Preguntas de pacientes (252)
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Buenos días. Llevo 6 meses con mi novio y siempre nos hemos llevado muy bien. Hubo un punto hace dos
Buenos días. Llevo 6 meses con mi novio y siempre nos hemos llevado muy bien. Hubo un punto hace dos meses en que yo empecé con una racha de apego ansioso que ya había sufrido en otras relaciones. Desde entonces poco ha cambiado pero si es cierto que cuanto más detrás suyo voy más se agobia porque necesita su espacio. Lo que más me preocupa es que antes cuando le quería comentar algo que me molestaba o me dolía siempre me escuchaba las veces que hiciera falta, pedía perdón a la mínima y se solucionaba todo bastante fácil. Últimamente todas las discusiones que tenemos no es por ningún tema en concreto sino por cómo nos hablamos: él se exalta y empieza q poner caras o gestos que a mí me hacen sentir mal y yo insisto en que vea que eso no está bien y él se agobia y se aleja. Estoy haciendo mucho esfuerzo en trabajar que no todo es urgente y en respetar que él también tiene sus momentos de agobio y que no es necesario hablarlo todo ya. Pero me duele mucho cada vez que hablamos y pone los ojos en blanco, o hablamos y resopla. Ayer lo único que le pedí fue que cuando necesitase espacio o que parase necesitaba que me lo dijera tal cual, y que si se había enterado. Y ya empezó a alargar las frases como “siiiiii”, “vaaaaale”. O me preguntaba como cansado “venga vale cuéntameloo…” cuando lo que tenía que contarle era algo que debía incumbirnos q ambos.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que cuentas, parece que habéis entrado en una dinámica bastante frecuente en las relaciones: cuanto más necesitas acercarte para recuperar tranquilidad y sentir que entre vosotros está todo bien, más presionado se siente él y más se distancia; cuanto más se distancia o muestra cansancio, más inseguridad sientes tú y mayor necesidad tienes de hablar y aclararlo. Así, cada uno termina provocando involuntariamente aquello que menos desea.
Me parece positivo que estés aprendiendo que no todo tiene que solucionarse inmediatamente. Aplazar una conversación cuando alguno de los dos está alterado no significa ignorar el problema. Muchas veces es precisamente lo que permite hablar después de una manera diferente.
Pero trabajar tu apego ansioso no significa que tengas que aceptar cualquier forma de comunicación. Poner los ojos en blanco, resoplar, contestar con un “siiiiii” o “vaaaaale” despectivo puede hacerte sentir invalidada, y tienes derecho a expresar que esa manera de hablarte te molesta. La cuestión está en cómo hacerlo.
Si cada gesto suyo da lugar inmediatamente a una explicación sobre por qué está mal, seguida de una discusión hasta conseguir que reconozca que no debería hacerlo, podéis quedar atrapados nuevamente en el mismo círculo. Cuanto más intentas conseguir que comprenda tu malestar en ese momento, más se agobia; cuanto más se agobia, peor responde; y su respuesta confirma que necesitas insistir todavía más.
Por eso intentaría establecer una regla sencilla entre vosotros cuando estéis tranquilos: cualquiera puede pedir detener una conversación cuando se esté saturando, pero eso no significa abandonarla indefinidamente. Se puede retomar posteriormente cuando ambos estéis en condiciones de hablar sin perseguirse ni rechazarse.
También distinguiría entre dos necesidades diferentes: querer hablar de algo importante para la relación y necesitar hablar inmediatamente para disminuir tu ansiedad. Desde fuera pueden parecer iguales, pero emocionalmente funcionan de manera muy distinta.
Y observaría qué sucede cuando tú empiezas a cambiar tu parte de esta dinámica. Si disminuyes la persecución, respetas razonablemente sus espacios y dejas de intentar resolverlo todo inmediatamente, pero él continúa respondiendo sistemáticamente con desprecio, desinterés o evitando cualquier conversación importante, entonces ya no estaríamos hablando solamente de tu apego ansioso. Una relación necesita que ambos puedan acercarse al otro.
No tienes que elegir entre “soy demasiado intensa” y “él lo está haciendo todo mal”. Es mucho más útil comprender cómo está funcionando actualmente vuestra interacción y qué aporta cada uno, sin buscar culpables, al círculo que os está alejando.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar sobre este patrón de apego y comunicación para aprender a acercarte sin perseguir y poner límites sin entrar en discusiones interminables, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Hola llevo 19 años con mi pareja actualmente llevamos dos años y medio que no nos vemos personalment
Hola llevo 19 años con mi pareja actualmente llevamos dos años y medio que no nos vemos personalmente pero hablamos todos los días. Pero ha pasado un tiempo que ya no hablamos de sexo ni nada por el estilo, lo único que dice es que el tiempo tiene la razón, lo puedo tomar como malo?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Después de 19 años de relación, y especialmente después de dos años y medio sin verse en persona, es comprensible que te preocupe cualquier cambio en la forma de relacionaros.
Sin embargo, el hecho de que ya no habléis de sexo no significa automáticamente que algo vaya mal. Lo importante es entender qué representa ese cambio dentro del conjunto de la relación.
Hay varias posibilidades:
Algunas parejas, cuando pasan mucho tiempo separadas físicamente, reducen las conversaciones sexuales porque les generan frustración, tristeza o sensación de distancia.
Otras transforman la relación hacia un vínculo más afectivo y cotidiano, manteniendo el amor pero expresándolo de otra manera.
Y en algunos casos, la disminución del interés sexual puede reflejar un distanciamiento emocional más profundo.
La frase que él utiliza, "el tiempo tiene la razón", es ambigua. Puede significar:
"No quiero precipitar conclusiones, veremos qué ocurre."
"Confío en que las cosas se resolverán con el tiempo."
O incluso: "No quiero hablar ahora de lo que realmente siento."
Por eso, más que analizar la frase, sería útil observar el conjunto de la relación.
Pregúntate:
¿Sigue mostrando interés por tu vida?
¿Busca hablar contigo cada día por iniciativa propia?
¿Hace planes de futuro contigo?
¿Te sientes querida, valorada y tenida en cuenta?
Porque una relación no se sostiene únicamente por el deseo sexual, pero tampoco solo por la costumbre de hablar todos los días.
Lo que me parece más relevante es que lleváis dos años y medio sin veros personalmente. Esa distancia prolongada supone una prueba muy exigente para cualquier pareja. En algún momento conviene hablar no solo de cómo os sentís, sino también de hacia dónde va la relación y cuáles son las expectativas reales de reencuentro.
Mi impresión es que ahora mismo te preocupa menos la falta de conversaciones sexuales que la duda que se esconde detrás:
"¿Sigue sintiendo lo mismo por mí?"
Y esa es una pregunta que difícilmente se responde interpretando señales aisladas. Se responde mediante una conversación sincera sobre el presente y el futuro de la relación.
Si deseas profundizar en esta situación y entender mejor qué está ocurriendo entre vosotros, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Buenos días. Llevo 6 meses con mi pareja y francamente al principio todo era de color de rosa. Todo
Buenos días. Llevo 6 meses con mi pareja y francamente al principio todo era de color de rosa. Todo iba bien hasta que, él empezó a estar un poco más apagado por sus agobios académicos y laborales y a mí se me despertó el monstruo de la inseguridad y el apego ansioso que me pasaba en cada relación. Empecé a hiper analizar cada frase, situación, gesto incluso. A medida que han ido pasando estos dos últimos meses, es cierto que he podido relativizar que realmente nada estaba cambiando como tal pero que yo debía relajarme. Hemos acabado este último mes discutiendo hasta en 4 ocasiones sin motivo aparente. Tan solo porque a mí la ansiedad me pide insistir y reafirmar y cuando él está agobiado necesita espacio. El me pide espacio y yo lo vulnero y acabamos sintiéndonos mal. Al rato estamos bien pero yo ya no sé diferenciar de si el vínculo está desgastándose o es algo común tras una discusión. Cuando empecé con esta racha hace dos meses era alguien súper expresivo y cariñoso, y pese que ahora lo sigue siendo, va respondiéndome menos frecuentemente, va teniendo menos detalles, me dice que me quiere pero no tan a menudo… y yo le insisto en encontrar un término medio y me pongo muy pesada, y le pregunto que si me quiere… y solo cuando ya ha pasado es cuando me doy cuenta de que debería haber obviado el impulso de que me reafirme. Entiendo que al principio todo iba a ser más nuevo, no tenía problema en reafirmarme y todo eran palabras bonitas. Ahora es cierto que los empezamos a conocer más y yo no puedo ver las cosas claramente porque no puedo parar de sobrepensar y rumiar. Siento que todo se apaga aunque tenga evidencias de hace dos días de que todo está bien.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que describes, parece que habéis entrado en un círculo bastante claro: cuando percibes una pequeña disminución de atención o afecto, aparece la inseguridad; entonces analizas, preguntas, buscas reafirmación o intentas acercarte más. Él, especialmente cuando está agobiado, experimenta esa insistencia como presión y necesita alejarse. Su distancia aumenta tu inseguridad y tú vuelves a buscar todavía más confirmación.
El problema es que así puedes acabar provocando involuntariamente aquello que más temes. No porque tu ansiedad demuestre que la relación esté terminándose, sino porque pedir continuamente pruebas de amor puede transformar algo espontáneo en una obligación. Un “te quiero” que antes surgía naturalmente empieza a convertirse en la respuesta a “¿me quieres?”. Y cuanto más necesitas comprobar el vínculo, menos puedes disfrutarlo.
Además, has empezado a utilizar pequeños cambios como indicadores del estado de toda la relación: cuánto tarda en responder, cuántos detalles tiene, cuántas veces dice que te quiere o cómo estaba hace dos meses comparado con ahora. El problema es que, cuando buscamos pruebas de que algo se está apagando, siempre encontramos alguna. Y si encontramos una prueba de que todo está bien, la tranquilidad dura hasta la siguiente duda.
También hay algo normal que conviene no confundir con desamor. Una relación de seis meses no tiene necesariamente la misma intensidad expresiva que durante las primeras semanas. Que disminuya cierta efusividad no demuestra por sí mismo que disminuya el vínculo. Pero tampoco podemos saber desde fuera exactamente qué siente él. Intentar conseguir esa certeza absoluta es precisamente lo que parece estar atrapándote.
Me parece muy significativo que tú misma observes después de las discusiones que podrías haber dejado pasar el impulso de pedir reafirmación. Ahí tienes una buena puerta de entrada para trabajar. No necesitas obedecer inmediatamente todo lo que te pide la ansiedad. Puedes sentir la necesidad urgente de preguntarle “¿me quieres?” sin tener necesariamente que preguntárselo.
Y cuando él pida espacio, respetarlo no significa desentenderte de tus propias necesidades. Después, cuando ambos estéis tranquilos, podéis hablar sobre qué necesita cada uno y establecer una manera de gestionar esos momentos. Una relación saludable necesita tanto proximidad como capacidad para tolerar cierta distancia.
Yo intentaría dejar de evaluar diariamente si la relación “se está apagando”. Observa mejor el vínculo durante periodos más amplios. Una tarde menos cariñosa o una discusión no constituyen un diagnóstico de pareja.
Tu objetivo ahora no debería ser conseguir que él vuelva a comportarse exactamente como al principio para poder sentirte segura. Sería aprender a sentirte suficientemente segura como para no necesitar comprobar continuamente que él sigue sintiendo exactamente lo mismo.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente este círculo de inseguridad, sobreanálisis, búsqueda de reafirmación y miedo a perder la relación, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Hola por qué me da miedo cuando llega la noche siento que algo malo me va a pasar me empieza a doler
Hola por qué me da miedo cuando llega la noche siento que algo malo me va a pasar me empieza a doler el estómago o la cabeza a veces siento la cara entumida me dan ganas de llorar y siento que todo lo malo me pasa a mi, a cada rato quiero ir al médico por qué siento que algo en mi no está bien pero todo está bien y no se que hacer siento que me ahogo, duermo y me despierto por ratos
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que describes, parece que al llegar la noche se activa un estado de alarma: aparece el pensamiento o la sensación de que “algo malo va a pasar” y, a partir de ahí, empiezas a prestar mucha atención a tu cuerpo. Notas el estómago, la cabeza, la cara, la respiración… y cualquier sensación puede convertirse rápidamente en la confirmación de que algo no está bien.
Entonces aparece una solución muy comprensible: querer ir al médico para asegurarte de que no tienes nada. El problema es que, si las revisiones indican que todo está bien pero poco después necesitas comprobarlo nuevamente, puede haberse creado un círculo de ansiedad por la salud. La consulta tranquiliza durante un tiempo, pero después aparece una nueva sensación y vuelve la duda.
Con la respiración puede ocurrir algo parecido. Cuando aparece el miedo a ahogarte, comienzas a observar cómo estás respirando e intentas controlar algo que normalmente haces automáticamente. Cuanto más lo vigilas, más extraña puede parecer la respiración y mayor es la sensación de falta de aire.
Además, probablemente la noche se ha convertido ya en una señal de peligro. Durante el día puedes estar ocupada con otras cosas, pero cuando se acerca la hora de dormir empiezas a anticipar: “a ver qué me pasa esta noche”. Y el organismo comienza a activarse incluso antes de que ocurra nada.
No intentaría luchar cada noche para conseguir la certeza absoluta de que no te va a pasar nada. Habría que trabajar precisamente sobre el miedo a las sensaciones corporales, la vigilancia continua y la necesidad de comprobar que estás bien. Cuando dejamos de alimentar ese mecanismo, el cuerpo puede empezar progresivamente a dejar de ser percibido como una amenaza.
Naturalmente, tener ansiedad no significa que cualquier síntoma físico deba atribuirse automáticamente a ella. Si aparecen síntomas nuevos o claramente diferentes, o una dificultad respiratoria importante, debes consultar médicamente. Pero si ya has sido valorada y los médicos te indican que físicamente estás bien, sería recomendable trabajar psicológicamente este miedo, especialmente porque ya está afectando también a tu sueño.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente este miedo nocturno, la ansiedad por la salud y la hipervigilancia de las sensaciones corporales, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Hola, soy yo otra vez, que soy joven adolescente que tengo 19 años que estoy en un duelo por el fall
Hola, soy yo otra vez, que soy joven adolescente que tengo 19 años que estoy en un duelo por el fallecimiento de mi bisabuela que murió en Perú en el 8 de Marzo o sea casi 3 meses. Vivo en España desde noviembre 2022. Tal vez sea el único en que tengo problemas como este...Antes de la cita con el psiquiatra, apenas que fue entrando mucho calor, al salir a la calle mientras escucho música y camino rápido ante el calor, tengo ese rato de que se me elevan los pensamientos intrusivos junto con la ansiedad algo elevada debido que como ya dije, se elevaron por ahí después de días del fallecimiento de mi bisabuela porque antes del fallecimiento, yo estaba plenamente estable y muchísimo mejor que creía que ya estaba superando los pensamientos intrusivos y la ansiedad que los tuve peor en el 2024 hasta una parte de 2025 antes de ser medicado con el Dumirox, y volviendo, tengo un impulso de temblar hasta espasmos que llegó a llorar, ya tuve esas crisis como más de dos veces, tanto en la calle como en la casa y felizmente, la cita con mi psiquiatra fue mucho antes y me recetó el Rxulti de 0,5mg y me subió el Dumirox a 150mg pero el risperdal no me lo toco para subir la dosis, está igual de 1/2 de risperdal. Tomo ese nuevo tratamiento que es temporal hasta después de la recuperación que tengo que hacer en 2 exámenes de diseño grafico en 15-17 de junio desde jueves de la semana pasada pero lo raro es que sigo casi igual, solo que tengo pequeños momentos de calma y al pensar en las recuperaciones de mi instituto ya no siento tanta ansiedad que tengo ahora más optimismo con eso que antes. Según lo que me dijo mi psiquiatra que Rxulti como es un medicamento moderno, es para reducir la ansiedad junto con el antidepresivo y que según el, ayudo a muchos pacientes con problemas parecidos al mío. Sobre de los pensamientos intrusivos, pues... Espero que NO me juzguen y NO me critiquen, puede que parezca algo tonto pero los pensamientos intrusivos son de las burlas y comentarios chocantes hacia mi país de origen por parte de otros latinos en redes sociales en 2024 hasta una buena parte de 2025 (Ya dejó de ser tendencioso ese contenido felizmente ahora pero hace meses como en septiembre de 2025 que ya no veo ese contenido pero NO era porque me afectaba, sino que ya me aburría, decidí ver otra cosa y además tenía que estar con mi ciclo formativo de diseño grafico), sobre de una que otra mala experiencia hacia mi gente peruana en España que eso me DEJO con una inseguridad en salir a la calle en España estando en Elche, y elevo más los pensamientos intrusivos con la inseguridad que tal vez me traten con un tratamiento xenófobo o racista o se burlen de mi nacionalidad o de donde vengo y también que más las burlas hacia mi país vi que son parte de otros latinos que de españoles aunque vi algunos españoles basureando a mi país que me generó desconfianza y cambiar algo de mi perspectiva dentro de España que si tal vez así realmente piensan de mi o de mi gente y ya que desde noviembre de 2022, mi familia y yo que venimos de Perú, casi no hemos tenido un trato xenofobo o discriminatorio dentro de España y estuvimos bien integrados hasta adaptados incluyendo mi experiencia. Se que parece algo tonto o incoherente pero tal vez por el fallecimiento de mi bisabuela que murió en Perú, tal vez por la conexión geográfica que murió en mi país, pues, surgió esos pensamientos intrusivos durante el duelo con el pasar de los días después de su fallecimiento hasta ahora. Por ese motivo, llegué al punto de estar inseguro en salir a la calle (Que vivo en Elche), por esos pensamientos intrusivos y la ansiedad algo elevados por el duelo siento irritabilidad conmigo mismo y perturbacion que hasta me salen algunas lágrimas y no querer hablar con otro latino/latina de mi edad o español/española de mi edad por el temor a las burlas o la discriminación que pueda sufrir aunque todo este tiempo casi no me pasó nada y me trataron bien casi todos los españoles pero, así están las cosas. Tal vez yo sea el problema o tal vez las circunstancias por el fallecimiento de mi bisabuela
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Antes que nada, quiero decirte algo importante: no me parece que seas "el problema". Lo que describes tiene bastante coherencia psicológica y, de hecho, encaja con algo que vemos con frecuencia cuando una persona está atravesando un duelo mientras tiene antecedentes de ansiedad y pensamientos intrusivos.
Por lo que cuentas, estabas mucho mejor antes del fallecimiento de tu bisabuela. No habías eliminado completamente la ansiedad ni los pensamientos intrusivos, pero estaban mucho más controlados. Después de la pérdida, algo se reactivó.
El duelo no siempre produce únicamente tristeza. A veces aumenta la vulnerabilidad emocional y hace que el cerebro vuelva a engancharse a temas que anteriormente ya habían generado sufrimiento. En tu caso, parece que la mente se ha agarrado a una preocupación relacionada con tu identidad, tu país de origen y el miedo al rechazo social.
Fíjate en algo que tú mismo dices: llevas viviendo en España desde 2022 y prácticamente no has sufrido experiencias importantes de xenofobia. Incluso reconoces que la mayoría de las personas te han tratado bien. Sin embargo, los pensamientos intrusivos te hacen sentir como si el peligro estuviera presente constantemente.
Eso es precisamente una de las características de los pensamientos intrusivos: no se alimentan principalmente de la realidad actual, sino de la posibilidad temida.
Tu mente no te está diciendo:
"Esto me está ocurriendo."
Te está diciendo:
"¿Y si ocurre?"
"¿Y si realmente piensan eso?"
"¿Y si me rechazan?"
Y cuanto más intentas comprobar si es verdad o no, más importancia adquiere el pensamiento.
También veo otro factor importante. El fallecimiento ocurrió en Perú, tu país de origen. Cuando perdemos a alguien querido, muchas veces se activan conexiones emocionales profundas con nuestras raíces, nuestra familia y nuestra identidad. No me extrañaría que el duelo haya hecho que te sientas más sensible a todo lo relacionado con Perú y con cómo percibes que otros pueden verlo.
Por eso no me parece absurdo ni incoherente que ambas cosas estén relacionadas.
Respecto a la medicación, llevas poco tiempo con el cambio de tratamiento. Muchos fármacos utilizados para ansiedad, TOC y pensamientos intrusivos no producen un efecto completo en pocos días. El hecho de que ya notes algunos momentos de calma y menos ansiedad respecto a los exámenes es una señal positiva, aunque todavía no te encuentres bien.
Y quiero destacar algo que me parece importante:
a pesar de toda la ansiedad que describes, sigues estudiando, sigues preparando recuperaciones y sigues intentando salir adelante. Eso indica que la ansiedad te está haciendo sufrir mucho, pero no ha destruido tu capacidad de seguir avanzando.
Mi impresión es que ahora mismo tienes tres factores interactuando:
El duelo por tu bisabuela.
La reactivación de un problema previo de ansiedad y pensamientos intrusivos.
El estrés académico de las recuperaciones.
Cuando coinciden varios factores estresantes a la vez, el cerebro suele volverse mucho más sensible.
Por último, me gustaría que reflexionaras sobre una pregunta:
Si un amigo peruano que lleva años viviendo en España y que apenas ha sufrido discriminación te dijera exactamente lo mismo que me acabas de contar, ¿pensarías que realmente toda España está contra él o pensarías que la ansiedad le está haciendo percibir un peligro mucho mayor del que existe?
Muchas veces somos más capaces de ver la realidad cuando la observamos en otra persona que cuando estamos atrapados dentro de nuestro propio miedo.
Mi sensación es que no estás viendo una realidad objetiva de rechazo constante. Estás viendo una realidad filtrada por un duelo doloroso y por una ansiedad que ha encontrado un nuevo tema al que agarrarse.
Y eso, aunque ahora se sienta muy real, es algo que puede mejorar. Continúa siguiendo las indicaciones de tu psiquiatra, evita exponerte deliberadamente a contenido que alimente esos temores y céntrate en atravesar esta etapa de duelo y estrés académico paso a paso, sin exigirle a tu mente que esté perfecta inmediatamente.
Si deseas trabajar más profundamente estos pensamientos intrusivos y el impacto emocional del duelo, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Estuve 9 años en una relacion con un narcisista. Nunca pude salir de esa relacion ni dejarlo, aunque
Estuve 9 años en una relacion con un narcisista. Nunca pude salir de esa relacion ni dejarlo, aunque sabía que debía hacerlo. No tenía las fuerzas ni la voluntad para hacerlo. Siempre pensé en qué podía cambiar, y en qué valoraría todo lo que hacía por él. Lamentablemente fue él el que terminó por reemplazarme. Descubrí que tenía una doble vida de por lo menos 3 años con su ex de hace 35 años y madre de una de sus hijas. Descubrí todo por mensajes de wasap de esos tres años, pero tengo la sospecha que pudieron ser mas años ya que no pude rescatar mensajes anteriores, pero todo me cuadra. El mismo día que descubrí todo me marché, sacando todas mis cosas, ropa, muebles, etc. Fue terriblemente doloroso y traumatico. Estuve en shock por mucho tiempo, no podía creerlo ni asimilarlo. Ya han pasado 6 meses y no había podido dejar de estar en contacto con él, por wasap y juntándonos en algunas ocasiones. Me asegura que está arrepentido y quiere le dé otra oportunidad. Mi cuerpo y mente sabe que no debo volver pero mi corazón sigue atado a él y mis sentimientos hacia él son muy fuertes. Me estaba haciendo mucho daño el seguir en esta instancia. Un día lo ví con otra mujer en un bar y ese día decidí bloquearlo del celular. Llevo 1 mes ya en contacto 0. Él no me ha buscado ni intentado hablarme. Yo tengo la convicción de que no debo volver a saber nada de él, pero el dolor que siento es demasiado grande. Tengo demasiada tristeza, me siento humillada y a veces siento mucha ira. A veces lo extraño y siento que se me parte el corazón de no volver a verlo nunca mas. Pensaba que estaría con él para siempre. Que envejeceríamos juntos. La angustia y ansiedad por verlo me está matando. Vuelvo a leer una y otra vez sus mensajes con la otra mujer para darme fuerzas de que debo olvidarlo. Sufro con cada frase que leo y me siento miserable y herida en mi autoestima. También siento rabia conmigo misma. Cómo pude ser tan ingenua y confiar ciegamente en él.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Después de nueve años de relación y de haber imaginado toda una vida junto a esa persona, seis meses no son mucho tiempo para elaborar una ruptura de esta magnitud. Además, no estás afrontando solamente la pérdida de la relación: también estás intentando integrar el engaño, la doble vida que descubriste y el derrumbe de la historia que creías haber vivido.
No me centraría demasiado en la etiqueta de “narcisista”, porque para ayudarte importa más comprender cómo funcionaba vuestra relación y, especialmente, qué está ocurriendo ahora contigo. Durante años parece que quedaste atrapada en la esperanza de que, si hacías lo suficiente, él cambiaría y terminaría valorando todo lo que hacías. Ahora sabes racionalmente que no quieres regresar, pero emocionalmente continúas vinculada. Esto no es una contradicción extraña: podemos saber perfectamente que una relación nos perjudica y seguir sintiendo amor, deseo, rabia y necesidad de la otra persona.
El contacto cero que has iniciado puede ayudarte a interrumpir un circuito que llevaba seis meses manteniendo abierta la relación. Cada mensaje, encuentro o posibilidad de reconciliación volvía a alimentar el vínculo y la esperanza. Un mes es todavía muy poco tiempo después de tantos años.
Sin embargo, veo otra conducta que puede estar prolongando tu sufrimiento: releer una y otra vez los mensajes que intercambiaba con la otra mujer. Entiendo perfectamente para qué lo haces. Cuando lo echas de menos necesitas recordar lo que hizo para impedirte volver. El problema es el precio que estás pagando: para protegerte de regresar, vuelves deliberadamente a introducirte en la escena de la traición. Cada lectura vuelve a producir humillación, rabia y dolor.
No necesitas hacerte daño para recordar por qué te marchaste. Ya lo sabes.
También intentaría cambiar la relación con los recuerdos. Cuando aparezca “lo extraño”, no necesitas responder inmediatamente con “recuerda todo lo que te hizo”. Puedes echar de menos a alguien y, simultáneamente, decidir no regresar con él. Extrañarlo no es una orden. Sentir amor tampoco obliga a reconstruir una relación.
Y tendría especial cuidado con la rabia dirigida contra ti misma. Estás juzgando a la mujer de entonces utilizando toda la información que tienes ahora. Confiaste porque estabas dentro de una relación en la que creías. La responsabilidad de mantener una doble vida corresponde a quien decidió hacerlo, no a quien no consiguió descubrirla antes.
Ahora hay un duelo particularmente doloroso que quizá todavía necesites atravesar: no solamente despedirte de él, sino también de la vida futura que habías construido mentalmente a su lado. Ese “envejeceremos juntos” también se ha perdido, y por eso puede doler incluso aquello que nunca llegó a ocurrir.
Tu objetivo inmediato no debería ser obligarte a olvidarlo ni conseguir dejar de quererlo. Después de nueve años, exigirte eso puede convertirse en otra forma de torturarte. El objetivo sería conseguir que puedas sentir todo ese dolor sin volver a aquello que sabes que te destruye y, progresivamente, reconstruir una vida en la que él deje de ocupar el centro.
Si después de seis meses la angustia continúa siendo tan intensa, considero recomendable trabajar este proceso terapéuticamente. No porque estés haciendo mal el duelo, sino porque hay una mezcla importante de pérdida, traición, dependencia emocional, necesidad de comprobar y daño en la autoestima que merece ser abordada con cuidado.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar este proceso y conseguir que la decisión que ya has tomado racionalmente pueda ir siendo acompañada también por tus emociones, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Hace unos días mi pareja me dejó indicando que ya no podía continuar porque a pesar de querernos, de
Hace unos días mi pareja me dejó indicando que ya no podía continuar porque a pesar de querernos, debíamos saber cuando soltar. Me dijo que ya no podía más, porque durante los últimos meses, no habíamos estado bien. Hablamos de los problemas y de lo que nos causaba malestar pero al final no supimos cómo gestionarlo ni solucionarlo. Dejamos que el tiempo pasara, continuamos con las mismas conversaciones en bucle sin cerrar definitivamente esas dudas.
Después de dejarlo, estuvimos todavía juntas unos días hasta poder hacer la mudanza y separarnos, en ese tiempo volvimos a conectar, lloramos juntas y hablamos como lo hacíamos al conocernos. Ambas nos dimos cuenta que podíamos hablar sin sentir rechazo o reproche hacia la otra, y por lo tanto, abrir el diálogo en este sentido. No obstante, yo vi una grieta para solucionarlo y buscar ayuda profesional para trabajar en los problemas, pero a pesar de darme la razón, y de afirmar que quiere estar conmigo y me quiere, no ve posible solucionarlo dentro de la relación, ha sido muy firme con la decisión de romper y lo tengo que aceptar. Pero no puedo entender por qué elige pasar el duelo y todo el proceso de ruptura, contacto cero, etc, si parte de ella quiere continuar en una relación pero sobre otras bases. Nos hemos insistido en trabajar individualmente sobre las razones de la ruptura y también en cuanto a traumas personales, pero con la idea de poder reconectar. Me pregunto: es realmente posible? O es algo que se dice para que la otra persona sufra menos y se vaya sin hacer ruido? Yo ahora me encuentro calmada a pesar de llorar en ocasiones y tengo muchas ganas de trabajar en mí y entenderme, pero creo que esa calma proviene de pensar que mi ex pareja y yo estamos en la misma posición, de querer estar juntas.
En ocasiones, me genera malestar y enfado porque ha elegido la separación antes que trabajarlo en pareja.
Cómo podemos aprovechar este espacio de separación para reconectar si no hablaremos? Mi objetivo es encontrarme mejor conmigo misma pero a la vez pienso en los problemas que nos afectaron y nos hicieron separarnos, y por mi parte, veo posible trabajar sobre ello ya que al final fueron respuestas y acciones desde mis traumas pasados.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Creo que hay una frase de tu mensaje que concentra buena parte de tu sufrimiento: “No puedo entender por qué elige pasar el duelo y la ruptura si parte de ella quiere continuar”. Para ti, si todavía existe amor y además habéis descubierto que podéis comunicaros de otra manera, la consecuencia lógica sería intentar reparar la relación. Para ella, aparentemente, esas mismas cosas no son suficientes para continuar ahora.
Y ambas posiciones pueden coexistir. Una persona puede querer a su pareja, echarla de menos, reconocer que determinadas cosas podrían hacerse de otra manera e incluso imaginar una posible relación futura y, al mismo tiempo, decidir que ya no puede permanecer en la relación actual. Querer y decidir continuar no son exactamente lo mismo.
Es comprensible que aquellos días posteriores a la ruptura te hayan generado esperanza. Al desaparecer momentáneamente las discusiones y la exigencia de resolver los problemas, probablemente desapareció también buena parte de la tensión que os había atrapado. Pudisteis volver a hablar, llorar juntas y reconoceros. Esto demuestra que el vínculo afectivo continúa existiendo, pero no demuestra necesariamente que la relación pueda o deba retomarse ahora.
Respecto a si realmente podéis reconectar en el futuro, la respuesta más rigurosa es que sí es posible, pero no puedes saber si sucederá. Tampoco podemos saber si ella habló de esa posibilidad porque realmente la contempla, porque le cuesta asumir una separación definitiva o porque quería disminuir vuestro dolor. Intentar descubrir cuál de esas interpretaciones es la correcta puede convertirse en una nueva conversación en bucle, esta vez dentro de tu propia cabeza.
Aquí veo una trampa especialmente delicada: convertir este periodo de separación en un tratamiento para recuperar la relación. “Voy a trabajar mis traumas, corregir mis reacciones y solucionar aquello que hice mal para que podamos volver”. Parece una posición constructiva, pero puede mantenerte esperando. Cada avance personal terminaría siendo evaluado preguntándote si ahora estarías más cerca de recuperarla.
Si vais a daros espacio, creo que debe ser un espacio verdadero. No tienes que utilizar el contacto cero como una técnica para conseguir que te eche de menos ni preguntarte continuamente cómo podéis reconectar sin hablar. Precisamente ahora no se trata de construir activamente la próxima relación entre vosotras.
Trabaja aquello que has identificado porque quieres comprenderte y relacionarte de otra manera, independientemente de quién sea tu pareja en el futuro. Y permite que ella haga lo mismo. Si algún día ambas queréis reencontraros, será entonces cuando podréis comprobar si existen realmente unas bases diferentes y decidir si merece la pena construir una nueva relación entre las mismas dos personas.
Mientras tanto, intentaría aceptar una realidad difícil: hoy ella ha decidido terminar la relación. No necesitas transformar esa decisión en “nunca volveremos”, pero tampoco en “nos estamos separando para volver mejor”. Ninguna de las dos cosas la sabes.
Quizá tu calma actual proceda parcialmente de pensar que ambas queréis regresar. Si es así, no significa que tengas que destruir esa esperanza deliberadamente, pero sí aprender a no depender de ella. La posición más protectora sería: “No sé si volveremos. Hoy estamos separadas y voy a utilizar este tiempo para reconstruirme, no para prepararme para que vuelva”.
Paradójicamente, esa es también la única posición desde la que una futura reconciliación podría ser realmente libre. Si algún día os reencontráis, debería ser porque dos personas que podrían continuar separadas deciden volver a elegirse, no porque hayan pasado meses esperando que terminara una ruptura provisional.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar este proceso para diferenciar el duelo, la esperanza de reconciliación y aquello que realmente necesitas cambiar por ti misma, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Yo sufro transtorno de ansiedad generalizada Queria preguntar qué puede ser cuando yo veo algún ot
Yo sufro transtorno de ansiedad generalizada
Queria preguntar qué puede ser cuando yo veo algún otro transtorno mental en las redes sociales, mi mente piensa que puede tener eso mismo, me creo que puedo tener eso mismo, y me genera mucha ansiedad, miedo.
Qué puede ser?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Lo que describes puede aparecer con bastante frecuencia dentro de los problemas de ansiedad y, especialmente, cuando existe una fuerte necesidad de saber con certeza qué nos ocurre. No significa necesariamente que estés desarrollando cada trastorno sobre el que lees.
Puede estar produciéndose un mecanismo parecido a este: ves en redes sociales información sobre un trastorno, reconoces alguna característica o simplemente aparece el pensamiento “¿y si yo también tengo esto?”. Ese pensamiento genera miedo y entonces empiezas a observarte: analizas cómo piensas, qué sientes, cómo reaccionas, buscas más síntomas en internet o intentas recordar situaciones que confirmen o descarten esa posibilidad.
El problema es que cuanto más investigas para tranquilizarte, más elementos encuentras sobre los que dudar. Si lees diez síntomas y te reconoces mínimamente en dos, tu atención se dirige inmediatamente hacia ellos. Después aparece otro trastorno en las redes y el mecanismo comienza nuevamente.
Por eso, más que intentar averiguar ahora qué nueva etiqueta explica este comportamiento, sería interesante trabajar precisamente sobre la necesidad de comprobar continuamente qué trastorno puedes tener. De lo contrario, incluso buscar repetidamente si esto corresponde a ansiedad, TOC, hipocondría u otra condición puede convertirse en una nueva forma de comprobación.
También limitaría durante un tiempo el consumo de contenido sobre salud mental en redes sociales si observas que lo utilizas para autodiagnosticarte o tranquilizarte. No porque la información sea peligrosa, sino porque actualmente parece haberse convertido para ti en un detonante y en material para alimentar tus dudas.
Un profesional puede valorar si estamos únicamente ante manifestaciones de tu ansiedad generalizada o si existe además un funcionamiento de tipo obsesivo o relacionado con ansiedad por la salud. Con unas pocas líneas no sería responsable asignarte otro diagnóstico.
Lo importante es que no necesitas resolver cada pensamiento que comienza con “¿y si tengo…?”. Un pensamiento puede generar muchísimo miedo sin convertirse por ello en una realidad.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente este círculo entre información, duda, autocomprobación y ansiedad, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Tengo problemas con mi mamá sobre la crianza de ella hacia mi, la vrd es q este año está siendo muy
Tengo problemas con mi mamá sobre la crianza de ella hacia mi, la vrd es q este año está siendo muy exagerada con el tema de salir con amigos y amigas, ella empienza a decir cosas cuando me junto con ellos, por ejemplo un día le pregunté si podía ir a la casa de una amiga y me dijo q no y q la mamá de ella le genera desconfianza y eso hace q piense q voy a la casa a hacer cosas q no debo a mi edad, soy alguien muy tranquilo peor mi adolescencia está marcada por la falta de cariño de ella y sus problemas diarios, para poder salir fuera de casa siempre está tratando de evitar o siempre hacerla difícil, exagera cuando dice “vas a la casa con dos amigas y dos amigos y ya se q van a hacer” ya tuve 15 años te pensas q nos e lo q vas a hacer” y cosa q me limitan en mi adolescencia la cual no puedo disfrutar, recordemos q somos una familia muy chiquita Y la vrd esto influye en mi querer tener ya mi propia vida y empezar a ser más independiente
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que cuentas, parece que estás en una etapa en la que necesitas progresivamente más autonomía, mientras que tu madre responde aumentando el control. Esto puede crear un círculo complicado: cuanto más intentas conseguir libertad, más teme ella perder el control sobre lo que haces; cuanto más te controla, mayor es tu necesidad de escapar de ese control.
Es importante distinguir entre protección y sobreprotección. Es normal que una madre establezca límites dependiendo de tu edad, quiera saber dónde estás, con quién vas o a qué hora regresarás. Otra cuestión diferente es que el miedo la lleve sistemáticamente a imaginar lo peor y a impedir experiencias propias de tu edad. Cuando el adulto intenta eliminar cualquier posible riesgo, puede terminar dificultando precisamente el aprendizaje de la autonomía.
Pero intentar convencerla constantemente de que “no va a pasar nada” probablemente tampoco funcione. Si ella parte de la desconfianza, cada explicación puede generar una nueva preocupación. En lugar de discutir cada salida por separado, sería más útil intentar hablar en un momento tranquilo sobre cómo podéis construir progresivamente confianza y autonomía: qué necesita ella para sentirse suficientemente segura y qué necesitas tú para sentir que puedes crecer.
La independencia normalmente no se consigue de golpe; se construye demostrando responsabilidad progresivamente. Cumplir horarios acordados, informar cuando corresponde, mantener los compromisos y asumir las consecuencias de tus decisiones puede ayudarte a negociar espacios cada vez mayores.
También me parece importante lo que dices sobre la falta de cariño y los problemas cotidianos de tu madre. Si te has sentido poco acompañado emocionalmente durante tu adolescencia, merece ser escuchado. Pero intentaría no resolver todas esas heridas durante una discusión sobre si puedes ir o no a casa de una amiga. Son conversaciones diferentes y mezclarlas probablemente termine haciendo que ninguna pueda resolverse.
Si hablar entre vosotros siempre termina en discusiones, puede ser útil pedir ayuda a otro adulto de confianza o realizar algunas sesiones de orientación familiar. El objetivo no sería decidir quién tiene razón, sino ayudaros a pasar de una relación basada en control y enfrentamiento a otra en la que puedas ir adquiriendo autonomía de acuerdo con tu edad y responsabilidad.
Querer tener más independencia durante la adolescencia es esperable. La cuestión importante es aprender a construirla sin que para conseguirla tengas que romper necesariamente la relación con tu madre.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar esta relación con tu madre y encontrar una manera de ganar autonomía sin entrar continuamente en el mismo conflicto, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Mi novio me dejó en enero sin ninguna explicación, desde entonces hemos mantenido el contacto varias
Mi novio me dejó en enero sin ninguna explicación, desde entonces hemos mantenido el contacto varias veces pero sin estar juntos. Hace unas semanas retomamos el contacto de nuevo y hace unos días quedamos para hablar, donde ya por fin me contó por que me dejó y me estuvo explicando. Me dijo que no sabe que le pasó pero que se arrepintió al momento de dejarme pero ya no supo como dar marcha atrás, que se acobardó, pero también me contó que en abril salió de fiesta, se emborrachó y se acostó con otra chica, que se arrepiente muchisimo de ello, y entendería que yo no quisiera volver con él, por que queremos retomarlo poco a poco, nada serio hasta que yo no consiga superar ese hecho. Sé que no son cuernos por que no estabamos juntos pero me duele muchisimo que haya echo eso, pero se que soy capaz de olvidarlo por que le quiero y él es todo para mí, pero no sé como dejar de pensar en ello, y olvidarme de eso. Necesito alguna recomendación, algún habito de ayuda que me ayude a dejar de pensar en ese momento.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Creo que hay una diferencia importante entre lo que quieres conseguir y lo que probablemente te ayudaría: no necesitas olvidar lo ocurrido para poder decidir si quieres volver con él.
Aunque técnicamente no haya habido una infidelidad porque estabais separados, emocionalmente puede dolerte de una manera muy parecida. Tú seguías vinculada a él y ahora tu mente construye imágenes, preguntas y comparaciones sobre lo que ocurrió aquella noche.
La reacción habitual es intentar expulsar esos pensamientos: “no quiero pensar en ella”, “tengo que olvidarlo”, “no debería importarme porque no estábamos juntos”. El problema es que cuanto más te esfuerzas en no pensar en algo, más pendiente estás de comprobar si todavía lo estás pensando. Terminas pensando precisamente en aquello que quieres olvidar.
También tendría cuidado con otra posible trampa: pedirle cada vez más detalles para conseguir superar lo ocurrido. Preguntar cómo fue, qué sintió, qué hicieron, si le gustó, cómo era ella o compararte puede parecer una forma de cerrar el tema, pero normalmente proporciona nuevas imágenes sobre las que después rumiar.
Cuando aparezca el pensamiento, no necesitas discutir con él ni eliminarlo inmediatamente. Puedes reconocer: “Sí, ocurrió. Me duele y no puedo cambiarlo”. Y volver a lo que estabas haciendo. La cuestión no es conseguir que el recuerdo desaparezca, sino que deje progresivamente de gobernar tu estado emocional.
Pero hay otra frase de tu mensaje que me parece importante: “él es todo para mí”. Intentaría revisar esto con cuidado. Puedes querer muchísimo a una persona y desear reconstruir una relación con ella, pero convertirla en “todo” puede hacer que el miedo a perderla termine teniendo demasiado poder sobre tus decisiones.
Y tampoco pondría como condición “volveremos cuando yo haya conseguido superar esto”. Si decidís retomar la relación, habría que valorar no solamente aquella noche de abril, sino también qué ocurrió para que en enero te dejara sin explicaciones, por qué no pudo rectificar cuando dice que inmediatamente se arrepintió y qué tendría que ser diferente entre vosotros para que una nueva relación no reproduzca la anterior.
No intentéis simplemente continuar donde lo dejasteis. Si finalmente decidís volver, sería mucho más saludable construir una relación nueva entre vosotros, utilizando lo sucedido para entender qué necesitáis cambiar.
Puedes perdonarlo sin olvidar. Puedes quererlo y todavía sentir dolor. Y también puedes darte tiempo para comprobar si realmente quieres regresar, sin obligarte a resolver cuanto antes todo lo que sientes.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente esos pensamientos recurrentes y valorar cómo reconstruir la relación sin quedar atrapada en lo ocurrido, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Como puedo superar un Fracaso en una entrevista Laboral . Me preparé durante varios días y trate de
Como puedo superar un Fracaso en una entrevista Laboral . Me preparé durante varios días y trate de mentalizarme para ser yo misma sin intentar mostrar algo que no soy. Partiendo de qué no pierdo nada con intentarlo y que debía dar ese paso para empezar a perder el miedo . Pero al encontrarme en el espacio frente al entrevistador los nervios me ganaron . Me vi tan bloqueda que no supe cómo gestionar las preguntas y eso me tiene un poco bajoneada porque estoy recién graduada y debo tener la capacidad de saber desenvolverme en estos momentos . Me siento mal por ello
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Creo que hay una palabra de tu mensaje que convendría revisar: “fracaso”. Una entrevista en la que los nervios te han bloqueado no demuestra que hayas fracasado ni, mucho menos, que no tengas capacidad para desenvolverte profesionalmente.
De hecho, hiciste algo importante: tenías miedo y acudiste igualmente. El resultado no fue el que deseabas, pero has tenido una primera experiencia real precisamente en aquello que temías.
El problema puede empezar ahora si conviertes aquella entrevista en una prueba de incapacidad: “Estoy recién graduada y debería saber desenvolverme”. Ese “debería” aumenta todavía más la exigencia. En la próxima entrevista podrías entrar pensando: “Tengo que estar tranquila, tengo que responder bien y, sobre todo, no puedo volver a bloquearme”. Y cuanto más intentamos controlar que no aparezca el nerviosismo, más pendientes estamos de él y más fácil resulta bloquearse.
No necesitas aprender a acudir a una entrevista sin nervios. Necesitas aprender a realizar entrevistas aunque estés nerviosa.
También evitaría repasar mentalmente una y otra vez cada respuesta pensando qué deberías haber dicho. Una revisión concreta para aprender es útil; reconstruir repetidamente la entrevista para castigarte no lo es. Extrae dos o tres cosas que quieras preparar de manera diferente y después da esa entrevista por terminada.
Y sigue presentándote a procesos de selección. No esperes a sentirte completamente preparada o segura para intentarlo nuevamente. La seguridad suele construirse después de acumular experiencias, no antes de tenerlas.
Quizá esta entrevista no haya demostrado que “no sabes hacer entrevistas”. Quizá simplemente haya sido la primera ocasión en la que has descubierto cómo reaccionas bajo esa presión. Ahora ya tienes información que antes no tenías y puedes trabajar sobre ella.
Ser recién graduada significa precisamente que hay situaciones profesionales que todavía tienes que aprender a afrontar. No deberías exigirte la soltura de quien lleva años enfrentándose a ellas.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si ves que el miedo a bloquearte empieza a hacerte evitar nuevas entrevistas o aumenta mucho tu ansiedad anticipatoria, podemos trabajar específicamente sobre ello. Puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Hola cuando tenía 15 años me enamoré profundamente y me rechazaron llegué a asumir que algo malo hab
Hola cuando tenía 15 años me enamoré profundamente y me rechazaron llegué a asumir que algo malo había en mi que era fea y cree una coraza o desinterés por estar en relación con alguien entonces a los 19 años un buen chico me invitó tres veces a salir pero en esas 3 salidas no sentí ninguna conexión emocional sentía que no lo conocía entonces el me dijo quieres ser mi novia le dije no y el se fue y nunca más lo volví a ver
En realidad si quería ser su novia pero quería conocerle más y no supe cómo expresarme
Hoy tengo 36 años estoy casada tengo un hijo de 3 años un matrimonio feliz y profundo emocionalmente
Pero siento culpa por haber perdido la oportunidad con aquel chico a los 19 añosRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que sientes no parece culpa por haber hecho daño a alguien. Parece más bien duelo por la versión de ti misma que en aquel momento no supo proteger sus propias necesidades emocionales.
A los 15 años sufriste una herida muy profunda: convertiste un rechazo en una definición de tu valor. No pensaste solamente “esa persona no me eligió”, sino “hay algo defectuoso en mí”. Y cuando una persona joven llega a esa conclusión, muchas veces construye exactamente lo que tú describes: una coraza emocional.
Esa coraza tenía una función muy importante: evitar volver a sufrir así.
Por eso, cuando apareció aquel chico a los 19 años, probablemente ocurrió algo muy humano: una parte de ti sí quería quererlo, pero otra necesitaba seguridad, tiempo y confianza antes de entregarse emocionalmente. El problema es que en aquel momento no supiste traducir eso en palabras.
Tú dijiste “no”, pero en realidad querías decir:
“todavía no”.
“voy despacio”.
“tengo miedo”.
“necesito sentirme segura”.
Y muchas veces, en la juventud, uno no sabe expresar esas diferencias.
Ahora bien, hay algo muy importante: tu mente está reinterpretando aquel episodio desde la mujer que eres hoy, no desde la chica herida que eras entonces.
Hoy tienes 36 años, una relación profunda, un hijo y capacidad emocional para comprender cosas que aquella joven no podía comprender todavía. Es injusto juzgar a tu yo de 19 años con la experiencia emocional de tu yo actual.
Además, fíjate en algo importante:
si realmente hubieras querido rechazarlo, no seguirías pensando en esto tantos años después. Lo que duele no es haberlo despreciado; lo que duele es sentir que el miedo decidió por ti.
Y eso toca algo muy sensible en muchas personas:
la tristeza de pensar “quizá perdí algo bueno por mis heridas”.
Pero aquí hay una paradoja importante: probablemente precisamente esas heridas, esos errores y ese aprendizaje también te condujeron a la mujer capaz de construir el matrimonio feliz que hoy tienes. Las personas no evolucionamos evitando equivocarnos; evolucionamos atravesando nuestras torpezas emocionales.
Tu mente idealiza ahora aquella posibilidad porque quedó inconclusa. Las historias que no se viven suelen parecer perfectas precisamente porque nunca llegaron a enfrentarse con la realidad cotidiana.
Sin embargo, la realidad que sí conoces es esta:
hoy tienes un vínculo profundo, estable y real. No una fantasía posible, sino una vida construida.
Quizá el trabajo emocional ahora no sea “dejar de pensar en aquel chico”, sino reconciliarte con aquella joven de 19 años que hizo lo que pudo con las herramientas emocionales que tenía.
Porque aquella chica no arruinó su vida.
Solo estaba intentando proteger un corazón que años antes había quedado muy herido.
Y curiosamente, el hecho de que hoy puedas mirar atrás con tanta sensibilidad habla de que ya no eres aquella persona cerrada emocionalmente. Has cambiado.
Si quieres trabajar más profundamente este tipo de heridas emocionales y cómo siguen resonando muchos años después, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es.
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Hola . Estoy en un punto de mi relación donde ya no sé si yo estoy siendo demasiado exigente o el or
Hola . Estoy en un punto de mi relación donde ya no sé si yo estoy siendo demasiado exigente o el oro simplemente no pone voluntad para construir. En un punto donde no sé cuál es la realidad. Si soy demasiado dura o justa. Yo siento que es una persona que no tiene motivación, que vive a través mío. Que no se abre emocionalmente. Que en un año de relación y estamos conviviendo no expresa lo que le duele, ni siquiera lo que le molesta de mi ni de nadie. Es un enigma para mí. Eso sumado a que es una persona que si colabora en el hogar pero sin iniciativa. Hay que decirle "hay que hacer esto", y va y lo hace.. pero nunca sale de si mismo. Ni siquiera para su trabajo propio ni para su persona. Hay que motivarlo para todo. También pasa que no entiende límites claros, cosas muy básicas que fueron conversadas mil veces que me molestan y mes hablamos, siento que escucha, dice que entiende y después va y hace lo opuesto. Y así sucesivamente. Siempre promesa de cambio. Hoy llegué al punto de pedirle que se fuera unos días para pensar. Porque ya no aguanto no sentirme escuchada, ni que lo que dice se refleje en sus acciones. Y llegó a preguntarme si yo soy muy exigente.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes no suena a una persona “demasiado exigente”. Suena más bien a alguien agotada de ocupar continuamente el lugar de la que sostiene, empuja, recuerda, interpreta y tira de la relación hacia delante mientras el otro permanece en una posición pasiva.
Y aquí hay un punto importante: una relación no se destruye normalmente por un gran problema aislado, sino por la repetición constante de pequeñas decepciones. Lo que desgasta no es tener que decir una vez “haz esto”, sino sentir que siempre debes ser tú quien active la vida, la convivencia, la comunicación emocional y hasta el crecimiento personal del otro.
Además, hay algo muy relevante en lo que cuentas: no hablas solo de falta de iniciativa práctica. Hablas de una sensación de desconexión emocional profunda. Dices que no expresa lo que siente, que no muestra lo que le molesta, que parece un enigma. Eso suele generar en la otra persona una sensación muy concreta: “estoy conviviendo con alguien, pero estoy sola”.
Y cuando eso ocurre, la pareja entra en una trampa muy típica:
cuanto más uno empuja para obtener reacción, más el otro se repliega;
y cuanto más el otro se repliega, más intensa y exigente se vuelve la demanda del primero.
Desde fuera parece que una persona “presiona demasiado” y la otra “es tranquila”, pero en realidad muchas veces lo que ocurre es que uno vive en hiperfuncionamiento y el otro en hipofuncionamiento. Uno acaba ocupando el rol de motor emocional de la pareja y el otro el de acompañante pasivo. Ese equilibrio puede mantenerse un tiempo, pero suele terminar explotando.
También es importante diferenciar algo:
una persona puede ser poco expresiva emocionalmente y aun así ser coherente, comprometida y capaz de cambiar conductas;
pero cuando alguien dice entender, promete cambiar y luego repite exactamente lo mismo, lo que se rompe no es solo la convivencia: se rompe la confianza en la palabra.
Y ahí aparece la duda que ahora tienes:
“¿Estoy exagerando?”
Esa duda suele aparecer cuando llevas mucho tiempo intentando explicar algo que para ti es evidente y el otro responde con comprensión verbal pero sin transformación real. La mente empieza a cuestionarse a sí misma porque la realidad que vive y la respuesta que recibe no coinciden.
Pedirle espacio no parece un acto impulsivo ni cruel. Parece un intento de recuperar claridad mental después de mucho tiempo sosteniendo una ambivalencia interna. A veces la distancia no sirve para romper una relación, sino para ver con menos ruido qué está ocurriendo realmente.
Ahora bien, también conviene observar algo importante: hay personas que solo reaccionan cuando perciben una consecuencia real. Mientras todo queda en conversaciones, promesas y explicaciones, el sistema no cambia. El cambio aparece cuando la dinámica deja de ser cómoda. Precisamente uno de los grandes errores en pareja es creer que comprender algo equivale a transformarlo. Entender no cambia nada si no modifica conductas.
Y otra reflexión importante: ayudar continuamente a alguien, motivarlo para todo, anticiparse, recordarle, sostenerlo emocionalmente y funcionalmente, aunque nazca del amor, puede terminar creando dependencia y pasividad en lugar de crecimiento. Muchas veces las mejores intenciones generan los peores efectos.
Por eso quizá la pregunta no sea:
“¿Soy demasiado exigente?”
sino:
“¿Esta relación me permite descansar emocionalmente o me obliga constantemente a funcionar por dos?”
Porque una relación sana no elimina los problemas, pero sí reduce la sensación de cargar sola con el vínculo.
Si sientes que necesitas ayuda para entender mejor esta dinámica y tomar decisiones con claridad, puedes consultar conmigo a través de Doctoralia.es desde PSYAMM.
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Soy tea , a veces me trabo , quiero contestar pero es como que no me salen las palabras , porque pas
Soy tea , a veces me trabo , quiero contestar pero es como que no me salen las palabras , porque pasa esto ? Que nombre tiene ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Sí, eso que describes es bastante frecuente en personas con TEA, especialmente cuando hay ansiedad, sobrecarga mental o presión social durante la conversación.
Lo que ocurre suele llamarse de distintas maneras según cómo se manifieste:
“Bloqueo verbal” o “bloqueo comunicativo”: sabes lo que quieres decir, pero las palabras no salen o salen tarde.
“Dificultad de acceso léxico”: el cerebro tiene la información, pero cuesta encontrar rápidamente la palabra exacta.
“Procesamiento verbal lento”: necesitas más tiempo interno para organizar la respuesta antes de hablar.
En algunas personas TEA también aparece algo parecido a una “sobrecarga cognitiva social”: mientras intentas pensar qué responder, al mismo tiempo estás procesando tono, mirada, emoción, intención de la otra persona, miedo a equivocarte, etc. El cerebro se satura y se queda como “atascado”.
Mucha gente lo vive así:
“En mi cabeza sí sé lo que quiero decir, pero no consigo convertirlo en palabras en ese momento”.
Y cuanto más presión sientes por responder rápido, peor suele ocurrir. Porque entonces aparece ansiedad anticipatoria:
“me estoy trabando”
“ya estoy tardando”
“van a pensar que soy raro”
y eso bloquea todavía más el acceso al lenguaje.
También puede pasar algo típico en TEA:
que la respuesta aparezca minutos u horas después, cuando ya terminó la conversación. No porque no tengas capacidad, sino porque tu procesamiento necesita más tiempo y menos presión inmediata.
Importante: esto no significa falta de inteligencia. De hecho, muchas personas TEA tienen pensamiento muy complejo, pero el paso de pensamiento → lenguaje espontáneo puede atascarse bajo demanda social.
Hay algunas cosas que suelen ayudar bastante:
hablar más despacio y darte permiso interno para pausar,
no exigirte responder inmediatamente,
usar frases puente como:
“espera que estoy organizando lo que quiero decir”,
reducir el miedo a “quedar mal”,
y evitar castigarte mentalmente cuando ocurre.
Porque muchas veces el problema se agrava más por la lucha contra el bloqueo que por el bloqueo en sí.
Si además notas que esto empeora muchísimo con ansiedad, cansancio, presión social o sobreestimulación, eso también encaja mucho con perfiles TEA.
Y algo importante: no estás “inventándotelo” ni “siendo torpe”. Tu cerebro probablemente procesa mucha más información simultánea de la que parece desde fuera.
Si quieres trabajar este tipo de bloqueos comunicativos y ansiedad asociada desde un enfoque práctico y estratégico, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es.
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Hola, tengo TOC sexual, todo empezó cuando a causa de mí adicción al porno empezé a ver porno gay, a
Hola, tengo TOC sexual, todo empezó cuando a causa de mí adicción al porno empezé a ver porno gay, a mí no me gustan los chicos solo me gustan las mujeres es una cosa que tengo muy clara, pero a raíz de a ver visto en aquella época algún vídeo porno gay, me entró el TOC sexual mi cabeza piensa cosas que yo no soy ni e echo, por ejemplo frases que dice mi cabeza " me gustan los hombres" "soy gay" i cosas más rebuscadas que yo no entiendo cómo puedo llegar a decir esas cosas i no han sucedido " porque no se enteraron de qué me metía cosas por el culo" cosas así que no tienen ningún sentido o " me gustaba cuando me metía cosas por el culo" cosas así dice mi cabeza cosas que no han pasado nunca, entonces tengo miedo porque lo estoy pasando muy mal porque no entiendo porque me ocurren estas cosas estás frases sin sentido, también lo que me pasa mucho es que no sé si lo estoy diciendo pensando o lo estoy diciendo en alto, de verdad que es una tortura, yo voy a una psicóloga que no es especialista en TOC debería buscar un especialista en TOC verdad? Porque la que voy no me ayuda con ninguna terapia para el TOC.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes encaja muchísimo con un TOC de orientación sexual/intrusivo y no con un deseo real reprimido. De hecho, una de las características más típicas del TOC es precisamente esta:
la mente genera pensamientos, frases, imágenes o “recuerdos falsos” que chocan totalmente con la identidad y los deseos reales de la persona.
Y cuanto más miedo te dan esas frases, más intenta tu cerebro analizarlas y comprobarlas.
Por eso entras en bucles como:
“¿Y si lo pensé de verdad?”
“¿Y si lo dije en voz alta?”
“¿Y si significa algo?”
“¿Y si en el fondo sí me gusta?”
Y ahí empieza la tortura mental.
Además, hay algo muy importante que quizá no sabes:
el TOC no inventa pensamientos “lógicos”. Precisamente genera contenido absurdo, contradictorio y muchas veces totalmente opuesto a quién eres. Por eso aparecen frases tan raras como las que cuentas sobre cosas que nunca han pasado. El problema no es que las frases aparezcan; el problema es la importancia y el análisis constante que haces después intentando entenderlas.
Y aquí quiero ser claro:
ver porno gay no “convierte” a nadie en gay.
La adicción al porno muchas veces lleva al cerebro a buscar estímulos cada vez más intensos, novedosos o chocantes para conseguir activación. Eso no define automáticamente la orientación sexual de una persona. Muchísima gente con TOC sexual queda atrapada precisamente en interpretar esos consumos o curiosidades como “pruebas definitivas” de algo.
También es muy típico en el TOC lo que comentas de:
“no sé si lo pensé o lo dije en alto”.
Eso ocurre porque estás hiperobservando constantemente tu mente y tu conducta. Cuando una persona monitoriza compulsivamente cada pensamiento, el cerebro pierde sensación de claridad y aparece duda incluso sobre cosas básicas.
El TOC funciona exactamente así:
necesidad constante de certeza absoluta.
Y la orientación sexual, como cualquier experiencia interna, nunca puede sentirse con una certeza matemática del 100%. Entonces el TOC se engancha ahí y no te deja en paz.
Sobre tu pregunta final: sinceramente, sí creo que te ayudaría mucho trabajar con alguien que entienda específicamente el TOC.
No porque tu psicóloga sea mala, sino porque el TOC tiene mecanismos muy concretos y muchas veces, si no se conocen bien, el terapeuta entra sin querer en dinámicas que alimentan más el problema:
tranquilizar demasiado,
analizar el contenido,
buscar explicaciones,
o debatir si eres o no eres algo.
Y eso suele empeorar el TOC.
El tratamiento no consiste en demostrarte constantemente que “no eres gay”. Porque el TOC siempre encontrará otra duda nueva. El trabajo real consiste en romper la necesidad compulsiva de comprobar, analizar y neutralizar pensamientos.
Y algo importante:
deja de intentar demostrarle a tu mente quién eres. Tu orientación no se define por pensamientos intrusivos, frases automáticas ni imágenes mentales absurdas.
Precisamente el TOC ataca las cosas que más miedo te daría perder o cuestionar.
Si quieres trabajar este problema desde un enfoque específico para TOC y obsesiones intrusivas, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es.
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Sufrí abuso sex. en infancia/adolescencia y tengo TOC (todo en relación al trauma), qué tipo de tera
Sufrí abuso sex. en infancia/adolescencia y tengo TOC (todo en relación al trauma), qué tipo de terapia debería intentar? He intentado exposición e hizo efecto rebote y terminé peor también hice desensibilización con el mismo psicólogo contándole todo una y otra vez hasta que la ansiedad bajara.
Me han dicho que el emdr no funciona realmente y el epr no sé si me funcionaría porque mi problema no es tanto la ansiedad sino el sentimiento de asco, sentirme sucia si toco ciertas cosas etc siento que aunque la ansiedad me baje ese sentimiento no se va. También me han dicho terapia cognitivo conductual y realmente no sé qué pensar. No tengo mucho dinero y ahora mismo una terapia de una hora no baja de los 60€, al menos en la comunidad valenciana. No tengo contacto con mi familia así que no puedo apoyarme en ellos realmente. No creo que pueda pagar más de un mes o dos de terapia como muchísimo y no creo que sea suficiente, a parte de que no me puedo costear ir de psicólogo en psicólogo hasta que encuentre el adecuado. Con el otro psicólogo al que fui me dejó un poco con miedo de ir a terapia.
Llevo mucho tiempo así pero ahora me estoy mudando de piso y el TOC y respuestas traumáticas me están imposibilitando elegir piso por todo lo contado. Me veo dentro de poco en la calle si sigo así no sé qué hacer.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo primero que quiero decirte es que lo que describes tiene bastante sentido clínicamente y no significa que “no tengas solución” ni que hayas fracasado en terapia. De hecho, una parte importante de lo que cuentas sugiere que probablemente se intentó intervenir demasiado rápido sobre el trauma sin suficiente sensación de control y seguridad interna previa.
Y eso, especialmente en personas con trauma sexual y TOC relacionado con contaminación, asco, suciedad o sensación de “estar dañada”, puede empeorar mucho las cosas.
Hay algo importante que quizá nadie te explicó claramente:
el asco traumático no funciona igual que el miedo clásico.
En muchos TOC de contaminación derivados de trauma, la persona no evita solo porque “tema” algo, sino porque siente una repulsión corporal, moral y emocional muy profunda. El problema no es únicamente la ansiedad anticipatoria. Es la sensación de contaminación interna. Por eso muchas veces la lógica racional no llega a tocar el núcleo del problema.
Y ahí es donde algunas exposiciones mal planteadas pueden convertirse en una especie de revictimización emocional:
la persona se obliga a tocar, recordar o exponerse mientras internamente siente invasión, suciedad o pérdida de control. Entonces la exposición deja de ser terapéutica y se vive como una agresión más.
Por lo que cuentas, probablemente eso fue parte de lo que te ocurrió.
También quiero decirte algo importante: repetir el trauma una y otra vez hasta “desensibilizarse” no siempre ayuda. En algunas personas puede incluso reforzar el circuito traumático si el sistema nervioso sigue interpretando la experiencia como peligrosa. El objetivo no es revivir infinitamente el trauma; el objetivo es que deje de gobernar el presente.
Sobre EMDR: hay mucha discusión en internet, pero sí existe evidencia de utilidad en trauma en muchas personas. El problema no es tanto “la técnica mágica”, sino cómo se aplica, con qué ritmo y en qué momento. Ninguna técnica funciona bien si la persona está completamente desbordada, sin estabilidad mínima y sin recursos emocionales para sostener el proceso.
Ahora bien, siendo muy práctica contigo, por tu situación económica y emocional, yo no intentaría ahora mismo una terapia hiperintensiva centrada directamente en revivir el trauma.
Tu prioridad inmediata parece otra:
recuperar funcionalidad suficiente para poder mudarte, elegir un piso y salir del bloqueo actual.
Porque ahora mismo el TOC está colonizando decisiones vitales básicas.
Y aquí hay algo muy importante:
cuanto más intentas encontrar “el piso perfecto libre de contaminación, sensaciones o disparadores”, más el TOC expande el número de cosas intolerables. Eso es exactamente cómo se rigidiza el problema.
No necesitas encontrar un piso que no active nada.
Necesitas empezar a dejar de obedecer completamente a las reglas del TOC.
Y eso no significa hacer barbaridades ni forzarte violentamente.
Significa empezar por microacciones sostenibles:
elegir aunque no tengas certeza absoluta,
tolerar pequeñas incomodidades,
dejar algunos rituales sin completar,
aceptar cierta sensación de suciedad sin intentar neutralizarla inmediatamente.
Muy pequeño al principio. Pero constante.
Porque el TOC traumático suele intentar conseguir una sensación imposible: sentirte completamente limpia, segura o “sin contaminación interna”. Y cuanto más persigues esa sensación perfecta, más lejos queda.
Sobre qué terapia podría encajarte mejor, sinceramente buscaría algo así:
un terapeuta con experiencia REAL en trauma complejo + TOC, que trabaje de forma gradual y estratégica, no únicamente protocolaria.
No alguien que simplemente:
“te exponga porque sí”
o
“te haga contar el trauma veinte veces”.
Y dado tu presupuesto, te diría algo importante: más importante que la frecuencia es encontrar a alguien que realmente entienda el problema. A veces una sesión quincenal bien orientada ayuda más que cuatro sesiones semanales mal enfocadas.
También exploraría:
servicios públicos de salud mental,
asociaciones de trauma o violencia sexual,
clínicas universitarias,
o terapeutas con tarifa reducida.
Porque tu situación no es “simple ansiedad”. Estás lidiando con trauma, aislamiento y un TOC que está afectando decisiones esenciales de supervivencia.
Y una última cosa importante:
el hecho de que ahora estés bloqueada no significa que estés rota irreversiblemente. Tu sistema está intentando protegerte con estrategias extremas que en algún momento tuvieron sentido. El problema es que ahora esas estrategias te están encerrando.
Pero precisamente porque el problema se ha construido paso a paso, también puede desmontarse paso a paso.
Si quieres trabajar este tipo de TOC traumático desde un enfoque estratégico, gradual y respetuoso con tus límites, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es.
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Mi esposa y yo somos swinger, pero ella no quiere q comparta con más mujeres, solo con ella, ella es
Mi esposa y yo somos swinger, pero ella no quiere q comparta con más mujeres, solo con ella, ella es bisexual. Ella me dice egoísta porque, según ella, lo que yo quiero es tener dos mujeres, y creo q la egoísta es ella por querer tener marido y mujer pero sin que nadie pueda interactuar.... Comenzamos recién una relación con una chica muy buena, pero es bisexual, no lesbiana, por ende pide q yo participe para poder satisfacerse a plenitud, eso es algo q desde el primer momento puso incomoda a mi esposa pero igual accedió, le expliqué q no veía racional q si su esposo soy yo, con quién lleva 13 años de matrimonio me quiera excluir a la hora del sexo.
Esto Nunca fue un problema, ese cambio vino a raíz de una infidelidad q cometí, accedí q las mujeres solo serían para ella comi una forma de castigo por mi traición, así se mantuvo en palabras hasta q llegó una chica después de 3 años y desde el inicio mi esposa quiso q interactuara con ella, a lo q yo me negué, pero ella insistió... Al final se enamoro de esa chica pero la relación no funcionó.
Comenzamos luego una nueva relación, con la chica actual, ella dejo claro sus preferencias y mi esposa accedió, después de casi un mes comenzaron los problemas, ahora no quiere q toque a la chica, ni que interactuemos sexualmente, incluso el sexo entre mi esposa y yo a decaído, ya q al jugar el rol activo con las mujeres no sabe cambiar al rol pasivo cuando entro yo a la ecuación...
Por favor ayúdenme, creo q mi relación es una bomba de tiempo y no quisiera q acabará..
Muchas graciasRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describís no parece un problema sexual en sí mismo. El sexo es el escenario donde se está expresando algo mucho más profundo: la herida de confianza que dejó la infidelidad nunca terminó de cerrarse realmente.
Durante un tiempo, el acuerdo de “las mujeres son solo para ella” funcionó como una especie de compensación emocional. No era solamente una norma sexual; era una manera de que ella recuperara sensación de control y seguridad después de sentirse desplazada o traicionada. El problema es que una regla creada desde el dolor puede sostenerse un tiempo, pero rara vez genera equilibrio auténtico a largo plazo.
Y aquí aparece una contradicción importante:
ella desea explorar su bisexualidad y construir vínculos con mujeres, pero cuando la tercera persona desea también un vínculo contigo, eso activa inseguridad, competencia emocional y probablemente miedo a volver a sentirse reemplazada. No creo que el verdadero problema sea que toques o no a otra mujer. El problema es lo que eso representa para ella después de la traición.
Porque fíjate en algo: cuando apareció la chica anterior, ella inicialmente quería que participaras. Es decir, el deseo de excluirte no era absoluto desde el principio. El cierre vino después, cuando el vínculo emocional se volvió intenso y aparecieron nuevamente temores de pérdida y comparación.
También hay algo muy importante en lo que cuentas: vuestra dinámica actual parece haberse convertido en una lucha de lógica (“quién es egoísta”) cuando en realidad el problema es emocional. Tú argumentas desde la coherencia:
“si soy tu marido, no tiene sentido excluirme”.
Ella probablemente vive desde otro lugar:
“si entra otra mujer contigo, puedo volver a perder seguridad”.
Ambos tienen razones comprensibles, pero si intentan resolverlo solamente con argumentos racionales, terminarán destruyéndose mutuamente porque el conflicto real no es racional.
Además, hay otro elemento delicado: muchas parejas abiertas o swinger sobreviven bien mientras las reglas sexuales están claras y las emociones relativamente controladas. Pero cuando aparece una tercera persona estable, afectiva y vinculante, ya no se trata solo de sexualidad. Aparecen celos, pertenencia, miedo al abandono, rivalidad y necesidad de validación. Ahí cambian totalmente las reglas internas de la pareja, aunque nadie lo admita explícitamente.
Y honestamente, la situación que describes sí parece una bomba de tiempo… pero no porque tengan una relación no convencional, sino porque están intentando sostener acuerdos que ya no representan el estado emocional real de ambos.
Tu esposa probablemente está atrapada entre dos necesidades opuestas:
quiere libertad para explorar;
pero también quiere sentirse completamente segura contigo.
Y tú probablemente estás cansado de sentir que debes pagar indefinidamente por un error pasado y que tus necesidades quedan anuladas para preservar la tranquilidad emocional de ella.
El gran riesgo ahora es que entren en una dinámica de control, resentimiento y compensaciones:
uno cede para evitar conflicto;
el otro acepta pero acumula dolor;
y ambos terminan sintiendo que pierden algo esencial.
Mi recomendación sería dejar temporalmente de discutir sobre “qué está permitido sexualmente” y empezar a hablar de algo mucho más incómodo pero mucho más verdadero:
¿Qué es exactamente lo que teme cada uno perder?
Porque detrás de las reglas sexuales casi siempre hay miedo:
miedo a no ser suficiente,
miedo a ser reemplazado,
miedo a perder el control,
miedo a no ser deseado,
miedo a volver a sufrir.
Y si eso no se habla claramente, cada nueva tercera persona va a reabrir la misma herida con distintos nombres.
También os diría algo importante: no intentéis resolver esto involucrando más emocionalmente a la chica actual mientras vosotros aún no tenéis claridad. Porque ella terminará atrapada en una tensión de pareja que no le pertenece.
A veces, para salvar una relación, no hay que abrir más el sistema, sino cerrarlo temporalmente y reconstruir las bases.
Si queréis trabajar esta dinámica de forma más profunda y estratégica, podéis contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es.
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Mi novia y yo llevamos poco tiempo pero ella me dice que ya no siente nada , pero me dice que todas
Mi novia y yo llevamos poco tiempo pero ella me dice que ya no siente nada , pero me dice que todas las relaciones que ha tenido siempre acaba en lo mismo que puedo hacer ¿Cómo la puedo ayudar?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo primero que debes entender es que probablemente esto no tiene que ver contigo solamente. Cuando una persona dice que “siempre le pasa lo mismo en todas las relaciones”, normalmente está describiendo un patrón emocional, no un problema puntual de pareja.
Muchas personas confunden el amor con la intensidad inicial:
las mariposas,
la novedad,
la obsesión,
la adrenalina.
Y cuando la relación empieza a estabilizarse y deja de sentirse como una montaña rusa emocional, interpretan esa calma como “ya no siento nada”.
A veces ocurre especialmente en personas que han aprendido inconscientemente a vincular amor con ansiedad, persecución, incertidumbre o sufrimiento. Entonces, cuando una relación empieza a ser más segura o más real, aparece desconexión emocional o necesidad de escapar.
También puede ocurrir otra cosa:
que la persona tenga dificultades para conectar profundamente con sus propias emociones y, cuando la fase inicial pasa, se desconecte afectivamente como mecanismo automático.
Ahora bien, hay algo importante:
tú no puedes “salvar” emocionalmente a alguien que repite un patrón si esa persona no quiere comprender qué le ocurre.
Puedes acompañar, escuchar y hablar, pero no convertirte en terapeuta de tu pareja.
Y cuidado con entrar en una trampa muy típica:
intentar esforzarte cada vez más para que vuelva a sentir.
Porque eso suele acabar mal:
uno persigue,
el otro se distancia más,
y la relación termina basada en ansiedad y validación constante.
La pregunta importante no es solamente:
“¿cómo puedo ayudarla?”
sino también:
“¿ella quiere entender qué le pasa y trabajar en ello?”
Porque si simplemente acepta la idea de que “siempre deja de sentir” y lo vive como algo inevitable, probablemente repetirá el mismo ciclo contigo que con las relaciones anteriores.
Mi consejo sería hablar con calma y sin presión sobre algo muy concreto:
qué entiende ella exactamente por “sentir”.
Porque muchas veces ahí aparece la clave.
Algunas personas dicen “ya no siento” cuando en realidad quieren decir:
“ya no siento intensidad”,
“ya no siento novedad”,
“me da miedo comprometerme”,
“me desconecto emocionalmente”,
o
“no sé sostener vínculos estables”.
Y son cosas muy distintas.
También intenta no entrar en el rol de demostrar constantemente tu valor para convencerla de que te quiera. El amor no se sostiene a base de pruebas continuas.
Si este patrón sigue ocurriendo y ella realmente quiere comprenderlo, podría ayudarle trabajar cómo vive el apego, la intimidad y la pérdida de intensidad emocional en las relaciones.
Si queréis abordar esta dinámica de pareja de una forma más profunda y estratégica, podéis contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es.
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Hola mi hijo fuma marihuana y hace un par de semanas me dice que no puede dormir en las noches sient
Hola mi hijo fuma marihuana y hace un par de semanas me dice que no puede dormir en las noches siente que anda alguien por el fondo de la casa la verdad me preocupa mucho esa situación
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describe su hijo es algo que conviene tomarse en serio, especialmente si consume marihuana con frecuencia o si el consumo ha aumentado recientemente.
La marihuana no siempre produce relajación. En algunas personas, sobre todo jóvenes o personas vulnerables a la ansiedad, puede provocar:
insomnio,
hipervigilancia,
paranoia,
sensación de presencia,
miedo intenso,
o incluso ideas persecutorias (“hay alguien afuera”, “me observan”, “me quieren hacer algo”).
Y algo importante: cuando una persona fuma regularmente, muchas veces cree que la marihuana le calma, pero con el tiempo puede empezar a generar exactamente los síntomas que intenta evitar.
El hecho de que tenga miedo por las noches y sienta que “hay alguien” no significa automáticamente una psicosis grave, pero sí puede ser una señal de que el consumo le está afectando psicológicamente y de que su sistema nervioso está entrando en un estado de alerta excesiva.
Mi recomendación sería:
no ridiculizarlo ni discutirle agresivamente si “eso es real o no”, porque si está muy asustado podría cerrarse más;
pero sí hablar seriamente con él y observar:
cuánto consume,
qué tipo consume,
desde cuándo,
si mezcla con otras sustancias,
si duerme mal,
si está aislado,
si ha cambiado su carácter,
si tiene ansiedad o pensamientos raros también de día.
Y algo muy importante:
si estas sensaciones aumentan,
si empieza a escuchar voces,
si pierde contacto con la realidad,
si se vuelve extremadamente paranoico,
o si deja de dormir varios días,
entonces necesita valoración profesional cuanto antes.
A veces el primer paso que produce mejoría es reducir o suspender completamente el consumo durante un tiempo. Muchas personas descubren ahí que el problema estaba mucho más relacionado con la marihuana de lo que pensaban.
También le diría que evite consumir especialmente por la noche, porque el cerebro puede entrar en un estado de hiperalerta cuando el efecto baja.
Y usted, como madre o padre, intente posicionarse desde la preocupación tranquila y no desde el pánico o la persecución, porque si él siente solamente control o ataque probablemente ocultará más lo que le ocurre.
Si necesitan orientación para manejar esta situación y entender si se trata de ansiedad, efectos del cannabis o algo más profundo, pueden contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es.
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Llevo 6 meses con mi novia todo era perfecto hasta hace 40 días que note un poco de distancia física
Llevo 6 meses con mi novia todo era perfecto hasta hace 40 días que note un poco de distancia física y sexual. A los 15 días de esto le pregunté que sucedía porque sentía que la estaba perdiendo. Me contestó no pienses eso amor estoy intentando estar bien me dió un bloqueo emocional.
Nos escribimos muy poco y nos vemos menos pero seguimos diciéndonos amor, cielo y demás. Yo le ofrecí espacio, no presión y comprender desde mi amor lo que ella necesite. Pero me está costando trabajo últimamente ya que nos veíamos cuatro veces por semana, eramos muy amorosos, intensos, había de todo. Y pues estraño a la mujer que era antes de esto.
Me ha sido difícil porque nunca había tenido un tema de estos anteriormente y lo primero que me vino a la cabeza antes de entender su proceso era ya no me ama, hay alguien más, que hice mal y cosas así.
Saludos gracias por escucharme.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo es muy difícil porque has pasado de una relación muy intensa y cercana a una situación ambigua donde el vínculo sigue existiendo, pero ya no se siente igual. Y la mente humana tolera mejor un “sí” o un “no” claro que un “todavía te amo pero estoy bloqueada”.
Por eso aparecen pensamientos como:
“ya no me ama”,
“hay alguien más”,
“hice algo mal”.
Tu cerebro está intentando encontrar una explicación concreta para recuperar sensación de control ante un cambio emocional que no entiendes.
Ahora bien, por lo que cuentas, no parece necesariamente que ella haya dejado de quererte. Lo que describes encaja más con una persona que realmente está atravesando algo interno y que probablemente tampoco sabe muy bien cómo gestionarlo. El detalle importante es que no cortó el vínculo, no desapareció emocionalmente del todo y sigue manteniendo lenguaje afectivo contigo. Eso no suele encajar con alguien completamente desconectado o indiferente.
El problema es otro:
cuando una persona entra en bloqueo emocional o saturación interna, muchas veces reduce precisamente aquello que más sostenía la relación:
el contacto,
la espontaneidad,
la sexualidad,
la presencia emocional.
Y la otra persona —en este caso tú— empieza a vivir una especie de abstinencia afectiva. Porque no solo extrañas a tu pareja; extrañas cómo era la relación antes.
Además, hiciste algo bastante sano:
ofrecer espacio sin reaccionar desde el reproche inmediato. Eso ayuda más que perseguir constantemente explicaciones.
Pero también hay un límite importante:
comprender no significa anular completamente tus propias necesidades emocionales.
Porque si la situación se prolonga indefinidamente sin comunicación más clara, corres el riesgo de entrar en hipervigilancia afectiva:
analizar mensajes,
medir cuánto tarda en responder,
interpretar cada gesto,
vivir pendiente de señales de pérdida.
Y eso termina desgastando muchísimo.
Mi sensación es que ahora mismo estás intentando sostener dos cosas a la vez:
darle calma a ella,
y contener tu propia ansiedad de abandono.
Y eso cansa mucho.
Algo importante:
no conviertas automáticamente el cambio de intensidad en prueba de desamor. Muchas relaciones pasan por momentos donde uno de los dos entra en agotamiento emocional, estrés, bloqueo o desconexión temporal. El problema no es que ocurra; el problema es cómo se gestiona y si ambos pueden hablarlo de forma honesta con el tiempo.
También conviene observar algo:
cuando una relación empieza muy intensa desde el inicio, el contraste posterior se vive todavía más fuerte. El cerebro compara continuamente con “cómo era antes”, y eso hace que cualquier distancia parezca gigantesca.
Mi consejo ahora sería:
seguir evitando presión excesiva,
pero también empezar poco a poco a buscar conversaciones más claras y concretas sobre qué significa exactamente ese “bloqueo emocional” para ella y qué necesita realmente.
No desde el miedo,
ni desde “¿todavía me amas?”,
sino desde la construcción:
“¿cómo atravesamos esto sin perdernos?”
Porque el riesgo no es solamente su bloqueo.
El riesgo es que tú acabes consumiéndote intentando interpretar silencios.
Y una última cosa importante:
no te culpes automáticamente por cambios emocionales ajenos. A veces la otra persona está librando una batalla interna que no tiene que ver directamente con el valor que tú tienes como pareja.
Si quieres trabajar cómo gestionar esta incertidumbre afectiva y la ansiedad que genera, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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