Carolina García Baró

Psicólogo · Ver más

Núm. Colegiado: M-17827

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Experiencia

Soy psicóloga sanitaria y acompaño a personas que atraviesan momentos vitales complejos como pérdidas, conflictos internos, procesos de cambio o crisis personales. Concibo la terapia como un proceso único para cada persona, por lo que adapto la intervención a sus necesidades, ritmo y momento vital, utilizando herramientas terapéuticas personalizadas que favorecen el autoconocimiento, el fortalecimiento de recursos personales y el bienestar emocional.

En los últimos años he incorporado a mi práctica diferentes recursos artísticos y deportivos, que permiten trabajar el crecimiento personal y el desarrollo del potencial individual desde un enfoque integrador y vivencial.

ver más Sobre mí

Enfoque terapéutico

Cognitivo conductual
Psicodrama

Especialista en:

  • Trastornos de ansiedad
  • Trastornos en niños y adolescentes

Tipos de consulta

Videoconsulta

Servicios y precios

  • Primera visita Psicología

    65 €

  • Diagnóstico y tratamiento para trastornos de ansiedad

    65 €

  • Orientación en la crianza de los hijos

    65 €

  • Primera consulta psicológica

    Desde 65 €

  • Psicoterapia

    65 €

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Carolina García baró

Travesía del Conde Duque 19, Madrid 28015

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669 87...

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Dudas solucionadas

2 dudas solucionadas a pacientes en Doctoralia

Buenas noches.

Tengo una duda. No sé si es algo habitual, pero cuando alguien me regaña, me alza la voz o me hace quedar mal delante de los otros —especialmente cuando me llaman la atención—, se me llenan los ojos de lágrimas, se me quiebra la voz y siento un nudo en la garganta; en otras palabras, me dan ganas de llorar.
Esto también me ocurre a la hora de defenderme de una pelea que me da rabia.

Además, quisiera saber si es normal que no me agrade recibir muestras de afecto ni contacto físico por parte de mis padres, aunque con otras personas no me ocurre lo mismo. También noto que, por alguna razón, en el entorno familiar no me gusta hablar: permanezco en silencio casi todo el tiempo, y cuando digo “todo el tiempo” es literal. Si me preguntan algo, suelo responder con señas o simplemente digo “no sé” para evitar hablar. No es que no quiera a mis padres ni que sienta rechazo hacia ellos; simplemente actúo así de manera automática.

Gracias por compartirlo. Lo que describes es más frecuente de lo que suele pensarse, y no significa que haya “algo malo” en ti.

La reacción de llorar, sentir un nudo en la garganta o que la voz se quiebre cuando te regañan, te hablan en un tono elevado o te exponen delante de otras personas suele estar relacionada con una activación emocional intensa. En muchas personas, ante situaciones vividas como amenaza, crítica o injusticia, el cuerpo reacciona de forma automática: aparece el llanto, el bloqueo al hablar o la dificultad para defenderse, incluso cuando por dentro hay rabia. No es falta de carácter, sino una respuesta emocional aprendida que se activa sin que uno lo decida.

Respecto a que no te agrade el contacto físico o las muestras de afecto de tus padres, pero sí de otras personas, también puede tener explicación. El contexto familiar suele ser un espacio donde se activan patrones relacionales muy antiguos, aprendidos desde la infancia, que no siempre son conscientes. Esto no implica que no los quieras o que haya rechazo; muchas veces es una forma automática de protegerse emocionalmente.

El silencio en el entorno familiar y el responder con gestos o con un “no sé” puede entenderse como una estrategia de evitación: una manera de reducir el malestar, la tensión o el miedo a decir algo que genere conflicto. Aunque en el momento alivie, a largo plazo puede resultar limitante o frustrante para ti.

Todo esto es trabajable en terapia. El objetivo no sería cambiar quién eres, sino ayudarte a entender qué se activa en esas situaciones, aprender a regular mejor tus emociones y encontrar formas más seguras y satisfactorias de expresarte, especialmente en los vínculos más cercanos.

Si estas reacciones te generan sufrimiento o interfieren en tu día a día, pedir ayuda profesional puede ser un primer paso muy valioso.

 Carolina García Baró

Buenas tardes, hace poco me han diagnosticado con personalidad histérica, estoy preocupada porque hay rasgos que se que tengo pero hay cosas que no estoy para nada de acuerdo.

por ejemplo se dice que son personas que necesitan atención, yo no es que necesiten atención, es solo que me gusta que me reconozcan mis logros y que me tomen en cuenta para ejercer actividades que necesiten apoyo.

No considero que soy manipuladora
Si soy dramática, eso su creo que si
Mis emociones son fuerte y a veces no las se controlar
exploto cuando me guardo mucho durante mucho tiempo
Suelo observar mucho a las personas y y no suelo equivoarme cuando persivo algo.. en fin son muchas cosas estoy buscando una segunda opinion

Es importante que sepas que los diagnósticos no definen a la persona, sino que son herramientas orientativas que ayudan a comprender ciertos patrones y guiar el tratamiento. No son verdades absolutas ni etiquetas cerradas.

En los diagnósticos de personalidad, especialmente, hablamos de rasgos en distintos grados, no de características que tengan que cumplirse todas ni de la misma manera en cada persona. Que te reconozcas en algunos aspectos y no en otros es algo completamente esperable.

Más allá del nombre del diagnóstico, lo verdaderamente importante es tu malestar emocional, qué situaciones te hacen sufrir, cómo gestionas tus emociones y qué recursos tienes —o puedes desarrollar— para afrontarlas de una manera que te haga sentir mejor. El trabajo terapéutico se centra en aumentar la conciencia emocional, entender qué te afecta, aprender a regular emociones intensas y encontrar formas más saludables de expresarlas.

Buscar una segunda opinión también es una opción válida si sientes que necesitas mayor claridad o no te has sentido comprendida. El proceso terapéutico debe ser un espacio donde te sientas escuchada, respetada y acompañada.

 Carolina García Baró

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