¿Que puedo hacer? Siento que cada vez me cuesta más socializar. Siento como una necesidad de estar m

7 respuestas
¿Que puedo hacer? Siento que cada vez me cuesta más socializar. Siento como una necesidad de estar más tiempo solo, pero a la vez muchas veces me gustaría poder pasar tiempo con gente de confianza. Donde vivo no tengo amigos y por temas de ansiedad social y mutismo selectivo me es imposible socializar y relacionarme con los demás, no hablo fuera de casa y para los demás es como si fuera mudo y a veces hasta invisible. Actualmente tampoco estoy estudiando ni trabajando lo que hace más complicado el tema de conocer gente porque me paso la mayor parte del día solo y con las únicas personas que me relaciono es con mi familia y tampoco es que me relacione mucho con ellos. Solo tengo una amiga que conocí a través de redes sociales y por temas de diferencia horaria y por temas personales suyos casi no tenemos tiempo para hablar o para pasar el rato, también conocí a un chico por redes pero apenas nos conocemos y nuestras conversaciones son solo de decir hola y como estas y si acaso a veces conseguimos hablar de algo pero al final son conversaciones muy casuales que se quedan ahí y no se que hacer. No me cae mal ni tengo ningún problema con el, pero no siento con el ningún tipo de vínculo como me pasa con mi amiga. No se si esto que me pasa es porque antes de conocer a este chico yo tenía un amigo que también conocí por redes y que nos llevábamos bastante bien y tal, pero empezó a hacerme ghosting, no quería hablar las cosas conmigo y me cambiaba de tema cuando no estaban bien las cosas entre nosotros y solo se alejaba de mi creyendo que así se solucionarían las cosas. Yo solo intentaba arreglar las cosas pero el no hacía nada para que estuviéramos bien. Lo pasé muy mal y estuve bastante deprimido durante una temporada porque era una persona en la que confiaba y le quería muchísimo y al final ya aunque me costó mucho decidí que lo mejor era alejarme de el porque no me hacía bien y por lo menos pudimos tener una última conversaciones hablando las cosas bien. Pero a raíz de esto siento como que me he encerrado más en mi mismo porque me da miedo que me vuelvan a hacer daño y tengo miedo de volver a conocer a alguien o confiar en alguien, pero a la vez me gustaría conocer gente pero no se que hacer porque también me gusta pasar tiempo solo y no me siento preparado para conocer gente porque no quiero hacerle sentir mal a nadie por estar demasiado ausente y que piensen que les ignoro o que no me importan.

También me gustaría poder tener amigos donde vivo porque todos los amigos que he tenido han sido por redes y todos estaban muy lejos, solo tuve 2 amigos en el instituto pero ya perdí el contacto con ellos. Me gustaría ponerme a estudiar o trabajar pero por el tema de la ansiedad social y el mutismo selectivo me es muy complicado y me genera bastante ansiedad y tampoco se que hacer con eso
Hola, gracias por compartir algo tan personal.

Lo que te está pasando tiene mucho sentido. Por un lado, sientes necesidad de conexión, pero por otro hay miedo, inseguridad y cansancio emocional, especialmente después de la experiencia dolorosa que viviste con ese amigo. Es muy habitual que, tras sentirse herido, uno se proteja cerrándose más, aunque al mismo tiempo eche de menos el vínculo con otras personas.

Además, la ansiedad social y el mutismo selectivo pueden hacer que todo esto sea mucho más difícil, no porque no quieras relacionarte, sino porque realmente te bloqueas. No es falta de interés ni de capacidad, es una dificultad que se puede trabajar.

Algunas ideas que pueden ayudarte poco a poco:

- Intenta respetar tu ritmo: no necesitas forzarte a socializar más de lo que puedes ahora mismo. El equilibrio entre soledad y conexión se construye gradualmente.
- Empieza por interacciones muy pequeñas y seguras, incluso online, sin exigirte crear un vínculo profundo de inmediato.
- Es normal que no sientas conexión con todo el mundo; los vínculos llevan tiempo y no siempre surgen.
- Sobre el miedo a hacer daño a otros por estar ausente, puedes ser honesto desde el principio sobre cómo te sientes y tus tiempos.

Dicho esto, por lo que cuentas, sería muy recomendable que puedas contar con ayuda profesional. La ansiedad social y el mutismo selectivo tienen tratamiento, y con acompañamiento podrías ir ganando seguridad poco a poco, tanto para relacionarte como para retomar estudios o trabajo.

No tienes que enfrentarte a todo esto solo. Lo que te ocurre no te define, y con apoyo adecuado es algo que puede mejorar.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Gracias por compartir todo esto con tanta honestidad. Lo que estás viviendo es complejo y duele, pero tiene mucho sentido si miramos todo el contexto: la ansiedad social, el mutismo selectivo, la soledad, y además una experiencia previa donde alguien importante te hizo daño. No es raro que ahora una parte de ti quiera protegerse y aislarse, mientras otra parte sigue necesitando conexión. Esa “contradicción” que sientes no es un fallo tuyo, es un mecanismo de protección.
Primero: no estás solo ni eres “raro” por sentir esto. La ansiedad social y el mutismo selectivo pueden hacer que relacionarse se sienta casi imposible, especialmente fuera de entornos seguros como casa o internet. Y cuando además has vivido una decepción afectiva fuerte (como ese amigo que se alejó), es muy natural que aparezca el miedo a volver a confiar.
Segundo: lo que describes de “quiero estar solo, pero también quiero estar con gente” es muy común. No significa que tengas que elegir una cosa u otra. Puedes respetar tu necesidad de espacio y al mismo tiempo ir construyendo vínculos poco a poco, a tu ritmo.
Tercero: sobre el miedo a hacer daño a otros por estar ausente. Esto habla bien de ti, porque te importa cómo se sienten los demás. Pero aquí hay algo importante:
no necesitas ser perfecto para relacionarte con alguien. Las relaciones sanas permiten tiempos, silencios y ritmos distintos. No tienes que estar siempre disponible ni ser súper activo para que alguien te valore.

Sobre el chico con el que hablas ahora:
No sentir un vínculo fuerte no significa que haya algo mal. Los vínculos no siempre aparecen rápido, y menos cuando vienes de una experiencia donde te hicieron daño. Puede que simplemente necesites más tiempo, o puede que no sea la persona adecuada para ti. Ambas cosas son válidas.
1. No intentes cambiar todo de golpe
Pensar en “tener amigos”, “trabajar”, “estudiar” todo a la vez puede ser abrumador. Empieza por algo pequeño:
Mantener una conversación un poco más larga con alguien online
Responder un mensaje aunque sea corto
Estar presente aunque no hables mucho
2. Exposición muy gradual (clave para la ansiedad)
No se trata de forzarte a hablar de repente con todo el mundo. Puedes empezar con pasos muy pequeños:
Salir a un lugar donde haya gente (sin interactuar)
Luego, quizás interactuar con gestos (mirar, asentir)
Más adelante, palabras cortas si te sientes preparado
Esto es un proceso, no algo inmediato.
3. Cuida la herida anterior
Lo que te pasó con ese amigo dejó una marca. Es normal que ahora te cueste confiar. Pero es importante que poco a poco puedas separar:
“esa persona me hizo daño”, “todas las personas me harán daño”. Tu mente intenta protegerte, pero si se cierra demasiado, también te impide conectar.
4. Apóyate en lo que ya tienes
Aunque sea poco, ya tienes:
Una amiga con la que sí hay vínculo
Algún contacto social, aunque sea superficial
Eso es un punto de partida, no cero.
5. Considera ayuda profesional
Con ansiedad social y mutismo selectivo, la terapia puede marcar una gran diferencia. No porque estés “mal”, sino porque te puede dar herramientas prácticas para avanzar sin sentirte desbordado.
No estás fallando por ir lento. No estás roto por tener miedo. Estás intentando protegerte después de haber sufrido, y eso es humano.
Pero también es cierto que, poco a poco, puedes ir abriéndote sin dejar de cuidarte.
 Mª Angela Bausa Flaqué
Psicólogo
Cornellà de Llobregat
Lamento mucho que estés pasando por este aislamiento tan doloroso. Lo que describes es un círculo vicioso muy común: el miedo al daño (tras el ghosting) y la ansiedad social te llevan a protegerte en la soledad, pero esa misma soledad aumenta el sentimiento de 'invisibilidad' y el mutismo.
El mutismo selectivo y la ansiedad social no son falta de ganas de socializar, sino un bloqueo de tu cerebro. Es normal que te sientas agotado y sin herramientas para empezar de cero, especialmente cuando no hay una rutina de estudio o trabajo que facilite el contacto.
No tienes que hacerlo solo ni de golpe. Para romper este bloqueo, es fundamental trabajar en la exposición gradual y en sanar esas heridas de confianza de forma segura.
Un saludo.
Hola,
Solo falta empezar. Una vez allí, paso a paso.
Cualquier paso, grande o pequeño, ya es un avance.
No te juzgues, quítate presión y mira tu objetivo.
Centrarte en el aquí y ahora suele ayudar: es lo único que puedes controlar.
Un saludo,
Dolo Boix · Psicología · CV 18993
Lo que describes tiene mucho sentido si se mira en conjunto. No es que “te estés volviendo antisocial”, es que estás en un punto donde se mezclan tres cosas muy potentes: ansiedad social, mutismo selectivo y una experiencia de vínculo que te hizo daño. Esa combinación suele llevar justo a esto: querer estar solo para protegerte, pero a la vez echar de menos el contacto.

Hay algo importante que conviene que tengas claro desde el principio: no te pasa porque no sepas relacionarte, ni porque no valgas para tener vínculos. Te pasa porque tu sistema está intentando protegerte.

Por un lado, la ansiedad social y el mutismo hacen que hablar fuera de casa sea muy difícil. No es falta de voluntad, es una respuesta automática de bloqueo.
Por otro, la experiencia con ese amigo refuerza una idea implícita: “si me abro, me pueden hacer daño”.
Y entonces aparece la evitación, que a corto plazo calma… pero a largo plazo te deja más solo.

Ese “me gusta estar solo pero también quiero compañía” no es contradictorio. Es una señal de que necesitas vínculo, pero con seguridad.

A partir de aquí, más que forzarte a “socializar”, lo que ayuda es cambiar el enfoque. No se trata de pasar de cero a tener un grupo de amigos. Se trata de empezar a moverte un poco fuera del aislamiento, pero de forma muy gradual y respetando tu ritmo.

Algunas ideas prácticas que pueden ayudarte:

Primero, entender tu ritmo actual.
Ahora mismo no estás en un punto de conocer mucha gente nueva. Y eso está bien. El objetivo no es cantidad, es tolerar pequeños contactos sin que tu ansiedad se dispare.

Segundo, trabajar el mutismo sin presión de hablar perfecto.
Puedes empezar por formas de comunicación más “bajas en exigencia”:
– gestos
– escribir en el móvil si te bloqueas
– responder con frases muy cortas
El objetivo no es hablar mucho, es romper el todo o nada.

Tercero, exposición muy progresiva.
No “hacer amigos”, sino cosas como:
– salir a un sitio donde haya gente sin interactuar
– hacer una pequeña interacción (pagar, saludar)
– repetir contextos conocidos
Esto entrena al cuerpo a no activarse tanto.

Cuarto, revisar el miedo al vínculo.
Lo que te pasó con ese amigo duele, y es normal que haya dejado huella. Pero ahora mismo ese miedo te está cerrando incluso antes de que pase nada. No se trata de confiar de golpe, sino de permitir pequeños acercamientos sin exigirte sentir conexión inmediata.

Respecto al chico con el que hablas:
No sentir vínculo es normal. Los vínculos no aparecen por obligación. Y tampoco tienes que forzarte a mantener una relación si no te sale. Puedes dejar que sea algo ligero sin exigencias.

También es importante esto que dices: “no quiero hacer daño a nadie por estar ausente”.
Ahora mismo estás anticipando problemas antes de que existan. Las relaciones sanas toleran ritmos distintos. No necesitas estar disponible todo el tiempo para que alguien te valore.

Y sobre estudiar o trabajar:
Es comprensible que ahora lo veas muy cuesta arriba. Pero no porque no puedas, sino porque estás intentando plantearlo desde un nivel muy alto de exigencia. Antes de eso, hay que trabajar la base: ansiedad y mutismo.

Aquí sí te diría algo claro: el mutismo selectivo y la ansiedad social se pueden trabajar, pero necesitan intervención. No es algo que suela resolverse solo con el tiempo.

Con el enfoque adecuado (especialmente terapia cognitivo-conductual con exposición progresiva), hay mejoría real.

No estás “atascado”, estás en un punto donde necesitas empezar desde abajo y con estructura, no desde la exigencia.

Si quieres, podemos trabajar todo esto de forma ordenada: reducir la ansiedad, abordar el mutismo y ayudarte a reconstruir poco a poco la parte social sin forzarte. Puedes pedirme cita online y lo vemos paso a paso.
Gracias por explicarlo con tanta honestidad.

Lo que describes no es raro en personas con ansiedad social y mutismo selectivo, y además tiene mucho sentido que después de una experiencia de “ghosting” y pérdida de confianza te hayas protegido más cerrándote. No es que “no quieras” conectar, es que una parte de ti quiere protegerse del daño.

Hay algo importante que quiero que te quedes: no estás fallando por necesitar estar solo a veces, ni por sentir miedo a vincularte. De hecho, estás intentando encontrar un equilibrio entre dos necesidades que parecen opuestas pero son totalmente válidas: seguridad y conexión.

En tu caso hay tres factores que se están mezclando: la ansiedad social, el mutismo selectivo y una experiencia previa que te hizo daño emocional. Eso hace que el cerebro asocie socializar con posible amenaza, y por eso aparecen bloqueos, evitación y también ese pensamiento de “no quiero hacerle daño a nadie” o “van a pensar que los ignoro”. Son pensamientos muy típicos en estos cuadros, pero no significan que realmente vayas a comportarte mal.

Algo clave aquí es entender que no necesitas pasar de cero a tener una vida social completa de inmediato. De hecho, intentar forzarte suele aumentar la ansiedad. Lo más efectivo suele ser ir en pasos muy pequeños, sostenidos y realistas.

Por ejemplo, en lugar de pensar en “hacer amigos”, el objetivo inicial puede ser algo mucho más básico, como exponerte a pequeñas interacciones sin presión, aunque sean mínimas. No se trata de hablar perfecto ni de mantener conversaciones largas, sino de ir entrenando a tu sistema nervioso a tolerar la presencia de otros sin que lo viva como una amenaza.

También es importante que no te castigues por el hecho de que ahora mismo tengas pocas interacciones sociales. Estás en una etapa donde has tenido una experiencia que te hizo daño, tienes ansiedad activa y además no tienes un entorno que facilite la socialización. Es normal que tu mundo social se haya reducido.

Sobre el miedo a vincularte otra vez, también tiene sentido. Cuando alguien importante para ti se aleja sin resolver las cosas, se genera una especie de aprendizaje interno: “conectar puede doler”. Ese aprendizaje no desaparece de un día para otro, pero sí se puede trabajar para que no controle todas tus decisiones.

En cuanto a estudiar o trabajar, entiendo que ahora mismo lo veas como algo muy difícil. Pero muchas personas en situaciones similares comienzan con objetivos muy graduales, a veces combinando apoyo terapéutico con exposición progresiva y adaptación del entorno, en lugar de exigirse funcionar “como si no pasara nada”.

No tienes que resolver todo a la vez. Tu situación no se trata de falta de capacidad, sino de un sistema que está en modo protección.

Si quieres, puedo acompañarte en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), también online o a domicilio en la zona norte de Madrid, para trabajar específicamente la ansiedad social y el mutismo selectivo de forma progresiva y adaptada a ti.

Lo que estás sintiendo tiene explicación, y también tiene abordaje.
Hola, gracias por abrirte y contar lo que te está pasando. Por lo que describes, parece que hay una parte de ti que desea conectar, tener vínculos y sentir compañía, pero otra que se ha ido cerrando por miedo a volver a sufrir, a sentirse herido o a no ser comprendido. Y cuando una persona ha vivido decepciones o relaciones que le han hecho daño, es muy normal que aparezca esa necesidad de protegerse.
También da la sensación de que todo esto se mezcla con la ansiedad social y con la dificultad para expresarte fuera de casa, y eso puede hacer que te sientas todavía más solo, más bloqueado y con menos recursos para dar pasos hacia fuera.No creo que se trate de forzarte a socializar de golpe, sino de entender primero qué te está pasando, qué heridas se activan en el vínculo y cómo empezar, poco a poco, a sentirte más seguro. Trabajarlo en terapia puede ayudarte a comprenderte mejor, reducir ese bloqueo y empezar a construir relaciones desde un lugar más tranquilo y más cuidado.
No estás solo en esto. Lo que te pasa tiene sentido y se puede trabajar. Un abrazo.

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.