¿Cómo gestionar el ghosting cuando viene del terapeuta que te está atendiendo? Me estaba atendiend

11 respuestas
¿Cómo gestionar el ghosting cuando viene del terapeuta que te está atendiendo?
Me estaba atendiendo profesionalmente una psicóloga y de la noche a la mañana, me dejó de contestar. Es verdad que estábamos trabajando juntas en una especie de formación (para ella). Pero igualmente, si ocurre algo, creo que merezco una explicación (si no puede continuar con ello). He visto por su perfil que sigue atendiendo citas (está ejerciendo ya profesionalmente) como es de esperar, pero a mí desde hace 7 meses no me contesta. Ya le dejé bastantes mensajes preguntándole amablemente si íbamos a seguir teniendo citas.
Lo que describes no es una situación adecuada dentro de una relación terapéutica. Cuando un profesional no puede continuar (por el motivo que sea), lo ético es comunicarlo, cerrar el proceso de forma adecuada y, si procede, derivar a otro profesional. El silencio prolongado genera confusión, malestar y sensación de abandono, y es comprensible que te haya afectado.

Dicho esto, hay dos planos importantes a tener en cuenta.

Por un lado, el práctico. Después de 7 meses sin respuesta, es importante que puedas asumir que ese vínculo, en la práctica, está cerrado, aunque no haya habido una despedida formal. Puedes enviar un último mensaje breve y claro, más para cerrar tú que esperando una respuesta. Algo como: “Dado que no he recibido respuesta en este tiempo, doy por finalizado el proceso. Me hubiera ayudado una comunicación por tu parte, pero necesito cerrar esta etapa.” Esto te coloca en una posición activa y te ayuda a no quedarte enganchado/a a la espera.

Por otro lado, el emocional. Este tipo de experiencias puede activar sentimientos de rechazo, abandono o desvalorización. Es importante que puedas recordar que esta forma de actuar habla del funcionamiento profesional de esa persona, no de tu valor como paciente. No es algo que hayas hecho mal ni algo que “merezcas”.

También puede ser útil que, si decides retomar terapia con otro profesional, puedas compartir esto desde el inicio. No solo para que lo tenga en cuenta, sino para que podáis trabajar cómo te ha afectado esta ruptura sin cierre, que en sí misma ya es material terapéutico importante.

Si lo necesitas, puedes apoyarte en un nuevo proceso terapéutico que te ayude a elaborar lo ocurrido y a recuperar la confianza en el vínculo terapéutico. Si te encaja, puedes pedirme cita a través de Citamin online.Lo que describes no es una situación adecuada dentro de una relación terapéutica. Cuando un profesional no puede continuar (por el motivo que sea), lo ético es comunicarlo, cerrar el proceso de forma adecuada y, si procede, derivar a otro profesional. El silencio prolongado genera confusión, malestar y sensación de abandono, y es comprensible que te haya afectado.

Dicho esto, hay dos planos importantes a tener en cuenta.

Por un lado, el práctico. Después de 7 meses sin respuesta, es importante que puedas asumir que ese vínculo, en la práctica, está cerrado, aunque no haya habido una despedida formal. Puedes enviar un último mensaje breve y claro, más para cerrar tú que esperando una respuesta. Algo como: “Dado que no he recibido respuesta en este tiempo, doy por finalizado el proceso. Me hubiera ayudado una comunicación por tu parte, pero necesito cerrar esta etapa.” Esto te coloca en una posición activa y te ayuda a no quedarte enganchado/a a la espera.

Por otro lado, el emocional. Este tipo de experiencias puede activar sentimientos de rechazo, abandono o desvalorización. Es importante que puedas recordar que esta forma de actuar habla del funcionamiento profesional de esa persona, no de tu valor como paciente. No es algo que hayas hecho mal ni algo que “merezcas”.

También puede ser útil que, si decides retomar terapia con otro profesional, puedas compartir esto desde el inicio. No solo para que lo tenga en cuenta, sino para que podáis trabajar cómo te ha afectado esta ruptura sin cierre, que en sí misma ya es material terapéutico importante.

Si lo necesitas, puedes apoyarte en un nuevo proceso terapéutico que te ayude a elaborar lo ocurrido y a recuperar la confianza en el vínculo terapéutico. Si te encaja, puedes pedirme cita online.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Es completamente comprensible que te sientas así. Más allá del vínculo terapéutico, hay un acuerdo implícito de cuidado, respeto y responsabilidad que en este caso no se ha sostenido. El “ghosting” por parte de un terapeuta no es una práctica adecuada y puede generar confusión, inseguridad o incluso sensación de abandono.

Desde un punto de vista profesional, lo mínimo esperable habría sido una comunicación clara: ya sea para cerrar el proceso, derivarte o explicar cualquier dificultad. El silencio prolongado, como el que describes, no es una forma ética de finalizar una relación terapéutica, eso está claro.

Dicho esto, también es importante que puedas cuidar de ti en este punto. A veces no vamos a obtener la explicación que merecemos, y parte del proceso puede ser elaborar ese cierre por tu cuenta, sin quedarte enganchado/a a la espera de una respuesta que no llega (y que probablemente no llegará).

Si te es posible, retomar el proceso con otro/a profesional puede ayudarte no solo a continuar tu trabajo personal, sino también a procesar lo ocurrido con esta terapeuta. Tu necesidad de claridad y respeto es totalmente legítima.

Un saludo,
Pau Sastre
Buenos días,
lo primero, siento lo que te ha pasado.

En relación a tu pregunta sobre cómo gestionar esta situación, puede ser importante no centrarte en buscar el porqué de la falta de respuesta de esta persona. Es habitual que, en estos casos, intentemos encontrar calma o cierre entendiendo lo ocurrido, pero al no depender de ti, es difícil poder saberlo con certeza.

Por un lado, puede ayudarte validar lo que tú sientes y lo que crees que ha podido pasar, tal y como lo expresas en tu mensaje.

Por otro, sería importante dar espacio a lo que esta situación te ha removido:
– poder quedarte también con lo que sí te aportó la relación y el tiempo compartido
– permitirte sentir las emociones que surgen ante este cierre sin explicación

Y, si lo necesitas, buscar una forma de cierre por tu parte. A veces ayuda escribir un mensaje expresando lo que te hubiera gustado recibir o decir, aunque no se envíe. También puedes hacerlo a través de la escritura libre, para después decidir qué necesitas hacer con ello.

Un saludo.
 Paqui García Pacheco
Psicólogo, Terapeuta complementario
Sevilla
Hola, gracias por compartir tu situación.

Lo que describes es comprensiblemente doloroso y desconcertante. Cuando un profesional con el que has establecido un vínculo terapéutico deja de responder sin dar ninguna explicación, es normal que aparezcan sentimientos de confusión, rechazo e incluso cuestionamientos personales. Sin embargo, es importante que sepas que este tipo de conducta no es adecuada desde el punto de vista profesional.

En psicología, existe un principio básico de responsabilidad hacia el paciente. Si un proceso terapéutico no puede continuar (por el motivo que sea), el profesional debería comunicarlo, ofrecer un cierre adecuado y, en muchos casos, facilitar una derivación. La ausencia de respuesta durante tanto tiempo no es una forma correcta de finalizar una intervención.

Dicho esto, también es importante ayudarte a recolocar la situación desde un lugar que no te haga daño:

El hecho de que no responda no habla de tu valor ni de si “mereces” ser atendido/a, sino de una mala gestión por su parte.
Es comprensible que hayas intentado contactar varias veces, pero tras 7 meses sin respuesta, insistir más probablemente solo aumente tu frustración.
Puede ayudarte hacer un “cierre personal”, entendiendo que esa relación terapéutica ha terminado, aunque no haya sido de la forma adecuada.

A partir de aquí, lo más recomendable sería poder retomar tu proceso con otro/a profesional con quien sí puedas sentir continuidad, claridad y seguridad.

También puede ser útil, si lo necesitas, elaborar lo ocurrido en terapia, ya que este tipo de experiencias puede dejar huella a nivel emocional.

Mereces un acompañamiento respetuoso y profesional. Lo ocurrido no es lo esperable en una relación terapéutica bien gestionada.

Un saludo.
Hola, siento que hayas pasado por una experiencia así. Lo que describes puede resultar muy desconcertante e incluso doloroso, especialmente cuando ocurre dentro de una relación terapéutica, donde la comunicación y la confianza son fundamentales.

Como paciente, es totalmente legítimo esperar una explicación o al menos un cierre cuando un proceso terapéutico se interrumpe. La falta de respuesta por parte del profesional no es una forma adecuada de finalizar la terapia, y es comprensible que esto te haya generado malestar, dudas o incluso sensación de abandono.

Más allá de lo ocurrido, puede ser importante atender cómo te ha afectado esta experiencia, ya que este tipo de situaciones pueden dejar huella a nivel emocional.

Si en algún momento te planteas retomarlo, estaría encantada de acompañarte en un proceso en el que puedas sentirte escuchada, con claridad y continuidad, y donde podamos trabajar juntos/as lo que esta situación ha despertado en ti, o lo que necesites trabajar.

Un saludo!
 Adrián Camus Bueno
Psicólogo, Psicólogo infantil
Santander
Buenas,

El contexto que describes puede resultar profundamente desconcertante y doloroso, especialmente porque ocurre en el marco de una relación terapéutica, donde se presupone un espacio seguro, personal y basado en la confianza. Que un/a terapeuta interrumpa el contacto sin explicación no solo genera incertidumbre, sino que también puede activar emociones intensas como rechazo, abandono o confusión, que merecen ser atendidas y validadas.

Desde una perspectiva ética y profesional, cuando un proceso terapéutico se interrumpe, es recomendable, siempre que las circunstancias lo permiten, que exista una comunicación clara y un cierre adecuado. Esto forma parte del cuidado hacia la persona atendida. Por tanto, el malestar que expresas es completamente comprensible.

Dicho esto, más allá de las posibles razones por las que se ha dado esta situación (que desconocemos), puede ser útil centrar el trabajo terapéutico en cómo está impactando esto en ti. Algunas líneas que podrían explorarse en terapia son:
• Validación emocional: reconocer y dar espacio a lo que esta experiencia está generando (dolor, enfado, inseguridad, etc.), sin minimizarlo.
• Significado personal: explorar qué representa para ti lo sucedido. A menudo, experiencias de este tipo conectan con historias previas (pérdida, invalidación, abandono, etc.).
• Relación terapéutica como contexto: entender que lo ocurrido también es un evento significativo que puede trabajarse como parte del proceso actual, incluso con otro/a profesional.
• Necesidades y límites: identificar qué necesitas en una relación terapéutica (claridad, compromiso, continuidad) y cómo puedes cuidar esos aspectos en futuros procesos.
• Acción valiosa: valorar qué tipo de respuesta está relacionada con tus valores (por ejemplo, cerrar esta etapa internamente, expresar lo ocurrido en un último mensaje si no lo has hecho, o iniciar un nuevo proceso terapéutico).

Si lo consideras oportuno, también puedes realizar una última tentativa de contacto solicitando explícitamente un cierre. En caso de no obtener respuesta, trabajar este “cierre sin respuesta” en terapia puede ser especialmente relevante, ya que, aunque no depende de ti la conducta de la otra persona, sí puedes focalizar lo ocurrido de una manera que no quede abierto o se agrave.
No estás exagerando al esperar una explicación, lo que te ocurre tiene sentido. Y, al mismo tiempo, es posible intervenir para que esta experiencia no quede como una herida abierta, sino como algo que puedas integrar dentro de tu proceso.

*Si crees que puedo ayudarte, no dudes en contactar conmigo sin compromiso; estaré encantado de orientarte o valorar juntos cómo proceder.
Lo que te ha pasado es comprensiblemente doloroso y desconcertante. En un proceso terapéutico, el encuadre y la responsabilidad profesional son fundamentales, y desaparecer sin dar una explicación rompe ese marco y puede generar sensaciones de rechazo, abandono o confusión. Tu necesidad de entender qué ha ocurrido y de tener un cierre es totalmente legítima.

Aunque a veces pueden surgir circunstancias personales o profesionales, lo adecuado es comunicarlo y cerrar el proceso de forma clara. Que no haya habido respuesta durante tanto tiempo no es una práctica profesional adecuada, y es importante que no lo interpretes como algo que habla de tu valor personal, sino más bien de una dificultad en su manejo profesional.

Para poder avanzar, puede ayudarte hacer un cierre por tu parte, por ejemplo con un último mensaje breve, y permitirte soltar la espera de respuesta. También sería muy recomendable retomar el proceso con otro profesional que cuide el vínculo y te ofrezca un espacio seguro, donde este tipo de situaciones se puedan abordar con claridad. Además, trabajar esta experiencia en terapia puede ayudarte a elaborar las emociones que ha dejado este cierre tan abrupto.
Siento que estés pasando por esta situación. En un proceso terapéutico es importante que haya continuidad o, en su defecto, una comunicación clara si no se puede seguir. A veces pueden darse circunstancias personales o profesionales que interfieran, pero es comprensible que necesites una explicación para poder cerrar esa etapa.

Si lo consideras, puede ser útil retomar el acompañamiento con otro profesional que te ofrezca un espacio estable y seguro donde continuar trabajando. Estaré encantada de ayudarte si lo necesitas.
Hola, gracias por la pregunta.

Lo que describes es muy doloroso y frustrante, porque además de la situación profesional, hay un vínculo de confianza que se rompe de manera inesperada. Que tu terapeuta no responda durante meses es una forma de ghosting que puede generar confusión, inseguridad y mucho malestar, y es completamente entendible que sientas que mereces una explicación.

Primero, es importante validar tus emociones: sentir enfado, tristeza, abandono o confusión es natural, porque la relación terapéutica implica confianza y cuidado. No es tu culpa que esto haya ocurrido.

Para manejar la situación de manera saludable puede ayudar reconocer y aceptar tu malestar sin juzgarte, poner límites claros en tu mente y emociones recordando que la falta de respuesta no refleja tu valor ni tu derecho a ser respetada, buscar un acompañamiento alternativo para continuar tu trabajo personal sin quedarte estancada en la espera de una explicación, y reducir la exposición a su perfil o redes para no aumentar la sensación de abandono.

Este tipo de experiencias puede ser muy impactante, pero con apoyo adecuado puedes recuperar sensación de seguridad y confianza en la relación terapéutica.

Si quieres, podemos abordarlo más a fondo y trabajar en procesar la frustración, establecer límites saludables y retomar tu camino de crecimiento, en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), también online o a domicilio por la zona norte de Madrid, para que puedas seguir avanzando sin quedarte atrapada en esta situación.
 Laura Monaco
Psicólogo
Premià de Mar
Hola. No sé si ha habido un malentendido en la comunicación desde un principio o simplemente no hay motivo alguno para el silencio. Pero si ya ha pasado tanto tiempo sin respuesta alguna, quizás deberias dejar de intentarlo, y aceptar, más allá de su falta de profesionalidad.
 Elena Hernández Bernabé
Psicólogo
Plasencia
Lo que describes es totalmente válido y doloroso. Cuando un terapeuta “desaparece” sin dar explicación, rompe la confianza básica que se establece en la relación terapéutica, y eso genera confusión, abandono y frustración.

Algunas estrategias:
-Reconocer tus emociones: está bien sentirte enfadada, herida o decepcionada; tu reacción es normal.
-No culpabilizarte: la responsabilidad de comunicar límites, cierres o cambios es del profesional.
-Buscar cierre por otros medios: si no responde, acepta que no habrá explicación directa y permite que tu proceso continúe sin depender de su respuesta.
-Redirigir tu atención a tu bienestar: busca otro profesional con quien puedas retomar tu trabajo emocional de forma segura.
-Aprender del patrón: esto puede ser útil para identificar lo que necesitas de un terapeuta y cómo establecer límites claros desde el inicio.

No es tu culpa, y mereces un espacio donde tu atención y seguimiento sean consistentes. Estoy para ayudarte en lo que necesites.

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.