Hola, gracias por contarlo con tanto detalle. Se nota lo atenta que estás a tu hijo.
Entre los 7 y los 10 años, muchos niños empiezan a entender de verdad que la muerte es para siempre y que nos pasa a todos, y es normal que eso les genere preguntas e inquietud. En niños con altas capacidades, estas reflexiones existenciales suelen aparecer antes y vivirse con mucha más intensidad: piensan mucho, sienten mucho y les cuesta "apagar" la mente. Lo que describes (dibujo muy avanzado, pensamiento muy profundo, despiste y poco esfuerzo en tareas que no le motivan) es compatible con un perfil de altas capacidades, aunque como bien dices solo una evaluación puede confirmarlo.
Aun así, hay algo importante: lleva semanas más triste, llora por las noches y tiene dificultades para dormir desde hace tiempo. Más allá de si tiene altas capacidades o no, eso merece una valoración psicológica pronto, para entender qué le está pasando y ayudarle a manejar esa angustia.
Mientras tanto, algunas ideas que ayudan:
• Escúchale sin quitarle importancia. Evita el "no pienses en eso" y prueba con "entiendo que te asuste, es algo muy grande de pensar".
• Respóndele con honestidad y calma, adaptado a su edad, y transmítele que es algo que pasa dentro de muchísimos años.
• Crea un "rato de preocupaciones" antes de cenar, no en la cama, donde pueda hablar o escribir lo que le ronda.
• Cuida la rutina de sueño: sin pantallas una hora antes, luz tenue y algo relajante (lectura, respiración, música suave).
• Sobre las gotas para dormir, coméntalo con su pediatra.
Y algo que siempre recomiendo: pregúntale con naturalidad si alguna vez ha pensado en querer morirse o en hacerse daño. Preguntarlo no le mete la idea en la cabeza, y te da información muy valiosa. Si dijera que sí, acude cuanto antes a su pediatra o a urgencias. También tenéis el 024, la línea gratuita de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas.
Si lo necesitáis, estaré encantada de acompañaros en la evaluación y en el proceso, también online. Un abrazo Hola, gracias por contarlo con tanto detalle. Se nota lo atenta que estás a tu hijo.
Entre los 7 y los 10 años, muchos niños empiezan a entender de verdad que la muerte es para siempre y que nos pasa a todos, y es normal que eso les genere preguntas e inquietud. En niños con altas capacidades, estas reflexiones existenciales suelen aparecer antes y vivirse con mucha más intensidad: piensan mucho, sienten mucho y les cuesta "apagar" la mente. Lo que describes (dibujo muy avanzado, pensamiento muy profundo, despiste y poco esfuerzo en tareas que no le motivan) es compatible con un perfil de altas capacidades, aunque como bien dices solo una evaluación puede confirmarlo.
Aun así, hay algo importante: lleva semanas más triste, llora por las noches y tiene dificultades para dormir desde hace tiempo. Más allá de si tiene altas capacidades o no, eso merece una valoración psicológica pronto, para entender qué le está pasando y ayudarle a manejar esa angustia.
Mientras tanto, algunas ideas que ayudan:
• Escúchale sin quitarle importancia. Evita el "no pienses en eso" y prueba con "entiendo que te asuste, es algo muy grande de pensar".
• Respóndele con honestidad y calma, adaptado a su edad, y transmítele que es algo que pasa dentro de muchísimos años.
• Crea un "rato de preocupaciones" antes de cenar, no en la cama, donde pueda hablar o escribir lo que le ronda.
• Cuida la rutina de sueño: sin pantallas una hora antes, luz tenue y algo relajante (lectura, respiración, música suave).
• Sobre las gotas para dormir, coméntalo con su pediatra.
Si lo necesitáis, estaré encantada de acompañaros en la evaluación y en el proceso, también online. Un abrazo.