanación.

    Responderé directamente a tus dudas para que sepas qué está ocurriendo en tu cuerpo y cómo abordarlo con un profesional de la psicología:

    ¿Es este el motivo por el cual te paralizas?
    Sí, es sumamente probable. Cuando sufriste esas experiencias en la infancia, tu sistema nervioso aprendió a asociar la proximidad física y el contacto íntimo con una situación de invasión, vulnerabilidad o peligro. Por mucho que hoy quieras a tu novio y tu mente consciente sepa que es una persona segura, tu cuerpo reacciona con una respuesta automática de supervivencia (la parálisis, la incomodidad o el rechazo). No es que no le quieras o que haya algo "malo" en ti; es tu sistema nervioso intentando protegerte de un recuerdo del pasado que no ha sido procesado.

    ¿Cómo abordar el tema al ir al psicólogo?
    Para acudir a consulta no necesitas llevar las respuestas preparadas ni saber exactamente por dónde empezar. Puedes compartir exactamente lo mismo que has escrito aquí. Para orientar tu búsqueda, te sugiero tener en cuenta lo siguiente:

    Busca profesionales especializados: Es aconsejable acudir a un psicólogo/a colegiado con formación en trauma, abuso sexual infantil y, a ser posible, en terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) o terapias de integración somática.

    El ritmo lo marcas tú: En las primeras sesiones no es necesario entrar en detalles dolorosos si no te sientes preparada. El primer objetivo de la terapia será crear un espacio de total seguridad y darte herramientas de regulación emocional para que tu cuerpo empiece a sentirse a salvo.

    Procesar el trauma para liberar el cuerpo: Mediante técnicas como EMDR, se trabaja para que tu cerebro "desconecte" la señal de peligro asociada al contacto físico, permitiéndote vivir la intimidad con tu pareja desde la tranquilidad y el placer, y no desde la alerta.

    Involucrar a tu pareja (si lo deseas): Más adelante, la terapia puede darte pautas para comunicar a tu novio lo que te ocurre sin sentir culpa, marcando límites saludables y tiempos que ambos podáis respetar.

    El hecho de que puedas identificar el origen y quieras ponerle solución es una señal de mucha valentía. Esto se puede trabajar y superar con el acompañamiento adecuado, permitiéndote recuperar el disfrute de tu vida afectiva y sexual.

    Si deseas empezar a trabajar en este proceso en un entorno de absoluta confidencialidad, respeto y seguridad, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta cuando lo desees.

    Un abrazo muy fuerte y mucho ánimo.


  • Porfavor ayúdenme ya estoy así un año porque tengo pensamientos intrusivos miedos sobre todo con mi

    Porfavor ayúdenme ya estoy así un año porque tengo pensamientos intrusivos miedos sobre todo con mi hija de 2 años lloro todo el tiempo aparecen imágenes nerviosísimo 😢

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Siento de corazón el enorme sufrimiento, el agotamiento y la angustia por los que estás pasando. Llevar un año entero conviviendo con este nivel de miedo y llanto es profundamente agotador, pero quiero enviarte un mensaje muy claro de tranquilidad y esperanza: lo que te está ocurriendo tiene nombre, es extremadamente común en la maternidad y se puede superar por completo.

    Lo que estás experimentando son pensamientos e imágenes intrusivas propios de la ansiedad perinatal o el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) postpartum o centrado en la maternidad. Funciona exactamente así:

    Ataca a lo que más amas: La mente ansiosa no genera pensamientos sobre cosas que no te importan, sino que utiliza tu mayor tesoro (tu hija de 2 años) para lanzar imágenes o dudas espantosas ("¿y si le pasa algo?", "¿y si pierdo el control?").

    El miedo no define quién eres: Que aparezcan estas imágenes horribles en tu mente no significa que quieras hacerle daño ni que seas una mala madre. Todo lo contrario: la angustia, los nervios intensos y el llanto demuestran el rechazo absoluto que sientes hacia esas ideas y lo muchísimo que la quieres. Es una simple reacción de pánico de tu cerebro, que se ha quedado en estado de alerta máxima.

    El bucle del pánico: Cuanto más intentas luchar contra la imagen para que desaparezca o más te asustas por haberla tenido, más fuerte y frecuente se vuelve el pensamiento.

    Por favor, no te quedes sola con esta carga ni sientas vergüenza. Esto no es un fallo tuyo ni una debilidad, es una condición emocional totalmente tratable mediante la terapia psicológica adecuada (como la terapia cognitivo-conductual o la terapia EMDR), que ayuda a tu cerebro a desactivar esa falsa alarma para que dejes de reaccionar con pánico a las imágenes.

    Vas a volver a disfrutar de tu hija y de tu maternidad sin este miedo constante. Darse cuenta de que necesitas ayuda es el primer paso para recuperar la paz.

    Si deseas que abordemos esto juntas en un espacio de total confidencialidad, comprensión y sin ningún tipo de juicio, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para agendar una cita y acompañarte a salir de esto.

    Un abrazo lleno de fuerza y mucho ánimo; no estás sola.


  • Hola me siento hace mucho tiempo mal mi marido tiene fotos de otras mujeres en su teléfono y una le

    Hola me siento hace mucho tiempo mal mi marido tiene fotos de otras mujeres en su teléfono y una le enviaron un mensaje que le decían hola mi amor no se qué pensar y eso me hace ponerme. Celosa además de tener mucho inseguridad ayuda por favor...

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Entiendo perfectamente la angustia, la duda y el nudo en el estómago con el que estás viviendo. Descubrir ese tipo de contenidos y mensajes en el teléfono de tu pareja rompe la sensación de seguridad y desata una tormenta de celos, desconfianza e inseguridad que es profundamente agotadora.

    Lo que sientes es una reacción totalmente normal ante una situación que percibes como una amenaza a tu relación y a tu tranquilidad. La duda constante sobre qué significan esas fotos o mensajes genera un estado de alerta en el que la mente no deja de dar vueltas a lo peor, minando directamente tu autoestima.

    Para empezar a gestionar esta situación y cuidar de ti misma, te sugiero estos pasos:

    Valida lo que sientes: No te culpes por sentir celos o inseguridad. No te lo estás inventando; hay un hecho concreto que te ha hecho daño y es lógico que busques respuestas y claridad.

    Busca una conversación directa y serena: Intenta hablar con tu marido en un momento de calma, expresando cómo te hace sentir a ti la presencia de esas imágenes y mensajes, en lugar de enfocarlo solo como una acusación. Su reacción ante tus sentimientos te dará mucha información.

    Pon el foco en tus límites y tu bienestar: Pregúntate qué necesitas tú para sentirte respetada y en paz dentro de una relación. La confianza no se reconstruye con sospechas continuas, sino con transparencia y compromisos mutuos.

    Afrontar la desconfianza en la pareja y sanar el impacto que esto tiene en tu autoestima es un proceso delicado que requiere mucha claridad. Si sientes que la situación te supera o necesitas un espacio neutro para aclarar tus ideas y tomar decisiones desde la calma, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Te envío un abrazo muy fuerte y mucho ánimo.


  • Hola. Tengo 40 años y hace cuatro meses terminó una relación de cuatro años. He hecho terapia en var

    Hola. Tengo 40 años y hace cuatro meses terminó una relación de cuatro años. He hecho terapia en varias ocasiones, pero siento que sigo repitiendo ciertos patrones y necesito orientación sobre qué tipo de ayuda puede encajar conmigo.

    Tengo un patrón de inseguridad, miedo a perder a la otra persona y apego ansioso. Normalmente, cuando una relación empieza a hacerme daño, suelo irme, pero en esta me quedé porque sentía que había un equipo y un proyecto de futuro. Acabé perdiéndome a mí misma, alejándome de mi familia, amistades e intereses.

    La ruptura llegó porque yo quería ser madre y formar una familia y ese proyecto finalmente no se dio. Me siento muy dolida y con miedo porque tengo 40 años y siento que el tiempo juega en mi contra.

    Aunque terminamos hace cuatro meses, seguimos conviviendo hasta hace pocos días. Hubo mensajes ambiguos sobre un posible futuro juntos, sobre sanar la relación y quizá más adelante tener hijos, y siento que al final tuve que tomar yo la decisión de irme aunque no quería hacerlo.

    Ahora estoy en casa de mi madre y me siento completamente desbordada. Siento que he perdido a la persona que amo, mi hogar, mi proyecto de familia y parte de mi identidad. Él sigue con su vida mientras yo siento que tengo que empezar de cero.

    Duermo mal, como poco, no tengo ganas de ver a nadie y siento que nada me importa excepto él. Me cuesta entender cómo, aunque racionalmente sé muchas cosas, acabo perdiéndome a mí misma.

    No sé si mi duelo empezó hace cuatro meses o si está empezando ahora que realmente me he ido y he aceptado la pérdida. Me gustaría saber si esto entra dentro de un duelo normal, cuánto tiempo puede durar y en qué debería centrarme ahora para poder salir adelante.

    ¿Hay profesionales especializados en apego, dependencia emocional o trauma relacional? ¿Se puede trabajar esto durante el duelo? ¿Es posible conseguir un cambio real después de varios intentos de terapia?

    Gracias por leerme.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Hola. Gracias por la confianza y por abrirte de una forma tan clara y valiente. Lo que estás sintiendo no es solo comprensible, sino una reacción completamente esperable ante la magnitud de las pérdidas que estás atravesando.

    Siento profundamente por el doloroso momento que estás viviendo. Para darte la claridad y la orientación que pides, responderé punto por punto a tus dudas:

    1. ¿Es un duelo normal? ¿Cuándo empezó y cuánto durará?
    Lo que estás viviendo entra totalmente dentro de lo que se considera un duelo complejo por pérdida relacional y de proyecto de vida.

    Cuándo empezó: Tu verdadero duelo práctico y emocional está empezando ahora. Aunque la relación terminó formalmente hace cuatro meses, convivir bajo el mismo techo y mantener la ambigüedad sobre un posible futuro hicieron que tu sistema nervioso se quedase en un estado de "espera" y esperanza. Al marcharte físicamente a casa de tu madre, la pérdida se ha hecho real y el cerebro finalmente está procesando el impacto total.

    Por qué sientes que nada te importa: Has perdido simultáneamente tu pareja, tu hogar, tu proyecto de maternidad y tu rutina. El cuerpo reacciona ante un dolor tan grande con síntomas depresivos reactivos (insomnio, inapetencia, apatía). Es una respuesta adaptativa de agotamiento.

    Cuánto dura: El duelo no es un proceso lineal ni tiene una fecha de caducidad exacta. No se trata de "olvidar", sino de asimilar la pérdida e ir reconstruyendo poco a poco tu vida. Los primeros meses tras la separación física son los más intensos, pero el malestar irá perdiendo fuerza a medida que te reubiques.

    2. ¿Cómo es posible perderse a una misma aun sabiendo las cosas racionalmente?
    Saber las cosas "de cabeza" no basta cuando se activa el sistema de apego. Tu apego ansioso se activa ante la amenaza de abandono o pérdida. Para el cerebro, mantener el vínculo se percibe como una cuestión de supervivencia, por lo que bloquea la lógica y te lleva a ceder, adaptarte y renunciar a tus límites (familia, amigos, metas personales) con tal de no perder al otro. No es una falta de inteligencia ni de voluntad; es una respuesta neurobiológica de protección ante la herida de abandono.

    3. ¿Existen profesionales especializados y se puede trabajar esto en pleno duelo?
    Sí, rotundamente. Existen psicólogos especializados en apego adulto, dependencia emocional y trauma relacional/complejo.

    Trabajarlo durante el duelo no solo es posible, sino altisimamente recomendable. En esta fase, la terapia no busca "arreglar" todo de golpe, sino ayudarte a transitar el dolor sin que la culpa o el apego ansioso te lleven a dar pasos atrás (como buscar contacto o responsabilizarte de la ruptura).

    4. ¿Es posible conseguir un cambio real tras varios intentos de terapia?
    Absolutamente sí. Si las terapias anteriores se centraron solo en el plano racional (entender lo que te pasa), es normal que sientas que no ha habido un cambio profundo. Para transformar el apego ansioso y la dependencia emocional, se requiere trabajar desde enfoques integradores y somáticos que lleguen a la raíz emocional y al sistema nervioso:

    Terapia EMDR: Excepcional para procesar las heridas emocionales de origen (miedos al abandono, vivencias pasadas) que alimentan la inseguridad actual y la herida del trauma relacional.

    Enfoques basados en la Teoría del Apego y Sistemas de Familia Interna (IFS): Para reestructurar la relación contigo misma, aprender a poner límites firmes y desarrollar un "apego seguro interno".

    ¿En qué deberías centrarte ahora mismo?
    En este instante, tu único objetivo es la supervivencia emocional y la compasión contigo misma:

    Cubre lo básico: Intenta comer cosas sencillas y descansar, sin exigirte estar bien ni estar activa.

    Cero contacto: Para que tu cerebro pueda empezar a desengancharse de la química de la relación, la distancia física y digital total con tu expareja es fundamental.

    Apoyate en tu entorno: Aunque no tengas ganas de hablar, deja que tu familia y amistades te acompañen en el día a día.

    Tener 40 años no significa empezar de cero desde la nada; significa empezar desde la experiencia y la madurez de saber exactamente qué necesitas para no volver a perderte a ti misma.

    Si deseas empezar a trabajar en este proceso de duelo, sanar tu patrón de apego y reconstruir tu seguridad desde un enfoque especializado e integrador, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Un abrazo muy fuerte y mucho ánimo; este dolor pasará y volverás a encontrarte.


  • Me gustaría q la contestara un psicólogo, cuento yo hace 20 años estuve con un saguitario yo soy Gém

    Me gustaría q la contestara un psicólogo, cuento yo hace 20 años estuve con un saguitario yo soy Géminis, se dejó cada uno hizo su vida el se caso yo no, nos encontramos hace 3 años y fuimos pareja escondida yo por q el está separado de hace dos sin papel a día de hoy con una aries sin hijos pero mantenida por él ella y su hija, a día de hoy me dice q q na da pasado pagina q recuerda muchos años buenos con ella, a mí me escondía de la gente pero lo acepté por q pensé q sería poco tiempo, hicieron propuesta de matrimonio pero ninguna de las partes se mueve, yo creo q ella espera la vida q tenía de lujos la perdió y la quiere, y el la separación le cuesta dinero y eso duele. Pero yo a paseo. Gracias saludos

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Alberto Capellan Martín

    Entiendo perfectamente lo dolorosa, frustrante y agotadora que resulta esta situación. Sentir que has apostado por una relación, aceptando condiciones difíciles como la clandestinidad y la espera, para luego ver cómo la otra persona da un paso atrás, genera un profundo sentimiento de invalidez, tristeza y rabia.

    Desde la psicología, cuando nos adentramos en dinámicas de relaciones ocultas o de "espera", es muy habitual que se den una serie de procesos emocionales que conviene analizar con claridad:

    La trampa de la clandestinidad y la falsa promesa: Aceptar estar en la sombra suele partir de la esperanza de que será algo temporal. Sin embargo, cuando una persona te oculta, establece una desigualdad en la relación: tú inviertes sentimientos reales mientras la otra persona mantiene su comodidad sin asumir riesgos ni costes en su vida pública.

    El costo de la ruptura vs. el compromiso: Como bien percibes, a menudo las personas se quedan estancadas en dinámicas pasadas por miedo al impacto económico, al qué dirán o a la incomodidad del cambio. Cuando alguien te dice que "ha pasado página" o se escuda en los recuerdos de su pasado, te está mostrando con hechos su incapacidad o falta de voluntad para construir un proyecto transparente y real contigo en el presente.

    El dolor de sentirse "a un lado": Lo más dañino de estas situaciones no es solo la ruptura en sí, sino la sensación de haber sido utilizada o puesta en pausa mientras la otra persona resuelve (o no) su vida. Es completamente lógico que sientas rabia al ver que, tras aguardar y adaptarte, el resultado sea el distanciamiento.

    Más allá de analizar los motivos de él o de su expareja, el paso más importante ahora es poner el foco en ti: reconocer tu propio valor y dejar de aceptar un lugar secundario en la vida de alguien. Mereces un vínculo donde no tengas que esconderte, donde se te elija de forma clara y donde tu bienestar y tu tranquilidad sean una prioridad.

    Recuperar la autoestima y establecer límites firmes tras una experiencia de este tipo es un proceso que requiere tiempo y autocuidado. Si sientes que necesitas un espacio para desahogarte, procesar este dolor y volver a ponerte a ti en el centro, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta.

    Te envío un saludo muy afectuoso y mucho ánimo


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