Tengo mucho miedo, llevo años preguntándome qué me gusta y la verdad es que no me gusta nada de mi,
Tengo mucho miedo, llevo años preguntándome qué me gusta y la verdad es que no me gusta nada de mi, más que algunos rasgos femeninos en mi cuerpo, aparento ser un tío, común y corriente gay, estoy muy asustado por mi familia, siempre han visto en mi comportamientos masculinos, pero no es lo que me hace sentir cómodo, llevo años intentando decirme a mí mismo que no, pero tengo muchas preguntas, que no me sé responder, dejaron de atraerme los chicos gays no siento atracción por ellos ni por las chicas, solo me siento atraído por chicos heterosexuales pero obviamente imposible que un chico heterosexual se fije en mi con mi apariencia masculina, me siento muy agobiado la ansiedad, no se que voy hacer a veces siento que no puedo más, en los únicos momentos donde me siento bien es cuando actuó comí niña, me voy a volver loca loco o no se que es lo que me pasa pero por favor si alguien ha sentido así díganme cómo hago, porque yo ya no sé qué hacer, he caído muy bajo, he hecho cosas que no debería hacer solo por el hecho de hacer sentir bien al tercero, pero lo que más me preocupa de esto es mi familia siento que no puedo con eso. Por favor, alguien me dice que es lo que puedo hacer, mi madre se moriría mi padre, pero me siento muy mal la verdad.
31 respuestas
Hola, muchos ánimos y un abrazo grande lo primero, debe de ser muy dolorosa tu situación. Entiendo que hay mucha confusión y miedo a la vez por ti y por tu familia. Entiendo que nos da a veces miedo respondernos ciertas preguntas y que la única forma a veces de sobrevivir es siguiendo los patrones que los demás esperan de nosotros aunque eso nos haga sentir completamente infelices. Te propongo seguir esta conversación con una cita de asesoría gratuita y explorar si te puedo ayudar en tu situación. Puedes encontrar mi perfil de Doctoralia en google. Gracias y un abrazo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Buenas tardes, Por lo que describes, estás pasando por un momento de mucho sufrimiento, duda, dolor y miedo. Tengo la sensación de que estás pasando por un momento de crisis en el que no te estás sintiendo identificad@ con tu sexo biológico de nacimiento, y esto te está generando ansiedad, agobio y malestar, más aún por tu entorno. En tu pregunta planteas cuestiones relacionadas con tu identidad de género y con tu orientación sexual, lo que entiendo que no es bien recibido en tu entorno por lo que escribes. Teniendo en cuenta todo, y más aún con la confusión y el agobio, es comprensible que puedas sentir la necesidad de encontrar una respuesta rápida y una etiqueta a la que poder agarrarte. Sin embargo, creo que, partiendo de un entorno seguro en el que poder explorarte a ti mism@, como puede ser la terapia, convendría que pudieras tomarte tu tiempo para explorar quién eres, sin juicios, y poder asimilarlo a tu ritmo. Creo que sería recomendable explorar cómo te identificas y qué forma de expresarte te hace sentir más cómod@, así como trabajar todos los desafíos que a nivel personal y de entorno estás teniendo, que por lo que cuentas no son pocos. Por último, no sé exactamente a qué te refieres cuando dices que no puedes más. Si con esto quieres decir que estás pensando en hacerte daño o en quitarte la vida, te recomiendo que busques ayuda profesional urgente y que no afrontes ese momento a solas. No tienes por qué seguir sufriendo en silencio. Te deseo lo mejor. Si necesitas ayuda, estoy a tu disposición.
Es completamente comprensible que te sientas abrumado ante tantas preguntas que hoy no encuentran respuesta; el camino hacia el propio deseo y la identidad suele despertar un gran temor, especialmente frente a las expectativas familiares.Esos momentos en los que te permites conectar con tus rasgos femeninos y sentirte cómoda no son una locura, sino manifestaciones legítimas de tu subjetividad que buscan un lugar para ser escuchadas. Intentar sostener una imagen externa para complacer a los demás o postergar lo que verdaderamente sientes es una carga sumamente pesada de llevar en soledad.Por eso, el paso más valioso en este momento es abrir un espacio de psicoterapia individual. Un proceso terapéutico te ofrecerá un encuadre seguro, libre de juicios y a tu propio ritmo, donde un profesional pueda alojar tu palabra y acompañarte a descifrar tus interrogantes. No tienes que resolver todo esto a solas; darte la oportunidad de hablarlo en análisis es el primer paso para empezar a construir un lugar donde te sientas en paz con quien eres. Sostener tanta carga a solas no es la única alternativa. Te animo a buscar ese espacio de escucha terapéutica para ti.
Hola. Parece que has puesto en primer plano a tu familia, intentando agradar al otro o evitando que sufran. Será necesario realizar un trabajo interno profundo para reencontrarte con tu deseo, recuperar tu amor propio y superar miedos. Y en esa búsqueda podrás conectarte con tus sensaciones. Pide ayuda para sentirte acompañado y superar fantasmas
Hola. Lo primero que me gustaría decirte es que lo que describes no significa que te estés “volviendo loco” ni que tengas que encontrar inmediatamente una etiqueta que explique quién eres. En tu mensaje aparecen varias cuestiones diferentes: cómo te sientes con tu cuerpo y con una expresión más masculina o femenina, tu orientación y hacia quién sientes atracción, pero también muchos años intentando negar determinadas sensaciones por miedo a lo que pueda significar para tu familia. Todo eso puede generar muchísimo conflicto interno y ansiedad, especialmente cuando sientes que tienes que elegir entre poder ser tú y conservar la aceptación de las personas que quieres. Ahora mismo no necesitas decidir si eres hombre, mujer, gay, trans o cualquier otra cosa. Necesitas un espacio en el que puedas explorar todas esas preguntas sin presión y sin que nadie intente conducirte hacia una respuesta determinada. También me parece importante detenernos en eso que dices de haber hecho cosas que no querías para hacer sentir bien a otra persona, porque tu necesidad de afecto o aceptación nunca debería llevarte a sobrepasar tus propios límites. Y hay una frase que sí tomaría especialmente en serio: “a veces siento que no puedo más”. Si con ello quieres decir que estás pensando en hacerte daño o que temes poder hacerlo, busca ayuda inmediata y no te quedes solo en ese momento. Si quieres, puedes solicitar una cita online conmigo. Podemos empezar precisamente desde donde estás ahora, con todas esas dudas, sin necesidad de que tengas ninguna respuesta preparada ni de tomar decisiones respecto a tu familia. Primero podemos intentar comprender qué estás sintiendo tú. Un saludo.
La identidad sexual y la orientación a veces se entremezclan. Por lo que cuentas, parece importante explorar qué paso en el pasado que parece que sigue pesando en el momento presente. Creo que es complicado abordarlo por aquí pero yo te aconsejo poder acudir a un profesional que le ponga una perspectiva respetuosa a tu historia de vida.
Hola! Yo empezaría por dejar de exigirte tenerlo claro ya. Llevas mucho tiempo dándole vueltas, intentando convencerte de que ciertas cosas no te pasan, y eso te está generando todavía más ansiedad. Si hay momentos en los que te sientes más cómodo expresándote de una forma femenina, no hace falta que luches contra eso. Puedes observarlo, probar, escucharte y ver cómo te sientes. Sin sacar conclusiones rápidas y sin obligarte a ponerte una etiqueta. También separaría lo que tú sientes de lo que pueda pensar tu familia. Ahora mismo estás viviendo casi más desde el miedo a su reacción que desde lo que te pasa a ti. No tienes que contar nada hasta que tú quieras y hasta que te sientas preparado para hacerlo. Y sí me fijaría mucho en algo que dices: que has hecho cosas que no querías por hacer sentir bien a otra persona. Ahí hay un límite importante. No necesitas hacerte daño, forzarte o colocarte en situaciones que no deseas para sentirte querido o aceptado. Creo que te ayudaría mucho hablar de esto con un psicólogo que te acompañe sin empujarte hacia ninguna conclusión. Que puedas entender qué parte de todo esto tiene que ver con tu identidad, cuál con el miedo, cuál con la presión familiar y cuál con cómo te estás relacionando contigo mismo. Ahora mismo tu prioridad no debería ser “descubrir qué soy”, sino conseguir estar un poco más tranquilo y empezar a escucharte sin tanto miedo.
Hola, Gracias por compartirlo. Lo que cuentas no significa que te estés «volviendo loco» ni que tengas que encontrar ahora mismo una respuesta definitiva sobre quién eres. Parece que llevas mucho tiempo intentando rechazar determinadas partes de ti porque entran en conflicto con cómo te has mostrado hasta ahora y, especialmente, con lo que temes que pueda pensar tu familia. Mantener esa lucha durante años puede generar muchísima ansiedad. Creo que sería importante separar algunas cosas. Cómo te gusta expresarte, sentirte más cómodo con determinados rasgos femeninos, tu identidad de género y las personas hacia las que sientes atracción no tienen por qué darte todas la misma respuesta. Tampoco necesitas ponerte una etiqueta inmediatamente para empezar a entenderte. Intentaría que la pregunta dejara de ser «¿qué soy?» y empezara a ser «¿cómo me siento realmente cómodo siendo yo?». Poder explorar esto sin juzgarte y sin tener que tomar todavía ninguna decisión respecto a tu familia puede ayudarte muchísimo. Por el nivel de angustia que describes, sí te recomendaría hacerlo acompañado por un profesional con experiencia en sexualidad e identidad de género. No para decirte quién eres, sino para ayudarte a descubrirlo con calma y poder tomar tus propias decisiones sin que el miedo sea quien las tome por ti. Un saludo, David
Hola, gracias por contarlo. Lo primero es decirte que no te estás volviendo loco ni loca por tener dudas sobre tu identidad, tu expresión de género, tu deseo o tu forma de vivirte. Lo que sí parece claro es que estás sufriendo mucho y que llevas demasiado tiempo intentando resolverlo en soledad. A veces el miedo a la familia, al rechazo o a “romper” la imagen que los demás tienen de uno hace que la angustia sea enorme. Pero no tienes que tomar decisiones precipitadas ni ponerte una etiqueta de inmediato. Lo importante ahora es encontrar un espacio seguro donde puedas explorar qué sientes, cómo quieres expresarte, qué deseas y qué límites necesitas, sin juicio ni presión. También sería importante trabajar esa ansiedad y el hecho de haber hecho cosas solo para agradar a otros, porque tu bienestar importa. Si en algún momento sientes que no puedes más o aparecen ideas de hacerte daño, busca ayuda inmediata llamando al 112 o al 024. Esto se puede trabajar en terapia, presencialmente en Sevilla u online.
Buen día! En primer lugar, muchas gracias por animarte a contar todo esto, no debe haber sido fácil escribirlo. Lo primero que quiero decirte es que no hay nada raro en vos por tener estas preguntas sin resolver, aunque sé que ahora mismo no lo sientas así. Con todo lo que contas, es entendible que duela, y más todavía con el miedo a cómo pueda reaccionar tu familia o personas cercanas. Todo lo que mencionas (la identidad, la atracción, la ansiedad, el vínculo con tu familia) no son cosas separadas, y por eso mismo conviene trabajarlas con ayuda profesional, con tiempo y sin que nadie te juzgue en el camino. Le recomiendo buscar apoyo especializado. Y algo importante: si en algún momento sentís que no podes más, no te quedes con eso guardado, hablalo con alguien de confianza o contacta una línea de apoyo de tu país. Soy psicólogo general sanitario en Tu Yo Psicólogos, un centro que trabaja especialmente con población LGTBIQ+. Si en algún momento queres hablar de esto con acompañamiento profesional o pedirme recomendaciones de lugares que podes contactar, quedo a disposición. Un abrazo
Hola. En primer lugar, respira profundo: no te estás volviendo loco ni loca, y no has caído bajo. Lo que estás experimentando es un nivel de angustia y colapso psicológico extremos debido a que llevas años intentando reprimir quién eres realmente para proteger a tu entorno y encajar en las expectativas de tu familia.Desde la psicología clínica y de género, es fundamental que entiendas lo que te está pasando para rebajar esa culpa:No eres un "chico gay común": El hecho de que te sientas cómoda actuando como niña y que te gusten los rasgos femeninos de tu cuerpo apunta a una exploración de tu identidad de género (mujer trans), no de tu orientación sexual. Por eso han dejado de atraerte los chicos gays; tu mente busca de manera natural hombres heterosexuales porque tu identidad interna se alinea con lo femenino.El bucle del autosacrificio: Dices haber hecho cosas que no debías solo por complacer a terceros. Esto ocurre cuando tu autoestima está tan agotada que buscas migajas de validación externa para sentirte vista en tu lado femenino, aunque luego te genere malestar. No te juzgues por ello; es una respuesta al dolor y a la soledad.El peso de la familia: El miedo a "matar de disgusto" a tus padres es el freno que te está causando esta ansiedad tan paralizante. Sin embargo, tu prioridad absoluta ahora mismo es mantenerte a salvo tú. No tienes que dar ninguna explicación a tu familia hoy, ni mañana, ni hasta que no te sientas con la fuerza interna para hacerlo.¿Qué puedes hacer ahora mismo? Lo que necesitas no son respuestas inmediatas a todas tus preguntas, sino bajar los niveles de pánico. Estás intentando resolver un puzzle muy complejo estando en mitad de una crisis de ansiedad. Te animo firmemente a buscar un espacio terapéutico especializado en identidad de género y diversidad. Un profesional no te juzgará, será tu refugio seguro para ordenar este caos a tu ritmo, te enseñará a poner límites para protegerte y te dará las herramientas necesarias para habitar tu vida con orgullo, tranquilidad y sin miedo. No estás sola en esto. Te envío un abrazo inmenso y mucha fuerza.
Hola. Por lo que cuentas, parece que llevas bastante tiempo intentando entender qué sientes y qué identidad encaja contigo, mientras soportas además mucho miedo a la reacción de tu familia. Es comprensible que tanta incertidumbre te esté generando ansiedad y agotamiento. No tienes que encontrar ahora mismo una respuesta definitiva sobre quién eres, qué te atrae o cómo quieres expresarte. Poder sentirte mejor cuando actúas o te expresas de una determinada manera es algo que merece ser escuchado por ti, sin juzgarte ni obligarte a encajar en una etiqueta. No necesitas apresurarte ni tomar decisiones mientras todavía estás intentando entenderte. Y respecto a tu familia, tampoco tienes que tomar ninguna decisión ni comunicar nada hasta sentirte preparado y seguro. Lo importante ahora es ir dando espacio a lo que sientes y cuidar de ti mientras lo vas comprendiendo.
Entiendo que estés tan agobiado. Hay muchas preguntas juntas —sobre tu identidad, tu forma de expresarte, tu orientación, tu familia— y parece que llevás años intentando encontrar respuestas desde el miedo y la exigencia. No necesitás resolver todo ahora ni encajar en una etiqueta. Tampoco hay nada “loco” en sentirte más cómodo expresándote de una manera que hoy no coincide con cómo te ven los demás. Lo que sí me preocupa es que digas que sentís que no podés más y que has hecho cosas que no deberías. Si sentís que podrías hacerte daño, buscá ayuda inmediata y no te quedes solo; en España también podés llamar al 024, que funciona las 24 horas. Y más allá de las etiquetas, creo que estaría bueno que puedas tener un espacio donde explorar todo esto sin juzgarte y sin tener que decidir quién sos de un día para otro. Si querés, podés sacar un turno conmigo y lo trabajamos juntos.
Hola. Lo primero que me gustaría decirte es que lo que estás viviendo no significa que te estés “volviendo loco/a”. Estás intentando comprender aspectos muy importantes de tu identidad mientras sientes mucho miedo a las posibles consecuencias familiares, y esa combinación puede generar una ansiedad enorme. En tu mensaje aparecen varias cuestiones diferentes que convendría separar. Una cosa es quién te atrae; otra, cómo te gusta expresarte; y otra distinta, cómo te sientes respecto a tu propio género y a tu cuerpo. No es necesario que todas ellas encajen inmediatamente en una etiqueta como “gay”, “heterosexual”, “hombre”, “mujer” o cualquier otra. Hay algo especialmente significativo en lo que cuentas: dices que llevas años intentando convencerte de que determinadas sensaciones no existen y que los momentos en los que te permites expresarte de forma femenina son precisamente aquellos en los que te sientes mejor. Eso merece ser explorado con calma y sin intentar decidir de antemano cuál debe ser la respuesta. Tampoco necesitas comunicar nada a tu familia ahora. Explorar quién eres y contárselo a los demás son decisiones diferentes. Puedes darte permiso para comprenderte primero y decidir posteriormente qué quieres compartir, con quién y cuándo. Tu seguridad emocional también importa. Respecto a la atracción por determinados hombres, tampoco utilizaría eso como una “prueba” de cuál es tu identidad. La orientación sexual y la identidad de género están relacionadas con aspectos diferentes de la experiencia personal, y pueden necesitar tiempo para aclararse. Me preocupa especialmente que digas que a veces sientes que “no puedes más” y que has llegado a hacer cosas que no querías para hacer sentir bien a otras personas. Si con ello quieres decir que te has hecho daño, has pensado en hacértelo o estás en una situación en la que alguien está aprovechándose de ti, sería importante pedir ayuda cuanto antes a una persona de confianza o a un profesional y, si existiera riesgo inmediato para tu seguridad, acudir a un servicio de urgencias. Te recomendaría buscar un/a psicólogo/a con experiencia en identidad de género y diversidad sexual que pueda acompañarte desde una posición de exploración, no para convencerte de que eres una cosa u otra. El objetivo inicial no tendría que ser encontrar rápidamente una etiqueta, sino ayudarte a responder preguntas más sencillas y profundas: ¿cuándo me siento más yo?, ¿qué partes de mí llevo años intentando esconder?, ¿qué deseo realmente y qué estoy haciendo por miedo a perder a los demás? Y algo importante: no tienes que resolver tu identidad, tu sexualidad y la reacción de toda tu familia al mismo tiempo. Ahora mismo puede ser suficiente comenzar por encontrar un espacio seguro en el que puedas hablar de todo esto sin tener que defenderte ni fingir.
Se lee mucha angustia en tu mensaje, me llega una fuerte sensación de confusión, de estar perdido, agobio, culpa y muchísimo malestar. Ojala fuera más fácil tener claridad sobre los temas de sexualidad pero no siempre lo es. Quiero que sepas que mucha gente pasa por etapas de confusión y que con la angustia y la culpa de por medio puede liarse más y sentir que no hay claridad. Un psicólogo puede ayudarte a trabajar todo esto para que tú te puedas sentir bien, querido, valorado y orgulloso de ti mismo. Un abrazo fuerte
Lo que cuentas habla de un sufrimiento muy profundo y de una pregunta que llevas años sosteniendo en soledad: quién eres, cómo quieres expresarte y cómo encajar eso con tu familia. Es normal que la ansiedad se dispare cuando una parte tan central de ti ha tenido que quedar escondida. No estás loco ni loca; estás intentando sobrevivir a una tensión enorme entre lo que sientes y lo que temes que pasará si lo muestras. No tienes por qué resolverlo todo ahora ni tomar decisiones inmediatas sobre tu familia, tu cuerpo o tus etiquetas. La identidad y la atracción pueden explorarse sin prisas, a tu ritmo, en un espacio LGTBI seguro y sin juicios, donde puedas poner palabras a lo que sientes y ver qué pasos quieres dar. No tienes que hacerlo solo. Si quieres, en josepsychology.com puedes solicitar una primera conversación gratuita, conocerme, y valorar tú mismo si quieres dar el siguiente paso. En ella te puedo comentar técnicas específicas que podríamos emplear :-) Un afectuoso saludo
Hola. Lo que estás viviendo parece estar generándote muchísimo sufrimiento y es comprensible que te sientas confundido y agobiado después de tantos años intentando encontrar respuestas. No significa que te estés volviendo loco ni que tengas que decidir ahora mismo si eres hombre, mujer, gay, heterosexual o cualquier otra cosa. La identidad de género y la orientación sexual son aspectos diferentes y, además, no siempre se comprenden de manera inmediata. El hecho de que te sientas más cómodo expresándote de una determinada manera o que tengas determinados rasgos o preferencias no obliga a que tengas que ponerte una etiqueta. Tampoco que ahora no sientas atracción clara por hombres o mujeres significa que haya algo malo en ti. Lo más importante en este momento es que puedas disponer de un espacio seguro donde explorar todo esto sin juicios y sin presionarte para llegar a una conclusión. En terapia podemos trabajar qué significa para ti sentirte cómodo cuando expresas tu parte femenina, qué miedos tienes respecto a tu familia, cómo estás viviendo tu orientación sexual y, especialmente, toda la ansiedad y el sufrimiento que describes. También me preocupa que digas que a veces sientes que “no puedes más” y que has hecho cosas que no deberías hacer. Si con esto quieres decir que has pensado en hacerte daño o que existe riesgo de que puedas hacerlo, busca ayuda inmediata y no te quedes solo: contacta con emergencias o acude a urgencias, y cuéntaselo a una persona de confianza. No tienes que resolver toda tu vida ahora. El primer paso puede ser simplemente encontrar un espacio donde puedas hablar de todo esto con tranquilidad y empezar a entender qué necesitas tú, independientemente de las expectativas de tu familia. Si quieres, podemos trabajarlo en consulta.
Leyéndote, creo que hay varias cosas que ahora mismo se te están mezclando y que sería importante poder separar con calma. Una es tu orientación sexual: quién te atrae. Otra es tu identidad de género: cómo te sientes tú respecto a ser hombre, mujer, ninguna de esas dos cosas o de otra manera. Y otra distinta es tu expresión de género: cómo te gusta verte, vestirte, moverte o presentarte ante los demás. No tienen por qué coincidir de una forma sencilla. Que tu familia siempre haya visto en ti comportamientos «masculinos» no determina quién eres. Tampoco que te atraigan determinados hombres nos dice automáticamente cuál es tu identidad de género. Y que te sientas especialmente bien cuando puedes expresarte de una forma que tú describes como «actuar como niña» sí es algo que merece ser escuchado y explorado, pero no permite que nadie desde fuera te diga: «entonces eres esto». No necesitas resolver hoy si eres un hombre gay, una mujer trans, una persona no binaria o cualquier otra posibilidad. Lo que sí parece bastante claro por lo que cuentas es que llevas mucho tiempo intentando apartar preguntas que vuelven una y otra vez y que ahora estás muy angustiado. También me fijaría mucho en el miedo a tu familia. A veces una parte enorme del sufrimiento no viene únicamente de preguntarnos quiénes somos, sino de anticipar qué podría pasar si las personas que queremos no aceptan esa parte de nosotros. Y ahí conviene recordar algo: explorar tu identidad no te obliga a contárselo inmediatamente a nadie. Puedes necesitar primero un espacio seguro para entenderte tú, valorar tu situación familiar y pensar qué quieres hacer y cuándo. Hay otra frase que no dejaría pasar: dices que has hecho cosas que no querías o que no debías hacer para hacer sentir bien a otra persona. Sea cual sea finalmente tu identidad, sería importante trabajar eso también. Tu necesidad de cariño, aceptación o validación no debería obligarte a pasar por encima de tus propios límites. Buscaría un/a psicólogo/a con experiencia real en diversidad sexual y de género y con un enfoque afirmativo. No para que te diga quién eres ni para empujarte en ninguna dirección, sino para ayudarte a ordenar todo esto sin juicio, distinguir deseo, identidad, expresión, miedo y expectativas familiares, y que puedas tomar tus propias decisiones con más calma. Y cuando dices que a veces sientes que «no puedes más», si con eso quieres decir que has pensado en hacerte daño, que no quieres seguir viviendo o que temes poder hacerte algo, no esperes a resolver primero todas estas preguntas: busca ayuda inmediata a través de urgencias, emergencias de tu zona o una persona de confianza que pueda estar contigo.
Hola. Lo primero que quiero pedirte es que leas esto con calma y respires profundamente. Siento muchísimo la angustia y el agotamiento que estás atravesando, pero quiero dejarte algo muy claro desde el primer momento: no te estás volviendo loca, no hay nada malo en ti y lo que te ocurre tiene sentido. Todo este miedo y esta ansiedad tan abrumadora son la consecuencia directa de llevar años reprimiendo quién eres realmente para intentar encajar en lo que los demás esperan de ti. Lo que describes con tanto dolor es lo que en psicología llamamos disforia. Ese malestar profundo con la apariencia masculina, el alivio y la paz que sientes cuando puedes expresarte desde la feminidad, y el hecho de que solo te gusten tus rasgos femeninos, apuntan a que tu identidad de género no coincide con la que te asignaron. Incluso lo que cuentas sobre tu atracción tiene una lógica aplastante: si tu esencia es la de una mujer, es completamente natural que hayas dejado de sentir atracción por chicos gays y que tu deseo se oriente hacia hombres heterosexuales. No estás confundida, tu cerebro simplemente está alineando tu orientación con tu verdadera identidad. Comprendo perfectamente que el terror a la reacción de tu familia te paralice ("mi madre se moriría"). Es uno de los miedos más grandes y comprensibles. Sin embargo, llegar al extremo de hacer cosas que te dañan solo para complacer a terceros te está llevando a un límite emocional insostenible. Quiero que sepas algo muy importante: no tienes que decírselo a tu familia mañana, ni tienes que tener todas las respuestas resueltas hoy. Este es un proceso tuyo y los tiempos los marcas tú. Transitar esta crisis de identidad y el pánico al rechazo en soledad es una carga demasiado pesada. Soy Tomás, psicólogo general sanitario, y trabajo ofreciendo un espacio completamente seguro, empático y confidencial. Si lo deseas, podemos agendar una primera sesión de evaluación. En ella no habrá presiones ni etiquetas; nos centraremos en aliviar esa ansiedad tan fuerte que sientes, dándote un lugar donde por fin puedas explorar quién eres sin miedo a decepcionar a nadie. Si sientes que es el momento de tener un espacio de apoyo solo para ti, dime y buscamos un hueco para conocernos.
Hola. Gracias por contar todo esto. Se nota que llevas mucho tiempo intentando entender qué te pasa y que ahora mismo estás muy agobiado, sobre todo por el miedo a lo que pueda pensar o sentir tu familia. Por lo que cuentas, creo que ahora mismo lo que más necesitas es dejar de exigirte tener una respuesta definitiva. No tienes que saber ya si eres un chico, una chica, cómo quieres expresarte o qué orientación sexual tienes. Son cuestiones que pueden necesitar tiempo para explorarse y no tienes por qué resolverlas a base de darle vueltas constantemente a cada pensamiento, cada sensación o cada persona que te atrae. También es importante que sepas que tu forma de vestir, tus comportamientos o que los demás te hayan percibido siempre de una determinada manera no determinan por sí solos quién eres. Y tampoco tienes que demostrar nada para que lo que sientes sea válido. Me parece especialmente interesante que digas que hay momentos en los que te sientes bien cuando puedes expresarte de una forma más femenina. Eso es algo que se puede explorar en terapia con tranquilidad, sin intentar ponerte una etiqueta desde el principio. Puede ayudarte a entender qué cosas te hacen sentir cómodo contigo mismo y cuáles estás haciendo únicamente por miedo, por presión o por intentar encajar en lo que los demás esperan de ti. Respecto a tu familia, entiendo que pueda darte muchísimo miedo. Pero tampoco tienes que contarles nada ahora mismo. Primero puedes darte el espacio para entenderte tú. Más adelante, si llega el momento, podrás decidir qué quieres compartir, con quién y cuándo. Hay una cosa que sí quiero tomar en serio: cuando dices que a veces sientes que “no puedes más” y que has hecho cosas que no querías hacer para hacer sentir bien a otra persona. Si con “no puedo más” quieres decir que has pensado en hacerte daño, en suicidarte o que tienes miedo de no poder mantenerte a salvo, busca ayuda inmediata y no te quedes solo con ello (112 o urgencias). Si no estás en esa situación, pero llevas tiempo sintiéndote así de desbordado, creo que sería importante que pudieras hablarlo con un profesional. No creo que ahora mismo necesites que alguien te diga quién eres. Necesitas un lugar donde puedas hablar de todo esto sin miedo a que te juzguen, sin tener que elegir una etiqueta y sin tener que proteger constantemente las expectativas de tu familia. Desde ahí es mucho más fácil empezar a aclarar qué quieres tú y cómo quieres vivir.
Siento mucho que estés viviendo todo esto con tanto miedo y angustia. Debe ser muy doloroso sentir que no puedes mostrarte tal y como te sientes, especialmente por el temor a cómo pueda reaccionar tu familia. Quiero transmitirte algo importante: no tienes que tener todas las respuestas ahora ni tomar ninguna decisión para la que no te sientas preparado. Explorar tu identidad, tus sentimientos y aquello que te hace sentir bien no significa que haya nada malo en ti. Me preocupa especialmente cuando dices que sientes que no puedes más y que has hecho cosas que no querías para agradar a otras personas. Mereces poder relacionarte desde el respeto hacia ti mismo, sin sentir que tienes que renunciar a tus propias necesidades para recibir cariño o aceptación. Sería importante que pudieras contar con un espacio terapéutico seguro, donde explorar todo esto sin juicios, sin presiones y a tu propio ritmo. No tienes que enfrentarte a tus miedos ni hablar con tu familia antes de sentirte preparado. Tu bienestar importa, y no tienes que dejar de ser tú para que los demás te quieran. Si ese sentimiento de no poder más incluye pensamientos de hacerte daño, busca apoyo inmediato en alguien de confianza o en un servicio de urgencias. No tienes que atravesar ese momento en soledad. Un abrazo. Dolo Boix Psicóloga Sanitaria · CV-18993
Lo que cuentas refleja mucho sufrimiento, miedo y confusión acumulados durante años. Cuestionarte tu identidad, tu forma de expresarte o hacia quién sientes atracción no significa que estés “volviéndote loco”, ni necesitas encontrar ahora mismo una etiqueta que explique todo lo que sientes. Puede ayudarte separar varias cuestiones que ahora aparecen mezcladas: cómo te sientes con tu cuerpo y tu expresión de género, cómo te gustaría vivir y presentarte ante los demás, tu orientación y tus relaciones afectivas, y el miedo a la reacción de tu familia. Son aspectos relacionados, pero no necesariamente tienen una única respuesta. Tampoco tienes que contarle nada a tu familia hasta que tú estés preparado y sientas que hacerlo es seguro. Lo prioritario ahora es que puedas explorar lo que sientes sin juzgarte ni obligarte a llegar rápidamente a una conclusión. Un profesional con experiencia en diversidad sexual y de género puede ayudarte a hacerlo desde el respeto, sin intentar conducirte hacia ninguna identidad determinada. Un saludo
Lo primero que me gustaría transmitirte es que no necesitas encontrar ahora mismo una etiqueta que explique todo lo que estás sintiendo. La identidad de género, la expresión de género y la orientación sexual son aspectos diferentes, y tener comportamientos considerados masculinos o femeninos, sentirte bien expresándote de una determinada manera o sentir atracción por unas personas concretas no determina por sí solo quién eres. Por lo que cuentas, llevas mucho tiempo intentando rechazar o cuestionar una parte de ti y esto te está generando un sufrimiento y una ansiedad importantes. Sería recomendable que pudieras explorarlo con un profesional con formación en diversidad sexual y de género, en un espacio seguro y sin intentar dirigirte hacia ninguna identidad concreta. El objetivo sería ayudarte a descubrir qué te hace sentir cómodo/a, qué deseas realmente y separar tus propias necesidades del miedo a la reacción de tu familia. Tampoco tienes obligación de contarle nada a tu familia hasta que tú quieras y te sientas preparado/a para hacerlo. Primero puedes darte tiempo para comprenderte tú. Y me parece importante atender a ese “siento que no puedo más”. No tienes que afrontar un nivel de sufrimiento así en soledad.
Lo que describes puede generar muchísimo sufrimiento, y no tienes que resolver ahora mismo todas las preguntas sobre tu identidad, tu orientación o cómo quieres expresarte. Es algo que podemos explorar en consulta, sin juicios y respetando tus tiempos. Desde la sexología trabajamos precisamente este tipo de dudas y el malestar que pueden generar, para que puedas entender mejor lo que sientes y tomar decisiones desde la calma, no desde el miedo o la presión familiar. En doctoralia la mayoria de los sexologos trabajamos estos temas de manera frecuente, puedes pedirme cita tanto presencial o online. Un saludo
Lo que describes parece estar generándote muchísimo sufrimiento, pero hay algo importante: **no tienes que saber ahora mismo si eres hombre, mujer, trans, no binario, gay, heterosexual o cualquier otra cosa**. La identidad de género, la expresión de género y la orientación sexual son dimensiones diferentes. Que tengas una apariencia o determinados comportamientos considerados masculinos no determina tu identidad. Y que te sientas bien cuando expresas una parte más femenina tampoco obliga a que tengas que ponerte una etiqueta concreta. Puedes darte permiso para explorar. Probar ropa, maneras de expresarte, nombres o formas de relacionarte contigo mismo puede ser parte de ese proceso sin que tengas que anunciar nada a tu familia ni tomar decisiones definitivas. También quiero detenerme en algo que dices: *"a veces siento que no puedo más"* y que has hecho cosas que no querías hacer para hacer sentir bien a otra persona. Eso merece atención. Si estás sintiendo que podrías hacerte daño o que no estás seguro de poder mantenerte a salvo, busca ayuda inmediata y no te quedes solo con esto. Y si no existe un riesgo inmediato, igualmente creo que sería muy importante que pudieras hablar con un/a psicólogo/a que tenga formación y experiencia en diversidad sexual y de género. No para decirte quién eres, sino para que puedas **explorarlo sin presión, sin juicio y sin tener que elegir una respuesta antes de estar preparado**. Tu familia puede tener sus propias reacciones, pero sus posibles reacciones no determinan quién eres ni significan que estés haciendo algo malo. Ahora mismo la prioridad no es encontrar una etiqueta: es que puedas dejar de vivir esta exploración desde el miedo y empezar a vivirla desde la curiosidad y el cuidado.
Siento que estés atravesando una situación que parece estar generándote tanta angustia y confusión. Por lo que cuentas, llevas tiempo intentando encontrar respuestas por tu cuenta y tratando de encajar lo que sientes en alguna categoría, mientras al mismo tiempo aparece un miedo muy importante a cómo podría reaccionar tu familia. No creo que tengas que resolver ahora mismo si eres de una manera u otra, ni decidir cómo debes sentirte o comportarte. La identidad, la expresión de género y la orientación afectiva o sexual son aspectos diferentes que pueden necesitar tiempo para poder comprenderse. Lo importante es que puedas preguntarte qué te hace sentir bien y qué necesitas, sin obligarte a encontrar una respuesta inmediata. Por todo lo que expresas, especialmente por el nivel de ansiedad, el sufrimiento y la sensación de no poder más, te recomendaría comenzar un proceso de terapia con un profesional que pueda acompañarte sin juzgarte ni intentar dirigirte hacia ninguna identidad concreta. Tener un espacio propio donde puedas hablar libremente de lo que sientes, de tu relación con tu cuerpo, de tus deseos y también de tus miedos respecto a tu familia podría ayudarte mucho a ordenar todo esto. Y si ese “no puedo más” significa que estás pensando en hacerte daño o que temes no poder mantenerte a salvo, no te quedes solo con ello: busca ayuda inmediata de una persona de confianza y acude a urgencias o contacta con los servicios de emergencia.
Muchas gracias por compartir. y siento mucho lo que estás viviendo Lo primero que quiero decirte es que no te estás volviendo loco o loca por hacerte estas preguntas. Llevas años intentando apartar una parte de lo que sientes por miedo a lo que pueda significar y, especialmente, por temor a la reacción de tu familia. Sostener ese conflicto en soledad puede generar muchísima ansiedad. Puede ayudarte diferenciar tres aspectos que ahora parecen estar mezclados: la identidad de género —cómo te sientes internamente—, la expresión de género —cómo te gusta vestirte, comportarte o mostrarte— y la orientación sexual —hacia quién sientes atracción—. No tienen por qué coincidir de una manera determinada. Sentirte bien cuando te expresas de una forma femenina es una experiencia importante que merece ser explorada, pero no obliga a concluir inmediatamente que eres una mujer, una persona trans o cualquier otra etiqueta. Que te atraigan determinados hombres tampoco resuelve por sí solo la pregunta sobre tu identidad. Además, la atracción no siempre permanece igual ni necesita definirse de inmediato. Ahora mismo puede ser más útil preguntarte en qué momentos te sientes más en paz, qué aspectos de tu cuerpo o de tu forma de presentarte te producen bienestar y cuáles parecen responder más al miedo o a las expectativas de los demás. No necesitas contárselo todavía a tu familia ni tomar decisiones irreversibles. Puedes explorar de manera gradual y segura: escribir cómo te sientes, probar en un espacio privado distintas formas de vestir o expresarte, observar cómo te gustaría que te llamaran y hablar con alguna persona de confianza que no vaya a juzgarte. El objetivo no es forzarte a encontrar rápidamente una respuesta, sino permitirte escuchar lo que sientes sin volver a negarlo automáticamente. Me preocupa también que digas que has hecho cosas que no querías para hacer sentir bien a otra persona. Tu necesidad de afecto o de sentirte reconocido/a no obliga a complacer sexual o emocionalmente a nadie. Si hubo presión, manipulación o no pudiste consentir libremente, no fue culpa tuya. Sería importante detener las situaciones que te hacen daño y hablarlas en un entorno profesional seguro; si existió algún riesgo sexual, también puedes solicitar una revisión médica. Te recomendaría buscar un profesional de la psicología, no para que decida quién eres, sino para ayudarte a explorar tus preguntas, tu ansiedad, tus límites y el miedo a tu familia sin intentar cambiarte ni conducirte hacia una identidad concreta. Si no sabes por dónde empezar, en España puedes contactar con el servicio **028 Arcoíris**, gratuito, confidencial y disponible las 24 horas, para recibir información y apoyo especializado. Antes de hablar con tu familia conviene valorar tu seguridad, especialmente si dependes de ellos económicamente o temes rechazo, violencia o quedarte sin vivienda. Puedes preparar primero una red de apoyo y decidir después qué contar, a quién y cuándo. Tu identidad te pertenece y no tienes que exponerte antes de sentirte preparada. Cuando dices que no puedes más y que has caído muy bajo, no quiero interpretar algo que no has dicho, pero sí tomarlo en serio. Si estás pensando en hacerte daño, tienes un plan o no confías en poder mantenerte a salvo, no permanezcas a solas: avisa a alguien de confianza, llama al **112** o acude a urgencias. También puedes contactar con la Línea 024. No necesitas tener hoy una respuesta definitiva sobre quién eres. Necesitas un espacio seguro donde puedas dejar de luchar contra ti y empezar a conocerte con tiempo, cuidado y sin vergüenza. Un abrazo grande Elbire Arana Psicóloga General Sanitaria Colegiada M-42807
Hola, gracias por atreverte a expresar algo tan íntimo y doloroso. Por tus palabras, parece que llevas mucho tiempo intentando comprenderte mientras luchas con el miedo al rechazo de tu familia y con la sensación de no poder seguir viviendo esta incertidumbre. No tienes que afrontar todo esto en soledad. Quiero que sepas algo importante: no estás perdiendo la razón por hacerte preguntas sobre tu identidad de género, tu expresión de género o tu orientación sexual. Son aspectos diferentes de quiénes somos, y no siempre se comprenden al mismo tiempo. No necesitas encontrar una etiqueta ahora ni tener todas las respuestas para empezar a sentirte mejor. Dices que te sientes más cómodo cuando puedes expresarte de una manera más femenina, pero que te angustia lo que tu familia pueda pensar. Quizá llevas tanto tiempo intentando encajar en lo que los demás esperan de ti que te está resultando difícil escuchar lo que tú necesitas. No tienes que obligarte a ser alguien que no te hace sentir bien, ni tampoco apresurarte a tomar decisiones. Puedes darte tiempo para explorar lo que sientes en un espacio seguro y sin juicios. También quiero recordarte que no tienes la obligación de contárselo a tu familia antes de sentirte preparado. Tu seguridad emocional y personal es importante. Puedes buscar primero personas de confianza o espacios de apoyo donde puedas expresarte libremente y sentir que no estás solo. Te recomendaría buscar acompañamiento psicológico afirmativo y respetuoso con la diversidad de género y sexual. No para que alguien te diga quién eres, sino para ayudarte a comprender lo que sientes, reducir la ansiedad y encontrar tu propio camino sin presiones ni prejuicios. Me preocupa especialmente que digas que a veces sientes que no puedes más y que has llegado a hacer cosas que te han hecho daño para complacer a otras personas. Mereces poder establecer límites y no tener que sacrificar tu bienestar para sentirte aceptado. Si con ese «no puedo más» te refieres a que estás pensando en hacerte daño o en no seguir viviendo, por favor, busca apoyo inmediato en alguien de confianza y en un profesional. Quiero dejarte una pregunta para que puedas empezar a escucharte sin exigirte respuestas definitivas: si por un momento no existiera el miedo a decepcionar a tu familia ni a ser juzgado por los demás, ¿cómo te gustaría poder expresarte y vivir contigo mismo? No tienes que resolver toda tu vida hoy. Mereces conocerte, sentirte seguro y construir una vida en la que no tengas que esconder partes de ti para ser querido.
Hola amigue, Primero quería valorarte el hecho de que te atrevas a preguntar y más aún en un sitio especializado como este. A mí parecer, estás describiendo disforia de género, malestar con el género que se te ha asignado (hombre) ya que el tuyo parecer ser otro distinto, ya sea mujer o no binarie. A su vez, parece que tienes bastante miedo a la reacción que tendría tu entorno si te identificases como persona trans/nb. Ambas cosas te han llevado a tener altos niveles de angustia y a hacer cosas que no querías con tal de no disgustar al resto de personas. Lo que te ocurre completamente normal, gente trans y nb hemos existido siempre y no encajar con los estándares del género es una experiencia natural y diría que en cierta medida generalizada incluso en población cis (cis significa que su género mayormente concuerda con el que se le ha asignado al nacer). Es también comprensible esa evolución que comentas en gustos, dificultades y miedos teniendo en cuenta está vivencia del género <<disidente>> que describes dentro de nuestro contexto social y cultural. Es aún difícil que se nos eduque de forma libre con respecto al género y que tengamos referentes cercanos que nos ayuden a normalizar identidades no normativas. Lo común es lo contrario, que se nos castigue cualquier forma de expresión e identidad fuera de lo establecido y que sintamos que estamos soles en esto. Es probable que tus experiencias con este rechazo y la soledad sea lo que te hecho aprender que cualquier expresión distinta es <<inaceptable>> y que por ello te genere tanto agobio/ansiedad. Te recomendaría preguntar en asociaciones LGTBIAQ+ de tu ciudad, las cuales podrán orientarte en el proceso, responderte esas preguntas e incluso ayudarte a encontrar a personas en tu misma situación. Del mismo modo, sería muy beneficioso (si te lo puedes permitir) buscar ayuda psicológica de algún profesional que pudiera apoyarte y acompañarte en el proceso. Ese proceso puede ser simplemente la exploración de tu identidad, no hay que dar ningún paso ni decidir nada más allá de dejarte ayudar. Es tu identidad y tú proceso, tu decides si algo cambia, cuándo y cómo. Espero haberte ayudado, Un abrazo.
Hola! Por lo que cuentas, me imagino lo agotador que debe de ser vivir con tantas preguntas, con el miedo a lo que puedas descubrir y, sobre todo, con la preocupación de cómo podría reaccionar tu familia. No tienes que tener todas las respuestas ahora mismo, ni tienes que ponerte una etiqueta, ni decidir hoy quién eres o cómo quieres vivir tu vida. Puedes darte tiempo para explorar lo que sientes, qué te hace sentir cómodo contigo mismo y qué necesitas, sin obligarte a llegar a ninguna conclusión antes de estar preparado. Me parece importante algo que comentas sobre que hay momentos en los que te sientes bien cuando puedes expresarte de una manera más femenina. Quizá sería interesante empezar a escuchar qué ocurre en esos momentos, qué sientes contigo mismo y qué cambia cuando te permites ser así. No para sacar conclusiones precipitadas, sino para empezar a conocerte desde un lugar de menos miedo y menos exigencia. Entiendo que tu familia te preocupe muchísimo, especialmente cuando sientes que su reacción podría hacerte daño o cambiar vuestra relación. Pero ahora mismo no tienes que resolver cómo se lo contarías, ni siquiera tienes que contárselo a nadie hasta que te sientas preparado y seguro. Lo importante es que puedas encontrar un espacio en el que hablar de todo esto con libertad, sin sentir que tienes que esconderte o justificarte. y sobre todo,no estás loco por tener estas preguntas, ni hay nada malo en necesitar tiempo para entenderte. No tienes que hacer cosas que no deseas para gustar a alguien, sentirte aceptado o intentar encajar. Tú también importas en tus relaciones, y lo que tú sientes y necesitas tiene el mismo valor que lo de la otra persona. Me preocupa que digas que has caído muy bajo y que a veces sientes que no puedes más, te aconsejaría que pidas ayudas profesional lo antes posible. No tienes que resolver toda tu vida hoy. Puedes empezar por algo mucho más pequeño y es darte permiso para escucharte sin juzgarte y sin exigirte tener todas las respuestas.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.




