Me siento triste, cansado(a) emocionalmente y sin ganas de hacer nada. ¿La terapia realmente puede a
12
respuestas
Me siento triste, cansado(a) emocionalmente y sin ganas de hacer nada. ¿La terapia realmente puede ayudarme?
Sentirse triste, agotado emocionalmente y sin ganas no es el final del camino, aunque cuando estás ahí dentro se sienta así. Muchas veces es una señal de que llevas tiempo siendo fuerte, adaptándote, tirando hacia adelante… y tu cuerpo y tu mente te están pidiendo un cambio, no un castigo.
La terapia puede ser una experiencia muy positiva. No es solo un lugar para hablar de lo que duele, sino también un espacio donde empiezas a reconectar contigo, a entenderte mejor y a recuperar poco a poco partes de ti que quizá estaban apagadas. Mucha gente llega sin energía y, sesión a sesión, va notando cosas pequeñas pero importantes: más claridad, más calma, menos autoexigencia, incluso momentos de alivio que hacía tiempo que no sentían.
Lo bonito de la terapia es que no necesitas estar motivado para empezar. La motivación suele aparecer después, cuando empiezas a sentirte acompañado y comprendido. A veces basta con tener un sitio donde puedas ser tú tal y como estás, sin tener que explicar ni justificar nada, para que algo empiece a moverse por dentro.
Sentirte así ahora no define quién eres ni cómo será tu vida. Es un estado, no una sentencia. Y con el acompañamiento adecuado, es muy posible volver a sentir ganas, ilusión y sentido. Pedir ayuda en este momento no es una señal de debilidad, es una forma muy clara de cuidarte y de apostar por ti. Y eso, aunque ahora no lo notes del todo, ya es algo profundamente positivo.
La terapia puede ser una experiencia muy positiva. No es solo un lugar para hablar de lo que duele, sino también un espacio donde empiezas a reconectar contigo, a entenderte mejor y a recuperar poco a poco partes de ti que quizá estaban apagadas. Mucha gente llega sin energía y, sesión a sesión, va notando cosas pequeñas pero importantes: más claridad, más calma, menos autoexigencia, incluso momentos de alivio que hacía tiempo que no sentían.
Lo bonito de la terapia es que no necesitas estar motivado para empezar. La motivación suele aparecer después, cuando empiezas a sentirte acompañado y comprendido. A veces basta con tener un sitio donde puedas ser tú tal y como estás, sin tener que explicar ni justificar nada, para que algo empiece a moverse por dentro.
Sentirte así ahora no define quién eres ni cómo será tu vida. Es un estado, no una sentencia. Y con el acompañamiento adecuado, es muy posible volver a sentir ganas, ilusión y sentido. Pedir ayuda en este momento no es una señal de debilidad, es una forma muy clara de cuidarte y de apostar por ti. Y eso, aunque ahora no lo notes del todo, ya es algo profundamente positivo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Mi respuesta es firme y categórica, sí, puede ayudarte y mucho. Entiendo que algunas personas sientan cierto recelo de las terapias, pero en realidad es cierto desconocimiento acerca de ellas, lo cual es normal, ya que a lo mejor nunca han asistido a terapia, han ido, pero no les ha ido bien, creen que si no pueden resolver las dificultades por sí mismas, nadie les podrá ayudar, etc. Igual que en una gripe tenemos claro que un medicamento nos puede ayudar, una terapia adecuada puede ayudar en un problema psicológico, la única diferencia es que la medicina nos acompaña durante siglos y la tenemos superaceptada, no ocurriendo lo mismo con la psicología que es una ciencia relativamente joven. Te animo a que pruebes y lo intentes. No pierdes nada. Mucho ánimo
Hola,
Sí, la terapia puede ayudarte, y mucho más de lo que a veces uno imagina cuando está así.
Sentirse triste, agotado emocionalmente y sin ganas no es una debilidad ni “falta de fuerza”, suele ser una señal de que llevas tiempo sosteniendo más de lo que puedes. En terapia no se trata solo de “hablar”, sino de entender qué te está drenando, ponerle palabras a lo que pesa y empezar a recuperar energía poco a poco.
No es algo mágico ni inmediato, pero cuando hay un espacio seguro donde no tienes que fingir estar bien, el alivio empieza. A veces basta con no estar solo/a con lo que te pasa para que algo cambie. Si te sientes así, pedir ayuda es un acto de cuidado, no de rendición.
Un saludo,
David
Sí, la terapia puede ayudarte, y mucho más de lo que a veces uno imagina cuando está así.
Sentirse triste, agotado emocionalmente y sin ganas no es una debilidad ni “falta de fuerza”, suele ser una señal de que llevas tiempo sosteniendo más de lo que puedes. En terapia no se trata solo de “hablar”, sino de entender qué te está drenando, ponerle palabras a lo que pesa y empezar a recuperar energía poco a poco.
No es algo mágico ni inmediato, pero cuando hay un espacio seguro donde no tienes que fingir estar bien, el alivio empieza. A veces basta con no estar solo/a con lo que te pasa para que algo cambie. Si te sientes así, pedir ayuda es un acto de cuidado, no de rendición.
Un saludo,
David
Hola, por supuesto que la terapia puede ayudarte, es más, me parece una gran opción si la estás valorando. En terapia puedes descubrir los motivos por los que te sientes así, aprender a comprenderte a ti y a tus emociones, así como ganar las herramientas necesarias para alcanzar un estado de ánimo con el que te encuentres más cómoda.
Te invito a que inicies un proceso y espero que encuentres beneficio.
Te invito a que inicies un proceso y espero que encuentres beneficio.
Sí, la terapia puede ayudarte, incluso cuando ahora mismo te sientes cansado(a), triste y sin ganas de nada. De hecho, muchas personas llegan a terapia justo en ese punto, no cuando están fuertes, sino cuando ya no pueden sostenerse solos.
Sentirse así suele indicar agotamiento emocional, no falta de voluntad. Cuando el cansancio es profundo, el cuerpo y la mente entran en una especie de “modo ahorro”: baja la motivación, cuesta iniciar cosas y todo pesa más. La terapia no es solo para “hablar”, sino para:
• Entender qué te ha llevado a este estado, sin juzgarte.
• Aliviar la carga emocional que llevas acumulando.
• Recuperar poco a poco energía mental y claridad.
• Aprender a cuidarte de otra manera, sin exigirte más de lo que ahora puedes dar.
Es importante ser honesto: no es una solución mágica ni inmediata. Al principio incluso puede remover cosas. Pero, con el enfoque adecuado y un buen vínculo terapéutico, muchas personas empiezan a notar que:
• se sienten más acompañadas,
• el peso emocional se reparte,
• y poco a poco vuelve algo de alivio y sentido.
No tienes que “estar peor” para merecer ayuda, ni “estar mejor” para empezar. Ir a terapia cuando te sientes así no es rendirte, es intentar cuidarte.
Si ahora mismo solo puedes dar un paso pequeño, ese paso puede ser pedir ayuda. Con eso basta para empezar.
Sentirse así suele indicar agotamiento emocional, no falta de voluntad. Cuando el cansancio es profundo, el cuerpo y la mente entran en una especie de “modo ahorro”: baja la motivación, cuesta iniciar cosas y todo pesa más. La terapia no es solo para “hablar”, sino para:
• Entender qué te ha llevado a este estado, sin juzgarte.
• Aliviar la carga emocional que llevas acumulando.
• Recuperar poco a poco energía mental y claridad.
• Aprender a cuidarte de otra manera, sin exigirte más de lo que ahora puedes dar.
Es importante ser honesto: no es una solución mágica ni inmediata. Al principio incluso puede remover cosas. Pero, con el enfoque adecuado y un buen vínculo terapéutico, muchas personas empiezan a notar que:
• se sienten más acompañadas,
• el peso emocional se reparte,
• y poco a poco vuelve algo de alivio y sentido.
No tienes que “estar peor” para merecer ayuda, ni “estar mejor” para empezar. Ir a terapia cuando te sientes así no es rendirte, es intentar cuidarte.
Si ahora mismo solo puedes dar un paso pequeño, ese paso puede ser pedir ayuda. Con eso basta para empezar.
Hola. Sí. Sin duda. Cómo te sientes son síntomas de que algo pasa. La terapia no borra todo de inmediato, pero sí puede darte alivio, comprensión y herramientas para salir poco a poco de ese estado, en lugar de quedarte solo cargándolo. Pedir ayuda cuando te sientes así ya es un primer paso importante.
En primer lugar, gracias por compartir cómo te sientes. Sentirse triste, cansado y sin ganas de nada es algo que muchas personas experimentan en algún momento de su vida. Aunque puede ser una reacción natural, cuando estos estados se prolongan pueden volverse muy dolorosos y difíciles de sostener en el día a día.
Comprender lo que te ocurre es importante. Quizás sea necesario ir un poco más allá y permitirte una mirada más profunda hacia ti mismo: preguntarte qué necesidades emocionales has venido arrastrando a lo largo del tiempo, si te has sentido acompañado, cuidado y valorado, si has vivido experiencias dolorosas…La situación que atraviesas ahora puede convertirse en un punto de inflexión, para conocerte mejor y explorar qué necesitas. A pesar del sufrimiento que implica, esta experiencia también puede ofrecer una oportunidad para conocerte, siempre que te permitas sentir y reflexionar sin exigencias ni reproches hacia ti mismo.
Con respecto a la duda que planteas sobre si la terapia puede ayudarte, la respuesta es sí. Buscar ayuda profesional puede ser de gran apoyo. La terapia es un espacio seguro y de confianza, donde puedes expresarte con libertad y sentirte acompañado, sin juicios. No se trata de cambiar de inmediato cómo te sientes, sino de contar con un lugar donde puedas ser escuchado, comprendido y acompañado mientras atraviesas esta situación a tu propio ritmo, respetando tus tiempos y necesidades. Con el tiempo, este acompañamiento puede ayudarte a aliviar el malestar y a recuperar tu bienestar emocional
Comprender lo que te ocurre es importante. Quizás sea necesario ir un poco más allá y permitirte una mirada más profunda hacia ti mismo: preguntarte qué necesidades emocionales has venido arrastrando a lo largo del tiempo, si te has sentido acompañado, cuidado y valorado, si has vivido experiencias dolorosas…La situación que atraviesas ahora puede convertirse en un punto de inflexión, para conocerte mejor y explorar qué necesitas. A pesar del sufrimiento que implica, esta experiencia también puede ofrecer una oportunidad para conocerte, siempre que te permitas sentir y reflexionar sin exigencias ni reproches hacia ti mismo.
Con respecto a la duda que planteas sobre si la terapia puede ayudarte, la respuesta es sí. Buscar ayuda profesional puede ser de gran apoyo. La terapia es un espacio seguro y de confianza, donde puedes expresarte con libertad y sentirte acompañado, sin juicios. No se trata de cambiar de inmediato cómo te sientes, sino de contar con un lugar donde puedas ser escuchado, comprendido y acompañado mientras atraviesas esta situación a tu propio ritmo, respetando tus tiempos y necesidades. Con el tiempo, este acompañamiento puede ayudarte a aliviar el malestar y a recuperar tu bienestar emocional
Gracias por poner en palabras cómo te sientes. Sentirse triste, emocionalmente cansado/a y sin energía para hacer nada es muy duro, y a la vez es una señal importante de que algo dentro de ti necesita atención y cuidado.
Sí, la terapia puede ayudarte, y no de una forma mágica ni inmediata, sino de una manera profunda y progresiva. En un espacio terapéutico seguro puedes:
* Comprender qué te ha llevado a sentirte así y qué está sosteniendo ese malestar.
* Dar sentido a emociones como la tristeza, el agotamiento o la apatía, sin juzgarte por sentirlas.
* Aprender a regular lo que te desborda y a recuperar poco a poco la motivación y la energía.
* Encontrar herramientas prácticas para afrontar el día a día cuando todo pesa demasiado.
Muchas personas llegan a terapia justo como tú describes: cansadas, sin fuerzas y con la sensación de estar “funcionando en automático”. Con acompañamiento adecuado, ese estado puede transformarse, primero en alivio y después en mayor claridad y bienestar.
Pedir ayuda no es señal de debilidad, sino de responsabilidad contigo mismo/a. Si ahora mismo no tienes ganas de hacer nada, empezar terapia puede ser precisamente ese primer paso pequeño pero valiente.
No tienes que poder con todo a solas. Con el apoyo adecuado, es posible volver a sentirte mejor.
Un abrazo,
Elbire Arana
Psicóloga General Sanitaria
Colegiada M-42807
Sí, la terapia puede ayudarte, y no de una forma mágica ni inmediata, sino de una manera profunda y progresiva. En un espacio terapéutico seguro puedes:
* Comprender qué te ha llevado a sentirte así y qué está sosteniendo ese malestar.
* Dar sentido a emociones como la tristeza, el agotamiento o la apatía, sin juzgarte por sentirlas.
* Aprender a regular lo que te desborda y a recuperar poco a poco la motivación y la energía.
* Encontrar herramientas prácticas para afrontar el día a día cuando todo pesa demasiado.
Muchas personas llegan a terapia justo como tú describes: cansadas, sin fuerzas y con la sensación de estar “funcionando en automático”. Con acompañamiento adecuado, ese estado puede transformarse, primero en alivio y después en mayor claridad y bienestar.
Pedir ayuda no es señal de debilidad, sino de responsabilidad contigo mismo/a. Si ahora mismo no tienes ganas de hacer nada, empezar terapia puede ser precisamente ese primer paso pequeño pero valiente.
No tienes que poder con todo a solas. Con el apoyo adecuado, es posible volver a sentirte mejor.
Un abrazo,
Elbire Arana
Psicóloga General Sanitaria
Colegiada M-42807
Buenos días. Si, seria conveniente evaluar que es lo que te está ocurriendo y por qué.
Hola, gracias por expresar cómo te sientes.
Sentirse triste, agotado emocionalmente y sin ganas de hacer nada es una señal de que llevas mucho tiempo sosteniendo más de lo que puedes. Cuando el cansancio emocional se acumula, la mente y el cuerpo empiezan a pedir una pausa, aunque a veces no sepamos muy bien cómo hacerlo.
La terapia sí puede ayudarte, y no porque vaya a borrar lo que te ha pasado, sino porque te ofrece un espacio seguro donde poder entender qué te está llevando a sentirte así, ordenar lo que llevas dentro y empezar a recuperar poco a poco la energía, la motivación y la ilusión.
Muchas personas llegan a terapia sintiéndose vacías, sin fuerzas y con la sensación de que nada va a cambiar. Y poco a poco, al sentirse escuchadas, comprendidas y acompañadas, empiezan a reconectar consigo mismas y con sus recursos.
No se trata de que tengas que poder con todo solo. A veces, pedir ayuda es el primer paso para volver a encontrarte.
Si te sientes así desde hace tiempo, no es porque seas débil, es porque estás cansado de luchar sin apoyo.
Un saludo.
Sentirse triste, agotado emocionalmente y sin ganas de hacer nada es una señal de que llevas mucho tiempo sosteniendo más de lo que puedes. Cuando el cansancio emocional se acumula, la mente y el cuerpo empiezan a pedir una pausa, aunque a veces no sepamos muy bien cómo hacerlo.
La terapia sí puede ayudarte, y no porque vaya a borrar lo que te ha pasado, sino porque te ofrece un espacio seguro donde poder entender qué te está llevando a sentirte así, ordenar lo que llevas dentro y empezar a recuperar poco a poco la energía, la motivación y la ilusión.
Muchas personas llegan a terapia sintiéndose vacías, sin fuerzas y con la sensación de que nada va a cambiar. Y poco a poco, al sentirse escuchadas, comprendidas y acompañadas, empiezan a reconectar consigo mismas y con sus recursos.
No se trata de que tengas que poder con todo solo. A veces, pedir ayuda es el primer paso para volver a encontrarte.
Si te sientes así desde hace tiempo, no es porque seas débil, es porque estás cansado de luchar sin apoyo.
Un saludo.
Sí, puede ayudarte, y mucho. Lo que describes (tristeza, cansancio emocional y falta de motivación) son señales de que tu bienestar emocional se ha visto afectado y que necesitas apoyo para gestionar esas emociones y recuperar energía.
La terapia psicológica funciona porque:
* Te ayuda a entender la causa de lo que sientes y por qué reaccionas de cierta manera.
* Enseña herramientas y estrategias para manejar la tristeza, el estrés y la falta de motivación.
* Permite explorar cambios en tu vida, hábitos y pensamientos que favorezcan tu bienestar.
* Ofrece un espacio seguro para expresar emociones, sin juicio, lo que por sí mismo reduce malestar.
Muchos pacientes notan mejoras graduales en ánimo, energía y ganas de hacer cosas con un proceso constante, aunque los cambios no siempre sean inmediatos.
Ofrezco atención presencial en Madrid capital y Tres Cantos, así como en línea y a domicilio en Madrid Norte, adaptándome a tus necesidades para acompañarte a recuperar tu equilibrio emocional y bienestar.
La terapia psicológica funciona porque:
* Te ayuda a entender la causa de lo que sientes y por qué reaccionas de cierta manera.
* Enseña herramientas y estrategias para manejar la tristeza, el estrés y la falta de motivación.
* Permite explorar cambios en tu vida, hábitos y pensamientos que favorezcan tu bienestar.
* Ofrece un espacio seguro para expresar emociones, sin juicio, lo que por sí mismo reduce malestar.
Muchos pacientes notan mejoras graduales en ánimo, energía y ganas de hacer cosas con un proceso constante, aunque los cambios no siempre sean inmediatos.
Ofrezco atención presencial en Madrid capital y Tres Cantos, así como en línea y a domicilio en Madrid Norte, adaptándome a tus necesidades para acompañarte a recuperar tu equilibrio emocional y bienestar.
Desde luego, por lo que comentas, parece que no estás en un buen momento. La terapia puede ser de ayuda en tu caso; no obstante, te recomiendo que consultes con un profesional para exponerle qué es lo que te hace estar triste, con cansancio emocional y apatía para valorar si trabajar juntos puede servirte de ayuda. Espero que vaya lo mejor posible.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.