Preguntas de pacientes (519)

  • Tengo 30 años hombre soy virgen y tengo miedo a los nervios de mi primera vez y como pueda reacciona

    Tengo 30 años hombre soy virgen y tengo miedo a los nervios de mi primera vez y como pueda reaccionar la chica entre otras cosas por el miedo al q diran

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Lo que sientes es más común de lo que imaginas: muchas personas, independientemente de la edad, sienten miedo o inseguridad ante su primera experiencia sexual. La presión social y el “qué dirán” suelen aumentar esos nervios, pero en realidad cada persona vive su momento a su ritmo, y no existe una edad “correcta” para ello.

    Ten en cuenta que:
    - No hay nada malo en ser virgen a los 30. Tu historia y tu ritmo son válidos.
    - Los nervios en la primera vez son normales. La mayoría de las personas los tienen, aunque no lo digan.
    - Lo más importante no es la “performance”, sino que exista confianza, respeto mutuo y comunicación con la otra persona.
    - Compartir con la chica cómo te sientes, en lugar de intentar ocultarlo, puede fortalecer la intimidad y la complicidad.

    Además, trabajar en tu autoestima y seguridad personal te ayudará a afrontar no solo la sexualidad, sino las relaciones en general.

    La terapia puede ser un gran apoyo: podríamos trabajar juntos la gestión de la ansiedad, el miedo al juicio de los demás y los pensamientos que hoy te bloquean, para que cuando llegue ese momento lo vivas con tranquilidad y naturalidad. Si necesitas mi ayuda estaré encantada de acompañarte en el proceso. Un abrazo.


  • Estoy en una relación donde me siento bien pero me hiere sobre manera que la persona con la que esto

    Estoy en una relación donde me siento bien pero me hiere sobre manera que la persona con la que estoy siempre que me molestó o reclamo dice que yo soy todo amargura, que soy la que busca pelea, que me gusta vivir así peleando. Yo busco es comunicarme decirle lo que me hiere. Pero no consigo que me entienda. Ciertamente mi vida ha sido muy dura, y una constante descalificación me desequilibra... Me desequilibra a tal punto de pensar que es mejor morir pues un ser humano no puede tener tantas cosas malas... De su ex matrimonio me habló maravilla incluso una vez le hice cierta acotación y me humilló diciéndome que qué había logrado yo en la vida... Nunca más me dijo eso. Pero como yo soy comunicativa con lo que siento, el considera que yo soy cambiante etc... Realmente esto no es manipulación emocional?. El considera que casarse es una tontería. Y yo siento que no soy su opción sino un descargué sexual porque me descalificaron para dar ese paso. Que obviamente ya no quiero dar

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Siento mucho que estés viviendo esto, se oye muy doloroso y agotador. Te respondo con sinceridad y concreción sobre lo que está pasando, qué riesgos hay y por qué te vendría muy bien empezar terapia ya.

    Primero: lo que describes, que cuando expresas malestar te van a descalificando (“eres amargura”, “buscas pelea”, “eres cambiante”), es una forma de invalidación emocional. Que alguien minimice, humille o menosprecie tus sentimientos cuando intentas comunicarte no es comunicación sana; es un patrón que te deja sin voz, te erosiona la autoestima y puede aumentar la angustia. Que además él idealice a su ex y te humille comparándote o menospreciando tus logros empeora aún más la dinámica. Eso no es culpa tuya por expresar lo que te hiere.

    Segundo: tus palabras sobre “pensar que es mejor morir” son una señal seria. Cuando aparecen pensamientos así, es imprescindible que busques ayuda de urgencia: contacta con los servicios de emergencia (en España, 112) o con una línea de atención en crisis si lo necesitas ahora mismo. En España existe el 024, que es una línea de atención a la conducta suicida para situaciones de crisis. No lo ignores: hablar con profesionales y con alguien de confianza puede evitar un desenlace irreversible.

    Tercero: qué puedes empezar a hacer ya (pasos prácticos y de autoprotección)
    - Si te sientes en peligro o con impulsos suicidas, pide ayuda inmediata (112 o servicio de emergencia local).
    - Reduce la exposición a situaciones que te maltratan: si las conversaciones acaban siempre en desprecio, protégete limitando esos encuentros o la intensidad de las conversaciones.
    - Documenta (aunque sea para ti) frases o episodios que te humillan: ayuda a clarificar la frecuencia y gravedad cuando decidas contarlo a un profesional.
    - Busca apoyo cercano: una persona de confianza, un familiar, o un amigo con quien compartir cómo te sientes para no cargar sola.
    - Crea un plan corto de seguridad: números a quienes llamar, actividades que te calman, lugares seguros.

    Cuarto: por qué la terapia te ayudaría (qué se trabaja)
    -Validación y contención emocional: un espacio seguro donde puedas expresar el dolor sin ser juzgada.
    - Procesar heridas pasadas que pueden amplificar la sensibilidad a las descalificaciones (vivencias duras previas).
    - Herramientas de regulación emocional (para bajar la intensidad de la angustia, la impulsividad, la ideación suicida).
    - Entrenamiento en límites y asertividad: aprender a poner límites claros y a defenderte sin entrar en el conflicto destructivo.
    - Reevaluación de la relación: con ayuda profesional podrás decidir con más claridad si permanecer, poner condiciones o salir, sin tomar decisiones desde la desesperación.
    - Trabajo de autoestima y auto-compasión, para que tu valor no dependa de lo que te diga otra persona.

    Quinto: si quieres, puedo acompañarte
    Como psicóloga general sanitaria (con enfoque cognitivo-conductual e integración de otras técnicas), puedo ofrecerte terapia individual para: contener el malestar inmediato, enseñarte herramientas para manejar la angustia y los pensamientos suicidas, fortalecer límites y autoestima, y explorar con calma la decisión sobre la relación.

    Si te interesa, podemos empezar con sesiones enfocadas en seguridad emocional y, después, trabajar en los objetivos que elijas. Si ahora mismo te sientes con riesgo, por favor prioriza pedir ayuda urgente antes de nada.

    No estás exagerando; lo que vives es serio y merece cuidado. Si quieres, dime si prefieres que te redacte un mensaje asertivo para comunicarle un límite a tu pareja (por ejemplo: pedirle distancia temporal y expresar lo que necesitas), o si prefieres que concertemos una primera sesión para empezar a trabajar juntas. Estoy aquí para acompañarte. Un abrazo muy grande. Espero que toda tu situación se mejore y poder ayudarte en todo lo que esté en mi mano.


  • Tengo una pregunta en relación al diagnóstico del TOC: Hace un tiempo, estuve yendo al psicólogo

    Tengo una pregunta en relación al diagnóstico del TOC:

    Hace un tiempo, estuve yendo al psicólogo por ansiedad, pero nunca llegué a sentir que las sesiones me funcionaran. Mi estrés lo originan dudas de ''¿y si?'' que se mantienen durante varias semanas o meses, hasta ser sustituidas por otras. Afectan a mi autopercepción, proyectos personales, relaciones familiares y de pareja. Tras conocer a dos personas que tienen TOC, me sentí identificada con sus experiencias.

    Me pregunto si debería pedir un diagnóstico o si, de padecer este trastorno, mi anterior psicólogo ya lo habría notado.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Tu duda es muy comprensible y además muy común: muchas personas que tienen pensamientos repetitivos de tipo “¿y si…?” se plantean si puede tratarse de un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o de otro problema de ansiedad.

    Lo que cuentas —dudas persistentes que se prolongan semanas o meses, que afectan a tu autopercepción, relaciones y proyectos, y que luego son sustituidas por otras— sí se parece a un patrón obsesivo. No obstante, el diagnóstico no puede establecerse solo por identificación con testimonios ajenos ni tampoco porque un psicólogo anterior no lo mencionara: a veces los síntomas no son tan claros en las primeras entrevistas, otras veces el profesional se centra más en reducir la ansiedad general sin profundizar en la etiqueta diagnóstica.

    Lo más recomendable es que pidas una nueva evaluación clínica (con un psicólogo o psiquiatra con experiencia en TOC). Un diagnóstico te permitirá:
    - diferenciar si se trata de TOC, de otro trastorno de ansiedad o de un cuadro mixto,
    - tener claridad y un plan de tratamiento específico,
    - acceder a técnicas eficaces, como la terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta (EPR), que está muy validada para el TOC.

    Aunque pueda dar miedo, pedir una valoración diagnóstica es un paso positivo, porque te dará seguridad sobre qué ocurre y cómo trabajarlo.


  • Hola. Estoy en terapia. Ella es sistémica y edmr. Yo tengo ansiedad. Depresión. Trastorno de estrés

    Hola. Estoy en terapia. Ella es sistémica y edmr. Yo tengo ansiedad. Depresión. Trastorno de estrés postraumático complejo. Entre otras cositas. Tuve abusos (diferentes tipos). Me cuesta mucho confiar. Tengo 34 años. Las relaciones humanas no son lo mío. Bueno cuestión de que me está pasando algo a nivel físico que me molesta. La sesiones son online. Nunca nos vimos. No tengo deseo extraños para con ella. Pero estoy confiando y la aprecio mucho. Me deja escribirle las veces que yo quiera. Cuando estoy en sesión muchas veces termino con erecciones. Pero no queda solo ahí. Sino cuando leo sus mensajes. Cuando pienso en ella. Repito. Es muy molesto y me siento un poco sucio. Porque no la veo nada fuera de lo profesional. Y nunca se pasó ningún límite previamente establecido. Debo tmb decir que empecé a mejorar. Y me siento en un espacio seguro. Cada vez me abro más. No puedo hablar esto en sesión porque me da vergüenza y pienso que quizás lo tome mal y me deje por esto. O cambie la relación. No se que hacer. Tmb estoy teniendo una regresión importante. Espero que pase esta consulta y me ayuden. Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Lo que cuentas es algo que le ocurre a más personas de lo que piensas, aunque suele vivirse con mucha vergüenza. Lo que estás experimentando puede entenderse dentro de lo que en psicología se llama transferencia terapéutica.

    ¿Qué significa esto?
    La transferencia ocurre cuando, dentro del proceso terapéutico, se activan emociones, pensamientos o incluso respuestas físicas hacia el/la terapeuta. No se trata necesariamente de un deseo real hacia esa persona, sino de la manera en que tu mente y tu cuerpo reaccionan ante un vínculo en el que te sientes seguro, validado y escuchado. Es común que, al abrirte emocionalmente y al sentir confianza, aparezcan reacciones que no controlas del todo, como las que mencionas.

    Por qué no es “sucio” ni raro:
    Tu reacción no quiere decir que estés cruzando límites ni que tu terapeuta haya hecho algo inapropiado. Es una manifestación involuntaria, que en realidad habla de lo mucho que estás conectando con el proceso y del valor que tiene para ti sentirte acompañado y protegido.

    Qué puedes hacer:
    Lo mejor sería poder hablar de esto en sesión, aunque ahora mismo te dé miedo o vergüenza. Los terapeutas están formados para entender la transferencia y no juzgarte por ella. De hecho, ponerlo sobre la mesa puede ser un paso terapéutico clave: permitirá explorar juntos qué significa para ti, qué emociones hay detrás y cómo gestionarlas. Es muy poco probable que tu terapeuta te rechace o deje de atenderte por esto, al contrario: puede ayudarte a comprender por qué tu cuerpo reacciona así y qué tiene que ver con tu historia personal y emocional.

    En resumen: lo que vives es parte del proceso terapéutico y no algo de lo que debas culparte. Te animo a dar el paso de comentarlo con tu psicóloga, aunque sea de manera gradual, porque hacerlo puede abrir un espacio muy valioso de trabajo personal.


  • Mi hija de 17 años se fue de casa con su novia de 21 años, que puedo hacer?

    Mi hija de 17 años se fue de casa con su novia de 21 años, que puedo hacer?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Entiendo tu preocupación, debe ser una situación muy difícil para ti como madre/padre. Tu hija tiene 17 años, lo que significa que todavía es menor de edad legalmente, aunque está muy cerca de la mayoría de edad. Te comparto algunos puntos importantes:

    1. Aspecto legal:
    Dependiendo de las leyes de tu país, el hecho de que tu hija viva fuera de casa con una persona mayor de edad puede tener implicaciones legales. Sería recomendable que te informes bien de la normativa sobre convivencia, consentimiento y protección de menores en tu lugar de residencia.

    2. Comunicación con tu hija:
    Más allá del aspecto legal, lo fundamental es mantener un canal de comunicación abierto con ella. Es probable que si siente que la quieres controlar o que rechazas su relación, se aleje aún más. Trata de expresarle con calma tu preocupación por su bienestar (salud, estudios, seguridad), más que enfocarte únicamente en la relación con su pareja.

    3. Acompañamiento emocional:
    Tu hija está en una etapa de búsqueda de autonomía, lo que puede chocar con tus miedos y expectativas. Es importante que sepa que tiene un hogar al que siempre puede volver y unos padres que la apoyan, aunque no estén de acuerdo con todas sus decisiones.

    4. Apoyo externo:
    Si la situación te supera o sientes que tu hija está en riesgo, puedes recurrir a orientación psicológica o mediación familiar. Un profesional puede ayudar a crear un espacio de diálogo y entendimiento.

    En resumen: puedes informarte de la parte legal, cuidar el vínculo con tu hija desde el respeto y la comunicación, y apoyarte en profesionales si lo necesitas. Tu papel ahora es transmitirle seguridad y amor, aunque no compartas sus decisiones.


  • No sé si esto es exactamente una pregunta, pero necesito expresarlo. No me considero una persona con

    No sé si esto es exactamente una pregunta, pero necesito expresarlo. No me considero una persona con un trastorno mental ni siento angustia, pero he vivido experiencias que me han llevado a un estilo de vida más único y fuera de lo convencional.

    Desde ese lugar, percibo la existencia de una forma distinta: muchas veces veo a la gente como distraída, anestesiada por el trabajo, el consumo o la necesidad de encajar. Y me pregunto qué sentido tiene todo eso si, al final, la muerte es lo único inevitable.

    No estoy deprimido ni me roba el sueño. Pero sí me cuestiono el valor de una sociedad que, pese a todas sus comodidades, parece más vacía que la del pasado.

    Incluso quienes poseen un título, una carrera respetada o un trabajo socialmente aceptable, parecen no notar que siguen siendo engranajes de una maquinaria que los consume. La libertad que celebran y el poder que creen tener no son más que una ilusión bien construida.

    ¿Qué sentido tiene defender un sistema que incluso quienes lo sostienen saben, en silencio, que los está devorando?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Lo que describes es un proceso de reflexión existencial, que muchas personas experimentan en distintos momentos de la vida. No necesariamente indica un trastorno mental, sino una sensibilidad particular hacia la sociedad y sus estructuras. Cuestionarse el sentido de la vida, la rutina, el consumo o las normas sociales es algo natural, especialmente cuando uno tiene un estilo de vida más consciente o alternativo.

    Algunas formas de manejar estos pensamientos y encontrar sentido pueden ser:
    1. Reflexión guiada: Llevar un diario o escribir tus ideas puede ayudarte a ordenar tus pensamientos y darles un contexto más positivo.
    2. Exploración de valores personales: Preguntarte qué es realmente importante para ti, qué te da propósito y satisfacción, y actuar en consecuencia.
    3. Actividades significativas: Dedicar tiempo a proyectos, causas o hobbies que te conecten con tu sentido de la vida y tus valores.
    4. Diálogo con personas afines: Compartir estas ideas con otros que piensen de manera similar puede aliviar la sensación de desconexión.
    5. Psicoterapia existencial o integrativa: Un profesional puede ayudarte a explorar estas inquietudes, identificar lo que realmente te mueve y encontrar estrategias para vivir con más plenitud y coherencia, sin sentirte atrapado por el sistema.
    Lo que estás experimentando puede abordarse de manera muy beneficiosa en psicoterapia, especialmente desde un enfoque integrador o existencial. En terapia, podrías:
    1. Explorar tus inquietudes profundas sobre el sentido de la vida y la sociedad, poniendo palabras y estructura a tus reflexiones para que no se queden solo en pensamientos circulares.
    2. Identificar tus valores personales y prioridades, para tomar decisiones que te acerquen a un estilo de vida coherente con lo que realmente deseas, en lugar de sentirte atrapado por lo que “deberías” seguir según las normas sociales.
    3. Gestionar la desconexión o la sensación de vacío, aprendiendo a diferenciar entre lo que te afecta de manera externa (la presión social, la rutina de otros) y lo que puedes transformar en tu propio bienestar.
    4. Encontrar sentido en tu día a día, con estrategias para generar propósito y satisfacción personal en tus actividades, relaciones y proyectos.
    La terapia no se trata de cambiar quién eres ni de obligarte a encajar, sino de acompañarte a comprender tus inquietudes, encontrar tu propio rumbo y vivir de forma más plena y consciente.

    Si quieres, puedo acompañarte en este proceso desde mi rol como psicóloga general sanitaria, integrando técnicas cognitivas, conductuales y de otros enfoques adaptadas a ti, para que puedas explorar estas cuestiones de manera segura y productiva. Un abrazo.


  • Cuando conozco alguien yo pienso en un proyecto y después de conocerlo me deseociono siempre le encu

    Cuando conozco alguien yo pienso en un proyecto y después de conocerlo me deseociono siempre le encuentro un defecto

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Lo que describes es bastante común y puede estar relacionado con patrones de expectativas poco realistas o con una forma de autoprotegerse ante posibles decepciones. Es normal que, cuando idealizamos a alguien, cualquier pequeño detalle que no encaje con esa imagen nos genere desilusión. Sin embargo, si esto te ocurre constantemente, puede interferir en tus relaciones y tu bienestar emocional.

    En terapia, podrías trabajar varios aspectos:
    - Identificar patrones de pensamiento que llevan a idealizar a las personas y luego desilusionarte, comprendiendo de dónde vienen esas expectativas.
    - Aprender a valorar a las personas de manera realista, reconociendo tanto sus virtudes como sus defectos sin que esto afecte negativamente tu percepción general.
    - Explorar la relación con tus propios criterios y autoexigencias, entendiendo si hay miedos o inseguridades que influyen en cómo te relacionas con los demás.
    - Desarrollar estrategias para establecer vínculos más saludables, basados en aceptación y comunicación abierta, evitando que la desilusión constante afecte tu vida social y afectiva.

    Si quieres, puedo acompañarte en terapia individual para trabajar sobre estos patrones y ayudarte a construir relaciones más satisfactorias y equilibradas.


  • MDR,es terapia para estados de ansiedad y depresión?

    MDR,es terapia para estados de ansiedad y depresión?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    El EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) es una terapia psicológica que inicialmente se desarrolló para tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT), pero con los años se ha visto que también es eficaz en otros problemas como ansiedad, depresión, fobias, duelos complicados, traumas emocionales o experiencias difíciles que siguen generando malestar.

    La base de esta técnica es ayudar a la persona a procesar recuerdos dolorosos o bloqueados mediante la estimulación bilateral (normalmente con movimientos oculares, sonidos o toques alternos), lo que facilita que el cerebro integre esas experiencias de una forma más saludable y deje de causar tanto sufrimiento en el presente.

    Por tanto, sí: el EMDR puede ser muy útil en estados de ansiedad y depresión, sobre todo cuando están relacionados con experiencias pasadas no resueltas. Siempre debe aplicarse con un profesional especializado en este tipo de intervención.


  • Hola, estoy empezando una relación sentimental con un chico de 28 años que esta en proceso de rehabi

    Hola, estoy empezando una relación sentimental con un chico de 28 años que esta en proceso de rehabilitación por adicción al juego (apuestas deportivas), y me gustaría saber un poco sobre su enfermedad; y como puedo ayudarle a superar esta adicción

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    La ludopatía o adicción al juego es un trastorno que afecta tanto a nivel psicológico como emocional, y no es simplemente "falta de fuerza de voluntad". La persona siente una necesidad compulsiva de apostar, incluso sabiendo que le genera problemas personales, económicos o familiares. El proceso de rehabilitación suele incluir terapia psicológica (individual y de grupo), apoyo familiar y en algunos casos tratamiento médico.

    Tu papel como pareja puede ser muy importante, pero recuerda que no eres responsable de su recuperación. Lo que sí puedes hacer es:
    - Informarte sobre la adicción, para entender qué está viviendo.
    - Escuchar y apoyar sin juzgar, animándole en sus avances y recordándole que pedir ayuda es un signo de fortaleza.
    - Evitar reforzar la conducta adictiva, por ejemplo, no prestándole dinero para apostar ni minimizando el problema.
    - Fomentar actividades alternativas que le ayuden a distraerse y a encontrar placer fuera del juego.

    También sería recomendable que él continúe en terapia, y que si en algún momento la relación se ve muy afectada, podáis acudir juntos a terapia de pareja, para aprender a comunicaros mejor y afrontar el proceso de forma conjunta.

    Si quieres, puedo acompañarte a entender más a fondo cómo manejar esta situación y qué límites sanos establecer para que no se convierta en una carga para ti. Un abrazo.


  • Desde mi adolescencia he tenido sueños frecuentes dónde me veo teniendo relaciones sexuales con mi m

    Desde mi adolescencia he tenido sueños frecuentes dónde me veo teniendo relaciones sexuales con mi madre y lo disfruto tengo ya 52 años y siempre me incomoda cuando me despierto

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Hola, gracias por compartir algo que entiendo puede resultarte muy incómodo. Es importante que sepas que tener este tipo de sueños no significa que realmente desees tener una relación sexual con tu madre ni que eso defina quién eres. Los sueños suelen ser manifestaciones del inconsciente, cargados de símbolos y metáforas, y no deben interpretarse de manera literal.

    En muchos casos, sueños de este tipo pueden estar relacionados con dinámicas emocionales del pasado, con figuras de apego, con la necesidad de afecto o con procesos internos no resueltos, más que con un deseo real. Lo relevante es cómo te hacen sentir a ti y el malestar que te generan.

    Por eso, lo más recomendable es trabajar esto en terapia individual. En un espacio seguro podrás explorar qué hay detrás de esos sueños, comprender su significado en tu historia personal y, sobre todo, liberarte de la culpa o incomodidad que te generan.

    Si lo deseas, puedo acompañarte en ese proceso como psicóloga para que puedas entender y manejar lo que te está ocurriendo con mayor tranquilidad.
    Un saludo.


  • Hola mi marido me fue infiel (según él no hubo coito)fue más otro tipo de sexo,yo estaba embarazada

    Hola mi marido me fue infiel (según él no hubo coito)fue más otro tipo de sexo,yo estaba embarazada tengo una bebé de 7meses cuando me enteré estuvimos discutiendo en fin ...el dijo no saber porqué lo hizo y bueno decidimos ir a terapia pero el problema viene ahora parecía que estaba esforzándose pero ha decidido no venir mas a terapia según él no le ayuda nada y además parece que no quiere a nuestro bebé no le noto muy así con él solo de vez en cuando si le apetece entonces si le coge le cambia pañal etc pero muy de vez en cuando y yo ya no se qué hacer yo le he dicho al psicólogo que de momento no vamos a ir porque nos vamos (me da vergüenza decirle que el no quiere ir) que puedo hacer porque nosotros estábamos bien o eso pensaba yo durante el mes de julio pero ahora el está distante y encima se enfada conmigo si le digo algo....no se si dejarle....un consejo por favorrrrr ....yo le quiero mucho pero me está cansando la situación de tener que tirar yo sola del "carro" Graciassss de antemano

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Hola, entiendo lo difícil y dolorosa que debe ser la situación que estás viviendo. Es completamente normal que te sientas cansada y desbordada, ya que no solo estás atravesando la maternidad, con todo lo que implica a nivel físico y emocional, sino que además tienes que lidiar con la desconfianza tras una infidelidad y con la falta de implicación de tu pareja.

    Cuando una persona decide dejar la terapia de pareja o no implicarse en los cuidados del bebé, está mostrando cierta falta de compromiso con el proceso de reconstrucción de la relación y con la responsabilidad familiar. Eso no significa necesariamente que no os quiera, pero sí que está evitando afrontar problemas importantes. Y esto, con el tiempo, puede pasarte factura emocional a ti, porque sientes que tiras sola del carro.

    Lo importante ahora es que pongas tu bienestar y el de tu bebé en el centro. Nadie merece sostener una relación a costa de su salud mental ni de sentirse sola dentro de una pareja. Puedes pedirle con claridad qué necesitas de él (implicación real en la crianza, compromiso en la relación y disposición a trabajar en terapia), pero también es necesario que valores si realmente está dispuesto a dártelo.

    La terapia individual puede ayudarte mucho en este momento: a aclarar tus emociones, fortalecer tu autoestima, tomar decisiones sin culpa y entender qué es lo mejor para ti y para tu bebé. No tienes por qué cargar con todo sola, y contar con un espacio profesional donde te sientas escuchada y acompañada puede ser un gran apoyo.

    Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso como psicóloga, para que no te sientas sola y encuentres el camino más adecuado para ti. Un abrazo.


  • Mi esposo guarda fotos de una amiga desde hace 7 años, el dice que solo lo hace porque le parece atr

    Mi esposo guarda fotos de una amiga desde hace 7 años, el dice que solo lo hace porque le parece atractiva pero que nunca le ha expresado su sentimiento. Le pedí que borrará el contacto de su teléfono y la eliminará de todas sus redes sociales y el se niega a hacerlo, manifestando que el no ha sido infiel. Que debo hacer? Yo considero que es una falta grave y que debe corregirla para poder avanzar en nuestra relación

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Hola, lo que cuentas es muy doloroso y es normal que te sientas herida y confundida. Aunque tu esposo diga que no ha sido infiel, el hecho de guardar fotos de otra mujer y negarse a cortar ese vínculo puede vivirse como una falta de respeto hacia ti y hacia la relación, porque genera inseguridad y rompe la confianza.

    Tienes todo el derecho a poner límites claros sobre lo que para ti es aceptable o no en una pareja. En una relación sana, ambos deberían estar dispuestos a escuchar las necesidades del otro y buscar acuerdos que den seguridad y fortalezcan el vínculo. Si él se niega a cambiar algo que para ti es importante, es lógico que sientas frustración y dolor.

    Para aclarar qué quieres hacer, te puede ayudar reflexionar sobre:
    - ¿Qué esperas de tu relación y qué no estás dispuesta a tolerar?
    - ¿Qué consecuencias tendría para ti seguir en la relación si esta situación no cambia?
    - ¿Qué necesitas de tu pareja para volver a sentir confianza?

    La terapia individual puede ayudarte a aclarar tus emociones y a decidir desde la calma y no desde la angustia. Y si ambos quisieran, la terapia de pareja sería un espacio para trabajar en la confianza, los acuerdos y el respeto mutuo.

    Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso para que te sientas más fuerte, pongas límites sanos y tengas claro qué camino tomar para tu bienestar. Un abrazo.


  • Hola, soy mujer y me gusta un amigo gay, aunque el lo sabe, continuamos como amigos y me dijo que so

    Hola, soy mujer y me gusta un amigo gay, aunque el lo sabe, continuamos como amigos y me dijo que solo le gustan los hombres o sea que no es bisexual.
    Però a parte de abrazarnos, hay caricias besitos, masajes, menos sexo..me cojió de la mano también. Ya se que no quiere decir nada es amistad.
    La pregunta es si lo hace solo porqué me tiene cariño o puede que le guste algo o
    posibilidad?


    No sé aunque dejó claro que no le gustan las mujeres, a veces me puede confundir y tampoco quiere hacerme ilusiones ni perderlo como amigo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir tu situación, entiendo la confusión y la mezcla de emociones que puede generarse en una amistad tan cercana. Por lo que comentas, tu amigo ya te ha expresado de manera clara que su orientación es hacia los hombres, y eso es algo que merece respeto y aceptación. Los gestos de cariño que tiene contigo —abrazos, caricias, masajes— pueden ser para él una forma de mostrar afecto, sin que ello implique atracción romántica o sexual.

    Si estos gestos te generan dudas o ilusiones que terminan haciéndote daño, lo más sano es poder hablarlo con él de nuevo desde una comunicación asertiva y empática, aclarando lo que cada uno siente y necesita. De esa manera podrán establecer límites claros: si alguna de esas conductas te resulta confusa, incómoda o dolorosa, sería importante expresárselo y acordar que no se repitan. Así podrás proteger tus emociones y al mismo tiempo cuidar la amistad.

    Lo esencial es que tengas en cuenta lo que ya él te ha transmitido y, a partir de ahí, decidas qué espacio y qué forma de relación te hacen bien a ti también.
    Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso como psicóloga, ofreciéndote un espacio seguro donde puedas expresar tus emociones, trabajar la claridad en tus relaciones y aprender a poner límites de forma saludable, para que puedas mantener amistades importantes sin que te generen confusión o malestar. Un abrazo.


  • ¿Soy mala persona o mala madre por estar harta de ser madre soltera de un niño con autismo de grado

    ¿Soy mala persona o mala madre por estar harta de ser madre soltera de un niño con autismo de grado 3? ¿Soy mala por estar harta de sus gritos, de que me tire del pelo, de que aproveche cuando estoy limpiando o fregando para darme un manotazo y que luego salga corriendo como un cobarde? ¿Soy mala por querer al menos un par de horas par mí misma? ¿Soy egoísta y mala madre por querer poder tener tiempo para ducharme y secarme tranquila, por querer salir a dar un paseo escuchando música relajadamente? ¿Soy mala persona por soñar cada día con no haber sido madre jamás y al despertar desear haber abortado cuando hace años supe que estaba embarazada de mi hijo? ¿Soy mala madre y mala persona por desear que haya colegio todos los días del año y venga a casa solo para dormir y así tener yo tiempo para mí, para cuidarme, para trabajar, para estudiar, para hacer deporte? ¿Soy mala persona y mala madre por pensar que jamás seré feliz y jamás tendré una vida por culpa de ser madre de un niño con discapacidad? ¿Soy mala persona y mala madre por pensar que mi vida se ha acabado, que jamás podré tener una vida normal, que jamás habrá nadie que me quiera porque nadie quiere tener una relación con una madre soltera de 48 años con un hijo con discapacidad, que jamás podré volver a tener un trabajo normal porque cuidar de mi hijo limita mis opciones laborales, que jamás podre volver a estudiar para tener un futuro laboral mejor porque me paso más tiempo llevando al niño al médico y cuidándolo? ¿Soy una mala madre e irresponsable por querer vivir mi propia vida, tener amigos, trabajar, estudiar, hacer deporte en lugar de estar 24h al día los 365 días del año únicamente cuidando de mi hijo? ¿Soy mala persona, mala madre y egoísta por estar harta de mi vida?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Lo que compartes es muy duro y refleja un nivel de agotamiento físico y emocional enorme. No eres mala madre ni mala persona por sentirte así: lo que te pasa es que estás desbordada, y es natural que surjan pensamientos de cansancio, frustración o incluso de querer escapar cuando se vive una situación tan exigente. Eso no significa que no quieras a tu hijo, significa que tu mente y tu cuerpo necesitan descanso.

    Una pauta que puede ayudarte a empezar es permitirte pequeños momentos para ti, aunque sean muy breves: por ejemplo, si tu hijo tiene rutinas fijas o ratos de calma, aprovecha esos minutos para algo que te reconecte contigo (una ducha tranquila, escuchar música con auriculares, respirar unos minutos sin hacer nada). Son gestos sencillos, pero repetidos a diario pueden marcar una diferencia en cómo te sientes. También puede ser útil buscar apoyos externos (familia, asociaciones de padres de niños con TEA, servicios de respiro) que te permitan tener un espacio propio sin sentir tanta carga.

    La terapia puede ser un lugar muy valioso para ti ahora: un espacio donde desahogarte sin miedo a ser juzgada, donde poder trabajar la culpa y el agotamiento, y donde encontrar estrategias para cuidar de ti misma al mismo tiempo que cuidas de tu hijo. Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso, ayudándote a recuperar energía, manejar la frustración y construir un equilibrio más sano entre tu rol de madre y tu vida personal. Un abrazo enorme.


  • Tenía 9 0 10 años quizá, jugaba con mis hermanos y simulábamos tener relaciones e incluso una vez pe

    Tenía 9 0 10 años quizá, jugaba con mis hermanos y simulábamos tener relaciones e incluso una vez pedí a mis primos hacerlo y yo ver
    Nada fue obligado y siempre fue dentro de un juego simulando que éramos una pareja. Pero he vivido con culpa desde entonces y no sé por qué lo hice nunca sentí placer ni nada me abruma pensar que los traumé

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Lo que compartes refleja un peso emocional muy grande y entiendo que te genere culpa y miedo al pensar en lo ocurrido. Es importante señalar que en la infancia la curiosidad sexual y los juegos de exploración con pares o hermanos son más comunes de lo que solemos creer. A esa edad no existe la madurez ni la intención consciente de dañar, sino que suele tratarse de una forma de juego o de curiosidad propia del desarrollo infantil.

    El hecho de que lo recuerdes con tanta culpa indica que no lo has podido elaborar emocionalmente y que hoy lo miras desde tu visión adulta, lo cual es normal pero puede ser muy duro. Sentir que “traumaste” a alguien no significa que haya sido así: en la mayoría de los casos, los niños no lo interpretan como una agresión, sino como parte del juego, aunque hoy tú lo experimentes con vergüenza y miedo.

    Si esta culpa te abruma, puede ser de mucha ayuda trabajarlo en un espacio terapéutico, donde puedas comprender mejor lo que ocurrió en su contexto, aliviar la autoexigencia y resignificar ese recuerdo sin tanto peso. No estás solo en esto, y poder hablarlo ya es un paso muy valioso hacia la sanación.

    Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso. En terapia trabajamos precisamente cómo liberar culpas del pasado, cómo diferenciar entre lo que fue exploración infantil y lo que hoy interpretamos como adultos, y cómo transformar esa carga emocional en un aprendizaje que te permita vivir con más calma. Un abrazo.


  • Hola! Me llamo Samantha, hace casi 20 años me fui de mi ciudad para irme con mi pareja bueno ahora m

    Hola! Me llamo Samantha, hace casi 20 años me fui de mi ciudad para irme con mi pareja bueno ahora marido a vivir con él. Hace 14 años tuve a mi hija y hace 9 a mi hijo, y es que mi marido cuenta todo desde que nacieron mis hijos a su madre ya que ella le pregunta también, que si salgo con los niños, a qué voy, vamos cuenta todo . Son muchos años ya así..ya no sé qué hacer, se lo digo muchas veces que no cuente tanto a su madre y él solo me responde que no hace nada malo , que ella pregunta por sus nietos y él responde! En fin ...

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Hola, Samantha. Gracias por compartir tu situación con tanta sinceridad. Lo que comentas es algo que ocurre con frecuencia en las dinámicas familiares: cuando uno de los miembros de la pareja mantiene un vínculo muy estrecho con su familia de origen, puede generar malestar en la vida en común, sobre todo cuando hay sensación de falta de intimidad o de límites claros.

    Tu malestar es válido: no se trata de que tu marido haga “algo malo”, sino de cómo a ti te afecta que comparta detalles de vuestra vida diaria sin tu consentimiento. En una relación de pareja, es importante que ambos sientan que tienen un espacio propio y respetado, distinto al de las familias de origen.

    Algunas cosas que podrían ayudar son:
    - Expresarle cómo te sientes desde el “yo” (ejemplo: “me siento incómoda cuando compartes todo con tu madre, porque necesito más intimidad en nuestra vida de pareja”), en lugar de solo señalar lo que no quieres que haga.
    - Proponer acuerdos claros sobre qué cosas forman parte de la intimidad de ustedes dos y qué puede compartirse con terceros.
    - Trabajar juntos en poner límites saludables con la familia, sin que esto implique romper el vínculo con ella.

    Si a pesar de hablarlo sientes que no hay cambios y que la situación afecta demasiado a tu bienestar o al equilibrio de la pareja, puede ser de gran ayuda acudir a terapia de pareja. Allí podrán aprender a comunicarse mejor, entender las necesidades de ambos y negociar límites de forma respetuosa.
    Como psicóloga, puedo acompañarte a trabajar en estrategias de comunicación y gestión de límites dentro de la relación, de manera que te sientas escuchada y respetada sin que esto se convierta en una fuente constante de conflicto. La terapia también puede ayudarte a fortalecer tu seguridad en la pareja y encontrar un equilibrio más sano en la convivencia familiar. Un abrazo.


  • Tengo un problema en casa y es que a mis 30 y tantos años, no soy muy funcional en algunas cosas de

    Tengo un problema en casa y es que a mis 30 y tantos años, no soy muy funcional en algunas cosas de la casa. Mi madre a veces me pide que le ayude con algunas cosas en la casa y me pongo reacia porque a veces solo quisiera sentarme en mi cuarto a ver la tele. Esto ha provocado rencillas en la casa y como yo soy muy soberbia, solo he reaccionado frustrándome porque no me he independizado, porque no me siento empoderada. Me lleno de rabia y de envidia hacia los jóvenes de mi entorno que emigraron y ya no tienen que soportar peleas con sus padres. Ahora solo busco resolver esta situación desde adentro, comprender a mamá, ya que ella no puede sola con todo. Quiero controlar mi rabia y mi modo de ver las cosas, no sentirme como la niña vieja friki que todavía aguanta regaños de la madre cada vez que pasa eso.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir lo que estás viviendo, lo cuentas con mucha sinceridad y eso ya es un paso importante. Lo que describes refleja una mezcla de emociones muy humanas: frustración, rabia, envidia, pero también el deseo de mejorar la relación con tu madre y contigo mismo/a. Esa ambivalencia (querer tu espacio y, a la vez, sentir responsabilidad por ayudar) suele aparecer cuando aún se convive en casa de los padres siendo adulto.

    Algunas ideas que pueden ayudarte:
    - Reconocer tu independencia emocional, aunque todavía no vivas fuera de casa. Estar en la misma vivienda no significa que sigas siendo “un niño/a”: puedes empezar a trabajar tu autonomía en la forma en que tomas decisiones y gestionas tus emociones.
    - Comunicación clara con tu madre: en lugar de reaccionar con rabia, intenta explicarle cómo te sientes y llegar a acuerdos sobre las tareas, de modo que no lo vivas como una imposición.
    - Regular la frustración: técnicas como la respiración profunda, escribir lo que sientes o darte un espacio breve antes de responder pueden ayudarte a no reaccionar impulsivamente.
    - Trabajar el autoconcepto: compararte con otros solo alimenta la rabia. Cada proceso es distinto, y lo importante es enfocarte en los pasos pequeños que puedes dar para sentirte más empoderado/a, aunque aún no te hayas independizado.

    Lo que expresas no es ser “la niña vieja friki”, sino una persona que quiere crecer y mejorar sus vínculos. Ese deseo de resolver desde adentro ya es una señal de madurez y cambio.

    Como psicóloga, puedo ayudarte a trabajar la gestión de la rabia, fortalecer tu autoestima y construir herramientas para comunicarte mejor con tu madre, de forma que tu relación sea más sana y tú logres sentirte más libre y en paz en tu propio espacio. Un abrazo.


  • Llevo mucho tiempo en terapia y cuando empezaba a ver la salida y mi ansiedad ya no era mi enemiga m

    Llevo mucho tiempo en terapia y cuando empezaba a ver la salida y mi ansiedad ya no era mi enemiga mi terapeuta se empeñó en tratar a mí hija por separado y eso hizo que retrocediera muchos pasos, evidentemente lo hablé con el pero me sentí presionada, me dijo que sería bueno para las dos pero desde entonces he vuelto a tener muchas crisis, es una situación muy incómoda... Últimamente ya no tengo la misma confianza y me siento como en un experimento y encima me siento culpable de sentirme así... No sé q hacer

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir lo que estás viviendo. Es comprensible que te sientas incómoda y descolocada después de este cambio en tu terapia. Cuando uno empieza a recuperar confianza en sí mismo y a sentir que avanza, cualquier giro inesperado en el proceso puede remover mucho, sobre todo si no te has sentido del todo escuchada o si percibiste cierta presión en una decisión tan delicada. Es normal que sientas ansiedad, culpa e incluso desconfianza en este momento.

    Lo primero que quiero transmitirte es que no estás equivocada por sentirte así: tus emociones son una señal de que necesitas retomar un espacio seguro en el que vuelvas a sentirte acompañada, comprendida y respetada en tu ritmo.

    Algunas cosas que puedes hacer ahora mismo para aliviar un poco esta situación:
    - Hablar abiertamente con tu terapeuta, expresando sin miedo cómo te ha hecho sentir este cambio. Un buen espacio terapéutico debería poder acoger tus dudas y malestar sin que eso se convierta en un obstáculo.
    - Escuchar tu intuición: si sientes que este encuadre ya no te ayuda como antes, estás en tu derecho de buscar otra manera de continuar tu proceso.
    - Practicar herramientas de autorregulación que ya conoces de tu terapia (respiración, escritura emocional, autocuidado), para que estas crisis no te hagan sentir que has perdido todo lo avanzado. Recuerda: lo que has trabajado hasta ahora sigue ahí, no lo has perdido.

    Y, si lo deseas, puedo acompañarte en este momento. Creo que lo que necesitas es un espacio terapéutico donde la prioridad seas tú, en el que puedas volver a sentir confianza, seguridad y libertad para avanzar sin presiones, trabajando tu ansiedad, tu autoestima y tu manera de situarte en las relaciones. Un abrazo.


  • Buenos días Tengo 44 años y mi esposo 45 y tengo muchos problemas con mi esposo porque toma todos

    Buenos días
    Tengo 44 años y mi esposo 45 y tengo muchos problemas con mi esposo porque toma todos fine de semana y aveces entre semana
    La verdad no hace nada malo
    Pero es ipertenso desde los 28 años toma medicamentos para la tensión
    Y ami eso me molesta demasiado y he tratado de hablar con el de todas las formas y no entiende que
    Esta situación es demasiado molesta para mi y dice que el no está haciendo nada malo y yo no se que hacer ya

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir tu situación, entiendo lo difícil y frustrante que puede ser vivir con algo que te preocupa tanto. Aunque tu esposo no haga nada “malo” cuando bebe, tu malestar es completamente válido: te preocupa su salud, su hipertensión, y además sientes que tus intentos de comunicarle lo que sientes no han tenido el efecto esperado. Es normal que esto te genere impotencia.

    Lo importante aquí es que tus emociones y tus límites también cuentan. Puedes intentar expresar lo que sientes desde tu propia vivencia, en lugar de centrar la conversación en si lo que él hace está “bien” o “mal”. Por ejemplo: “Cuando tomas, me siento muy preocupada por tu salud y eso me genera mucha ansiedad”. A veces, hablar desde el “yo siento” en lugar del “tú haces” abre un espacio distinto de escucha.

    Mientras tanto, hay cosas que puedes hacer para cuidar de ti:
    - Establecer límites claros sobre lo que te genera demasiado malestar.
    - Buscar un espacio de desahogo y apoyo (ya sea con personas cercanas o con un profesional), porque cargar sola con esta preocupación puede ser muy duro.
    - No minimizar tu malestar: aunque él no lo perciba como un problema, para ti sí lo es, y eso merece atención.

    Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso. En terapia trabajamos cómo comunicar tus necesidades de forma más efectiva, cómo sostener tus emociones en momentos de frustración y, sobre todo, cómo recuperar tu sensación de calma y de control en medio de esta situación. Un abrazo.


  • Tengo 27 años, soy una persona flexible, adaptable, muchos dicen que soy un nervio pero luego tambie

    Tengo 27 años, soy una persona flexible, adaptable, muchos dicen que soy un nervio pero luego tambien soy muy calmado,sensible,en el fondo empatico,muy curioso, autoexigente,divertido,gracioso y muy detallista, no me considero feo,complexión normal.

    Los valores que yo considero mas importantes son la honestidadad,la lealtad,el respeto y tengo mi propia filosofia de justicia.

    Adoro la soledad,pero en cambio me encanta estar con gente a mi alrededor la cual me aporte esa calma paz o poder contar algo en confianza,si llego a ese punto de conexion me siento muy tranquilo.

    De hobbies, me encanta ver series,peliculas,me gusta cocinar, me produce mucha tranquilidad,me gusta el gimnasio es un sitio donde puedo soltar mucha adrenalina(Aunque ahora mismo no me sienta con ganas),adoro las motos, la sensación que siento conduciendo es libertad pura,nada me produce esto similar,me gustan los videojuegos pero ultimamente tampoco tengo ganas.

    Me encanta dormir,montar en moto,y hacer introspección leer mi propia filosofia de vida.

    Me siento muy independiente,algo que veo positivo es mi fuerza de voluntad(Cuando la demuestro para las cosas que me interesan), soy muy perspicaz,observador,poseo un gran grado de inteligencia y agilidad mental.

    Siento que toda mi vida hasta ahora los 27 años son logros,porque podia haber tirado la toalla en mcuhisimas ocasiones hace mucho tiempo,cada dia intento superarme.

    MI mayor vulnerabilidad es actualmente mi entorno en el domicilio así como mi estabilidad laboral,tambien mi fisico lamentablemente he perdido mucho de como estaba.

    Actualmente tampoco siento que tenga muchos amigos, conocidos si hay pero en el fondo me siento solo, no tengo a nadie realmente con quien apoyarme quitando una persona que he crecido con ella es como mi hermano.

    Sentirme para mi escuchado y respetado, es simplemente dejarme dar mi punto de opinión analizarlo y llegar a un acuerdo, no necesio que se me valore positivamente, puedo equivocarme.

    Mis metas y sueños van desde algo tan simple como tener una casa con un pequeño jardin (Y si pudiera ser una piscina), un garaje donde este un coche mi moto, vivir con una pareja que haya complicidad a mi lado y si puede ser un husky,como si supero esa barrera, que creo que lo hare a lo largo de mi vida,crear una empresa la cual me permita subsistir y disfrutar de viajes, experiencias,tener tiempo de calidad con el que disfrutar solo o acompañado,tengo varias ideas que me gustaria hacer realidad para poder ayudar a la gente,creo que tengo un objetivo muy grande de vida y estoy dispuesto a cumplirlo.

    Llevo mucho tiempo viendo estos comportamientos en mi casa. No son de un día, son durante años, con un patrón que se repite constantemente. Indiferentemente de que yo haya desarrollado mecanismos para “evitarlos”, siento que necesito compartirlo.

    Mi padre es controlador, manipulador, y en definitiva siento que no son buenos padres. Él revisa todo, incluso ha rebuscado en la basura lo que tiro, ha roto pomos de mi puerta y ha mirado mis cajones siempre que tiene la “oportunidad”. Incluso llegué a poner una cerradura en mi habitación y me la reventó. Cuando le llevo la contraria muchas veces explota y se vuelve efusivo, y yo me veo obligado a cortarle. Me duele tener que imponerme solo para que se respete mi opinión. Y, aunque en los momentos de tranquilidad a veces noto que le tiembla la mano o que se resguarda en sus palabras, la mayor parte del tiempo lo siento como una presencia que controla absolutamente todo.

    Mi madre, por otro lado, está atrapada en un ciclo obsesivo con la limpieza. Puede pasarse cuatro horas al día limpiando, repitiendo varias veces las mismas tareas, y cada vez que termina vuelve a decir que “todo está lleno de polvo”. No se le puede decir nada porque inmediatamente se victimiza. Siempre utiliza frases como “porque como yo lo hago bien” o “ves, ves”, anulándome como persona y dejándome la sensación de que nunca es suficiente lo que hago. Para todo tiene un “es que…”, cualquier cosa se convierte en una excusa y en un motivo de victimización. Yo sospecho que tiene TOC, e incluso puede que algo más. El problema es que utiliza esa misma obsesión a su favor para sostener el discurso de que “ella hace todo” y que “se pasa el día limpiando”, poniéndose en un papel de sacrificio que le da autoridad para anularme.

    Durante este mes que he estado solo en casa, he descubierto que puedo vivir de otra manera. Me gusta cocinar, disfruto de la tranquilidad de no escuchar gritos ni discusiones absurdas, no tengo problemas en cosas tan simples como dejar las puertas abiertas, y me siento bien sin vivir en ese clima de tensión constante. He comprobado que no hace falta barrer cuatro veces al día, ni fregar, ni vivir atrapado en ese ciclo obsesivo. Ha sido un mes donde he podido escucharme y darme cuenta de que soy muy independiente y que puedo sostener una vida normal sin esa presión.

    Desde que mis padres han vuelto de vacaciones, todo ha cambiado otra vez. He vuelto a sentir ansiedad constante, me despierto tanto por la noche como de la siesta con el corazón acelerado. De cosas tan simples como pedir que traigan una barra de pan normal (una baguette, que llevo años diciendo que es el pan que me gusta) hacen un problema enorme. Solo traen hogazas, pan de pueblo, pan grande, pero nunca lo que yo pido. Y cuando lo señalo, la respuesta es que “solo quiero que se me compre lo que a mí me gusta” o que “si quiero pan, vaya yo”. Pero no es el pan lo importante, es que no hay escucha, no hay consideración, no se me da valor.

    En mi casa no hay escucha activa: mi padre siempre tiene que ser por sus cojones, y mi madre porque “es su casa”. Y cuando intento poner límites, me dicen que yo no tengo que ponerlos porque “es su casa”. Eso me anula aún más, porque siento que no tengo espacio propio ni como persona.

    Lo más duro para mí es sentir que vivo en un entorno donde no puedo expresarme, donde no hay respeto, donde todo lo que digo es cuestionado, minimizado o ridiculizado. Lo único que quiero es sentirme escuchado, que mi opinión valga, que se me dé un espacio donde pueda ser yo mismo sin gritos ni imposiciones.

    Acudí por primera vez a una consulta de psicología, donde sentí bastante complicidad con la persona y pude expresarme con libertad. Sin embargo, decidió derivarme a una doble consulta, tanto con ella como con un psiquiatra. Yo no estoy a favor de los medicamentos y me negué, porque aunque había complicidad no me sentí del todo escuchado,tal vez comprendido, realmente me faltaba tiempo para expresar como me sentia,tambien entró en juego el echo de que me senti atraido desde el principio por esa misma persona la cual conté y mi abre por primera vez,conozco perfectamente el DSM-5 así como el codigo deontologico, asique entiendo la decisión.
    (Adoro la programación neurolinguistica, y he leido mucho sobre sigmund froid, así como Platón,socrates y aristoteles)

    En el ámbito laboral tampoco encuentro un espacio sano. Estoy en una empresa donde no valoran nada el trabajo que hago, al contrario, lo tiran por tierra constantemente. Trabajo prácticamente en una situación de insalubridad, llegando incluso a haber cucarachas en la oficina. Todo funciona por compadreo, y como yo no me callo y soy muy peleón —porque, como ya he dicho, tengo mi propia filosofía de justicia—, muchas veces eso me pone en contra del ambiente general,actualmente me encuentro de baja por acoso laboral.

    Creo que mis problemas no se solucionan con medicación, sino con un espacio terapéutico donde pueda expresarme, trabajar mis emociones y aprender a sostener esta situación. Entiendo perfectamente que todo sería más fácil desde otra situación socioeconómica,realmente esto ayudaria mucho, pero lamentablemente eso no puedo cambiarlo ahora mismo y pensar en ello es generarme mayor presión y autoexigencia, sigo con mis objetivos establecidos para este año, pero necesito "Desahogarme"

    En resumen poseo un contexto familiar invalidante, un ambiente laboral toxico que alimenta el como me siento.
    Tengo una gran capacidad mental, claridad, realizo mucha introspección y sobretodo fuerda de voluntad, de por si utilizo tecnicas y recursos incluyendo TCC.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir tu historia con tanta sinceridad y detalle. Todo lo que describes refleja que eres una persona con una gran capacidad de introspección, fuerza de voluntad y un profundo deseo de mejorar tu vida. No es fácil crecer en un entorno tan controlador y poco validante, y además enfrentarse a un contexto laboral hostil, por lo que es normal que sientas ansiedad, frustración y la necesidad de desahogarte. El simple hecho de que hayas podido vivir un tiempo solo y comprobar que puedes sostener una vida tranquila y más saludable es una prueba clara de tus recursos y tu resiliencia.

    Sé que ahora mismo puede parecer abrumador, pero hay algunas cosas que puedes empezar a hacer desde ya para aliviar un poco el peso que llevas:
    - Escribir a diario tus pensamientos y emociones (aunque sea en pocas frases) para darles un espacio fuera de tu mente y poder verlos con más claridad.
    - Practicar técnicas de relajación sencillas, como la respiración profunda (4 segundos inhalar, 6 exhalar) o meditación guiada, que pueden ayudarte a bajar la ansiedad en momentos de tensión.
    - Poner pequeños límites realistas, por ejemplo, reservar un rato cada día solo para ti sin justificarlo a nadie, aunque sea para leer, cocinar o descansar.
    - Enfocarte en actividades que ya sabes que te hacen bien (como cocinar o la moto), aunque empieces con pasos muy pequeños, para reconectar con esa sensación de libertad y calma que valoras tanto.
    - Buscar apoyo externo seguro, ya sea un amigo de confianza o un grupo de apoyo, para no cargar todo únicamente dentro de casa.

    Dicho esto, creo que lo que realmente puede marcar la diferencia es contar con un espacio terapéutico seguro, constante y sin juicios, donde puedas sentirte escuchado, validado y acompañado en este proceso. Una terapia puede ser ese punto de apoyo e inflexión desde el que empezar a trabajar lo que necesitas: autoestima, manejo de la rabia, ansiedad, poner límites claros y realistas, y empezar a construir el camino hacia la vida independiente que deseas.

    Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso como terapeuta. Mi objetivo sería ofrecerte ese espacio donde puedas expresarte con libertad, sentirte comprendido y empezar poco a poco a transformar todo lo que ahora te pesa en recursos para crecer y avanzar. Un abarzo.


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