Tengo una preocupación. Me gusta ponerme tangas. Me gusta también chatear con otros hombres para que

Tengo una preocupación. Me gusta ponerme tangas. Me gusta también chatear con otros hombres para que me hagan sentir femenino y coquetear. Y la mayor es que desearía tener mis genitales muy pequeños incluso he consultado como hacerlo con hormonas etc porque me pasa esto

9 respuestas


Lo que describes puede generar mucha confusión y preocupación, pero no significa necesariamente que haya algo malo en ti. Por una parte, disfrutar usando tangas, sentirte femenino o coquetear con otros hombres puede formar parte de tu manera de expresarte, de tu identidad o de tu sexualidad. Eso no es un problema. La cuestión de desear tener los genitales más pequeños o haber pensado en modificar tu cuerpo mediante hormonas merece una reflexión más profunda. A veces estos deseos aparecen porque la persona siente que determinadas características físicas no encajan con cómo se percibe a sí misma. Otras veces están relacionados con fantasías, preferencias estéticas o necesidades emocionales concretas. Sin conocer más detalles sería precipitado sacar conclusiones. Quizá podrías preguntarte algunas cosas: * ¿Desde cuándo te ocurre? * ¿Te genera sufrimiento o malestar importante? * ¿Sientes que eres hombre, mujer, ambas cosas o ninguna de las dos? * ¿El deseo de cambiar tus genitales aparece de forma ocasional o es algo persistente desde hace años? * ¿Buscas sentirte más femenino o sientes que tu identidad es diferente al sexo con el que naciste? Son preguntas que pueden ayudar a entender mejor qué hay detrás de lo que estás sintiendo. Si esta situación te preocupa o te genera angustia, hablarlo con un psicólogo puede ayudarte a explorarlo sin juicios y con tranquilidad, antes de tomar cualquier decisión relacionada con tratamientos hormonales o cambios corporales. Si lo deseas, puedes pedirme una cita online y trabajarlo conmigo de forma más personalizada.

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Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Lo que describes no debería abordarse desde la vergüenza ni desde el juicio. Que te guste ponerte tangas, sentirte más femenino, coquetear con hombres o explorar una parte de tu expresión de género no significa automáticamente que haya algo malo en ti. Puede formar parte de la fantasía, del deseo, de la identidad, de la expresión femenina, de la orientación sexual, de la curiosidad o de una búsqueda personal más profunda. La parte que sí conviene tomar con más cuidado es el deseo de modificar tus genitales o buscar formas de reducirlos mediante hormonas u otros métodos. Eso no debería hacerse nunca por cuenta propia ni desde la angustia, la impulsividad o la presión de una fantasía sexual. Cualquier intervención hormonal o corporal requiere valoración médica especializada y también una exploración psicológica seria, porque puede tener efectos físicos, sexuales, emocionales y hormonales importantes. La pregunta no sería “¿por qué me pasa esto?” como si necesariamente fuera un problema, sino “¿qué significa esto para mí?”. Puede tener distintos significados... deseo de explorar una parte femenina de ti; excitación asociada a sentirte deseado o validado como femenino; fantasías sexuales concretas; posible cuestionamiento de identidad de género; necesidad de sentirte más libre en tu expresión corporal; conflicto interno entre lo que deseas y lo que crees que deberías ser; vergüenza, culpa o miedo a no entenderte. No es lo mismo disfrutar de una fantasía o de una expresión femenina en determinados momentos que sentir un malestar profundo y persistente con tu cuerpo o con tus genitales. Esa diferencia es importante. En terapia se puede explorar con calma si hablamos de una preferencia sexual, una fantasía, una forma de expresión de género, una necesidad emocional o una disforia corporal o de género. También conviene revisar si este deseo aparece desde la calma o desde una urgencia. Si piensas en modificar tu cuerpo porque lo sientes de forma estable, reflexiva y coherente con tu identidad, merece una valoración profesional. Si aparece sobre todo en momentos de excitación, soledad, ansiedad o búsqueda de validación, habría que entender primero qué función cumple antes de tomar ninguna decisión. Lo más recomendable sería hablar con un psicólogo con experiencia en sexualidad e identidad de género, y si persiste el deseo de tratamiento hormonal, acudir a un médico endocrino o unidad especializada. No tomes hormonas por tu cuenta ni sigas consejos de internet. Tu cuerpo necesita cuidado, no decisiones precipitadas. Puedes permitirte explorar quién eres sin castigarte, pero también sin correr hacia cambios corporales antes de entender bien qué necesitas. La terapia psicológica puede ayudarte a: • Explorar tu identidad, deseo y expresión de género sin juicio. • Diferenciar fantasía sexual, necesidad emocional e identidad profunda. • Trabajar vergüenza, culpa o miedo a lo que sientes. • Entender el deseo de modificar tus genitales con calma y seguridad. • Tomar decisiones corporales desde reflexión, no desde angustia o impulsividad. • Vivir tu sexualidad y tu forma de expresarte con más claridad y respeto hacia ti mismo. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.

Jesús Seijas Queral

Jesús Seijas Queral

Psicólogo

Pozuelo de Alarcón

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Lo que cuentas no significa que haya “algo malo” en ti, sino que estás intentando entender tu forma de vivir el deseo, tu cuerpo y tu parte más femenina. El gusto por usar tangas o coquetear con otros hombres entra dentro de la diversidad íntima de cada persona; el problema no es lo que te excita, sino el malestar, la culpa o la confusión que pueda generarte. La parte de desear genitales muy pequeños o plantearte hormonas ya toca algo más delicado: cómo te sientes en tu cuerpo, qué fantasías tienes sobre hacerlo “menos masculino” y qué esperas que cambie con eso. Antes de tomar ninguna decisión médica, es importante entender bien qué hay detrás de ese deseo y qué necesitas en realidad. En terapia podemos explorar todo esto sin juicios, con calma, para que puedas vivir tu sexualidad y tu identidad con más claridad y menos angustia. Si quieres, podemos trabajarlo juntos en consulta.


Gracias por confiar algo tan íntimo. Quiero empezar quitándole peso a la palabra "preocupación": nada de lo que describe es, en sí mismo, un problema ni una enfermedad. Disfrutar de la ropa interior femenina, buscar sentirse femenino, coquetear y explorar el deseo de otra manera son experiencias mucho más comunes de lo que la vergüenza nos deja imaginar, y abarcan un abanico amplio: puede tratarse de una preferencia erótica, de una expresión de género, de una exploración de la identidad, o de varias cosas a la vez. No hay una única lectura, y tampoco hace falta cerrarla deprisa. Lo que sí conviene es que pueda mirarlo sin juzgarse, porque la mayor parte del malestar en estos casos no viene del deseo en sí, sino de la culpa aprendida que lo rodea. Sobre el deseo de tener los genitales más pequeños: eso también merece explorarse con calma y sin alarma, porque puede significar cosas distintas según la persona —desde lo erótico hasta una cuestión más profunda de identidad de género—, y entenderlo es justamente parte del trabajo. Pero aquí sí quiero ser claro con una cosa, por cuidarle: si está pensando en hormonas, es imprescindible no hacerlo nunca por cuenta propia. Las hormonas tienen efectos reales y algunos irreversibles sobre el cuerpo, y automedicarse a partir de información de internet conlleva riesgos serios para la salud. Si quiere explorar esa vía, el camino seguro es una valoración con profesionales —endocrinología y un equipo con experiencia en identidad de género—, que pueden acompañarle con seguridad y sin prisa. Esto no es un freno a lo que siente; es protegerle mientras lo entiende. Le animaría a explorar todo esto en un espacio terapéutico libre de juicio, donde poder entender qué significa para usted sin etiquetas impuestas y sin culpa. No para corregir nada, sino para que pueda vivirlo en paz y con claridad. Si le apetece, mi agenda está abierta.


Ves aún sexologo el te aclarará esta pregunta


Hola. Lo que describes puede tener diferentes explicaciones y no necesariamente significa una única cosa. El gusto por usar determinadas prendas, disfrutar de sentirse femenino o buscar validación desde una expresión más femenina forma parte de la diversidad de la experiencia humana y, por sí solo, no indica ningún problema psicológico. La cuestión que merece una exploración más profunda es el deseo persistente de tener los genitales más pequeños o de modificar tu cuerpo mediante hormonas. En algunas personas esto puede estar relacionado con la identidad de género, con la forma en que experimentan su feminidad, con fantasías concretas o con aspectos de la autoestima y la imagen corporal. En otras, puede formar parte de una búsqueda más amplia de quiénes son y cómo desean expresarse. Más que intentar encontrar una etiqueta rápidamente, puede ser útil preguntarte cuándo empezaron estos deseos, cómo te hacen sentir, qué significado tienen para ti y si generan malestar o conflicto en tu vida. Un espacio terapéutico libre de juicios puede ayudarte a explorar estas cuestiones con calma y comprender mejor qué necesitas realmente. Un saludo.

David Martínez Sánchez

David Martínez Sánchez

Psicólogo

Las Palmas de Gran Canaria

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Lo que describes toca varias dimensiones de la identidad que vale la pena diferenciar: la expresión de género (cómo te gusta vestirte o comportarte), la atracción (con quién te gusta coquetear) y la identidad de género (cómo sientes que es tu cuerpo en relación a quién eres). La incomodidad con los genitales que mencionas, combinada con el deseo de sentirte femenino/a, puede ser una señal de disforia de género, algo que muchas personas experimentan en distintos grados y que no tiene una única forma de verse. Ninguno de estos sentimientos es una enfermedad ni algo de lo que avergonzarse; son experiencias válidas que merecen ser exploradas con acompañamiento profesional. Lo importante es que puedas hacerlo en un espacio seguro, sin prisas y sin presión —tanto hacia un lado como hacia el otro— para entender qué es lo que realmente necesitas. Un psicólogo o psicóloga especializado/a en identidad de género puede ayudarte a explorar todo esto con calma.


Hola. Lo primero es decirte que ponerse tangas, disfrutar de sentirse femenino o coquetear con otros hombres no significa, por sí solo, que haya algo malo en ti. La expresión de género, las fantasías, el deseo de gustar o sentirte validado de una forma más femenina pueden formar parte de la diversidad sexual y personal de cada persona. Lo importante aquí no es juzgar lo que te gusta, sino entender qué significado tiene para ti y cuánto malestar te genera. Puede estar relacionado con una fantasía de feminización, con una forma de erotismo, con curiosidad, con necesidad de sentirte deseado de otra manera, o también con preguntas más profundas sobre identidad de género o disconformidad con tu cuerpo. No es posible definirlo solo con lo que cuentas, pero sí merece ser explorado con calma y sin culpa. La parte que sí conviene tomar con especial cuidado es el deseo de tener los genitales muy pequeños y haber consultado sobre hormonas. Las hormonas no deberían tomarse nunca por cuenta propia ni como experimento, porque pueden tener efectos importantes sobre el deseo, la erección, la fertilidad, el estado de ánimo, el pecho, la piel, el metabolismo y la salud general. Si en algún momento quisieras explorar cambios corporales, lo adecuado sería hacerlo con profesionales especializados en salud sexual, endocrinología y acompañamiento psicológico afirmativo. También sería útil preguntarte algunas cosas: ¿esto te genera placer, alivio o identidad?, ¿te angustia después?, ¿lo vives como algo secreto que te da culpa?, ¿te gustaría vivir una parte más femenina de ti en la intimidad o también en otros aspectos de tu vida?, ¿quieres cambiar tu cuerpo o más bien fantaseas con ello en determinados momentos de excitación? Diferenciar deseo, fantasía, identidad y malestar corporal puede ayudarte mucho. Respecto a chatear con otros hombres, intenta cuidar tu seguridad emocional y digital: no compartir imágenes o información si luego te puede hacer sentir vulnerable, no exponerte a chantajes y revisar si lo haces desde el deseo o desde una necesidad intensa de validación. Mi recomendación sería que lo hables con una psicóloga-sexóloga, idealmente con experiencia en diversidad sexual y de género. No para que te diga “qué eres”, sino para ayudarte a entenderte sin vergüenza, ordenar tus deseos y tomar decisiones sobre tu cuerpo desde la calma, no desde la urgencia o el miedo.

María Villalba López

María Villalba López

Psicólogo

Alcalá de Henares

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Hola, gracias por compartir, siento que conocerse uno mismo es la mayor tarea que las personas hacemos en nuestra vida y parte de conocerse a si mismo es identificar con que sexualidad, genero y que cosas, situaciones o personas nos despiertan el deseo y nos hacen sentir placer y bienestar sean cuales sean. Quizá en terapia pueda ayudarte a contestar a esta pregunta que tienes conversando sobre estas cuestiones en un ambiente cercano, seguro y desde tu creencias mas personales. Podemos seguir esta conversación con una asesoría psicológica gratuita. Puedes encontrar mi contacto buscando mi nombre en google. Gracias.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.