Mi pareja se encuentra con bastante depresión pero se niega a ir a recibir ayuda. Qué puedo hacer?
Mi pareja se encuentra con bastante depresión pero se niega a ir a recibir ayuda. Qué puedo hacer? Cómo debo actuar?
6 respuestas
Lo mejor sería acompañarle a un profesional de la psicología, pero ante la negativa, has de cambiar la estrategia, emplea frases como: "dime qué es lo que puedo hacer para ayudarte y que te encuentres mejor" "considero que estás sufriendo demasiado, debemos buscar una solución" "sabes que te aprecio y eres importante para mí, esto sólo es temporal" Si ya ha estado en tratamiento psicológico/psiquiátrico, sería conveniente que contactaras con el profesional que lo atendió, que tendrá su historial y en función de las características que presente en este momento, tomará la decisiones oportunas. Un saludo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Lo recomendable es que visite a un profesional. Ante la negativa ayúdalo evitando ciertas frases que se dicen con muy buena intención pero que suelen tener el efecto inverso tales como: "Sal y distráete", "por qué te pones así", "no le des más vueltas a la cabeza", "ánimate", "pon algo de tu parte", hacer reproches, etc. Esto puede ser percibido por la persona con depresión como que su entorno están viendo su enfermedad de una forma trivial y caritativa. Lo que puedes hacer es acompañarlo ¿Cómo? Le ayuda saber que comprendes el momento por el que atraviesa y que no es su culpa. Ayúdalo con frases como: ¿Qué puedo hacer por tí?, no estás sólo, sé que estás sufriendo y no te voy a dejar, eres importante para mí, o ¿quieres un abrazo?. No le fuerces a realizar cosas Fomenta un equilibrio diario de rutinas en comidas, sueño. Presta atención a posibles pensamientos suicidas (hazle ver que en depresión es frecuente ese pensamiento, pero que esa no es la salida) - Altas dosis de paciencia
Comprendo tu situación. Es posible que en la medida en que insistas, él se posicione más férreamente en su negativa a recibir ayuda. En este punto sería interesante hacerle ver de un modo muy sutil y sin ejercer presiones, el punto en el que se encuentra, cómo se siente y si está haciendo algo por sentirse mejor. Intentando de cualquier modo no recriminar ni hacerle caer en la culpa. Para ello puedes poner ejemplos y hacerle llegar la información indirectamente sin que se de por aludido en ningún momento. Del mismo modo y si se trata de síntomas depresivos, invitarle a llevar alguna actividad como retomar una afición o un deporte puede activarle a nivel emocional y generar una apertura a más opciones que le predispongan a favorecer su recuperación
Una forma de proceder es hablando con tu pareja y planteándole lo importante que es para ti poder volver a verla bien. Apoya el hecho de acudir juntos con el fin de que os ayude a los dos. En caso de que se siga negando le puedes plantear tu necesidad de acudir a un profesional para aprender a sobrellavar la situación. Estar en la situación que planteas es muy complicado y te va a producir un gran desgaste. Si aún así se niega no puedes hacer nada salvo cuidarte tú y mantenerte a su lado mientras así lo decidas. Un saludo
yo plantearía: ¿qué deseas tú hacer? Es lógico, cuando alguien atraviesa esta situación, sugerir o recomendar a la persona querida, a la que vemos mal, que acepte la ayuda que se le pueda ofrecer, pero la decisión es siempre de esa persona. Ahora bien, desde la posición de acompañante y figura de cuidado, también se puede pedir / aceptar ayuda: por ejemplo, puedes intentar aprender cómo comprender, acompañar y cuidar lo mejor posible a tu pareja (acudiendo a un-a profesional de la psicología o a algún recurso donde te puedan asesorar adecuadamente). Acompañar y cuidar a una persona con depresión es arduo y requiere tomar consciencia, en primer lugar, de qué le está ocurriendo a esa persona. a veces, es difícil caer en la cuenta de que lo que cada persona puede hacer es “sólo” lo que está en su mano hacer y que aunque pueda parecer “poco”, no lo es.
Mi recomendación se orientaría a que puedas plantearle la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre "probar" la primera sesión y a posteriori que él pudiera valorar si continúa o no. Usualmente el primer paso es el más complicado. Una vez en la consulta, si el profesional presenta unas adecuadas habilidades terapéuticas, la persona puede modificar su reticencia a asistir a terapia debido a que empieza a valorarlo como un espacio para sí mismo donde expresarse sin ser juzgado. Otra idea a transmitir es que la asistencia a terapia puede tener múltiples objetivos y que no hace falta estar fatal o tener un problema gravísimo para acudir; en muchas ocasiones el terapeuta enseña estrategias para hacer que el día a día sea más satisfactorio y permite mejorar aspectos que pueden producir cierto malestar. Saludos.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.





