Mi ex pareja parece que tiene apego distorzionado (por todo lo que he leído y preguntado a mi psicol

12 respuestas
Mi ex pareja parece que tiene apego distorzionado (por todo lo que he leído y preguntado a mi psicologa), antes de dejar la relación me dijo que era la persona más importante en su vida y que me queria mucho, pero que no podía seguir en la relación, luego no dijo nada más. Llevaba meses diciendome que la persona que yo había conocido ya no estaba y que no sabía si iba a volver.. A mi eso me dejo muy tocado y activo mi herida de abandono, eso me llevó a terapia de hipnosis porque sentía que era lo que necesitaba. Había estado los años anteriores haciendo otro tipo de terapia enfocado a la autoestima y me ayudó bastante, también meditando y trabajando en mi. Eso me ayudó a ver cuál era mi problema, y lo trabajamos en terapia, porque yo no podía acceder a una parte del recuerdo. Cuando tenía 5 años recibí abuso sexual de parte de un primo de mi padre, eso lo recordaba, pero no recordaba cuando se lo conté a mis padres, en la sesión recordé ese momento, y cuando lo conté mi madre no me creía sólo me preguntaba si estaba seguro y me padre aparecía con el cinturon en la mano queriendome pegar. En la primera sesión sentí mucha culpa, en la segunda mucho miedo, había estaod una semana con dolor en la boca del estómago, así que en la segunda sesión lo trabajamos, en esa sesión salió la imagen de mi padre con el cinturon... Desde esa sesión el dolor se ha ido. Ha vuelto pero por momentos y leve...

El resultado de ese trauma fue que cree un salvador con el objetivo de salvar a otras y que practicamente necesita del otro para existir, eso me ha llevado de que siempre me ha costado horrores dejar las relaciones aunque estuviera mal. Esta última relación, ella me había dejado tres veces y siempre iba yo detrás de ella y le convencía de volver, la última (la tercera) puse un limite aunque me costó, le dije, ok se acaba y tampoco quiero amistad, eso me costó decirlo, pero lo hice, a la siguiente semana, tuve ataques de pánico y no entendía por qué, eso me llevo a la sesiones de hipnosis.

Me gustaría poder ayudar a mi ex, pero no sé cómo y tampoco sé si debo, yo estoy ahora trabajando en mi y fortaleciendo mi niño interior y evidentemente tengo que mantener contacto cero con ella por mi salud emocional, porque el tiempo que estuvimos me ha afectado mucho y ahora es importante para mi y mi recuperación cero contacto. Hay algo que podría hacer o lo mejor es olvidarme y ya esta.
Hola. Por lo que describes, ahora mismo estás en un proceso de recuperación, y lo más importante es que puedas sostener los límites que te están ayudando a estabilizarte.
Entiendo tu deseo de ayudarla, pero por tu salud emocional no te corresponde asumir ese papel ahora. Lo esencial es que puedas seguir cuidándote tú.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
 Albert Arias Simón
Psicólogo, Psicólogo infantil, Terapeuta complementario
Barcelona
Ante todo, es admirable la valentía y la fuerza necesarias para relatar toda esta experiencia, imagino que ha sido un momento duro, o puede que extraño incluso compartirlo en este chat, poder escribir sobre todo ello imagino que ha requerido mucho, muchas gracias por enfrentarlo y decidirte a hacerlo! Te comento brevemente: parece que hay contenido traumático y procesos automatizados de conducta que pueden interferir en el cómo se crean relaciones interpersonales o se establecen vínculos de apego, lo cual es más que lógico y natural por lo que mencionas. En ocasiones, experiencias emocionales con gran carga emocional (como experiencias traumáticas) generan patrones tanto de pensamiento como de comportamiento que parecen casi instintivos pero surgen como mecanismos de defensa, un ejemplo que no tendria porque aplicarse aquí, pero que si te resonase podría ser útil revisar es, "si salvo a esta persona, estaré salvando a alguien, podría estar salvando parte de mí" de forma que el sentimiento o sensación de vulnerabilidad o indefensión se diluye un poco o desaparece en parte, haciendo algo más sencillo mi día a día, ya que si bien yo no fui salvado, ahora yo sí puedo ser esa figura, y ser confiable en cuanto al ofrecimiento de protección, si puedo proteger a los demás, muy posiblemente eso pueda llegar a significar que puedo protegerme a mí si la situación lo demanda.

En ese sentido, poner el foco en identificar disparadores, reconocimiento de sensaciones corporales, pensamientos o creencias nucleares que puedan configurar una visión del mundo que mantenga situaciones conflictivas, puede ser muy positivo, en especial para romper ciclos en los que sin querer podemos quedar sumergidos de forma totalmente inconsciente.
Hola, después de leer tu testimonio, me gustaría animarte a que continúes trabajando en ti y en tu recuperación. Se nota que has aprendido mucho en terapia y en lo que has leído, como has comentado, y la verdad que la teoría esta muy bien conocerla porque luego nos ayuda a hacer conciencia de lo que tenemos que trabajar, pero la clave es trabajar, tomar acción y lo estas haciendo genial poniendo limites sanos hacia ti.
Se que la herida de abandono, puede doler muchísimo, de hecho a veces puedes sentir como si sintieras que se te rompe el corazón en pedazos, y es un dolor muy real porque tu cuerpo lo siente así, y es normal que hayas querido volver con tu ex pareja en varias ocasiones porque quieres evitar volver a sentir ese dolor. Pero con el trabajo adecuado esto mejora, esa herida se suaviza, y las cosas duelen menos, por se te vuelvo a animar a que continúes trabajando en ti y en tu niño interior para que sueltes también es rol de salvador. Por que no esta en nosotros salvar a nadie más, y la realidad, aunque a veces duela, es que si la persona no quiere ayuda, no se la puede ayudar.
Feliz día!
 Andrea Álvarez Ibán
Psicólogo, Psicólogo infantil
Granada
Lo que estás viviendo es profundo y complejo, y es importante reconocer el enorme trabajo personal que ya has hecho. Has afrontado recuerdos muy dolorosos, has conectado con experiencias traumáticas de tu infancia y has empezado a comprender cómo influyeron en tu manera de vincularte y sostener relaciones. Todo ese camino, incluidos los ataques de pánico, la necesidad de hipnosis y el trabajo con tu “salvador interno”, muestra que estás abordando con mucha valentía heridas que llevaban años condicionando tu vida afectiva. Y eso merece ser reconocido.
En cuanto a tu ex pareja, comprender su posible dificultad vincular no significa que tengas la responsabilidad, ni la capacidad, de sanarla. Ayudarla no es tu tarea, especialmente cuando hacerlo supondría exponerte de nuevo a un vínculo que ha reactivado tus heridas más profundas. El contacto cero es, en tu caso, una medida de salud emocional, no de indiferencia. Lo más reparador ahora es seguir cuidándote, fortaleciendo tus límites y consolidando tu propio proceso. Si ella necesita ayuda, le corresponderá a ella buscarla. Tu recuperación no pasa por “olvidar”, sino por colocarte en un lugar donde ya no tengas que salvar a nadie para sentirte en paz contigo mismo.
Lo que describes encaja con un patrón muy frecuente en relaciones donde hay heridas de abandono activas y un estilo de apego inseguro o desorganizado en alguna de las partes.
Tu ex puede tener sus propios bloqueos afectivos, pero lo que te está ocurriendo a ti es igual de importante: la relación activó un trauma profundo que llevaba años protegido, y tu sistema emocional entró en alarma.

Quiero decirte algo con claridad:
tu reacción no fue “débil”. Fue completamente coherente con tu historia.
Tu cuerpo no estaba reaccionando solo a la ruptura, sino a esa herida infantil que nunca tuvo validación ni protección. El trabajo que hiciste en hipnosis —recordar el momento, integrar el miedo y liberar el estómago— tiene sentido clínico y explica por qué el dolor físico ha ido disminuyendo.

Respecto a tu ex, entiendo tu deseo de ayudarla porque forma parte del rol interno que desarrollaste para sobrevivir: el salvador.
Pero aquí es clave una idea:

No puedes salvar a alguien desde un lugar donde tú aún estás sanando.
Y menos si ese vínculo es precisamente el que activa tus heridas.

Además:
• Ella ya “se fue” tres veces.
• Tú siempre tuviste que rescatar la relación.
• Tus ataques de pánico aparecieron cuando intentaste por primera vez poner un límite sano.

Eso indica que ahora mismo contacto cero no es egoísmo, es salud mental.

¿Puedes ayudarla desde fuera?
Solo de una manera:
respetando tu distancia, cuidándote y recomendándole ayuda profesional si ella lo pidiera de forma explícita y directa.
Pero acercarte tú, escribirle, o intentar “sostenerla emocionalmente”, solo te volvería a colocar en el lugar que tanto te ha costado salir.

Lo más terapéutico para ella —y para ti— es que cada uno tome su propio proceso.
Tú ya estás haciéndolo de forma muy valiente: revisando tu infancia, trabajando tu niño interior, entendiendo tus patrones y construyendo una identidad más libre del trauma.

Si lo necesitas, puedo ayudarte a seguir integrando lo que apareció en hipnosis, regular la ansiedad residual y fortalecer tus límites afectivos para que no vuelvas a quedar atrapado en vínculos que te hieren.
Si quieres, puedes pedir una cita online y revisamos tu caso con calma.
 Laura Monaco
Psicólogo
Premià de Mar
Hola. Por lo que cuentas, estás en terapia o has hecho y has podido trabajar temas importantes de tu vida. Es posible que, si estás en un momento de duelo por separación, se reactualicen sensaciones y emociones relacionadas a las pérdidas vividas. Si ello te causa malestar intenso, quizás debas seguir trabajando tu posicionamiento frente al sufrimiento, los modelos y mandatos que te atraviesan y tus miedos asociados. Tu recuerdo de lo vivido siempre estará. Habrá que aprender a convivir con ello para que no resulte un padecimiento.
Gracias por compartir tu historia con tanta sinceridad. Lo que has vivido, tanto en tu infancia como en tu relación de pareja, supone una carga emocional muy intensa, y es totalmente comprensible que te haya removido de esta manera. Has hecho algo muy valioso: pedir ayuda, trabajar en ti y permitirte profundizar en experiencias que durante años quedaron bloqueadas. Eso ya habla de una enorme capacidad de autocuidado.

Cuando atravesamos heridas de abandono, traumas tempranos o experiencias relacionales inestables, es habitual que ciertas dinámicas de pareja activen emociones muy profundas: miedo, culpa, angustia, necesidad de reparar o de salvar al otro. Eso no tiene que ver con debilidad, sino con cómo nuestro sistema emocional intenta sobrevivir con las herramientas que aprendió de pequeño. Y cuando aparece una relación que toca esos puntos vulnerables, todo se intensifica.

También es muy comprensible que quieras ayudar a tu expareja, pero cuando la relación activa partes tan sensibles de tu historia, lo más sano suele ser priorizar tu estabilidad emocional. Mantener distancia no es un acto de egoísmo, sino de autocuidado. Cada persona tiene su propio proceso, y si ella necesita apoyo psicológico, será importante que pueda buscarlo por sí misma.

Si lo deseas, puedo acompañarte a entender mejor por qué se activan estos patrones, cómo afectan al apego adulto y cómo fortalecer tu seguridad interna, tus límites y tu bienestar. También podemos trabajar juntos en integrar lo ocurrido en tu infancia, reducir el impacto emocional que aún aparece en el cuerpo y ayudarte a construir relaciones más seguras en el futuro.
Lo primero que quiero decirte es que has pasado por muchísimo. No solo por la ruptura, sino por el trabajo emocional tan profundo que has hecho revisitando un trauma que marcó tu manera de relacionarte. Que hayas podido acceder a ese recuerdo, sentirlo, procesarlo y notar alivio físico… es un proceso intenso y valiente. De verdad.

Respecto a tu ex, entiendo perfectamente ese deseo de ayudarla. Cuando uno ha vivido abandono o heridas tan tempranas, es muy fácil confundir amor con responsabilidad, o sentir que “si yo estoy avanzando, quizá también pueda ayudar al otro”. Pero aquí hay algo importante: ahora mismo tú estás en un proceso de reparación muy delicado, y cualquier contacto con ella vuelve a tocar la misma herida que estás intentando cerrar.

Y aunque sufras por ella, no eres tú quien puede acompañar su proceso. Ella tiene que buscar su propio camino terapéutico si lo necesita. Ayudarla desde donde tú estás ahora solo te haría daño, y además tampoco sería realmente útil para ella. No puedes sostener a otra persona mientras estás reconstruyendo tus propias bases.

Tu contacto cero no es una forma de castigo ni de indiferencia. Es una forma de protegerte. Y viendo lo que describes —los ataques de pánico, el dolor en el cuerpo, la reactivación del trauma— es absolutamente necesario. Acercarte ahora sería repetir un patrón: intentar salvarla para no sentir tu propia herida. Y tú ya estás cambiando eso.

Lo más sano ahora es seguir cuidándote, fortaleciendo a ese niño interior y dándote tiempo. No tienes que “olvidarte” de ella a la fuerza, pero sí dejar la responsabilidad de su bienestar fuera de tus manos. Esa parte ya no te corresponde.

Si algún día ella busca ayuda, tendrá que ser con un profesional.
Lo que te corresponde a ti es seguir tu proceso, que ya de por sí es muy profundo y valioso.

Si quieres, puedo ayudarte a entender mejor por qué aparece ese impulso de salvar, o cómo sostener mejor el contacto cero sin sentir tanta culpa. Estoy aquí.
Lo que estás viviendo tiene sentido considerando tu historia y el trauma infantil que se reactivó en esta relación. Por eso la ruptura te generó ansiedad, miedo al abandono y dificultad para soltar: no es un fallo tuyo, es una herida profunda que está en proceso de sanar.

Aunque quieras ayudar a tu ex pareja, no eres la persona adecuada para hacerlo. Esa relación activa tus propias heridas y no te permite mantener estabilidad emocional. Su proceso le corresponde a ella y debe trabajarlo con su propio apoyo terapéutico.

En tu caso, lo más saludable es mantener el contacto cero y centrarte en tu recuperación y en el trabajo emocional que ya estás realizando. Si en algún momento sientes que te vendría bien un acompañamiento profesional para seguir avanzando, cuento con experiencia en procesos de trauma, apego y rupturas. Puedo atenderte a domicilio en la zona norte de Madrid o, si lo prefieres, en línea mediante la plataforma que te resulte más cómoda.
Es importante trabajarlo en terapia con terapia cognitivo conductual, ya que es la que más evidencia científica tiene. Si lo necesitas, puedes contar conmigo.
 Rosario Crespín
Psicólogo
El Vendrell
Hola, por lo que explicas estas haciendo un buen trabajo con ayuda psicológica, ante tu pregunta de si debes tener contacto con ella y ayudarla mi respuesta es NO, te debes centrar en ti, contacto cero.
Gracias por abrir tu historia con tanta honestidad. Lo que has vivido —el trauma infantil, la falta de protección, la confusión emocional en la relación y el miedo al abandono— son experiencias que suelen dejar huellas profundas. Y es completamente lógico que hoy se activen ciertas emociones, sensaciones físicas y formas de pensar vinculadas a esos momentos.

Cuando mencionas que tu ex te decía frases como “no puedo seguir” o “la persona que conociste ya no está”, es fácil entender por qué tu sistema emocional reaccionó como lo hizo. Ese tipo de mensajes toca directamente esa herida temprana donde aprendiste que la seguridad podía desmoronarse de la noche a la mañana.
Y desde ahí se activan patrones muy característicos: hipervínculo, necesidad de salvar, dificultad para soltar, miedo al vacío, culpa, confusión… nada de esto es casual.

Lo que estás trabajando en terapia —ese acceso a memorias, emociones congeladas y sensaciones físicas que han vivido en ti durante décadas— es un paso enorme. Que el cuerpo empiece a liberar tensión, que aparezcan imágenes, que resurjan emociones intensas y luego bajen… suele ser parte de un proceso profundo de integración.

Ahora, cuando dices que te gustaría “ayudarla” pero que también reconoces que el contacto te afecta, ahí aparece un punto clave para tu propio trabajo interno. No se trata de decidir apresuradamente, sino de observar qué emociones se mueven en cada opción.
A veces ayuda preguntarse:

¿Desde qué parte de mí nace esta necesidad de ayudar?

¿Desde el adulto que soy hoy… o desde ese niño que no fue escuchado ni protegido?

¿Qué ocurre en mí cuando imagino acercarme?

¿Y qué ocurre cuando imagino mantener distancia?

¿Qué emoción pesa más: la responsabilidad, la lealtad, el miedo a defraudar, la soledad, la compasión, el hábito de “salvar”?

¿Qué opción me acerca a la paz?

¿Y cuál me acerca a la herida?

Cuando tú mismo te escuchas a través de estas preguntas, muchas veces aparece claridad sin que nadie tenga que dártela desde fuera.

También es interesante observar lo que ya has logrado: poner límites, sostenerlos, entrar en un proceso terapéutico más profundo, revisar tu historia, identificar patrones, cuidar a tu niño interior. Eso habla de un cambio real en ti. Y cualquier decisión futura, sea cual sea, va a necesitar nacer desde ese lugar de mayor consciencia, no desde la urgencia emocional.

Lo que sí parece evidente en tu relato es que ahora tu energía está muy orientada hacia dentro: sanar, ordenar, comprender, integrar. Cuando una persona está en una fase así, cualquier movimiento externo suele sentirse más claro después de que el movimiento interno se consolida.

Si sigues explorando estas preguntas, es muy probable que tú mismo descubras qué tipo de contacto, distancia o vínculo es coherente con la versión de ti que estás construyendo.

Y si en el proceso necesitas profundizar en tus patrones vinculares, reforzar tu autoconcepto o comprender mejor los impulsos que aparecen en situaciones así, busca la ayuda adecuada. A veces, cuando la historia ha sido tan pesada, lo que realmente libera no es una respuesta externa, sino encontrar la tuya propia desde un lugar más seguro y más adulto. Espero te sea útil esta respuesta.

Expertos

Sílvia Asencio Aragón

Sílvia Asencio Aragón

Psicólogo, Psicólogo infantil

Fuengirola

Reservar cita
Cristina Martín Martín

Cristina Martín Martín

Psicólogo, Sexólogo

Reinosa

Reservar cita
Natalia Pedrajas Sanz

Natalia Pedrajas Sanz

Psicólogo, Psicólogo infantil

Barcelona

Reservar cita
Isabel Solís

Isabel Solís

Psicólogo, Psicólogo infantil

Mataró

Reservar cita
Judith de Gea Lancho

Judith de Gea Lancho

Psicólogo, Psicólogo infantil

Mataró

Reservar cita

Preguntas relacionadas

¿Quieres enviar tu pregunta?

Nuestros expertos han respondido 2 preguntas sobre Asistencia psicológica a personas víctimas de relaciones tóxicas
  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.