Padezco TOC desde una temprana edad. Desde siempre he intentado llevarme bien hasta con personas con
11
respuestas
Padezco TOC desde una temprana edad. Desde siempre he intentado llevarme bien hasta con personas con las que no deseaba hacerlo/me hacían daño por miedo a que me deseasen algún mal o peor, la muerte. Es un pensamiento que me ataca de manera constante, ya que hay muchas personas con las que no congenio y que realmente tengo una confrontación muy grave. Me aterra el pensamiento de que por únicamente desearme el mal o la muerte a través del pensamiento o la palabra pueda ocurrirme algo terrible. Soy también muy creyente en la cristiandad y lo pagano lo cuál me hace temer a esto todavía más. ¿Que puedo hacer para solucionarlo?
Hola. Ante todo, que sepas que este tipo de pensamientos son bastante frecuentes y, a veces, causan sufrimiento porque la mente es algo que nos acompaña allí a donde vamos. Y solemos hacer cosas para hacer callar la mente que pueden tener el efecto contrario. Con lo que explicas puede ser una buena idea hacer una evaluación detallada de este miedo, así como de las relaciones con los demás -no tienes el deber de llevarte bien con todo el mundo-. Entonces la terapia consiste en cambiar la forma como te relacionas con tus propios pensamientos para que estos dejen de ser un problema. Si quieres empezar, sólo tienes que reservar visita. Gracias!
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola, gracias por tu consulta, parece que una parte de tu personalidad está muy activa e intenta protegerte constantemente de que te pase algún mal (incluso la muerte). Es posible que en algún momento de tu vida se hayan asentado creencias relacionadas con la posibilidad de que lo que piensen otros pueda influir en lo que nos pase. Esa parte, pese a que te genera dificultades e incomodidades, no es tu enemiga, busca que estés a salvo. A veces, partes de nuestra personalidad actúan de manera extrema, su miedo es tan intenso que no permiten cambios y mantienen una rigidez insana. Hablar con esa parte, escuchar lo que tiene que contarnos, saber cuándo aprendió a tener ese miedo y descubrir que necesita para darte un poco de espacio sería el objetivo de una terapia especializada.
Espero que esto te ayude, si necesitas hablar más o quieres apoyo terapéutico, ya sabes que puedes contar conmigo. Animo!
Espero que esto te ayude, si necesitas hablar más o quieres apoyo terapéutico, ya sabes que puedes contar conmigo. Animo!
Hola, gracias por explicarlo con tanta claridad. Lo que describes encaja muy bien con un TOC de contenido mágico-religioso, y es importante que sepas, antes de nada, que no estás en peligro ni eres responsable de que algo malo ocurra por pensamientos, palabras o deseos ajenos. El sufrimiento que tienes es real, pero el riesgo que temes no lo es.
Voy por partes.
1. Lo que te ocurre no es intuición ni creencia espiritual, es TOC
El TOC hace que el cerebro confunda pensar con provocar. Aparece una idea (“si alguien me desea el mal, puede pasar algo”), y el sistema de alarma se activa como si fuera una amenaza real.
Esto se llama pensamiento mágico: la creencia de que pensamientos, palabras o intenciones tienen poder causal directo sobre la realidad. En el TOC, esta creencia no se vive como una opinión, sino como una certeza angustiante.
El hecho de que seas creyente no causa el TOC, pero sí le da material: el trastorno utiliza lo religioso, lo moral o lo espiritual para aumentar el miedo y la culpa.
2. Por qué intentas llevarte bien incluso con quien te daña
Eso no es bondad: es una compulsión.
Tu mente te dice:
“Si no me llevo bien, si me enfado, si marco límites, esa persona podría desearme algo malo y entonces pasará”.
Así, el TOC te empuja a:
• Evitar conflictos.
• Reprimir el enfado.
• Mantener vínculos dañinos.
• Anularte por miedo.
A corto plazo baja la ansiedad; a largo plazo, el miedo se refuerza.
3. Una idea clave: los pensamientos no tienen poder causal
Ni los tuyos, ni los de otros.
Nadie puede provocarte una desgracia por pensarlo, decirlo, rezarlo o desearlo.
Si eso fuera cierto, el mundo sería inhabitable.
El TOC te exige una seguridad absoluta (“necesito estar 100 % seguro de que no pasará nada”), pero esa seguridad no existe en la vida. El tratamiento no consiste en demostrarte que no pasará nada, sino en aprender a tolerar la duda sin hacer rituales.
4. Qué NO te está ayudando (aunque lo parezca)
• Forzarte a agradar a todo el mundo.
• Evitar conflictos a cualquier precio.
• Buscar señales de protección espiritual para calmarte.
• Analizar mentalmente si alguien “te desea algo malo”.
Todo eso son rituales encubiertos del TOC.
5. Qué SÍ ayuda realmente
El abordaje más eficaz es la terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta (EPR), adaptada al contenido religioso si lo hay. En términos prácticos, implica:
• Exponerte gradualmente a no agradar, a poner límites, a tolerar que alguien esté enfadado contigo.
• No neutralizar el miedo con conductas de apaciguamiento.
• Aprender a decirte:
“Puede que alguien me desee algo malo… y aun así sigo con mi vida”.
• Separar la fe sana del TOC (la fe no se basa en el terror constante).
Esto no se hace de golpe ni solo; se hace de forma progresiva y acompañada.
6. Algo muy importante para que te quedes
No eres una persona peligrosa ni vulnerable a maldiciones, castigos o deseos ajenos.
Eres una persona con TOC que lleva muchos años viviendo bajo una amenaza imaginaria, y eso cansa, desgasta y limita mucho la vida.
El objetivo no es que dejes de creer ni que dejes de sentir miedo de inmediato, sino que el miedo deje de decidir por ti.
Si quieres, puedes pedirme cita online y trabajar este tipo de TOC de forma específica y respetuosa con tus creencias, para que empieces a vivir con más libertad y menos terror.
Voy por partes.
1. Lo que te ocurre no es intuición ni creencia espiritual, es TOC
El TOC hace que el cerebro confunda pensar con provocar. Aparece una idea (“si alguien me desea el mal, puede pasar algo”), y el sistema de alarma se activa como si fuera una amenaza real.
Esto se llama pensamiento mágico: la creencia de que pensamientos, palabras o intenciones tienen poder causal directo sobre la realidad. En el TOC, esta creencia no se vive como una opinión, sino como una certeza angustiante.
El hecho de que seas creyente no causa el TOC, pero sí le da material: el trastorno utiliza lo religioso, lo moral o lo espiritual para aumentar el miedo y la culpa.
2. Por qué intentas llevarte bien incluso con quien te daña
Eso no es bondad: es una compulsión.
Tu mente te dice:
“Si no me llevo bien, si me enfado, si marco límites, esa persona podría desearme algo malo y entonces pasará”.
Así, el TOC te empuja a:
• Evitar conflictos.
• Reprimir el enfado.
• Mantener vínculos dañinos.
• Anularte por miedo.
A corto plazo baja la ansiedad; a largo plazo, el miedo se refuerza.
3. Una idea clave: los pensamientos no tienen poder causal
Ni los tuyos, ni los de otros.
Nadie puede provocarte una desgracia por pensarlo, decirlo, rezarlo o desearlo.
Si eso fuera cierto, el mundo sería inhabitable.
El TOC te exige una seguridad absoluta (“necesito estar 100 % seguro de que no pasará nada”), pero esa seguridad no existe en la vida. El tratamiento no consiste en demostrarte que no pasará nada, sino en aprender a tolerar la duda sin hacer rituales.
4. Qué NO te está ayudando (aunque lo parezca)
• Forzarte a agradar a todo el mundo.
• Evitar conflictos a cualquier precio.
• Buscar señales de protección espiritual para calmarte.
• Analizar mentalmente si alguien “te desea algo malo”.
Todo eso son rituales encubiertos del TOC.
5. Qué SÍ ayuda realmente
El abordaje más eficaz es la terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta (EPR), adaptada al contenido religioso si lo hay. En términos prácticos, implica:
• Exponerte gradualmente a no agradar, a poner límites, a tolerar que alguien esté enfadado contigo.
• No neutralizar el miedo con conductas de apaciguamiento.
• Aprender a decirte:
“Puede que alguien me desee algo malo… y aun así sigo con mi vida”.
• Separar la fe sana del TOC (la fe no se basa en el terror constante).
Esto no se hace de golpe ni solo; se hace de forma progresiva y acompañada.
6. Algo muy importante para que te quedes
No eres una persona peligrosa ni vulnerable a maldiciones, castigos o deseos ajenos.
Eres una persona con TOC que lleva muchos años viviendo bajo una amenaza imaginaria, y eso cansa, desgasta y limita mucho la vida.
El objetivo no es que dejes de creer ni que dejes de sentir miedo de inmediato, sino que el miedo deje de decidir por ti.
Si quieres, puedes pedirme cita online y trabajar este tipo de TOC de forma específica y respetuosa con tus creencias, para que empieces a vivir con más libertad y menos terror.
Buenas
Entiendo y veo que estás sufriendo mucho.
Però no hay un “truco” fácil para solucionarlo .
Algo q te puede ayudar un poco es saber (como mínimo a nivel racional) que son pensamientos y miedos y q no te pasará nada . Mucha gente lo sufre però no les pasa nada. (es un miedo irracional però no real ).
Però lo q más te puede ayudar es por una parte es ayuda con medicamentos y la otra trabajar con un psicólogo el porqué de estos pensamientos y cómo manejarlos mejor.
Entiendo y veo que estás sufriendo mucho.
Però no hay un “truco” fácil para solucionarlo .
Algo q te puede ayudar un poco es saber (como mínimo a nivel racional) que son pensamientos y miedos y q no te pasará nada . Mucha gente lo sufre però no les pasa nada. (es un miedo irracional però no real ).
Però lo q más te puede ayudar es por una parte es ayuda con medicamentos y la otra trabajar con un psicólogo el porqué de estos pensamientos y cómo manejarlos mejor.
Lo que describes es muy coherente con un trastorno obsesivo-compulsivo, en el que aparecen pensamientos de tipo mágico, supersticioso o de responsabilidad exagerada, que generan un miedo intenso a que los pensamientos, las palabras o incluso las intenciones de otras personas puedan provocar un daño real. Este tipo de creencias no implican que exista un peligro objetivo, sino que forman parte del funcionamiento del TOC y de la ansiedad asociada. El hecho de que intentes evitar el conflicto o llevarte bien con personas que te generan malestar para “prevenir” que ocurra algo negativo es una estrategia de seguridad frecuente, pero a largo plazo suele reforzar el miedo y mantener el problema. La religiosidad o las creencias espirituales, cuando se mezclan con la ansiedad, pueden intensificar este tipo de pensamientos, haciendo que resulten aún más angustiantes. El abordaje más adecuado pasa por aprender a relacionarte de otra manera con estos pensamientos, reducir la necesidad de control y trabajar la ansiedad sin alimentar las conductas de evitación o neutralización. Para ello, puede ser muy recomendable un acompañamiento psicológico que permita abordar el TOC de forma específica y ayudarte a recuperar tranquilidad y calidad de vida. Este acompañamiento puede realizarse de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en Madrid Norte o en línea, según tus necesidades.
Lo que te ocurre es muy característico del TOC y tiene una explicación clara: tu mente está atrapada en la fusión pensamiento-acción, un mecanismo por el cual el cerebro interpreta los pensamientos (propios o ajenos) como si tuvieran poder real para causar daño. A eso se suma el pensamiento mágico y la escrupulosidad religiosa, donde el TOC utiliza el lenguaje de la fe para generar miedo, culpa y sensación de amenaza. No es intuición ni espiritualidad: es ansiedad aprendida. Pensar, desear o que alguien te desee algo no tiene capacidad causal, aunque tu cuerpo lo sienta como si fuera un peligro real.
Lo que funciona no es evitar conflictos ni intentar llevarte bien “por si acaso”, porque eso alimenta el trastorno. El tratamiento eficaz consiste en aprender a tolerar la incertidumbre (exposición con prevención de respuesta), dejar de neutralizar el miedo y separar claramente fe de TOC: si una práctica nace del miedo, es TOC; si nace de la confianza, es fe. Con psicoterapia especializada en TOC (y, si hace falta, apoyo farmacológico), este tipo de miedo se reduce de forma significativa. No estás en peligro: el problema no es el mal ajeno, es el TOC pidiendo control absoluto.
Lo que funciona no es evitar conflictos ni intentar llevarte bien “por si acaso”, porque eso alimenta el trastorno. El tratamiento eficaz consiste en aprender a tolerar la incertidumbre (exposición con prevención de respuesta), dejar de neutralizar el miedo y separar claramente fe de TOC: si una práctica nace del miedo, es TOC; si nace de la confianza, es fe. Con psicoterapia especializada en TOC (y, si hace falta, apoyo farmacológico), este tipo de miedo se reduce de forma significativa. No estás en peligro: el problema no es el mal ajeno, es el TOC pidiendo control absoluto.
Hola,
Lo que describes es muy típico del TOC con pensamientos mágico-religiosos. El miedo no viene de los demás ni de tus creencias, sino del trastorno, que te hace sentir que los pensamientos o deseos ajenos pueden causarte daño. Los pensamientos no tienen poder real, aunque el TOC los viva como una amenaza constante.
Forzarte a llevarte bien con personas que te hacen daño para “evitar algo malo” mantiene y empeora el TOC. La religión no es el problema; el TOC se aprovecha de lo que más valoras.
La solución pasa por tratamiento psicológico especializado en TOC, especialmente Terapia Cognitivo-Conductual con Exposición y Prevención de Respuesta, y en algunos casos apoyo psiquiátrico. Es un problema tratable y no dice nada negativo sobre ti ni sobre tu fe.
Un saludo,
Lo que describes es muy típico del TOC con pensamientos mágico-religiosos. El miedo no viene de los demás ni de tus creencias, sino del trastorno, que te hace sentir que los pensamientos o deseos ajenos pueden causarte daño. Los pensamientos no tienen poder real, aunque el TOC los viva como una amenaza constante.
Forzarte a llevarte bien con personas que te hacen daño para “evitar algo malo” mantiene y empeora el TOC. La religión no es el problema; el TOC se aprovecha de lo que más valoras.
La solución pasa por tratamiento psicológico especializado en TOC, especialmente Terapia Cognitivo-Conductual con Exposición y Prevención de Respuesta, y en algunos casos apoyo psiquiátrico. Es un problema tratable y no dice nada negativo sobre ti ni sobre tu fe.
Un saludo,
En este tipo de problemáticas muchas veces se entra en un forcejeo constante con la mente. El pensamiento aparece (me pueden desear la muerte y algo terrible puede pasar) y automáticamente intentas neutralizarlo.
La pregunta no es si ese pensamiento es verdadero o no, sino qué haces cuando aparece. Porque cuanto más intentas prevenir algo a través de conductas de seguridad, más confirmas a tu mente que el peligro es real.
Aprender a notar el pensamiento como pensamiento (no como amenaza real), dejar que esté sin responderle con conductas para calmarlo, es una habilidad que se entrena. El problema no suele ser el contenido del pensamiento, sino la relación que tienes con él.
Si quieres revisar tu patrón concreto y entrenar una forma diferente de relacionarte con ello, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos para revisar tu caso. Es gratuita y sin compromiso.
La pregunta no es si ese pensamiento es verdadero o no, sino qué haces cuando aparece. Porque cuanto más intentas prevenir algo a través de conductas de seguridad, más confirmas a tu mente que el peligro es real.
Aprender a notar el pensamiento como pensamiento (no como amenaza real), dejar que esté sin responderle con conductas para calmarlo, es una habilidad que se entrena. El problema no suele ser el contenido del pensamiento, sino la relación que tienes con él.
Si quieres revisar tu patrón concreto y entrenar una forma diferente de relacionarte con ello, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos para revisar tu caso. Es gratuita y sin compromiso.
Hola, gracias por compartir lo que te ocurre.
Como psicóloga clínica sanitaria te puedo decir que ese miedo a que los pensamientos o deseos de otros puedan causarte un daño real es muy típico del TOC, especialmente del TOC mágico y del TOC religioso. El problema no es que esas ideas sean reales, sino que el TOC les da un poder que no tienen y te mantiene en alerta constante para “prevenir” una desgracia. Pensar, creer o temer algo no provoca que ocurra, aunque emocionalmente se sienta muy real.
Lo más eficaz en estos casos es la terapia psicológica cognitivo-conductual, especialmente el trabajo con exposición y prevención de respuesta, que ayuda a romper la asociación entre pensamiento y peligro, y a recuperar la confianza. También se trabaja el miedo a la culpa, al castigo y la necesidad de control. Con el tratamiento adecuado, este tipo de TOC mejora mucho.
Un saludo.
Pilar Rapela.
"Tu psicóloga amiga"
Como psicóloga clínica sanitaria te puedo decir que ese miedo a que los pensamientos o deseos de otros puedan causarte un daño real es muy típico del TOC, especialmente del TOC mágico y del TOC religioso. El problema no es que esas ideas sean reales, sino que el TOC les da un poder que no tienen y te mantiene en alerta constante para “prevenir” una desgracia. Pensar, creer o temer algo no provoca que ocurra, aunque emocionalmente se sienta muy real.
Lo más eficaz en estos casos es la terapia psicológica cognitivo-conductual, especialmente el trabajo con exposición y prevención de respuesta, que ayuda a romper la asociación entre pensamiento y peligro, y a recuperar la confianza. También se trabaja el miedo a la culpa, al castigo y la necesidad de control. Con el tratamiento adecuado, este tipo de TOC mejora mucho.
Un saludo.
Pilar Rapela.
"Tu psicóloga amiga"
El malestar que describes es una de las manifestaciones más agotadoras del TOC: el llamado 'pensamiento mágico'. En este proceso, la mente establece una relación de causa-efecto irreal, donde crees que el deseo ajeno tiene el poder físico de dañarte. Esto genera una hipervigilancia constante en tus vínculos, obligándote a 'llevarte bien' con todos para evitar una supuesta represalia invisible.
Cuando el TOC se entrelaza con creencias religiosas o espirituales, el temor se intensifica porque el síntoma se disfraza de 'fe' o 'intuición'. Sin embargo, es importante diferenciar la espiritualidad saludable del síntoma obsesivo que utiliza el miedo para paralizarte.
Para solucionarlo, el camino no es intentar controlar lo que los demás piensan (algo imposible), sino trabajar en psicoterapia sobre el origen de esa vulnerabilidad. El objetivo es fortalecer tu identidad para que puedas sostener confrontaciones o diferencias sin sentir que tu integridad corre peligro. Aprender a poner límites sin miedo es clave para que recuperes tu libertad y dejes de vivir bajo la amenaza de tus propios pensamientos
Cuando el TOC se entrelaza con creencias religiosas o espirituales, el temor se intensifica porque el síntoma se disfraza de 'fe' o 'intuición'. Sin embargo, es importante diferenciar la espiritualidad saludable del síntoma obsesivo que utiliza el miedo para paralizarte.
Para solucionarlo, el camino no es intentar controlar lo que los demás piensan (algo imposible), sino trabajar en psicoterapia sobre el origen de esa vulnerabilidad. El objetivo es fortalecer tu identidad para que puedas sostener confrontaciones o diferencias sin sentir que tu integridad corre peligro. Aprender a poner límites sin miedo es clave para que recuperes tu libertad y dejes de vivir bajo la amenaza de tus propios pensamientos
Lo que describes refleja un TOC con contenido de pensamiento mágico y escrupulosidad religiosa. Tu miedo a que los demás te deseen daño se traduce en conductas de sobrecontrol y evitación para “protegerte”, pero en realidad estas conductas refuerzan la ansiedad.
La clave es entender que los pensamientos no tienen poder causal sobre la realidad y que no es necesario agradar a todos ni evitar conflictos para estar a salvo. El tratamiento más eficaz es Terapia Cognitivo–Conductual con Exposición y Prevención de Respuesta (EPR), que ayuda a tolerar la ansiedad, reducir conductas neutralizadoras y romper el ciclo obsesivo. Es decir, tu miedo es real, pero la amenaza no lo es, y hay estrategias clínicas específicas para que dejes de vivir controlado por estos pensamientos.
La clave es entender que los pensamientos no tienen poder causal sobre la realidad y que no es necesario agradar a todos ni evitar conflictos para estar a salvo. El tratamiento más eficaz es Terapia Cognitivo–Conductual con Exposición y Prevención de Respuesta (EPR), que ayuda a tolerar la ansiedad, reducir conductas neutralizadoras y romper el ciclo obsesivo. Es decir, tu miedo es real, pero la amenaza no lo es, y hay estrategias clínicas específicas para que dejes de vivir controlado por estos pensamientos.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.