Preguntas de pacientes (1085)
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Mi médico me recetó sertralina estaba tomando 50mg y ya llevaba un mes y medio y aún seguía con efec
Mi médico me recetó sertralina estaba tomando 50mg y ya llevaba un mes y medio y aún seguía con efectos secundarios como dolor de cabeza, mareos y debilidad en las piernas y brazos mi médico me la subió a 100 mg llevo tres días tomando de 100 mg y tengo pensamientos raros será normal ? Será por la sertralina a veces pienso que me estoy volviendo loca alguien que resuelva mi pregunta para estar tranquila y esperar que haga efecto suficiente
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Es posible que los síntomas que describes estén relacionados con el ajuste de la dosis de sertralina. Cuando se aumenta la dosis de un antidepresivo, pueden aparecer efectos secundarios temporales como mareos, fatiga, sensaciones extrañas en el cuerpo e incluso cambios en el pensamiento. Algunas personas reportan una mayor sensación de irrealidad, pensamientos intrusivos o una sensación de estar "desconectadas". Esto no significa que te estés volviendo loca, sino que tu cerebro está adaptándose a la nueva dosis.
Sin embargo, si los pensamientos raros incluyen ideas suicidas, paranoia intensa o sensaciones de pérdida de control, es importante que lo consultes con tu médico lo antes posible. En algunos casos, los antidepresivos pueden aumentar la ansiedad o causar efectos adversos en ciertos pacientes, especialmente en los primeros días de un cambio de dosis.
Si los síntomas son molestos pero manejables, podrías dar unos días para ver si tu cuerpo se adapta. Si empeoran o se vuelven insoportables, es recomendable contactar a tu médico para evaluar si es mejor ajustar la dosis o cambiar el medicamento. No estás sola en esto, y es importante hablarlo para encontrar la mejor opción para ti.
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Hola, tras mucho pensar he caído en la cuenta de que necesito acudir a ayuda profesional para detene
Hola, tras mucho pensar he caído en la cuenta de que necesito acudir a ayuda profesional para detener las autolesiones, pensamientos suicidas, traumas etc.
Pero tengo un fuerte miedo a hablar de esa forma debido a una mala experiencia con una persona de esa forma.
He querido acudir a uno de vuestros centros pero la disposición de las habitaciones me provoca ansiedad y miedo. Porque vi imágenes de salas que son literalmente un escritorio para el psicólogo y al frente las silla para el paciente.
No digo que sean malas instalaciones, pero que la distribución me recuerda a malas pasadas y no me siento bien.
Entonces me planteé tener una cita online con algún profesional de la salud mental pero no hay lugar en el que pueda hablar libremente porque vivo con mi familia. Porque tengo 18 y estoy estudiando aún.
Además de que tengo que acudir a escondidas porque no me dejan ir al psicólogo. Simplemente no me dejan, así que como soy mayor de edad obviamente quiero ir aunque me lo tenga que pagar yo.
Osea que online no puedo y presencial me causa un estrés y un miedo inexpresables.
Que hago? Que se puede hacer en estos casos?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Es completamente comprensible que buscar ayuda te genere tanto miedo y estrés, especialmente después de una mala experiencia. Cuando alguien ha pasado por situaciones donde confiar en otro significó dolor o incomodidad, es normal que el cuerpo y la mente reaccionen con alerta ante escenarios similares. El espacio físico de la terapia, la disposición de los muebles, la forma en la que se interactúa con el profesional pueden activar recuerdos y emociones asociadas a experiencias pasadas, aunque en la actualidad la situación sea diferente.
En la teoría del apego, las experiencias tempranas moldean la forma en que las personas buscan ayuda y se sienten al hacerlo. Si en algún momento hubo invalidación, incomprensión o incluso un mal uso de la vulnerabilidad, es posible que ahora se sienta un conflicto interno entre el deseo de recibir apoyo y el miedo a lo que pueda pasar. El estrés intenso que surge al imaginarse en una consulta con una disposición específica puede estar relacionado con experiencias previas donde una situación similar significó angustia o desprotección. No es que la sala en sí sea amenazante, sino que el cuerpo ha aprendido a asociar ciertos contextos con peligro.
En este caso, hay dos grandes barreras: la emocional, que es el miedo intenso a enfrentarse al espacio de terapia, y la logística, que es la imposibilidad de hablar libremente en casa. El deseo de encontrar ayuda existe, pero las condiciones actuales hacen que parezca imposible encontrar una opción que no active el malestar.
Una posibilidad sería buscar un profesional que ofrezca terapia en espacios alternativos, como sesiones en exteriores o en entornos más informales. Algunos terapeutas, dependiendo de la ciudad, pueden trabajar en espacios más acogedores o incluso en movimiento, como caminando. Otra opción es escribir previamente lo que se quiere decir y compartirlo con el terapeuta al inicio de la sesión para reducir la ansiedad de hablar. También se puede preguntar antes de agendar una cita sobre la disposición de la sala o si hay opciones más cómodas.
Respecto a la imposibilidad de hacerlo en casa, algunas personas utilizan auriculares con micrófono en espacios como bibliotecas, parques o incluso en un café tranquilo, simulando una videollamada común. No es lo ideal, pero puede ser una alternativa temporal. También existen chats terapéuticos en los que se puede escribir en lugar de hablar, lo que podría ser útil si la voz es una barrera.
El hecho de querer buscar ayuda ya es una señal de que hay un impulso interno hacia el cuidado y la reparación. Aunque ahora parezca que todas las opciones tienen obstáculos, hay formas de adaptar la terapia para que sea lo menos angustiante posible. Encontrar un terapeuta que entienda estos miedos y esté dispuesto a ajustarse puede marcar la diferencia.
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Hola ayer vino el veterinario a mi casa y le aplicó la eutanasia a mi perra, estaba muy enferma con
Hola ayer vino el veterinario a mi casa y le aplicó la eutanasia a mi perra, estaba muy enferma con muchos tumores con dolores temblaba y lloraba mucho. No la podía ver así. No puedo dejar de sentir culpa y dolor primero por aplicarsela y después porque la pusimos arriba de la mesa con una mantita se resistió hasta el último momento se sacaba la vía. Ponía su cabecita en mi pecho. Como dicinendo no lo hagas. No me di cuenta de ponerla más cómoda en mi cama o en su cucha para que se relajara mejor. Fueron 14 años que compartimos juntas. Me mato hacerlo. Me duele mucho., no paro de llorarla, tengo una opresión en el pecho que no se me quita. No sé qué hacer para seguir adelante. Miro fotos recuerdos y me hace peor. La enterré en el patio de mi casa, bajo mi ventana.
Gracias por sus respuestas.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lamento muchísimo tu pérdida. Lo que estás sintiendo es completamente normal y válido. Pasaste 14 años con tu perra, compartiendo amor, compañía y momentos que ahora pesan con su ausencia. La culpa es un sentimiento muy común en estos momentos, pero quiero recordarte algo: tomaste una decisión desde el amor, pensando en su bienestar, para que dejara de sufrir. No fue un acto de abandono ni de egoísmo, sino de profundo cariño y responsabilidad.
Es natural que en retrospectiva pienses en cómo podrías haber hecho las cosas de otra manera, pero hiciste lo mejor que pudiste en una situación extremadamente difícil. Estuviste con ella hasta el final, le diste amor y le ofreciste una despedida digna, aunque en el momento todo se sintiera desgarrador.
El duelo lleva tiempo, y no hay una forma "correcta" de vivirlo. Si mirar sus fotos y recuerdos te hace más daño ahora, permítete un descanso de eso hasta que puedas recordarla con más amor que dolor. Puedes escribirle una carta expresando todo lo que sientes, o incluso hablarle cuando la extrañes.
El vacío que deja su partida es grande, pero poco a poco el dolor irá dando paso a la gratitud por los años compartidos. No estás sola en esto. Rodéate de personas que te comprendan y date el permiso de sentir todo lo que necesites. Un abrazo enorme.
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Que tan recomendable es el farmapram para los nervios
Que tan recomendable es el farmapram para los nervios
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
El Farmapram es un medicamento cuyo principio activo es el alprazolam, perteneciente a la familia de las benzodiacepinas. Su principal indicación es el tratamiento de trastornos de ansiedad, crisis de pánico e, incluso, ciertos casos de insomnio. Su mecanismo de acción consiste en potenciar el efecto del ácido gamma-aminobutírico (GABA), un neurotransmisor que reduce la actividad del sistema nervioso central, lo que produce una sensación de calma y relajación.
A pesar de su efectividad para controlar los síntomas de ansiedad y nerviosismo, su uso debe estar estrictamente supervisado por un médico, ya que conlleva riesgos importantes. Entre sus efectos adversos se encuentran la somnolencia, mareos, disminución de la concentración, problemas de memoria y alteraciones en la coordinación motora, lo que puede aumentar el riesgo de caídas o accidentes, especialmente en personas mayores.
Además, el Farmapram puede generar dependencia, ya que el organismo desarrolla tolerancia con el tiempo, lo que significa que la misma dosis deja de ser efectiva y puede llevar a un consumo cada vez mayor. Si se suspende de manera abrupta tras un uso prolongado, puede provocar un síndrome de abstinencia, caracterizado por ansiedad intensa, insomnio, temblores, sudoración e, incluso, convulsiones en casos graves.
Otro aspecto a considerar es su interacción con otras sustancias. El Farmapram nunca debe combinarse con alcohol ni con otros depresores del sistema nervioso central, como ciertos analgésicos, antipsicóticos o relajantes musculares, ya que puede potenciar sus efectos y causar depresión respiratoria, lo que representa un riesgo para la vida.
Por todo lo anterior, si se experimentan episodios de nerviosismo o ansiedad frecuentes, es fundamental consultar con un especialista para evaluar si realmente es necesario el uso de Farmapram o si existen alternativas más seguras. En muchos casos, la terapia psicológica, técnicas de relajación, meditación, actividad física o cambios en el estilo de vida pueden ser estrategias más efectivas y con menos riesgos a largo plazo.
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Buenos días tengo una niña de cuatro años y come de todo en la casa en la guardería es jugando y ala
Buenos días tengo una niña de cuatro años y come de todo en la casa en la guardería es jugando y ala hora d comer llora no come x q aya con un jugo ledio un colico
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
¡Buenos días! Entiendo que es una situación frustrante tanto para ti como para tu hija. Es posible que lo que haya sucedido con el jugo haya dejado una asociación negativa con la hora de la comida en la guardería, lo que le genera ansiedad y malestar. Aquí hay algunas recomendaciones que podrían ayudar:
1. Hablar con ella: Intenta hablar con tu hija sobre lo que ocurrió y asegurarte de que se sienta comprendida. Pregúntale si todavía le da miedo tomar jugos o si algo le molesta en ese momento.
2. Recrear un ambiente tranquilo: Si en la guardería la hora de comer es estresante para ella, podrías hablar con los encargados para que se haga un ambiente más relajado y positivo durante ese tiempo, evitando presiones o tensiones en torno a la comida.
3. Ofrecer opciones: Si el jugo fue un desencadenante, podrías darle otras opciones de bebidas o alimentos que le resulten más agradables para que vea que no siempre tiene que ser lo mismo.
4. Reforzar de manera positiva: En casa, elogia cuando coma bien y refuerza las conductas positivas durante las comidas para que vea la hora de comer como algo positivo.
5. Hablar con el personal de la guardería: Puede ser útil que los cuidadores en la guardería estén al tanto de su malestar y puedan hacer un esfuerzo por calmarla y hacer de la comida una experiencia más placentera.
Si esta situación persiste y afecta mucho su bienestar, tal vez convenga hablar con un pediatra para descartar cualquier posible problema físico o emocional más profundo.
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Hola buenas noches, , y leyendo el caso me pasa algo similar, llevamos 5 años de c
Hola buenas noches, y leyendo el caso me pasa algo similar, llevamos 5 años de casados y una hija de 10 meses, mi esposa se la pasaba mucho con los papás, todos los días, y los fines de semana que era para los dos, siempre eran planes con ellos, hice todo lo que aquí mencionan, hablar con calma, discutir el tema, llegar a acuerdos, y todo siguió igual una semana después, seguí insistiendo y se repetía la misma historia, discutíamos, yo terminaba teniendo la culpa y ella seguía dónde los papas, hasta que llegó el día que ya no me aguante más y hablé con los pastores que nos casaron para pedir ayuda y cuando ella se enteró eso fue lo peor del mundo, que problema el que se me armó, le conto a los papás y ellos de una vez dejaron de hablarme y quedé como el peor hombre, al tiempo paso ya todo el disgusto pero ella sigue allá metida todos los días. Yo comprendo que trabajo todo el día y es cuando ella se va para donde ellos, pero siempre hay una excusa para irse para allá todos los días, y cuando vamos donde mis padres o dónde mi mamá, solo podemos el fin de semana y solo unas horas, si vamos todos los fines de semana de una vez dice que la estoy descuidando y que sigo siendo el peor esposo y que descuido la relación, la verdad estoy en un punto que ya mantengo desanimado en la relación, con mal genio, me da pereza llegar a la casa porque muchas veces no está, y ya con la niña de por medio, es predecible que en una separación me demandaría para llevarse la niña e irse con todos los gastos pagos dónde los papás, la verdad no sé que más hacer para poder solucionar, alguno tiene algún consejo para poder poner en práctica.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lamento mucho que estés atravesando esta situación tan complicada. Entiendo que es frustrante cuando los esfuerzos por comunicarte y llegar a acuerdos no parecen dar resultado. Este tipo de conflictos puede desgastar mucho una relación, especialmente cuando sientes que no estás siendo escuchado ni valorado.
Una de las claves para poder mejorar la situación es seguir reforzando la comunicación. Es fundamental que sigas expresando tus sentimientos y necesidades, pero tal vez de una manera que no se perciba como crítica o acusatoria, sino como una forma de compartir tu deseo de mejorar la relación. A veces, hablar en términos de "yo me siento..." en lugar de "tú haces..." puede ayudar a suavizar la conversación y a evitar que la otra persona se sienta atacada.
Además, aunque ya has intentado hablar con los pastores, quizás sea útil buscar la ayuda de un terapeuta de pareja. A veces, tener una guía externa, neutral y profesional, puede ofrecer un espacio seguro para hablar sobre los problemas de la relación y encontrar soluciones que ambos puedan aceptar. Un terapeuta de pareja podría ayudarte a ambos a ver las cosas desde una perspectiva más objetiva y a reducir la defensividad.
También es importante que pongas límites saludables. El hecho de que tu esposa pase tanto tiempo con sus padres puede estar afectando la relación, y si eso te genera malestar, es necesario que lo comuniques de manera firme pero respetuosa. Establecer límites sobre el tiempo que ambos dedican a sus familias o sobre cómo organizar el tiempo para ustedes como pareja y como familia podría ser un paso importante para encontrar el equilibrio que necesitas. Los límites no significan ser rígido o controlador, sino cuidar el bienestar de ambos en la relación y proteger los momentos de conexión en pareja.
Por último, es fundamental que tú también te cuides emocionalmente. Si te sientes desanimado, agotado o frustrado, buscar apoyo fuera de la relación, como hablar con un amigo cercano o con un terapeuta individual, puede ser muy útil para mantener tu bienestar mental y emocional. Tener claridad sobre lo que estás dispuesto a aceptar y lo que no, te ayudará a tomar decisiones que no solo beneficien a la relación, sino también a ti mismo.
Si la situación sigue sin mejorar, también es importante que reflexiones sobre lo que realmente quieres a largo plazo. Las decisiones que tomes hoy influirán en tu felicidad y bienestar futuros, y no está mal priorizar lo que sientas que es lo mejor para ti y para tu hija.
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Hace una semana mi ex pareja me dejó. Yo llevaba unos meses con un cuadro depresivo y estaba convivi
Hace una semana mi ex pareja me dejó. Yo llevaba unos meses con un cuadro depresivo y estaba conviviendo con él. Su madre está atravesando una enfermedad y con los días el me comentó que se sentía apático en general. Le pregunte si tenia algún problema conmigo y me decía que no. Yo estuve a su lado para ayudarle en todo lo que podía, pero no se dejaba ayudar. Me dijo que quería acabar con la relación y que ahora mismo quería estar 100 % solo y que no necesitaba la relación, cuando días antes me comentaba que nuestra relación en cierta manera lo podría mantener a flote. Llevaba unos días sin hablarme y sinceramente no sé qué hacer para ayudarle aunque el me haya apartado de su vida en uno de los momentos más difíciles para él. Estoy destrozada.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lamento mucho que estés pasando por esta situación tan dolorosa. Las rupturas, especialmente cuando coinciden con momentos de dificultad emocional o personal, pueden ser muy complejas y desgarradoras.
Parece que tu ex pareja estaba atravesando un momento difícil con la enfermedad de su madre y lidiando con su propia apatía. A veces, cuando alguien se enfrenta a este tipo de situaciones, puede sentirse incapaz de recibir ayuda o incluso puede apartar a las personas cercanas, aunque en el fondo, el apoyo es necesario. El hecho de que te dijera que quería estar solo indica que, en ese momento, necesitaba espacio para lidiar con sus propios pensamientos y emociones, aunque eso no significa que no valore lo que hiciste por él.
En cuanto a ti, es completamente válido que te sientas destrozada. La relación que compartían es importante para ti y la ruptura en estas circunstancias puede sentirse especialmente dolorosa, sobre todo si aún sientes un impulso de ayudarle. Sin embargo, es esencial que también te cuides a ti misma en este proceso. Ahora que él ha decidido tomar distancia, el mejor apoyo que puedes brindarle es respetar su deseo de estar solo, aunque eso también implica que tú necesitas empezar a enfocarte en tu propio bienestar.
Te sugiero que te des tiempo para procesar tus emociones. Hablar con alguien cercano o un terapeuta podría ayudarte a explorar lo que sientes, y al mismo tiempo, a encontrar maneras de sanar. A veces, dejar ir a alguien en su proceso personal es un acto de amor propio y de respeto por su espacio, aunque duela profundamente.
Es comprensible que aún quieras ayudarlo, pero en este momento, la mejor forma de apoyo para él puede ser precisamente permitiéndole vivir su proceso a su manera, aunque eso signifique que él te haya apartado de su vida por un tiempo. A medida que avances en tu propio proceso de sanación, es posible que con el tiempo, las circunstancias cambien, pero ahora es clave priorizar tu recuperación y bienestar.
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Buenas, llevo un tiempo planteándome qué debería hacer frente a las autolesiones. Tengo 18 años y me
Buenas, llevo un tiempo planteándome qué debería hacer frente a las autolesiones. Tengo 18 años y me autolesioné por primera vez a los 13 años.
Ya son 5 años que aún me autolesioné y sigo con ello, algún año deje de hacerlo y pensé que ya estaba bien pero al siguiente se repetía.
Este año lo he vuelto a hacer pero en menor medida y no estoy segura de si necesito actuar de alguna forma.
Realmente algún día termina todo esto? Hay personas que se dejan de autolesionar?
No dejo de pensar en hacerme daño todos los días pero se siente patético porque no lo hago al final y siento que me estoy ahogando en un vaso de agua.
La misma mierda con pensar en la muerte, casi todos los días lo pienso desde hace años pero nunca me he atrevido realmente a hacerlo porque me da miedo.
El caso es que simplemente no veo que YO tenga razones para sentirme así porque tengo todo lo que cualquiera quisiera tener y me da rabia que no pueda sentirme bien simplemente.
Hay gente que conozco, incluso una amiga que sí ha sufrido mucho en su vida y va a un psicólogo.
Ella es muy amable conmigo y me cae bien pero tengo que admitir que me da celos saber que ella sufre porque a ella si que la internaron en un hospital y tiene psicólogo y siento que ella es mucho mejor que yo por eso.
Odio tener que verlo todo como si fuera una competición, no quiero. No quiero empezar a odiarla y alejarme de ella por esta tontería.
Pero me siento juzgada cuando estoy con ella porque cada vez que estoy mal y ella está allí, siento que mis problemas no tienen nada que ver con los de otros y para colmo mi vida es perfecta.
Escribí mi primera carta de suicidio cuando tenía creo que 15 años, mis padres la descubrieron y trataron de confrontarme sobre ella cuando volví de la escuela.
Mi padre se decepcionó y en minutos ya estaba viendo la tele, mi madre me dijo que no me hacía falta un psicólogo y que ojalá no hubiera nacido.
Mi madre me gritó mucho hasta que la convencí de que esa carta de suicidio era solo una historia que me inventaba porque me gusta escribir historias.
Creo que saber que mi padre trató de suicidarse también me afectó en cierto punto, y también me da celos que él si que pueda tener un psiquiatra pero yo no tenga permitido un psicólogo según mi madre.
Trate de refugiarme en el alcohol unas cuantas veces, pero la paz solo era algo pasajero y cuando volvía en mí, me sentía peor aún.
Aún tengo deseos de emborracharme tan solo por poder tener algo divertido en mi vida.
Es normal desear que me pase algo lo suficientemente grave para que a la gente le importe de verdad? Se que la aprobación de la gente no debería de importarme pero no se...
Hace un año o dos mi padre estuvo al borde de la muerte internado en el hospital, podia morir en cualquier momento y durante esas dos semanas no sentí nada. Me siento mal pero a la vez me siento rara porque mi padre me importa pero cuando estuvo al borde de la muerte no pude conseguir sentir nada de pena por él o la situación. ¿Es normal no poder sentir cariño por mi propia familia o los demas?
También tengo otra situación con un primo mío, el actualmente ni estudia ni trabaja y es introvertido así que no tiene casi amigos.
Soy su amiga desde hace años y hemos compartido muchas experiencias (como por ejemplo cortarnos juntos o emborracharse). El problema es que él es demasiado cariñoso y no me gusta nada eso, no soporto que alguien me trate así y se lo he explicado y ha parado.
Pero aún así me siento mala persona porque no puedo sentir cariño por esta gente que me rodea y me quiere y siento que no los merezco.
Siempre me tratan de menos por ser una chica, por ser bajita. Estoy cansada de lo típico de "que mona" o que mis enfados los tengan que relacionar con que soy mujer. Honestamente esos comentarios me han hecho mucho daño y han sido dichos por mi familia incluso. No confío en nadie.
Estas son muchas situaciones y preguntas que no creo que nadie responda al completo pero creo que necesitaba desahogarme anónimamente.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir todo esto. Se nota que hay muchas emociones mezcladas y situaciones complejas en lo que cuentas. Desde una perspectiva constructivista, lo más importante es tratar de entender cómo has construido tu forma de ver el mundo, tus emociones y tus relaciones a partir de tus experiencias. No hay algo "normal" o "anormal" en lo que sientes, sino una historia detrás de por qué experimentas las cosas de esta manera.
El hecho de querer emborracharte para sentir algo de diversión o escape habla de una necesidad de cambio en tu vida. No es que el alcohol en sí sea lo que deseas, sino la sensación de alivio o distracción que te da. ¿Hay otras formas en las que puedas encontrar emoción o novedad sin que te hagan sentir peor después? Puede ser explorar nuevos espacios, conectar con personas distintas, encontrar actividades que te saquen de la rutina. Es válido buscar algo que haga la vida más interesante, pero quizás el desafío está en encontrar formas más sostenibles y que te hagan sentir bien contigo misma.
Este pensamiento de que necesitas que pase algo grave para que la gente se preocupe por ti puede estar ligado a la sensación de que los demás no te ven o no te valoran como quisieras. Tal vez sientes que si algo drástico ocurriera, recibirías la atención y validación que ahora parecen ausentes. Es un sentimiento muy duro, pero en lugar de quedarte en la idea de que solo así importarías, quizás podrías preguntarte: ¿hay maneras en las que yo pueda hacerme sentir importante sin depender de cómo reaccionan los demás? Construir un sentido de valía propio no es fácil, pero es posible, y puede empezar con reconocer que tu existencia ya es significativa, aunque ahora no lo parezca.
Lo que mencionas sobre no sentir nada cuando tu padre estuvo al borde de la muerte no significa necesariamente que no te importe. A veces, cuando una situación es demasiado grande emocionalmente, nuestro cerebro se protege bloqueando los sentimientos. Otras veces, si en la relación con un familiar ha habido distancia emocional o falta de conexión en el día a día, es difícil que de pronto surjan sentimientos intensos en momentos críticos. No te hace mala persona, solo muestra que hay algo en esa relación que ha influido en cómo procesas tus emociones. Y si en otros momentos sí sientes que te importa, entonces es posible que el afecto esté ahí, solo que se manifieste de maneras distintas a lo que se esperaría "normalmente".
Sobre tu primo, parece que han compartido experiencias difíciles juntos, lo que crea un lazo, pero eso no significa que tengas que aceptar formas de cariño que no te hacen sentir cómoda. No eres mala persona por no responder al afecto de la misma manera. Cada quien tiene su forma de relacionarse, y si para ti el contacto físico o la cercanía emocional intensa no son cómodos, es válido. Lo importante es que lo comunicaste y él lo respetó. A veces sentimos culpa porque creemos que deberíamos sentir de cierta forma, pero las emociones no funcionan así. No se eligen ni se fuerzan.
Que te traten con condescendencia por ser mujer o por tu estatura es injusto y agotador. No es raro que eso genere desconfianza en los demás, porque son pequeñas señales de que no te ven realmente como eres, sino desde un estereotipo. Tu rabia y tu cansancio son legítimos. No confiar en nadie puede ser un mecanismo de defensa, pero también puede volverse un obstáculo si te impide encontrar espacios donde sí puedas sentirte valorada. Tal vez no es que no confíes en nadie en absoluto, sino que aún no has encontrado a las personas adecuadas.
Todo lo que expresaste tiene sentido dentro de tu historia y tus experiencias. No eres una persona defectuosa ni insensible. Tus emociones están ahí, solo que están filtradas por vivencias que han influido en la manera en la que las experimentas. No necesitas obligarte a sentir de cierta forma para validarte a ti misma. Quizás el camino no es intentar cambiar cómo sientes, sino entender por qué lo sientes así y desde ahí encontrar nuevas formas de relacionarte contigo misma y con los demás.
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He leido un hilo sobre el tema de la vegiga timida y todos ofereceis terapia cognitivo conductal y p
He leido un hilo sobre el tema de la vegiga timida y todos ofereceis terapia cognitivo conductal y parece es es la terapia de moda todos ofreceis vuesta consulta pues para que lo sepais yo llevo 30 años con ese problema y ninguno de vosotros me lo ha podido solucionar estarias dispuestos a devolver ha alguien que siga vuestro consejo de consultar a un psicologo si no es capaz de solucionarle el problema devolverle todo el dinero que ha invertido en el tratamiento si no ha funcioanado?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo tu frustración. Lidiar con la vejiga tímida (paruresis) durante tantos años sin encontrar una solución efectiva debe ser muy desgastante. Es cierto que la terapia cognitivo-conductual (TCC) suele recomendarse porque tiene respaldo científico en muchos trastornos de ansiedad, incluida la paruresis. Sin embargo, cada persona es diferente, y lo que funciona para unos no siempre funciona para otros.
Sobre tu pregunta de reembolsar el dinero si el tratamiento no funciona, en psicología (como en medicina u otras áreas de la salud) no se puede garantizar un resultado específico, porque el éxito de la terapia depende de muchos factores: la técnica utilizada, la relación con el terapeuta, la constancia en el proceso y la manera en que cada persona responde al tratamiento. Dicho esto, hay enfoques distintos que podrías explorar si la TCC no ha sido efectiva para ti, como la terapia de aceptación y compromiso (ACT), el EMDR o enfoques más centrados en lo emocional y en la raíz del problema.
Si sientes que has probado muchas cosas sin éxito, ¿te gustaría contarme qué estrategias has intentado y qué dificultades encontraste en ellas? Tal vez podamos reflexionar juntos sobre opciones que aún no has explorado.
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Llevo 17 años con mi pareja, 14 casados. Desde el el principio no fue una relación sana por ninguna
Llevo 17 años con mi pareja, 14 casados. Desde el el principio no fue una relación sana por ninguna de las dos partes; había discusiones por nimiedades, por celos... Después los conflictos derivaban sólo de él: baja tolerancia a la frustración, negatividad, rebatir todo sin argumentos, llevar la contraria por norma, reproches contínuos, control y posesividad hacia mí, desconexión emocional intermitente...Agotador y muy traumático.
Una dinámica muy dañina en los primeros años compensábamos porque estábamos enamorados, más bien apasionados, porque ahora veo con perspectiva que aquello no era amor. Y me causa una gran impotencia y dolor haberlo soportado y no ser consciente de que "ahí no era"
Quise acabar con la relación 2 veces, la primera me enteré que estaba embarazada y volvimos. La segunda, me convenció y creí que podía arreglarse. No fue así.
Estos años he aguantado por mi hijo, dependencia económica, y por cobardía, la verdad, porque este sería mi segundo divorcio y sería otro fracaso y enfrentarme de nuevo a habladurías.
Además estoy somatizando muchísimo la ansiedad, la tristeza y el dolor. Estoy perdiendo mi alegría característica y la ilusión por vivir.
Otra batalla que libro es con mi maltrecha autoestima, y me produce rabia hacia mi misma que esta es la causa de haber soportado que me traten mal, dinámica de maltrato psicológico, con insultos e invalidación.
Esto se debe a mi infancia con una madre que también me trató así, además de no darme ningún tipo de afecto ni apoyo. No me perdono no haber visto antes que aquí radica el origen del problema. Tampoco la perdono a ella.
En la actualidad creo que estoy preparada para divorciarme, ya no queda nada en la relación a lo que aferrarse, y la incompatibilidad tanto de caracteres, aficiones, inquietudes, estilo de vida se ha agudizado. Pero no encuentro el momento adecuado, no sé cómo gestionarlo, y siempre queda la duda: ¿estaré haciendo lo correcto? Algunas amigas me dicen: haz como que no te importa su conducta y él cambiará, intenta arreglarlo por tu hijo. Según ellas, mi marido es excelente. Claro, es muy atento con ellas ( se deshace) todo lo contrario que conmigo.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Desde una perspectiva constructivista, cada una de las decisiones que tomamos en la vida está influida por la historia que hemos construido sobre nosotros mismos, sobre nuestras relaciones y sobre lo que creemos merecer. La situación que describes no es simplemente un problema presente, sino el resultado de dinámicas que se han ido configurando desde la infancia y que han dado forma a tus relaciones adultas.
Es comprensible que sientas frustración y dolor al darte cuenta de que la forma en que tu madre te trató ha influido en la manera en que has permitido ciertos patrones en tu relación de pareja. Sin embargo, en lugar de enfocarte en no haberte dado cuenta antes, podrías preguntarte: ¿Qué hago ahora con este conocimiento? No se trata de castigarte por no haberlo visto antes, sino de reconocer que ahora tienes una mayor claridad y, con ella, la posibilidad de tomar decisiones más alineadas con tu bienestar.
El resentimiento hacia tu madre es también un reflejo del daño que has experimentado. No es necesario forzarte a perdonarla si no es algo que sientes, pero sí podrías explorar qué hacer con ese dolor para que no siga afectando tu presente. A veces, el perdón no es una absolución para la otra persona, sino una forma de liberarnos del peso que nos sigue atando a esa herida.
Respecto a tu relación de pareja, tu sensación de incompatibilidad y la falta de vínculo afectivo parecen ser señales claras de que el vínculo ha llegado a un punto en el que ya no te aporta bienestar. La duda sobre si estás haciendo lo correcto es natural, porque cualquier cambio importante genera incertidumbre, y muchas veces nos aferramos a la esperanza de que algo mejore o a la validación externa para confirmar nuestra decisión. Sin embargo, en este caso, la pregunta clave no es si estás tomando la decisión "correcta", sino si estás tomando la decisión que mejor respeta tu bienestar y tu autenticidad.
El consejo de tus amigas refleja una visión externa y, posiblemente, idealizada de tu pareja, basada en cómo él se muestra con ellas. Sin embargo, la verdadera medida de una relación no está en cómo alguien actúa con los demás, sino en cómo se comporta en la intimidad del vínculo. Fingir que no te importa su conducta con la esperanza de que cambie no solo es injusto contigo misma, sino que también refuerza un modelo de relación en el que tus necesidades emocionales quedan en segundo plano.
El argumento de "arreglarlo por tu hijo" es uno de los más difíciles, porque involucra un sentido de responsabilidad y sacrificio. Sin embargo, los niños aprenden sobre las relaciones a partir de lo que observan en casa. Si crecen en un ambiente donde ven a su madre ser tratada con indiferencia o desvalorización, pueden interiorizar que esto es parte de las relaciones afectivas. A veces, la mejor manera de cuidar a un hijo es demostrarle que el amor propio y el respeto son innegociables.
El momento adecuado para un divorcio rara vez es claro o perfecto, pero quizás la pregunta que podrías hacerte es: ¿Qué me impide hacerlo ahora? ¿Es el miedo a la reacción de los demás? ¿Es la duda sobre cómo gestionar el proceso? Identificar estas barreras te ayudará a abordarlas de manera más concreta y a construir un camino que te permita tomar esta decisión desde un lugar de claridad y no desde la parálisis.
No estás sola en este proceso, y cualquier decisión que tomes debe estar alineada con lo que realmente deseas construir para tu vida futura. La incertidumbre es natural, pero la insatisfacción constante también es una señal de que algo necesita cambiar.
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Fui diagnósticada con toc homosexual hace un tiempo también tengo baja autoestima cada que me veo la
Fui diagnósticada con toc homosexual hace un tiempo también tengo baja autoestima cada que me veo la espejo me veo de manera diferente, también cuando tengo discusiones muy fuertes siento tanta ira que me lastimó y termino arrancadome las uñas el cabello o me provoco moretones o lástimado a los demás y cuando me siento mal tengo lo primero que pienso es en quitarme la vida ideas que en algunas ocasiones he llevado acabo no sé si esto tenga que ver con eso o tengo que cambiar de psicólogo
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Desde una perspectiva constructivista, todo lo que experimentas tiene un sentido dentro de tu historia personal y en la forma en que has aprendido a interpretar el mundo y a relacionarte contigo misma. No se trata simplemente de un diagnóstico o de "tener" un trastorno, sino de entender cómo has construido esas respuestas emocionales y cómo puedes transformarlas de una manera que te ayude a sentirte más en control y con mayor bienestar.
El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) con contenido homosexual es una manifestación de una lucha interna con la incertidumbre y el miedo a perder el control sobre quién eres. La baja autoestima que describes y la percepción cambiante de tu imagen en el espejo pueden estar vinculadas a cómo te ves a ti misma en función de tus emociones y pensamientos en cada momento. Es como si tu autoconcepto estuviera en constante negociación, dependiendo de lo que estás sintiendo y pensando en ese instante.
Las respuestas impulsivas de autolesión y agresión hacia los demás en momentos de ira intensa pueden ser entendidas como intentos de lidiar con un malestar que, en el fondo, quizás no sepas cómo expresar de otra manera. Es probable que estos comportamientos hayan surgido como formas de canalizar emociones difíciles, aunque a largo plazo terminan generando más sufrimiento. En este sentido, no es tanto una cuestión de si esto "tiene que ver" con tu diagnóstico, sino de entender qué función cumplen estos pensamientos y conductas en tu vida y cómo puedes construir nuevas formas de gestionar el malestar.
Las ideas suicidas que mencionas, especialmente aquellas que has intentado llevar a cabo, son una señal de que el sufrimiento que estás atravesando es profundo y merece ser acompañado con cuidado y sin juicio. No estás sola en esto, y hay formas de aprender a transformar ese dolor en algo que puedas manejar sin hacerte daño.
Respecto a tu psicólogo/a, un cambio no siempre es necesario, pero sí es importante que sientas que el espacio terapéutico te ayuda a construir nuevas formas de comprenderte y de gestionar lo que te sucede. Si sientes que no estás avanzando o que no se están abordando estos aspectos de una manera que te ayude a generar cambios reales, hablarlo con tu terapeuta o considerar otro enfoque podría ser una opción válida.
Desde un enfoque constructivista, el objetivo no es eliminar tus síntomas como si fueran errores, sino comprenderlos, darles un significado dentro de tu historia y aprender a construir nuevas formas de afrontamiento que te permitan vivir con mayor estabilidad y bienestar.
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Tengo fobia a las mañanas a la rutina ..llevo años siendo ama de casa pero siento que me he cansado
Tengo fobia a las mañanas a la rutina ..llevo años siendo ama de casa pero siento que me he cansado de lo mismo tengo muchos temblores miedo
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes puede estar relacionado con una sensación de desgaste emocional y una posible ansiedad anticipatoria. La rutina, cuando se vuelve monótona y sin espacio para el crecimiento personal, puede generar una sensación de atrapamiento que, con el tiempo, se convierte en malestar físico y emocional.
Desde una perspectiva constructivista, tu experiencia no es solo una "fobia a las mañanas" sino un reflejo de cómo interpretas y sientes tu día a día. Puede que, después de años en el mismo rol, hayas llegado a un punto donde tu identidad y necesidades han cambiado, pero la rutina sigue siendo la misma. En ese caso, tu cuerpo está manifestando lo que tu mente ya sabe: necesitas un cambio.
Los temblores y el miedo pueden ser respuestas automáticas a la sensación de falta de control o de que cada día es una repetición sin sentido. En lugar de enfocarte en evitar las mañanas o la rutina, podrías explorar qué pequeñas modificaciones puedes hacer para introducir algo nuevo en tu día. No tiene que ser un cambio drástico, pero sí algo que te devuelva la sensación de elección y propósito: aprender algo nuevo, salir a un lugar diferente, establecer un proyecto propio, etc.
También sería útil explorar de dónde viene esta sensación de angustia. ¿Siempre te ha pasado o es algo reciente? ¿Hay algo en tu entorno que te haga sentir atrapada? Entender la raíz de esta fobia te ayudará a darle un significado y, desde ahí, empezar a construir una forma distinta de afrontar las mañanas.
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Que hago si mi pareja no quiere que me haga cargo de mi sobrina de un año, sus padres están anexados
Que hago si mi pareja no quiere que me haga cargo de mi sobrina de un año, sus padres están anexados en un centro de rehabilitación, yo crecí sin padres y siento empatia por la niña, sin embargo yo trabajo todo el día y mi pareja cuida a mi sobrina, hoy me dijo que no quiere hacerse responsable, pero no quiero dejar a mi sobrina a la deriva, pues los niños son inocentes de las decisiones de los padres, he pensado dejar a mi pareja, se que cuando los padres de mis sobrina salgan me pedirán a la niña,y yo técnicamente me quedaré sola
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo es una situación compleja que toca fibras muy profundas en tu historia personal. No es solo una decisión sobre el cuidado de tu sobrina, sino sobre tus valores, tus emociones y la dinámica con tu pareja.
Por un lado, es comprensible que sientas una conexión especial con tu sobrina, porque en ella puedes ver algo de tu propia historia. Tú creciste sin padres y sabes lo que significa esa ausencia. Desde esa experiencia, no quieres que ella pase por lo mismo, y eso es un acto de empatía y responsabilidad muy valioso.
Por otro lado, tu pareja no comparte esa decisión y siente que el peso del cuidado recae sobre él. Para él, no es solo una cuestión de generosidad o moral, sino de su propia capacidad y disposición para asumir ese rol. No es necesariamente una cuestión de quién tiene razón, sino de que hay dos visiones distintas sobre lo que implica esta situación.
La pregunta clave aquí es: ¿qué es lo que realmente quieres construir a largo plazo? Sabes que, en algún momento, los padres de la niña volverán y pedirán hacerse cargo. Esto significa que la situación es temporal, pero también que el vínculo que has construido con ella tiene un impacto real, tanto para ella como para ti.
Si decides priorizar el bienestar de tu sobrina, es posible que esto te lleve a un conflicto con tu pareja. ¿Es un conflicto que puedes negociar con él, o es una diferencia irreconciliable? Si sientes que esta diferencia afecta la base de la relación, la decisión de separarte tiene sentido dentro de tu escala de valores. Pero si hay espacio para el diálogo, podrías explorar otras opciones, como buscar apoyo externo para el cuidado de la niña y redistribuir la carga de responsabilidades.
En cualquier caso, es importante que, más allá del miedo a quedarte sola, tomes una decisión que sea coherente con lo que consideras justo y significativo para ti. Lo que hagas en esta situación no solo define el futuro de la niña en este momento, sino también el tipo de persona que eliges ser en un momento de dificultad.
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Estoy saliendo con una persona y todo da a entender que vamos para una relación más seria y formal,
Estoy saliendo con una persona y todo da a entender que vamos para una relación más seria y formal, yo en verdad la quiero mucho y no me veo con otra persona más que con ella. El problema es que hace poco tuve una ingesta de alcohol en exceso y me entero al día siguiente que me besé con una amiga, sin yo tener recuerdo alguno de la situación. Estoy con mucha angustia porque no se realmente que debo hacer, si contarle lo que pasó o no. Yo en verdad quiero seguir con ella pero tengo mucho miedo de que, en el caso de contarle, no quiera seguir adelante con lo que llevamos
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que pasó te genera angustia porque entra en conflicto con lo que realmente quieres: construir algo serio con esta persona. La culpa que sientes indica que valoras la relación y que no fue algo intencional, sino consecuencia de la desinhibición por el alcohol. Sin embargo, también es importante reflexionar sobre qué significado tiene este evento para ti y qué aprendizaje puedes extraer de él.
Desde una perspectiva constructivista, más allá de la acción en sí, lo relevante es cómo manejas la situación y qué tipo de relación quieres construir. Si tu objetivo es una relación basada en la confianza y la transparencia, ocultarlo podría generar una barrera entre ustedes. Contárselo implica asumir la posibilidad de que se moleste o se sienta herida, pero también demuestra que eres una persona que se hace responsable de sus actos y de sus valores.
El miedo a perderla es válido, pero también es importante preguntarte: ¿quiero estar en una relación en la que debo ocultar algo importante por temor a la reacción de la otra persona? Si decides contarlo, es clave que lo hagas desde la honestidad y mostrando tu compromiso real de que esto no volverá a ocurrir. También puede ser útil reflexionar sobre tu relación con el alcohol, ya que perder el control hasta el punto de no recordar lo que hiciste puede ser un riesgo para ti y para la relación.
Si decides no contarlo, pregúntate si es por el bienestar de la relación o por miedo a afrontar las consecuencias. No hay una única respuesta correcta, pero lo importante es que tomes una decisión que refleje los valores con los que quieres construir tu vínculo.
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Hola, querría hacerme una idea de qué puedo padecer, (no pido un diagnóstico serio). Desde pequeñ
Hola, querría hacerme una idea de qué puedo padecer, (no pido un diagnóstico serio).
Desde pequeño, casi desde los 2 años, he tenido una gran carencia de lo que algunos consideran “empatía u emociones”, personalmente no me preocupa.
Además soy una persona un tanto rebelde, básicamente estando en contra de las normas cuasi por naturaleza. Tengo una actitud en su mayoría, una falsa amabilidad y una gran capacidad de comunicar “chistes o en su defecto insultos”, pero he de aclarar que me desagrada socializar si no es con un fin.
Además me comunican algunas personas alrededor que siempre me salgo con la mía, o no asumo las consecuencias, por mi alta habilidad de desviar problemas.
Yo odio la rutina y me gustan las experiencias de alto riesgo mental, como estar bajo presión o vivir “chutes de adrenalina”.
(Estoy siendo lo más imparcial posible, extrayendo datos de lo que opina la gente de mi).
Gracias.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes sugiere rasgos de personalidad que podrían estar relacionados con una alta necesidad de estimulación, una actitud desafiante ante las normas y una baja sensibilidad emocional o empatía hacia los demás. También mencionas que disfrutas de la adrenalina y situaciones de alta presión, lo que podría estar vinculado a una búsqueda de emociones intensas.
Desde una perspectiva psicológica, algunas de estas características pueden asociarse con rasgos de personalidad dentro del espectro de la impulsividad, la búsqueda de sensaciones o incluso ciertos patrones de conducta oposicionista. También puede haber un componente de desapego emocional o de uso estratégico de la comunicación para lograr ciertos fines.
Dicho esto, la clave no es poner una etiqueta, sino preguntarte cómo estas características impactan en tu vida. ¿Te generan problemas en relaciones personales o laborales? ¿Te sientes satisfecho con la forma en que te desenvuelves en el mundo, o hay aspectos que te gustaría cambiar? Si sientes curiosidad por explorar más sobre ti mismo, un proceso terapéutico podría ayudarte a entender mejor estos rasgos sin necesariamente encasillarte en un diagnóstico.
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Tengo una relación desde hace más de 3 años. Mi pareja es adicto a la pornografia y consume mucho a
Tengo una relación desde hace más de 3 años. Mi pareja es adicto a la pornografia y consume mucho a chicas agraciadas, cuando me di cuenta le hice saber que eso a mí me incomodaba, me prometió cambiar y lo sigue haciendo.
Lo ve en la play, en la computadora, en su teléfono, en todas las redes sociales, lo ve en fechas importantes, se mete a grupos, y solo se arrepiente cuando yo me doy cuenta.
Intentamos que él haga terapia y no funcionó, porque me confesó que nunca le dijo a la especialista este problema.
Aveces pienso que el problema soy yo por “agrandar” la situación, que la mayoría de los hombres consumen esto, y que simplemente me debo adaptar. Pero esto genera un problema muy grande a mi autoestima.
Muchas veces eh querido dejarlo pero yo lo amo, él es una buena persona, nuestro único problema es este.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Desde una perspectiva constructivista y basada en la teoría del apego, lo que estás viviendo no es solo un problema de consumo de pornografía por parte de tu pareja, sino una dinámica relacional que afecta tu autoestima, tu seguridad emocional y la confianza en la relación.
El consumo excesivo de pornografía, especialmente cuando se vuelve compulsivo y se mantiene a pesar de haber hablado sobre el daño que genera en la relación, puede estar vinculado con dificultades en la regulación emocional, patrones de evitación y una desconexión en la intimidad real. Que tu pareja haya accedido a hacer terapia pero no haya sido honesto con la especialista también sugiere que puede haber una resistencia al cambio, no porque no te valore, sino porque no ha asumido la dimensión del problema desde su propia perspectiva.
Desde la teoría del apego, este tipo de situaciones pueden activar inseguridades profundas, especialmente si en tu historia personal han existido experiencias de rechazo, abandono o comparación con otros. Si has desarrollado un apego ansioso, es posible que su conducta refuerce una sensación de no ser suficiente o de que debes "luchar" por su amor y atención. La duda sobre si estás exagerando es un reflejo de cómo has aprendido a validar (o invalidar) tus emociones en función de lo que los demás consideran "normal". Pero aquí lo importante no es si la mayoría de los hombres consumen pornografía, sino cómo esto impacta en tu bienestar y en la calidad de la relación.
También es importante observar si él muestra una actitud genuina de cambio. El arrepentimiento cuando lo descubres sugiere que puede haber culpa, pero sin una verdadera transformación en su comportamiento. El cambio real no ocurre solo por amor o por miedo a perderte, sino cuando él mismo reconoce el problema y decide trabajar en ello.
El amor no es solo lo que sientes por él, sino también cómo te sientes en la relación. Si el vínculo te genera dolor, inseguridad y una constante lucha interna entre lo que necesitas y lo que él hace, es válido preguntarte: ¿qué espacio tiene tu bienestar en esta relación? No se trata de adaptarte a algo que te lastima, sino de reconocer si lo que estás recibiendo es suficiente para construir un vínculo seguro y saludable.
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Llevo un tiempo que me siento sin ganas de nada, muy cansada todo el día, me cuesta coger el sueño y
Llevo un tiempo que me siento sin ganas de nada, muy cansada todo el día, me cuesta coger el sueño y cuando duermo tengo pesadillas con mi ex marido y todo lo que me hizo, no hablo con nadie a parte de mis padres y mi hijo y no siento que me apetezca hablar con nadie más, apenas salgo a la calle más que para lo justo como llevar a mi hijo al colegio o al médico, ir al supermercado o a la farmacia a recoger las medicaciones de mi hijo, tiene TEA y TDAH, me siento insegura cuando me habla un hombre, tengo palpitaciones a menudo que siento en todo el pecho, a veces me pongo a llorar y no puedo parar, me da pánico ir por según que zonas de la ciudad o coger según qué autobús por si me encuentro a mi ex marido, tengo miedo a hacer según que cosas como volver a estudiar o a hacer deporte por si se entera mi ex marido porque se pondría furioso
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo parece ser una combinación de síntomas de ansiedad, depresión y posiblemente estrés postraumático. Tus dificultades para dormir, el cansancio constante, la evitación de ciertos lugares y el miedo a que tu exmarido se entere de lo que haces sugieren que sigues sintiendo su control de alguna manera, aunque ya no esté físicamente presente.
Desde una perspectiva constructivista, el significado que le das a tu experiencia es clave. No es solo que tengas miedo de encontrarte con él, sino que tu mente y cuerpo siguen reaccionando como si él aún tuviera poder sobre ti. Esto es comprensible después de una relación en la que sufriste daño, pero ahora tu desafío es reconstruir una sensación de seguridad que no dependa de su presencia o ausencia.
El aislamiento social también es una señal importante. Puede que, después de todo lo vivido, hayas aprendido a protegerte evitando el contacto con los demás, especialmente con los hombres. Sin embargo, esto también refuerza la idea de que el mundo no es un lugar seguro. Volver a conectar con personas que te transmitan confianza (aunque sea poco a poco) podría ayudarte a salir de ese estado de retraimiento.
También es fundamental que puedas trabajar en pequeños actos de autonomía. No se trata de hacer grandes cambios de golpe, sino de recuperar la sensación de que tienes derecho a decidir sobre tu vida sin miedo a represalias. Puede ser empezar con algo tan simple como cambiar tu rutina de una forma que él no influya: leer algo nuevo, tomar una ruta diferente, hacer ejercicio en casa, lo que sea que te recuerde que tienes control sobre tu presente.
Si este malestar persiste, considerar apoyo terapéutico especializado en trauma sería un paso importante. No porque estés "rota" o "débil", sino porque mereces vivir sin el peso de su sombra en cada paso que das.
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Hola, llevo 8 meses pasandolo fatal. El chico que estaba enamorado de mi hace 8 meses, me decia que
Hola, llevo 8 meses pasandolo fatal. El chico que estaba enamorado de mi hace 8 meses, me decia que me queria que queria intentarlo conmigo que era feliz pero luego nunca queria verme y estar conmigo y pasaba los dias en casa de su amiga, la cual le pidio de salir y el le dijo que no porque me queria a mi, pero aun asi seguia cada dia viendola a ella y a mi una vez de ves en cuando pero por whatssap siempre me decia que me queria que estaba enamorado de mi y yo no dejaba de llorar porque lo echaba de menos pero solo queria estar con la otra chica.
Pues alfinal acabó enamorandose de ella y llendose a vivir con ella al mes siguiente y dejandome a mi. Me dijo que yo era muy especial para él y que no queria perderme y que si me pasaba algo el se moria y no deja de hablarme por whatssap a cada hora pero sigue sin querer verme en persona, solo una vez de mes en mes y le digo que me presente a su novia que así podamos quedar más los 3 y pone excusas, y un dia me dijo que la novia no queria quedar con sus amigos solo estar con él pero luego un dia si que quedó con otra amiga de él. Lo que no quiere es verme a mi y no entiendo el motivo siendo yo para él su mejor amiga y persona especial como siempre me dice. Y nose que hacer llevo 8 meses o más llorando y mal porque lo echo de menos no quiere verme nunca, porque siempre esta con la novia y si queda con mas amigos lleva a su novia tambien con todos pero como a mi la novia no me quiere conocer pues nunca quiere verme él porque no quiere venir solo y dejar a la novia. Nose si me quiere solo para hablar por whatssap. Deberia borrarlo de whatssap y dejar de tener contacto con él para no sufrir más o seguir eternamente esperandole porque siempre me dice que no me preocupe que nos vamos a ver pero van pasando los meses y siempre escusas y no quedamos pero luego es super bueno siempre se ha preocupado por mi y si le pasa algo malo me lo cuenta a mi corriendo nose que hacer. Estoy sufriendo mucho porque además yo sigo enamorada de él.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo es una relación basada en la incertidumbre y la ambigüedad, lo que te mantiene en un estado constante de espera y sufrimiento. Él te busca para desahogarse, para sentirse acompañado, pero no da pasos concretos para estar contigo. Esto puede significar que, aunque te valore, no está dispuesto o no puede ofrecerte la relación que deseas.
Desde una perspectiva constructivista, lo importante aquí no es solo lo que él haga o deje de hacer, sino lo que esta situación está significando para ti. ¿Cómo te hace sentir? ¿Qué efecto tiene en tu autoestima y en tu capacidad de avanzar? ¿Realmente quieres seguir en un vínculo donde siempre estás esperando y nunca obteniendo lo que necesitas?
A veces, cuando alguien nos trata bien en ciertos momentos pero nos mantiene en una espera indefinida, podemos confundir su cercanía emocional con amor verdadero. Pero el amor también es compromiso, coherencia y presencia real en la vida del otro. Si él no está dispuesto a dar ese paso y tú sigues sufriendo por ello, priorizar tu bienestar significa tomar una decisión que te ayude a salir de este ciclo.
Borrarlo de WhatsApp y cortar el contacto puede ser difícil al principio, pero podría darte el espacio necesario para sanar, reencontrarte contigo misma y abrirte a la posibilidad de una relación donde seas elegida sin dudas ni excusas. Pregúntate: si sigues esperando, ¿qué cambia? ¿Y si dejas de esperar, qué posibilidades se abren para ti?
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Hace 3 meses empeze a comvivir con mi pareja tengo una niña de 7 años y creo q le esta afectando ya
Hace 3 meses empeze a comvivir con mi pareja tengo una niña de 7 años y creo q le esta afectando ya que en el colegio empezo a tener inconveniemtes en el aprendisaje el año pasado no era asi, es normal?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Habría que ver si puede estar relacionado o no.
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Llevo 8 meses con mi pareja y tengo muchas dudas sobre si deberia seguir con el o no. El es american
Llevo 8 meses con mi pareja y tengo muchas dudas sobre si deberia seguir con el o no. El es americano, es una relacion a distancia y cada vez que viene se queda tres semanas en mi casa ( digamos que en total estuvimos juntos 9 semanas )
Desde El primer mes ya se quiso venir a vivir conmigo y le dije que teniamos que conocernos mas. Pues bien, el no tiene su piso o casa y vive de casa en casa de amigos o muy ocasionalmente con su madre, segun el desde hace un año. Se queda en sus casas cuando se van de vacaciones, cuidandole a los perros y asi pues no paga alojamiento y les devuelve el favor. Conoce a muchisima gente y es asi como vive. En su mente, es asi como deberia funcionar la sociedad y dice que no deberiamos cobrar tanto por nuestros servicios ( el es programador, freelance y cobra la mitad de lo que podria pedir y ademas hace trabajos gratis para amigos) en si es algo bonito pero la vida real no es asi. Yo le digo que eso es un poco contradictorio porque esa gente donde el se queda, esos amigos que le dan un sofa o cama gratis, son gente con casas, buenos trabajos, buenos coches, gente muy currante. Es decir, si todos pensaramos como el, El no tendria donde dormir…
Tiene deudas que va pagando poco a poco cada mes y no le motiva trabajar un poco mas para pagarlas mas rapido.
Su vision del dinero es muy diferente a la mia y con ello su estilo de vida.
El ve el dinero como una fuente de problemas, como sucio, al igual que la gente que posee cosas y los ricos. Está en contra de la gente que usa sus casas o pisos para alquilarselas a otra gente y asi ganar dinero. No va a restaurantes, a no ser que yo se lo pida o sea necesario porque dice que es absurdo gastar en ellos pudiendo cocinar en casa. No lo considero tacaño porque en otras cosas gasta y es detallista y generoso y si sabe que algo me gusta me lo regala, pero sin gastar demasiado.
Yo tengo mi sueldo, no tengo deudas y las evito porque tuve muchas en El pasado y me costó años pagarlas, ahorro y aun asi me encanta irme a un bar a tomar un cafe o de cena y no miro lo que cuesta. Vivo bien.
Yo trabajé muy duro en mi en los ultimos años para lograr estabilidad economica y cambiar mi vision del dinero y tengo planes para El futuro que El no comparte pero dice que si es lo que quiero pues lo hará tb conmigo porque me quiere.
En realidad El resto me encanta, es honesto, cariñoso, atento y demuestra que quiere estar conmigo.
Ahora, al ser relacion a distancia la situacion nos cansa y propone venirse a vivir a mi ciudad. Eso supone buscarnos un piso juntos y pagar mucho dinero. Yo vivo en un piso muy pequeño pero super contenta y los caseros son conocidos y pago muy muy poquito, lo que me da para ahorrar y vivir bien.
El dilema: El tiene 40 años, su vision del dinero es de escasez total, no tiene ambiciones y al parecer es su estilo de vida y no parece querer cambiarlo, solo dice que sabe que si nos vamos a vivir juntos tiene que cambiar y que está dispuesto a trabajar mas. Yo no me fio y creo que si cambia eso, será para agradarme pero si no es algo que realmente lleva dentro, va a ser un cambio por un corto periodo.
El dice que tengo que arriesgarme y confiar en el pero no soy capaz.
Incluso me pregunta: Que quieres que haga para que me creas? Dice que puede trabajar mas y cobrar mas si quiere y que el dinero no sera nunca un problema porque El Como programador puede ganar muchisimo.
Al final me fio de lo que veo y no de lo que espero ver.
Mi madre vivio con un vago 30 años y lo pasó fatal. Era El hombre mas encantador que conocio en su vida, pero un caradura.
No quiero terminar sufriendo y creo que la eleccion equivocada de pareja afectara El resto de mi vida pero luego hay una parte de mi que no confia en mi juicio y creo que quizá esto no es motivo suficiente para dejarlo si el resto funciona bien. Me da miedo equivocarme, arrepentirme.
Necesito un consejito.
Muchas graciasRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que estás pasando por un momento complicado, y es totalmente normal tener dudas en una relación, especialmente cuando los valores y perspectivas de vida de ambos son tan diferentes. Lo que mencionas sobre tu pareja y su estilo de vida, especialmente en relación al dinero y el trabajo, parece ser uno de los puntos clave en el que sienten una gran diferencia. Tu preocupación de que el cambio que él menciona no sea sostenible es válida, porque si bien las palabras y promesas son importantes, lo que realmente importa es cómo las acciones se alinean con esos cambios a largo plazo.
Aquí te dejo algunas reflexiones que podrías considerar:
1. Visión del futuro y estabilidad: Aunque el amor y la conexión emocional son fundamentales, tener una visión común sobre cómo quieres vivir y cómo manejar aspectos importantes como el dinero, la estabilidad y los objetivos a largo plazo es esencial. Si tus objetivos futuros son muy distintos, como lo son en este caso, podrías sentirte atrapada entre lo que esperas y lo que tu pareja está dispuesto a cambiar.
2. Acciones vs. palabras: Has mencionado que tu pareja ha prometido cambiar ciertas cosas si deciden vivir juntos, pero también reconoces que esos cambios podrían ser temporales. Es importante observar cómo sus acciones coinciden con sus palabras a lo largo del tiempo. Cambiar hábitos profundamente arraigados no es fácil ni rápido, y si sientes que esos cambios no son auténticos, es comprensible que dudes de si podrán ser duraderos.
3. Confianza en ti misma: A veces, nuestras inseguridades pueden nublar nuestro juicio. Es natural que te cueste confiar en tu propio criterio cuando hay dudas, pero también es importante que escuches esas intuiciones y reflexiones internas. Si sientes que el estilo de vida y los valores de tu pareja no se alinean con lo que quieres para ti, esa podría ser una señal a considerar. El arrepentimiento es una sensación difícil, pero muchas veces llega cuando ignoramos nuestras preocupaciones.
4. El modelo de relación de tu madre: Es completamente comprensible que tu experiencia familiar influya en tu visión de las relaciones. Si viviste un modelo donde hubo sacrificios o sufrimiento debido a la falta de estabilidad, es natural que no quieras repetir esa historia. Reflexionar sobre lo que realmente necesitas para sentirte segura y feliz en una relación es fundamental.
Te sugiero que sigas dándole espacio a tus pensamientos y emociones. Habla con él de manera abierta sobre tus preocupaciones, sin culpar, pero explicando cómo te sientes. Si sientes que no puedes confiar en que el cambio será genuino y sostenible, eso es una señal importante. Es importante no solo que él cambie por ti, sino que ambos encuentren una manera de compatibilizar sus estilos de vida para que la relación funcione a largo plazo.
Por último, no tengas miedo de tomar decisiones que protejan tu bienestar. Es normal que sientas miedo a equivocarte, pero confiar en ti misma y en lo que sientes es un paso clave para tomar una decisión que te haga sentir tranquila con el tiempo.
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