Hola! Quería saber si es normal que a tus 20 años tus papás no te dejen tener novio (nunca he tenido
11
respuestas
Hola! Quería saber si es normal que a tus 20 años tus papás no te dejen tener novio (nunca he tenido en mi vida) y me gustaría sentir que tengo más autonomía en ese aspecto, pero al mismo tiempo a lo mejor no "merezco" aún estar en una relación, según mis papás. (Somos cristianos evangélicos y mi mamá es muy firme con eso pero a veces siento que usan la religión como para manipularte (en ese aspecto) pero no sé si estoy viendo todo desde la perspectiva de hija y quisiera pensar más en claro.)
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Con 20 años, sí corresponde tener autonomía para decidir sobre tus relaciones.
Otra cosa distinta es que en tu familia haya normas basadas en creencias religiosas. Eso es válido para ellos, pero no define tu valor personal.
Punto clave: “no merecer” tener pareja no es un criterio psicológico sano. Las relaciones no se “ganan”, se eligen cuando hay deseo y responsabilidad.
Aquí hay un conflicto claro:
Ellos: protección + creencias.
Tú: necesidad de autonomía.
Qué hacer: Aclara tu posición interna: ¿quieres pareja por decisión propia o por reacción?.
Habla con ellos desde adultez, no desde confrontación: “Entiendo sus valores, pero necesito empezar a tomar decisiones sobre mi vida afectiva.”. Introduce autonomía progresiva (no todo de golpe).
Clave: respetar a tus padres no implica renunciar a tu desarrollo como adulta.
Si te cuesta posicionarte sin culpa o confusión, trabajarlo en terapia ayuda a diferenciar tu criterio del de tu familia y decidir con claridad.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo.
Con 20 años, sí corresponde tener autonomía para decidir sobre tus relaciones.
Otra cosa distinta es que en tu familia haya normas basadas en creencias religiosas. Eso es válido para ellos, pero no define tu valor personal.
Punto clave: “no merecer” tener pareja no es un criterio psicológico sano. Las relaciones no se “ganan”, se eligen cuando hay deseo y responsabilidad.
Aquí hay un conflicto claro:
Ellos: protección + creencias.
Tú: necesidad de autonomía.
Qué hacer: Aclara tu posición interna: ¿quieres pareja por decisión propia o por reacción?.
Habla con ellos desde adultez, no desde confrontación: “Entiendo sus valores, pero necesito empezar a tomar decisiones sobre mi vida afectiva.”. Introduce autonomía progresiva (no todo de golpe).
Clave: respetar a tus padres no implica renunciar a tu desarrollo como adulta.
Si te cuesta posicionarte sin culpa o confusión, trabajarlo en terapia ayuda a diferenciar tu criterio del de tu familia y decidir con claridad.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo. Cuando aparecen diferencias entre los propios deseos y las expectativas familiares, especialmente en temas importantes como la autonomía, las relaciones o las creencias, es normal sentirse confundida y con muchas dudas. Lo que sientes tiene valor y merece ser escuchado con calma.
En terapia puede ayudarte mucho contar con un espacio neutral donde ordenar ideas, fortalecer tu criterio personal y tomar decisiones desde mayor claridad y seguridad. Si lo deseas, estaré encantado de acompañarte en ese proceso. Cuídate mucho.
En terapia puede ayudarte mucho contar con un espacio neutral donde ordenar ideas, fortalecer tu criterio personal y tomar decisiones desde mayor claridad y seguridad. Si lo deseas, estaré encantado de acompañarte en ese proceso. Cuídate mucho.
Es comprensible que te sientas confundida. A los 20 años es natural querer tener más autonomía, también en el ámbito de las relaciones. Tus padres pueden estar actuando desde sus creencias y su forma de protegerte, pero eso no significa que tus necesidades o deseos sean menos válidos.
No se trata de “merecer” o no una relación, sino de si te sientes preparada para vivirla de forma sana y acorde a tus valores. Quizá el punto intermedio esté en poder hablarlo con ellos desde la calma, expresando cómo te sientes, e ir construyendo poco a poco más independencia.
Si te ayuda, hablarlo con un profesional puede darte claridad y seguridad para tomar decisiones propias sin culpa.
No se trata de “merecer” o no una relación, sino de si te sientes preparada para vivirla de forma sana y acorde a tus valores. Quizá el punto intermedio esté en poder hablarlo con ellos desde la calma, expresando cómo te sientes, e ir construyendo poco a poco más independencia.
Si te ayuda, hablarlo con un profesional puede darte claridad y seguridad para tomar decisiones propias sin culpa.
Hola,
Lo que planteas es muy relevante y tiene que ver con algo central a tu edad: la autonomía. A los 20 años, es esperable que empieces a tomar decisiones propias en áreas importantes de tu vida, incluida la afectiva. Que tus padres tengan valores o creencias firmes (también desde lo religioso) es legítimo, pero otra cosa distinta es que esas creencias se traduzcan en una restricción total de tu capacidad para decidir.
Hay dos ideas que conviene revisar con cuidado:
Por un lado, la de “no merecer” estar en una relación.
Las relaciones no se “merecen” como un premio cuando cumples ciertos requisitos. Se eligen. Esa idea suele generar mucha inseguridad y dependencia del criterio externo. Lo importante no es si “mereces”, sino si te sientes preparada, qué tipo de relación quieres y desde qué lugar te vinculas.
Por otro lado, la posible confusión entre guía y control.
Tus padres pueden querer protegerte o transmitirte unos valores, pero si la norma es rígida hasta el punto de impedirte decidir, ahí ya no estamos solo en acompañamiento, sino en control. Y eso puede generar en ti dudas, culpa o la sensación de estar haciendo algo “mal” por querer algo que es natural.
También es normal que tengas ambivalencia: una parte de ti quiere autonomía y otra sigue muy vinculada a la aprobación de tus padres. Ese conflicto interno es habitual en este momento vital.
Aquí el foco no debería ser tanto decidir si ellos “tienen razón” o no, sino ir construyendo tu propio criterio:
– Qué piensas tú sobre las relaciones.
– Qué valores quieres mantener y cuáles no.
– Qué tipo de vínculo te gustaría tener.
Y, poco a poco, empezar a posicionarte desde ahí, aunque al principio genere incomodidad.
Esto no implica romper con tu familia ni confrontar de forma brusca, pero sí ir diferenciándote. Es un proceso gradual.
Si lo necesitas, puedes pedirme cita online y trabajamos cómo dar ese paso hacia tu autonomía de forma más clara y segura.
Lo que planteas es muy relevante y tiene que ver con algo central a tu edad: la autonomía. A los 20 años, es esperable que empieces a tomar decisiones propias en áreas importantes de tu vida, incluida la afectiva. Que tus padres tengan valores o creencias firmes (también desde lo religioso) es legítimo, pero otra cosa distinta es que esas creencias se traduzcan en una restricción total de tu capacidad para decidir.
Hay dos ideas que conviene revisar con cuidado:
Por un lado, la de “no merecer” estar en una relación.
Las relaciones no se “merecen” como un premio cuando cumples ciertos requisitos. Se eligen. Esa idea suele generar mucha inseguridad y dependencia del criterio externo. Lo importante no es si “mereces”, sino si te sientes preparada, qué tipo de relación quieres y desde qué lugar te vinculas.
Por otro lado, la posible confusión entre guía y control.
Tus padres pueden querer protegerte o transmitirte unos valores, pero si la norma es rígida hasta el punto de impedirte decidir, ahí ya no estamos solo en acompañamiento, sino en control. Y eso puede generar en ti dudas, culpa o la sensación de estar haciendo algo “mal” por querer algo que es natural.
También es normal que tengas ambivalencia: una parte de ti quiere autonomía y otra sigue muy vinculada a la aprobación de tus padres. Ese conflicto interno es habitual en este momento vital.
Aquí el foco no debería ser tanto decidir si ellos “tienen razón” o no, sino ir construyendo tu propio criterio:
– Qué piensas tú sobre las relaciones.
– Qué valores quieres mantener y cuáles no.
– Qué tipo de vínculo te gustaría tener.
Y, poco a poco, empezar a posicionarte desde ahí, aunque al principio genere incomodidad.
Esto no implica romper con tu familia ni confrontar de forma brusca, pero sí ir diferenciándote. Es un proceso gradual.
Si lo necesitas, puedes pedirme cita online y trabajamos cómo dar ese paso hacia tu autonomía de forma más clara y segura.
Hola,
Lo que estás viviendo no es infrecuente, especialmente en familias con creencias religiosas muy estructuradas donde las normas sobre las relaciones de pareja pueden ser más estrictas durante la juventud.
A los 20 años, desde el punto de vista del desarrollo psicológico, es habitual que exista una necesidad creciente de autonomía, especialmente en áreas como la identidad personal, las relaciones afectivas y la toma de decisiones propias. Es normal que en esta etapa aparezca tensión cuando las expectativas familiares no coinciden con lo que tú estás sintiendo o necesitando.
También es comprensible que te cuestiones si estás interpretando la situación desde tu posición de hija, porque cuando hay vínculos afectivos y normas familiares fuertes, es habitual que exista ambivalencia entre lo que uno siente y lo que ha aprendido como “correcto” dentro de su entorno.
En relación con la religión, más allá de las creencias en sí, lo importante a nivel psicológico es diferenciar entre valores personales internalizados libremente y normas vividas como imposición o control. Cuando una norma se vive como algo que bloquea de forma constante la posibilidad de decidir sobre aspectos importantes de la vida, es normal que aparezca malestar y necesidad de replanteamiento.
No se trata necesariamente de “quién tiene razón”, sino de poder entender qué necesitas tú en esta etapa de tu vida, cómo te estás sintiendo con la situación actual y qué nivel de autonomía es saludable para ti dentro de tu contexto familiar.
Si esta situación te genera conflicto interno o malestar sostenido, puede ser útil trabajarlo en consulta para ayudarte a clarificar tus propios valores, tu autonomía emocional y la forma de comunicarlo dentro de tu familia sin que se convierta en un conflicto constante.
Si lo deseas, puedo atenderte en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), también en modalidad online o a domicilio en Madrid Norte.
Un saludo.
Lo que estás viviendo no es infrecuente, especialmente en familias con creencias religiosas muy estructuradas donde las normas sobre las relaciones de pareja pueden ser más estrictas durante la juventud.
A los 20 años, desde el punto de vista del desarrollo psicológico, es habitual que exista una necesidad creciente de autonomía, especialmente en áreas como la identidad personal, las relaciones afectivas y la toma de decisiones propias. Es normal que en esta etapa aparezca tensión cuando las expectativas familiares no coinciden con lo que tú estás sintiendo o necesitando.
También es comprensible que te cuestiones si estás interpretando la situación desde tu posición de hija, porque cuando hay vínculos afectivos y normas familiares fuertes, es habitual que exista ambivalencia entre lo que uno siente y lo que ha aprendido como “correcto” dentro de su entorno.
En relación con la religión, más allá de las creencias en sí, lo importante a nivel psicológico es diferenciar entre valores personales internalizados libremente y normas vividas como imposición o control. Cuando una norma se vive como algo que bloquea de forma constante la posibilidad de decidir sobre aspectos importantes de la vida, es normal que aparezca malestar y necesidad de replanteamiento.
No se trata necesariamente de “quién tiene razón”, sino de poder entender qué necesitas tú en esta etapa de tu vida, cómo te estás sintiendo con la situación actual y qué nivel de autonomía es saludable para ti dentro de tu contexto familiar.
Si esta situación te genera conflicto interno o malestar sostenido, puede ser útil trabajarlo en consulta para ayudarte a clarificar tus propios valores, tu autonomía emocional y la forma de comunicarlo dentro de tu familia sin que se convierta en un conflicto constante.
Si lo deseas, puedo atenderte en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), también en modalidad online o a domicilio en Madrid Norte.
Un saludo.
Al ser mayor de edad, eres libre de tomar decisiones sobre tu vida
Hola! Gracias por animarte a escribir, se nota que estás en un momento de mucha reflexión.
A los 20 años, la autonomía en las relaciones afectivas es un derecho completamente legítimo. No es algo que se "merece" cuando los padres lo aprueban, es parte del desarrollo adulto normal. Que internalizaras la idea de que quizás "no lo merecés aún" es justamente lo que vale la pena revisar, porque eso no viene de vos, viene de un discurso que te fue transmitido.
Que uses la palabra "manipulación" es significativo. No significa necesariamente que tus padres actúen con mala intención, pero sí que algo en vos percibe que la religión está funcionando más como control que como guía. Esa percepción merece ser tomada en serio, no descartada.
El hecho de que quieras "pensar más en claro" es una señal muy sana. Un espacio terapéutico individual te puede ayudar a distinguir qué valores son genuinamente tuyos y cuáles fueron incorporados por presión, y a construir criterio propio sin necesidad de romper con todo ni de validarte externamente.
No estás "viendo mal" por tener dudas. Dudar es el primer paso para pensar por cuenta propia.
A los 20 años, la autonomía en las relaciones afectivas es un derecho completamente legítimo. No es algo que se "merece" cuando los padres lo aprueban, es parte del desarrollo adulto normal. Que internalizaras la idea de que quizás "no lo merecés aún" es justamente lo que vale la pena revisar, porque eso no viene de vos, viene de un discurso que te fue transmitido.
Que uses la palabra "manipulación" es significativo. No significa necesariamente que tus padres actúen con mala intención, pero sí que algo en vos percibe que la religión está funcionando más como control que como guía. Esa percepción merece ser tomada en serio, no descartada.
El hecho de que quieras "pensar más en claro" es una señal muy sana. Un espacio terapéutico individual te puede ayudar a distinguir qué valores son genuinamente tuyos y cuáles fueron incorporados por presión, y a construir criterio propio sin necesidad de romper con todo ni de validarte externamente.
No estás "viendo mal" por tener dudas. Dudar es el primer paso para pensar por cuenta propia.
¡Hola! Entiendo perfectamente la confusión que sientes, porque por un lado está el deseo natural y completamente normal de empezar a decidir sobre tu vida, y por otro el miedo a estar haciendo algo “mal” según lo que te han enseñado.
Quiero decirte algo importante: no tienes que “merecer” estar en una relación. El amor no funciona así, no es un premio ni algo que se concede cuando alcanzas cierto nivel como persona . El amor es un sentimiento que se construye al relacionarte con los demás.
Lo que dicen tus padres no habla de ti si no de sus propios miedos, su miedo a ser malos padres, a que sufras o a no cuidarte como creen que deberías. Y al mismo tiempo, que tú sientas ganas de tener más autonomía y vivir tus propias experiencias es completamente coherente con tu edad y saludable. No estás sintiendo nada malo, estás madurando y eso está bien.
Quiero decirte algo importante: no tienes que “merecer” estar en una relación. El amor no funciona así, no es un premio ni algo que se concede cuando alcanzas cierto nivel como persona . El amor es un sentimiento que se construye al relacionarte con los demás.
Lo que dicen tus padres no habla de ti si no de sus propios miedos, su miedo a ser malos padres, a que sufras o a no cuidarte como creen que deberías. Y al mismo tiempo, que tú sientas ganas de tener más autonomía y vivir tus propias experiencias es completamente coherente con tu edad y saludable. No estás sintiendo nada malo, estás madurando y eso está bien.
Hola,lo que estás sintiendo tiene mucho sentido. A los 20 años es natural que empiece a surgir la necesidad de tener más autonomía, también en el ámbito afectivo y de pareja.
Es posible que tus padres estén actuando desde sus creencias y valores, pero eso no invalida lo que tú necesitas en este momento de tu vida. El conflicto que sientes entre respetarles y escucharte a ti misma es muy común en este tipo de situaciones.
Más que si es “normal” o no, la pregunta importante es: ¿qué necesitas tú para sentirte coherente contigo misma?
Poder empezar a poner límites de forma progresiva, desde el respeto pero también desde tu propio lugar, puede ser un paso importante en tu proceso de crecimiento.
Y si sientes que la culpa o la duda te bloquean, trabajarlo en terapia puede ayudarte a ganar claridad y seguridad en tus decisiones.
Un saludo
Es posible que tus padres estén actuando desde sus creencias y valores, pero eso no invalida lo que tú necesitas en este momento de tu vida. El conflicto que sientes entre respetarles y escucharte a ti misma es muy común en este tipo de situaciones.
Más que si es “normal” o no, la pregunta importante es: ¿qué necesitas tú para sentirte coherente contigo misma?
Poder empezar a poner límites de forma progresiva, desde el respeto pero también desde tu propio lugar, puede ser un paso importante en tu proceso de crecimiento.
Y si sientes que la culpa o la duda te bloquean, trabajarlo en terapia puede ayudarte a ganar claridad y seguridad en tus decisiones.
Un saludo
Hola,
Lo que estás sintiendo es muy comprensible en esta etapa. No es que “no lo merezcas”, sino que estás empezando a necesitar más autonomía y eso puede generar conflicto con normas familiares y religiosas.
Algunas pautas que pueden ayudarte en esta situación:
Reflexiona qué es importante para ti (valores propios vs. lo que te han enseñado).
Evita decidir desde la culpa o el “debería”, intenta decidir desde lo que necesitas como adulta.
Habla con tus padres desde el respeto, pero expresando cómo te sientes (“me gustaría poder empezar a tomar mis propias decisiones en este aspecto”).
Ve poco a poco: no es todo o nada, puedes empezar a construir autonomía de forma gradual. Espero que te sean útiles. Ánimo!
Lo que estás sintiendo es muy comprensible en esta etapa. No es que “no lo merezcas”, sino que estás empezando a necesitar más autonomía y eso puede generar conflicto con normas familiares y religiosas.
Algunas pautas que pueden ayudarte en esta situación:
Reflexiona qué es importante para ti (valores propios vs. lo que te han enseñado).
Evita decidir desde la culpa o el “debería”, intenta decidir desde lo que necesitas como adulta.
Habla con tus padres desde el respeto, pero expresando cómo te sientes (“me gustaría poder empezar a tomar mis propias decisiones en este aspecto”).
Ve poco a poco: no es todo o nada, puedes empezar a construir autonomía de forma gradual. Espero que te sean útiles. Ánimo!
Hola!
Lo primero de todo, es importante tener en cuenta el tipo de desarrollo que realizamos los seres humanos: Cuando somos niños, nuestra supervivencia depende de nuestros padres, son las personas que nos alimentan, nos cuidan y nos enseñan la mayoría de aspectos relacionados con el mundo desde un lugar seguro, para que cuando salgamos al exterior podamos sobrevivir. Todo lo que nos enseñan en esta etapa es muy difícil de cuestionar después, ya que lo hemos interiorizado durante muchos años y nos ha permitido sobrevivir en el primer sistema al que nos enfrentamos (la familia). Sin embargo, existen diferentes momentos de cambios a lo largo de nuestra vida que nos hacen replantearnos quiénes somos y quiénes queremos ser. La adolescencia es uno de estos momentos, etapa durante la cual nos separamos de los padres para explorar el entorno. Una de las formas de exploración es el enfrentamiento continuo con los padres, donde cuestionamos todo aquello que nos llega de ellos, sea bueno o malo. También comenzamos a dar más importancia a otro tipo de vínculos: los amigos, las parejas, etc. Todo ello nos permite ampliar nuestra visión del mundo más allá de lo que aprendemos en la familia.
El resultado final suele ser una combinación de todo lo que aprendemos en estas situaciones, lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Todo ello ayuda a conformar nuestra identidad, y nos permite definir quiénes somos, quiénes queremos ser y cuánta distancia hay entre ambos conceptos. Sin embargo, a veces estos cambios pueden vivirse con mucha angustia desde las familias, y pueden surgir miedos y preocupaciones relacionados con el bienestar del hijo y su capacidad para sobrevivir, y estos miedos pueden interiorizarse como propios.
Por un lado, es importante realizar un proceso de introspección para intentar entender cuál es tu conflicto real en esta situación: ¿quiero tener una relación y no puedo expresarlo? ¿qué me impide expresarlo? ó ¿realmente no merezco estar en una relación? ¿por qué no lo merezco? ¿es una creencia propia o he interiorizado el miedo de mis padres? ¿qué me falta por aprender para poder estar en una relación? ¿en qué momento puedo considerar que estoy preparada para tenerla? ¿qué podría aportarme una relación (aún cuando no saliera bien)? etc.
Por otro lado, si consideras que no estás de acuerdo con esta creencia, puedes resolverlo con tus padres, expresarles tu conflicto interno y que juntos redefináis nuevos límites en la relación que mantenéis. Es importante revisar y replantear los límites en relaciones tan largas como las familiares, que pasan por tantas etapas y experimentan tantos cambios, ya que los límites deben acompañar estos cambios para poder responder a necesidades presentes, y no a relaciones pasadas.
Si lo necesitas, también puedes buscar apoyo psicológico para acompañarte en este momento vital tan importante que estás viviendo, para ayudarte a resolverlo de la manera que más alineada vaya con la persona que quieres llegar a ser.
Lo primero de todo, es importante tener en cuenta el tipo de desarrollo que realizamos los seres humanos: Cuando somos niños, nuestra supervivencia depende de nuestros padres, son las personas que nos alimentan, nos cuidan y nos enseñan la mayoría de aspectos relacionados con el mundo desde un lugar seguro, para que cuando salgamos al exterior podamos sobrevivir. Todo lo que nos enseñan en esta etapa es muy difícil de cuestionar después, ya que lo hemos interiorizado durante muchos años y nos ha permitido sobrevivir en el primer sistema al que nos enfrentamos (la familia). Sin embargo, existen diferentes momentos de cambios a lo largo de nuestra vida que nos hacen replantearnos quiénes somos y quiénes queremos ser. La adolescencia es uno de estos momentos, etapa durante la cual nos separamos de los padres para explorar el entorno. Una de las formas de exploración es el enfrentamiento continuo con los padres, donde cuestionamos todo aquello que nos llega de ellos, sea bueno o malo. También comenzamos a dar más importancia a otro tipo de vínculos: los amigos, las parejas, etc. Todo ello nos permite ampliar nuestra visión del mundo más allá de lo que aprendemos en la familia.
El resultado final suele ser una combinación de todo lo que aprendemos en estas situaciones, lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Todo ello ayuda a conformar nuestra identidad, y nos permite definir quiénes somos, quiénes queremos ser y cuánta distancia hay entre ambos conceptos. Sin embargo, a veces estos cambios pueden vivirse con mucha angustia desde las familias, y pueden surgir miedos y preocupaciones relacionados con el bienestar del hijo y su capacidad para sobrevivir, y estos miedos pueden interiorizarse como propios.
Por un lado, es importante realizar un proceso de introspección para intentar entender cuál es tu conflicto real en esta situación: ¿quiero tener una relación y no puedo expresarlo? ¿qué me impide expresarlo? ó ¿realmente no merezco estar en una relación? ¿por qué no lo merezco? ¿es una creencia propia o he interiorizado el miedo de mis padres? ¿qué me falta por aprender para poder estar en una relación? ¿en qué momento puedo considerar que estoy preparada para tenerla? ¿qué podría aportarme una relación (aún cuando no saliera bien)? etc.
Por otro lado, si consideras que no estás de acuerdo con esta creencia, puedes resolverlo con tus padres, expresarles tu conflicto interno y que juntos redefináis nuevos límites en la relación que mantenéis. Es importante revisar y replantear los límites en relaciones tan largas como las familiares, que pasan por tantas etapas y experimentan tantos cambios, ya que los límites deben acompañar estos cambios para poder responder a necesidades presentes, y no a relaciones pasadas.
Si lo necesitas, también puedes buscar apoyo psicológico para acompañarte en este momento vital tan importante que estás viviendo, para ayudarte a resolverlo de la manera que más alineada vaya con la persona que quieres llegar a ser.
Preguntas relacionadas
- Hola me hice una endodoncia hace 4 dias y me salio arriba una fistula,.dreno solaz y me.esta bajando la.inchazon,.el diente no duele para nada, tengo q consultar de nuevo o yabse desinfecto?
- Hola llevo mas de un mes con tos me ha mandado medicamento pero no mejora me hsn echo radiografia y dice que no hay nada que puede srr de reflujo gastrico me ha mandando almax pero la tos no se quita ya no se que me voy a tomar para calmarla gracias espero vuestra respuesta
- Me detectaron con biopsia solo esofagitis A/B hace un año y es muy difícil tragar la comida a veces, parece que la garganta se cerrará y me ahogaré. Todo empezó desde que comencé a tomar alprazolam 0.5 hace 7 años...los médicos coinciden en que alprazolam relajó ni esfínter esofágico y facilitó…
- Buenos días, llevo tres años tomando lexatin que me recetó el médico de cabecera y una año tomando brintellix que me recetó la psquiatra para ir retirando el lexatin, pero yo me sentía muy a gusto con lexatin y me parece absurdo tomar brintellix. Ahora la psquitra dice que tome medio brintellix…
- En la noche Aplique hielo en la rodilla por dolor y luego me coloque artrovi crema, al despertar me observé un pequeño enriquecimiento en el lado interno y brotado como vasitos o venas como de 1 cm de diametro
- Buenos días He tenido una recidiva de hernia de hiato y he empezado a tener diarreas. Llevo ya unos 10 días con ellas. Estoy tomando lansoprazol y cidine. Cuál puede ser la causa de las diarreas
- Hola, quería saber cuanto tiempo ha de pasar estando de resaca, para tomar lexatin. Muchas gracias.
- Estoy tomando azitromicina de 500mg hoy finalizo la tercera dosis ...y mi garganta esta con pus y me duele la cabeza al tragar la saliva duele horrible mis oídos silban y estoy sudando ......que hago o que me tomo
- Que pasa si estoy tomando Gabapentina y me recetaron Lacmital. Que efectos puede causarme. Gracias
- Estoy tomando tadalafilo para el peronye, puedo combinarlo también con andropha curvature? Gracias
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.