Preguntas de pacientes (5)

  • Hola quería hablar de un problema que he estado teniendo desde hace casi un año, todo empezó cuando

    Hola quería hablar de un problema que he estado teniendo desde hace casi un año, todo empezó cuando me dejé llevar y me obsesione con una cosa por miedo o ansiedad no era para tanto y fue casi por sugerencia externa a lo que me refiero mientras más investigaba más me obsesionaba y como que lo trasladaba a mí vida, ya después la obsesión se empezó a hacer bola y con la misma dinámica lo represente en recuerdos pasados ( sobre si yo pudiera haber hecho eso y no haberme dado cuenta, es algo grave e inmoral) y no recuerdo como empezaron a venirme imágenes en la cabeza como si fueran recuerdos o algo así y empecé a dudar si pudiera haber pasado o no, ya después cuando empezó el instituto lo dejé en segundo plano para poder afrontar todo pero indirectamente lo pienso todos los días a todas horas y no sé si pasó o no no, ahora se me suelen venir imágenes o recuerdos a la mente, es como que siempre tengo presente que tengo ese problema en mi mente por resolver y ando pensando siempre en eso y las imágenes son a veces al ver cosas relacionadas o a veces cuando quiero plantarle cara al problema y creo que a veces de la nada al hacer otras cosas, no sé si son reales o no y eso me enfada mucho y golpeo lo primero que tengo delante o me imagino que le hago daño a lo que tiene que ver relacionado a eso, tengo miedo de que en su momento se me haya ido la cabeza por que en esos momentos estaba algo inestable y haberlo hecho y no recordarlo, o estar reprimiéndolo yo solo quiero saber si pasó o no, desde siempre he sentido ansiedad pero antes no es nada comparado con lo que siento ahora no sé si merece la pena mencionar que tengo asperger, se que el texto puede liar pero me estoy intentando explicar lo mejor posible haber si alguien me puede ayudar, disculpen las molestias.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sergio Asencio Cisneros

    ¡Hola! Te agradezco el esfuerzo de compartir una vivencia que seguramente sea muy compleja para ti. Aunque puedas pensar que no has sido lo suficientemente claro/a, he comprendido lo que quieres expresar.

    En el caso de las obsesiones, es decir, cuando una idea pasajera —ya sea espontánea o, como mencionas, originada por una sugerencia externa— llega a nuestra mente, podemos aferrarnos a ella. El poder que le otorgamos surge de nuestro intento de confrontarla o borrarla definitivamente de nuestro pensamiento. Aunque pensemos que esto puede ser adaptativo, en realidad estamos dándole aún más fuerza. Si yo te pido que no pienses en un elefante rosa y que, con todas tus fuerzas, lo borres de tu mente, ¿crees que podrías lograrlo? Seguramente no.

    El modo más adecuado de proceder sería no luchar contra ella. Cuando practicamos técnicas de relajación o meditación, buscamos que los pensamientos intrusivos entren, pero también que pasen de largo. La idea es volver a enfocarnos en la respiración o en las sensaciones corporales. En otras palabras, permitir que estén de paso, sin aferrarnos a ellos. Por eso, este tipo de técnicas resultan muy útiles: nos exponemos a esos pensamientos sin dejar que nos lastren, de modo que, cuando aparezcan otros similares, podamos convivir con ellos sin perder nuestro centro.

    Cuando ya han adquirido cierto poder sobre nosotros, suele ocurrir que empezamos a crear una narrativa en torno a ellos. Esto se conoce como “fusión pensamiento-acción”, una distorsión cognitiva en la que creemos que pensar algo moralmente reprobable es casi tan grave como hacerlo. En ocasiones, como en tu caso, llegamos a dudar tanto de nuestras experiencias que evaluamos nuestros recuerdos bajo ese sesgo. Este patrón se trabaja en psicología mediante el llamado debate socrático, en el que analizamos la veracidad de lo que pensamos desde un punto de vista objetivo, para que la persona entienda que sus pensamientos no siempre se ajustan a la realidad.

    En tu caso, mencionas la presencia de Asperger. Esto no es un impedimento para que, con un tratamiento basado en la evidencia, puedas recuperar la funcionalidad y la calidad de tu día a día. Te animo a que busques la ayuda pertinente, porque con el tratamiento adecuado es muy probable que encuentres lo que buscas.

    Quedo a tu disposición si deseas concertar una cita online para abordarlo con más detalle.
    Un saludo cordial.


  • hola, Como puedo superar la situación siguiente: Cada vez que intento salir de mi zona de confor

    hola,

    Como puedo superar la situación siguiente: Cada vez que intento salir de mi zona de confort, me bloqueo , me entra ansiedad y no salgo y se que no tengo la vida que deseo y que podria tener. Me gustaría saber como se llama esta situación y que terapia seria la aconsejable para superarla.
    Gracias por sus comentarios

    Saludos

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sergio Asencio Cisneros

    ¡Hola! Quiero comenzar con un dato motivador: cuando alguien inicia terapia con buena disposición —como es tu caso—, tiene un 60% de probabilidad de éxito desde el inicio. El resto depende de aplicar los procedimientos adecuados.

    Imagina que comienzas un videojuego desde cero. Lo lógico es empezar con misiones fáciles e ir subiendo la dificultad poco a poco. No tendría sentido comenzar por el jefe final: sería frustrante y acabarías abandonando. Con la ansiedad ocurre lo mismo: si intentas enfrentarte de golpe a lo más difícil, la frustración crece y las ganas disminuyen.

    En terapia, lo que hacemos es ordenar las situaciones que te generan ansiedad del 1 al 10:
    1⃣ Las que puedes manejar con relativa facilidad.
    Las que más ansiedad provocan.

    Luego practicamos en consulta la exposición en imaginación a cada una, comenzando por las más sencillas. Cuando una está dominada, pasamos a la siguiente. Y si en algún momento hay que retroceder un paso, lo hacemos sin problema, para reforzar la confianza y asegurar avances sólidos.

    Si enfrentas una situación muy difícil y la ansiedad es intensa, tu cerebro activa un mecanismo llamado evitación. Si huyes y eso te da alivio, la próxima vez será más probable que vuelvas a escapar, reforzando el ciclo de ansiedad. Por eso, trabajar la exposición de forma gradual es clave para romper este patrón.

    En terapia online podemos trabajar este proceso paso a paso, adaptándolo a tu ritmo y asegurando que cada avance sea firme. Si quieres, podemos agendar una primera sesión para evaluar tu caso y diseñar un plan personalizado.


  • Buenas noches, he estado tomando pristiq de 100 mg durante 1 año exactamente . Ahora mi médico me l

    Buenas noches, he estado tomando pristiq de 100 mg durante 1 año exactamente .
    Ahora mi médico me lo ha bajado a 50mg , llevo 2 semanas con 50 mg por lo tanto mi vida vuelve a ser una tristeza ( por no decir otra cosa )y no veo ilusiones,ni motivaciones, estaría todo el día acostada.. no me apetece hablar con nadie, sólo quiero estar sola, éstos días estoy mareada,

    Con los 100mg de pristiq yo era súper feliz, cantaba, bailaba,me reia

    Ahora solo quiero llorar

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sergio Asencio Cisneros

    ¡Hola! Entiendo que ahora mismo te encuentras en una vorágine de la que sientes que es imposible salir. En Psicología, los profesionales estamos para acompañar al paciente y, a lo largo del proceso, ofrecer las explicaciones y soluciones necesarias.

    Quiero comenzar comentándote que tanto los antidepresivos como los ansiolíticos deben emplearse durante un período determinado o en momentos puntuales. Te lo explicaré con un paralelismo:
    Cuando se contrae una infección, el medicamento encargado de eliminarla es un antibiótico (por ejemplo, la amoxicilina). Durante los primeros días de tratamiento, este suele ir acompañado de otros fármacos cuya finalidad es aliviar los síntomas, como podría ser el ibuprofeno o el Nolotil. Ahora te pregunto: ¿Tratarías una infección de manera indefinida con paracetamol solo para no sentir síntomas como la fiebre? Probablemente no.
    Pues, en el caso de la depresión, si se utiliza únicamente medicación, se están silenciando los síntomas, pero no abordando el problema de raíz. Te explico por qué.

    Este tipo de fármacos producen cambios químicos en el cerebro, siendo el más común la inhibición de la recaptación de serotonina (a la que popularmente se denomina “hormona de la felicidad”). El mecanismo de acción es que, cuando se produce este neurotransmisor —por poco que sea—, la medicación impide que el cuerpo lo reabsorba rápidamente, permitiendo que permanezca más tiempo en las neuronas y proporcione una sensación de bienestar.

    Pero ¿y si te dijera que, con terapia, podemos descubrir formas de aumentar la serotonina de manera natural?
    Este es el punto al que quiero llegar: tendemos a entender un trastorno mental como si fuera uno físico y, en consecuencia, buscamos resolverlo solo con medicación.

    Cuando un paciente acude a consulta, se explican estas cuestiones y se identifican qué actividades o situaciones le resultan placenteras. A partir de ahí, se marca como objetivo que la medicación pueda dejar de ser necesaria, porque la persona ya cuenta con los recursos suficientes para generar bienestar en su vida diaria de forma natural.

    Te animo a que des el paso de probar este camino. Son terapias basadas en la evidencia, y muchas personas que han pasado por situaciones similares a la tuya han encontrado soluciones efectivas.
    Quedo a tu disposición si deseas que te acompañe en este proceso.


  • Hola. Espero alguien pueda ayudarme porque ya estoy muy mal por este tema. Hace 5 meses que estoy li

    Hola. Espero alguien pueda ayudarme porque ya estoy muy mal por este tema. Hace 5 meses que estoy lidiando con toc de orientacion sexual. Todo empezó por un recuerdo. Estube unos dias con una ansiedad demasiado elevada. Mucho nerviosismo. Angustia. Miedo etc. Y cuando me estaba calmando de esos dias. Surgió una duda. Seré gay? ahi fue donde empezó todo. Tenia miedo de ver películas. Deportes etc. Miedo a salir de mi casa y de enamorarme de un hombre o tener una ereccion. No puedo parar de hacer comprobaciones mentales. En algun momento perdi la atracción por las chicas. Despues esto se traspasó a toc de incesto. Tengo mucho miedo y preocupación. Es como si fuera un pervertido. Pensamientos sexuales de todo tipo. Y lo peor es que siento que quiero mis pensamientos o siento que puedo llegar a disfrutarlos y eso solo me deja peor. E leido que es comun sentir esas sensaciones o sentimientos en este toc pero ya se que hacer. Que me recomiendan? Un saludo

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sergio Asencio Cisneros

    ¡Buenas tardes!

    Primeramente quiero transmitirte mi apoyo. Quiero que sepas que hay muchas personas en tus mismas condiciones y que han podido solventar esos problemas, porque, gracias a la evidencia científica, ¡hay herramientas con las que se puede dar una solución!

    En tu caso, se ha dado un efecto bola de nieve: se comienza con una obsesión espontánea que comienza a derivar en otras que son similares. ¿Y qué manera más directa y sencilla tiene el ser humano para afrontarla? evitar aquello que nos genere malestar. Por ejemplo, comentas que has dejado de hacer actividades habituales, como ver ciertas películas o salir a la calle.

    Desde el aspecto cognitivo, la explicación proporcionada es que en este caso se produce lo que conocemos como fusión pensamiento-acción: donde pensar algo es casi tan grave como hacerlo, o que pensar algo aumenta la probabilidad de que ocurra en realidad.
    Es entonces cuando ponemos todos los medios disponibles para que esos pensamientos no nos vengan a la mente. Nota: ¡Gran error!

    Vamos a ejemplificarlo con un caso práctico, voy a pedirte que no pienses en un elefante rosa. De verdad, te pido por favor que ni se te ocurra hacerlo. ¡NO PIENSES EN EL ELEFANTE ROSA!
    ¿Qué es lo que inevitablemente se te viene al pensamiento? Efectivamente: el elefante rosa.
    Esto explica por qué cuanto más enfrentamos un pensamiento, más poder le damos. Porque no deja de ser sólo eso: un pensamiento. La cuestión aquí es que debemos aprender a convivir con ellos, a desarrollar pensamientos alternativos cada vez que nos asalten (por ejemplo, una vez que nos invada, añadimos "sé que es sólo un pensamiento, no significa que vaya a hacerlo"; focalizar la atención en otras cuestiones que nos resulten gratificantes o emplear las técnicas del apartado posterior). Como conclusión, permitirles pasar por nuestra cabeza cuando aparezcan, pero no aferrarnos a ellos.

    Y es aquí donde entra en juego el apartado conductual. ¿Has sentido alivio evitando ver películas de ciertas temáticas o saliendo a la calle, verdad? Pues como dice el dicho: "Pan para hoy, hambre para mañana". Estas son conductas que nos hacen sentir bien en el corto plazo, porque en el mismo momento nos alejamos de ese estado ansioso; pero a largo plazo, estamos dándole más poder a ese problema. Ya que si tu estado de ansiedad frente a esas situaciones en la primera ocasión parte de 0 hasta llegar a 100, en las posteriores el punto de partida sería desde un inicio mayor. Por ejemplo, en la segunda desde 10, en la tercera desde 15... Y así sucesivamente. Por esta razón, cada vez nos sentimos más indefensos ante el problema.

    Una vez entendido todo el aspecto cognitivo (ideas limitantes), comenzamos a realizar una series de exposiciones graduales -tanto en imaginación como en vivo-. Catalogamos las situaciones de 1 a 10 (1 es la que menos ansiedad nos produce dentro del TOC y 10 la que más).
    Un inciso en este apartado, ¿cuánto crees que dura el pico máximo de ansiedad? Creerás que media hora, una hora, dos... Pues la respuesta es entre 2-3 minutos. Si con técnicas de relajación podemos ir afrontando estas experiencias, evitando ese escape o evitación, conseguimos ganarle terreno al problema.
    Una vez que encontremos maneras alternativas -esto es importante, ya que como hemos dicho, es el escape y la evitación lo que lo agrava; y es la única manera que hemos aplicado hasta ahora- de recuperar el equilibrio, reestructuraremos todas esas ideas de una manera más optima, es decir, las reduciremos a lo que son: pensamientos que solo están de pasada.

    Espero haberte ayudado en estas líneas con esta explicación breve sobre tu problema. Te dejo mi perfil de instagram, donde tengo una lista de historias destacadas en los que se explica tu problema de manera más visual: psicologiaclinicaelemental


  • Llevo años padeciendo etapas con trastorno depresivo (diagnosticado). Una vez que sentía que mejorab

    Llevo años padeciendo etapas con trastorno depresivo (diagnosticado). Una vez que sentía que mejoraba mi estado, volvía a tener recaídas. Sin embargo, desde hace tres años nacieron pensamientos suicidas como única solución y con terapia pude reconducirme a buscar razones (aunque sean pequeñas) para vivir. Asistí a terapia durante un tiempo y finales de septiembre dejé de ir a terapia (había mejorado mi ánimo significativamente de manera prolongada) por cuestiones económicas y meses después tuve una recaída muy fuerte a la que no encuentro ninguna razón o desencadenante. Simplemente el sentimiento de tristeza y dolor es tan fuerte que es imposible no pensar en suicidarme, añadiendo que mis antidepresivos han dejado de surgir efecto, he dejado de tener fuerzas para esto. Quiero intentar por última vez ir a terapia para tener la consciencia tranquila de que ya lo he intentado todo. No veo que mi futuro sea diferente de lo que he ido experimentando, reiteradas veces y no soporto más, a pesar de ser bastante joven. ¿Es descabellado pensar que hay personas que no estamos psicológicamente hechos para soportar vivir una vida?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sergio Asencio Cisneros

    Hola, !buenas tardes!

    Antes que nada, quiero agradecerte por la valentía que supone compartir lo que estás viviendo. Lo que relatas no es fácil de expresar, y hacerlo ya es un acto de fortaleza, aunque ahora no lo sientas así.

    Has puesto mucho de ti para salir adelante, incluso en momentos de profundo dolor. Eso tiene un valor inmenso y merece ser reconocido. A veces, cuando la tristeza es tan intensa y persistente, perdemos de vista el esfuerzo que hemos hecho para mantenernos en pie. Pero ese esfuerzo cuenta, y mucho.

    Entiendo que esta última recaída, sin un motivo aparente, ha sido especialmente dura. En estos casos es importante recordar que la depresión no siempre tiene una causa externa clara. Existen formas de depresión reactiva (o exógena), que surgen tras experiencias dolorosas como una pérdida o una ruptura, y otras de tipo endógeno, donde intervienen factores internos o biológicos, incluso cuando aparentemente todo está bien. Ambas son reales y válidas, y ambas merecen el mismo nivel de comprensión y tratamiento.

    Mencionas también que los antidepresivos han dejado de hacer efecto. Esto puede ocurrir, y es importante que lo valores con un profesional, porque hay alternativas terapéuticas y farmacológicas que pueden ajustarse a lo que necesitas ahora. La medicación, al igual que la terapia, es una herramienta valiosa, pero no definitiva por sí sola. Para explicarlo con una metáfora: si tuvieras una lesión de rodilla, los analgésicos te ayudarían con el dolor, pero para sanar y recuperar movilidad necesitarías rehabilitación. La terapia, en este sentido, es esa rehabilitación emocional.

    Desde la psicología cognitivo-conductual, hay una idea que puede ayudarte a entender parte de este proceso: cuando estamos deprimidos, dejamos de hacer cosas que nos hacían sentir bien, y al mismo tiempo, no tenemos energía ni ganas para retomarlas. Es una especie de círculo vicioso: no hacemos porque no sentimos, y no sentimos porque no hacemos. Y salir de ahí, aunque parezca mínimo, es un acto de gran coraje.

    Una herramienta útil para empezar poco a poco es la rueda de la vida, donde se identifican distintas áreas personales: ocio, relaciones, trabajo, salud, familia, desarrollo personal, etc. A veces creemos que todo está mal, pero al visualizarlo, nos damos cuenta de que algunas áreas siguen sosteniéndonos. A partir de ahí, podemos planificar actividades que, aunque pequeñas, pueden empezar a devolvernos algo de estabilidad emocional. El objetivo no es "sentir ganas" para actuar, sino actuar para, con el tiempo, empezar a recuperar esas ganas. Como suelo decir: “Primero sal a tomar el café, y luego, si llega, encontrarás el gusto por tomarlo.”

    También quiero mencionarte algo importante sobre lo que compartes respecto a los pensamientos suicidas. No estás solo/a en sentirte así, y aunque ahora te parezca imposible ver salida, sí la hay. Existen herramientas concretas como el Plan de Seguridad de Stanley y Brown (2012), que ayudan a prepararse para los momentos de mayor vulnerabilidad. Este plan incluye identificar señales de alarma, recursos personales y profesionales, estrategias de afrontamiento y lugares seguros. Es una guía que sirve como red de contención cuando más lo necesitamos.

    Sé que has dicho que quieres intentarlo una vez más, y solo eso ya habla de tu compromiso contigo, incluso si ahora lo sientes como el último recurso. Yo te animaría a no enfocarlo como “el último intento”, sino como el siguiente paso, uno más, en un camino difícil, sí, pero no imposible.

    No es descabellado lo que sientes. No eres débil ni estás defectuoso/a por estar cansado/a de vivir con tanto peso emocional. Pero ese cansancio no es el final: es una señal de que necesitas alivio, descanso y apoyo. Y eso es posible.
    Si sientes que podría ayudarte en este momento de tu camino, estaré aquí para escucharte y acompañarte con el respeto, la calma y el compromiso que mereces. No tienes que atravesar esto solo/a.


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