Buenos días, llevo meses con mucho estrés y poco a poco me ha surgido un poco de ansiedad pero se ag

Buenos días, llevo meses con mucho estrés y poco a poco me ha surgido un poco de ansiedad pero se agraba cuando conduzco, que muchas veces tengo que parar con mucho nervio, mareos y sudores

14 respuestas


Hola, habría que evaluar tu situación particular con detalle, ya que mi respuesta pueden contener errores al no tener suficientes datos para ser precisa, no obstante te comento algunas cuestiones por si te sirven. Cuando una situación de mucho estrés se mantiene durante unos meses, el cuerpo puede encontrarse en un estado de alarma basal. Al no partir de nuestro estado de actividad habitual, es normal que, cuando realizamos actividades y más si son demandantes, por ejemplo conducir, esa carga de estrés de la actividad se superponga a la que tenias de base y puedan aparecer reacciones fisiológicas intensas derivadas de la suma de la carga previa más la carga de la nueva actividad. Si la situación de mucho estrés, persiste en la actualidad, podría ser importante evaluar si hay factores que se pueden controlar para disminuir la carga. También sería de ayuda observar si estas intentando controlar factores que están fuera de tu control. Cuando se ha sostenido una situación de mucho estrés durante un tiempo, es importante tener en cuenta que el cuerpo puede mantener cierto estado de alarma, tiempo después de que la carga de estrés se haya normalizado.

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Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Lo que describes encaja bastante con un cuadro de ansiedad que ha ido acumulándose poco a poco hasta empezar a manifestarse de forma más intensa en determinadas situaciones, como conducir. Esto ocurre con bastante frecuencia. Muchas personas logran sostener durante meses niveles altos de estrés funcionando “más o menos bien”, hasta que el sistema nervioso empieza a saturarse y aparecen síntomas físicos cada vez más claros: mareos, sudoración, sensación de nervio intenso, opresión, miedo a perder el control, necesidad de parar o escapar de la situación. Y conducir suele convertirse en un escenario especialmente sensible porque implica: sensación de responsabilidad, imposibilidad inmediata de “salir” fácilmente, atención sostenida y miedo a que ocurra algo físico mientras se está al volante. Entonces el cerebro empieza a asociar conducción con peligro. A veces incluso ocurre algo así: la persona tiene una primera crisis conduciendo, se asusta mucho y desde entonces empieza a conducir pendiente de si volverán los síntomas. Y ahí se crea un círculo muy típico de ansiedad: anticipas nervios, vigilas el cuerpo, notas una sensación física, te asustas, aumenta la activación, aparecen más síntomas y el cerebro confirma: “conducir es peligroso”. Eso no significa que estés perdiendo el control ni que te estés volviendo loco. Significa que tu sistema nervioso está funcionando en un estado de alerta demasiado alto desde hace tiempo. También es importante entender que los síntomas físicos de ansiedad pueden sentirse muy reales e intensos. Muchas personas creen que les va a pasar algo grave: desmayarse, tener un infarto, perder el control del coche… Y sin embargo, lo que suele haber detrás es una hiperactivación del sistema nervioso mantenida en el tiempo. Ahora bien, aunque la ansiedad puede producir perfectamente estos síntomas, siempre es recomendable hacer una revisión médica si no se ha hecho previamente, sobre todo cuando aparecen mareos o síntomas físicos intensos. No porque necesariamente haya algo grave, sino para descartar causas orgánicas y poder trabajar psicológicamente con más tranquilidad. También conviene evitar algo que suele empeorar mucho el problema: empezar a evitar conducir por completo o conducir únicamente “hipervigilando” el cuerpo constantemente. Porque cuanto más miedo genera la situación, más sensible se vuelve el cerebro frente a ella. La buena noticia es que este tipo de ansiedad suele mejorar mucho cuando se trabaja correctamente. El sistema nervioso puede volver a regularse, y muchas personas recuperan una conducción completamente normal después de pasar por algo parecido. La terapia psicológica puede ayudarte a: • Comprender cómo funciona la ansiedad en tu cuerpo. • Reducir miedo, hipervigilancia y síntomas físicos. • Romper la asociación entre conducir y peligro. • Aprender herramientas de regulación emocional y nerviosa. • Trabajar el estrés acumulado que hay detrás del problema. • Recuperar seguridad y tranquilidad al conducir. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.

Jesús Seijas Queral

Jesús Seijas Queral

Psicólogo

Pozuelo de Alarcón

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Buenos días. Lo que describes encaja bastante con una respuesta de ansiedad elevada sostenida en el tiempo, especialmente si llevas meses acumulando estrés. El cuerpo muchas veces empieza a manifestarlo justo en situaciones donde sentimos menos sensación de control o mayor activación, como puede ser conducir. Los síntomas que comentas —nervios intensos, sudoración, mareo o necesidad de parar— aunque son muy desagradables, suelen formar parte de esa activación ansiosa y no significan necesariamente que te vaya a ocurrir algo grave físicamente en ese momento. El problema es que, cuando aparece miedo a que vuelva a suceder conduciendo, el propio cuerpo entra todavía más en alerta y se genera un círculo de anticipación y ansiedad. A nivel psicológico suele ayudar trabajar tanto la reducción del estado general de estrés como la relación que estás teniendo con esas sensaciones corporales, para que el cerebro deje de interpretarlas como una amenaza inmediata. También es importante no ir limitando cada vez más la conducción por miedo, porque la evitación suele hacer que el problema gane fuerza con el tiempo. Con un abordaje adecuado este tipo de cuadros suele mejorar bastante.

Joan Herrera Reyné

Joan Herrera Reyné

Psicólogo

Lloret de Mar

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Hola. El estrés desencadena diferentes síntomas. Te sugiero una consulta clínica para evaluar tu estado general y trabajar sobre aquéllo que ha ido generando tal situación.

Laura Monaco

Laura Monaco

Psicólogo

Premià de Mar

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Por lo que describes, parece que llevas ya un tiempo acumulando bastante estrés y que poco a poco tu cuerpo y tu sistema nervioso han empezado a manifestarlo a través de síntomas de ansiedad más intensos, especialmente en situaciones concretas como conducir. Cuando la ansiedad empieza a asociarse a una actividad específica —en este caso, coger el coche— es importante intervenir cuanto antes, porque el cerebro puede ir creando una asociación cada vez más fuerte entre esa situación y la sensación de peligro, nerviosismo o pérdida de control. Y cuanto más tiempo pasa sin trabajarse, más limitante puede llegar a volverse. Los síntomas que describes, como mareos, sudores, necesidad de parar o sensación intensa de nerviosismo, son bastante frecuentes en estados de ansiedad elevada. Muchas veces las personas sienten que “solo es estrés” o que no hay una causa suficientemente importante detrás, pero el cuerpo no funciona únicamente en base a lo que racionalmente consideramos grave o leve. A veces vamos acumulando tensión emocional, preocupaciones o exigencias durante mucho tiempo hasta que el sistema nervioso termina saturándose. Por eso creo que sería muy recomendable que empezaras a trabajarlo en terapia psicológica antes de que siga agravándose. En terapia no solo se trabaja el síntoma concreto, sino también el origen de ese estrés, la forma en la que lo estás gestionando y las herramientas necesarias para que tu cuerpo deje de vivir determinadas situaciones como una amenaza. Si en algún momento decides buscar ayuda profesional para trabajar todo esto, estaré encantada de acompañarte en el proceso. Un abrazo.

Lorena Parrondo Mesa

Lorena Parrondo Mesa

Psicólogo

Cangas de Onis

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Hola, gracias por compartirlo. Lo que describís puede ser muy angustiante, sobre todo porque aparece en una situación como conducir, donde uno necesita sentirse seguro y en control. Por lo que contás, pareciera que venís acumulando mucho estrés desde hace tiempo y el cuerpo está empezando a manifestarlo con síntomas físicos de ansiedad: nervios intensos, mareos, sudoración y necesidad de detenerte. Cuando esto ocurre al conducir, además, puede generarse un círculo donde el miedo a que vuelva a pasar aumenta todavía más la ansiedad. Es importante que no lo minimices ni intentes simplemente “aguantar”. Aunque los síntomas pueden estar relacionados con ansiedad, sería recomendable hacer una valoración médica para descartar causas físicas y, al mismo tiempo, buscar apoyo psicológico para trabajar el estrés y la ansiedad antes de que se intensifiquen más. Mientras tanto, puede ayudarte no exigirte de más, intentar identificar en qué momentos aparece más y evitar castigarte por ello. Tu cuerpo parece estar indicando que hay un nivel de tensión sostenida que necesita atención. Y algo importante: esto tiene tratamiento y suele mejorar mucho con el acompañamiento adecuado. No tenés que acostumbrarte a vivir así ni atravesarlo solo/a.


Lo que describes es algo que ocurre con bastante frecuencia cuando una persona lleva tiempo acumulando estrés y el cuerpo empieza a mantenerse en un estado de alerta constante. Muchas veces la ansiedad no aparece de golpe, sino poco a poco, hasta que determinadas situaciones, como conducir, hacen que el sistema nervioso “salte” con más intensidad. Los síntomas que comentas —mareo, sudoración, nervios intensos, necesidad de parar— pueden estar relacionados con episodios de ansiedad o incluso con crisis de pánico situacionales asociadas a la conducción. Cuando esto ocurre varias veces, además, suele aparecer el miedo a que vuelva a pasar, y eso hace que el propio hecho de conducir genere todavía más tensión anticipatoria. Es importante no normalizarlo ni forzarte simplemente a “aguantar”, porque cuanto más miedo genera la situación, más puede condicionarse el cuerpo a reaccionar así. Trabajar el estrés acumulado, aprender a regular la activación física y entender qué está manteniendo esa ansiedad suele ayudar mucho. También sería recomendable descartar cualquier causa médica si no lo has hecho todavía, especialmente si los mareos son frecuentes. Si lo necesitas, puedes pedirme cita online y trabajamos lo que te está ocurriendo de una forma más profunda y adaptada a tu caso.


Lo que describes encaja bastante con síntomas de ansiedad y activación elevada del sistema nervioso, especialmente porque aparece en momentos concretos como conducir y se acompaña de mareos, sudores, nervios intensos y necesidad de parar. Cuando pasamos mucho tiempo bajo estrés, el cuerpo puede empezar a reaccionar como si estuviera en alerta constante, incluso en situaciones cotidianas. Además, muchas veces el miedo a que vuelva a pasar mientras conduces hace que el propio cuerpo se active todavía más, entrando en un círculo de ansiedad muy agotador. Y aunque los síntomas son muy reales y muy desagradables, eso no significa necesariamente que estés en peligro físico en ese momento, sino que tu sistema nervioso está sobrecargado. Aun así, siempre es recomendable descartar primero posibles causas médicas con un profesional de salud para quedarse tranquilo/a, especialmente si los mareos son intensos o recientes. La buena noticia es que la ansiedad se puede trabajar y mejorar mucho con ayuda adecuada. Aprender a entender qué está activando tu cuerpo, regular el sistema nervioso y recuperar sensación de seguridad suele ser una parte importante del proceso. No esperes a que vaya a más para pedir ayuda. Nosotros también podemos acompañarte si lo necesitas.


Buenos días. Gracias por compartir lo que te está pasando. Debe de ser muy difícil convivir durante meses con ese nivel de estrés y además sentir que la ansiedad aparece de una forma tan intensa al conducir, hasta el punto de tener que parar. A veces, cuando llevamos mucho tiempo sosteniendo tensión o malestar, puede terminar expresándose en el cuerpo y aparecer a través de sensaciones como las que describes: nerviosismo, mareo y sudores. Dedicar un espacio a comprender qué hay detrás de esa ansiedad y cómo te está afectando emocionalmente puede ayudarte a entender mejor todo aquello que quizá tu cuerpo está intentando expresar. Si en algún momento consideras iniciar un proceso terapéutico, estaré aquí para acompañarte y explorarlo de manera conjunta, para que poco a poco puedas empezar a vivirlo de una forma más manejable y con mayor sensación de calma y bienestar en tu día a día a día. Un abrazo.


Hola, gracias por explicarlo. Lo que describes encaja bastante con un cuadro de ansiedad que se ha ido acumulando con el estrés de los últimos meses, y que en situaciones como la conducción se manifiesta con más intensidad. Cuando la ansiedad sube mucho, el cuerpo puede entrar en un estado de “alarma” y aparecer síntomas como mareo, sudoración, taquicardia, sensación de nervios muy intensos o necesidad urgente de parar. Aunque se sienten muy desagradables, estos episodios suelen ser compatibles con crisis de ansiedad o pánico situacional, y no suelen ser peligrosos en sí mismos, pero sí muy limitantes. Conducir es una situación especialmente sensible porque implica responsabilidad y sensación de no poder “escapar” fácilmente, lo que puede aumentar la activación del sistema nervioso si ya vienes con estrés acumulado. Lo importante es que esto tiene tratamiento y mejora bastante cuando se trabaja la ansiedad de base y también la respuesta que aparece en esos momentos concretos. Evitar completamente conducir a veces puede aliviar a corto plazo, pero mantener el miedo a largo plazo, por eso suele ser útil abordarlo de forma gradual y con estrategias de regulación. Si esto te está ocurriendo con frecuencia o te está limitando en tu día a día, sería recomendable valorarlo en consulta para poder ayudarte a reducir esos picos de ansiedad y recuperar seguridad al conducir. Si lo necesitas, puedes consultarlo conmigo. Atiendo en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en Madrid Norte y online. Un saludo.


Buenos días, lo que describes puede ser muy angustiante, especialmente cuando aparece conduciendo, porque la sensación de nervio, mareo o sudoración puede hacer que empieces a tener miedo no solo a la ansiedad, sino también a que vuelva a pasar al coger el coche. Después de varios meses de estrés, el cuerpo puede empezar a mandar señales de saturación. A veces la ansiedad aparece justo en situaciones donde necesitamos sentir control, como al conducir, y eso puede hacer que la experiencia se viva con mucha inseguridad. Lo importante es no dejarlo pasar ni esperar a que vaya a más. Sería recomendable hacer una valoración psicológica para entender qué está activando esa ansiedad, cómo se está manteniendo y trabajar herramientas de regulación para que puedas recuperar seguridad poco a poco. Mientras tanto, si notas que los mareos o la activación son intensos al conducir, es importante que priorices tu seguridad, parar en un lugar adecuado, respirar, bajar la exigencia y retomar solo cuando te sientas en condiciones. Si lo necesitas, puedes ponerte en contacto conmigo y valoramos juntas qué está ocurriendo y cómo empezar a trabajarlo. Un abrazo.

Sagra González

Sagra González

Psicólogo

Móstoles

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Hola, buenos días. Lo que describes puede estar relacionado con ansiedad intensa o ataques de pánico al conducir, pero los mareos y la sudoración también deberían comentarse con tu médico para descartar causas físicas. Mientras ocurre, haz lo correcto: reduce la velocidad y detente en un lugar seguro; no intentes continuar si notas que pierdes capacidad para conducir. Psicológicamente, evitar por completo la conducción puede aliviarte a corto plazo, pero suele reforzar el miedo. La terapia cognitivo-conductual puede ayudar mediante técnicas de regulación, trabajo sobre el miedo a las sensaciones físicas y exposición gradual y planificada al volante, siempre en condiciones seguras. Como ya está interfiriendo con la conducción, sería recomendable valorarlo cuanto antes. Puedes solicitar una cita conmigo desde mi perfil para evaluar qué mantiene el problema y plantear un tratamiento adaptado. Un saludo.

Ignacio Sánchez García

Ignacio Sánchez García

Psicólogo

Torrejón de Ardoz

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Lo que estás experimentando al volante es un cuadro de amaxofobia (miedo o ansiedad severa al conducir) detonado por el estrés acumulado que llevas arrastrando durante meses. El estrés prolongado llena tu cuerpo de tensión, y el cerebro elige la conducción ,un escenario que exige mucha atención y control, como el lugar para liberar esa presión en forma de crisis de pánico. Los mareos, sudores y nervios intensos son señales físicas de que tu sistema de alerta está desbordado y percibe el coche como un peligro inminente.

Berta Rubio

Berta Rubio

Psicólogo

Gerena

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Buenos días. Lo que describes puede encajar con un círculo de ansiedad que se ha ido asociando progresivamente a la conducción, aunque antes de atribuir los mareos y sudores únicamente a la ansiedad conviene descartar causas médicas si no lo has hecho ya, especialmente si son síntomas nuevos. Cuando hemos acumulado mucho estrés durante meses, nuestro nivel de activación puede permanecer elevado. Si conduciendo aparece un primer episodio de mareo, sudoración o nerviosismo intenso, es fácil que en los siguientes trayectos comencemos a anticiparlo: “¿Y si me vuelve a pasar conduciendo?”. Entonces empezamos a conducir pendientes de nuestro cuerpo. Comprobamos si estamos mareados, cómo respiramos, si notamos calor, si el corazón se acelera... y precisamente esa vigilancia puede incrementar las sensaciones que tememos. Aparece más miedo y finalmente necesitamos parar. Al detenernos sentimos alivio y nuestro cerebro puede aprender involuntariamente: “He conseguido estar a salvo porque he parado”. Si esto se repite, puede aparecer el miedo al propio miedo y empezar a condicionarse cada vez más la conducción. Después pueden surgir rutas evitadas, necesidad de conducir acompañado o directamente dejar de conducir. Aunque estas soluciones alivien inmediatamente, a medio plazo pueden reforzar la percepción de que conducir es peligroso o de que no seremos capaces de controlar lo que nos sucede. Por eso no esperaría simplemente a que desaparezca por sí solo ni recomendaría obligarte bruscamente a soportar situaciones que te desborden. Es un problema que puede trabajarse psicológicamente actuando tanto sobre la ansiedad anticipatoria como sobre las respuestas que están manteniendo el miedo. Y, por supuesto, si mientras conduces notas que el mareo compromete realmente tu capacidad para hacerlo con seguridad, detente en un lugar seguro. La seguridad vial está por encima de cualquier ejercicio terapéutico. Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Trabajo este tipo de problemas de ansiedad y miedo tanto presencialmente en Sant Andreu de la Barca como online. Si quieres valorar tu caso y trabajar en equipo para recuperar progresivamente la seguridad al conducir, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es

Amador Manero Moreno

Amador Manero Moreno

Psicólogo

Sant Andreu de la Barca

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Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.