Preguntas de pacientes (1085)
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Buenas tardes Estoy interesado en cambiar de sector laboral y estoy buscando un profesional que des
Buenas tardes
Estoy interesado en cambiar de sector laboral y estoy buscando un profesional que desde un punto de vista práctico y realista me pueda reorientar y guiarme en el proceso. Ya he acudido a orientadores públicos y estoy interesado en algo más personalizado. Tengo 38 , de Galicia, con formaciónRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenas tardes,
Antes de nada, felicitarte por tu decisión de buscar una reorientación laboral de manera tan consciente y comprometida. No es un paso sencillo, pero sin duda es uno de los más valientes y transformadores que se pueden dar.
Me especializo en procesos de cambio y reorientación profesional de manera totalmente personalizada, práctica y realista, justo lo que estás buscando.
A diferencia de los servicios de orientación públicos, mi enfoque está centrado en trabajar contigo de forma individualizada, analizando tus fortalezas, intereses, valores y las oportunidades reales del mercado, especialmente teniendo en cuenta tu perfil, tu formación, tu experiencia y tu entorno (Galicia y otros ámbitos si lo deseas).
Te propongo un acompañamiento donde no solo trazaremos un plan de acción concreto y adaptado a tu situación, sino donde además te brindaré herramientas para afrontar el cambio con seguridad y claridad, con una visión honesta sobre las opciones viables para ti.
Estaré encantado de explicarte en detalle cómo trabajo y cómo podemos empezar, si te parece bien.
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Hola, estoy en una etapa crítica en mi relación. Mi pareja es un ser humano absolutamente amoroso, c
Hola, estoy en una etapa crítica en mi relación. Mi pareja es un ser humano absolutamente amoroso, cariñoso en el trato y en al palabra con todas las personas. Tiene una amiga que yo no soporto. Él ha reducido su cercanía con ella, por que sabe que me molesta. Pero de vez en cuando hablan y se dicen cuanto se quieren y se extrañan. Yo cada vez que lo sé me salgo de control y digo cosas feas y ofensivas hacia mi pareja. Nos amamos y queremos estar juntos, pero no sé cómo trabajar en mis inseguridades y celos.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que te está pasando tiene mucho sentido si lo miramos desde la teoría del apego. Parece que, cuando ves que tu pareja expresa afecto hacia esta amiga, se activa en ti una herida de apego, probablemente relacionada con un miedo a la pérdida, al reemplazo o a no ser suficiente. Esto es característico de un estilo de apego ansioso.
Cuando una persona con apego ansioso siente que el vínculo con su figura de apego (en este caso, tu pareja) se ve "amenazado" —aunque sea solo en su mente, sin que haya una amenaza real de abandono—, tiende a sobrerreaccionar emocionalmente. Esa reacción se traduce en ansiedad, celos intensos, impulsividad, e incluso en decir cosas que realmente no reflejan el amor que siente, sino el miedo que vive.
En tu caso, cada vez que ellos hablan y se expresan cariño, tu sistema de apego lo interpreta como peligro de pérdida. No es solo que "te moleste": tu cerebro está registrándolo como una posible amenaza a tu seguridad afectiva. Por eso luego sientes que "te sales de control" y atacas verbalmente. Es tu sistema de apego entrando en modo de alarma.
El problema es que esta reacción, aunque comprensible, genera el efecto contrario al que deseas: daña la conexión con tu pareja, y aumenta tus propios sentimientos de inseguridad y culpa.
¿Cómo puedes empezar a trabajar en esto? Desde la teoría del apego, te propongo varios ejes de trabajo:
1. Reconocer tus emociones sin juzgarlas: No eres una persona "tóxica" ni "mala" por sentir lo que sientes. Tus reacciones son respuestas de supervivencia antiguas que puedes aprender a regular.
2. Identificar tus necesidades de apego: ¿Qué necesitas cuando sientes celos? ¿Reafirmación? ¿Seguridad verbal? ¿Saber que eres prioritaria? Saberlo te permitirá pedir lo que necesitas sin atacar.
3. Aprender a comunicar desde la vulnerabilidad: En vez de reaccionar con críticas, puedes decir algo como:
> "Cuando sé que hablas con ella y se dicen que se quieren, me siento insegura y tengo miedo de perder tu amor. Me ayudaría mucho si me pudieras recordar que nuestro vínculo es fuerte."
Eso crea cercanía en vez de distancia.
4. Trabajar tu seguridad interna: Parte de la sanación de un apego ansioso es entender que tu valor no depende de si alguien te elige en cada momento. Eres digna de amor y de cuidado, incluso cuando sientes miedo.
5. Reparar después de una desregulación: Si alguna vez reaccionas de forma impulsiva, no te castigues. Puedes acercarte a tu pareja y reparar diciendo:
> "Lo siento, me desbordé porque tuve miedo. Estoy trabajando en expresarlo mejor."
En resumen:
Tú no eres "el problema". Lo que ocurre es que tu sistema de apego está intentando protegerte de un dolor que teme volver a vivir. El camino no es suprimir tus emociones, sino aprender a regularlas, entenderlas y expresarlas de manera que fortalezcan tu relación en vez de desgastarla.
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¿Te gustaría que también te ayudara a identificar de dónde puede venir esa herida de apego en tu historia personal? A veces ubicar el origen ayuda muchísimo a calmar la ansiedad.
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Una persona me traicionó era muy especial para mí me ilusionó y luego me traicionó y A los días volv
Una persona me traicionó era muy especial para mí me ilusionó y luego me traicionó y A los días volvió desde entonces estoy mal con el estómago con nervios que hago para estar bien como me puedo vengar?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Cuando una persona especial en quien depositamos nuestra confianza y afecto nos traiciona, desde la teoría del apego se produce una herida profunda en nuestro sistema emocional. El apego es el mecanismo que regula nuestra sensación de seguridad en las relaciones, y cuando alguien en quien confiábamos nos falla de forma inesperada, nuestro sistema de apego interpreta el evento como una amenaza vital. No es simplemente tristeza: es una sensación intensa de abandono, desprotección y pérdida de valor personal.
Desde el momento de la traición, es normal que el cuerpo entre en un estado de hipervigilancia, que se manifiesta físicamente a través de síntomas como nervios, problemas gastrointestinales y una sensación constante de ansiedad. Esto ocurre porque el sistema de apego, diseñado para mantenernos conectados a los demás, percibe que hemos quedado desprotegidos, y activa una respuesta de lucha, huida o congelamiento para intentar "reparar" o "protegerse" de esa amenaza.
El regreso de la persona que nos traicionó, si no va acompañado de una verdadera reparación emocional, no calma la herida, sino que puede incluso profundizarla. El sistema de apego, que desea desesperadamente restablecer la seguridad perdida, entra en un ciclo de activación constante: esperanzas de reconexión seguidas de más dolor, reforzando así los síntomas físicos y emocionales.
Frente a este dolor, surge a menudo el deseo de venganza. Desde la perspectiva del apego, la venganza no es más que un intento desesperado de recuperar el poder perdido. Cuando alguien rompe un vínculo significativo, nuestro cerebro interpreta que hemos quedado en una posición de profunda vulnerabilidad y humillación. La fantasía de vengarse aparece como un mecanismo de defensa: una manera simbólica de restablecer el equilibrio, de "obligar" al otro a reconocer nuestro dolor o a sufrir como nosotros sufrimos.
Sin embargo, la teoría del apego también enseña que actuar desde el dolor perpetúa la dependencia emocional. Buscar venganza mantiene viva la conexión emocional con quien nos dañó, reforzando la herida y postergando nuestra sanación. Aunque la ira sea legítima, la verdadera recuperación pasa por retirar la energía emocional del vínculo roto y redirigirla hacia uno mismo: protegerse, validarse, construir nuevos vínculos más seguros.
Por ello, el camino para estar bien no es vengarse, sino atender la herida de apego: reconocer el dolor sin juzgarlo, validar nuestras emociones, cortar los canales que mantienen abierta la herida (como seguir en contacto o en redes sociales), y construir poco a poco una sensación interna de seguridad basada en nuestro propio valor, no en el reconocimiento o el sufrimiento del otro. Sanar el apego herido significa aprender que nuestra valía no depende de quien nos lastimó, sino de nuestra capacidad de cuidarnos y protegernos a nosotros mismos a partir de ahora.
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Buenos días bueno llevo un año de baja medica por los brazos tengo supraespinoso roto a uno y estoy
Buenos días bueno llevo un año de baja medica por los brazos tengo supraespinoso roto a uno y estoy para operación y ahora por tanto dolor ahora tengo algo de depresión y me recetó brintellix de dos días y cada vez que como o bebo tengo que ir al bañoy tengo dolor de cabeza no duermo pk la medica me dijo tomarla por las mañanas.....gracias
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenos días, gracias por compartir lo que estás viviendo. Te respondo de manera clara y respetuosa:
Primero, lamento mucho que estés pasando por tanto dolor físico y emocional. Estar tanto tiempo lesionado, con expectativas de cirugía y limitaciones físicas, es una situación que no solo afecta el cuerpo, sino también el estado de ánimo y la salud mental. Es completamente comprensible que, después de un año con dolor crónico y sin poder llevar una vida normal, haya aparecido la depresión.
Respecto al Brintellix (nombre comercial de la vortioxetina), es un antidepresivo que actúa sobre la serotonina, y suele recetarse precisamente para tratar la depresión, especialmente en casos donde hay mucho agotamiento mental y dificultades cognitivas asociadas (como pérdida de concentración o memoria).
Sobre los efectos secundarios que describes:
Diarrea o molestias gastrointestinales son bastante comunes en los primeros días de tratamiento. El intestino tiene muchos receptores de serotonina, por eso puede alterarse mientras tu cuerpo se adapta al medicamento.
Dolor de cabeza también es un efecto secundario típico al inicio.
Insomnio: aunque la vortioxetina generalmente se tolera bien a nivel de sueño, algunas personas sienten más activación si la toman por la mañana. En esos casos, a veces los médicos recomiendan pasar la dosis a la noche, pero esto debes consultarlo con tu médico, no cambiarlo por tu cuenta.
En general, estos efectos secundarios pueden durar de unos días a un par de semanas y luego suelen disminuir conforme tu cuerpo se acostumbra al medicamento.
Si los efectos son muy intensos o no mejoran en unos días, debes avisarle a tu médico, porque puede ser necesario ajustar la dosis o valorar otro tratamiento.
Qué puedes hacer ahora:
Mantente hidratada, pero si la diarrea es intensa, usa suero oral o sales minerales para no descompensarte.
Come alimentos suaves (arroz, plátano, manzana cocida, pan tostado) para proteger el estómago.
Evita el café y el alcohol, que pueden empeorar el malestar digestivo.
Si ves que el insomnio empeora, coméntaselo a tu doctora para que valore un cambio de horario o un apoyo para dormir durante los primeros días.
Sobre el dolor y la depresión: El dolor crónico es una de las causas más fuertes de depresión. No es solo que “estés triste”, es que vivir constantemente con dolor agota el sistema nervioso y emocional. Así que tratar la depresión también puede ayudarte indirectamente a sobrellevar mejor el dolor mientras llega la cirugía.
En resumen:
Lo que estás sintiendo es normal dentro de tu situación. El medicamento necesita tiempo para hacer efecto (normalmente de 2 a 4 semanas para sentir mejoras claras). Los efectos secundarios, aunque molestos, suelen ser temporales. Pero si ves que no disminuyen en los próximos días o que empeoran, no dudes en contactar a tu médica.
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Hola, me llamo Edu. Soy un chico andaluz de 30 años que actualmente vive en Barcelona. La vida no
Hola, me llamo Edu.
Soy un chico andaluz de 30 años que actualmente vive en Barcelona. La vida no me lo ha puesto fácil y todo lo que tengo me lo he tenido que trabajar. A pesar de haber conseguido una cierta estabilidad, siento que he llegado a un punto en el que no sé parar. Incluso cuando tengo tiempo libre, mi cabeza no me da tregua: tengo pensamientos constantes en bucle que me dicen que aún hay cosas por hacer, que no puedo descansar.
Llevo un tiempo en un estado de apatía. No estoy bien, pero tampoco mal. Me siento triste, pero no consigo ni siquiera llorar cuando lo necesito. Soy consciente de que no estoy bien y he intentado mejorar por mi cuenta, pero no ha funcionado. Antes de recurrir a una solución temporal como la medicación, me gustaría aprender a gestionarlo, adquirir herramientas y conocerme mejor.
Busco a alguien a quien poder contarle mis problemas y mis traumas, y si es posible, que pueda ayudarme a resolverlos. Me considero una persona complaciente, me cuesta decir que no, y muchas veces siento que la culpa de todo recae sobre mí, como si tuviera que compensar constantemente. Me gustaría aprender a soltar, a relajarme y a dejar de exigirme tanto.
Soy consciente de que hay mucho por trabajar, y agradezco de antemano la disposición. Quisiera encontrar a alguien que ofrezca sesiones (aunque sean online) por un precio que ronde los 30-40€, idealmente dos veces al mes, ya que por ahora no puedo permitirme más.
Si crees que podrías acompañarme en este proceso, me encantaría poder hablar contigo.
Gracias por leerme,
EduRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola Edu,
Gracias por abrirte de una forma tan honesta y valiente. Lo que compartes refleja una gran capacidad de introspección, y el hecho de que estés buscando ayuda ya es un paso muy importante. Muchas personas pasan años sintiendo ese vacío o esa presión interna sin llegar a ponerle palabras. Tú lo has hecho, y eso dice mucho de ti.
Me encantaría acompañarte en este proceso. Lo que estás viviendo tiene mucho sentido y puede abordarse desde una mirada profunda y compasiva. En nuestro trabajo juntos, vamos a explorar esos pensamientos que no te dejan parar, esa autoexigencia que te impide descansar, y también ese sentimiento de culpa y necesidad de complacer. Lo haremos desde un enfoque basado en la teoría del apego, que nos permitirá entender de dónde vienen esos patrones y cómo puedes empezar a transformarlos para vivir con más calma y autenticidad.
También trabajaremos con herramientas prácticas que te ayuden a soltar, a aprender a decir que no sin culpa, a bajar el nivel de exigencia interna y, sobre todo, a conectar contigo mismo desde un lugar más amable y consciente. A veces, cuando sentimos que “ni siquiera podemos llorar”, lo que realmente está pasando es que estamos cargando tanto que el cuerpo ha tenido que anestesiarse un poco para seguir adelante. Pero hay forma de volver a sentir, sin que eso duela tanto.
En cuanto al tema económico, entiendo perfectamente tu situación y no quiero que eso sea un impedimento. Podemos encontrar una tarifa adaptada a lo que comentas (30-40€ por sesión) y hacer un seguimiento quincenal, tal y como propones. Lo importante es que puedas empezar a sentirte acompañado, comprendido y con un espacio seguro donde puedas hablar de todo eso que llevas dentro.
Si te resuena lo que te digo, estaré encantado de hablar contigo y concretar una primera sesión sin compromiso para que puedas valorar si te sientes cómodo. Estoy aquí para ayudarte.
Un abrazo grande,
Claudio
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hola! Necesito sabes lo que pensáis sobre mi situación. Os resumo brevemente, tengo 17 años y pronto
hola! Necesito sabes lo que pensáis sobre mi situación. Os resumo brevemente, tengo 17 años y pronto hago 1 año con mi novio. Es el primero que tengo y lo quiero muchísimo pero el año que viene probablemente me vaya a ir a estudiar a otra parte de España, a varias horas de donde vivimos, y tengo miedo de lo que vaya a pasar. A la hora de decidir que hacer con mi futuro estoy un poco condicionada porque él se va a quedar aquí mínimo un año más y cuando se vaya a la universidad es muy probable que no estemos ni en la misma ciudad. Su manera de comunicarse es muy distinta a la mía, en el sentido de que a lo mejor a él le llega con comunicarnos 4 mensajes al día mientras que yo necesito más y ya hemos tenido discusiones por esto en otras ocasiones. No sé si deberíamos seguir juntos, o de si él va a querer, o que hacer en general.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo es una situación muy común en relaciones jóvenes pero no por eso menos importante o intensa. Desde la teoría del apego, tus dudas y emociones tienen mucho sentido. Cuando queremos a alguien y estamos ante un cambio grande, como mudarnos a otra ciudad o empezar una nueva etapa, es normal que se activen miedos, inseguridades o incluso ganas de aferrarnos más a lo que nos da seguridad. Esto es porque, desde un punto de vista del apego, nuestras relaciones cercanas funcionan como una base segura, un lugar al que volver cuando todo lo demás cambia.
En tu caso, se mezcla ese miedo natural a perder algo importante con una diferencia real en cómo tú y tu novio os vinculáis. Lo que cuentas sobre los mensajes sugiere que tú probablemente tienes un estilo de apego más ansioso, es decir, que necesitas señales frecuentes de conexión para sentirte segura en la relación. No es algo malo ni equivocado, simplemente es una forma de estar en el mundo. Él, por lo que dices, podría tener un estilo más evitativo o más autosuficiente, lo que significa que le basta con menos contacto y puede sentir que “todo está bien” sin tanta comunicación constante. Este desajuste en las necesidades suele generar malentendidos, y en tu caso ya ha sido fuente de discusiones, lo cual es comprensible.
Además, hay otro punto importante: el miedo a que la relación no sobreviva a la distancia. Es normal que eso te genere dudas sobre si seguir o no, o si él querrá seguir, y que incluso te estés planteando condicionar tus decisiones por la relación. Pero desde una perspectiva saludable del apego, tomar decisiones importantes (como dónde estudiar) pensando solo en conservar una relación puede ser un riesgo, especialmente si tú misma ya sientes que hay diferencias difíciles de sostener.
El apego seguro no significa estar pegados siempre, sino poder confiar en que el otro está ahí aunque haya distancia. Para eso se necesita mucha comunicación honesta, acuerdos claros y, sobre todo, que ambos estén dispuestos a adaptarse un poco al otro. Si tú ya has sentido que él no se ajusta a tus necesidades de contacto, y si él no muestra voluntad de hacerlo, es natural que sientas incertidumbre o incluso tristeza.
En resumen, estás en un momento en el que es muy importante que priorices tu desarrollo personal, tus estudios, tu crecimiento. Eso no significa que tengas que dejar la relación, pero sí que deberías preguntarte: ¿esta relación me acompaña o me limita en este camino? ¿Me siento libre, cuidada, tenida en cuenta? Y también: ¿me estoy forzando a sostener algo por miedo a perderlo, o porque realmente me aporta bienestar?
Si te apetece, podemos explorar juntas cómo sería una conversación asertiva con él sobre esto, o qué pasos dar para cuidarte tú, sea cual sea el camino que tomes.
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Mi ex me dice que me quiere pero le cuesta volver conmigo y según el no sabe el por qué, eso me lo d
Mi ex me dice que me quiere pero le cuesta volver conmigo y según el no sabe el por qué, eso me lo dice por chat pero cuando me ve personal me trata como su pareja, a qué se debe eso ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo es muy confuso, y es normal que te sientas así. Cuando una persona te dice que te quiere pero no puede o no sabe por qué no quiere volver contigo, y al mismo tiempo, en persona actúa como si fueran pareja, está mostrando una ambivalencia emocional que puede ser profundamente desgastante para ti. Desde la teoría del apego, esto tiene mucho sentido y puede explicarse por la forma en que cada uno ha aprendido a vincularse emocionalmente.
Él podría tener un estilo de apego ambivalente o incluso evitativo. Las personas con apego ambivalente suelen experimentar una lucha interna muy fuerte: desean la conexión, pero al mismo tiempo les genera ansiedad, miedo o una sensación de no saber si realmente pueden sostenerla. Quieren estar cerca, pero algo dentro de ellos —ya sea inseguridad, miedo al conflicto, temor a no estar a la altura o simplemente confusión interna— les impide dar ese paso. Por eso puede decirte que te quiere y que no sabe por qué no puede volver, porque en el fondo hay una tensión real entre el deseo de estar contigo y algo que lo bloquea, aunque no lo tenga claro conscientemente.
También puede ser que tenga un apego evitativo, y en ese caso, la distancia le permite sentirse más en control. A través del chat, donde puede pensar lo que decir, mantener un espacio y no sentirse vulnerable, puede reconocerte que te quiere pero sin comprometerse del todo. Sin embargo, cuando te ve en persona y el vínculo se activa con más fuerza —el contacto, las miradas, el cuerpo, el cariño— entonces se deja llevar por ese deseo y actúa como si fueran pareja. El problema es que este vaivén no suele resolverse por sí solo, y muchas veces arrastra a la otra persona (en este caso, a ti) a una especie de limbo emocional que puede hacer mucho daño.
Desde tu lado, si tienes un estilo de apego más ansioso, es probable que toda esta ambigüedad te genere aún más necesidad de claridad, de cercanía, de seguridad. Y es muy difícil obtener eso de alguien que, aunque te quiera, no puede (o no sabe) cómo comprometerse de verdad.
Lo más importante aquí no es solo si él te quiere o no. Es si te sientes segura, tenida en cuenta, cuidada. Porque una relación no se sostiene solo con el amor. Se sostiene con compromiso, claridad y voluntad de resolver los bloqueos que surgen. Cuando alguien te deja en la incertidumbre, aunque diga que te quiere, lo que transmite (quizás sin querer) es que su miedo o su confusión están por encima de lo que tú necesitas.
Si quieres, podemos pensar juntas cómo plantearle esto, o cómo cuidar de ti en medio de este proceso, porque mereces una relación donde no tengas que vivir constantemente en la duda.
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Hace dos meses empecé una relación muy bonita y sana con alguien que me hizo sentir segura, querida
Hace dos meses empecé una relación muy bonita y sana con alguien que me hizo sentir segura, querida y valorada por primera vez y tengo 32 años. Sin embargo, a medida que el vínculo crecía, también empezaron a aparecer en mí miedos, inseguridades, pensamientos obsesivos y desconfianza… aunque en el fondo sabía que él no me estaba dando motivos reales para sentirme así. Pero había pequeñas cosas que activaban eso en mí.
Vengo de relaciones muy dañinas en el pasado, con maltrato psicológico, físico, infidelidades y mucha inestabilidad, y todo eso me ha dejado heridas muy profundas. Lo que me ha pasado ahora se parece mucho a lo que he leído sobre el apego ansioso: miedo a ser abandonada, necesidad de comprobar cosas, ansiedad intensa…
Hubo un momento en el que, por una mezcla de emociones, inseguridad y haber tomado alcohol (estabamos en un concierto y yo no suelo beber ni salgo de fiesta), exploté y le hablé mal como si él me estuviera fallando pero eran mis miedos, y lo peor es que a penas lo recuerdo.
Me arrepiento profundamente, se lo he dicho con sinceridad, y le he explicado que estoy comprometida a sanar todo esto. Él me ha pedido unos dias para pensar y yo estoy respetando ese espacio, pero la espera se me hace durísima, tengo mucha ansiedad, culpa, miedo a perderlo. Él me estaba dando mi lugar (una copia de llaves de su casa, su circulo sabía de mi, me prestaba atencion, me daba paz) y yo sentía miedo porque no había subido una foto conmigo en redes, por ver algún objeto de su ex en su casa o que incluso esta apareciera hace poco a buscarlo y se que él le dijo que tenía pareja y que quería estar conmigo . Le hablaba de mi a su familia y estaba a punto de conocerlos… y yo estaba montandome cosas e ideas en la cabeza que me han hecho esto.
Estuve en terapia hasta el año pasado por todo lo sucedido, lo estaba llevando todo mejor, se ha activado todo por miedo pero lo quiero sanar desde dentro y no lo quiero perder. Él primero no quería saber nada de mi, lo he decepcionado, pero luego al hablar con toda mi sinceridad me pidió pensar.
Quiero volver a terapia y sanar, y lo voy a hacer pero ojalá me perdone y me de una oportunidad. Estoy sufriendo, respeto su silencio , llevamos 4 días de silencio pero me pesa.
Gracias por leermeRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan profundo y doloroso. Lo que estás viviendo tiene mucho sentido si lo miramos desde la teoría del apego, y puede ayudarte a comprenderte mejor y a darte un poco más de compasión en este momento tan vulnerable.
Desde esta perspectiva, tu experiencia emocional intensa —la ansiedad por la espera, el miedo a perderlo, la culpa, la necesidad de certezas— podría estar relacionada con un estilo de apego ansioso o ambivalente. Este estilo se forma, en muchos casos, cuando en nuestras primeras relaciones significativas (como con cuidadores primarios), el afecto era percibido como impredecible: a veces estaba presente, otras veces no. Esto puede dejar una huella en nosotros que nos lleva, en relaciones adultas, a buscar constantemente señales de seguridad, y a sentir mucha angustia cuando percibimos ambigüedad o distancia.
Aunque él te estaba dando señales claras de compromiso —como darte las llaves, hablar de ti a su entorno, decirle a su ex que está contigo—, para alguien con apego ansioso eso a veces no es suficiente para calmar el miedo interno. Es probable que hayas interpretado pequeñas cosas (como que no subiera una foto contigo, o que hubiera objetos de su ex) como señales de peligro, activando tu sistema de alarma emocional. Y cuando esto se activa, pueden surgir pensamientos obsesivos o comportamientos que buscan aliviar la ansiedad, pero que a veces tienen el efecto contrario en la relación.
La culpa que sientes también se entiende desde este mismo lugar: no es que hayas hecho algo terrible, sino que ahora estás viendo con claridad cómo tus propios miedos pueden haber influido en la relación. Estás reconociendo eso con honestidad, y eso ya es un paso muy valioso.
El hecho de que él, después de sentirse decepcionado, esté dispuesto a pensar las cosas, indica que tu sinceridad ha tocado algo importante. Es posible que necesite su espacio para procesar, pero eso no significa necesariamente que esté descartando lo que han construido. El silencio, aunque difícil, puede ser parte del proceso de ambos.
Volver a terapia es una excelente decisión, porque sanar desde dentro implica aprender a autorregular tu sistema de apego, a sentirte segura incluso cuando hay incertidumbre, y a construir una base más firme en ti misma, más allá de los gestos del otro. No se trata de culparte por tu miedo, sino de entender de dónde viene y cómo cuidarlo.
Si te ayuda, puedes recordarte esto: "No soy menos valiosa por tener miedo, y puedo aprender a amar desde un lugar más seguro. Estoy haciendo lo mejor que puedo, y también merezco comprensión mientras sano.”
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Buenos días estoy tomando fluoxetina hace tres semanas y por las noches me cuesta orinar y tengo ner
Buenos días estoy tomando fluoxetina hace tres semanas y por las noches me cuesta orinar y tengo nerviosismo, es normal ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenos días. Sí, lo que estás experimentando puede estar relacionado con el inicio del tratamiento con fluoxetina. Aunque no le ocurre a todas las personas, algunos efectos secundarios durante las primeras semanas son relativamente comunes mientras el cuerpo se adapta al medicamento.
Dificultad para orinar: Aunque es menos frecuente, puede aparecer como efecto secundario. Esto se debe a que la fluoxetina, al actuar sobre la serotonina, puede influir también en otras funciones autónomas del cuerpo, incluyendo la musculatura de la vejiga y el tracto urinario.
Nerviosismo: Este síntoma es más habitual al principio del tratamiento. La fluoxetina puede generar una activación leve en algunas personas, especialmente durante las primeras semanas, antes de que los efectos ansiolíticos o estabilizadores del estado de ánimo se asienten.
Desde un enfoque constructivista, también es interesante observar cómo interpretás estas sensaciones: si generan preocupación, si las asociás con un posible descontrol, o si ya has tenido experiencias corporales que tu cuerpo asocia con estados de alerta. Muchas veces, los efectos fisiológicos se intensifican por la forma en que los vivenciamos emocional y cognitivamente.
De todas formas, te recomiendo que lo hables con el o la profesional que te lo recetó. Es importante no suspenderlo por tu cuenta, pero sí hacer un seguimiento para valorar si estos efectos remiten o si convendría ajustar la dosis o el horario.
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Mi pregunta es, de manera instintiva y sin forzarlo puedo estar en una conversación y analizar a esa
Mi pregunta es, de manera instintiva y sin forzarlo puedo estar en una conversación y analizar a esa persona aunque la relación sea muy esporádica , es decir , gestos, movimientos , palabras tono de voz. También me pasa que mientras hago eso puedo estar inconscientemente escuchando la conversación de personas que están cerca físicamente de mi y fijándome en detalles de cosas que pasan a mí alrededor. En general, mi cabeza suele estar trabajando en varias tareas o pensamientos de forma simultánea y sin perder el hilo o la concentración en ninguna. Como ir al cine, ver la película y enterarme al detalle de la misma, pero mientras estar pensando en mi trabajo, en cosas personales o preocupaciones. ¿A qué se podría deber? Un profesional me ha comentado la posibilidad de un trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes puede entenderse desde una mirada constructivista como una forma particular de procesar la experiencia, donde tu mente tiende a mantenerse en un estado constante de análisis y observación. No se trata tanto de algo “patológico” en sí mismo, sino de un estilo cognitivo profundamente metacognitivo, es decir, muy orientado a estar atento a lo que piensas, a cómo lo piensas y a múltiples estímulos al mismo tiempo. Este funcionamiento puede ser muy útil en muchos contextos: te permite captar matices, leer entre líneas, anticipar dinámicas sociales o tener una comprensión más rica del entorno. No es raro que personas con esta tendencia tengan una alta sensibilidad a los detalles y una fuerte capacidad de introspección.
Desde esta perspectiva, lo importante no sería ponerle una etiqueta diagnóstica apresurada, sino explorar cómo este estilo te afecta en tu vida cotidiana: ¿Te genera cansancio mental? ¿Te impide descansar o desconectar? ¿Te hace sentir sobreestimulado o agotado? ¿O por el contrario, te sientes cómodo habitando ese estado de constante procesamiento?
El comentario del profesional sobre un posible trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad puede tener que ver con la necesidad de control, con una tendencia al perfeccionismo o con una fuerte rigidez interna en la organización del pensamiento. Pero incluso eso habría que mirarlo no como una categoría fija, sino como una construcción que puede tener sentido o no en función de tu historia, de cómo te narras a ti mismo y del lugar que ocupa este modo de funcionar en tu vida. Desde el constructivismo, la pregunta clave sería: ¿Cómo has llegado a construir esa forma de estar en el mundo? ¿Qué funciones ha cumplido para ti? ¿Y qué consecuencias tiene ahora?
A veces, ese estilo puede ser una respuesta adaptativa a contextos donde era necesario estar muy atento, muy alerta, donde no era seguro relajarse o confiar plenamente. Otras veces, puede haber un valor muy internalizado respecto a la eficacia, la responsabilidad o el control que ha modelado ese modo de pensar.
Si esto no te genera malestar, tal vez sea simplemente una expresión de tu personalidad. Pero si te sientes atrapado en ese estado de hiperactividad mental, podrías explorar, sin forzarlo, maneras de habitarte con más flexibilidad, dando espacio a momentos de presencia sin análisis, sin necesidad de estar entendiendo todo todo el tiempo.
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Mi pareja me pidió un tiempo de tres semanas, hemos tenido peleas constantes acerca de un conflicto
Mi pareja me pidió un tiempo de tres semanas, hemos tenido peleas constantes acerca de un conflicto que se me ha salido de las manos, y es que el siempre quiso que fuera a su casa a conocer a sus papás por ese motivo, el y vamos para 2 años de relación, tengo 20 y el 18, dependo a que mis papás me lleven a ir a verlo porque donde vivo es una ciudad muy peligrosa donde las mujeres no pueden salir a la calle solas y hay mucha violencia, he hablado con mi mamá varias veces que el ha querido invitarme a su casa, pero mi mamá se opone y se me pone como autoridad, piensa que voy a perder el respeto por tener relaciones sexuales, que voy hacer allá con gente que no conozco, que es mejor que vaye en un punto neutro a un restaurante a conocerlos, se lo comente a mi novio y el se lo comento a su mama y dicen que es uns tonteria,es muy difícil hablar con mi mamá tiene ideas muy fijadas, y cada vez que intento hablar se niega a escucharme, he hablado esto con mi novio y esto le agobia a el, que esto no se haya resuelto, quiero estar con el, me duele, el no poder ser más independiente, he pensado que si me voy y agarro las cosas, me traería más conflicto a mi casa, le he dicho que no pienso quedarme en esta posición toda la vida, que si me compro un carro tendría esa libertad, de no depender de mis papás de no pedir permiso a donde voy, aunqje se esto me tomaria tiempo, esto me duele mucho, y siento como si esto se saliera de mis manos a pesar de todos los intentos que he hecho (ToT)
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Desde la teoría del apego, lo que compartes puede entenderse como una expresión profunda de una necesidad de autonomía que ha estado presente a lo largo de tu vida, y que probablemente se ha visto frustrada o condicionada por experiencias relacionales anteriores, especialmente con figuras de apego significativas, como tus padres.
Cuando hablas del deseo de comprarte un carro y lo asocias con la libertad de no depender de tus padres o de no tener que pedir permiso, no estás hablando solo de un objeto o de una cuestión práctica. Estás hablando de un símbolo de independencia, de la posibilidad de sentirte dueño de tus decisiones, de moverte en el mundo con tus propios pasos. Y cuando eso no se puede lograr, aunque sea por razones externas como lo económico o lo circunstancial, el dolor que sientes no es solo por la frustración inmediata, sino porque toca una herida más antigua: la sensación de que tu vida, tus movimientos, tus deseos, siguen estando en manos de otros, como si no fueran del todo tuyos.
Desde un apego inseguro, especialmente el tipo ambivalente, puede generarse esta lucha constante entre el deseo de autonomía y el miedo a perder el vínculo, o a no ser lo suficientemente capaz sin él. Es decir, por un lado, puedes sentir una urgencia por separarte, por hacer las cosas a tu manera; pero por otro, una parte de ti teme las consecuencias emocionales de ese desprendimiento, o duda de su capacidad real para sostenerse en soledad. Esta ambivalencia no es racional, es emocional, y muchas veces está muy arraigada en patrones de infancia donde la independencia era leída como una amenaza, o donde se te hizo sentir que solo eras querido si cumplías con ciertas expectativas.
La sensación de que "esto se sale de tus manos" también puede leerse desde esta lente: como un eco de experiencias pasadas en las que intentaste tomar control, pero ese control fue negado, ignorado o minimizado. Y aunque ahora eres tú quien está haciendo todos los esfuerzos posibles por lograr esa libertad, el pasado aún tiñe el presente, y el sentimiento de impotencia emerge con fuerza.
Lo que estás sintiendo no es menor. Es el duelo por una autonomía deseada que tarda en llegar. Es también el cansancio de pelear por algo que sientes justo y necesario. Pero también puede ser un momento fértil para mirar con compasión esa parte de ti que se siente limitada, atrapada o aún "dependiente", no como un fracaso personal, sino como una parte que necesita ser cuidada y entendida desde su historia, no desde su rendimiento.
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La indecisión entre varias opciones me crea bastante ansiedad. En general tengo ansiedad, pero tengo
La indecisión entre varias opciones me crea bastante ansiedad. En general tengo ansiedad, pero tengo mucha más al decidir entre varias alternativas. ¿ Hay alguna estrategia ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
La ansiedad que sientes al tomar decisiones entre varias opciones puede entenderse muy bien desde la teoría de los constructos personales de George Kelly. Esta teoría plantea que cada persona interpreta la realidad a través de un sistema único de constructos bipolares, es decir, dimensiones que oponemos para darle sentido a lo que nos rodea, como correcto-incorrecto, seguro-inseguro o exitoso-fracasado. Cuando tienes que elegir entre varias alternativas, es probable que cada una active constructos diferentes e incluso contradictorios entre sí. Esto genera una tensión interna porque elegir una opción puede implicar invalidar otra posibilidad que también está ligada a algo que valoras o que define tu identidad. Por ejemplo, si uno de tus constructos más importantes es “tomar decisiones correctas” o “no equivocarme”, cualquier elección se convierte en una evaluación sobre quién eres y cuánto vales, y eso dispara la ansiedad. A esto se suma que decidir también implica construir una versión futura de ti: cada elección es una apuesta hacia un camino que no conoces del todo, y si no tienes claro qué futuro encaja más con tu sistema de constructos, puede aparecer una parálisis o una búsqueda incesante de la opción perfecta. Desde esta perspectiva, la indecisión no es simplemente una dificultad práctica, sino una crisis en tu sistema de significado. Por eso, una estrategia útil no consiste solo en sopesar pros y contras, sino en revisar cuáles son los constructos personales que se activan en el momento de decidir, cuáles están en conflicto, y si algunos de ellos podrían flexibilizarse o enriquecerse. A veces, identificar que detrás de una elección hay un temor a perder control, a decepcionar o a dejar de ser fiel a una imagen interna, ayuda a recuperar una sensación de libertad y reduce la ansiedad. Decidir se vuelve entonces una forma de explorarte, más que de juzgarte.
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Quiero una consulta Psicológica para mi hijo de 18 años, que precio tiene on line y como seria el pr
Quiero una consulta Psicológica para mi hijo de 18 años, que precio tiene on line y como seria el procedimiento
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
¿Tu hijo tiene 18 años y sientes que necesita apoyo psicológico? Esta etapa de la vida está llena de cambios, preguntas e inseguridades. Muchos jóvenes atraviesan momentos de confusión, estrés, ansiedad o desmotivación, y es completamente normal que necesiten una guía para poder comprender lo que sienten y aprender a manejarlo.
Soy terapeuta y trabajo con jóvenes que están justo en ese punto de transición entre la adolescencia y la adultez. Mi enfoque parte de la escucha activa, el respeto profundo por su proceso y el compromiso de construir un espacio seguro donde pueda expresarse sin miedo al juicio. A través de un acompañamiento cercano y profesional, ayudo a que reconecten consigo mismos, a que aprendan a gestionar sus emociones, a que se entiendan mejor y puedan tomar decisiones con mayor claridad.
Las sesiones son online, de una duración aproximada de 50 minutos, y tienen un coste de 60€. Trabajo con total confidencialidad y con el objetivo de que tu hijo se sienta comprendido, respetado y acompañado. Si lo consideras necesario, podemos tener una primera conversación sin coste adicional para que tú también puedas sentirte en confianza antes de iniciar el proceso.
Si estás buscando a alguien que sepa conectar con él, que lo acompañe desde la empatía pero también con herramientas terapéuticas sólidas, me encantaría ayudarte. Puedes escribirme cuando quieras y coordinamos la primera cita. Estoy aquí para apoyarles.
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Buen día, hace año y medio conocí a mi pareja desde que lo conocí tomaba pero pensé que era por el e
Buen día, hace año y medio conocí a mi pareja desde que lo conocí tomaba pero pensé que era por el engaño de su ex pareja y por que le habían diagnosticado cáncer, el cáncer se fue, sin embargo la última vez tuvimos un problema muy fuerte y el empezó a tomar al paso de 15 días su familia lo interno en una clínica de problemas con el alcohol sin embargo no se nada de el estoy muy triste no se que hacer, me siento desesperada, preocupada, lo extraño no se que hacer alguien me puede orientar por favor.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buen día. Hace un año y medio conocí a mi pareja, y desde el inicio noté que tomaba, pero en ese momento pensé que era una etapa difícil que estaba atravesando. Me contó que venía de una relación en la que fue engañado, y además le habían diagnosticado cáncer. Sentí empatía por su dolor y pensé que el consumo era una forma de sobrellevar todo eso. Con el tiempo, afortunadamente, el cáncer desapareció, y aunque hubo momentos en los que creí que todo iba mejorando, la situación volvió a complicarse. La última vez que estuvimos juntos tuvimos una discusión muy fuerte, y desde ahí empezó a tomar nuevamente. Pasaron unos quince días y su familia tomó la decisión de internarlo en una clínica para tratar su problema con el alcohol. Desde entonces no sé nada de él. No tengo información, nadie me dice nada, y me siento completamente a la deriva. Estoy muy triste, siento una mezcla de angustia, preocupación y vacío. Lo extraño mucho. Pienso en cómo estará, en si me guarda rencor por algo, en si está bien o si me necesita, y todo eso me desespera. No sé qué hacer, no sé si debo insistir en saber de él o si simplemente debo aceptar el silencio. Pero el dolor y la incertidumbre me están pesando demasiado. Si alguien puede orientarme o ayudarme a entender cómo manejar esta situación, lo agradecería con todo el corazón.
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Mi pareja me pide borrar un contacto del teléfono y me amenaza y coacciona para que le deje revisar
Mi pareja me pide borrar un contacto del teléfono y me amenaza y coacciona para que le deje revisar mi teléfono. Encontró a esta persona aleatoriamente en mi lista de contactos. Entre esa persona y yo, la cual conocí por Internet hace muchos años, nunca hubo ni hay nada más allá de la amistad.
Ella se escuda en la falta de confianza que tiene en mí después de haber estado revisando mi teléfono, y lo que le dicen amigos y conocidos, entre ellos supuestos psicólogos o líderes espirituales. Llegó incluso a mensajearle desde su teléfono para preguntarle qué había entre nosotros dos, solo por la sospecha que tenía por el diminutivo.
No entra en razón por más que le explico que solo hay amistad, y además me da a elegir entre ella y la amistad de esa persona, a pesar de que apenas hablamos, lo cual esgrime como razón de más para que borre de una vez su número. De no hacerlo, amenaza con dejarme y comentar a mis allegados aspectos de mi vida íntima. A ella no le sirve que le diga que por supuesto está en el primer lugar y que no veo razón para renunciar a ninguna amistad: se mantiene firme en sus convicciones.
No sé hasta qué punto ella tiene razón y es legítimo lo que me pide.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Desde la teoría del apego, lo que estás describiendo se puede entender como una manifestación clara de un estilo de apego ansioso o ambivalente por parte de tu pareja. Este estilo se caracteriza por una fuerte necesidad de cercanía emocional, combinada con un profundo temor al abandono o a la traición. Las personas con este patrón pueden llegar a interpretar señales neutras o ambiguas como amenazas a la relación, y por eso reaccionan con celos, control o intentos de fusión emocional total.
Sin embargo, aunque este estilo de apego puede explicar por qué actúa así, no justifica la coacción, las amenazas ni la invasión de tu intimidad. Que alguien tenga miedo o inseguridad no legitima que cruce tus límites, ni que condicione tu libertad afectiva o personal. En la teoría del apego sana, la base segura implica confianza mutua, respeto por la individualidad del otro y capacidad para regular la ansiedad sin imponer.
Ella no solo te está pidiendo que borres un contacto, sino que te está llevando a una posición en la que debes elegir entre tu libertad personal y el mantenimiento de la relación, usando el miedo, el chantaje emocional y la amenaza como herramientas de control. Además, recurre a la validación externa de “supuestos psicólogos o líderes espirituales” para reforzar su perspectiva, lo que puede estar funcionando más como una forma de justificar su necesidad de control que como una verdadera reflexión emocional.
La falta de confianza no se resuelve eliminando vínculos inocentes ni revisando teléfonos, sino trabajando las inseguridades de fondo. Y si en la relación no hay espacio para explicar, para confiar o para conservar tu autonomía afectiva, entonces lo que está en riesgo no es solo una amistad, sino tu propia estabilidad emocional y la salud de la relación en sí.
Podrías preguntarte:
– ¿Qué lugar queda para mí en esta relación si debo ceder ante el miedo y la presión?
– ¿Qué consecuencias tiene a largo plazo alimentar un vínculo en el que se me controla o se me amenaza?
– ¿Qué idea de amor y seguridad estamos sosteniendo?
Si lo deseas, también podemos trabajar esta situación juntos desde una mirada terapéutica, con más profundidad. Esto que estás viviendo no es menor, y es muy válido que te sientas confundido, especialmente si hay sentimientos de por medio.
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¡Hola, lindísimo día! Lo que pasa es esto. ¿Por qué cuando llego aún lugar, ya sea red social, tr
¡Hola, lindísimo día!
Lo que pasa es esto.
¿Por qué cuando llego aún lugar, ya sea red social, trasmisiones o más, Me siento que seré la más guapa y que me tendrán en lo alto o que habrá algún que otro enamorado de mí, cuando realmente no es así? Y cuando algo no sale como lo pensé, mi mente cambia completamente y decido no creer más en nada y nadie, cuando realmente la idea y quien llego con esas expectativas, fui yo?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que te sucede puede entenderse desde la teoría del apego, especialmente si pensamos en un estilo de apego ambivalente o ansioso. Este tipo de apego se caracteriza por una fuerte necesidad de aprobación y de sentirse deseada o valorada por los demás, mezclada con una inseguridad profunda sobre si eso realmente sucederá. Así, cuando llegas a un lugar, ya sea físico o virtual, es posible que tu mente, buscando compensar carencias emocionales pasadas, proyecte la fantasía de que serás la más guapa, admirada o incluso deseada. Esa imagen no es vana ni superficial: está cargada del deseo de ser vista, de ser importante para alguien, tal vez como no lo fuiste o no lo sentiste suficientemente en etapas tempranas de tu vida. Sin embargo, cuando la realidad no se ajusta a esa expectativa —porque las personas no reaccionan como esperabas o simplemente porque no ocurre ese reconocimiento idealizado—, tu mente cambia drásticamente. Pasas de la ilusión al desencanto, y aparece un pensamiento defensivo: “no voy a creer más en nada ni en nadie”. Esta reacción tiene que ver con una necesidad de protegerte del dolor de no ser mirada como esperabas, pero también con la frustración de que ese vínculo que anhelabas nunca llegue como lo imaginaste. Es una oscilación típica del apego ambivalente: idealizar mucho y, ante la mínima señal de rechazo o indiferencia, retraerse emocionalmente con una mezcla de decepción y enojo. Lo más importante aquí no es juzgarte por tener esas expectativas, sino tratar de entender de dónde vienen y cómo puedes transformarlas en algo más realista y amable contigo misma. La niña interior que deseaba ser admirada y amada tal vez aún está ahí, esperando. Y quizás se trate ahora de aprender a verla tú primero, con más paciencia, y con menos necesidad de que el mundo te lo confirme a cada paso.
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Desde hace un tiempo, mi mente ha estado jugando conmigo. Me lanza pensamientos que no tienen sentid
Desde hace un tiempo, mi mente ha estado jugando conmigo. Me lanza pensamientos que no tienen sentido, como si hubiera sido infiel a mi pareja, cuando en el fondo sé con total claridad que eso no ha pasado. Es como si mi cabeza intentara convencerme de algo que no es real, y por más que lo razone, el malestar sigue ahí. Es frustrante, porque me hace dudar de mí misma sin motivo, y me cuesta encontrar paz con algo que ni siquiera ocurrió.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo es más común de lo que parece, y desde la teoría del apego puede entenderse como una manifestación de inseguridad relacional que nace de una historia emocional más profunda. Si tu estilo de apego está teñido por la ansiedad o la ambivalencia, es posible que tu mente esté constantemente en un estado de vigilancia afectiva, buscando señales de amenaza, incluso si no las hay. En este caso, la amenaza no viene de afuera, sino desde dentro: tu propio pensamiento se convierte en el enemigo, generando dudas que no tienen base en la realidad, pero que tocan una fibra sensible.
Estos pensamientos intrusivos no hablan de una verdad oculta, sino del miedo a perder el amor, a fallar, a no ser suficiente. Es como si la mente dijera: “¿Y si hiciste algo imperdonable?” no porque lo hayas hecho, sino porque teme que algo pueda arruinar lo que tienes. En el fondo, ese tipo de pensamientos suelen ser un intento de controlar el vínculo: si me aseguro de que nada malo ha pasado, entonces tal vez me puedan seguir queriendo. Pero como ese control es imposible, el pensamiento se vuelve circular y desgastante.
Desde esta mirada, la clave no es tanto discutir con el pensamiento o buscar pruebas racionales, sino acoger con compasión la parte de ti que tiene miedo. Una parte que aprendió que el amor puede ser frágil o condicional, y que por eso intenta protegerse, aunque sea de formas tan paradójicas como hacerte sentir culpable por algo que nunca ocurrió. Y esa parte, más que corrección lógica, necesita consuelo, seguridad y presencia.
No estás loca ni estás sola en esto. Estás en un proceso de sanación donde tu mente está tratando de adaptarse a una nueva forma de estar en el amor: más segura, más conectada contigo, menos amenazada. Y aunque cueste, eso es una muy buena señal.
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Descubrí que mi pareja de 5 años, durante el primer año estuvo viendo a otra mujer... Y en este mome
Descubrí que mi pareja de 5 años, durante el primer año estuvo viendo a otra mujer... Y en este momento que me enteré no se que tan relevante sea, lo que me atormenta es... Nunca lo sospeche y el dice que lo perdone que estaba mal en sus pensamientos y resulta ser que hoy encontré en sus búsquedas de redes que revisa a otra mujer de su pasado, realmente me preocupa haber confiado tanto.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Desde la teoría del apego, lo que estás viviendo toca fibras muy profundas relacionadas con la seguridad emocional, la confianza y la forma en que se construye el vínculo en una relación de pareja. Cuando una persona descubre que fue engañada, incluso si ese engaño ocurrió en el pasado, la herida no solo se forma por el hecho en sí, sino por lo que representa: una fractura en la percepción de protección y de previsibilidad que uno necesita en los vínculos significativos. El apego seguro se basa en la posibilidad de sentir que el otro es un refugio emocional, alguien que estará disponible y será coherente en su conducta, que no dañará el vínculo de forma intencionada ni pondrá en riesgo el lazo sin repararlo.
Al enterarte de que tu pareja estuvo viendo a otra mujer durante el primer año y que además, tiempo después, continúa alimentando vínculos con figuras del pasado de forma secreta o ambigua, se activa un sistema de alarma muy legítimo dentro del modelo del apego. Esa alarma se manifiesta como desconfianza, como dolor por haber confiado sin señales aparentes de que algo andaba mal, y como una sensación de traición emocional que va más allá de lo físico. La gran pregunta que queda latiendo es: “¿Quién ha sido realmente esta persona conmigo?”, “¿Cómo puedo estar segura de que el vínculo es real y no solo una ilusión que yo me fabriqué con base en su narrativa?”.
Cuando él dice que estaba “mal en sus pensamientos” y pide perdón, puede ser que esté reconociendo un error desde un lugar superficial o quizás con sinceridad, pero lo importante no es solo que diga que lo lamenta, sino cómo repara el daño que eso causó en tu confianza y en tu sensación de seguridad relacional. Porque desde el apego, no basta con pedir perdón; es necesario reconstruir la base segura, y eso solo se logra cuando la otra persona está realmente comprometida con reparar, transparentar y cuidar el vínculo.
Tu preocupación de haber confiado tanto es muy comprensible. No se trata de que hayas hecho mal al confiar, sino de que tu forma de amar y vincularte es probablemente desde un estilo que apuesta por el compromiso, por la entrega, por el creer en el otro. Pero si él no responde desde el mismo lugar, si continúa con conductas ambiguas como buscar mujeres del pasado sin transparencia, eso vuelve a activar el temor de que el lazo no sea confiable, de que estés sola emocionalmente en una relación que debería ser un espacio de mutuo resguardo.
La teoría del apego nos muestra que cuando las rupturas de confianza no se abordan con cuidado y responsabilidad, la persona herida puede pasar de un apego seguro a uno ansioso o incluso evitativo, desconectándose para protegerse. Y esto es precisamente lo que está en juego en tu malestar: no solo lo que hizo en el pasado, sino lo que hoy aún parece repetir en pequeñas formas que reabren viejas heridas. No es exagerado lo que sientes; es la manifestación de una necesidad legítima de confiar y de saber que quien está a tu lado te elige plenamente.
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Hola pues mi novio y yo tenemos casi dos años de novios pero me eh dado cuenta que le gusta la porno
Hola pues mi novio y yo tenemos casi dos años de novios pero me eh dado cuenta que le gusta la pornografia me causa mucha incomodidad y ya lo ha dejado por momentos pero le eh encontrado que lo hace en el trabajo todos los días durante 1 hora viendo esos videos, me moleste bastante ya que nosotros tenemos una actividad sexual activa y pues bastante, él se molesta siempre cuando hablo de eso y no para de normalizarlo pero yo siento que debería tomarme en cuenta ya que siento que es una falta de respeto, en realidad yo siempre quiero tener relaciones y hacer cosas diferentes pero él siempre está como a la espera del momento de ver esas cosas o siempre está pensando en eso, no sé qué hacer ya que dice que lo ha dejado por mí un tiempo pero que eventualmente lo retomará y tengo miedo que afecte mi vida sexual con el, ya que siento que él no tiene un control acerca de eso y él no quiere tener un control tampoco
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Desde la teoría del apego, esta situación puede entenderse como una manifestación de las necesidades emocionales, de conexión y seguridad que cada persona lleva consigo en las relaciones íntimas. Cuando en una pareja uno de los dos siente que algo hiere o amenaza esa conexión, como en tu caso con el consumo de pornografía por parte de tu pareja, no se trata simplemente del acto en sí, sino de lo que despierta internamente: sentimientos de inseguridad, de no ser suficientemente visto o valorado, o incluso de sentirse desplazada emocional y sexualmente por un estímulo externo que parece tener más peso que la intimidad compartida.
El apego seguro se construye sobre una base de sensibilidad y respuesta mutua: cuando uno expresa malestar, el otro busca comprenderlo y ajustarse, no desde la culpa, sino desde el cuidado. Sin embargo, cuando tu pareja reacciona defendiéndose o minimizando tu malestar, se rompe ese circuito de confianza emocional. En lugar de sentir que tus necesidades son acogidas, sientes que son ignoradas o juzgadas, y eso activa un sistema de apego que puede volverse ansioso: buscas más cercanía, más validación, más intimidad para compensar ese dolor, y en respuesta, él parece cerrarse, lo que puede estar mostrando un estilo de apego más evitativo o desconectado emocionalmente.
También es importante notar que el consumo repetido y diario de pornografía, sobre todo en un contexto como el trabajo, puede no solo interferir en la intimidad, sino funcionar como una forma de regulación emocional por parte de él. Es decir, puede estar usando estos momentos como una manera de gestionar estrés, aburrimiento o desconexión, pero sin abrir un espacio emocional real contigo. Desde el apego, esto es significativo: si una persona prefiere recurrir a estímulos externos antes que a su vínculo de pareja para conectar o calmarse, la relación se resiente, porque se pierde esa función de “base segura” que debería ofrecer la relación amorosa.
Tu malestar es válido, no solo por lo que hace, sino por cómo te hace sentir: invisible, no escuchada y quizás poco importante en sus prioridades emocionales. El hecho de que tú estés dispuesta a buscar nuevas formas de conexión, a explorar lo sexual de manera activa y con creatividad, habla de un deseo de mantener vivo el vínculo desde un lugar seguro, íntimo, mutuo. Pero si él se niega a reconocer el impacto que esto tiene en ti y se posiciona en la idea de que “esto es normal y punto”, está defendiendo su conducta más que cuidando el vínculo.
Desde esta perspectiva, sería importante que puedan hablar no solo de la pornografía como tema, sino de lo que cada uno necesita para sentirse querido, deseado, respetado. Y si él sigue sin mostrar disposición a revisar el impacto emocional de su conducta, eso también te da información importante: no sobre la pornografía en sí, sino sobre cómo él está dispuesto a cuidar –o no– el lazo que tienen. Porque en toda relación, el apego saludable implica que cuando uno se siente herido, el otro se acerca, escucha y se adapta, no que se aleja o impone su punto de vista sin empatía.
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Cuando una relación larga y significativa termina, como la tuya, que duró 9 años, es completamente n
Cuando una relación larga y significativa termina, como la tuya, que duró 9 años, es completamente natural que haya un proceso de duelo. Este proceso implica aceptar la pérdida, adaptarse a una vida sin esa persona, reubicar emocionalmente a ese vínculo, y eventualmente abrirse a nuevas experiencias.
Pero cuando el duelo no se resuelve completamente (por múltiples razones: dolor profundo, vínculos no cerrados, idealización de la relación, o incluso traumas en esa relación), pueden quedarse "atascadas" ciertas emociones. Y eso se manifiesta en lo que estás describiendo en el día a día en cosas como:
-Bloqueo emocional: como si una parte de ti todavía estuviera ligada a ese pasado.
-Ambivalencia con el amor: quieres abrirte, pero algo te frena o te fastidia.
-Rechazo o apatía hacia nuevas relaciones: a veces es una forma inconsciente de protegerse del dolor, del abandono o de repetir patrones. Te propongo que explores esta parte que puede estar sucediendo e impidiéndote rehacer tu vida.
Si sientes que necesitas ayuda para transitar esto no dudes en ponerte contacto conmigo y concertar una cita, estoy aquí para ayudarte.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Perdona pero es una respuesta ya dada lo que compartes. Un abrazo!
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