Mis abuelos fallecieron en agosto y septiembre del año pasado. Mi madre tenía un vínculo muy fuert

8 respuestas
Mis abuelos fallecieron en agosto y septiembre del año pasado.
Mi madre tenía un vínculo muy fuerte con ellos y desde entonces se encuentra muy sola. No encuentra el apoyo que necesita en la familia.
No está viendo nada de lo que le gustaría ver en estos momentos.
No tiene ánimo para apuntarse a actividades y no encuentra incentivos.
¿Cómo tendría que planteárselo internamente para poder quedarse tranquila?
Lo que le ocurre a tu madre es una reacción humana a una pérdida muy profunda. No necesita exigirse ‘estar bien’. A veces, el primer paso no es encontrar motivación, sino permitirse atravesar el duelo sin sentirse culpable por no tener energía o ilusión. Internamente puede ayudarle pensar: ‘No tengo que resolver mi vida ahora mismo, solo acompañarme con paciencia mientras aprendo a vivir esta ausencia’. El objetivo inicial no es volver a ser la de antes, sino recuperar poco a poco pequeñas conexiones con la vida, aunque ahora no las sienta.

Y también es completamente normal que tú sientas dolor y preocupación al verla así. Ver sufrir a alguien a quien queremos profundamente cuesta mucho, especialmente cuando sentimos que no podemos aliviar su tristeza como nos gustaría.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
 Amador Manero Moreno
Psicólogo
Sant Andreu de la Barca
Lo que probablemente le está ocurriendo a tu madre no es solamente tristeza por la pérdida. Es también una desestructuración profunda de su identidad emocional y de su lugar en el mundo.

Cuando alguien pierde a personas con las que mantenía un vínculo tan central —sobre todo padres, figuras de sostén o referentes afectivos cotidianos— no desaparecen solo las personas: desaparece también una forma de sentirse acompañado, reconocido y sostenido emocionalmente.

Muchas personas describen algo parecido a:
“ya no tengo dónde volver emocionalmente”.

Y eso produce una sensación de vacío muy particular.

Además, hay algo que suele agravar mucho el duelo: esperar de la familia o del entorno una respuesta emocional concreta que no llega.

Entonces aparece una segunda herida:
“No solo los he perdido a ellos, sino que además me siento sola en el dolor”.

Y ahí el sufrimiento se intensifica.

Muchas personas, intentando ayudar, le dirán cosas como:
“tienes que distraerte”,
“apúntate a actividades”,
“sal más”,
“anímate”.

Pero cuando alguien está en un duelo profundo, esas propuestas pueden sentirse artificiales o incluso incomprensibles. Porque el problema no es falta de actividades. El problema es falta de sentido emocional.

Desde una perspectiva estratégica, uno de los riesgos más grandes en esta fase es esperar a “tener ganas” para empezar a vivir de nuevo. Porque las ganas muchas veces no aparecen antes del movimiento; aparecen después.

Ahora bien, tampoco se trata de forzarla brutalmente a estar bien.

Lo importante sería ayudarla a cambiar internamente algunas ideas que probablemente la están bloqueando:

Primero:
dejar de interpretar el dolor como señal de que no puede seguir adelante.

Muchas personas sienten culpa inconsciente cuando empiezan a reír, disfrutar o interesarse otra vez por algo, como si eso significara olvidar a quienes perdieron.

Pero elaborar un duelo no significa dejar de querer. Significa aprender a seguir viviendo llevando el vínculo de otra manera.

Segundo:
aceptar que nadie va a sustituir el lugar emocional de sus padres.

A veces uno queda atrapado esperando que otros llenen exactamente el vacío dejado por quienes murieron. Pero ningún familiar, amigo o actividad puede reproducir ese vínculo concreto. Y cuanto más se busca eso, más sensación de decepción aparece.

Tercero:
entender que la soledad emocional del duelo no siempre desaparece hablando mucho del dolor.

A veces el exceso de rumiación mantiene a la persona viviendo únicamente alrededor de la ausencia. El cerebro empieza a organizar toda la realidad alrededor de “lo que ya no está”.

Por eso suele ayudar más introducir pequeños movimientos vitales sin exigir entusiasmo inmediato:
salir aunque no apetezca,
hacer algo breve aunque no genere ilusión,
retomar rutinas mínimas,
tener contacto humano sencillo,
volver poco a poco a experiencias compatibles con la vida.

No para “olvidar”, sino para evitar que el duelo se convierta en la única identidad posible.

Y hay otra idea importante:
cuando alguien pierde a sus padres, muchas veces aparece por primera vez la sensación brutal de vulnerabilidad y finitud:
“ahora me toca sostenerme sola”.

Eso da mucho miedo, aunque no siempre se verbalice.

Por eso quizá más que intentar convencerla de que esté mejor, habría que transmitirle algo distinto:
que no necesita dejar de echarlos de menos para volver a construir momentos de calma,
y que el dolor no desaparecerá del todo, pero sí puede dejar de ocuparlo todo.

A veces la tranquilidad no llega porque el duelo desaparezca, sino porque deja de sentirse como una lucha constante contra la realidad.

Soy Amador Manero, PSYAMM. El duelo profundo y la sensación de vacío tras la pérdida de figuras tan importantes pueden trabajarse para evitar que la persona quede atrapada en una vida organizada únicamente alrededor de la ausencia. Si lo deseas, podéis consultarme a través de Doctoralia.es
 Gema Mascaraque Ruiz
Psicólogo
Alcalá de Henares
Hola,

Siento mucho la pérdida de tus abuelos, supongo que no es una situación fácil para ninguna de vosotras. Esta etapa del duelo es una parte muy dolorosa para el entorno de esa persona, es muy difícil e incómodo abordar el dolor ajeno, y normalmente tendemos a resolverlo para que la persona avance, cuando realmente esto puede suponer un avance en sí en el proceso de superación de la pérdida, siempre que se maneje de la forma adecuada.

La forma de enfrentar el duelo es muy diferente de una persona a otra, pero la fase de aislamiento y tristeza es una etapa común en el proceso. Es muy importante en esta etapa validar sus emociones y acompañarla, sin presionarla para que esté mejor, ya que eso solo generaría sensación de incomprensión en ella y añadiría un problema más a abordar. También hay que tener en cuenta qué aportaban las personas que se han ido en su vida, para conocer exactamente cuál es la carencia que puede tener tu madre, y no rellenar ese vacío con aspectos superficiales. Si la pérdida está relacionada con uno de los pilares importantes en su vida, no solo habrá que superar el duelo, sino recolocar internamente esos pilares para poder avanzar, y conformar una nueva parte de su identidad que incluya quién es tu madre sin tus abuelos. Si lleva así mucho tiempo y esta parte de ella no avanza, sería importante que solicitara apoyo psicológico para que estuviera acompañada profesionalmente en el proceso.
 Jesús Seijas Queral
Psicólogo
Pozuelo de Alarcón
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.

Por lo que describes, da la sensación de que tu madre no solo está atravesando un duelo por la pérdida de sus padres, sino también una sensación profunda de DESAMPARO emocional y vacío afectivo.

Cuando una persona pierde vínculos tan importantes en poco tiempo, muchas veces no desaparecen solo las personas. También desaparecen: rutinas emocionales, sensación de pertenencia, apoyos, identidad familiar y una parte de la propia historia de vida.

Eso puede dejar una sensación muy difícil de explicar: como si el mundo hubiese perdido color o sentido.

También es importante entender algo: en ciertos momentos del duelo, la persona no necesita “tener ganas” para empezar a reconstruirse. Porque precisamente el duelo suele bloquear el deseo, la motivación y la energía.

Por eso frases como: “apúntate a actividades”, “distráete” o “anímate”. A veces generan todavía más desconexión interna si emocionalmente la persona no se siente comprendida.

Quizá ahora mismo lo más importante para ella no sea obligarse a “estar bien”, sino permitirse entender que: lo que siente tiene sentido, que está atravesando una pérdida importante y que reconstruir una vida emocional después de ciertos duelos lleva tiempo.

Y algo importante: quedarse tranquila no suele venir de “dejar de echar de menos”, sino de aprender poco a poco a vivir sin sentir que perdió completamente el hogar emocional que tenía.

La terapia psicológica puede ayudarte a:
-Acompañar mejor a tu madre sin sentir tanta impotencia.
-Entender cómo funciona un duelo profundo.
-Ayudarla a reconstruir vínculos, sentido y motivación progresivamente.
-Detectar si además del duelo está apareciendo una depresión importante.

A veces, cuando una persona pierde figuras tan centrales, necesita primero sentirse sostenida emocionalmente antes de volver a conectar con la vida.

Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
 Teresa Torregrosa
Psicólogo, Psicólogo infantil
San Vicente del Raspeig
Hola.

Perder a dos figuras tan importantes en tan poco tiempo puede generar un vacío emocional muy profundo, especialmente cuando el vínculo con ellas era tan cercano y significativo. Por lo que cuentas, parece que tu madre no solo está atravesando un duelo por la pérdida de sus padres, sino también una sensación muy intensa de soledad y desamparo emocional.

Muchas veces, después de una pérdida importante, las personas sienten que el mundo sigue avanzando mientras ellas se quedan emocionalmente detenidas intentando comprender cómo continuar sin esas figuras que eran hogar, apoyo o referencia afectiva.

Además, en los procesos de duelo no siempre aparece de inmediato la motivación para “hacer cosas”, socializar o apuntarse a actividades. A veces desde fuera se intenta ayudar diciendo:
“tienes que distraerte”,
“sal más”,
“haz actividades”…

Pero cuando el dolor es muy reciente o profundo, la persona muchas veces no necesita primero hacer más, sino sentirse comprendida, sostenida y acompañada emocionalmente en lo que está viviendo.

Quizá algo importante para ella sería empezar a permitirse entender que no tiene que “estar bien” todavía ni exigirse recuperar rápidamente las ganas o la ilusión. El duelo no suele funcionar a través de la presión, sino a través de un proceso gradual de adaptación a una realidad emocional muy distinta.

También puede ayudarle intentar cambiar poco a poco la pregunta de:
“¿cómo dejo de sentir este vacío?”
por:
“¿cómo puedo empezar a acompañarme mientras atravieso este dolor?”

A veces quedarse tranquila no significa dejar de echar de menos o dejar de sufrir de golpe, sino comprender que lo que siente tiene sentido después de pérdidas tan importantes.

Y aunque ahora mismo no encuentre incentivos, eso no significa necesariamente que vaya a sentirse así para siempre. En muchos procesos de duelo, la energía, las ganas y la conexión con la vida vuelven de forma lenta y progresiva, especialmente cuando la persona puede sentirse acompañada emocionalmente y no juzgada por cómo está viviendo su dolor.

Si ves que este estado de apatía, aislamiento o tristeza profunda se mantiene en el tiempo o le está dificultando mucho su día a día, también podría ser positivo que tuviera un espacio terapéutico donde poder elaborar el duelo y sentirse sostenida en este momento tan delicado.

Mucho ánimo para ambas
 Adrián Camus Bueno
Psicólogo, Psicólogo infantil
Santander
Buenas, lo primero transmitirte mi más sentido pésame ante una situación tan difícil como esta.

La pérdida de unos padres puede generar un vacío muy profundo, especialmente, cuando existía un vínculo significativo y gran parte del apoyo emocional estaba depositado en ellos. Por lo que comentas, parece que tu madre está atravesando un duelo caracterizado de mucha sensación de soledad, desmotivación y dificultad para conectar con aquello que antes podía darle sentido o bienestar.
En situaciones así, más que intentar “forzarse” a estar bien o buscar rápidamente incentivos, suele ser importante poder darse espacio para elaborar lo ocurrido y comprender que el duelo, no consiste en dejar de sentir dolor, sino en aprender poco a poco a relacionarse con esa pérdida de una manera más integrada y menos paralizante. A veces, cuando la persona siente que no encuentra apoyo suficiente o se queda bloqueada emocionalmente, puede aparecer una sensación de vacío o desconexión muy intensa.
Desde la psicología, se trabaja acompañando ese proceso de duelo, ayudando a validar lo que siente, comprender sus necesidades emocionales actuales y reconstruir progresivamente rutinas, vínculos y aspectos valiosos de su vida, incluso aunque ahora mismo no tenga ganas o motivación. Contar con un espacio terapéutico puede ayudarle a no sostener sola todo ese sufrimiento y, a transitar este momento de una forma más acompañada y respetuosa con sus tiempos.
*Si considera que necesitáis más información o en algún momento crees que le vendría bien apoyo para abordar la situación con mayor profundidad, puedes contactar conmigo sin compromiso y estaré encantado de orientaros o valorar juntos cómo iniciar el proceso.
Perder a los padres suele ser uno de los duelos más profundos que puede vivir una persona, especialmente cuando el vínculo era muy estrecho. Y muchas veces, además del dolor por la pérdida, aparece otra herida añadida: descubrir que el entorno no sostiene emocionalmente como uno esperaba. Hay personas que en esos momentos sienten no solo que han perdido a sus padres, sino también cierta sensación de hogar, de referencia y de protección emocional.

Por lo que cuentas, parece que tu madre no solo está triste, sino también muy desorientada vitalmente. Y eso puede generar mucha sensación de vacío. A veces desde fuera se piensa que la solución es “hacer actividades”, “salir más” o “mantenerse ocupada”, pero cuando alguien está en un duelo profundo, muchas veces ni siquiera tiene energía emocional para sentir interés real por las cosas.

Algo importante es entender que probablemente ahora mismo no necesita obligarse a “volver a ser la de antes” ni exigirse encontrar ilusión rápidamente. El duelo no funciona así. Muchas veces primero hay que atravesar una etapa donde uno acepta que está roto emocionalmente, cansado y sin respuestas claras.

Internamente puede ayudarle empezar a cambiar una idea: no intentar dejar de echarlos de menos, sino aprender poco a poco a vivir llevando ese amor y esa ausencia de otra manera. Cuando el vínculo ha sido importante, el objetivo no suele ser “superarlo”, sino recolocar la relación con quienes ya no están.

También suele ayudar comprender que la soledad que siente no siempre se resuelve únicamente rodeándose de gente. Hay una soledad muy específica del duelo: la de sentir que nadie entiende realmente lo que uno ha perdido. Y eso puede hacer que incluso acompañada se sienta sola.

Quizá ahora mismo no necesite grandes motivaciones ni grandes cambios. A veces el objetivo inicial es mucho más pequeño y humano: recuperar pequeños momentos de calma, volver a conectar mínimamente con la vida cotidiana, permitirse descansar emocionalmente sin sentirse culpable y dejar de exigirse sentirse bien antes de tiempo.

Y algo muy importante: que ahora no tenga ganas de actividades o incentivos no significa necesariamente que vaya a quedarse así para siempre. En muchos duelos profundos primero desaparece el deseo y después, lentamente, vuelve. Pero suele volver antes cuando la persona deja de presionarse por recuperarlo inmediatamente.

También puede ayudarle darse permiso para hablar de ellos sin sentir que molesta, recordarles sin intentar evitar el dolor y entender que estar triste en una situación así no significa estar haciendo algo mal. A veces el duelo se complica más cuando uno lucha constantemente contra lo que siente.

Si ves que con el paso de los meses el aislamiento, la desesperanza o la sensación de vacío siguen aumentando, sería recomendable que pudiera contar con apoyo psicológico. Y si lo necesitáis, podéis pedirme cita online para acompañarla en este proceso de una manera más personalizada.
Siento mucho la pérdida de tus abuelos. Cuando una persona pierde a sus padres, especialmente si el vínculo era muy fuerte, no solo pierde a dos seres queridos,también puede sentir que pierde parte de su historia, de su sostén y de su lugar en el mundo.
Quizá ahora tu madre no necesita “animarse” rápido ni apuntarse a actividades por obligación. A veces, en el duelo, antes de buscar incentivos fuera, hace falta sentirse acompañada, escuchada y validada en lo que duele. Puede ayudarle planteárselo internamente no como “tengo que estar bien”, sino como: “Estoy atravesando una pérdida muy importante y necesito tiempo, cuidado y apoyo”. También sería importante que no espere de toda la familia lo que quizá no pueden darle, sino que pueda identificar una o dos personas, espacios o profesionales donde sí sentirse sostenida.
Si la tristeza, la soledad o la falta de ánimo se mantienen y le impiden retomar poco a poco su vida, os animo a buscar acompañamiento psicológico especializado en duelo. No para olvidar, sino para aprender a vivir con esa ausencia sin sentirse tan sola. Un abrazo.

Preguntas relacionadas

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.