Hola! Tengo mi marido estamos conviviendo hace 2 años en España pero ya habíamos convivido en Colom
10
respuestas
Hola!
Tengo mi marido estamos conviviendo hace 2 años en España pero ya habíamos convivido en Colombia hemos tenido discusiones por dinero porque yo no estoy devengando y el si para pedirle algo es un problema me dice que no me va a dar eso lo que es ropa calzado y otras cuestiones siempre que discutimos me dice que no tiene obligación conmigo porque vivimos en unión de hecho y pues él tiene bienes y también me dice que yo no tengo nada en conjunto yo la verdad no lo sé pero tampoco es que esté alegando eso pero si los gastos de otras cosas, se fue un mes de viaje arreglar cosas de el de salud yo le manifesté que tenía una urgencia que necesitaba suplir la necesidad y la respuesta de el fue que no me iba a dejar nada de dinero estuve enferma le pedí para la urgencia y me respondió que no me iba a dar nada. Le he manifestado la situación varias veces pero no se puede hablar con él es un problema tener una comunicación porque voltea las cosas sale y se va se entra al baño y no me escucha se hace el enojado y dice que soy un fastidio que nadie me soporta que ni siquiera mi familia. El jueves fui y me compré un vestido llegue hoy a ponerme lo y estaba roto le pregunté le dije mira como está esto y su respuesta fue que estaba arto de mi comportamiento y llamo a mi familia para darle quejas que yo lo estaba acusando de esto no se qué hacer he tratado de dialogar con el de todas las maneras a veces estamos bien otras no pero siempre es un problema cuando yo le digo algo que me molesta el de hace el enojado y voltea las cosas no se qué hacer de verdad es difícil está situación porque no comprendo nada pero esto me está consumiendo, quiero una solución radical.
Tengo mi marido estamos conviviendo hace 2 años en España pero ya habíamos convivido en Colombia hemos tenido discusiones por dinero porque yo no estoy devengando y el si para pedirle algo es un problema me dice que no me va a dar eso lo que es ropa calzado y otras cuestiones siempre que discutimos me dice que no tiene obligación conmigo porque vivimos en unión de hecho y pues él tiene bienes y también me dice que yo no tengo nada en conjunto yo la verdad no lo sé pero tampoco es que esté alegando eso pero si los gastos de otras cosas, se fue un mes de viaje arreglar cosas de el de salud yo le manifesté que tenía una urgencia que necesitaba suplir la necesidad y la respuesta de el fue que no me iba a dejar nada de dinero estuve enferma le pedí para la urgencia y me respondió que no me iba a dar nada. Le he manifestado la situación varias veces pero no se puede hablar con él es un problema tener una comunicación porque voltea las cosas sale y se va se entra al baño y no me escucha se hace el enojado y dice que soy un fastidio que nadie me soporta que ni siquiera mi familia. El jueves fui y me compré un vestido llegue hoy a ponerme lo y estaba roto le pregunté le dije mira como está esto y su respuesta fue que estaba arto de mi comportamiento y llamo a mi familia para darle quejas que yo lo estaba acusando de esto no se qué hacer he tratado de dialogar con el de todas las maneras a veces estamos bien otras no pero siempre es un problema cuando yo le digo algo que me molesta el de hace el enojado y voltea las cosas no se qué hacer de verdad es difícil está situación porque no comprendo nada pero esto me está consumiendo, quiero una solución radical.
Gracias por compartir lo que estás viviendo. La situación que describes es muy difícil y desgastante, y es normal que te sientas confundida y agotada.
Hay varios aspectos importantes en lo que cuentas. No se trata solo de desacuerdos por dinero, sino de una dinámica donde no hay escucha, hay descalificación, se evita el diálogo y además se niegan necesidades básicas, incluso en momentos de enfermedad. Eso no es una dificultad puntual de pareja, es una forma de relación que puede resultar dañina a nivel emocional.
Que tu pareja te diga que no tiene ninguna responsabilidad contigo, que no te apoye económicamente en situaciones básicas o urgentes, que te descalifique diciendo que “nadie te soporta” o que evite cualquier conversación, son señales de una relación poco equilibrada y con falta de respeto. Entiendo que hayas intentado hablarlo de muchas maneras, pero una relación no puede sostenerse si solo una persona está intentando que funcione.
Cuando hablas de una solución radical, es importante entender que el cambio solo sería posible si él reconoce lo que está pasando y está dispuesto a implicarse de verdad en mejorar la relación. Si eso no ocurre, la solución suele pasar más por protegerte tú: revisar hasta qué punto quieres seguir en una relación donde no se cubren tus necesidades básicas, donde no hay comunicación y donde te sientes mal de forma recurrente.
También es importante que no te quedes sola con esto. Apóyate en personas de confianza y, si es posible, busca orientación profesional para poder tomar decisiones con más claridad y fortalecer tu posición emocional en este proceso.
Si lo necesitas, podemos acompañarte a analizar la situación con más profundidad y ayudarte a tomar decisiones desde un lugar más seguro y firme. Puedes hacerlo de manera presencial en Tres Cantos (Madrid), en línea o a domicilio en Madrid Norte, según lo que te resulte más cómodo.
Hay varios aspectos importantes en lo que cuentas. No se trata solo de desacuerdos por dinero, sino de una dinámica donde no hay escucha, hay descalificación, se evita el diálogo y además se niegan necesidades básicas, incluso en momentos de enfermedad. Eso no es una dificultad puntual de pareja, es una forma de relación que puede resultar dañina a nivel emocional.
Que tu pareja te diga que no tiene ninguna responsabilidad contigo, que no te apoye económicamente en situaciones básicas o urgentes, que te descalifique diciendo que “nadie te soporta” o que evite cualquier conversación, son señales de una relación poco equilibrada y con falta de respeto. Entiendo que hayas intentado hablarlo de muchas maneras, pero una relación no puede sostenerse si solo una persona está intentando que funcione.
Cuando hablas de una solución radical, es importante entender que el cambio solo sería posible si él reconoce lo que está pasando y está dispuesto a implicarse de verdad en mejorar la relación. Si eso no ocurre, la solución suele pasar más por protegerte tú: revisar hasta qué punto quieres seguir en una relación donde no se cubren tus necesidades básicas, donde no hay comunicación y donde te sientes mal de forma recurrente.
También es importante que no te quedes sola con esto. Apóyate en personas de confianza y, si es posible, busca orientación profesional para poder tomar decisiones con más claridad y fortalecer tu posición emocional en este proceso.
Si lo necesitas, podemos acompañarte a analizar la situación con más profundidad y ayudarte a tomar decisiones desde un lugar más seguro y firme. Puedes hacerlo de manera presencial en Tres Cantos (Madrid), en línea o a domicilio en Madrid Norte, según lo que te resulte más cómodo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Lo que describes no es solo un problema de comunicación, sino un patrón de desvalorización, evitación y posible control económico, que está afectando a tu bienestar. Cuando una persona no escucha, invalida, da la vuelta a los problemas y te hace sentir culpable, es muy difícil construir una relación sana.
Una “solución radical” no pasa por insistir más en dialogar, sino por poner límites claros y valorar si esta relación te está aportando o dañando.
Sería importante que no afrontes esto sola y que puedas hablarlo con un profesional para tomar decisiones con claridad y apoyo.
Una “solución radical” no pasa por insistir más en dialogar, sino por poner límites claros y valorar si esta relación te está aportando o dañando.
Sería importante que no afrontes esto sola y que puedas hablarlo con un profesional para tomar decisiones con claridad y apoyo.
Hola, gracias por compartir.
Como psicóloga clínica sanitaria te puedo decir que lo que describes no es solo un problema de comunicación, hay señales de trato desconsiderado, posible control económico y desvalorización emocional.
En una convivencia, exista o no matrimonio, debe haber responsabilidad, apoyo y respeto básico, especialmente en necesidades de salud. Negarte ayuda y luego culparte o invalidarte no es una dinámica sana.
Una “solución radical” no es cambiarle a él, sino poner límites claros y protegerte tú:
• Define qué es innegociable (respeto, apoyo básico).
• Observa si hay cambios reales, no promesas.
• Valora tu independencia (económica y emocional).
• Si el patrón continúa, plantearte tomar distancia puede ser necesario.
Esto no va de que tú seas “un fastidio”, sino de una dinámica que te está dañando.
Un saludo,
Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga"
Como psicóloga clínica sanitaria te puedo decir que lo que describes no es solo un problema de comunicación, hay señales de trato desconsiderado, posible control económico y desvalorización emocional.
En una convivencia, exista o no matrimonio, debe haber responsabilidad, apoyo y respeto básico, especialmente en necesidades de salud. Negarte ayuda y luego culparte o invalidarte no es una dinámica sana.
Una “solución radical” no es cambiarle a él, sino poner límites claros y protegerte tú:
• Define qué es innegociable (respeto, apoyo básico).
• Observa si hay cambios reales, no promesas.
• Valora tu independencia (económica y emocional).
• Si el patrón continúa, plantearte tomar distancia puede ser necesario.
Esto no va de que tú seas “un fastidio”, sino de una dinámica que te está dañando.
Un saludo,
Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga"
Buenos días. Creo que lo mejor para ti sería buscar un trabajo para no depender economicamente de él. Más adelante, si puedes, te iría bien hacer algunas sesiones de psicoterapia, mira si el médico te puede derivar a un psicólogo, aunque el que más lo necesita, es tu pareja.
ola, gracias por compartir lo que estás viviendo.
Lo que describes refleja una situación de convivencia con un desgaste emocional importante, especialmente porque aparecen dificultades repetidas para comunicarte, sensación de falta de apoyo ante necesidades básicas y respuestas que te dejan en una posición de confusión o malestar. Cuando estos patrones se repiten en el tiempo, es frecuente que una persona termine sintiéndose cada vez más agotada, insegura y con dificultad para pensar con claridad.
Más allá del conflicto concreto, conviene observar si existe una dinámica mantenida de descalificación, control o invalidación, porque eso puede afectar seriamente al bienestar psicológico. Antes de tomar una decisión drástica, suele ser importante detenerse a valorar qué límites necesitas, qué aspectos de la relación son realmente sostenibles y si existe posibilidad real de cambio por ambas partes.
Si sientes que el diálogo no es posible y que esto te está consumiendo, buscar apoyo profesional puede ayudarte a ordenar lo que estás viviendo y tomar decisiones desde un lugar más sereno y claro. También es importante apoyarte en personas de confianza cercanas.
Un saludo cordial.
Lo que describes refleja una situación de convivencia con un desgaste emocional importante, especialmente porque aparecen dificultades repetidas para comunicarte, sensación de falta de apoyo ante necesidades básicas y respuestas que te dejan en una posición de confusión o malestar. Cuando estos patrones se repiten en el tiempo, es frecuente que una persona termine sintiéndose cada vez más agotada, insegura y con dificultad para pensar con claridad.
Más allá del conflicto concreto, conviene observar si existe una dinámica mantenida de descalificación, control o invalidación, porque eso puede afectar seriamente al bienestar psicológico. Antes de tomar una decisión drástica, suele ser importante detenerse a valorar qué límites necesitas, qué aspectos de la relación son realmente sostenibles y si existe posibilidad real de cambio por ambas partes.
Si sientes que el diálogo no es posible y que esto te está consumiendo, buscar apoyo profesional puede ayudarte a ordenar lo que estás viviendo y tomar decisiones desde un lugar más sereno y claro. También es importante apoyarte en personas de confianza cercanas.
Un saludo cordial.
Hola, gracias por compartir una situación tan difícil.
Lo que describes no es solo un problema de comunicación o de desacuerdos puntuales: hay varios elementos preocupantes, como la negación de apoyo económico básico en situaciones de necesidad, la descalificación (“nadie te soporta”), la evitación constante del diálogo y el hecho de hacerte sentir culpable o confusa cuando intentas expresar lo que te molesta.
Este tipo de dinámicas pueden generar mucho desgaste emocional y hacer que una persona dude de sí misma o sienta que “no entiende nada”, como te está ocurriendo. Eso no significa que estés equivocada, sino que la relación puede estar funcionando de una manera poco sana.
Independientemente de la situación legal (unión de hecho o no), en una convivencia de pareja debería existir un mínimo de apoyo, respeto y responsabilidad compartida, especialmente ante necesidades básicas o situaciones de salud.
Cuando hablas de una “solución radical”, es importante que esa decisión no se tome desde la desesperación, sino desde el cuidado hacia ti misma. Algunas preguntas que pueden ayudarte a orientarte son:
¿Te sientes respetada y escuchada en esta relación?
¿Puedes expresar tus necesidades sin miedo a ser atacada o ignorada?
¿Esta relación te aporta bienestar o te está consumiendo?
Si la comunicación no es posible y la situación se mantiene, puede ser necesario plantearte poner límites más claros o incluso tomar distancia para proteger tu bienestar.
También sería muy recomendable que busques apoyo externo: hablar con un/a profesional, con alguien de confianza o informarte sobre recursos de orientación legal y social en tu entorno.
Lo que estás viviendo es difícil, pero no tienes que normalizarlo ni afrontarlo sola.
Un saludo.
Lo que describes no es solo un problema de comunicación o de desacuerdos puntuales: hay varios elementos preocupantes, como la negación de apoyo económico básico en situaciones de necesidad, la descalificación (“nadie te soporta”), la evitación constante del diálogo y el hecho de hacerte sentir culpable o confusa cuando intentas expresar lo que te molesta.
Este tipo de dinámicas pueden generar mucho desgaste emocional y hacer que una persona dude de sí misma o sienta que “no entiende nada”, como te está ocurriendo. Eso no significa que estés equivocada, sino que la relación puede estar funcionando de una manera poco sana.
Independientemente de la situación legal (unión de hecho o no), en una convivencia de pareja debería existir un mínimo de apoyo, respeto y responsabilidad compartida, especialmente ante necesidades básicas o situaciones de salud.
Cuando hablas de una “solución radical”, es importante que esa decisión no se tome desde la desesperación, sino desde el cuidado hacia ti misma. Algunas preguntas que pueden ayudarte a orientarte son:
¿Te sientes respetada y escuchada en esta relación?
¿Puedes expresar tus necesidades sin miedo a ser atacada o ignorada?
¿Esta relación te aporta bienestar o te está consumiendo?
Si la comunicación no es posible y la situación se mantiene, puede ser necesario plantearte poner límites más claros o incluso tomar distancia para proteger tu bienestar.
También sería muy recomendable que busques apoyo externo: hablar con un/a profesional, con alguien de confianza o informarte sobre recursos de orientación legal y social en tu entorno.
Lo que estás viviendo es difícil, pero no tienes que normalizarlo ni afrontarlo sola.
Un saludo.
Lo que describes no es solo un problema de comunicación ni una diferencia de criterios sobre el dinero. Hay varios elementos que apuntan a una dinámica de maltrato psicológico y control económico: negarte recursos básicos, desatender una necesidad médica, invalidarte, descalificarte (“nadie te soporta”), evitar el diálogo y girar la responsabilidad hacia ti.
En una relación de pareja, exista o no matrimonio, hay un principio básico: cuidado mutuo y responsabilidad compartida en lo esencial. Negarte ayuda en una situación de enfermedad o necesidad no es una cuestión legal, es una cuestión de respeto y de vínculo. Y aquí ese respeto está fallando de forma repetida.
Además, cuando alguien no permite el diálogo, se enfada, se va, manipula la conversación o implica a terceros para desautorizarte, no estamos ante un malentendido puntual, sino ante un patrón que desgasta y confunde.
Entiendo que quieras una solución, pero es importante decir algo con claridad: no puedes cambiar tú sola una dinámica que la otra persona no reconoce ni quiere revisar. La pregunta no es solo qué hacer con él, sino qué necesitas tú para estar en un entorno seguro, digno y estable.
Antes de tomar decisiones, puede ayudarte buscar apoyo profesional individual, y si es posible, asesorarte también a nivel legal o social en el país donde resides. Pero sobre todo, empieza por algo esencial: no normalices lo que te está haciendo daño.
A veces la solución más difícil es también la más honesta: dejar de intentar que el otro cambie y empezar a protegerte tú.
En una relación de pareja, exista o no matrimonio, hay un principio básico: cuidado mutuo y responsabilidad compartida en lo esencial. Negarte ayuda en una situación de enfermedad o necesidad no es una cuestión legal, es una cuestión de respeto y de vínculo. Y aquí ese respeto está fallando de forma repetida.
Además, cuando alguien no permite el diálogo, se enfada, se va, manipula la conversación o implica a terceros para desautorizarte, no estamos ante un malentendido puntual, sino ante un patrón que desgasta y confunde.
Entiendo que quieras una solución, pero es importante decir algo con claridad: no puedes cambiar tú sola una dinámica que la otra persona no reconoce ni quiere revisar. La pregunta no es solo qué hacer con él, sino qué necesitas tú para estar en un entorno seguro, digno y estable.
Antes de tomar decisiones, puede ayudarte buscar apoyo profesional individual, y si es posible, asesorarte también a nivel legal o social en el país donde resides. Pero sobre todo, empieza por algo esencial: no normalices lo que te está haciendo daño.
A veces la solución más difícil es también la más honesta: dejar de intentar que el otro cambie y empezar a protegerte tú.
Siento mucho lo que estás viviendo. Por lo que describes, no es solo un problema puntual, sino una dinámica de relación donde hay falta de apoyo, invalidación emocional y dificultades importantes de comunicación. Que tu pareja no atienda necesidades básicas (incluso en momentos de enfermedad) y que te descalifique o te haga sentir “un fastidio” son señales preocupantes.
Es importante que tengas claro que una relación sana implica respeto, escucha y apoyo mutuo, más allá de la situación económica o legal. Lo que estás sintiendo (confusión, desgaste, angustia) es una reacción comprensible ante una situación que se mantiene en el tiempo.
Cuando el diálogo no es posible y la otra persona evita, niega o da la vuelta a todo, es muy difícil que el cambio ocurra solo con intentarlo más. Por eso, más que buscar una “solución radical” inmediata, te recomendaría priorizar tu bienestar y claridad emocional.
Buscar apoyo terapéutico puede ayudarte a ordenar lo que estás viviendo, fortalecerte y tomar decisiones desde un lugar más claro y seguro. También sería importante que valores tu red de apoyo (familia, amistades) y no te aísles en este proceso.
No estás exagerando... lo que te pasa es importante y merece ser atendido. Te animo a buscar apoyo y te mando un fuerte abrazo.
Es importante que tengas claro que una relación sana implica respeto, escucha y apoyo mutuo, más allá de la situación económica o legal. Lo que estás sintiendo (confusión, desgaste, angustia) es una reacción comprensible ante una situación que se mantiene en el tiempo.
Cuando el diálogo no es posible y la otra persona evita, niega o da la vuelta a todo, es muy difícil que el cambio ocurra solo con intentarlo más. Por eso, más que buscar una “solución radical” inmediata, te recomendaría priorizar tu bienestar y claridad emocional.
Buscar apoyo terapéutico puede ayudarte a ordenar lo que estás viviendo, fortalecerte y tomar decisiones desde un lugar más claro y seguro. También sería importante que valores tu red de apoyo (familia, amistades) y no te aísles en este proceso.
No estás exagerando... lo que te pasa es importante y merece ser atendido. Te animo a buscar apoyo y te mando un fuerte abrazo.
Lo que cuentas es muy complejo, pero lo primero que necesitas es orientación para generar tus propios recursos económicos. Se me ocurre que puedes acudir a Cepaim que es una asociación de ayuda al inmigrante y tiene un programa para ayuda a la mujer inmigrante además de orientación laboral.
Por lo que cuentas, tu pareja no está respetando tus necesidades y esto está afectando tu bienestar. Es importante poner límites, cuidar tu salud emocional y buscar apoyo profesional para manejar la situación. Estoy para ayudarte en lo que necesites.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.