Preguntas de pacientes (381)
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Hola mi nombre es Lucas. A veces siento como impulsos que me generan mucha ansiedad como nerviosism
Hola mi nombre es Lucas.
A veces siento como impulsos que me generan mucha ansiedad como nerviosismo y opresión en el pecho. Estos impulsos esta relacionados con hacerme daño y parece que hasta que no los haga no me calmo.
Llevo tiempo sintiendo ansiedad todo el día aunque la llevo mas o menos, ya que estoy algo liado con la Universidad, pero en cuanto a los impulsos estamos hablando de un TOC? Gracias.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias Lucas por compartir con nosotros su preocupación
Recientemente otra persona planteaba una pregunta muy similar a la planteada por usted. Transcribimos la pregunta:
Para el caso de esta persona elaboré tres hipótesis de trabajo (Fobia de impulsión, Obsesión de acto y Trastorno de personalidad límite), aceptando la hipótesis de Obsesión de acto como válida.
Tras leer su pregunta, Lucas, y, releyendo nuestra respuesta anterior dada a Samuel, discrepo de las conclusiones a las que llegue. Por ello, añadiré una cuarta hipótesis de trabajo a la pregunta planteada por usted –Lucas-.
Su pregunta:
¿El impulso y el acto final de hacerme daño está relacionado con un TOC?
Respuesta:
No. Podría estar relacionado con un Trastorno disociativo.
Hipótesis de trabajo:
Entre los trastornos comórbidos más comunes al trastorno disociativo se encuentran los:
- Trastornos de ansiedad –trastorno de angustia (ataques de pánico)-. Usted dice: “siento mucha ansiedad como nerviosismo y opresión en el pecho”.
- Trastorno obsesivo-compulsivo. Usted dice: “Mis impulsos están relacionados con hacerme daño y parece que hasta que no lo hago no me calmo”.
Tanto “la ansiedad” como “los impulsos” son comorbido con el trastorno disociativo que sería el diagnóstico principal.
Discusión de la hipótesis:
El propósito de las autolesiones es poner fin a un estado emocional insoportable, mientras que el objetivo de la conducta suicida es encontrar un medio definitivo de escape a través de la muerte.
Trabajar con pacientes que se enzarzan en mantener unas conducta peligrosas –es decir, en conductas que potencialmente pueden causar daño al paciente- supone un reto enorme. Es importante que contemplemos estas conductas como acciones sustitutivas, como intentos de solucionar los problemas que a la larga son menos adaptativos que, por ejemplo, aceptar las emociones dolorosas o desarrollar la capacidad de reflexionar.
A continuación ofrecemos un listado de conductas peligrosas relacionadas con las autolesiones. No es exhaustivo, pero sí incluye la más importantes:
- Hacerse cortes
- Golpearse frenéticamente la cabeza
- Arrancarse el pelo o las uñas
- Lanzar un puñetazo contra la pared
- Dar con la cabeza contra algo, fuertemente y con violencia.
- Quemarse
- Pueden ser de los rasguños superficiales a las heridas graves que necesitaran atención médica urgente.
- Etc.
El dolor y las lesiones infligidas por uno mismo son intentos de solucionar los problemas. Con frecuencia, las autolesiones son un intento de reducir la tensión, aliviar las emociones insoportables y comunicar de una manera concreta y real (no abstracta ni simbólica) lo que usted no puede comunicar con palabras (como decir: las lesiones físicas son la única forma mediante la cual puedo comunicar te la profundidad de mi dolor).
Tratamiento
De forma característica, determinadas partes disociativas se enzarzan en unas conductas peligrosas, y el abordar estas partes directamente puede ayudar a eliminar las conductas. Es normal que usted no pueda explicar por qué se hace daño a sí mismo. La razón de ello, es que con frecuencia no es consciente ni puede controlar aquellas partes de su interior que se enzarzan en llevar a cabo la conducta peligrosa.
Es esencial idear un plan de seguridad y ponerlo por escrito. Dicho plan deberá incluir deberá incluir distintas formas para que usted logre hacer participe a las partes internas para ponerse a salvo, además de distintas formas de regularse y de tranquilizarse. Para ello, necesita la ayuda de un profesional.
Conclusión
De las cuatro hipótesis planteadas (tres de ellas recogidas en el caso de Samuel, y una de ellas en el caso de Lucas) estamos inclinados a aceptar como valida la hipótesis de Trastorno disociativo relacionado con el trauma en relación a la conducta peligrosa de autolesionarse.
Recomendamos asistencia profesional.
Espero y deseo, Lucas, que el desarrollo de mi respuesta haya sido de utilidad para usted y le haya ayudado a tomar alguna decisión para resolver las conductas peligrosas de autolesión que padece.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Hola, primeramente gracias a todos aquellos que me respondan y me intenten ayudar en esta situaci
Hola,
primeramente gracias a todos aquellos que me respondan y me intenten ayudar en esta situación.
Llevo con mi pareja 9 años. Hace cuestión de 1 mes y medio me enteré de que estaba mensajeándose con otra persona (compañera de trabajo), hubo un par de comentarios subidos de tono por parte de mi pareja (él me dijo que era por la intimidad que tenían y por quedar bien porque tenía pensado decirle que se terminaba lo que tenían) y por parte de ella un "te quiero" al cual él respondió "y yo", él me contó que se había acostado con ella unas cuantas veces, cuando pasaba él se sentía mal y le mensajeaba diciendole que no quería seguir con esto pero a las semanas volvía a suceder lo mismo, pasó durante 2 meses, ese mismo día que descubro lo que pasa él le dijo en persona que se terminaba todo y no quería tener más contacto con ella, ella a las dos semanas le envió un audio que ambos escuchamos, no hubo te quieros ni nada por el estilo, solo que le agradecía a mi pareja y que lo sentía.
Mi pareja y yo no hemos tenido una relación perfecta ni mucho menos, hemos tenido etapas difíciles por discusiones y desocnfianza por mi parte pero nada más. Yo siempre he desconfiado de él porque normalmente ocultaba y quizá no lo hiciera por mal pero hubo un par de cosas que hicieron que desconfiara de él.
Tengo un gran dilema a día de hoy, todavía, porque sé que me fue honesto, parecía arrepentido y nunca antes lo había visto así y salió de él decirme todo, incluso cosas en las cuales podía haberme mentido y ajenas a lo ocurrido que había mantenido en secreto, aunque fuera yo quien le descubrió.
Os agradezco vuestro tiempo.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído las respuestas de mis cuatro compañer@ de Bilbao, Sagunto y . Valdetorres del Jarama. Estoy de acuerdo en sus valoraciones y apreciaciones.
Por nuestra parte, y como complemento a la información ofrecida por mis compañer@s, elaboraré una hipótesis de trabajo pero antes adecuaremos su texto a pregunta:
Pregunta:
¿Qué debo hacer si mi pareja me ha sido infiel está arrepentido y salió de él decirme todo?
Respuesta:
“No haga nada; limitase a estar presente en la relación”
Formularemos otra pregunta extraída de su texto:
¿Cómo pueden ayudarme a resolver el dilema que tengo fruto de esta situación?
Respuesta:
Encontrando un sentido a sus diálogos internos. Usted debe reconocerlos y participar en ellos con habilidad. Desea comunicar lo que no es posible comunicar con palabras.
El dilema que desea resolver nace por la situación traumática vivida en el pasado. Usted dice:
“Hemos tenido etapas difíciles por discusiones y desconfianza por mi parte pero nada más. Yo siempre he desconfiado de él porque normalmente ocultaba y quizá no lo hiciera por mal pero hubo un par de cosas que hicieron que desconfiara de él”
Es normal que usted haya vivido la relación en su interior, un lugar en el que las palabras han perdido su significado y el leguaje no tiene cabida bien porque se fracase al expresarlas o no sean suficientes.
Hipótesis de trabajo:
Podría presentar una duda obsesiva de índole moral.
Discusión de la hipótesis
Si la petición de ayuda enviado por usted a Doctoralia punto es, en la que nos da las gracias anticipadas por nuestra respuestas, además de agradecer el tiempo que podamos dedicarle, sirviese para resolver el dilema por el que atraviesa. La duda obsesiva que presenta no volvería a surgir.
Lo más probable es que su duda, que aparece especialmente cargada de ansiedad, vuelva a surgir y con ella la necesidad de confirmación y verificación de aquello que es objeto de su duda. Es decir, nunca quedaría satisfactoriamente segura.
Cabe la posibilidad de que usted se encuentre no, únicamente, ante un problema de pareja, sino ante un problema personal. Usted señala:
“Tengo un gran dilema a día de hoy, todavía, porque sé que me fue honesto, parecía arrepentido y nunca antes lo había visto así y salió de él decirme todo, incluso cosas en las cuales podía haberme mentido y ajenas a lo ocurrido que había mantenido en secreto, aunque fuera yo quien le descubrió”.
Cuando el objeto de la obsesión es de índole moral nos encontramos ante los “escrúpulos de conciencia”. Pongamos algunos ejemplos:
¿realmente le creo? ¿realmente es honesto? ¿realmente estaba arrepentido? ¿por qué nunca lo había visto así? ¿me lo habrá dicho todo? ¿por qué me ha contado cosas en las que podía haberme mentido? ¿por qué me ha contado cosas ajenas a lo ocurrido en lugar de mantenerlas en secreto? ¿si no llego a descubrirlo me lo hubiese confesado?
Como puede ver, todo podría ser en un futuro motivo de duda y de verificación, el acto más insignificante de la vida cotidiana necesita verificarse y verificar las verificaciones, sin llegar a quedar nunca satisfactoriamente segura.
Conclusión
Si nuestra hipótesis de trabajo es correcta, paralelamente a que puedan llevar a cabo una terapia de pareja, es recomendable que realice terapia psicológica individual para tratar la obsesión.
Entendiendo la obsesión como un fenómeno experimentado como anormal y caracterizado por la existencia en la conciencia de una tendencia en desacuerdo con la continuidad de su actividad mental –es decir, seguir en pareja-.
Por lo tanto, y moviéndonos dentro de nuestra hipótesis, usted desea y no desea continuar en pareja, y, en este momento, presenta más un problema de duda obsesiva de índole moral que un problema de infidelidad llevado a cabo por su pareja.
Espero y deseo, que el desarrollo de nuestra hipótesis haya sido útil para valorar otros puntos de vista en relación al problema por el que consulta.
Un saludo,
Juan José Regadera
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Buenas tardes a todos. Me genera mucho mal estar y no lo puedo evitar la siguiente situación,he est
Buenas tardes a todos.
Me genera mucho mal estar y no lo puedo evitar la siguiente situación,he estado mirando en Internet pero no se que es exactamente.
Solo se que por ejemplo, cuando una persona hace un comentario o me hace algo sin yo merecerlo y veo que a otra persona no le dice lo mismo que a mi habiéndolo echo peor que yo ,o tomándolo de otra manera cuando yo me comporte mejor en comparación de otra persona.
No se si es indignación,impotencia,pero me siento humillada,en ese momento se me pasan esas sensaciones,me siento muy mal al pensar en esa situacion que pienso que es injusta,pensando en que yo no me merecía eso,se que para otros será una tontería,pero a mi me genera mucho mal estar y hace que me sienta mal,no quiero sentirme así,quiero poder dejarlo estar y que almenos que no me afecte como me afecta,porque la única perjudicada soy yo.
Me gustaría tomármelo de otra manera y que no me afecte,y no sentirme tan mal por comentarios o situaciones que yo no me merecía y me hacen.tiene algún nombre esto? Gestión de emociones quizás?autoestima?
No puedo permitirme ir al psicologo, se que son varios problemas los que me rondan por la cabeza, pero este quizas el que mas de los que mas me daña,lo estoy intentando llevar yo sola,pero la verdad esque hay cosas que se me escapan y se que necesito ayuda.
Alguien puede decirme cuanto tardan en llamarte en la seguridad social?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído las respuestas de mis compañeras. Estoy de acuerdo en sus valoraciones y apreciaciones.
Por nuestra parte, y como complemento a la información ofrecida por mis compañeras, elaboraré una hipótesis de trabajo pero antes formularé una pregunta:
Pregunta:
¿A qué se debe que cuando alguien me hace un comentario que no merezco me sienta humillada, indignada e injustamente tratada experimentando un malestar y perjuicio que no consigo controlar?
Respuesta:
Podría tratarse de un estado “inicial” pasional de ideas y temas de querulancia y/o reivindicación.
Recomendamos visita a su médico de familia y que éste derive al especialista en psiquiatría (antes de solicitar cita con el psicólogo) para que haga una valoración de su estado de salud mental, y si procede, prescriba la pauta terapéutica a aplicar.
Discusión de la hipótesis de trabajo:
Las ideas y temas pasionales de querulancia y/o reivindicación (entre otras) se alimentan de interpretaciones numerosas, pero están caracterizadas por el predominio de un estado ideo-afectivo exclusivo y permanente. Usted dice:
“me pasan sensaciones…al pensar en esa situación pienso que es injusta que yo no me merecía… me genera mucho malestar, me sienta mal, no quiero sentirme así, quiero dejarlo estar…que no me afecte como me afecta…la perjudicada soy yo. Me gustaría tomármelo de otra manera y que no me afecte, y no sentirme tan mal por comentarios o situaciones que yo no me merecía y me hacen”.
Esta especie de monoideismo obsesivo y violentamente emocional, que impone una concepción al espíritu y domina la actividad mental con una relativa independencia respecto a las categorías lógicas. Usted señala:
“se que para otros será una tontería, pero a mi me genera mucho malestar”
Los elementos principales que intervienen en la ideas y temas de querulancia y/o reivindicación son:
- Idea directriz: idea-fuerza inmutable, prevalente, absoluta y cargada de convicción. Usted indica:
“Solo sé, que cuando una persona hace un comentario o me hace algo sin yo merecerlo… me siento indignada, impotente y humillada”
- El estado pasional (hiperestenia emotiva exclusiva y exacerbada por las oposiciones verbales o de hecho. Usted dice:
“se que para otros será una tontería pero me hace sentirme mal”
- Los elementos constructivos secundarios: interpretaciones sobre todo. Usted señala:
“veo que a otra persona no le dicen lo mismo que a mi habiéndolo hecho peor que yo…cuando yo me comporte mejor en comparación de otra persona”
Conclusión
Usted termina su texto con la siguiente afirmación:
“Sé que son varios problemas los que me rondan por la cabeza, pero este quizá es el que mas me daña. Estoy intentando llevarlo yo sola, pero la verdad es que hay cosas que se me escapan y sé que necesito ayuda”.
De su relato se desprende la existencia de una especie de continuidad temática que permite apreciar la cohesión o estructura con el “inicio posible” de una idea querulante o reivindicativa.
Cabe la posibilidad de que usted presente una “Idea sobrevalorada” de la que existe “parcialmente” cierta convicción acentuada por un estado de ánimo muy fuerte que se podría comprender por su personalidad y por su vida –dato que desconocemos-, y que, por esta fuerte acentuación, que identifica al tiempo a usted con la idea, sostenida “falsamente” por “verdadera”.
Tenemos que admitir, que identificamos en su texto cierta crítica sobre su “humor”. Esto implica que la hipótesis de trabajo discutida, de ser cierta, estaría en una fase inicial del proceso de desarrollo de “ideas pasionales”.
Por todo ello, recomendamos visita al médico de cabecera y posterior derivación al especialista en psiquiatría para su valoración y, si procede, pauta terapéutica a seguir.
En la espera y confianza de haber sido de ayuda, me despido con un cordial saludo.
Juan José Regadera, Murcia.
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Si vas al psicólogo con cuánta frecuencia es recomendable ir? Cada semana cada dos semanas?
Si vas al psicólogo con cuánta frecuencia es recomendable ir? Cada semana cada dos semanas?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su inquietud.
He leído las respuestas de mis ocho compañeros de Bilbao, Madrid, Palma de Mallorca, Sevilla, Villanova i La Geltrú, Valencia, y comparto la información facilitada por cada uno de ellos en cuanto a la frecuencia de las sesiones. Sin embargo, he querido ampliar el contenido de sus respuestas con un ejemplo que consideramos de suma importancia ya que suele ser particularmente difícil para muchos terapeutas.
Nuestra aportación a su pregunta:
¿Con qué frecuencia es recomendable acudir al psicólogo?
Respuesta:
Como ejemplo, avanzaremos sobre uno de los problemas más habituales de las persona que acudan a un servicio de salud mental: los trastornos disociativos.
Razonamiento:
Partimos de que la revisión detenida para detectar una posible patología disociativa debería llegar a formar parte de la evaluación diagnostica habitual. Por ello, se recomienda explorar de forma sistemática y explicita en todas las personas la presencia de síntomas disociativos.
Discusión:
¿Cuáles son las directrices para el tratamiento de los trastornos disociativos en cuanto a la frecuencia y la duración de las sesiones?.
El plan de tratamiento diseñado para los pacientes que tengan un trastorno disociativo es vital, dado que esta población de pacientes supone una importante carga económica, como usuarios del número más elevado de sesiones de psicoterapia, por comparación con todos los demás trastornos psiquiátricos y psicológicos:
Las directrices para el tratamiento de los trastornos disociativos recomendadas por la Sociedad Internacional para el estudio del trauma (ISSTD, 2011) son:
Tener una o dos sesiones por semana, que oscilarían entre los 45 y los 120 minutos de duración.
¿Qué cuestiones hay que tener en cuenta antes de iniciar el tratamiento?
Las cuestiones a determinar serán:
1. ¿El terapeuta dispone de tiempo suficiente como para comprometerse a tener sesiones más largas o más frecuentes de forma regular?,
2. ¿El paciente tiene los recursos económicos suficientes como para poder permitírselo?.
De ser así, los pasos siguientes serán:
Fase 1:
Empezar por una sesión semanal habitual y de duración normal, y evaluar adicionalmente al paciente para ver si sería razonable tener sesiones más largas o más frecuentes. Empezar por más de esto podría desbordar al paciente o generar una dependencia que ni el terapeuta ni el paciente están preparados para manejar.
Fase 2:
La siguiente cuestión será si el tener dos sesiones semanales podría agilizar la estabilidad. Si el paciente se está desempeñando bien en la terapia, pero está teniendo problemas en mantener la estabilidad en el periodo entre sesiones, se podría considerar la posibilidad de tener dos sesiones semanales. El objetivo no sería tanto sacar a relucir más contenidos, sino ayudar al paciente a adquirir una mayor capacidad de manejar sus emociones y de reflexionar acerca de ellas, cuestionar las creencias desadaptativas, trabajar las partes disociativas más compasivamente y con mayor regularidad, y disminuir los síntomas graves de aflicción y angustia. El terapeuta deberá observar detenidamente su aumentan las llamadas de teléfono de emergencia o el padecimiento al aumentar la frecuencia de las sesiones, dado que ello podría indicar que la terapia está acabando por desbordar al paciente.
Fase 3:
Durante la labor de la fase 2 con los recuerdos traumáticos, el añadir una sesión adicional a la semana puede ser de ayuda para favorecer una mayor conciencia y percepción realista, y para dedicar una sesión a concentrarse en las cuestiones asociadas a la vida cotidiana y la otra sesión a trabajar los recuerdos traumáticos.
¿Se pueden tener sesiones más largas de lo normal? ¿Es preciso alargar la duración de una sesión?
1. La prolongación de las sesiones deberá planificarse con premeditación. Algunos pacientes son lentos y tardan más en ponerse en marcha con la labor terapéutica, y también necesitan más tiempo hacia el final para poner los pies en tierra y estar en condiciones de salir de la sesión.
2. Las sesiones más largas pueden facilitarles a algunos paciente el tiempo y la regulación suficientes como para ponerse manos a la obra.
3. Las sesiones que sobrepasen el tiempo correspondiente a las dos horas no son recomendables sin consultarlo antes detenidamente con un asesor especializado, dado que habitualmente ello suele exceder la capacidad de integración tanto del paciente como del terapeuta.
Conclusión:
La reflexiones anteriores deben venir acompañadas de las siguientes preguntas por parte del terapeuta:
1. ¿Cómo puede determinar el terapeuta lo que será más eficaz y más útil para un paciente dado?
2. ¿Se muestra el paciente comprometido y centrado en una labor que sería congruente con el plan de tratamiento?
3. ¿Tienen una buena alianza de trabajo con el terapeuta?
4. ¿Son capaces de salir de la sesión arraigados y a su hora?
Recomendaciones:
- Las sesiones deberán siempre empezar y acabar a su hora.
- Las sesiones más largas de lo normal deberán ser planificadas con antelación, en lugar de alargadas espontáneamente.
- Sesiones más frecuentes no siempre es sinónimo de una terapia eficaz. Los terapeutas deberán considerar detenidamente los pros y los contras, y tener unas razones claras para aumentar el número de sesiones o la duración de la sesión.
- El tratamiento deberá empezar por una sesión semanal hasta que el paciente pueda ser evaluado a fin de decidir si podría estar indicado tener más sesiones o sesiones más largas, y con qué objetivos.
Espero y deseo, que el ejemplo aportado pueda ayudarle a considerar que a la hora de intervenir en psicología es necesario elaborar un diagnóstico y sobre la base del diagnostico planificar el tratamiento.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Se pueden seguir sintiendo los síntomas de la ansiedad aún estando tranquilo y relajado? Llevo 2 día
Se pueden seguir sintiendo los síntomas de la ansiedad aún estando tranquilo y relajado? Llevo 2 días desde que la he superado y he tenido ansiedad severa durante dos meses seguidos, acumulando tensión. Aun siento la falta de aire, pinchazos y malestares torácicos, dolor intenso el brazo izquierdo y unos cuantos más, no me preocupo porque ya tengo asumido que es ansiedad, pero sería un placer si me pudieran comentar cuánto tardarán en irse.
Si ven una pregunta muy parecida a esta es mía porque no se qué pasa que no sé si se ha subido la primera y he tenido que hacer una segunda, mis disculpas.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído las respuestas de mis diecinueve compañeros de Bilbao, Madrid y Palma de Mallorca, Málaga, Celra, Badajoz, Sevilla, Alicante, Albacete, Vic, Marbella, Barcelona, Roquetas de Mar, y Valdetorres del Jarama. Estoy de acuerdo en sus valoraciones y apreciaciones.
Estoy seguro que todas ellas, en su conjunto, le habrán ayudado a tomar decisiones. Por nuestra parte, y con los datos que aporta, hemos osado a plantear una hipótesis de trabajo por si fuese de utilidad.
Sus preguntas:
1. ¿Se pueden seguir sintiendo los síntomas de la ansiedad aún estando tranquilo y relajado?
2. ¿Cuánto tiempo tardará en irse la ansiedad?
Respuesta:
1. Sí
2. Tres meses.
¿Qué queremos decir cuando afirmamos que en tres meses se irá la ansiedad?
Punto 1. Usted dice: “He tenido ansiedad severa durante dos meses seguidos…y llevo dos días desde que la he superado”
Punto. 2. Y añade: “Aún así, siento falta de aire, pinchazos y malestar torácicos...y unos cuantos síntomas más”
Punto 3. Usted insiste: “no me preocupo porque ya tengo asumido que es ansiedad pero sería un placer si me pudieran comentar cuánto tardará en irse”
Lo que define como ansiedad en el (punto 1), podría ser el inicio de un Trastorno de ansiedad generalizado que ha debutado en un Trastorno de pánico (punto 2), asociado a un trastorno disociativo (punto 3).
Si en tres meses no se siente mejor de la ansiedad que usted refiere aconsejamos visita al especialista para que pueda evaluar la presencia de un trastorno disociativo.
¿Por qué puede presentar un trastorno disociativo?
Porque la revisión detenida para detectar una posible patología disociativa debería llegar a formar parte de la evaluación diagnostica habitual de cualquier persona que acuda a un servicio de salud mental.
Discusión de la hipótesis de trabajo:
Los síntomas que describe en el punto 2 se presentan con el propósito de identificar un ataque de pánico; sin embargo, el ataque de pánico no es un trastorno mental y no se puede codificar. Los ataques de pánico se pueden producir en el contexto de cualquier trastorno de ansiedad (punto 1), así como en otros trastornos mentales (p. ej., “trastorno disociativo con ataque de pánico” –punto 3).
La sintomatología disociativa se encuentra comórbida en el trastorno de pánico en un 24 por 100. Es decir, el 24 por 100 de las personas que presentan un trastorno de pánico tienen asociado un trastorno disociativo.
Ante su pregunta inicial:
“¿se pueden seguir sintiendo los síntomas de ansiedad aún estando tranquilo y relajado?”
Lo verdaderamente único y exclusivo de nuestra hipótesis no sería la presencia de la autoabsorción ensimismada que usted realiza en torno a su cuerpo ni del apagado vagal dorsal que tanto desea que desaparezca –la eliminación de los síntomas físicos que describe-, sino la presencia de las partes disociativas de la personalidad incluso en estado rudimentario, es decir, “estando tranquilo y relajado aparece la ansiedad”.
Conclusión
Es significativo para nuestra discusión que los síntomas que describe no sean ni específicos ni sensibles en el diagnostico del trastorno disociativo, y sean ubicuos y aparezcan en el trastorno de angustia con ataques de pánico. Lo exclusivo y único de los trastornos disociativos no sería tanto el nivel de activación –los síntomas físicos- ni las características atencionales –estar pendiente de la ansiedad-, cuanto el hecho de que usted pueda tener diferentes sentidos de la propia identidad junto con sus correspondientes y diferentes perspectivas en primera persona, que aparecen asociados a una activación fisiológica –los síntomas físicos- y unos hábitos atencionales en particular –la atención a la ansiedad-.
Por lo tanto, si en los tres meses sucesivos continua experimentando las sensaciones que describe, solicite ayuda profesional ya que existe la posibilidad que pueda tener un Trastorno disociativo asociado al trastorno de ansiedad con ataques de pánico.
Espero y deseo que el desarrollo y la argumentación de nuestra hipótesis haya sido de ayuda.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia
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Mi última relación fue hace mas de tres años y la persona que yo andaba demasiado falleció repentina
Mi última relación fue hace mas de tres años y la persona que yo andaba demasiado falleció repentinamente. Ahora encontre un hombre maravilloso y que me ama y me cuida pero a veces siento que todo va muy rápido y me lleno de dudas y miedo. Normalmente sé que lo amo y algunos días no lo quiero ver. No quiero estropear lo que hasta ahora ha sido la mejor relación que he tenido. Puede la psicoterapia online ayudarme con eso? Qué otras alternativas puedo encontrar?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído las respuestas de mis compañer@s. Estoy de acuerdo en sus valoraciones y apreciaciones.
Por nuestra parte, y como complemento a la información ofrecida por mis compañer@s, elaboraré una hipótesis de trabajo pero antes adecuaremos su texto a pregunta:
Pregunta:
¿A qué se debe que ame a una persona y algunos días no lo quiera ver?
Respuesta:
A la noción de “anticipación”.
¿Qué queremos caracterizar bajo la noción de “anticipación”?
Una estructura fundamental de la persona que desde ella se puede iluminar los problemas psicológicos/psiquiátricos como modos defectuosos de esta estructura antropológica.
Discusión de la hipótesis
Usted dice:
“La persona con la que andaba más de tres años falleció repentinamente”
Nada hay más extraño a “la anticipación” que los conceptos de previsión, programa y plan, porque ella afronta el futuro con las armas de la espontaneidad y la creación.
Usted señala:
“Ahora encontré un hombre maravilloso que me ama y me cuida…no quiero estropear lo que hasta ahora ha sido la mejor relación que he tenido”.
Lo que esto quiere decir es que encontrándonos a nosotros mismos a través del encuentro con otra persona está en juego la existencia. La anticipación es una invitación a realizarse –en este caso, a realizarse en el amor-, a entrar en el tiempo –es decir, a vivir el instante vivido que no es otro que la unión del pasado, presente y futuro-, para actualizar nuestras posibilidades.
Usted indica:
“A veces siento que todo va muy rápido y me lleno de miedos y dudas”
La anticipación dispone y organiza en función de las posibilidades con las que contamos toda la actividad humana.
Pero esta situación amorosa significa que la existencia está siempre en juego. Hay riesgo, lo que quiere decir que uno puede fracasar, no llegar a dar ni a entregarse como debe ser. He aquí uno de los mecanismos de preocupación que necesita de una guía psicológica.
Conclusión
Destacamos que si nuestra hipótesis de trabajo es correcta, el análisis de la nueva relación amorosa iniciada por usted lleva a la consideración de que debe encontrarse con su pareja y que éste encuentro no queda reducido a dejarse “amar y cuidar porque es un hombre maravilloso”, sino que significa y exige un desarrollo de lo espiritual. Lo que quiere decir, enfrentarse con la responsabilidad y con la ineludible necesidad de desarrollar valores dentro de la relación de pareja.
Por lo tanto, la categoría fundamental del encuentro amoroso es Yo-Tu Nosotros dos. Y junto a la autenticidad de mi presencia, se precisa la “aceptación” del Otro (del Tu). Lo que significa, cálido respeto al Otro como persona y el constante deseo de comprenderlo. Fruto de este encuentro surge el amor.
Llegados a este punto, no es de extrañar que aparezcan en su relación “miedos y temores” que “anticipan” y ponen en peligro su bienestar llegando a la sensación de “no quererlo ver”.
Espero y deseo, haber sido de utilidad. Un saludo.
Juan José Regadera, Murcia.
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Un trastorno de ansiedad puede causar cambios de humor drásticos? Cuando una persona tiene tendencia
Un trastorno de ansiedad puede causar cambios de humor drásticos? Cuando una persona tiene tendencia a disociar suele tenerlos?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído las respuestas de mis cuatro compañeros. Estoy de acuerdo en sus valoraciones y apreciaciones. Por nuestra parte, y con los datos que aporta, plantearé una hipótesis de trabajo por si fuese de utilidad.
Antes, reformularé su pregunta.
Pregunta:
¿Una persona con tendencia a la disociación puede tener cambios de humor drásticos si padece ansiedad?
Respuesta:
Sí.
Hipótesis de trabajo:
Existe posibilidad de que presente un Trastorno disociativo.
¿Qué se entiende por “disociación”?
La disociación tiene muchas definiciones y descripciones en la bibliografía sobre el tema, y en razón de ello puede que al terapeuta le sea difícil saber exactamente qué indicios tiene que buscar en el paciente.
Podemos entender la disociación como una estructura u organización subyacente de la personalidad y de la identidad del paciente que implica unos niveles inusuales de separación, incluida la presencia de distintos sentidos de la propia identidad separados e independientes, cada uno de los cuales tendría su propia perspectiva en primera persona.
Discusión de la hipótesis:
Usted dice en su pregunta: “trastornos de ansiedad” y “cambios de humor drásticos”
Nos centraremos en la comorbilidad (término utilizado para describir dos o más trastornos en la misma persona) en el caso de los trastornos disociativos.
Los trastornos comórbidos más comunes al trastorno disociativo incluyen, entre otros:
- Trastornos del estado de ánimo –depresión, trastorno bipolar-
- Trastornos de ansiedad –trastorno de angustia (ataques de pánico), trastorno obsesivo-compulsivo, agorafobia
El terapeuta deberá comprender que el trastorno disociativo es el trastornos subyacente, y que el mismo incluye a las partes disociativas que manifiesta –en su caso, “ansiedad” y “cambios de humor”-.
El calificar a cada uno de los síntomas como un trastorno separado puede que no ayude al paciente, y de hecho puede trastocar el tratamiento.
Tratamiento:
El tratamiento de una persona con trastorno disociativo se verá enormemente complicado debido a la coexistencia de otros trastornos, y el terapeuta deberá estar familiarizado con las normas estandarizadas actuales que rijan el tipo de cuidado y el nivel de competencia necesario para tratar todos los trastornos de los que el paciente cumpla los requisitos diagnósticos. Por lo tanto, los diagnósticos múltiples pueden ser engañosos.
Conclusión:
La sintomatología disociativa se encuentra comórbida en distintos problemas de salud mental, entre ello, los “trastornos de ansiedad” y “los cambios de humor drásticos” citados por usted en su pregunta.
Espero y deseo haber sido de ayuda.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Hola, ¿ me gsutaria que mi hijo de 20 años, que simepre va con sus padres y apenas se relaciona, no
Hola, ¿ me gsutaria que mi hijo de 20 años, que simepre va con sus padres y apenas se relaciona, no fuera una persona dependiente de sus padres , y que fuera muy independiente , para que no tuviera miedos en el presente, como los tienes y en el futuro, como lo podría educar ? y si necesitaría ayuda. gracias saludos
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación
Su pregunta:
¿Cómo educar a mi hijo de 20 años para que sea una persona independiente?
Respuesta:
Siguiendo los criterios del Trastorno de la personalidad dependiente podremos orientarla en cómo educar a su hijo para que sea más independiente.
Apoyándonos en el DSM-5, elaboramos los siguientes puntos:
1. Animarlo a que tome decisiones cotidianas sin el consejo y la reafirmación de sus padres u otras personas (p.ej., elegir el color de la camisa, o llevar o no el paraguas).
2. Animarlo a que asuma responsabilidades en la mayoría de los ámbitos importantes de su vida.
3. Animarlo a que exprese el desacuerdo con los demás sin que le importe tanto perder su apoyo o aprobación.
4. Animarlo a que inicie proyectos o que inicie cosas por si mismo.
5. Ayudarle a que aumente la confianza en el propio juicio o capacidad.
6. Que no haga voluntariamente cosas que le desagradan para obtener la aceptación y el apoyo de los demás.
7. Que no persiga la aceptación y apoyo de los demás.
8. Favorecer que pase periodos en soledad para que aprenda a cuidar de sí mismo.
9. Cuando termine una relación estrecha, con un chico o una chica, que no busque con urgencia otra relación para sentirse apoyado y cuidado. Que pase tiempo en soledad antes de iniciar una nueva relación.
10. Que perciba con realismo que no tiene por qué ser abandonado, y aún así, que tenga confianza en que sabrá cuidar de sí mismo.
11. Animarle a que no se muestre sumiso en la relación con los demás.
12. Que no se muestre pasivo y que tome la iniciativa.
Desde el punto de vista cognitivo, el objetivo principal del tratamiento de las personas con trastorno por dependencia es e incremento de la autonomía y de la autoeficacia con el fin de hacer frente a los problemas con soluciones y decisiones personales.
Si su hijo de 20 años, es, desde el punto de vista de los Trastornos de la personalidad, una persona dependiente, elaboramos las siguientes recomendaciones:
a. Tenemos que estar preparados para actitudes de pesimismo y duda. Es normal que su hijo tienda a menospreciar sus capacidades y recursos, y que se refiera constantemente a sí mismo como “inútil”.
b. Es normal que su hijo se tome las críticas y la desaprobación como prueba de su falta de valor y perdida de fe en sí mismo. Tenemos que ser fuertes ante estos comentarios.
c. En cuanto al rendimiento ocupacional y académico, puede verse afectado por la falta de iniciativa y autonomía. Es necesario apoyar e incrementar la confianza en que lo lograra.
d. Si surgen puestos de responsabilidad tenemos que animarlo a que lo acepte.
e. Favorecer que las relaciones sociales no se limiten a una o dos personas.
f. Tenemos que estar atentos a posibles trastornos depresivos, trastornos de ansiedad y trastornos de adaptación ya que hay mayor riesgo de presentarlos.
g. El trastorno de personalidad dependiente a menudo se desarrollo junto con otros trastornos de la personalidad, especialmente el límite, el evitativo y el histriónico, por lo que no tenemos que preocuparnos ya que tanto uno como otro pueden mejorarse.
Conclusión:
Desde el punto de vista fenomenológico y existencial, es importante que considere que su hijo no vive, sino que conduce su vida, que le es propuesta como una tarea. Pero esta tarea tiene dos rasgos esenciales:
1. Que la tarea hay que hacerla con riesgo
2. La tarea no es una tarea cualquiera, sino que se trata de una tarea concreta y personal, es decir, la realización de la vocación (su vida propia).
En cada instante se abrirán ante su hijo múltiples posibilidades sobre lo que puede hacer, por lo que no le quedará más remedio que decidirse por una. Esto implica que debe asumir un riesgo y que, por lo tanto, puede equivocarse al tomar la decisión.
Es fácil de entender, que la decisión puede tomarse con zozobra y angustia, temerosamente. Su hijo puede dudar sobre cual debe ser su decisión, no querrá arriesgarse, pero la vida le empujará, le obligará a decidirse, por lo que la persona dependiente irá “hundiéndose desesperadamente en un círculo diabólico”, y no hallar modo de sostenerse sobre el mar de dudas en que ha caído y, en efecto, caer hasta el fondo. El fondo es la desesperación.
Pero existe un modo positivo de enfrentarse a la duda, la inseguridad, la indecisión y la falta de seguridad en uno mismo, la “calma”.
Su hijo debe aprender a crear briosamente en medio de la congoja y el apuro la “calma”. Esta “calma” o “sosiego”, que adquirirá con la edad, pondrá orden al miedo. Y es, también, donde su hijo tomará posesión de su vida, y en efecto, sentirse el mismo.
Espero haber sido de ayuda.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia
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Tengo ansiedad a menudo, me siento cohibido cuando tengo que hablar con gente que no conozco y piens
Tengo ansiedad a menudo, me siento cohibido cuando tengo que hablar con gente que no conozco y pienso mucho todo lo que hago y digo. Y he intentado ir al psicólogo pero me dio miedo ¿que hago?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído las respuestas de mis cuatro compañeros y todos ellas le orientan y animan a vencer la ansiedad que sufre. Por nuestra parte, plantearemos una hipótesis de trabajo, y reformularemos su petición.
Pregunta:
¿Qué hago si tengo ansiedad y miedo a ir al psicólogo?
Respuesta:
Debe ir primero al médico de familia acompañado de un familiar para que haga una valoración de su caso e inicie tratamiento psicofarmacológico (si el médico lo considera necesario, sólo en ese caso, le derivará al especialista en psiquiatría). Iniciado el tratamiento psicofarmacológico, estará preparado para acudir a un psicólogo (entre 3-4 semanas estaría en condiciones de acudir).
Aclaración. Tratamiento psicológico vs. farmacológico:
Las formas de tratamiento más comunes para el manejo de los trastornos de ansiedad son las terapias psicológicas, sobre todo de tipo cognitivo-conductual, y el tratamiento psicofarmacológico. Ambas modalidades han probado su eficacia para el tratamiento de este tipo de trastornos. Sin embargo, el tratamiento psicológico ha demostrado tener ciertas ventajas en comparación con el farmacológico. Entre ellas, cierta superioridad en los resultados a largo plazo, con menor tasas de recaídas, y mejor relación coste-efectividad. Además, es importante considerar que, en el caso del tratamiento farmacológico, se han evidenciado otros inconvenientes, como los efectos secundarios que pueden afectar a la adherencia al tratamiento, una mayor tasa de abandono, el desarrollo de dependencia al fármaco, entre otros.
Es importante que tenga en cuenta que el tratamiento psicológico es por lo general preferido frente al tratamiento con medicación. En nuestro caso, aconsejamos iniciar pauta medicamentosa para reducir el malestar inicial y que resulte más cómoda la visita al psicólogo. Sin embargo, más allá de seis meses no sería necesario continuar con la medicación una vez iniciado el tratamiento psicológico.
Hipótesis diagnóstica
Por los datos que aporta podría tratarse de un Trastorno de ansiedad social (fobia social).
La forma más generalizada del trastorno de ansiedad social, pero no del trastorno de ansiedad social sólo de actuación (si el miedo que presenta se limita a hablar o actuar en público), es a menudo comórbida con el trastorno de la personalidad evasiva.
¿Qué es el trastorno de ansiedad social o fobia social?
Se caracteriza por un temor o ansiedad marcados y excesivos que suceden sistemáticamente en una o varias situaciones sociales como las interacciones sociales (p. ej., tener una conversación), ser observado (p. ej., comiendo o bebiendo), o hacer algo ante otros (p.ej., dar un discurso). La persona se preocupa por actuar de una manera, o por mostrar síntomas de ansiedad, que serán evaluados negativamente por otros. Las situaciones sociales son evitadas sistemáticamente o soportadas con un temor o ansiedad intensos.
Tratamiento psicológico
Los niveles de evidencia terapéutica para la fobia social recaen en el tratamiento cognitivo conductual, seguido de la terapia de exposición, terapia de autoayuda, y entrenamiento en habilidades sociales.
Conclusión
Debe comenzar con terapia farmacológica para preparar el camino para el tratamiento psicológico. Es importante inicial el tratamiento ya que los trastornos de ansiedad están asociados a niveles de discapacidad y pérdida de calidad de vida equiparables a los de las enfermedades físicas crónicas. Afortunadamente, disponemos de tratamiento psicológicos para paliar estos efectos, incluso para lograr la plena recuperación.
Esperamos y deseamos, que nuestra hipótesis de trabajo sea válida y que nuestro texto le haya permitido tomar una decisión. Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Estoy pasando por una ruptura sentimental que no consigo superar. Ya ha pasado un año y cada vez que
Estoy pasando por una ruptura sentimental que no consigo superar. Ya ha pasado un año y cada vez que me viene a la mente siento una sensación visceral... Me siento como una niña a la que, de repente, la arrancan y la apartan de su madre (a pesar de que mi ex es un chico), que jamás volverá a ver. He roto con el que hasta ahora ha sido el hombre más importante de mi vida y me siento huérfana.
Mi psicólogo de ahora (no se con que herramienta estamos trabajando la verdad, sé que él es especializado en gestalt) me ha comentado que puede ser una herida de la infancia, probablemente no me sentí querida. A pesar de que me parece que tenga mucho sentido, no consigo quitarme está sensación y, entonces, superarlo.
No sé qué más hacer, estaba planteándome empezar con sesiones de psicoanálisis, pero no sé si sería la elección más adecuada.
No recuerdo muchas cosas de mi infancia y tengo varias fobias también...RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su dolor y preocupación.
He leído las respuestas de mis cuatro compañeros, todos ellos la orientan y animan a vencer la situación que sufre. Estoy de acuerdo con sus apreciaciones.
Por nuestra parte, plantearemos dos hipótesis de trabajo, una de ellas basada en el dato diagnóstico de su psicólogo actual.
Reformularemos su solicitud de ayuda:
Pregunta: ¿Cómo puedo vencer la ruptura sentimental de la persona más importante de mi vida?
Respuesta:
Trabajando las partes infantiles.
“Trabajar la personalidad que se presentan a la manera de niña pequeña suele conllevar un tipo diferente de propensión a cometer errores en la psicoterapia… Esta identidad infantil es una personificación de la paciente de niña –y no una niña real-“.
Hipótesis de trabajo (diagnóstico):
1. Trastorno disociativo relacionado con el trauma
2. Trastorno de la personalidad dependiente
Desarrollo de las hipótesis:
Las partes disociativas infantiles son representaciones de las muchas heridas y deficiencias evolutivas sufridas por el paciente. Con frecuencia, estas partes disociativas permanecen estancadas en determinados sistemas de acción defensivos, tales como el llanto de apego, la huida, el ataque, la inmovilidad, el enlentecimiento o el bloqueo. Las partes infantiles suelen ser muy dependientes emocionalmente o estar aterradas.
Consideramos que ambas hipótesis diagnosticas están conectadas entre sí ya que los trastornos disociativos son comorbidos con los trastornos de la personalidad.
Discusión:
El modelo del trauma propone que los síntomas que usted presenta son una consecuencia o respuesta durante la infancia, a apego desorganizado ante el cuidador primario.
“…al principio del tratamiento…la mejor forma de abordar el trauma complejo es tratando de mantener un diálogo con la intención de limitar la activación del sistema de apego, aprovechando la tendencia natural a querer cooperar y colaborar sobre un mismo nivel de base. En condiciones óptimas, las personas tratan de desarrollar una base segura y un espacio de seguridad en la terapia, con objeto de facilitar la exploración de los dilemas relacionales –en su caso la ruptura sentimental- y de los conflictos graves generados por el trauma complejo y el apego desorganizado. Pero en los casos de traumas graves, este objetivo deberá alcanzarse a través de una vía indirecta, que tratará de limitar la activación prematura del apego hacia el terapeuta”.
Recomendaciones para el compañero (psicólogo) que trabaja con usted:
El terapeuta no deberá tratar a las partes infantiles como si se tratara de una niña real, sino como uno de los muchos aspectos del paciente adulto. Es esencial que usted se vea como un todo a aceptar y a cuidar de estas partes de sí misma, para que el terapeuta no tenga que asumir el papel de cuidador.
Existen muchos conflictos internos en torno a las partes infantiles, las cuales con frecuencia suelen albergar anhelos de cuidados y de cariño repudiados por otras partes del paciente, además de guardar muchos recuerdos traumáticos.
Estos conflictos deberán ser resueltos con cuidado y exhaustivamente, para que la necesidad de que existan unas partes disociativas infantiles dentro de su personalidad sea cada vez menor.
Conclusión:
Por su relato, concluimos que de forma característica, las partes disociativas infantiles representan las experiencias más vulnerables, dolorosas, desamparadas y repudiadas por usted.
Las partes disociativas infantiles deberán siempre ser de la responsabilidad del paciente como un todo, y no del terapeuta. Si bien el terapeuta puede ayudar a la parte o partes que funcionan en la vida cotidiana a aprender a entender y a sentir compasión hacia dichas partes infantiles, las partes adultas del pacientes deberán ser las encargadas de cuidar de ellas y en última instancia de integrarlas como parte de la experiencia del paciente.
Para concretar el tipo de terapia más idónea a su caso es necesario explorar los síntomas disociativos de traumas tempranos y relacionales que presenta.
Por ultimo, al establecer un plan de tratamiento individualizado, es recomendable que sea un tratamiento en fases, siendo la primera la estabilización, la segunda el abordaje de los recuerdos traumáticos, y la tercera, la integración.
Para finalizar, tenga en cuenta que la ruptura sentimental de la persona más importante de su vida, le ha abierto la posibilidad de explorar de forma sistemática y explícita un mundo de no-percepción del que hasta la fecha no era consciente.
Espero y deseo haber sido de ayuda.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Hola no se lo q me pasa estoy siendo muy agresiva, con mi hija d dos años, y mi mama. Yo no era así.
Hola no se lo q me pasa estoy siendo muy agresiva, con mi hija d dos años, y mi mama. Yo no era así. Quiero cambiar. Y no puedo. Nesecito ayuda
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído las respuestas de mis compañeros. Todos ellos le orientan sobre cómo enfrentarte a la situación que describe. Estoy de acuerdo en sus apreciaciones.
Por nuestra parte, y con los datos que aporta, plantearé una hipótesis de trabajo que le ayude a conocer mejor que le puede estar pasando y le motive a pedir ayuda profesional. Formularemos una pregunta en base a su petición.
Pregunta:
Si yo no era así, ¿Por qué estoy siendo agresiva con mi hija de dos años y con mi mama?
Respuesta:
Analizaremos las partes infantiles/adolescentes de la situación.
Hipótesis de trabajo:
Consideramos la posibilidad de que en el pasado haya desarrollado un trastorno disociativo relacionado con el trauma del apego y la crianza de su hija lo haya activado.
Discusión del problema:
Algunas personas sufren síntomas que suponen una falta de integración y una discontinuidad en el sentido de quiénes son, de su pasado y de sus experiencias inmediatas. Estos síntomas, llamados disociativos, invaden el normal funcionamiento de la persona introduciendo o borrando aspectos de la experiencia consciente.
Proponemos un modelo de explicación basado en el “desapego” que hace referencia a un estado alterado de conciencia en el que hay una sensación de separación del “self”(el sí mismo) o del entorno (las circunstancias y el contexto en el que usted se encuentra) –nos dice: “estoy muy agresiva con mi hija de dos años y mi mama. Yo no era así. Quiero cambiar y no puedo”-.
De entre todas las explicaciones posibles de cómo el trauma del apego puede provocarle los procesos disociativos que presenta –estar agresiva con su hija y con su madre-, planteamos el siguiente argumento:
En su día a día pueden darse tendencias simultáneas de acercarse y alejarse de su hija no pudiendo su mente integrar adecuadamente la vivencia propias del cuidado obligado hacia ella. Este estresor crónico interfiere en el desarrollo de la crianza produciendo la agresividad.
Conclusión:
Si nuestra hipótesis de trabajo es cierta –y esto es imposible asegurarlo con los datos de que disponemos-, las partes disociativas adolescentes son representaciones de las muchas heridas y deficiencias evolutivas sufridas por usted. Con frecuencia, estas partes disociativas permanecen estancadas en determinados sistemas de acción defensivos, tales como el llanto de apego, la huida, el ataque, la inmovilidad, el enlentecimiento o el bloqueo. Las partes infantiles suelen ser muy dependientes emocionalmente o estar aterradas, mientras que las partes adolescentes –que sería su caso- tienden a mostrarse enfurecidas, rebeldes y desisnteresadas en asumir ninguna responsabilidad. Obviamente, esto puede variar ampliamente.
Recomendamos que pida ayuda profesional.
Si comparte la hipótesis aquí planteada con su terapeuta, nos gustaría constatar que el mundo disociativo interior no sigue un pensamiento ni una lógica lineales. El terapeuta y usted deberán empezar a tratar de comprender el posible sentido de las conductas que presenta y, más específicamente, de lo que está ocurriendo y no es percibido por usted.
Espero que mis argumentos hayan aclarado qué dirección seguir para atender mejor a su hija y a su madre.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Buenas! Mi nombre es miguel tengo 20 años. Resulta que hace 2 días estuve con unos amigos de clase
Buenas!
Mi nombre es miguel tengo 20 años. Resulta que hace 2 días estuve con unos amigos de clase en un bar. Estuvimos hablando sobre nuestras parejas y mostrando foto de ellas para saber como eran. Resulta que uno queria gastarme una broma diciéndome que conocia a mi pareja porque se habia besado con ella el verano pasado 2021. Yo me quede en blanco y asustado y con una desesperación enorme, ellos al verme me dijeron q era broma y luego seguimos como si nada. Cuando me fui le pregunte al chico q si en vd era broma porque aun seguía pensando en ese debido a q tuve otra pareja me fue infiel y la vd me dejo algo marcado y me dabs miedo porque con la chics q estoy ha sido mi relación mas bonita, sana y larga que he tenido(2 años) .El chico retomo la broma y quiso jugarmela de nuevo y con ello me preocupe y senti miedo y la necesidad de preguntarle a mi novia si habia hecho algo con ese chico y si lo conocía porque queria q me calmara diciendo que no. Ella se molesto como es logico porque después de dos años q yo suponga que ella me ha sido infiel y le crea a un tio q apenas conozco de un curso le creyera. Al final me perdono ella y su madre pero su padre no debido a que ellas no saben como vs a reaccionar debido a que es una persona que oculta sus emociones y a día de hoy siento una culpabilidad inmensa y siento q no la merezco y que le he fallado y me odio porque he hecho daño a alguien que amo por mi inseguridad. Siento que debo contárselo tambien a su padre debido a que es su hija y no quiero que le escondan o me maquillen para hacerme quedar bien. Quiero asumir esa responsabilidad y que el tenga la posibilidad de juzgarme como lo hizo su hija y su madre, quiero hacerle ver que conmigo lo sabrá todo y que me haré responsable de todo lo le ocurra.
Perdonen el texto pero necesito consejo profesional acerca de como puedo solucionar esto y mi sentimiento de culpa y si debo decirselo a su padre o no. GraciasRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias, Manuel, por compartir con nosotros tu preocupación.
He leído las respuestas de mis cuatro compañeros de Madrid y Bilbao. Todos ellos te orientan sobre cómo enfrentarte a la situación que describes. Estoy de acuerdo en sus apreciaciones.
Por nuestra parte, planteamos una hipótesis de trabajo que nos ayudará en la toma de decisión razonada sobre la pregunta que planteas, pero antes reformularé la petición de ayuda:
Tu pregunta:
¿Debo decirle al padre de mi novia que he dudado de que su hija me haya sido infiel?
Respuesta:
No.
Formulación de una nueva pregunta:
¿En qué nos basamos para saber que no debemos hablar con el padre?
Respuesta:
Partimos de la hipótesis de que la conducta y los síntomas que describes pertenecen al área de los síndromes obsesivos.
Discusión del problema:
Miguel, como tu mismo percibes, presentas una “duda obsesiva” que es una forma muy extendida de obsesión, especialmente cargada de ansiedad. Se trata de una interrogación sobre los hechos de la vida cotidiana, con una impulsión a verificarlos. Señalas: “sentí miedo y la necesidad de preguntarle a mi novia si había hecho algo con ese chico y si lo conocía porque quería que me calmara diciendo que no”.
Cuando el objeto de la obsesión es de índole moral nos encontramos ante los escrúpulos de conciencia: confesiones incompletas, deudas no liquidadas. Dices: “Siento que debo contárselo también a su padre debido a que es su hija y no quiero que le escondan o me maquillen para hacerme quedar bien. Quiero asumir esa responsabilidad y que el tenga la posibilidad de juzgarme como lo hizo su hija y su madre, quiero hacerle ver que conmigo lo sabrá todo y que me haré responsable de todo lo le ocurra”.
Conclusión:
Tu pregunta final:
¿Cómo puedo solucionar lo ocurrido y el sentimiento de culpa que padezco?
En algunos casos se observa un “episodio obsesivo” –como el que presentas-, con duración de algunas horas a pocas semanas, tras un estado de cansancio general o trauma afectivo –dices: “un amigo dijo que conocía a mi novia porque se había besado con ella en el verano del 2021. Me quedé en blanco y asustado y con una desesperación enorme”.
Trata de sosegarte y calmarte, admite lo que ha ocurrido y no luches contra la culpa que experimentas tratando de neutralizarla hablando con el padre. Si hablaras con el padre, más tarde, te surgiría una nueva necesidad de verificar lo ocurrido sin llegar a quedar nunca satisfactoriamente seguro.
Espero y deseo haberte ayudado, Miguel.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Tengo 24 años de casada. Mi esposo le gustan las prostitutas. Nunca he conseguido nada. Hemos discut
Tengo 24 años de casada. Mi esposo le gustan las prostitutas. Nunca he conseguido nada. Hemos discutido, consigo mensajes a otras mujeres, sin respuestas. Un video con una prostituta y no me lo nego. Me pidió perdón y seguimos. Pero le encontré un condon en el carro se enojo, me dio una absurda y tonta explicación. Dejo de hablarme, me prohibió ir aún a fiesta, se fue con nuestro hijo de 23 se salió del cuarto, se baña en otro baño. Ya me habla,m invitó a un viaje fuimos y normal y amable. Le planteee divorciarnos. Me dijo que lo que yo quisiera. Tenemos 14 días sin dormir juntos. En la casa de mi cuñado si, pero nada. Se quiere cambiar de ciudad y me pregunto si estoy dispuesta. No quiere hablar. Le dijo diversa feliz con otra no hay problema.!sigue dando dinero a la casa. Pero no habla,no entiende lo mal que me hace sentir. Sé aún me ama y siempre me ha consentido. Siempre conmigo. Quiero que hable, que me explique. Que pueda cambiar. Lo cite a las afueras de una iglesia y no quiso. Tiene miedo d e hablar. Es hermético. Pero así no puedo seguir
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído las respuestas de mis tres compañeros de Alicante, Albacete y Bilbao. Estoy de acuerdo en su valoración. Por nuestra parte, y con los datos que aporta, plantearé una hipótesis de trabajo por si fuese de utilidad.
Antes, planteamos una pregunta en base a su petición.
Pregunta:
Llevo 24 años casada ¿Qué puedo hacer para que mi esposo abandone su interés en las prostitutas?
Respuesta:
Analizaremos la compulsión o adicción sexual de su marido
Hipótesis de trabajo:
Partimos del supuesto de que su esposo presente un Trastorno parafílico de adicción al sexo pagado.
Discusión de la hipótesis:
¿Qué son los trastornos parafílicos?
La palabra “parafilia” –adaptada a su marido- proviene del griego y significa literalmente “amor para algo que no merece tal afecto –en su caso: prostitutas-”. Se trata de una condición en la que la excitación sexual de una persona depende de personas atípicas. No obstante, la descripción de lo que es atípico cambia según la época, el lugar y la cultura en que uno vive.
El mero hecho de tener una inclinación o incluso un interés consumado en la prostitución no constituye en sí ningún síndrome clínico. Lo que sí constituye un trastorno tipo parafilia es que suponga una “disfunción” para la persona que la padece. Usted dice:
“Quiero que hable, que me explique. Que pueda cambiar. Tiene miedo de hablar. Es hermético”
Por disfunción se entiende que la parafilia le causa conflicto emocional o personal o que corre el riesgo de sufrir daños personales legales o sociales a causa de su comportamiento. Usted señala:
“Se quiere cambiar de ciudad y me pregunto si estoy dispuesta”
¿Qué es la compulsión o adicción sexual?
La compulsión sexual o la “adicción sexual” es un síndrome presente a lo largo de la historia humana. Los casos literarios, tanto los ficticios como el de Don Juan como los verídicos como el de Casanova, reflejan la propensión del ser humano a padecer de un excesivo afán sexual.
¿Qué es la adicción al sexo pagado?
Participar en el sexo pagado como consumidor no es, en sí, ninguna condición diagnosticable. No obstante, para algunas personas esta inclinación conlleva consecuencias negativas de gran magnitud cuando llegan a preferir o a necesitar este contacto en lugar de una relación sexual de pareja –usted dice: “Tenemos 14 días sin dormir juntos… se salió del cuarto, se baña en otro baño”-.
La compulsión hacia el sexo pagado se desarrolla contextualmente y suele servir como válvula de escape para la ansiedad y la tensión. Es decir, suele ocurrir en personas que buscan un sedante. En este sentido, de forma no totalmente diferente al uso indebido del alcohol, el sexo pagado es un intento por parte de algunos de manejar el estrés.
Tratamiento
La clave del tratamiento es la reducción del estrés y el incremento del contacto sexual en pareja. Usted dice:
“Sé que aún me ama y siempre me ha consentido. Siempre está conmigo”.
Los método de manejo del estrés como el entrenamiento en relajación, el manejo del tiempo, el ejercicio físico y el cultivo de un estilo de vida saludable están especialmente indicados para aliviar la compulsión sexual que proviene de los intentos por parte del paciente de aliviar la ansiedad y la tensión mediante el sexo.
Conclusión
Si nuestra hipótesis de trabajo es correcta y su marido padece una adición al sexo pagado hable con él directamente sobre este problema, pero no lo haga como hasta ahora –usted señala:
“consigo mensaje a otras mujeres, sin respuesta…un video con una prostituta y no me lo negó…le encontré un cordón en el carro se enojo y dejó de hablarme…”
Debe plantearle el problema y tratar con su marido el nivel de gravedad del mismo. No es igual que la compulsión que presente sea de primer o de segundo grado. Si es de segundo grado es más fácil encontrar una solución, si fuese de primer grado requiere una terapia más profunda en la cual el paciente procure transferir su preferencia por la pornografía o el sexo pagado al sexo en pareja.
Una investigación a fondo de la motivación de su marido tiene la potencia de sacar a la luz las consecuencias negativas de la compulsión y así ayudar a sostener la motivación necesaria para triunfar con una condición de pronostico tan reservado.
Espero y deseo haber sido de ayuda.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Hola. Aunque va por rachas, soy una mujer que llevo bastantes años intentando controlar lo que veo c
Hola. Aunque va por rachas, soy una mujer que llevo bastantes años intentando controlar lo que veo claramente como una adicción a la compra de ropa. En estos momentos tengo una nueva recaída y, por más que intento controlarme, caigo una y otra vez y me siento muy mal por ello. Agradecería consejos de algún especialista por aquí que me ayuden a controlarme. Muchas gracias.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído la respuesta de nuestros compañeros de Sevilla y Alcázar de San Juan. Comparto sus apreciaciones y valoración.
Tal y como ellos sugieren, las adiciones comportamentales son trastorno de dependencia a actividades que se realizan en la vida cotidiana. Sin embargo, los datos existentes de terapias psicológica eficaces para las compras compulsivas son más limitados. La dificultad recurrente para controlar el deseo o tentación de llevar a cabo la conducta, la sensación de tensión creciente en forma de malestar emocional inmediatamente antes de ejecutar la acción y el bienestar, gratificación o liberación en el momento de realizar la conducta, son aspectos que, a día de hoy, pone de manifiesto la necesidad de estudiar el trastorno con más profundidad. Aun así, trataremos de responder a su petición.
Hemos osado en reformular su relato en pregunta.
Pregunta:
¿Algún consejo para controlar la adicción conductual a la compra compulsiva?
Respuesta:
Las recomendaciones o consejos razonados son los siguientes:
1. En el caso de las compras, es importa evaluar otros trastornos comórbidos, como los relacionados con el abuso de sustancias, así como el estado de ánimo y otros trastornos de ansiedad. Asimismo, en los últimos años ha cobrado especial relevancia la evaluación de la impulsividad, así como de los trastornos de personalidad.
Recomendamos llevar a cabo un diagnóstico diferencial.
2. Desde el punto de vista de los “Modelos etiológicos”, cabría destacar:
- La “teoría de la acción razonada”, según la cual el comportamiento adictivo depende, al menos en parte, de las creencias de un individuo sobre lo que hacen los demás. Por tanto, las actitudes y la norma subjetiva determinan la intención de emitir una conducta, y esta intención, a su vez será la causa más inmediata de la conducta. Por ejemplo, si una joven percibe que la mayoría de compañeros de su entorno acostumbra a comprar ropa, es más probable que su actitud sea favorable y que su comportamiento se dirija en esa misma dirección.
Recomendamos prevenir las recaídas valorando el contexto social en el que se encuentra.
- La “teoría de la acción planificada”, que es una reformulación de la anterior, incluye la percepción de control sobre la conducta (es decir, la creencia que usted tiene sobre su capacidad para realizar una conducta determinada y los factores externos que pueden influir en su ejecución).
Recomendamos que examina el control percibido que tiene sobre la intención de su conducta y que actué sobre la conducta de forma directa al margen de la intención que se dé así misma.
- La “Teoría del aprendizaje social”, postula que la conducta se inicia por la influencia del grupo de iguales y de la familia, así como de modelos en medios de comunicación y a través de experiencias directas gratificantes.
Recomendamos que conductas, como acudir a rebajas, no las vea como normalizada y aceptadas socialmente, sino que haga crítica del contexto social y cultural en el que se manifiestan.
3. Si decide llevar a cabo terapia psicológica, las terapias cognitivo-conductuales, son las que han demostrado con éxito su validez para la compra compulsiva. Los elementos a tener en cuenta son:
- La prevención de recaídas que fomenta la abstinencia al identificar patrones de abuso.
- Evitar o hacer frente a situaciones de alto riesgo (por ejemplo, las rebajas).
- Realizar cambios en el estilo de vida (por ejemplo, replantear las amistades) que refuercen comportamientos más saludables.
4. Recomendamos visita al psiquiatra. Aunque actualmente no existen fármacos aprobados para el tratamiento de las adicciones conductuales, algunos se han demostrado eficaces. Existen estudios realizados con algunos fármacos como la naltrexona, un antagonista de los receptores opioides. Este ha demostrado su eficacia en ensayos clínicos controlados para el tratamiento, entre otros, de compra compulsiva.
5. A pesar del auge de la farmacología, el papel de los tratamiento psicológicos en las conductas adictivas es de especial relevancia, ya que las terapias psicológicas son componentes críticos para el tratamiento efectivo de la adicción.
6. Recomendamos que el tratamiento psicológico incluya programas multicomponentes. Aunque algunas personas pueden mantener cierta funcionalidad en su estilo de vida, a menudo manifiestan importantes problemas sociales, legales, económicos, familiares y laborales. Su estado clínico va a variar en función del grado de severidad de la dependencia (duración, intensidad, etc.).
7. Considerando que el tratamiento no persigue la abstinencia total porque se trata de comportamientos que se realizan en la vida cotidiana (como ir a comprar). Recomendamos, que el objetivo terapéutico se centre en el aprendizaje del control de la conducta para volver a un uso racional de la conducta problema.
8. Si decide iniciar que el tratamiento psicológico recomendamos que incluya:
a. Toma de conciencia del problema.
b. Control de estímulos.
c. Entrenamiento en resolución de problemas.
d. Entrenamiento en relajación.
e. Entrenamiento en habilidades sociales.
f. Reestructuración cognitiva.
En la espera de haber sido de ayuda me despido con un saludo,
Juan José Regadera, Murcia
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Buenos días, aquí mi pregunta. Siempre que tengo que hablar delante de alguien siento como mi coraz
Buenos días, aquí mi pregunta.
Siempre que tengo que hablar delante de alguien siento como mi corazón se acelera, un dolor en el pecho y me empiezan a sudar las manos. Cada vez que debo hablar con alguien me pasa, o cuando estoy en clase tengo mucho miedo de que el profesor me diga que responda alguna pregunta o lea algo, ¿Es algo normal? También, últimamente siempre estoy cansada y no tengo ganas de nada, ni siquiera disfruto de cosas que hacía antes como dibujar, siento como que me voy apagando poco a poco ¿Podría saber que me pasa?
Gracias por leer.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído la respuesta de nuestro compañero y estamos de acuerdo en su valoración. Complementaremos su orientación con algunos datos de las dos preguntas que plantea y de la que hemos tenido la osadía de reformular:
Sus preguntas:
1. ¿Es normal que cuando tengo que hablar delante de alguien el corazón se acelera, me duela el pecho y me suden las manos?
2. ¿Es normal que debido a la pregunta anterior me sienta cansada y haya dejado de disfrutar con cosas con las que antes disfrutaba?
Respuesta: Sí.
Argumentos:
Nota: Siempre es necesario elaborar un diagnóstico diferencial para precisar el diagnóstico principal o definitivo. Aún así, razonaremos como si se tratara de un Trastorno de ansiedad social.
La primera pregunta, está recogida en los criterios diagnósticos del Trastorno de ansiedad social (Fobia social), que pasamos a detallar:
A. Miedo o ansiedad intensa en una o más situaciones en las que el individuo está expuesto al posible examen por parte de otras personas. Algunos ejemplos son las interacciones sociales (p.ej., mantener una conversación, reunirse con personas extrañas), ser observado (p.ej., comiendo o bebiendo) y actuar delante de otras personas (p.ej., dar una charla)
B. El individuo tiene miedo de actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad que se valoren negativamente (es decir, que lo humillen, que se traduzca en rechazo o que ofenda a otras personas).
C. Las situaciones sociales casi siempre provocan miedo o ansiedad.
D. Las situaciones sociales se evitan o resisten con miedo o ansiedad intensa.
E. El miedo o la ansiedad son desproporcionadas a la amenaza real planteada por la situación social y al contexto sociocultural.
F. El miedo la ansiedad o la evitación es persistente, y dura típicamente seis o más meses.
G. El miedo, la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
Es necesario especificar si:
Soló actuación: Si el miedo se limita a hablar o actuar en público.
La segunda pregunta, es explicada por la comorbilidad del Trastorno de ansiedad social con el Trastorno depresivo mayor.
El trastorno de ansiedad social es a menudo comórbido con otros trastornos de ansiedad, con el trastorno depresivo mayor y con los trastornos por consumo de sustancias; la aparición del trastorno de ansiedad social, en general, precede a la de otros trastornos.
El aislamiento social crónico en el curso de un trastorno de ansiedad social puede provocar un trastorno depresivo mayor.
Recomendaciones:
Si estamos en lo cierto y el diagnostico principal que presenta es de fobia social, citaremos algunas recomendaciones a partir de la experiencia clínica que pueden ayudar a mejorar la ansiedad que presenta (todas ellas con la ayuda de un profesional)
Nota: Estas recomendaciones son comunes para todos los trastornos de ansiedad:
- 1. Ofrecer psicoeducación sobre las emociones y la ansiedad.
- 2. Entrenamiento en relajación.
- 3. Reestructuración cognitiva.
- 4. Cambios conductuales.
- 5. Prevención de recaídas.
Conclusión:
Los niveles de evidencia para el trastorno de fobia social recaen en las siguientes terapias:
- Terapia Cognitivo Conductual (por encima de otras terapias)
- Terapia de exposición
- Terapia de ayuda
- Entrenamiento en habilidades sociales.
Espero haber sido de ayuda.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Hola... estoy casado hace 20 años y nunca, jamás nunca, mi esposa me llamó por mi nombre, ni cuando
Hola... estoy casado hace 20 años y nunca, jamás nunca, mi esposa me llamó por mi nombre, ni cuando se dirige a mí (me dice: "che..." ó "eu..." ó "che vos..." ó simplemente me dice "vení un ratito" o "¿podés venir?" cuando estoy fuera de su vista), ni tampoco dice mi nombre cuando habla de mí con terceros (siempre se refiere a mí como "mi marido" o ó "él").
Es algo que se lo hice saber muchas veces, pero nunca logré ningún avance, y hasta ya me he acostumbrado, pero igualmente siento que más que una persona, soy como un objeto o una pertenencia para ella.
Yo la llamo de innumerables formas cariñosas, además de su nombre, pero ella nunca me llamó de alguna forma cariñosa o amorosa. Siempre que tiene que decir mi nombre pareciera como que se le atraganta mi nombre (literalmente), y prefiere elegir alguna forma de llamarme, que a veces hasta me suena despectiva.
Muchas veces, por ejemplo cuando salimos de compras a un lugar concurrido y me llama usando sus términos de siempre pero no mi nombre, yo me hago el desentendido a propósito, para ver su reacción, y me sigue llamando sin usar mi nombre hasta que no le queda más remedio que acercarse a mí, y hasta se enoja a veces. Yo le digo que no escuché mi nombre y por eso no hice caso, pero nada le hace entender que debería al menos decir mi nombre. Ya ni me importa si me llama de alguna forma cariñosa, si por lo menos me llamara por mi nombre.
Lo hablamos muchas veces, y hasta le hice entender que llamarnos de una forma cariñosa refleja un estado de buen ánimo entre la pareja, pero no logré nada.
Yo siempre tengo que descifrar en qué estado de ánimo se encuentra, porque nunca me dice nada cariñoso, jamás.
Siempre que le digo que me llame por mi nombre o alguna forma cariñosa, ella me contesta que no es su forma de ser, que ella es así y nunca cede.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación.
He leído la respuesta de nuestros compañeros y comparto todas y cada una de sus apreciaciones y valoración.
Por nuestra parte, queremos aportar una hipótesis de trabajo para que usted la considere en el ánimo de que pueda replantearse el problema que padece, pero antes, osaremos reformular en forma de pregunta su relato:
Pregunta:
¿Qué puedo hacer para que mi mujer me llame por mi nombre o se dirija a mi de forma cariñosa?
Respuesta:
No haga nada en relación al comportamiento de su esposa, solicite ayude profesional presencial para valoración objetiva y precisa.
Argumento:
Usted dice:
“Estoy casado hace 20 años y nunca, jamás nunca, mi esposa me llamó por mi nombre…Siempre que le digo que me llame por mi nombre o alguna forma cariñosa, ella me contesta que no es su forma de ser, que ella es así y nunca cede”.
Que usted esté preocupado después de 20 años de convivencia que su mujer no lo llame por su nombre o que no sea cariñoso con usted cuando en reiteradas veces ella le contesta:
“Es mi forma de ser, soy así”
Es un fenómeno experimentado por usted como anormal y en desacuerdo con la continuidad de lo que debería ser. Ideas que vuelven continuamente y que aparecen en cuanto no se encuentra demasiado ocupado. Sin embargo, en su relato no hace crítica de cómo se siente usted ni de su forma de proceder hacia su esposa, por ejemplo, usted añade:
“Es algo que se lo hice saber muchas veces, pero nunca logré ningún avance… Lo hablamos muchas veces, y hasta le hice entender que llamarnos de una forma cariñosa refleja un estado de buen ánimo entre la pareja, pero no logré nada”.
Usted, no ha podido apreciarlo pero lleva tiempo alimentándose de interpretaciones numerosas sobre la conducta de su esposa, mantiene un estado ideo-afectivo exclusivo y permanente hacia ella en relación a “su nombre”, o sobre “el cariño” que le profesa, una especie de monoideismo obsesivo y emocional que actualmente le domina la actividad mental con una relativa independencia respecto a las categorías lógicas.
Si nuestra hipótesis de trabajo es cierta, en estos momentos, usted mantiene una idea directriz –cargada de convicción: “no pronuncia mi nombre” y “no me trata de forma cariñosa”-; un estado pasional –emotivo, exclusivo y exacerbado por las oposiciones verbales, usted dice: “nunca cede”-, junto a interpretaciones numerosas sobre el modo de proceder de su esposa. Usted señala:
“Siempre que tiene que decir mi nombre pareciera como que se le atraganta mi nombre (literalmente), y prefiere elegir alguna forma de llamarme, que a veces hasta me suena despectiva”. Y añade: “cuando salimos de compras a un lugar concurrido y me llama usando sus términos de siempre pero no mi nombre, yo me hago el desentendido a propósito, para ver su reacción, y me sigue llamando sin usar mi nombre hasta que no le queda más remedio que acercarse a mí”.
Por todo ello, le recomendamos asistencia presencial al especialista para que juntos examinen la situación y puedan ambos llegar a conclusiones sobre qué camino o actitud es la más adecuada a seguir en este caso que relata.
Espero y deseo que mi planteamiento hipotético haya sido de utilidad y reconsidere la intervención de un profesional.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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Buenos dias , busco un consejo , tengo 38 años , ya estoy casada y con una hija pequeña , desde siem
Buenos dias , busco un consejo , tengo 38 años , ya estoy casada y con una hija pequeña , desde siempre e vivido maltrato verbal de mi papá, la última pelea fue el sábado y no me aguanto y me defendí de sus agresiones , tanto así que se exalte y le mente la madre , pero lo hice para defenderme de sus ataques , la cual todo lo que me decía me dolía y me duele mucho , ahora mi papá quiere que le pida perdón porque dice que nunca pensó que yo le mentaria la madre como decimos acá en venezuela , pero el detalle esta ahí que hasta cuando iba aguantar , toda su vida me trató así y ahora esta peor conmigo , que hago ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con nosotros su preocupación
He leído las respuestas de mis compañeros. Estoy de acuerdo con sus apreciaciones y orientación sobre qué postura es la más adecuada para enfrentarse con la situación que relata.
A los juicios de mis compañeros añadiré una postura más apoyándome en los modelos teóricos de la disociación.
Planteamiento y formulación de pregunta:
Le he faltado el respeto a mi padre por maltratarme verbalmente y quiere que le pida perdón ¿qué hago?
Respuesta:
No haga nada; limitase a estar presente dejando que sea él quien rectifique la situación a través de su silencio y pasividad.
Argumentos que apoyan la respuesta:
Algunas personas sufren síntomas que suponen una falta de integración y una discontinuidad en el sentido de quiénes son, de su pasado y de sus experiencias inmediatas. Estos síntomas, llamados disociativos, invaden el normal funcionamiento de la persona introduciendo o borrando aspectos de la experiencia consciente.
Usted dice: “toda su vida me trato así –maltrato verbal-…todo lo que me decía me dolía mucho y me duele mucho…ahora está peor conmigo ¿qué hago?”.
Usted señala: “tengo 38 años, estoy casada y con una hija pequeña”.
Con su edad y responsabilidad debe controlar procesos que normalmente están bajo el control de la persona. Entonces:
¿Por qué muestra esos déficits en la autorregulación preguntándonos qué hace?
Porque durante la infancia ha tenido abusos y rechazos emocionales, apego desorganizado ante el cuidador primario (su padre) que le han provocado estrés muy intenso o traumático.
La teoría del trauma de la traición postula que un trauma como los abusos y el rechazo emocional perpetrado por alguien cercano a la víctima (su padre), conlleva un nivel de traición, ya que la confianza es un componente implícito de las relaciones cercanas. Por lo tanto, el trauma de la traición puede engendrar una especie de ceguera o negación de la traición para proteger la relación con el perpetrador. Tal vez, debido en parte a las consecuencias de la negación de la traición se ha relacionado con un aumento de los efectos psicológicos negativos típicamente asociados con traumas como es la disociación.
Usted ha desarrollado una narrativa en torno al apego desorientado y desorganizado mantenido con su padre que no es congruente ni coherente y que incluye lapsos en la atención y confusión entre el pasado y el presente.
De aquí, su pregunta: ¿qué hago?
Repuesta:
No debe fluctuar en su estado de animo ni en sus emociones hacia su padre, aunque tenga la sensación de que no las controla, como si las emociones “cayeran del cielo”.
Actué como siempre lo hace con su marido y con su hija, y siéntase como suele sentirse como esposa y madre.
No se sienta una actriz sobre un escenario actuando para su padre. Usted es real, no es un robot, su vida no es un sueño.
Debe sentir la conexión con lo que le rodea y, sobre todo, con su esposo e hija.
En la espera de haber sido de ayuda, le deseo que pueda mejorar su vida personal.
Un saludo,
Juan José Regadera.
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Hola tomo fluoxetina y ayer se me olvida la hora y la tome a las 7 de la tarde hoy puedo tomar 4 hora
Hola tomo fluoxetina y ayer se me olvida la hora y la tome a las 7 de la tarde hoy puedo tomar 4 horas antes?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenas noches,
En relación a la pregunta que formula, le recomendamos que la formule en la sección de psiquiatría ya que los especialistas en psicología no prescribimos medicación.
Estamos familiarizados con los fármacos y las pautas de dosificación pero no es función del psicólogo opinar ni decidir sobre la misma.
El código deontológico de la psicología, en su Articulo 23º dice:
"El ejercicio de la Psicología se basa en el derecho y en deber de un respeto recíproco entre el/la Psicólogo/a y otras profesiones, especialmente las de aquellos que están más cercanos en sus distintas áreas de actividad"
Como ha podido leer, la profesión de psiquiatría es la que se encuentra más próxima a la profesión de psicología, de aquí que es un deber y un respeto no interferir en el campo de aplicación de la psiquiatría en lo concerniente a la medicación.
Espero haber sido de utilidad.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia
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Mi novio y yo estamos pasando una crisis muy fuerte de pareja. Durante el tiempo que hemos estado ju
Mi novio y yo estamos pasando una crisis muy fuerte de pareja. Durante el tiempo que hemos estado juntos (1 año y medio) hemos terminado y vuelto muchas veces. En una ocasión traspasé los límites de la relación contactando y coqueteando con un chico. No se lo dije hasta hace poco. Se lo tomó muy mal (evidentemente), no quería verme ni hablar conmigo. Después de 3 días logré convencerlo para volver juntos. Sin embargo, en varias ocasiones me ha dicho que ya no está enamorado de mí, que cree que es mejor terminar las cosas, eso, añadido que es demisexual, le cuesta tener sexo conmigo.
Realmente, no sé qué hacer. Hemos intentado ir a terapia de parejas, pero le cuesta mucho abrirse. ¿Deberíamos dejarlo ya? ¿Hay alguna solución para este caso?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por contar con nosotros y plantear su problema.
He leído las respuestas de mis compañeros de Villacanas, Murcia, San Cristóbal de la Laguna, y Bilbao y estoy de acuerdo con sus apreciaciones y orientación.
Por mi parte, matizaré algunos aspectos de su relato considerando la faceta “demisexual” de su pareja y el posible trauma vivido cuando supo –y cito sus palabras: “traspasé los límites de la relación contactando y coqueteando con un chico. Se lo dije hace poco”.
Su pregunta:
¿Deberíamos dejarlo ya? ¿Hay alguna solución para este caso?
Respuesta:
No deberían dejarlo, y sí hay solución.
Explicaremos nuestra respuesta considerando lo ocurrido desde el punto de vista de la teoría del trauma:
Cuando nos vemos enfrentados a las urgencias, las crisis y la confusión, resulta especialmente difícil la sabiduría del proverbio que dice: “No hagas nada; quédate ahí sentado” (en alusión al conocido cliché: “No te quedes ahí sentado; ¡haz algo¡”).
Con esto queremos enfatizar que en ocasiones es preferible la “inacción”, en el sentido profundo y curativo del poder de la presencia y de la comunicación implícita: el “ser” y “estar” ahí, sin más.
Las palabras pueden fallar o ser malinterpretadas. Las intervenciones se quedarán cortas; y aparecerán problemas que ninguna acción “directiva” puede cambiar o arreglar. En razón de ello, proponemos que modifique ligeramente el antiguo proverbio citado más arriba: “No hagas nada; limítate a estar presente”. Estos “diálogos” relacionales son los más difíciles para las parejas, a la hora de reconocerlos y de participar en ellos con habilidad. Pero son de suma importancia.
Estas son algunas sugerencias para que la pareja pueda comunicar lo que no es posible comunicar con palabras. Es esencial para las parejas muy traumatizadas como la suya, quienes la mayor parte del tiempo viven en un mundo interior opresivo en el que las palabras han perdido su significado y el lenguaje no tiene cabida –usted dice: “hemos intentado ir a terapia de pareja pero le cuesta mucho abrirse”-.
Por otro lado, su pareja se siente traicionado.
Desde el punto de vista de la teoría del trauma de la traición, en la que hay que diferenciar los eventos traumáticos en función del nivel de traición involucrado en el evento. La teoría postula que un trauma, como la infidelidad, conlleva un nivel de traición, ya que la confianza es un componente implícito de las relaciones cercanas –usted dice: “se lo tomó muy mal (evidentemente) no quería verme ni hablar conmigo. Después de tres días logré convencerlo para volver juntos”-.
Espero y deseo que la reformulación del proverbio: “No hagas nada. Limítate a estar presente”, encuentro hueco en la actual situación de su pareja. Tenga en cuenta que en estos momentos la “ceguera” provocada por la traición no le permite contemplar aspectos que en pasado les vinculaban como pareja.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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necesito un consejo psicológico en tema familiar. Llevo casi 3 años sin trabajar por temas de salud
necesito un consejo psicológico en tema familiar. Llevo casi 3 años sin trabajar por temas de salud y mental. Estuve viviendo fuera de casa por casi un año por temas laborales. Volví a la casa de mi madre y hermana, mi hermana me humilla por no tener trabajo y no dar dinero en ella. Me trata muy mal, es agresiva y mi opinión no cuenta porque no tengo trabajo y no "aporto en la casa". A pesar de no tener trabajo, trato de hacer todas las labores de la casa, como limpiar, lavar y dejar la casa lo más limpia posible pero aún eso no cuenta para ella. Vivo junto a mi hermana y mi mamá. que puedo hacer para evitar que el sentimiento de culpa acabe? He buscado trabajo en esta semana que he llegado a casa pero no he tenido éxito en alguna entrevista por ahora.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por contar con nosotros
He leído las respuestas de las compañeras de San Cristóbal de la Laguna y Villacañas y estoy de acuerdo en sus apreciaciones y orientación.
Por nuestra parte, matizaré algunos aspectos de su relato desde el punto de vista de los escrúpulos en relación a los motivos que le conducen a sentirse mal por no aportar económicamente a la casa familiar.
Su pregunta:
¿Qué puedo hacer para que el sentimiento de culpa acabe?
Respuesta:
El “sentimiento de culpa” es una obsesión de índole moral por lo que nos encontramos ante los “escrúpulos de conciencia”.
¿Qué debe hacer?
No luchar contra la obsesión tratando de neutralizarla. No trate de deshacerse de ella. No piense que es enfermizo sentir la culpabilidad que experimenta, trate de convivir con el sentimiento sin darle mayor importancia. Acepte la ansiedad de la propia obsesión no se sienta mal por experimentarla, es normal incluso en los momentos mas benignos sentirla. No luche entre admitir y escuchar el cargo de conciencia, deje que esté presente en su mente. El propio sentimiento de culpa irá atenuándose, pero para conseguirlo es importante no enfadarse por ello.
Espero y deseo, que tanto las contribuciones de mis compañeras como la mía propia, haya podido ayudarle a enfrentarse con la realidad familiar en la que se encuentra.
Un saludo,
Juan José Regadera, Murcia.
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