Quisiera orientación porque estoy pasando por algo que me tiene muy confundido y ansioso. Antes con

11 respuestas
Quisiera orientación porque estoy pasando por algo que me tiene muy confundido y ansioso.
Antes consumía mucho contenido para adultos y una vez tuve una fantasía que me generó placer, pero después me sentí muy mal y con mucha culpa. Desde entonces empecé a sentirme raro, a cuestionarme constantemente mi identidad, a analizar cómo camino, cómo pienso y a tener pensamientos que me generan ansiedad y rechazo.
En algunos momentos he actuado por impulso solo para intentar calmar la duda, pero después me siento peor.
No quiero sentir esto, no me identifico con estos pensamientos y me está afectando mucho emocionalmente.
¿Qué consejo o tip práctico me podrían dar para empezar a calmar estos pensamientos y esta ansiedad mientras busco ayuda profesional?
Buenos días
Para empezar dejar de culparte por tener pensamientos que puede que consideres sucios.
La sexualidad va mucho más allá de consumir contenido para adultos, es un acto físico y una necesidad en el ser humano, practicar la aceptación es la clave para ello.
Por otro lado, escribe esos pensamientos que te martirizan y ponte delante de ellos, diciendole que los aceptas, y al lado de los mismos escribe lo que si quieres pensar.
Busca ayuda lo más pronto posible antes de que esto vaya a más, pues solo desde mi humilde opinión profesional, quizás no tenga las herramientas apropiadas para ello.
Espero que te sirva
Gracias

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 David García Díaz
Psicólogo
Castellón de la Plana
Hola,

Gracias por compartirlo con tanta claridad. Lo que describes suele ocurrir cuando se mezcla ansiedad, culpa y mucho autoanálisis: la mente entra en un bucle de duda constante, cuestiona tu identidad, tu forma de sentir y actuar, y eso termina generando aún más angustia. No significa que “te estés volviendo alguien que no eres”, sino que tu sistema nervioso está hipervigilante y enganchado a la necesidad de “asegurarse” todo el tiempo.
Algo que puede ayudarte mientras buscas ayuda profesional es trabajar en dos frentes: por un lado, limitar las conductas de comprobación (revisarte, analizarte, ponerte a prueba, buscar certezas absolutas), porque aunque parezcan calmantes, en realidad alimentan la ansiedad. Y por otro lado, aprender a tolerar las sensaciones internas sin pelearte con ellas: notar el pensamiento, etiquetarlo como “ansiedad”, volver a lo que estás haciendo y practicar respiración o regulación emocional cuando se intensifique. También es importante reducir el consumo de contenido sexual explícito por un tiempo, porque suele reactivar todo el ciclo.
No tienes por qué atravesar esto solo. En terapia se puede trabajar muy bien esta dinámica, aprender a manejar la culpa, entender qué te activó y reconstruir seguridad interna sin miedo a “lo que eso signifique”. Si lo deseas, puedo acompañarte de forma profesional para que recuperes calma, claridad y bienestar emocional.

Un saludo,
David
Antes de entrar en orientaciones más concretas, quiero que sepas algo esencial: no estás solo, no estás “dañado” y lo que describes tiene explicación psicológica, aunque ahora se sienta muy confuso y angustiante.

Por lo que cuentas, parece que a partir de una experiencia puntual —una fantasía que apareció en un contexto de consumo de contenido sexual— se activó una reacción intensa de culpa y miedo. A partir de ahí, tu mente ha entrado en un estado de hiperalerta, intentando analizarlo todo: tu identidad, tu manera de caminar, de pensar, de sentir. Esto no significa que esa fantasía defina quién eres, sino que la ansiedad ha tomado el control del foco de atención.

Es muy importante que entiendas que tener pensamientos, imágenes o fantasías no equivale a desearlas ni a identificarse con ellas. Porque la mente humana puede generar contenidos muy variados, especialmente en contextos de estimulación sexual o ansiedad. El problema no es la fantasía en sí, sino la interpretación alarmista que se hace después y la lucha constante por “comprobar” o “neutralizar” lo que apareció.

Cuando intentas actuar por impulso para calmar la duda (por ejemplo, comprobar algo sobre ti mismo), puede que sientas un alivio momentáneo, pero luego la ansiedad vuelve con más fuerza. Esto es un patrón muy común en los estados de ansiedad obsesiva: cuanto más intentamos eliminar la duda, más se refuerza. Es decir, que el hecho de que estos pensamientos te generen rechazo, malestar y no encajen con cómo te sientes contigo mismo es una señal importante de que no expresan quién eres, sino el miedo a lo que podrían significar.

Mientras das el paso de buscar ayuda profesional —algo que considero muy acertado—, te dejo algunas orientaciones prácticas para empezar a bajar la intensidad de la ansiedad:

1. No luches contra el pensamiento ni intentes demostrarte nada: Cuando aparezca, prueba a decirte internamente: “Esto es un pensamiento ansioso, no una verdad”. Déjalo estar sin analizarlo ni responderle.

2. Reduce las conductas de comprobación: Analizar cómo caminas, cómo piensas o cómo reaccionas solo alimenta el circuito de ansiedad. No necesitas examinarte para saber quién eres.

3. Vuelve al cuerpo y al presente: Respiraciones lentas, notar los pies en el suelo, describir mentalmente lo que ves a tu alrededor ayuda a salir del bucle mental.

4. Evita el consumo de contenido sexual por ahora, no como castigo, sino como una forma de darle descanso a tu sistema nervioso mientras estás sensible.

5. Háblate con amabilidad: No te juzgues por lo que aparece en tu mente. La culpa y la autoexigencia solo aumentan el malestar.

Buscar ayuda profesional es un paso muy importante, y quiero recordarte que los psicólogos tenemos obligación legal y ética de confidencialidad. Puedes hablar con libertad y seguridad; tu espacio terapéutico está protegido.

Esto que te ocurre tiene tratamiento, comprensión y salida, aunque ahora parezca que todo gira alrededor de la duda y el miedo. Con acompañamiento adecuado, es posible recuperar la calma y la confianza en ti mismo.
Hola. Lamento tu sufrimiento. Me resulta difícil ayudarte porque no queda claro cuál es esa duda, qué pruebas hiciste, si eres hombreo mujer etc... Creo que tienes un conflicto interno, posiblemente porque una parte de ti (más instintiva) desea o quiere ser de una forma, mientras que otra (la más racional) persigue lo que "crees que debes ser", es posible que para no defraudar a nadie. Sería conveniente que realizaras terapia individual donde poder elaborar todo esto en más profundidad.
Hola. Comprendo que, a raíz de una experiencia, has empezado a cuestionarte como te has visto hasta ahora, y si eso significa un cambio en tu identidad. Como si todo lo que has sido hasta entonces, ahora estuviera en crisis. Antes de dar cualquier recomendación, o pauta, es importante analizar con detalle qué ha ocurrido, y qué efecto tiene en tu vida diaria. A veces es difícil hablar de ello, quizás por vergüenza, o por pensar si el profesional te va a juzgar, etc. El hecho es que, lo que explicas, es más común de lo que parece: la mente a veces hace lo que quiere, y eso puede asustar. Te invito a reservar visita para hablarlo tranquilamente y buscar la mejor solución. Gracias por la confianza de hablar de algo tan personal.
Hola! Lo que describes encaja perfectamente con un bucle de ansiedad, no con que tu identidad haya cambiado. Aparece un pensamiento que te genera rechazo, intentas comprobar, analizar o hacer algo para quitártelo y eso te calma un poco en el momento... pero luego vuelve con más fuerza. Ese es el problema central.

Algunas ideas importantes:
- Tener un pensamiento o una fantasía no define quién eres. Los pensamientos no son hechos ni decisiones.
- Cuanto más intentas entenderlos, comprobarlos o “sentir algo claro”, más te enganchas a ellos.
- Actuar por impulso para calmar la duda (comprobar, analizarte, forzarte a sentir algo) alivia a corto plazo, pero mantiene el problema a la larga.

Algunas cosas prácticas que pueden ayudarte (¡¡¡no sustituyen a la terapia!!!):
- Deja de analizarte. Cuando aparezca el pensamiento, no te observes caminar, pensar o sentir. Eso es gasolina para la ansiedad.
- No discutas con la idea. No intentes demostrar si es verdad o mentira. Limítate a pensar: “esto es ansiedad” y sigue con lo que estabas haciendo.
- Tolera el malestar unos minutos. La ansiedad sube, se mantiene y baja sola si no haces nada para aliviarla.
- Vuelve a una acción concreta. Algo físico y simple: caminar, ducharte, ordenar, salir a la calle. No para distraerte a la fuerza, sino para no quedarte rumiando.
- Reduce los estímulos que alimentan el bucle, como consumo compulsivo de contenido sexual o búsquedas relacionadas mientras estás vulnerable.

Este problema no se resuelve buscando una certeza absoluta, sino dejando de alimentar la duda. En terapia se trabaja justo esto: aprender a no engancharse a los pensamientos aunque aparezcan.

Espero haberte ayudado. Un abrazo y mucho ánimo.
Creo que la terapia de aceptación y compromiso te podría ir muy bien. Te recomiendo el libro de "Una mente liberada" de Steven C. Hayes.
Gracias por animarte a escribir y poner en palabras algo que te está generando tanto malestar. Lo que describes puede ser muy angustiante, y es comprensible que te sientas confundido y ansioso cuando aparecen pensamientos o impulsos que no van en línea con cómo te percibes o con tu identidad.

Quiero transmitirte algo importante desde el inicio: **tener pensamientos, fantasías o imágenes que generan rechazo o culpa no define quién eres. En muchas ocasiones se trata de pensamientos intrusivos, que aparecen sin ser deseados y se mantienen precisamente porque intentamos analizarlos, comprobarlos o eliminarlos. Cuanto más luchamos contra ellos, más intensos suelen volverse.

Mientras buscas ayuda profesional, algunos consejos prácticos que pueden ayudarte a disminuir la ansiedad son:

1. Reducir el autoanálisis constante: Observar cómo caminas, cómo piensas o qué sientes para “ver si significa algo” suele aumentar la ansiedad. Cuando notes que empiezas a analizarte, puedes decirte internamente: *“Esto es ansiedad, no una señal”* y volver a centrarte en la actividad que estabas realizando.

2. Evitar actuar por impulso para calmar la duda: Aunque en el momento parezca aliviar, actuar para “comprobar” o tranquilizarte suele reforzar el ciclo de ansiedad y luego aparece más culpa o malestar. Si es posible, intenta **posponer la reacción** unos minutos mientras respiras o te distraes con otra actividad.

3. Respiración y conexión con el presente: Una técnica sencilla: inhala por la nariz contando hasta 4, mantén el aire 2 segundos y exhala lentamente por la boca contando hasta 6. Repite varias veces. Esto ayuda a disminuir la activación física asociada a la ansiedad.

4. Cambiar la relación con el pensamiento: En lugar de discutir con el pensamiento o intentar eliminarlo, puedes decirte “Estoy teniendo un pensamiento que me genera ansiedad, pero no necesito resolverlo ahora.” El objetivo no es que desaparezca, sino que pierda fuerza e importancia.

5. Practicar la autocompasión en lugar de la culpa. La culpa suele intensificar el malestar. Recuerda que lo que estás viviendo no habla de un defecto personal, sino de un estado emocional que necesita comprensión y cuidado.

Buscar acompañamiento terapéutico es un paso muy adecuado, con el apoyo correcto, este tipo de malestar suele mejorar de forma significativa y es posible recuperar la calma.

No estás solo en esto...puedo ayudarte/acompañarte de alguna manera, aquí estoy para lo que puedas necesitar,

Un abrazo!
Gracias por explicarlo con tanta claridad. Lo que describes es muy angustiante, pero responde a un patrón psicológico conocido y tratable. Te doy orientación práctica, sin juicios.

Para entender lo que te está pasando
• Tener una fantasía o un pensamiento que genera placer no define tu identidad ni tus valores. La mente produce contenidos automáticos.
• El problema no es la fantasía inicial, sino lo que vino después: culpa intensa, miedo y autoobservación constante.
• Analizar cómo caminas, cómo piensas o “qué significa esto de mí” alimenta la ansiedad.
• Actuar por impulso para “comprobar” o calmar la duda alivia un momento, pero refuerza el ciclo y luego empeora el malestar.

Qué puedes hacer ahora para empezar a calmarlo
1. No luches contra el pensamiento.
Dite: “Es un pensamiento, no una realidad ni una orden.” Déjalo pasar sin analizarlo.
2. Evita comprobar o actuar por impulso.
Cada vez que no lo haces, debilitas el ciclo ansiedad–alivio–culpa.
3. Saca la atención del ‘yo’.
5 cosas que ves, 4 que oyes, 3 que tocas. Vuelve al presente sin juicio.
4. No busques certezas.
La mente ansiosa pide una respuesta definitiva; no existe. El objetivo es tolerar la duda sin reaccionar.
5. Cuida el cuerpo.
Sueño, comidas regulares, menos estimulantes y evitar contenidos que disparen culpa o hipervigilancia.

Algo importante: que no quieras estos pensamientos, no te identifiques con ellos y te generen rechazo indica que no te representan; hablan de un estado de ansiedad elevado.

Buscar ayuda profesional es una buena decisión. Si lo deseas, puedes cogerme cita online para trabajar esto de forma personalizada y aprender a relacionarte con los pensamientos sin miedo.
Gracias por confiar en mí. Lo que estás viviendo es difícil y puede generar mucha ansiedad, pero no define quién eres ni tu identidad. Los pensamientos intrusivos pueden aparecer sin que tengas control sobre ellos, y eso no significa que los estés eligiendo ni que sean parte de ti.

Mientras esperas ayuda profesional, puede ayudarte aceptar los pensamientos sin juzgarte, evitar actuar por impulso para calmarlos, practicar técnicas de grounding y respiración profunda, y registrar tus emociones y pensamientos para tomar distancia de ellos.

Si quieres, puedo acompañarte en este proceso, a domicilio en Madrid Norte o online, ofreciéndote un espacio seguro donde aprender a manejar la ansiedad y los pensamientos intrusivos, y recuperar tranquilidad emocional.
Buenas tardes anónimo, cuando existe tal confusión lo mejor es trabajarlo con un profesional. Parece descabellado pensar así pero al trabajarlo te das cuenta que es totalmente normal.
Para calmar esos pensamientos existen muchas tecnicas, pero sería interesante mirar con cual te sientes mas agusto al manifestar el problema de una forma real y concreta.
Un consejo practico es aceptar esos pensamientos como tuyos sin rechazarlos y comenzar a cuidar tu cuerpo si es que no lo haces (alimentación, deporte, sueño, relaciones sociales),
Trabajo procesos personales hace años y es posible conseguir reconciliarse con tus pensamientos así que desde aqui te mando soplo de calma.

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