Buenas noches. Llevo más de un año con brintellix en todas sus dosis y es cierto que todos los sinto
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Buenas noches. Llevo más de un año con brintellix en todas sus dosis y es cierto que todos los sintomas han mejorado menos mi embotamiento emocional. Medito reducir ya la dosis para dejarlo y ver si es un efecto secundario de la medicacion. Si es asi,vería mejoras con el tiempo al suspenderlo?
Lo que planteas es muy habitual y muy comprensible, y tiene bastante sentido que te lo estés cuestionando después de llevar tanto tiempo con la medicación. Muchas personas describen exactamente lo que comentas: los síntomas más intensos mejoran, pero aparece una sensación de embotamiento emocional, como si todo se viviera con menos profundidad o conexión.
Ese embotamiento o aplanamiento afectivo puede ser un efecto secundario del Brintellix (vortioxetina), sobre todo cuando el tratamiento se mantiene durante meses o años. En esos casos, cuando la causa es principalmente farmacológica, sí suele observarse una recuperación progresiva de la vivencia emocional al reducir la dosis o suspender el fármaco, aunque no es algo inmediato: el sistema nervioso necesita tiempo para reajustarse y volver a funcionar sin ese “filtro”.
Ahora bien, esto es muy importante subrayarlo: no es recomendable bajar la dosis ni dejar la medicación por tu cuenta. Cualquier cambio debe hacerse de forma gradual y supervisada por el médico o psiquiatra que te la prescribió, para evitar efectos rebote, malestar físico o una reaparición brusca de los síntomas. Lo más adecuado es llevarle esta preocupación tal cual, explicando que el resto de síntomas están controlados pero que el embotamiento emocional persiste y te limita.
Dicho esto, hay un punto clave que merece mucho énfasis: la medicación no resuelve por sí sola el problema de fondo. Los antidepresivos ayudan a estabilizar, a bajar el ruido, a crear una base más regulada… pero el cambio real y duradero suele venir del trabajo psicológico. Es en la terapia donde se abordan las causas, los patrones emocionales, las formas de relacionarse con uno mismo y con los demás, y donde se recupera la capacidad de sentir sin desbordarse ni apagarse.
De hecho, en muchas personas el embotamiento no es solo un efecto secundario del fármaco, sino también el resultado de años de defensa emocional, de haber tenido que anestesiarse para sobrevivir. Cuando se empieza un trabajo terapéutico sólido, la emoción suele ir volviendo poco a poco, con más matices y más sensación de autenticidad, incluso mientras se ajusta o se retira la medicación.
En resumen: es posible que notes mejoría emocional al reducir o suspender el Brintellix si el embotamiento está ligado al fármaco, pero hazlo siempre con tu médico. Y, sobre todo, si buscas una recuperación más profunda y estable, el trabajo psicológico es la pieza central del proceso, la que realmente permite entender qué te pasa y construir una forma de estar en la vida más plena y conectada.
Ese embotamiento o aplanamiento afectivo puede ser un efecto secundario del Brintellix (vortioxetina), sobre todo cuando el tratamiento se mantiene durante meses o años. En esos casos, cuando la causa es principalmente farmacológica, sí suele observarse una recuperación progresiva de la vivencia emocional al reducir la dosis o suspender el fármaco, aunque no es algo inmediato: el sistema nervioso necesita tiempo para reajustarse y volver a funcionar sin ese “filtro”.
Ahora bien, esto es muy importante subrayarlo: no es recomendable bajar la dosis ni dejar la medicación por tu cuenta. Cualquier cambio debe hacerse de forma gradual y supervisada por el médico o psiquiatra que te la prescribió, para evitar efectos rebote, malestar físico o una reaparición brusca de los síntomas. Lo más adecuado es llevarle esta preocupación tal cual, explicando que el resto de síntomas están controlados pero que el embotamiento emocional persiste y te limita.
Dicho esto, hay un punto clave que merece mucho énfasis: la medicación no resuelve por sí sola el problema de fondo. Los antidepresivos ayudan a estabilizar, a bajar el ruido, a crear una base más regulada… pero el cambio real y duradero suele venir del trabajo psicológico. Es en la terapia donde se abordan las causas, los patrones emocionales, las formas de relacionarse con uno mismo y con los demás, y donde se recupera la capacidad de sentir sin desbordarse ni apagarse.
De hecho, en muchas personas el embotamiento no es solo un efecto secundario del fármaco, sino también el resultado de años de defensa emocional, de haber tenido que anestesiarse para sobrevivir. Cuando se empieza un trabajo terapéutico sólido, la emoción suele ir volviendo poco a poco, con más matices y más sensación de autenticidad, incluso mientras se ajusta o se retira la medicación.
En resumen: es posible que notes mejoría emocional al reducir o suspender el Brintellix si el embotamiento está ligado al fármaco, pero hazlo siempre con tu médico. Y, sobre todo, si buscas una recuperación más profunda y estable, el trabajo psicológico es la pieza central del proceso, la que realmente permite entender qué te pasa y construir una forma de estar en la vida más plena y conectada.
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Siempre es importante y relevante para el profesional vuestra opinión sobre los efectos de la medicación y como os sienta. En todo caso consulta lo que indicas con el profesional que te lo haya recetado.
Buenas noches,
El embotamiento emocional es un efecto que algunas personas describen tras tratamientos prolongados con antidepresivos, incluido Brintellix (vortioxetina). El hecho de que otros síntomas hayan mejorado y este se mantenga hace razonable plantearse si está relacionado con la medicación, pero conviene hacerlo con cautela.
En muchos casos, sí se observan mejoras progresivas del embotamiento emocional tras una reducción gradual o la retirada del fármaco, siempre que se realice de forma pautada y supervisada por el profesional que lo prescribió. El sistema nervioso necesita tiempo para reajustarse, por lo que los cambios no suelen ser inmediatos: pueden aparecer de manera gradual a lo largo de semanas o algunos meses.
Ahora bien, es importante valorar varios aspectos antes de suspenderlo:
• Si ese embotamiento es un efecto secundario farmacológico o si forma parte de un estado depresivo residual.
• Si al reducir la dosis reaparecen otros síntomas (ánimo bajo, ansiedad, rumiación).
• El ritmo de reducción más adecuado para evitar efectos de discontinuación.
Por eso, más que “probar a dejarlo”, suele ser más seguro hacer una retirada progresiva bien planificada, evaluando cómo responde tu estado emocional en cada fase. En algunos casos, ajustar dosis, cambiar de fármaco o reforzar el abordaje psicológico permite recuperar mayor vivencia emocional sin perder estabilidad.
Un acompañamiento psicológico durante este proceso también es muy recomendable, ya que ayuda a distinguir qué sensaciones están relacionadas con la medicación y cuáles con el estado emocional de base, y a sostener los cambios con mayor seguridad.
Si lo deseas, puedes pedirme cita online para valorar tu caso de forma individual y ayudarte a tomar esta decisión con mayor claridad y respaldo profesional.
El embotamiento emocional es un efecto que algunas personas describen tras tratamientos prolongados con antidepresivos, incluido Brintellix (vortioxetina). El hecho de que otros síntomas hayan mejorado y este se mantenga hace razonable plantearse si está relacionado con la medicación, pero conviene hacerlo con cautela.
En muchos casos, sí se observan mejoras progresivas del embotamiento emocional tras una reducción gradual o la retirada del fármaco, siempre que se realice de forma pautada y supervisada por el profesional que lo prescribió. El sistema nervioso necesita tiempo para reajustarse, por lo que los cambios no suelen ser inmediatos: pueden aparecer de manera gradual a lo largo de semanas o algunos meses.
Ahora bien, es importante valorar varios aspectos antes de suspenderlo:
• Si ese embotamiento es un efecto secundario farmacológico o si forma parte de un estado depresivo residual.
• Si al reducir la dosis reaparecen otros síntomas (ánimo bajo, ansiedad, rumiación).
• El ritmo de reducción más adecuado para evitar efectos de discontinuación.
Por eso, más que “probar a dejarlo”, suele ser más seguro hacer una retirada progresiva bien planificada, evaluando cómo responde tu estado emocional en cada fase. En algunos casos, ajustar dosis, cambiar de fármaco o reforzar el abordaje psicológico permite recuperar mayor vivencia emocional sin perder estabilidad.
Un acompañamiento psicológico durante este proceso también es muy recomendable, ya que ayuda a distinguir qué sensaciones están relacionadas con la medicación y cuáles con el estado emocional de base, y a sostener los cambios con mayor seguridad.
Si lo deseas, puedes pedirme cita online para valorar tu caso de forma individual y ayudarte a tomar esta decisión con mayor claridad y respaldo profesional.
Gracias por tu consulta. El embotamiento emocional es un efecto que algunas personas describen durante tratamientos antidepresivos, incluido Brintellix, aunque no ocurre en todos los casos y no siempre es fácil atribuirlo solo a la medicación.
Es importante tener en cuenta que cualquier reducción o retirada debe hacerse siempre de forma gradual y supervisada por el médico que lo pautó, para evitar efectos de retirada y poder valorar correctamente los cambios. En algunos casos, si el embotamiento está relacionado con el fármaco, pueden observarse mejoras progresivas tras el ajuste o la suspensión, pero esto varía mucho entre personas.
También conviene valorar el contexto emocional actual y no solo el tratamiento farmacológico. Una evaluación psicológica puede ayudar a diferenciar qué parte del malestar puede estar asociada a la medicación y cuál a otros factores, y acompañar mejor este proceso junto al psiquiatra.
Es importante tener en cuenta que cualquier reducción o retirada debe hacerse siempre de forma gradual y supervisada por el médico que lo pautó, para evitar efectos de retirada y poder valorar correctamente los cambios. En algunos casos, si el embotamiento está relacionado con el fármaco, pueden observarse mejoras progresivas tras el ajuste o la suspensión, pero esto varía mucho entre personas.
También conviene valorar el contexto emocional actual y no solo el tratamiento farmacológico. Una evaluación psicológica puede ayudar a diferenciar qué parte del malestar puede estar asociada a la medicación y cuál a otros factores, y acompañar mejor este proceso junto al psiquiatra.
Gracias por tu consulta. Es habitual que algunos síntomas mejoren con la medicación mientras otros, como el embotamiento emocional, persistan. Antes de modificar la dosis o suspender Brintellix, es fundamental consultarlo con el médico que lo prescribe, ya que cambios sin supervisión pueden generar efectos adversos o rebote de síntomas.
En muchos casos, el embotamiento emocional puede estar relacionado con la medicación, pero también puede reflejar la evolución natural del estado de ánimo. Reducir la dosis bajo control médico podría llevar a mejoras con el tiempo, pero la supervisión profesional es clave.
Además, la intervención psicológica puede complementar el tratamiento, ayudando a manejar emociones y mejorar el bienestar. Ofrezco atención presencial en Madrid capital y Tres Cantos, así como atención en línea y a domicilio en Madrid Norte, adaptándome a las necesidades de cada paciente.
En muchos casos, el embotamiento emocional puede estar relacionado con la medicación, pero también puede reflejar la evolución natural del estado de ánimo. Reducir la dosis bajo control médico podría llevar a mejoras con el tiempo, pero la supervisión profesional es clave.
Además, la intervención psicológica puede complementar el tratamiento, ayudando a manejar emociones y mejorar el bienestar. Ofrezco atención presencial en Madrid capital y Tres Cantos, así como atención en línea y a domicilio en Madrid Norte, adaptándome a las necesidades de cada paciente.
Hola. Te sugiero que lo comentes con el médico que te lo recetó, toda modificación de medicación debe ser supervisada. Coméntale cómo te encuentras y valorará si hay que hacer cambios. También te sugiero que pruebes a realizar una sesión de terapia con un psicólogo para que, de forma complementaria, puedas tratar tus síntomas. La combinación de medicación y terapia suele funcionar muy bien.
Sí, es posible que el embotamiento emocional sea un efecto secundario del Brintellix, incluso cuando el resto de síntomas han mejorado, y por eso tiene sentido plantear una reducción progresiva para comprobarlo. Cuando este embotamiento es farmacológico, lo habitual es que sí haya una recuperación gradual de la vivencia emocional tras bajar dosis y suspender el tratamiento, aunque no suele ser inmediata: el sistema nervioso necesita semanas o incluso algunos meses para reajustarse tras más de un año de uso. Es importante hacerlo de forma escalonada y supervisada, sabiendo que al principio pueden aparecer cambios transitorios (más sensibilidad o emociones más intensas) que no indican recaída, sino que el cerebro vuelve a responder con mayor amplitud emocional.
Es posible que el embotamiento emocional sea un efecto secundario del Brintellix (vortioxetina), aunque este fármaco suele tener menos impacto en este aspecto que otros antidepresivos. Sí, es probable que veas mejoras en tu reactividad emocional al suspenderlo, pero es crucial que este proceso sea guiado y supervisado por tu psiquiatra.
La reducción debe ser muy gradual para minimizar síntomas de discontinuación (como mareos o ansiedad) y para observar cuidadosamente si el embotamiento disminuye mientras se mantiene la mejoría en los otros síntomas. La recuperación de la afectividad puede llevar semanas o incluso algunos meses después de la suspensión completa.
No inicies la reducción por tu cuenta. Coméntale a tu médico este plan para que juntos establezcan un esquema de desescalada seguro y puedan evaluar alternativas si el embotamiento persiste tras la suspensión.
Si lo necesitas, puedes ponerte en contacto conmigo a través de mi correo electrónico jose.gonzalez.m(arroba)cop.es. Un afectuoso saludo.
La reducción debe ser muy gradual para minimizar síntomas de discontinuación (como mareos o ansiedad) y para observar cuidadosamente si el embotamiento disminuye mientras se mantiene la mejoría en los otros síntomas. La recuperación de la afectividad puede llevar semanas o incluso algunos meses después de la suspensión completa.
No inicies la reducción por tu cuenta. Coméntale a tu médico este plan para que juntos establezcan un esquema de desescalada seguro y puedan evaluar alternativas si el embotamiento persiste tras la suspensión.
Si lo necesitas, puedes ponerte en contacto conmigo a través de mi correo electrónico jose.gonzalez.m(arroba)cop.es. Un afectuoso saludo.
Buenas noches, querido anónimo. El embotamiento emocional suele ser uno de los efectos secundarios de cualquier antidepresivo a largo plazo. Suelo explicárselo a mis pacientes de la siguiente manera: los antidepresivos son fármacos que funcionan como un chubasquero, haciendo que nos resbalen las coas malas... pero a la larga también las buenas. De ahí la sensación de embotamiento emocional general. Efectivamente, en principio, según lo vayas reduciendo, irá desapareciendo dicho síntoma. Es importante, de todas formas, que acudas a un profesional cualificado (psiquiatra, idealmente) antes de reducir la medicación, para que un profesional en consulta valore la opción y te explique la mejor forma de hacerlo. Además, suele ser recomendable tener seguimiento también de un psicólogo, para ayudarte a gestionar las emociones que vayan volviendo, y posibles síntomas como ansiedad/depresión.
Espero haber sido de ayuda. Te deseo lo mejor. Abrazo
Espero haber sido de ayuda. Te deseo lo mejor. Abrazo
Hola, gracias por compartir.
Como psicóloga clínica sanitaria te puedo decir que es frecuente que el embotamiento emocional persista incluso cuando otros síntomas mejoran con Brintellix (vortioxetina). Reducir la dosis o suspender la medicación puede hacer que el embotamiento disminuya, pero también existe el riesgo de que reaparezcan síntomas de ansiedad o depresión.
Si decides ajustar la dosis, esto siempre debe hacerse bajo supervisión médica, de forma gradual y monitorizando tus síntomas, para que el cambio sea seguro y efectivo. Muchas personas experimentan mejoras progresivas en su capacidad emocional tras la reducción, pero el tiempo varía según cada caso.
Un saludo,
Pilar Rapela
Tu psicóloga amiga
Como psicóloga clínica sanitaria te puedo decir que es frecuente que el embotamiento emocional persista incluso cuando otros síntomas mejoran con Brintellix (vortioxetina). Reducir la dosis o suspender la medicación puede hacer que el embotamiento disminuya, pero también existe el riesgo de que reaparezcan síntomas de ansiedad o depresión.
Si decides ajustar la dosis, esto siempre debe hacerse bajo supervisión médica, de forma gradual y monitorizando tus síntomas, para que el cambio sea seguro y efectivo. Muchas personas experimentan mejoras progresivas en su capacidad emocional tras la reducción, pero el tiempo varía según cada caso.
Un saludo,
Pilar Rapela
Tu psicóloga amiga
Aunque no puedo ayudarte con la parte farmacológica concreta, sí puedo ayudarte en otro plano.
Si estás planteándote reducir la medicación, quizá sea un buen momento para trabajar qué está ocurriendo a nivel de sensaciones, emociones y pensamientos y cómo estás gestionando ese embotamiento. A veces, más allá del efecto secundario, conviene analizar qué papel están teniendo tus patrones de respuesta y cómo te estás relacionando con esos eventos internos.
Reducir la medicación con acompañamiento terapéutico puede hacer que el cambio sea más sostenible y que no tengas que depender posteriormente de otra sustancia para regularte.
Si crees que esto tiene sentido y quieres revisarlo con más profundidad, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos para revisar tu caso. Es gratuita y sin compromiso.
Si estás planteándote reducir la medicación, quizá sea un buen momento para trabajar qué está ocurriendo a nivel de sensaciones, emociones y pensamientos y cómo estás gestionando ese embotamiento. A veces, más allá del efecto secundario, conviene analizar qué papel están teniendo tus patrones de respuesta y cómo te estás relacionando con esos eventos internos.
Reducir la medicación con acompañamiento terapéutico puede hacer que el cambio sea más sostenible y que no tengas que depender posteriormente de otra sustancia para regularte.
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