Intente solucionar los problemas con la mamá de mi hija pero ella decidió empezar una relación cuand
5
respuestas
Intente solucionar los problemas con la mamá de mi hija pero ella decidió empezar una relación cuando me di cuenta fue un caos pero al día siguiente me habló como para despedirse pero ala ves decirme que me amaba y que era el amor de su vida pero que nunca pude hacer lo suficiente para estar con ella y estoy muy confundido pensé que me diría que quería algo serio con él y resulta que le dolió mucho el echo de que ya no podríamos tener comunicación
La confusión que sientes es completamente comprensible. Estás recibiendo mensajes contradictorios de una persona muy importante para ti: por un lado inicia otra relación, y por otro te dice que te ama, que eres el amor de su vida y que le duele perder la comunicación contigo. Eso, para cualquiera, genera un gran impacto emocional.
Es importante nombrar algo con claridad, porque ayuda a ordenar lo que pasa dentro:
lo que ella te transmite parece reflejar una fuerte ambivalencia emocional. Puede sentir apego, cariño, incluso amor, y al mismo tiempo no estar disponible —o no querer— sostener una relación contigo. Cuando esas dos cosas se mezclan sin coherencia, la persona que está enfrente suele quedar atrapada en la duda, la esperanza y el dolor.
Que te diga que te ama pero que “nunca hiciste lo suficiente”, mientras ella decide empezar otra relación, puede ser muy desestabilizador. No porque tú estés interpretando mal, sino porque el mensaje no es claro ni consistente. El amor no se demuestra solo con palabras, sino con decisiones y actos sostenidos en el tiempo.
También es muy comprensible que te haya dolido que le afectara tanto la idea de no tener comunicación contigo. A veces, cuando una persona no quiere o no puede comprometerse, intenta mantener el vínculo emocional “abierto” para no perder del todo ese lugar afectivo. El problema es que eso puede mantenerte a ti en una posición de espera, confusión o sufrimiento.
Aquí hay algo importante que quizá te ayude a orientarte: tu confusión no significa que estés equivocado, significa que la situación no es sana ni clara para ti ahora mismo.
Más allá de lo que ella sienta o diga, conviene empezar a preguntarte:
1. ¿Qué necesito yo para estar emocionalmente a salvo?
2. ¿Qué tipo de vínculo puedo sostener sin romperme por dentro?
3. ¿Me ayuda o me daña mantener este tipo de comunicación ambigua?
Si además hay una hija en común, es todavía más importante diferenciar dos planos:
el vínculo como padres, que conviene cuidar con respeto y claridad, y el vínculo de pareja, que ahora mismo parece cargado de dolor, reproches y mensajes cruzados. Mezclar ambos suele aumentar mucho el sufrimiento.
Desde la psicología, este tipo de situaciones se trabajan ayudándote a:
1. Ordenar lo que sientes sin invalidarlo.
2. Comprender qué te engancha emocionalmente a este tipo de mensajes.
Si lo deseas, este proceso se puede trabajar en terapia —también de forma online— para ayudarte a recuperar claridad, calma y una posición más firme desde la que decidir qué lugar quieres (y puedes) ocupar en esta historia.
Es importante nombrar algo con claridad, porque ayuda a ordenar lo que pasa dentro:
lo que ella te transmite parece reflejar una fuerte ambivalencia emocional. Puede sentir apego, cariño, incluso amor, y al mismo tiempo no estar disponible —o no querer— sostener una relación contigo. Cuando esas dos cosas se mezclan sin coherencia, la persona que está enfrente suele quedar atrapada en la duda, la esperanza y el dolor.
Que te diga que te ama pero que “nunca hiciste lo suficiente”, mientras ella decide empezar otra relación, puede ser muy desestabilizador. No porque tú estés interpretando mal, sino porque el mensaje no es claro ni consistente. El amor no se demuestra solo con palabras, sino con decisiones y actos sostenidos en el tiempo.
También es muy comprensible que te haya dolido que le afectara tanto la idea de no tener comunicación contigo. A veces, cuando una persona no quiere o no puede comprometerse, intenta mantener el vínculo emocional “abierto” para no perder del todo ese lugar afectivo. El problema es que eso puede mantenerte a ti en una posición de espera, confusión o sufrimiento.
Aquí hay algo importante que quizá te ayude a orientarte: tu confusión no significa que estés equivocado, significa que la situación no es sana ni clara para ti ahora mismo.
Más allá de lo que ella sienta o diga, conviene empezar a preguntarte:
1. ¿Qué necesito yo para estar emocionalmente a salvo?
2. ¿Qué tipo de vínculo puedo sostener sin romperme por dentro?
3. ¿Me ayuda o me daña mantener este tipo de comunicación ambigua?
Si además hay una hija en común, es todavía más importante diferenciar dos planos:
el vínculo como padres, que conviene cuidar con respeto y claridad, y el vínculo de pareja, que ahora mismo parece cargado de dolor, reproches y mensajes cruzados. Mezclar ambos suele aumentar mucho el sufrimiento.
Desde la psicología, este tipo de situaciones se trabajan ayudándote a:
1. Ordenar lo que sientes sin invalidarlo.
2. Comprender qué te engancha emocionalmente a este tipo de mensajes.
Si lo deseas, este proceso se puede trabajar en terapia —también de forma online— para ayudarte a recuperar claridad, calma y una posición más firme desde la que decidir qué lugar quieres (y puedes) ocupar en esta historia.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Debe de ser muy doloroso y confuso vivir encuentros así con la madre de tu hija. Cuando una persona mezcla mensajes de amor, despedida, reproche y distancia en tan poco tiempo, es normal que tu mente se quede atrapada intentando entender qué está pasando y qué se espera de ti.
Por lo que describes, parece que ella está actuando desde una emoción muy intensa, de forma impulsiva, sin poder detenerse a tomar decisiones desde la calma. Eso genera mucha inestabilidad en el vínculo y coloca a la otra parte —en este caso a ti— en una especie de “tormenta emocional”, donde todo urge y nada termina de aclararse.
Es comprensible que tu impulso sea querer resolverlo rápido, encontrar una respuesta clara o cerrar la situación cuanto antes. Sin embargo, cuando el sistema nervioso está activado, pensar con claridad y tomar decisiones ajustadas es muy difícil.
Antes de hablar con ella o de decidir nada importante, te invito a que te des tiempo para calmarte. Regular el cuerpo ayuda a ordenar la mente. Actividades como caminar, hacer algo de deporte, respirar conscientemente, meditar, ducharte con calma o simplemente parar un rato pueden ayudarte a volver a un estado más estable.
Si lo que notas es más bien apatía o bloqueo, empieza por acciones muy pequeñas y sencillas.
Si ella está esperando una respuesta inmediata, también es válido expresarle que necesitas tiempo: unas horas, unos días, el tiempo que necesites para poder pensar con más claridad y desde un lugar más sereno. Tomarte ese espacio no es desentenderte, es cuidarte y cuidar la situación.
A veces, la decisión más sana no es responder rápido, sino responder desde la calma.
Por lo que describes, parece que ella está actuando desde una emoción muy intensa, de forma impulsiva, sin poder detenerse a tomar decisiones desde la calma. Eso genera mucha inestabilidad en el vínculo y coloca a la otra parte —en este caso a ti— en una especie de “tormenta emocional”, donde todo urge y nada termina de aclararse.
Es comprensible que tu impulso sea querer resolverlo rápido, encontrar una respuesta clara o cerrar la situación cuanto antes. Sin embargo, cuando el sistema nervioso está activado, pensar con claridad y tomar decisiones ajustadas es muy difícil.
Antes de hablar con ella o de decidir nada importante, te invito a que te des tiempo para calmarte. Regular el cuerpo ayuda a ordenar la mente. Actividades como caminar, hacer algo de deporte, respirar conscientemente, meditar, ducharte con calma o simplemente parar un rato pueden ayudarte a volver a un estado más estable.
Si lo que notas es más bien apatía o bloqueo, empieza por acciones muy pequeñas y sencillas.
Si ella está esperando una respuesta inmediata, también es válido expresarle que necesitas tiempo: unas horas, unos días, el tiempo que necesites para poder pensar con más claridad y desde un lugar más sereno. Tomarte ese espacio no es desentenderte, es cuidarte y cuidar la situación.
A veces, la decisión más sana no es responder rápido, sino responder desde la calma.
Lo que describes es una situación de ambivalencia emocional intensa, muy confusa y dolorosa. Hay afecto explícito (“te amo”, “eres el amor de mi vida”) junto a un cierre relacional implícito y reproches que te dejan en una posición de culpa y desconcierto. Esto suele generar un fuerte impacto porque mezcla vínculo, despedida y contradicción en un mismo mensaje.
Es comprensible que te sientas confundido. No es que estés entendiendo mal: el mensaje es objetivamente incoherente y difícil de procesar. En estos casos, suele ayudar distinguir entre lo que la otra persona siente y lo que realmente puede o decide sostener. El dolor por la pérdida de la comunicación no siempre implica deseo de continuar la relación, sino dificultad para tolerar la separación.
Ahora mismo, lo más importante es proteger tu claridad emocional: no intentar resolver lo que ella no está en condiciones de aclarar y darte tiempo para ordenar lo que tú necesitas y esperas. La confusión no es una señal de que falte amor, sino de que el vínculo está atravesando un límite real.
Es comprensible que te sientas confundido. No es que estés entendiendo mal: el mensaje es objetivamente incoherente y difícil de procesar. En estos casos, suele ayudar distinguir entre lo que la otra persona siente y lo que realmente puede o decide sostener. El dolor por la pérdida de la comunicación no siempre implica deseo de continuar la relación, sino dificultad para tolerar la separación.
Ahora mismo, lo más importante es proteger tu claridad emocional: no intentar resolver lo que ella no está en condiciones de aclarar y darte tiempo para ordenar lo que tú necesitas y esperas. La confusión no es una señal de que falte amor, sino de que el vínculo está atravesando un límite real.
Hola,
Parece que has vivido una situación muy confusa y emocionalmente intensa. Que alguien te diga que te ama pero, al mismo tiempo, decida seguir otro camino, deja una mezcla de dolor, esperanza, culpa y desconcierto que cuesta mucho ordenar. Es normal que te quedes con preguntas abiertas, con la sensación de que algo no encaja y con ese “¿y si…?” que no permite cerrar del todo. Lo que estás sintiendo habla más de lo humano de la experiencia que de una “debilidad” por tu parte.
En muchas relaciones donde ha habido conflictos, heridas acumuladas o caminos vitales diferentes, pueden aparecer mensajes contradictorios: “te quiero”, pero “no puedo/ no quiero seguir contigo”. Eso no significa necesariamente que lo que siente no sea real, sino que a veces el amor no es suficiente para sostener una relación si no hay disponibilidad emocional, proyecto compartido, estabilidad o voluntad de trabajar lo que hace daño. Ese tipo de despedidas a medias son especialmente dolorosas, porque dejan el corazón enganchado y la mente atrapada intentando encontrar una explicación.
Ahora quizá lo más importante es que puedas centrarte en ti: darte permiso para sentir lo que sientes sin juzgarte, reconocer que esto duele y que necesitas tiempo, y revisar si seguir manteniendo contacto te ayuda o solo reabre la herida. Poner límites no es frialdad, es cuidado propio. Rodearte de apoyo, hablarlo con alguien de confianza o trabajarlo en terapia puede ayudarte a comprender mejor lo vivido, procesar la confusión y empezar a recolocar tu vida emocional poco a poco.
No tienes que resolverlo todo de inmediato ni “ser fuerte” a la fuerza. Tomar distancia, escucharte y cuidar de tu salud emocional es ahora una prioridad. Con tiempo y acompañamiento adecuado, el dolor se ordena, la culpa se suaviza y es posible recuperar estabilidad y claridad.
Un saludo,
David
Parece que has vivido una situación muy confusa y emocionalmente intensa. Que alguien te diga que te ama pero, al mismo tiempo, decida seguir otro camino, deja una mezcla de dolor, esperanza, culpa y desconcierto que cuesta mucho ordenar. Es normal que te quedes con preguntas abiertas, con la sensación de que algo no encaja y con ese “¿y si…?” que no permite cerrar del todo. Lo que estás sintiendo habla más de lo humano de la experiencia que de una “debilidad” por tu parte.
En muchas relaciones donde ha habido conflictos, heridas acumuladas o caminos vitales diferentes, pueden aparecer mensajes contradictorios: “te quiero”, pero “no puedo/ no quiero seguir contigo”. Eso no significa necesariamente que lo que siente no sea real, sino que a veces el amor no es suficiente para sostener una relación si no hay disponibilidad emocional, proyecto compartido, estabilidad o voluntad de trabajar lo que hace daño. Ese tipo de despedidas a medias son especialmente dolorosas, porque dejan el corazón enganchado y la mente atrapada intentando encontrar una explicación.
Ahora quizá lo más importante es que puedas centrarte en ti: darte permiso para sentir lo que sientes sin juzgarte, reconocer que esto duele y que necesitas tiempo, y revisar si seguir manteniendo contacto te ayuda o solo reabre la herida. Poner límites no es frialdad, es cuidado propio. Rodearte de apoyo, hablarlo con alguien de confianza o trabajarlo en terapia puede ayudarte a comprender mejor lo vivido, procesar la confusión y empezar a recolocar tu vida emocional poco a poco.
No tienes que resolverlo todo de inmediato ni “ser fuerte” a la fuerza. Tomar distancia, escucharte y cuidar de tu salud emocional es ahora una prioridad. Con tiempo y acompañamiento adecuado, el dolor se ordena, la culpa se suaviza y es posible recuperar estabilidad y claridad.
Un saludo,
David
Planteas un problema de familia. En el centro "Arrels" os podemos dar las herramientas necesarias para resolverlo.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.