En un chat, un moderador hizo un comentario irónico sobre algo que dije (que me había comido un Rosc
10
respuestas
En un chat, un moderador hizo un comentario irónico sobre algo que dije (que me había comido un Roscón de Reyes la noche anterior). Aunque lo dijo en tono de broma, yo en ese momento me sentí incómodo y lo viví como una falta de respeto, por lo que le pedí que no me faltara.
Él después se disculpó diciendo que era una broma, pero desde entonces no he conseguido dejar de darle vueltas a la situación. A día de hoy, cuando lo recuerdo o lo veo, sigo sintiendo malestar como si el momento se me hubiera quedado “atascado”.
Han pasado casi 3 años y medio, y me preocupa seguir enganchado emocionalmente a algo que objetivamente parece pequeño.
Me gustaría entender por qué me puede afectar tanto una situación así y qué puedo hacer para dejar de rumiarlo y poder pasar página de verdad.
Él después se disculpó diciendo que era una broma, pero desde entonces no he conseguido dejar de darle vueltas a la situación. A día de hoy, cuando lo recuerdo o lo veo, sigo sintiendo malestar como si el momento se me hubiera quedado “atascado”.
Han pasado casi 3 años y medio, y me preocupa seguir enganchado emocionalmente a algo que objetivamente parece pequeño.
Me gustaría entender por qué me puede afectar tanto una situación así y qué puedo hacer para dejar de rumiarlo y poder pasar página de verdad.
Probablemente hubo algo en esa experiencia que tocó una zona sensible de tu historia emocional y quedó sin integrar del todo. Esto le pasa a muchas personas con situaciones aparentemente insignificantes o menores. A veces no es el tamaño del hecho lo que determina la huella, sino el significado emocional que adquirió. El impacto emocional de una situación como la que describes no depende solo del tamaño del evento, sino de lo que ese evento activa internamente. Es decir lo que queda enganchado es lo que te hizo sentir más que lo que te sucedió , muchas veces gracias a esas experiencias se logran sanar viejas heridas
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Lo que te preocupa no es tanto el comentario en sí, sino el hecho de que una situación aparentemente pequeña haya quedado emocionalmente “enganchada” durante tanto tiempo. Y eso suele generar mucha confusión en personas que racionalmente saben que quizá no fue algo grave, pero emocionalmente sienten que no consiguen soltarlo.
Esto ocurre más de lo que parece.
Hay situaciones que, objetivamente, pueden parecer menores desde fuera, pero que tocan algo mucho más profundo por dentro: sensación de ridículo, vergüenza, exposición, humillación, miedo al juicio, o necesidad de respeto y validación.
Entonces el cerebro no registra solo “una broma”. Registra una experiencia emocional incómoda que quedó asociada a malestar, tensión y sensación de vulnerabilidad.
Y cuando además la persona tiene tendencia a la rumiación, a la hipersensibilidad interpersonal o a analizar mucho las interacciones sociales, el recuerdo puede quedarse funcionando casi como un “archivo emocional abierto”. Por eso dices algo muy significativo: “como si se hubiera quedado atascado.”
Esa sensación suele aparecer cuando la mente sigue intentando resolver algo internamente: entender si realmente fue una falta de respeto, decidir si exageraste o no, comprobar si los demás te vieron mal o intentar cerrar emocionalmente la experiencia.
El problema es que la rumiación da una falsa sensación de que, si piensas suficiente sobre el tema, llegarás a una resolución definitiva o a una tranquilidad completa.
Pero normalmente ocurre lo contrario: cuanto más revisas mentalmente la escena, más activación emocional mantiene.
También puede haber algo importante relacionado con cómo vives determinadas dinámicas sociales. Algunas personas tienen una sensibilidad especialmente alta hacia: la ironía, la burla, sentirse expuestas o percibir pérdida de dignidad delante de otros. Y eso suele tener relación con experiencias previas, autoestima, inseguridad social o historias donde el juicio ajeno tuvo mucho peso emocional.
Además, el hecho de que él dijera después “era una broma” no siempre resuelve emocionalmente el impacto. Porque el problema no era solo su intención, sino cómo lo viviste tú internamente.
El hecho de que algo te afectara no significa necesariamente que la otra persona quisiera humillarte realmente. A veces la mente queda atrapada intentando decidir: “¿Fue realmente una agresión o estoy exagerando?” Y esa necesidad de certeza absoluta mantiene el bucle.
El objetivo psicológico no suele ser convencerte de que “no tuvo importancia”. Lo importante es que puedas entender por qué tu sistema emocional quedó tan enganchado a esa experiencia y dejar de alimentarla constantemente desde la revisión mental.
Porque probablemente lo que mantiene vivo el malestar después de 3 años y medio no es el comentario original. Es el tiempo que tu mente lleva volviendo una y otra vez sobre él. Y eso termina haciendo que el recuerdo siga emocionalmente activo.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Comprender por qué ciertas experiencias sociales quedan tan fijadas emocionalmente.
• Reducir rumiación y sobreanálisis constante.
• Trabajar sensibilidad al juicio, la vergüenza o la humillación.
• Aprender a soltar recuerdos que siguen activando malestar años después.
• Fortalecer autoestima y seguridad interpersonal.
• Entender mejor cómo funciona tu mundo emocional y relacional.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Lo que te preocupa no es tanto el comentario en sí, sino el hecho de que una situación aparentemente pequeña haya quedado emocionalmente “enganchada” durante tanto tiempo. Y eso suele generar mucha confusión en personas que racionalmente saben que quizá no fue algo grave, pero emocionalmente sienten que no consiguen soltarlo.
Esto ocurre más de lo que parece.
Hay situaciones que, objetivamente, pueden parecer menores desde fuera, pero que tocan algo mucho más profundo por dentro: sensación de ridículo, vergüenza, exposición, humillación, miedo al juicio, o necesidad de respeto y validación.
Entonces el cerebro no registra solo “una broma”. Registra una experiencia emocional incómoda que quedó asociada a malestar, tensión y sensación de vulnerabilidad.
Y cuando además la persona tiene tendencia a la rumiación, a la hipersensibilidad interpersonal o a analizar mucho las interacciones sociales, el recuerdo puede quedarse funcionando casi como un “archivo emocional abierto”. Por eso dices algo muy significativo: “como si se hubiera quedado atascado.”
Esa sensación suele aparecer cuando la mente sigue intentando resolver algo internamente: entender si realmente fue una falta de respeto, decidir si exageraste o no, comprobar si los demás te vieron mal o intentar cerrar emocionalmente la experiencia.
El problema es que la rumiación da una falsa sensación de que, si piensas suficiente sobre el tema, llegarás a una resolución definitiva o a una tranquilidad completa.
Pero normalmente ocurre lo contrario: cuanto más revisas mentalmente la escena, más activación emocional mantiene.
También puede haber algo importante relacionado con cómo vives determinadas dinámicas sociales. Algunas personas tienen una sensibilidad especialmente alta hacia: la ironía, la burla, sentirse expuestas o percibir pérdida de dignidad delante de otros. Y eso suele tener relación con experiencias previas, autoestima, inseguridad social o historias donde el juicio ajeno tuvo mucho peso emocional.
Además, el hecho de que él dijera después “era una broma” no siempre resuelve emocionalmente el impacto. Porque el problema no era solo su intención, sino cómo lo viviste tú internamente.
El hecho de que algo te afectara no significa necesariamente que la otra persona quisiera humillarte realmente. A veces la mente queda atrapada intentando decidir: “¿Fue realmente una agresión o estoy exagerando?” Y esa necesidad de certeza absoluta mantiene el bucle.
El objetivo psicológico no suele ser convencerte de que “no tuvo importancia”. Lo importante es que puedas entender por qué tu sistema emocional quedó tan enganchado a esa experiencia y dejar de alimentarla constantemente desde la revisión mental.
Porque probablemente lo que mantiene vivo el malestar después de 3 años y medio no es el comentario original. Es el tiempo que tu mente lleva volviendo una y otra vez sobre él. Y eso termina haciendo que el recuerdo siga emocionalmente activo.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Comprender por qué ciertas experiencias sociales quedan tan fijadas emocionalmente.
• Reducir rumiación y sobreanálisis constante.
• Trabajar sensibilidad al juicio, la vergüenza o la humillación.
• Aprender a soltar recuerdos que siguen activando malestar años después.
• Fortalecer autoestima y seguridad interpersonal.
• Entender mejor cómo funciona tu mundo emocional y relacional.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Hola! Cuanto lamento que hayas pasado por una situación así. Entiendo el malestar que has debido de sentir y entiendo que, en su momento, tuvo que ser una situación muy desagradable. No obstante, con respecto a esto que comentas, nos faltaría información para entender de donde pudo venir esa reacción y tendríamos probablemente que indagar un poquito más atrás. Es posible que en este momento concreto hayan aparecido estos síntomas de malestar, pero no parece que el origen venga justo de ese momento, si no de la interpretación que hiciste y que probablemente tiene unas creencias arraigadas del pasado. Te animo a que acudas a terapia y puedas trabajar en esto para explorarlo y abordarlo. La terapia en EMDR es muy útil para explorar y trabajar contenido de trauma. Te mando un abrazo!
Que una situación “parezca pequeña” desde fuera no significa que emocionalmente lo haya sido para ti. A veces no nos quedamos enganchados al hecho en sí, sino a lo que ese momento activó internamente: sentirnos expuestos, ridiculizados, no respetados, juzgados o no tenidos en cuenta.Cuando una experiencia se queda “atascada”, como describes, suele ser porque el sistema emocional no terminó de procesarla. La mente vuelve una y otra vez intentando entender, reparar o encontrar una salida: “¿exageré?”, “¿por qué me afectó tanto?”, “¿por qué no puedo soltarlo?”. Pero cuanto más se intenta resolver desde la rumiación, más vivo puede mantenerse el malestar.
También puede influir si esa escena conectó con heridas previas: momentos donde sentiste vergüenza, burla, humillación o falta de protección. No quiere decir que estés dando demasiada importancia “sin motivo”, sino que quizá esa situación tocó algo más profundo.
Para empezar a soltarlo, puede ayudarte trabajar qué significado tuvo para ti ese comentario, qué emoción quedó atrapada y qué necesitabas en ese momento. No se trata de convencerte de que “no fue para tanto”, sino de ayudar a tu sistema a entender que aquello ya pasó y que hoy puedes mirarlo con más seguridad.
Si después de tanto tiempo sigue generándote malestar, sería recomendable trabajarlo en terapia. Un proceso terapéutico puede ayudarte a salir de la rumiación, comprender qué se activó en ti y poder pasar página de una forma más real, no solo racional.
Un abrazo.
También puede influir si esa escena conectó con heridas previas: momentos donde sentiste vergüenza, burla, humillación o falta de protección. No quiere decir que estés dando demasiada importancia “sin motivo”, sino que quizá esa situación tocó algo más profundo.
Para empezar a soltarlo, puede ayudarte trabajar qué significado tuvo para ti ese comentario, qué emoción quedó atrapada y qué necesitabas en ese momento. No se trata de convencerte de que “no fue para tanto”, sino de ayudar a tu sistema a entender que aquello ya pasó y que hoy puedes mirarlo con más seguridad.
Si después de tanto tiempo sigue generándote malestar, sería recomendable trabajarlo en terapia. Un proceso terapéutico puede ayudarte a salir de la rumiación, comprender qué se activó en ti y poder pasar página de una forma más real, no solo racional.
Un abrazo.
Hola!
¿Te ha pasado algo similar en otras ocasiones? Has mencionado estar "enganchado emocionalmente" y "atascado". ¿Has realizado terapia anteriormente? Si no es así, seguramente te podrá ayudar mucho más que cualquier respuesta que puedas recibir por aquí.
Eres consciente de la diferencia entre la pequeñez del hecho objetivo y la inmensa influencia que tiene en tí, y eso como punto de partida para la terapia es esencial.
¿Te ha pasado algo similar en otras ocasiones? Has mencionado estar "enganchado emocionalmente" y "atascado". ¿Has realizado terapia anteriormente? Si no es así, seguramente te podrá ayudar mucho más que cualquier respuesta que puedas recibir por aquí.
Eres consciente de la diferencia entre la pequeñez del hecho objetivo y la inmensa influencia que tiene en tí, y eso como punto de partida para la terapia es esencial.
Lo que te ocurre es más frecuente de lo que parece. A veces, situaciones que desde fuera pueden parecer “pequeñas” se quedan muy enganchadas emocionalmente porque conectan con algo más profundo: sensación de ridículo, invalidación, miedo a no ser respetado o experiencias previas donde quizá no te sentiste tenido en cuenta. El problema muchas veces no es solo el comentario en sí, sino el significado que tu mente le dio en ese momento.
También es importante diferenciar algo: poner un límite (“eso me molestó”) no estuvo mal. De hecho, expresar incomodidad de forma respetuosa puede ser sano. Lo que parece estar generando sufrimiento ahora es la rumiación posterior y la necesidad de seguir revisando mentalmente la escena para intentar “resolverla”.
Detrás de este tipo de bloqueos suelen aparecer creencias muy automáticas del tipo:
“si se ríen de mí, pierdo valor”,
“debería haber reaccionado distinto”,
“quedar expuesto es peligroso”,
o “las cosas incómodas no deberían afectarme tanto”.
Todo esto puede trabajarse terapéuticamente desde regulación emocional, autoestima, límites sanos y flexibilización cognitiva, para que el recuerdo deje de sentirse tan amenazante y puedas soltarlo sin seguir castigándote por ello. Un cálido abrazo.
También es importante diferenciar algo: poner un límite (“eso me molestó”) no estuvo mal. De hecho, expresar incomodidad de forma respetuosa puede ser sano. Lo que parece estar generando sufrimiento ahora es la rumiación posterior y la necesidad de seguir revisando mentalmente la escena para intentar “resolverla”.
Detrás de este tipo de bloqueos suelen aparecer creencias muy automáticas del tipo:
“si se ríen de mí, pierdo valor”,
“debería haber reaccionado distinto”,
“quedar expuesto es peligroso”,
o “las cosas incómodas no deberían afectarme tanto”.
Todo esto puede trabajarse terapéuticamente desde regulación emocional, autoestima, límites sanos y flexibilización cognitiva, para que el recuerdo deje de sentirse tan amenazante y puedas soltarlo sin seguir castigándote por ello. Un cálido abrazo.
Hola, se entiende perfectamente que te esté causando malestar esta situación.
Has aprendido un patrón de pensamiento que activa una respuesta automática de defensa. El hecho de que rumies funciona como reforzador de esa conducta y aumenta ese malestar. Además, no se está dando el proceso de habituación (lo que hace que ese recuerdo y los pensamientos asociados no de sientan tan intensos) porque no llegas a exponerte (al rumiar lo evitas).
Es importante que te pongas en modo acción y no entres en pensamientos cíclicos: piensa en qué te ayuda esa rumiación, hacia dónde te lleva y qué puedes hacer para solucionarlo (pasa a la acción).
Otra cosa que puede ayudarte es no evitar las sensaciones de malestar que aparecen. Quédate quieto y respira (la ansiedad es como una curva que sube hasta un pico y luego baja). Esto va a facilitar la habituación.
Expónte, no huyas de los temas que suba el moderador.
No te juzgues cuando vengan esos pensamientos: acéptalos y enfoca tu atención en lo que estabas haciendo antes.
Saludos.
Has aprendido un patrón de pensamiento que activa una respuesta automática de defensa. El hecho de que rumies funciona como reforzador de esa conducta y aumenta ese malestar. Además, no se está dando el proceso de habituación (lo que hace que ese recuerdo y los pensamientos asociados no de sientan tan intensos) porque no llegas a exponerte (al rumiar lo evitas).
Es importante que te pongas en modo acción y no entres en pensamientos cíclicos: piensa en qué te ayuda esa rumiación, hacia dónde te lleva y qué puedes hacer para solucionarlo (pasa a la acción).
Otra cosa que puede ayudarte es no evitar las sensaciones de malestar que aparecen. Quédate quieto y respira (la ansiedad es como una curva que sube hasta un pico y luego baja). Esto va a facilitar la habituación.
Expónte, no huyas de los temas que suba el moderador.
No te juzgues cuando vengan esos pensamientos: acéptalos y enfoca tu atención en lo que estabas haciendo antes.
Saludos.
Hola, lo que describes le ocurre a más personas de las que parece, especialmente en personas con tendencia a la rumiación, la autoobservación o una sensibilidad elevada hacia el rechazo, la humillación o la falta de respeto.
Muchas veces el problema deja de ser el hecho en sí y pasa a ser la relación que la mente establece con ese recuerdo. Es decir, probablemente el comentario del moderador fue algo breve y objetivamente pequeño, pero tu sistema emocional lo registró como una situación incómoda o amenazante a nivel social. Y desde entonces, la mente sigue “volviendo” al episodio intentando resolverlo, entenderlo o cerrar del todo la sensación que dejó.
Por eso puede sentirse como algo “atascado”. No necesariamente porque el hecho fuese grave, sino porque emocionalmente quedó asociado a una sensación de vulnerabilidad, ridículo, injusticia o exposición social que no terminó de procesarse.
Además, cuanto más analiza una persona este tipo de recuerdos (“¿por qué me afectó tanto?”, “¿por qué sigo pensando en esto?”, “debería haberlo superado ya”), más importancia emocional acaba teniendo el propio pensamiento. Es como si el cerebro interpretara: “si sigo revisándolo después de tanto tiempo, debe de ser importante”.
También suele ocurrir algo curioso: el malestar ya no viene tanto del comentario original, sino de la frustración de seguir afectado por ello años después. Ahí se crea un segundo problema: luchar contra el hecho de seguir pensando en ello.
Y algo importante: que te afectara no significa que seas débil ni inmaduro. A veces ciertos comentarios conectan con inseguridades más profundas, experiencias pasadas o una necesidad alta de sentir respeto y aceptación social.
El objetivo normalmente no es “borrar” el recuerdo, sino conseguir que deje de activarte emocionalmente cada vez que aparece. Y eso suele trabajarse aprendiendo a salir del bucle de análisis constante y reduciendo la necesidad de encontrar una explicación perfecta o una sensación completa de cierre.
Si notas que este tipo de rumiaciones o recuerdos se te quedan muy enganchados emocionalmente, puede ser útil trabajarlo en terapia, especialmente si ocurre también con otras situaciones sociales o conflictos. Si lo necesitas, puedes consultarlo conmigo. Atiendo en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en Madrid Norte y online.
Un saludo.
Muchas veces el problema deja de ser el hecho en sí y pasa a ser la relación que la mente establece con ese recuerdo. Es decir, probablemente el comentario del moderador fue algo breve y objetivamente pequeño, pero tu sistema emocional lo registró como una situación incómoda o amenazante a nivel social. Y desde entonces, la mente sigue “volviendo” al episodio intentando resolverlo, entenderlo o cerrar del todo la sensación que dejó.
Por eso puede sentirse como algo “atascado”. No necesariamente porque el hecho fuese grave, sino porque emocionalmente quedó asociado a una sensación de vulnerabilidad, ridículo, injusticia o exposición social que no terminó de procesarse.
Además, cuanto más analiza una persona este tipo de recuerdos (“¿por qué me afectó tanto?”, “¿por qué sigo pensando en esto?”, “debería haberlo superado ya”), más importancia emocional acaba teniendo el propio pensamiento. Es como si el cerebro interpretara: “si sigo revisándolo después de tanto tiempo, debe de ser importante”.
También suele ocurrir algo curioso: el malestar ya no viene tanto del comentario original, sino de la frustración de seguir afectado por ello años después. Ahí se crea un segundo problema: luchar contra el hecho de seguir pensando en ello.
Y algo importante: que te afectara no significa que seas débil ni inmaduro. A veces ciertos comentarios conectan con inseguridades más profundas, experiencias pasadas o una necesidad alta de sentir respeto y aceptación social.
El objetivo normalmente no es “borrar” el recuerdo, sino conseguir que deje de activarte emocionalmente cada vez que aparece. Y eso suele trabajarse aprendiendo a salir del bucle de análisis constante y reduciendo la necesidad de encontrar una explicación perfecta o una sensación completa de cierre.
Si notas que este tipo de rumiaciones o recuerdos se te quedan muy enganchados emocionalmente, puede ser útil trabajarlo en terapia, especialmente si ocurre también con otras situaciones sociales o conflictos. Si lo necesitas, puedes consultarlo conmigo. Atiendo en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en Madrid Norte y online.
Un saludo.
Hola. Quizás esa situación remita a alguna otra del pasado, ya que no parece haber gravedad en lo que comentas, pero si evidentemente sigue afectándote tanto, es posible que se haya reactualizado otro momento vivido que sí pudo haberte afectado
Lo que suele mantener este tipo de situaciones no es tanto lo que ocurrió objetivamente, sino el significado emocional que tu mente le dio después. Probablemente en aquel momento no solo sentiste incomodidad, sino también sensación de exposición, ridiculización o falta de validación, y eso hizo que tu cerebro lo registrara como algo importante o amenazante.
El problema es que cuanto más revisamos mentalmente una escena intentando entenderla, resolverla o comprobar “si tengo razón en sentirme así”, más se fija emocionalmente. Y ahí aparece la rumiación.
Además, muchas veces no nos engancha el comentario en sí, sino lo que toca internamente: inseguridad, necesidad de respeto, miedo a quedar mal delante de otros, etc.
Y algo importante: el hecho de que hayan pasado años no significa que estés “mal” o que seas débil. Hay personas con tendencia a la hiperrumiación o a la sensibilidad interpersonal a las que ciertas situaciones se les quedan muy atrapadas emocionalmente.
La clave no está en seguir analizando el episodio, sino en dejar de tratarlo como algo que necesitas resolver para poder estar tranquilo. Porque probablemente el problema ya no es el comentario… sino el bucle mental que se creó alrededor de él.
El problema es que cuanto más revisamos mentalmente una escena intentando entenderla, resolverla o comprobar “si tengo razón en sentirme así”, más se fija emocionalmente. Y ahí aparece la rumiación.
Además, muchas veces no nos engancha el comentario en sí, sino lo que toca internamente: inseguridad, necesidad de respeto, miedo a quedar mal delante de otros, etc.
Y algo importante: el hecho de que hayan pasado años no significa que estés “mal” o que seas débil. Hay personas con tendencia a la hiperrumiación o a la sensibilidad interpersonal a las que ciertas situaciones se les quedan muy atrapadas emocionalmente.
La clave no está en seguir analizando el episodio, sino en dejar de tratarlo como algo que necesitas resolver para poder estar tranquilo. Porque probablemente el problema ya no es el comentario… sino el bucle mental que se creó alrededor de él.
Preguntas relacionadas
- Me despierto temprano en la madrugada con una agonía estomacal impresionante. Los médicos me recetaron lanzoprasol y hioscina más un ansiolítico.no me hicieron examen de análisis estomacal. Solo examen de tiroides, lípidos, glucosa, electrocardiograma y análisis de sangre por patogenos . todo salió…
- Buenas. Mi madre está tomando Solian desde hace una semana y media y le han temblado las piernas estando tumbada y sentada, independientemente de si está nerviosa. Cuando ha notado mejoría, no ha podido volverse a dormir y sentada ha estado incómoda, diciendo que las piernas se le mueven espontáneamente…
- Buenas, mirar desde siempre la primera vez con una chica siempre me a pasado lo mismo, cuando es la primera vez con alguien todo el tiempo de antes tengo la errecion como toca, pero en el momento que tengo que penetrar se baja un poco, sé que es mental porque una vez que consigo penetrar no me vuelve…
- Ayer me recetaron Vesicare y hoy tengo dolor de Cabeza intenso y la barriga inflamada,tengo un bulto en la cara cómo una ojera de agua,
- Hola buenas, estoy tomando duodart hace 2 meses y me han bajado las relaciones sexuales si bien lo de ir al baño ha mejorado mucho en fin que se podria hacer como alternativa
- Mi hija tiene 30 años y tiene anorexia desde hace uno. Tiene las transaminasas altísimas, esta muy delgada pero no se deja ayudar. Su padre tiene cáncer y se está muriendo. Y yo no sé qué hacer
- Eh sorprendido a mi esposo, se masturba casi todos los días con videos pornos ,aun teniéndome semi encuera en la cama...me tiene con la autoestima baja
- Hola soy intolerante a la lactosa y me han mandado un tes de Sibo de lactitiol. Puede dar un falso positivo por mi intolerancia. Gracias
- Me siento abrumada el ser madre de una adolescente complicada de llevar. Me ha hecho llorarme la toda y sobre todo cuestionarme mucho el tirarme de un puente para no seguir viviendo. Le pido tanto a mi diosito q me lleve pronto ya no quiero seguir viviendo.
- Levotiroxina aunque me han cambiado diferentes dosis me inflama y me tira en la cama de no poderme levantar hasta 3 días, que hago en ese casó. Me siento mejor sin la pastilla.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.