Estuve 9 años en una relacion con un narcisista. Nunca pude salir de esa relacion ni dejarlo, aunque

Estuve 9 años en una relacion con un narcisista. Nunca pude salir de esa relacion ni dejarlo, aunque sabía que debía hacerlo. No tenía las fuerzas ni la voluntad para hacerlo. Siempre pensé en qué podía cambiar, y en qué valoraría todo lo que hacía por él. Lamentablemente fue él el que terminó por reemplazarme. Descubrí que tenía una doble vida de por lo menos 3 años con su ex de hace 35 años y madre de una de sus hijas. Descubrí todo por mensajes de wasap de esos tres años, pero tengo la sospecha que pudieron ser mas años ya que no pude rescatar mensajes anteriores, pero todo me cuadra. El mismo día que descubrí todo me marché, sacando todas mis cosas, ropa, muebles, etc. Fue terriblemente doloroso y traumatico. Estuve en shock por mucho tiempo, no podía creerlo ni asimilarlo. Ya han pasado 6 meses y no había podido dejar de estar en contacto con él, por wasap y juntándonos en algunas ocasiones. Me asegura que está arrepentido y quiere le dé otra oportunidad. Mi cuerpo y mente sabe que no debo volver pero mi corazón sigue atado a él y mis sentimientos hacia él son muy fuertes. Me estaba haciendo mucho daño el seguir en esta instancia. Un día lo ví con otra mujer en un bar y ese día decidí bloquearlo del celular. Llevo 1 mes ya en contacto 0. Él no me ha buscado ni intentado hablarme. Yo tengo la convicción de que no debo volver a saber nada de él, pero el dolor que siento es demasiado grande. Tengo demasiada tristeza, me siento humillada y a veces siento mucha ira. A veces lo extraño y siento que se me parte el corazón de no volver a verlo nunca mas. Pensaba que estaría con él para siempre. Que envejeceríamos juntos. La angustia y ansiedad por verlo me está matando. Vuelvo a leer una y otra vez sus mensajes con la otra mujer para darme fuerzas de que debo olvidarlo. Sufro con cada frase que leo y me siento miserable y herida en mi autoestima. También siento rabia conmigo misma. Cómo pude ser tan ingenua y confiar ciegamente en él.

8 respuestas


Querida paciente: Puedo percibir el profundo dolor que toda esta situación está generando en ti. Al mismo tiempo, quiero reconocer la enorme valentía que has demostrado al tomar la decisión de salir de esa relación y la dificultad que supone mantenerte alejada de él a pesar de todo lo que sientes. Estás atravesando un proceso especialmente complejo y confuso, en el que pueden aparecer emociones muy intensas e incluso aparentemente contradictorias. Es importante recordar que todas ellas son humanas, comprensibles y válidas dadas las circunstancias. Por ello, te animo a buscar apoyo profesional que pueda acompañarte en este camino, ayudándote a sostener y dar espacio a todas esas emociones que necesitan ser honradas. Te envío mucho ánimo y un fuerte abrazo.

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Hola, Lo que describes suele ser muchísimo más doloroso y complejo de lo que muchas personas imaginan desde fuera. Cuando una relación ha estado marcada durante años por dependencia emocional, invalidación, esperanza constante y dinámicas muy desgastantes, no basta con “saber” racionalmente que debes salir de ahí. El vínculo emocional puede seguir siendo muy fuerte aunque una parte de ti tenga clarísimo que esa relación te hacía daño. Además, descubrir una doble vida de tantos años suele generar un impacto muy traumático: no solo duele la traición, sino también la sensación de que la realidad en la que habías confiado se rompe de golpe. Por eso aparecen emociones tan intensas y cambiantes: tristeza, ansiedad, rabia, humillación, añoranza, culpa contigo misma… Todo eso forma parte de un duelo muy profundo. El hecho de que hayas conseguido mantener un mes de contacto cero, pese al dolor, es un paso muy importante. Muchas veces el contacto intermitente mantiene la herida abierta y hace mucho más difícil recuperar claridad emocional. También es habitual releer mensajes o buscar pruebas para “recordarse” por qué no volver, aunque eso a la vez reactive constantemente el sufrimiento. Ahora mismo probablemente necesitas menos castigarte por “haber sido ingenua” y más entender por qué te costó tanto salir de ahí. Las personas que viven este tipo de vínculos no suelen quedarse por debilidad, sino porque estas dinámicas generan muchísimo apego, desgaste emocional y esperanza de cambio. Trabajar todo esto en terapia puede ayudarte mucho a reconstruir tu autoestima, entender el vínculo que se creó y atravesar este duelo sin seguir haciéndote daño a ti misma en el proceso. Un saludo, David

David García Díaz

David García Díaz

Psicólogo

Vall de Uxó

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Hola, Se que estas sufriendo mucho. Pero también te diré que estas personas no cambian y que de seguir con el el sufrimiento todavía seria mayor. En estos casos lo que se recomienda es contacto 0 absoluto, bloquear de todas la rrss, borrar fotos, etc. Es la única forma de que pases página, y puedas avanzar en tu vida. Tu misma lo has dicho "tengo la convicción de que no debo volver a saber de él...". Póntelo fácil haciendo desaparecer de tu vida. Evita releer sus mensajes, y NO TE CULPES, NO es culpa tuya que el sea un narcisista, pero si es tu responsabilidad alejarte de él. No eres ingenua, te enamoraste. Creo que has tenido mucha valentía y determinación dejándolo. Si crees que tu sola no vas a poder en este proceso, un psicólogo te puede ayudar, dándote soporte en momentos en los que puedas sentirte insegura. Animo!

Mª Dolors Fernandez

Mª Dolors Fernandez

Psicólogo

Vilanova i La Geltrú

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Lo que has vivido no es una ruptura común; es una experiencia traumática que combina manipulación emocional, dependencia afectiva, engaño prolongado y una pérdida abrupta de la realidad que creías segura. Nueve años en una relación con un perfil narcisista dejan marcas profundas, no porque seas débil, ingenua o “no hayas visto las señales”, sino porque este tipo de vínculos están diseñados precisamente para atraparte emocionalmente, erosionar tu autoestima y hacerte dudar de tu propio criterio. Tu reacción —el shock, la incredulidad, la tristeza intensa, la rabia, la culpa, la sensación de vacío, la dificultad para soltar— es exactamente la que vemos en personas que han sufrido relaciones traumáticas. No es exageración, no es dependencia “por elección”: es el resultado de años de desgaste emocional, refuerzo intermitente, idealización y devaluación. Tu corazón sigue atado porque tu sistema emocional aún está intentando comprender cómo alguien que amabas pudo sostener una doble vida durante tanto tiempo. El contacto cero que has logrado mantener este último mes es un paso enorme, y también es normal que duela tanto. Estás rompiendo no solo con una persona, sino con un ciclo psicológico muy profundo. La tristeza, la humillación, la ira y la confusión forman parte del proceso de desintoxicación emocional. No estás retrocediendo: estás sanando, aunque ahora mismo no lo sientas así. También es comprensible que vuelvas a leer los mensajes para recordarte por qué no debes volver. Es una forma de protegerte, aunque te haga daño. Lo importante ahora es que no te quedes sola con este dolor ni con la culpa. No fuiste ingenua: fuiste leal, entregada y amorosa con alguien que no supo —o no quiso— corresponderte desde un lugar sano. En este momento, lo más valioso es que puedas comprender qué te mantuvo en esa relación, cómo se formó ese vínculo traumático y cómo reconstruir tu autoestima y tu seguridad interna. Puedo acompañarte a explorar el origen de tu malestar, a ordenar tus emociones y a recuperar tu fuerza personal después de una experiencia tan devastadora. Si lo deseas, puedes reservar una **consulta de psicología online conmigo**, y trabajaremos juntas para que este dolor deje de ocuparlo todo y puedas volver a sentirte en paz contigo misma. No tienes por qué atravesar esto sola.


Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Lo que estás viviendo tiene todos los elementos de una ruptura traumática: una relación larga, dependencia emocional, engaño sostenido, doble vida, shock, humillación, duelo, rabia, tristeza y una parte de ti que todavía sigue vinculada a él aunque tu mente sepa que volver sería dañino. Esa contradicción es muy frecuente en relaciones donde ha habido manipulación, desgaste emocional o vínculos muy desequilibrados. No basta con “saber” que no debes volver. El apego no se corta solo con una conclusión racional. El cuerpo, la memoria emocional y la esperanza tardan más en desprenderse. Durante 9 años probablemente viviste esperando que él cambiara, que reconociera tu valor, que agradeciera lo que hacías, que te eligiera de verdad. Cuando una persona ha invertido tanto en alguien, soltar no duele solo por perder a la pareja. Duele por aceptar que quizá estuviste mucho tiempo esperando algo que no iba a llegar. Eso rompe por dentro. También es importante que no confundas echarlo de menos con que debas volver. Puedes extrañar a alguien que te hizo daño. Puedes sentir amor por alguien que no te cuidó bien. Puedes tener ansiedad por verlo y, al mismo tiempo, saber que el contacto te destruye. Las emociones no siempre indican el camino sano; a veces indican la profundidad de la herida. El contacto cero que has iniciado es una medida muy importante. Al principio puede sentirse insoportable porque te deja sin la dosis de contacto, explicación o esperanza que mantenía vivo el vínculo. Pero seguir hablando con él, viéndolo o esperando señales probablemente te mantenía atrapada en el mismo ciclo: dolor, promesas, ilusión, desconfianza, recaída emocional. El hecho de que él no te haya buscado en este mes también duele, pero puede ayudarte a ver algo: quizá tu lugar en su vida nunca fue tan protegido como tú necesitabas creer. Eso no habla de tu valor. Habla de su forma de vincularse. Releer una y otra vez los mensajes con la otra mujer puede darte fuerza durante unos minutos, pero también te reabre la herida cada vez. Es comprensible que los uses como recordatorio para no volver, pero si cada lectura te deja destrozada, conviene cambiar la estrategia. Puedes guardar esos mensajes en un lugar no accesible y escribir una lista breve de realidad: “Me mintió durante años.” “Tuvo una doble vida.” “Yo sufrí mucho en esa relación.” “Volver a contactar me hacía daño.” “Mi dolor no significa que deba regresar.” Esa lista puede servirte como anclaje sin tener que exponerte una y otra vez a frases que te humillan. La rabia contigo misma también necesita cuidado. No fuiste ingenua porque quisieras confiar. Confiar en alguien a quien amas no es estupidez. Lo doloroso es que él utilizara esa confianza de una forma que te dañó. Ahora puedes revisar tus señales de alerta, tus límites y tu tendencia a sostener demasiado, pero no te castigues por haber amado. Ahora tu tarea no es olvidarlo rápido. Tu tarea es recuperar tu dignidad, tu estabilidad y tu centro. Habrá días de tristeza, días de ira, días de nostalgia y días de ansiedad. Eso forma parte del duelo. Pero cada día que no vuelves a entrar en el ciclo, aunque duela, estás saliendo de una dinámica que te estaba haciendo daño. Si en algún momento la angustia se vuelve insoportable, aparecen ideas de hacerte daño o sientes que no puedes sostenerte, busca ayuda inmediata: una persona de confianza, urgencias, una línea de crisis o un profesional. No tienes que atravesar esto sola. La terapia psicológica puede ayudarte a: • Elaborar una ruptura traumática tras engaño y doble vida. • Sostener el contacto cero sin recaer en el vínculo. • Trabajar dependencia emocional, apego y ansiedad por verlo. • Recuperar autoestima después de sentirte humillada o reemplazada. • Manejar rabia, culpa, tristeza y pensamientos repetitivos. • Reconstruir límites para no volver a relaciones que te dañan. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.

Jesús Seijas Queral

Jesús Seijas Queral

Psicólogo

Pozuelo de Alarcón

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Lo que estás viviendo es profundamente doloroso, pero también muy coherente con lo que suele ocurrir después de una relación larga marcada por la manipulación, la dependencia emocional y la traición. Hay algo que me gustaría que tuvieras presente: el hecho de que sigas echándolo de menos no significa que debas volver con él. Tampoco significa que hayas tomado una mala decisión al marcharte. Significa que has perdido a una persona que ocupó un lugar muy importante en tu vida durante nueve años y, además, has perdido el futuro que imaginabas junto a él. No solo estás haciendo un duelo por la relación. También estás haciendo un duelo por los planes, las expectativas y la imagen que tenías de esa historia. Por eso es normal que convivan emociones aparentemente contradictorias. Puedes sentir amor y rabia. Puedes echarlo de menos y, al mismo tiempo, saber que no te conviene volver. Puedes tener nostalgia de los momentos buenos y sentirte profundamente herida por lo que descubriste. También me parece importante señalar algo respecto a la culpa que sientes contigo misma. Cuando preguntas cómo pudiste ser tan ingenua o confiar ciegamente en él, estás mirando nueve años de relación con la información que tienes hoy. Pero durante gran parte de ese tiempo tú no sabías lo que sabes ahora. Confiar en la persona con la que compartes tu vida no es un defecto. De hecho, es una de las bases de una relación de pareja. La responsabilidad de la mentira y de la doble vida pertenece a quien decidió sostenerla, no a quien creyó en ella. Por otro lado, entiendo por qué vuelves a leer los mensajes. Estás intentando recordarte a ti misma por qué no debes volver. Sin embargo, me pregunto si esos mensajes están cumpliendo ya una función diferente. Quizá al principio te ayudaban a mantener la claridad, pero ahora parece que también están reabriendo la herida una y otra vez. No necesitas seguir demostrando que sufriste una traición. Ya lo sabes. Ya lo descubriste. Ya tomaste la decisión de marcharte. Y hay algo más que me parece significativo. Llevas un mes de contacto cero y él no ha intentado buscarte. Sé que eso duele. Pero también puede ayudarte a ver algo que quizá tu parte más emocional todavía no quiere aceptar: la realidad de una persona no se define por lo que promete cuando teme perderte, sino por lo que hace cuando tiene la oportunidad de demostrarlo. Ahora mismo da la impresión de que tu mente tiene muy claro que no debes volver, pero tu corazón todavía está atravesando el duelo. Y los duelos no obedecen a la lógica. No desaparecen porque entendamos racionalmente lo que ocurrió. Mi impresión es que no estás retrocediendo. Estás atravesando una fase especialmente dolorosa del proceso. Una fase en la que ya no estás con él, pero todavía no has reconstruido completamente tu vida sin él. Sé paciente contigo. No te exijas haber superado en seis meses una relación de nueve años y una traición de semejante magnitud. Si sigues manteniendo el contacto cero, permitiéndote sentir el dolor sin regresar a quien te lo causó y trabajando en recuperar espacios propios, es muy probable que poco a poco la intensidad de esta herida disminuya. Y recuerda algo importante: que hoy te duela dejarlo no significa que mañana te arrepientas de haberlo dejado. A veces las decisiones más sanas son también las más dolorosas al principio. Si lo deseas, puedes pedirme una cita online.


Hola, gracias por compartir tu historia. Lo que describes es una experiencia profundamente dolorosa y, en muchas ocasiones, traumática. Cuando una relación ha estado marcada por el control, la manipulación o la dependencia emocional, no basta con saber racionalmente que "no conviene volver". El vínculo queda grabado también a nivel emocional y corporal, por lo que es frecuente sentir un intenso deseo de regresar incluso cuando se es consciente del daño recibido. El contacto cero que has mantenido este último mes es un paso importante para favorecer la recuperación y te felicito por ello. La tristeza, la ira, la ansiedad o la sensación de humillación forman parte de un proceso de duelo y de reconstrucción de la autoestima. La terapia EMDR puede ser de gran ayuda en estos casos, ya que permite reprocesar las experiencias traumáticas vividas durante la relación, disminuir la intensidad emocional de los recuerdos y trabajar las creencias que suelen quedar asociadas ("no soy suficiente", "no puedo confiar", "sin él no valgo"). El objetivo no es olvidar, sino integrar lo vivido para que deje de gobernar tus emociones y puedas volver a sentirte libre para construir relaciones seguras y saludables. Cualquier cosa que necesites estoy a tu disposición. Un saludo.

David Martínez Sánchez

David Martínez Sánchez

Psicólogo

Las Palmas de Gran Canaria

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Hola, soy experta en narcisimo.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.