Eh estado con sesiones de emdr desde diciembre por un postrauma de 5 años y retraumatizacion por mal
Eh estado con sesiones de emdr desde diciembre por un postrauma de 5 años y retraumatizacion por mala práctica en agosto 2025 que me dejó muchisisismo peor sin poder moverme con pesadillas extremas recuerdo todas de persecuciones pánico y con TOC de limpieza, por lo que no salgo y mi recuperación es. Extremadamente lenta este nuevo psiquiatra me empezó a llevar y tuve avance pequeños en el TOC poder salir pero conforme pasó el tiempo empeore en pesadillas, te go disociación desde finales de 2021 estoy agotada deprimida cada pesadilla me mata más y más , la terapia con el se paró en marzo ese mes no la pude tomar propiamente, eh seguido con el y hoy me realizó emdr con mis pesadillas pero siento que fue demasiado me comentó que todo es para prender a regularme pero no se si fue lo adecuado tuve un ataque de ansiedad en seguida terminó la sesión muy fuerte y deseo de morir pero muy profundo , fue muy raro no se si movió muchas cosas, no tocamos el trauma original pero las pesadillas también son un trauma , ahora no se que procede, tengo miedo llevo años así y no creo aguantar más, como funciona el emdr podría afectarme más aún? Es la intensidad de la sesión o que pasa?
10 respuestas
Siento mucho que estés atravesando algo tan intenso y tan agotador. Lo que describes no es “poca cosa”, llevas años conviviendo con trauma, disociación, pesadillas, ansiedad, síntomas obsesivos y una sensación de desgaste muy profunda. Es comprensible que te sientas EMDR es una terapia que puede ser muy útil en trauma, pero necesita hacerse con mucha seguridad, preparación y regulación previa, especialmente cuando hay disociación, síntomas muy intensos o sensación de no poder más. A veces, si el sistema nervioso está muy desbordado, trabajar directamente con imágenes, pesadillas o recuerdos puede activar demasiado y la persona puede salir de la sesión con más ansiedad, sensación de descontrol o mayor vulnerabilidad emocional. Eso no significa necesariamente que el EMDR te haya dañado, pero sí indica que sería importante revisar con tu especialista el ritmo, la intensidad y si antes de seguir reprocesando necesitas más trabajo de estabilización: recursos de regulación, anclajes, contención, ventana de tolerancia y un plan claro para después de las sesiones. Algo importante: si ahora mismo aparece deseo de morir, sensación de no aguantar más o miedo a hacerte daño, no esperes a la siguiente sesión. Contacta cuanto antes con tu psiquiatra, terapeuta o acude a urgencias, te animo a que hables con tu especialista de forma muy clara sobre lo ocurrido, qué se activó, cuánto duró, qué síntomas aparecieron y qué necesitas para sentirte más segura antes de continuar. En trauma complejo, ir más despacio no es retroceder, muchas veces es la forma más cuidadosa de poder avanzar. Un abrazo.
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Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Por lo que describes, tu sistema nervioso lleva muchísimo tiempo funcionando en un estado de trauma extremo, hiperactivación y agotamiento profundo. Y sinceramente, con el nivel de síntomas que relatas (pesadillas intensas, disociación, retraumatización, TOC, aislamiento, ataques de ansiedad y deseos de morir) es comprensible que ahora mismo te sientas desbordada y con miedo a no poder sostener más. No estás exagerando el impacto de lo que estás viviendo. Además, hay algo muy importante en trauma complejo, no solo importa la técnica que se utilice, sino el momento, el ritmo y la capacidad real de regulación que tiene el sistema nervioso antes de entrar en determinados contenidos traumáticos. El EMDR puede ser una herramienta muy útil y muy potente en trauma. Pero cuando una persona tiene: disociación importante, trauma complejo, retraumatización reciente, poca sensación de seguridad interna o una ventana de tolerancia muy estrecha, veces el procesamiento puede resultar demasiado intenso si el sistema todavía no está suficientemente estabilizado. Y por lo que cuentas, parece que hoy algo se activó muy profundamente. Las pesadillas traumáticas también son material traumático. El cerebro no diferencia tan claramente entre un recuerdo vivido y un recuerdo emocional repetitivo cuando el sistema está muy sensibilizado. Por eso trabajar pesadillas puede remover muchísimo. Además, en EMDR a veces ocurre algo importante: la persona no siempre sale de sesión sintiéndose mejor inmediatamente. En determinados momentos puede aparecer: aumento temporal de ansiedad, activación emocional, sueños intensos, recuerdos, sensación de vulnerabilidad o agotamiento profundo. Ahora bien, una cosa es cierta activación temporal… y otra distinta es que la persona salga completamente sobrepasada, con deseo profundo de morir y sin sensación mínima de regulación o contención. Y eso merece hablarse con muchísimo cuidado con tu terapeuta. Porque en trauma complejo no se trata solo de “procesar más”. Se trata de que el sistema pueda integrar sin colapsar. También me parece muy importante algo que mencionas: “no sé si fue demasiado.” Escucha esa sensación. No desde el pánico, sino desde la honestidad clínica contigo misma. Muchas personas con trauma severo sienten presión interna por “tener que avanzar” o “tener que procesar ya”, cuando en realidad todavía necesitan muchísimo trabajo de estabilización: regulación emocional, grounding, seguridad interna, manejo de disociación, fortalecimiento del presente, trabajo corporal y sensación de control. Y sinceramente, por lo que describes, parece que tu sistema todavía está extremadamente sensible y agotado. Otra cosa importante: el hecho de que hayas tenido un ataque fuerte y deseos de morir después de la sesión no significa necesariamente que realmente quieras morir. Muchas veces en trauma complejo aparece una sensación de: “no puedo soportar más activación ni dolor.” Y eso es distinto. Pero aun así, hay que tomarlo muy en serio. Te recomendaría hablar cuanto antes con tu terapeuta o psiquiatra sobre exactamente cómo saliste de la sesión. Un buen trabajo en trauma necesita mucha comunicación sobre los límites del sistema nervioso. A veces el verdadero avance en trauma complejo consiste primero en conseguir más regulación y seguridad, no en remover más contenido traumático. La terapia psicológica puede ayudarte a: • Trabajar trauma complejo y retraumatización de forma segura. • Comprender mejor disociación, pesadillas y activación extrema. • Regular el sistema nervioso antes de profundizar en procesamiento traumático. • Diferenciar activación terapéutica de desbordamiento emocional. • Recuperar sensación de seguridad interna y estabilidad. • Salir poco a poco del estado constante de supervivencia y agotamiento. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Siento mucho el nivel de sufrimiento y agotamiento que estás describiendo. Cuando una persona lleva años sosteniendo trauma, pesadillas intensas, disociación y además ha vivido experiencias terapéuticas que ha sentido desbordantes, el sistema nervioso puede quedar extremadamente sensible. Lo que comentas tras la sesión no significa necesariamente que “el EMDR sea malo”, pero sí puede indicar que quizá tu sistema necesitaba más estabilización, regulación y sensación de seguridad antes de profundizar en determinados contenidos traumáticos. En casos de trauma complejo y disociación, normalmente es muy importante trabajar primero recursos: regulación emocional, partes internas, sensación de control, lugar seguro, grounding, contención… antes de entrar de lleno en reprocesamientos intensos. Las pesadillas también pueden actuar como material traumático y activar muchísimo al sistema si no hay suficiente ventana de tolerancia. No creo que debas sentir que estás “fallando” ni que estés rota. Más bien parece que tu cuerpo y tu mente están pidiendo un abordaje más gradual, cuidadoso y adaptado a tu ritmo. Y eso puede replantearse terapéuticamente sin invalidar el trabajo realizado hasta ahora. Sería importante que pudieras expresar todo esto a tu terapeuta actual y revisar conjuntamente cómo te estás sintiendo tras las sesiones. Y, si lo necesitas, buscar una segunda mirada especializada en trauma complejo, disociación y EMDR orientado desde la estabilización. Hay formas de trabajar esto sin forzar al sistema a revivir más dolor del que puede sostener en este momento. Un abrazo.
Hola, gracias por explicar todo lo que estás viviendo. Se nota que llevas muchísimo tiempo sosteniendo un nivel de sufrimiento muy alto y también mucho miedo a seguir empeorando. Por lo que describes, parece que tu sistema nervioso lleva años en un estado de sobrecarga extrema: trauma prolongado, retraumatización posterior, disociación, pesadillas intensas, TOC y sensación constante de amenaza. Cuando una persona llega a ese nivel de agotamiento, incluso procesos terapéuticos que buscan ayudar pueden sentirse muy intensos si el sistema todavía no tiene suficiente sensación de seguridad o regulación interna. Respecto al EMDR, es importante saber que no debería “dañarte” cuando está bien ajustado al ritmo de la persona, pero sí puede remover muchísimo material emocional, especialmente en trauma complejo o cuando existe disociación importante. Y a veces, después de ciertas sesiones, algunas personas pueden salir más activadas, con ansiedad intensa, emociones desbordadas, sueños más fuertes o sensación de que “se movieron demasiadas cosas”. Eso no significa automáticamente que el tratamiento esté mal hecho, pero sí puede ser una señal de que quizá tu sistema necesita ir más despacio, con más trabajo de estabilización, regulación y recursos antes de profundizar demasiado en ciertos contenidos traumáticos. También es importante algo que comentas: las pesadillas pueden funcionar como material traumático en sí mismo, porque el cuerpo las vive con muchísimo terror y agotamiento. Pero incluso trabajando eso, el objetivo no debería ser sobrepasar tu capacidad de regulación. El ataque de ansiedad tan fuerte y el deseo profundo de morir después de la sesión no conviene ignorarlos. Es muy importante que se lo comuniques cuanto antes a tu terapeuta/psiquiatra para que puedan valorar cómo ajustar el tratamiento y acompañarte mejor después de las sesiones. En trauma complejo, el ritmo y la sensación de seguridad son fundamentales. Y aunque ahora sientas desesperanza, el hecho de que hayas tenido pequeños avances —como poder salir un poco más o cierta mejoría en el TOC— significa que tu sistema sí tiene capacidad de cambio, aunque el proceso esté siendo lento y muy duro. Si en algún momento necesitas una segunda valoración sobre trauma complejo, disociación, EMDR o regulación emocional, puedes consultarlo conmigo. Atiendo presencialmente en Tres Cantos (Madrid), también a domicilio en Madrid Norte y en modalidad online. No tienes por qué atravesar sola un proceso tan intenso.
Hola es posible que en este caso que comentas sea mejor hacer un cambio de terapia que respete más tus ritmos. Un abrazo
Lo que describes refleja un nivel de sufrimiento emocional muy intenso y sostenido en el tiempo, y es comprensible que te sientas agotada, asustada y confundida después de una sesión tan movilizadora. Cuando una persona vive trauma complejo, retraumatización y síntomas persistentes como disociación, pesadillas, hipervigilancia, ataques de pánico o TOC, el sistema nervioso puede mantenerse durante años en un estado de supervivencia constante. Eso no significa que estés “fallando” en el proceso terapéutico, sino que tu organismo está intentando manejar una carga emocional muy alta. Respecto al EMDR, es importante entender que esta terapia busca reprocesar experiencias traumáticas que han quedado “atascadas” en el sistema nervioso. Durante el proceso pueden activarse emociones, recuerdos, sensaciones corporales o estados internos muy intensos, especialmente cuando existen traumas acumulados o una base importante de disociación. Sin embargo, en trauma complejo, el trabajo no debería centrarse únicamente en “mover recuerdos”, sino también —y muchas veces primero— en fortalecer recursos de regulación, seguridad y estabilidad emocional. El hecho de que después de la sesión hayas tenido una crisis intensa, aumento de ansiedad y deseos de morir no necesariamente significa que el EMDR sea dañino o que estés empeorando de manera irreversible, pero sí indica que tu sistema quedó sobreactivado y que probablemente se movilizó más material emocional del que pudiste sostener en ese momento. Eso puede ocurrir cuando el procesamiento va demasiado rápido para la capacidad actual de regulación de la persona. También es importante validar algo: las pesadillas traumáticas pueden funcionar como material traumático en sí mismo. El cerebro revive emociones de terror, persecución y desprotección de manera repetitiva, y eso desgasta muchísimo psicológica y físicamente. No es “solo soñar”; el cuerpo realmente reacciona como si estuviera en peligro. En casos como el tuyo, suele ser fundamental que el tratamiento avance de forma muy gradual, priorizando: estabilización emocional, manejo de disociación, recursos de autorregulación, sensación de seguridad, capacidad de volver al presente después de activarte. El objetivo no es exponerte a más dolor del que puedes procesar, sino ayudarte a integrarlo sin desbordarte. Por eso, sería importante que puedas comunicarle a tu terapeuta exactamente cómo quedaste después de la sesión: la intensidad del ataque de ansiedad, el aumento del malestar y esos deseos profundos de morir. No para “abandonar” necesariamente el tratamiento, sino para ajustar el ritmo y evaluar qué necesitas ahora mismo. En trauma complejo, ir más lento muchas veces no es retroceder, sino hacer el proceso de manera más segura. Y algo muy importante: cuando llevas tantos años en sufrimiento intenso, es común sentir desesperanza y pensar “no voy a aguantar más”. Pero ese pensamiento suele aparecer cuando el sistema está completamente agotado y sobrepasado, no porque realmente no exista posibilidad de mejora. El hecho de que hayas logrado pequeños avances —como salir más o disminuir parte del TOC— indica que sí existe capacidad de cambio, aunque ahora mismo te cueste verla. No deberías quedarte sola sosteniendo esta intensidad. Si los deseos de morir aumentan, se vuelven difíciles de controlar o sientes riesgo de hacerte daño, es importante buscar ayuda inmediata y contención profesional cercana. Tu reacción merece ser tomada con mucha seriedad y cuidado, no minimizada.
Lo que describes suena a un sistema nervioso extremadamente sobrecargado y sensibilizado desde hace mucho tiempo. Y cuando una persona lleva años en hipervigilancia, disociación, pesadillas traumáticas, TOC y miedo constante, cualquier trabajo terapéutico profundo puede sentirse muy intenso, incluso aunque esté bien planteado técnicamente. Sí, el EMDR puede remover muchísimo emocionalmente. No porque “te esté dañando” necesariamente, sino porque trabaja activando material traumático que muchas veces estaba encapsulado o evitado parcialmente por el cerebro. Y cuando hay trauma complejo, retraumatización, disociación y muy poca sensación interna de seguridad, a veces el problema no es solo “procesar el trauma”, sino si el sistema tiene suficiente capacidad de regulación para sostener lo que aparece. Por eso en EMDR no solo importa tocar el trauma. Importa muchísimo la fase previa de estabilización: – regulación emocional, – recursos internos, – sensación de seguridad, – manejo de disociación, – capacidad de volver al presente después de activarse. Y lo que cuentas da la sensación de que hoy saliste de sesión extremadamente activada. El ataque de ansiedad intenso y ese deseo de morir tan profundo probablemente no aparecieron “de la nada”, sino como una reacción de desbordamiento del sistema nervioso. No significa automáticamente que la terapia sea incorrecta, pero sí es importante que tu terapeuta sepa exactamente cómo quedaste después de la sesión. También quiero decirte algo importante: las pesadillas traumáticas sí pueden funcionar como material traumático en sí mismo. Especialmente cuando son repetitivas, vívidas, persecutorias y llevan años generando terror nocturno y agotamiento físico. El cerebro no siempre diferencia tan claramente entre recuerdo y reexperimentación cuando el trauma está muy activado. Ahora mismo quizá lo prioritario no es seguir profundizando rápidamente, sino recuperar regulación y sensación de seguridad. Dormir algo, bajar activación fisiológica y no quedarte sola con la idea de “me estoy rompiendo más”. Porque cuando uno sale tan activado de una sesión, es frecuente interpretar: “esto me destruyó” o “ya no aguanto más”. Y aunque el malestar es real y muy intenso, eso no significa necesariamente que hayas empeorado de forma irreversible. También es importante diferenciar algo: en trauma complejo, muchas veces mejorar no es lineal. Hay sesiones que abren material muy sensible y el cuerpo puede reaccionar durante horas o días con más ansiedad, sueños, llanto, cansancio o sensación de vulnerabilidad. El problema aparece cuando la persona queda constantemente sobrepasada sin suficiente contención o recursos para volver a estabilizarse. Por favor, no te quedes sola hoy con todo esto si el deseo de morir sigue siendo intenso. Contacta con tu psiquiatra o terapeuta y explícales exactamente cómo saliste de sesión. No como “me sentí mal”, sino tal y como lo has contado aquí. Y algo importante: el hecho de que estés agotada y desesperanzada después de tantos años no significa que no haya posibilidad de mejora. Significa que tu sistema lleva muchísimo tiempo sobreviviendo en estado de amenaza. Si lo necesitas, también puedes pedirme cita online.
Hola. Antes que nada, siento mucho todo el sufrimiento que llevas acumulando durante tantos años. Por lo que describes, parece que estás sosteniendo un nivel de dolor emocional, agotamiento y activación traumática muy elevado, y es comprensible que te sientas desbordada y con miedo después de una sesión tan intensa. La terapia EMDR es una técnica utilizada para trabajar traumas y experiencias muy difíciles. De forma resumida, busca ayudar al cerebro a reprocesar recuerdos traumáticos que han quedado “bloqueados” emocionalmente, de manera que poco a poco puedan integrarse sin generar una activación tan extrema. El problema es que, precisamente porque trabaja directamente con material traumático, puede remover emociones, recuerdos y sensaciones muy intensas. Por eso, antes de entrar de lleno en el reprocesamiento del trauma, normalmente es muy importante que la persona tenga cierta estabilidad emocional, recursos de regulación y sensación de seguridad suficiente para poder sostener lo que aparece en terapia. Cuando existen síntomas graves de disociación, ansiedad extrema, retraumatización previa, pesadillas intensas o un estado de agotamiento psicológico tan elevado, muchas veces es necesario ir mucho más despacio y trabajar primero la regulación emocional, el sentimiento de seguridad y las herramientas de afrontamiento antes de profundizar en determinados contenidos traumáticos. Lo que describes tras la sesión ,el ataque de ansiedad intenso, la sensación de desborde o el aumento del malestar, puede indicar que se han removido demasiadas cosas a la vez y que ahora mismo tu sistema nervioso está teniendo dificultades para sostenerlo. Eso no significa necesariamente que el EMDR sea “malo”, pero sí que el ritmo, el momento o la preparación previa son aspectos muy importantes en este tipo de terapia. También es importante que sepas que tienes derecho a comunicarle a tu profesional cómo te has sentido y a plantear la necesidad de frenar, pausar o reevaluar el tratamiento si ahora mismo sientes que no puedes sostener esa intensidad. El proceso terapéutico debe adaptarse al estado del paciente y no al revés. Además, el trauma no se trabaja únicamente mediante EMDR. Existen muchas formas de abordarlo psicológicamente, y en ocasiones es necesario preparar primero el terreno terapéutico antes de entrar en reprocesamientos tan profundos. Y algo que me parece especialmente importante: cuando aparecen pensamientos tan intensos relacionados con no poder más o deseos de morir, es fundamental no quedarse sola con todo esto y buscar apoyo psicológico especializado cuanto antes. El trauma necesita ser trabajado en un espacio terapéutico seguro, gradual y bien acompañado. Si en algún momento decides buscar ayuda psicológica para abordar todo esto de una manera adaptada a tu situación y a tus tiempos, estaré encantada de acompañarte en el proceso. Un abrazo enorme.
Hola! Quizás antes de seguir con el EMDR, si hasta ahora no te ha funcionado, te recomendaría probar otro tipo de terapia, como la cognitivo conductual, para, primero, crear una base emocional con la que puedas gestionar el transitar por el trauma, ya que, quizás se ha de crear esa base, antes de adentrarte en el trauma, es completamente normal, y también es normal que hayas probado una terapia y eso ha resaltado la necesidad de hacer un trabajo previo, no pasa nada, son procesos complicados que requieren delicadez
Hola. Lo primero, lo que describes refleja un nivel de sufrimiento y agotamiento emocional muy alto desde hace muchísimo tiempo, y es importante que no te quedes sola sosteniendo todo esto, especialmente cuando aparecen deseos profundos de morir o sensación de no poder aguantar más. Respecto a tu pregunta: sí, en algunas personas con trauma complejo, disociación intensa, retraumatización previa o un sistema nervioso muy desbordado, una sesión de EMDR puede remover muchísimo material emocional y generar un aumento temporal de ansiedad, pesadillas, activación o sensación de desregulación, especialmente si el sistema todavía no tiene suficiente sensación de seguridad o recursos de estabilización interna. Eso no significa automáticamente que el EMDR sea “malo” o que te haya dañado irreversiblemente, pero sí puede indicar que quizá tu sistema nervioso se activó más de lo que ahora mismo puede procesar o sostener. Y algo importante: en trauma complejo, disociación y retraumatización, muchas veces la parte más importante del tratamiento no es “procesar rápido”, sino: • estabilización, • regulación emocional, • sensación de seguridad, • manejo de disociación, • trabajo corporal, • sueño, • y construcción de recursos internos antes de entrar profundamente en memorias traumáticas. Las pesadillas también pueden actuar como material traumático porque el cuerpo las vive con muchísimo terror y activación real. Pero si después de la sesión quedaste con un ataque de ansiedad tan intenso, empeoramiento emocional o deseos de morir muy fuertes, eso merece ser hablado cuanto antes con tu terapeuta o psiquiatra para reajustar el ritmo del tratamiento. Porque el objetivo de la terapia no es sobrepasar completamente tu ventana de tolerancia, sino ayudarte a procesar poco a poco sin que el sistema colapse. Y algo importante: la intensidad después de una sesión no siempre significa que “esté funcionando mejor”. A veces significa simplemente que el sistema quedó demasiado activado y necesita más contención, más regulación o un enfoque más gradual. También quiero decirte algo importante: después de años de trauma, pesadillas, disociación y miedo constante, es normal sentir desesperanza y pensar que no vas a mejorar. Pero el hecho de que hayas podido tener pequeños avances, incluso en algo tan difícil como el TOC o volver a salir, significa que tu sistema sí tiene capacidad de cambio, aunque ahora mismo estés agotada. Por favor, no te quedes sola con esos pensamientos de muerte tan intensos. Sería importante que contactaras con tu terapeuta/psiquiatra para contar exactamente cómo has quedado después de la sesión y valorar cómo acompañarte y estabilizarte estos días. Mucho ánimo
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.



