Preguntas de pacientes (252)
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Hola! Soy una mujer de 59 años, casada y con dos hijos adultos; hija de 20 e hijo de 24. Fui la pequ
Hola! Soy una mujer de 59 años, casada y con dos hijos adultos; hija de 20 e hijo de 24. Fui la pequeña de 6 hermanos, tres de ellos (la mayor 8 años mayor que yo, la cuarta y el quinto, comenzando por la mayor) me acosaban emocionalmente, y me trataban con crueldad, me ridiculizaban y se reian de mi frecuentemente, durante años..... la de enmedio incluso, se le dio por llamarme "tortillera asquerosa" sin motivo, insinuando que la miraba mientras se vestía a proposito.....UNA VERDADERA PESADILLA. Yo solo tenía 9 o 10 años. La mayor me dedicaba comentarios sarcasticos llamandome lo mismo, incluso siendo yo ya adulta. Mis hermanas me marginaron desde pequeña, y no jugaba con nadie...... y mi hermano, jugaba poco conmigo, pero sobre todo, me atacaba y ridiculizaba. He desarrollado fobia social desde joven, trastorno esquizoafectivo , y ahora con la menopausia, agorafobia. Desde que mis hijos son adultos les tengo miedo, y no me gusta estar con ellos. Tengo la impresion de que les doy asco y no me quieren, aunque ellos son los mejores hijos que se puede tener. Encima tengo mucho rechazo hacia mi pobre hija, la sensacion que piensa o puede pensar lo mismo que mi hermana, y a su lado me siento como una mierda e incomoda, me da ansiedad. Ademas soy bastante obsesiva y siempre en negativo. Los antidepresivos me ponen muy nerviosa y me dan mas ansiedad, desde la menopausia, y me dan mas insomnio. Tengo miedo a la gente, a mis hijos, solo me siendo algo a salvo con mi marido. Esto solo se arregla con ansioliticos?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. No, una situación como la que describes no tiene por qué abordarse únicamente con ansiolíticos. La medicación puede ser útil en determinadas personas y momentos, pero cuando existen miedo, evitación, pensamientos obsesivos y relaciones familiares que se han convertido en fuente de ansiedad, el abordaje psicológico también puede desempeñar un papel importante. En tu caso, cualquier cambio farmacológico debería realizarlo el psiquiatra que conoce tu trastorno esquizoafectivo y cómo has reaccionado previamente a los medicamentos.
Hay algo especialmente significativo en lo que cuentas. Durante muchos años aprendiste que personas muy próximas podían ridiculizarte, rechazarte y hacerte sentir humillada. Ahora parece que tu sistema de alarma aplica aquella antigua experiencia a relaciones diferentes: aparece la sensación de que tus hijos podrían rechazarte, sentir asco hacia ti o pensar como pensaban tus hermanas, aunque tú misma reconoces algo fundamental: dices que son «los mejores hijos que se puede tener».
Aquí conviene distinguir entre lo que sientes y lo que está ocurriendo. Sentir intensamente que tu hija puede pensar como tu hermana no demuestra que tu hija piense así. Pero si empiezas a observarla buscando señales de rechazo, analizar sus gestos, controlar lo que dices, alejarte de ella para sentirte segura o buscar continuamente confirmación de que te quiere, puedes terminar construyendo alrededor de ese miedo una realidad cada vez más angustiante. La evitación proporciona alivio inmediato, pero puede hacer que aquello que evitamos se vuelva progresivamente más amenazante.
Por eso tampoco intentaría obligarte de repente a estar mucho tiempo con tus hijos o convencerte simplemente de que «no tienes motivos para tener miedo». Habría que comprender con precisión qué sucede cuando estás con ellos, qué pensamientos aparecen, qué haces para protegerte y cuáles de esas estrategias están aumentando involuntariamente el problema. Desde ahí puede construirse un cambio gradual.
Y sería especialmente cuidadoso con el rechazo que actualmente sientes hacia tu hija. No necesitas castigarte por sentirlo ni concluir que eres una mala madre. Una emoción puede ser muy desagradable sin representar lo que deseas hacer ni lo que realmente piensas de una persona. Lo importante es evitar que ese miedo termine organizando vuestra relación.
Por la combinación que describes de trastorno esquizoafectivo, agorafobia, insomnio y dificultades con la medicación, te recomendaría un trabajo coordinado entre psiquiatría y psicología, en lugar de intentar resolverlo exclusivamente aumentando o modificando ansiolíticos. No cambies ni suspendas por tu cuenta la medicación que tengas prescrita.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente el miedo, la evitación y esa sensación de rechazo que está interfiriendo en la relación con tus hijos, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Termine con mi ex hace 10 meses fui al psicólogo y me dijeron que es una relacion sin proposito, sin
Termine con mi ex hace 10 meses fui al psicólogo y me dijeron que es una relacion sin proposito, sin embargo siempre que llama o volvemos hablar mi sueño es irregular y me da pesadillas sobre personas desconocidas que quieren abusar sexualmente de mi o me quieren matar y siempre me quedo sin voz
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes merece atención porque parece existir una asociación bastante clara: han pasado diez meses desde la ruptura, pero cuando tu ex vuelve a contactar contigo se altera tu sueño y aparecen pesadillas especialmente intensas.
Más que quedarnos con la definición de que fue una «relación sin propósito», me interesaría comprender qué ocurre actualmente cada vez que esa persona reaparece en tu vida. Si después de hablar con tu ex aumenta tu activación, empiezas a darle vueltas a la relación, aparecen determinadas emociones y posteriormente duermes peor, el contacto puede estar reactivando algo que todavía no está resuelto para ti.
Las pesadillas en las que intentan abusar de ti o matarte no deben interpretarse literalmente ni como una predicción. Tampoco podemos determinar su significado concreto únicamente por su contenido. Sin embargo, hay un elemento que se repite y resulta interesante: quedarte sin voz, sin poder reaccionar o pedir ayuda. Habría que explorar si esa sensación de indefensión aparece también, de alguna manera, cuando estás despierta y especialmente en la relación con tu ex.
También observaría qué haces cuando vuelve a llamarte. ¿Respondes aunque preferirías no hacerlo? ¿Esperas que esta vez la conversación sea diferente? ¿Después analizas durante horas lo que dijo o lo que tú deberías haber dicho? ¿El contacto te proporciona inicialmente alivio para después dejarte peor? Estas respuestas nos dicen mucho más sobre el funcionamiento actual del problema que intentar descifrar simbólicamente cada pesadilla.
Si has comprobado repetidamente que cada nuevo contacto desestabiliza algo que comenzaba a recuperarse, quizá haya que plantearse no solamente cómo superar la ruptura, sino qué función sigue teniendo mantener abierta esa puerta.
No necesitas demostrar que tu ex sea una mala persona para decidir que un contacto te perjudica y establecer distancia. A veces cerrar una relación no consiste en conseguir finalmente la conversación perfecta, sino en dejar de alimentar aquello que cada vez que reaparece vuelve a abrir la misma herida.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar qué mantiene todavía este vínculo y las reacciones que aparecen cuando tu ex vuelve a contactar contigo, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Hola hace 2 años tuve depresión por la pérdida de mi mamá y tome terapia psicológica y me indicaron
Hola hace 2 años tuve depresión por la pérdida de mi mamá y tome terapia psicológica y me indicaron alprazolam de .25mg cada 12 horas por qué también me diagnosticaron crisis de ansiedad generalizada y me sentí muy bien ,el médico me iba a retirar poco a poco el alprazolam y sucede que en enero falleció mi hermano en un accidente y yo estuve presente,en resumen pasaron 2 meses y comencé con ansiedad y depresión nuevamente y hoy sumaron Escitalopram de 10 mg cada 24 horas pero me da miedo la reacción y no la he tomado,me pueden ayudar por favor
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lamento mucho todo lo que ha tenido que vivir. En un periodo relativamente corto ha sufrido la pérdida de su madre y, posteriormente, la de su hermano en un accidente que además presenció. Son acontecimientos muy impactantes y es comprensible que hayan reactivado tanto la ansiedad como los síntomas depresivos.
Respecto al escitalopram, el miedo que siente es muy frecuente. Muchas personas retrasan el inicio del tratamiento por temor a que les siente mal. Sin embargo, es importante saber que el escitalopram no actúa de forma inmediata, sino que suele necesitar entre dos y seis semanas para alcanzar su efecto terapéutico. Durante los primeros días algunas personas pueden notar un ligero aumento de la ansiedad, molestias digestivas o cambios en el sueño, aunque estos efectos suelen ser transitorios y, en la mayoría de los casos, son leves.
Precisamente por ese motivo, en ocasiones el médico mantiene durante unas semanas un ansiolítico como el alprazolam mientras el escitalopram empieza a hacer efecto. No significa que el tratamiento vaya a sentarle mal, sino que se intenta hacer esa transición de la forma más cómoda posible.
Mi recomendación sería que no suspenda ni retrase el tratamiento por su cuenta si ya ha sido valorada por su médico. Si el miedo es muy intenso, coménteselo antes de empezar. Muchas veces una simple conversación sobre qué puede esperar los primeros días ayuda a disminuir esa preocupación.
Además del tratamiento farmacológico, creo que sería muy beneficioso retomar el apoyo psicológico. En su caso no solo hay ansiedad, sino un duelo muy importante por dos pérdidas significativas y una experiencia traumática al haber presenciado el accidente de su hermano. Trabajar únicamente los síntomas sin elaborar todo lo vivido puede hacer que el malestar persista.
Quiero transmitirle también un mensaje de tranquilidad: el hecho de que ahora vuelva a sentirse mal no significa que haya perdido todo lo que había conseguido hace dos años. Lo que ha ocurrido es que su sistema emocional ha tenido que afrontar un nuevo golpe muy intenso.
Si en algún momento notara que la tristeza es cada vez más intensa, que pierde completamente la esperanza o aparecen pensamientos de hacerse daño, no espere a la siguiente cita y acuda cuanto antes a su médico o a un servicio de urgencias.
Con un tratamiento adecuado y un abordaje psicológico del duelo y del trauma, la gran mayoría de las personas experimentan una mejoría progresiva.
Si desea trabajar este proceso desde un enfoque estratégico y adaptado a su situación, puede contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Hola buenas, necesito ayuda, llevo casi 3 semanas con mucha ansiedad, estres, angustia y culpa porqu
Hola buenas, necesito ayuda, llevo casi 3 semanas con mucha ansiedad, estres, angustia y culpa porque tengo un pensamiento que me atormenta hasta el punto de no poder dormir o comer, es sobre que me gusta un familiar muy cercano, yo tengo pareja y me siento muy culpable de pensar así, pero también ese pensamiento se genera mucha ansiedad, culpa y angustia, intento buscar ayuda por internet o intento verificar en mi cabeza pero no encuentro ayuda o consuelo, este es un pensamiento que tengo ya hace unos años pero ya lo había podido anteriormente, tuve los mismos síntomas pero logré sentirme bien, ahora me ha costado mucho más de lo normal y este pensamiento tomó mucho poder luego de que falleciera un familiar y a parte esa semana tenía pruebas en la universidad, por favor que alguien me responda, ya no aguanto más.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que explicas, el problema principal no parece ser únicamente el contenido del pensamiento, sino el círculo que se ha creado alrededor de él: aparece la idea de que podría gustarte ese familiar, sientes ansiedad y culpa, intentas averiguar si es verdad, repasas mentalmente lo que sientes, buscas información en internet para tranquilizarte y, cuando consigues algo de alivio, la duda vuelve a empezar.
Esto es importante porque un pensamiento no es una declaración de intenciones ni una prueba de lo que deseas. Y cuanto más intentas obtener una certeza absoluta sobre lo que significa, más importante se vuelve para tu mente. La búsqueda continua de respuestas y las comprobaciones mentales pueden funcionar como soluciones que, aunque pretenden tranquilizarte, terminan alimentando el problema.
Además, cuentas algo relevante: ya habías atravesado anteriormente un período prácticamente igual y posteriormente el pensamiento perdió fuerza. Ahora ha reaparecido coincidiendo con una pérdida familiar y una época de mucha presión académica. Eso tampoco significa que debamos encontrar desesperadamente una explicación; nos indica que tu nivel de activación emocional ha aumentado y que has vuelto a quedar atrapado en un mecanismo que ya conoces.
Por eso dejaría de buscar en internet una respuesta a «¿me gusta realmente o no?». Tampoco intentaría examinar qué sientes cuando ves a ese familiar, comparar esas sensaciones con las que tienes hacia tu pareja o reconstruir recuerdos buscando pruebas a favor o en contra. Cada comprobación promete resolver la duda, pero puede terminar creando la necesidad de comprobar nuevamente.
Ahora bien, dices que llevas casi tres semanas con dificultades importantes para dormir y comer y que «ya no aguantas más». Eso merece atención profesional, no porque el pensamiento te convierta en alguien peligroso o malo, sino porque el nivel de sufrimiento está siendo muy elevado. Te recomiendo solicitar ayuda psicológica cuanto antes. Si con «ya no aguanto más» quieres decir que estás pensando en hacerte daño, en suicidarte o temes no poder mantenerte a salvo, busca atención urgente presencial y comunícaselo inmediatamente a alguien cercano.
No necesitas resolver primero si ese pensamiento es verdadero o falso para empezar a encontrarte mejor. Precisamente puede ser necesario aprender a dejar de resolver una duda que cuanto más intentas resolver, más te atormenta.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente este mecanismo de pensamientos intrusivos, culpa, comprobaciones y búsqueda continua de certeza, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Soy una chica de 24 años pero lamentablemente llevo doble vida por miedo al juicio de mi madre tan c
Soy una chica de 24 años pero lamentablemente llevo doble vida por miedo al juicio de mi madre tan conservadora, por eso me masturbo y veo pornografía en secreto y además tengo relaciones sexuales en secreto desde los 23 años edad que decidí perder la virginidad, y fue con una pareja que también tengo en secreto porque es un hombre mayor. pero creo que está mal todo lo que hago ? Porque socialmente soy una persona tranquila. es decir, estudio en la universidad y trabajo, pero nadie de mi familia sabe mi otra realidad.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que cuentas, no veo que el problema fundamental sea que te masturbes, consumas pornografía, tengas relaciones sexuales o hayas decidido iniciar tu vida sexual a los 23 años. Eres una mujer adulta y tener una sexualidad privada no significa que estés haciendo algo malo.
La cuestión que me parece más importante está en tus palabras: dices que llevas una «doble vida». Habría que distinguir entre intimidad y ocultación por miedo. No tienes obligación de contarle a tu madre detalles de tu sexualidad ni de pedirle permiso para vivirla. Eso pertenece a tu intimidad. Otra cosa diferente es sentir que necesitas construir permanentemente una versión de ti misma para evitar su juicio o su desaprobación.
Cuando durante mucho tiempo intentamos evitar el conflicto, la crítica o la decepción de alguien importante, podemos terminar organizando nuestra vida alrededor de aquello que precisamente queremos evitar. El problema deja entonces de ser lo que hacemos y pasa a ser el miedo a que los demás descubran quiénes somos realmente.
Respecto a tu pareja, que sea mayor que tú tampoco permite concluir por sí mismo que esa relación sea perjudicial. Sería más útil preguntarte cómo funciona: si existe respeto, libertad para decidir, reciprocidad, ausencia de control y si puedes poner límites sin miedo. Eso aporta mucha más información que la diferencia de edad considerada aisladamente.
También revisaría el significado que estás dando a ser una persona «tranquila». Estudiar, trabajar y ser responsable no es incompatible con tener deseo, masturbarte, consumir pornografía o mantener relaciones sexuales. Parece que estás enfrentando dos versiones de ti misma que quizá no necesiten ser enemigas.
La pregunta terapéutica, por tanto, no sería tanto «¿está mal lo que hago?», sino «¿cuánto de mi vida estoy eligiendo libremente y cuánto estoy organizando para evitar el juicio de mi madre?». Ahí probablemente está el conflicto que merece la pena trabajar.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si este miedo al juicio familiar está condicionando tu autonomía, tus relaciones o la manera en que vives tu sexualidad, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Hola ojalá respondan a mi duda Actualmente estoy pasando por un problema de ansiedad muy fuerte
Hola ojalá respondan a mi duda
Actualmente estoy pasando por un problema de ansiedad muy fuerte centrado en dudas obsesivas sobre mi orientación sexual, aunque yo tengo claro que mi meta de futuro y lo que deseo es estar con una chica. Todo comenzó a raíz de una conversación por internet con un chico donde sentí una emoción agradable; mi mente se asustó con la duda de si era bisexual y, desde entonces, entré en un estado de hipervigilancia extrema.
En los últimos días, mi cuerpo reacciona de forma automática y muy intensa ante estímulos relacionados con el tema LGBT. Por ejemplo, al ver videos donde se habla de forma despectiva o agresiva sobre la comunidad (como insultar o quemar la bandera), siento un vuelco o presión fuerte en el pecho y falta de aire. De inmediato, mi mente se activa con culpa, me cuestiona si me dolió el comentarios, y me bombardea con etiquetas como 'homofobia internalizada' o la idea de que estoy ocultando algo.
También me da mucho miedo e immaginación catastrófica pensar en la posibilidad de ser gay y decepcionar a mi familia. Me cuesta mucho trabajo frenar la necesidad de analizar cada milisegundo de mis reacciones físicas y buscar respuestas en internet para calmar la duda, lo cual me genera un alivio de unas horas, pero luego el ciclo de angustia regresa con la misma fuerzaRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Lo que describes tiene una característica muy importante: parece que has entrado en un circuito en el que ya no buscas descubrir qué deseas, sino alcanzar una certeza absoluta sobre lo que deseas. Y cuanto más intentas conseguirla, más dudas aparecen.
El episodio inicial es un buen ejemplo. Sentiste una emoción agradable conversando con un chico y tu mente planteó: «¿Y si esto significa que soy bisexual?». Desde ese momento comenzaste a observarte. El problema es que, cuando sometemos nuestras reacciones espontáneas a vigilancia permanente, cualquier sensación puede convertirse en una prueba que necesita interpretación.
Ahora ocurre con tu reacción ante contenidos LGBT. Notas presión en el pecho o falta de aire y rápidamente comienza el interrogatorio: «¿Por qué me ha afectado?», «¿significa que me sentí identificado?», «¿será homofobia internalizada?». Pero una reacción física ante un contenido emocionalmente cargado no puede utilizarse como un test fiable de orientación sexual.
Y aquí aparece la trampa más importante: buscas información en internet, analizas tus sensaciones o encuentras alguna explicación que te tranquiliza. Funciona, pero solamente durante unas horas. Después vuelve la duda y necesitas otra comprobación. Precisamente ese alivio momentáneo puede estar manteniendo el problema: cada vez que necesitas comprobar para tranquilizarte, confirmas involuntariamente a tu mente que esa duda era peligrosa y debía ser resuelta.
Por eso intentaría no responder una vez más a «¿soy heterosexual, bisexual o gay?» utilizando tus reacciones corporales como pruebas. Tampoco comprobaría qué sientes mirando hombres, mujeres o determinados contenidos. Si conviertes cada mirada, emoción o sensación corporal en un examen, terminarás viviendo pendiente del resultado del siguiente examen.
Además, que la posibilidad de ser gay te produzca miedo por decepcionar a tu familia es otra cuestión que merece ser trabajada, pero el miedo a una posibilidad tampoco demuestra que esa posibilidad sea cierta ni falsa.
Si llevas días atrapado durante horas en análisis, comprobaciones, búsquedas y necesidad de certeza, sería recomendable trabajar específicamente el mecanismo obsesivo con un psicólogo. El objetivo terapéutico no debería ser proporcionarte continuamente garantías sobre cuál es tu orientación, porque mañana la obsesión podría exigir una garantía nueva. El objetivo es que dejes de necesitar resolver compulsivamente cada duda para poder continuar con tu vida.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente este círculo de duda, hipervigilancia, comprobaciones y búsqueda de seguridad, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Hola, Tengo 72 años y no tengo relaciones sexuales por un rechazo fisico y psicològico.Me masturbo
Hola,
Tengo 72 años y no tengo relaciones sexuales por un rechazo fisico y psicològico.Me masturbo 1/2 veces por semana.Cuando tengo relaciones el flujo vaginal me causa una sensacion desagradable como de repugnància.
Como puedo superar-lo.GraciasRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describe tiene solución en muchos casos, pero es importante entender que probablemente el problema no esté únicamente en el flujo vaginal, sino en el significado que su mente ha ido asociando a esa sensación.
La sensación de asco o repugnancia durante las relaciones sexuales puede aparecer por distintos motivos. En algunas personas se relaciona con cambios hormonales propios de la menopausia, molestias físicas o alteraciones del flujo vaginal. En otras, el componente principal es psicológico: determinadas sensaciones corporales empiezan a asociarse al rechazo y, cuanto más se intenta evitarlas, más intensa se vuelve esa reacción.
También conviene valorar si ese rechazo ha estado presente toda la vida o apareció en algún momento concreto. Si antes disfrutaba de las relaciones y esto comenzó más adelante, sería importante explorar qué cambios físicos, emocionales o relacionales coincidieron con su aparición.
Antes de atribuirlo exclusivamente a un problema psicológico, le recomendaría una valoración por su ginecólogo para descartar infecciones, alteraciones del flujo, sequedad vaginal u otros cambios que puedan estar contribuyendo al malestar.
Por otro lado, el hecho de que continúe masturbándose una o dos veces por semana indica que el deseo o la capacidad de obtener placer no han desaparecido completamente. Eso es un dato positivo, porque sugiere que el rechazo se produce en un contexto concreto y no hacia toda la sexualidad.
Cuando el problema es principalmente una respuesta de asco condicionada, suele trabajarse de forma gradual, ayudando a que la persona deje de asociar automáticamente determinadas sensaciones con repugnancia y pueda volver a vivir la intimidad de una forma más tranquila y natural. No suele conseguirse obligándose a mantener relaciones, sino comprendiendo cómo se ha construido esa reacción y modificándola progresivamente.
Le animaría a no resignarse pensando que es una consecuencia inevitable de la edad. Muchas personas mejoran cuando se aborda el problema desde sus dos vertientes: la física y la psicológica.
Si desea trabajar este rechazo de una forma respetuosa y adaptada a su situación, puede contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Estoy casada hace dos años con mi esposo desde ese momento solo intectuo con él, ya que cuando nos c
Estoy casada hace dos años con mi esposo desde ese momento solo intectuo con él, ya que cuando nos casamos nos vinimos a vivir a su país eso implicó dejar atrás mi trabajo, mi carrera, mis amigos y a mí familia. Hace tiempo que no los veo ni hablo con ellos, incluso deje de intectuar en redes con algunos amigos y compañeros hombres para que él no se sintiera pasado a llevar, y para demostrarle cuanto lo amo y lo respeto. Pero cuando él tuvo que hacerlo con una de sus amigas que me incomodaba lloro y pataleo y me trató de loca y enferma. Esa situación me puso muy triste y desde ese momento no le reclamé más nada. Aún cuando veo su daily chat o sus intenciones en las redes me molesta muchísimo, el siempre dice que ella es como una hermana para él pero ella parece haber tenido siempre otras intenciones con él incluso antes de que nos conociéramos. Hoy he decidido no darle mayor importancia a ese vínculo porque siento que me está enfermando de los nervios. Toda está situación me ha hecho replantearme la relación y a veces hasta siento ganas de irme pero la mayor parte del tiempo estamos bien y somos una pareja feliz salvo cuando lo vuelvo a ver metido en su celular o pasa largas horas encerrado en el baño. El me dice que va a hacer sus necesidades pero a veces pasa hasta dos horas ahí. He visto que muchas veces me dice que no tiene tiempo para hablar conmigo o aunque sea avisarme a qué hora va a salir a comer para preparar el almuerzo pero no tarda en responder los mensajes de su amiga. El trabaja desde casa y estamos todos el día en casa el trabajando y haciendo sus cosas mientras yo me encargo del orden de la casa y cuidar de nuestros perros. No se que hacer me duele mucho está situación porque yo lo amo. No me veo dejando atrás lo que hemos construido.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Hay algo importante en lo que cuentas que va más allá de esa amiga. Desde que te casaste y cambiaste de país, has ido dejando atrás prácticamente todos tus puntos de apoyo: trabajo, carrera, familia, amistades e incluso relaciones en redes sociales. Tu vida parece haberse ido concentrando cada vez más alrededor de tu marido y de vuestra casa.
Además, hiciste renuncias para demostrarle amor y respeto, esperando probablemente una reciprocidad similar. Cuando pediste algo equivalente respecto a una relación que te incomodaba, recibiste una respuesta completamente diferente: según cuentas, te llamó «loca» y «enferma». Esto merece atención porque una pareja no debería necesitar demostrar amor mediante un aislamiento progresivo ni mediante reglas que solamente se aplican a uno de sus miembros.
Ahora parece haberse creado otro mecanismo que también puede hacerte mucho daño: observar cuándo utiliza el teléfono, cuánto permanece en el baño, cuánto tarda en responderte a ti y cuánto tarda en responder a ella. Entiendo perfectamente por qué lo haces: estás intentando averiguar si tienes motivos para desconfiar. Pero convertirte en investigadora de tu propia relación puede terminar consumiéndote sin proporcionarte nunca una certeza definitiva.
No sabemos, con lo que explicas, qué relación mantiene realmente con esa mujer y sería irresponsable afirmar que existe una infidelidad. Pero tampoco necesitas demostrar una infidelidad para reconocer que la situación actual te está haciendo sufrir.
Yo desplazaría el foco de «¿qué estará haciendo él con ella?» hacia preguntas más importantes: «¿Qué ha ocurrido conmigo desde que estoy en esta relación? ¿Qué partes de mi vida he abandonado? ¿Qué necesito recuperar independientemente de lo que haga mi marido?».
Y empezaría precisamente por ahí. Recuperar contacto con familiares y amistades que sean importantes para ti, reconstruir progresivamente una vida social propia y plantearte cómo retomar tu desarrollo profesional no significa preparar una separación. Significa dejar de depender de una única relación para sostener prácticamente toda tu vida. Paradójicamente, recuperar tu autonomía también te permitirá valorar vuestro matrimonio con mucha más claridad.
Después será necesario hablar con él, pero no únicamente sobre esa amiga. Habrá que hablar de reciprocidad, límites, respeto y del tipo de pareja que queréis construir. Una cosa es que él no esté de acuerdo con tus celos y otra muy diferente descalificarte cuando expresas algo que te hace sufrir.
Puedes amarlo y valorar profundamente lo que habéis construido sin que eso te obligue a aceptar cualquier dinámica para conservarlo. Antes de decidir entre quedarte o marcharte, recuperaría algo que parece haberse perdido durante estos dos años: un espacio propio desde el que puedas volver a decidir.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar esta dependencia que se ha ido construyendo, los celos y cómo recuperar tu autonomía sin tomar decisiones precipitadas sobre tu matrimonio, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Tuve una relación con una persona mucho mayor que yo Al mes, iniciaban las peleas por celos, por m
Tuve una relación con una persona mucho mayor que yo
Al mes, iniciaban las peleas por celos, por mi carácter débil que el me decía, nunca quiso que llorara para nada.
Cada que hacíamos llamadas, siempre peleamos y me colgaba hasta apagar el teléfono
Hasta un día me dijo que no me enamorara de el
Siempre le he llamado para saber cómo está, resolver las situaciones, llevar bien la relación y apoyarnos en situaciones
Ahora, el me señala de tóxica y ensimosa por dichas llamadas y me dijo que ya le choque que por eso se alejó de mi
Y siempre me señala que por mi culpa de las llamadas eche a perder la relación
No sé que hacerRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Por lo que cuentas, parece que llevas mucho tiempo intentando sostener la relación, entender qué pasaba y reparar los conflictos, mientras que él respondía con distancia, críticas o retirándose de la conversación.
Hay varios aspectos que llaman la atención:
* Te decía que no te enamoraras de él.
* Cuando discutían, colgaba las llamadas o apagaba el teléfono.
* Te criticaba por llorar o expresar malestar.
* Ahora atribuye el fracaso de la relación exclusivamente a tus llamadas.
Cuando una relación entra en esta dinámica, es frecuente que una persona termine preguntándose: "¿De verdad fui yo el problema?". Sin embargo, las relaciones rara vez se rompen por una sola conducta o por culpa exclusiva de uno de los dos.
Es posible que tus llamadas fueran una forma de buscar cercanía, tranquilidad o resolver los conflictos. Si una persona se siente insegura porque la otra se distancia, suele intentar más contacto, no menos. El problema es que cuanto más persigue uno la conexión, más puede alejarse quien ya está tomando distancia.
Eso no convierte automáticamente a nadie en "tóxico".
La palabra "tóxica" se utiliza hoy con mucha facilidad, pero llamar para hablar, intentar resolver problemas o interesarse por alguien no es, por sí mismo, un comportamiento tóxico. La cuestión sería si esas llamadas respetaban o no los límites de la otra persona, pero incluso en ese caso estaríamos hablando de una dinámica de relación, no de que toda la responsabilidad recaiga sobre ti.
También me preocupa algo: parece que has aceptado durante mucho tiempo una posición donde él definía quién eras ("débil", "ensimosa", "culpable"), y tú intentabas demostrar que no era así.
Quizá la pregunta ahora no sea tanto cómo recuperar esa relación, sino por qué sigues concediendo tanto peso a la opinión de alguien que te decía que no te enamoraras de él, que invalidaba tus emociones y que se retiraba cuando intentabas dialogar.
Una relación sana permite hablar de los problemas sin que una persona tenga que cargar permanentemente con toda la culpa.
Mi impresión es que ahora mismo estás sufriendo más por la culpa que por la ruptura en sí. Y sería importante revisar si esa culpa está basada en hechos objetivos o en haber asumido durante demasiado tiempo la versión que él tiene de la historia.
Si deseas trabajar esta situación y entender por qué te está costando tanto desprenderte de esa sensación de responsabilidad, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Hola, todo el tiempo estoy pensando en la muerte que no quiero morirme y presiento que pasará y como
Hola, todo el tiempo estoy pensando en la muerte que no quiero morirme y presiento que pasará y como que mi presentimiento se siente muy real, siempre que salgo me fijo si queda un hospital cerca, y no sé qué hacer me duermo angustiada y me despierto en las noches con el cuerpo tenso y mi cabeza que no para de pensar ya no se que hacer.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes suele aparecer con mucha frecuencia en problemas de ansiedad intensa, ansiedad por la salud o miedo a la muerte. El detalle más importante de tu mensaje es que no estás preocupada porque quieras morir, sino precisamente porque tienes muchísimo miedo a morir.
Cuando la ansiedad alcanza cierto nivel, la mente empieza a comportarse como un detector de peligros hiperactivado. Entonces aparecen pensamientos como:
"¿Y si me pasa algo?"
"¿Y si esta sensación es una enfermedad grave?"
"Tengo el presentimiento de que va a ocurrir."
El problema es que la ansiedad no solo produce pensamientos, sino también sensaciones físicas muy convincentes: tensión muscular, sensación de alerta constante, despertares nocturnos, opresión corporal, nerviosismo y la impresión de que algo malo está a punto de suceder.
Por eso ese "presentimiento" se siente tan real.
Sin embargo, sentir algo con mucha intensidad no significa que sea una predicción. La ansiedad suele hacer que confundamos una sensación interna de peligro con un peligro real externo.
También observo otro mecanismo que mantiene el problema: cuando sales, buscas hospitales cercanos para sentirte más segura. Aunque parezca que eso te tranquiliza, a largo plazo le envía a tu cerebro el mensaje de que realmente existe un peligro inminente, por lo que la vigilancia aumenta todavía más.
Se crea un círculo vicioso:
Miedo → vigilancia → búsqueda de seguridad → alivio temporal → más miedo.
Mi recomendación es que no sigas luchando sola contra esto. Cuando la ansiedad ya afecta al sueño, te despierta por las noches y ocupa gran parte de tus pensamientos durante el día, es un buen momento para buscar ayuda profesional.
Mientras tanto, intenta observar una diferencia importante: no preguntarte si el pensamiento es verdadero o falso, sino reconocer que en este momento estás teniendo un pensamiento de miedo. Parece un detalle pequeño, pero ayuda a dejar de tratar cada pensamiento como si fuera una alarma real.
También me gustaría preguntarte algo importante: ¿desde cuándo te ocurre esto? ¿Hubo algún problema de salud, pérdida de un ser querido, ataque de ansiedad o situación estresante antes de que comenzaran estos pensamientos?
Si deseas trabajarlo en profundidad, será un placer ayudarte desde PSYAMM. Puedes contactar conmigo a través de Doctoralia.es.
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Hola buenas, desde hace ya un par de meses estoy teniendo la sensación que es como si me estuviera v
Hola buenas, desde hace ya un par de meses estoy teniendo la sensación que es como si me estuviera viendo en tercera persona, como si estuviera en un juego y yo viera al personaje pero en realidad soy yo. Esta última vez me e asustado más por que me paso e iba conduciendo y en el momento que pude o percibir lo que me ocurría paré el coche y después de varios minutos me volví para casa.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Lo que describes, esa sensación de observarte desde fuera o de verte como si fueras el personaje de un juego, puede parecerse a experiencias de despersonalización o desrealización. Pueden aparecer asociadas a ansiedad intensa, estrés, ataques de pánico, falta de sueño u otras situaciones, pero no sería adecuado diagnosticarte únicamente por este relato.
Hay algo que hiciste correctamente: al percibirlo mientras conducías, paraste el coche. Hasta saber qué está provocando estos episodios y tenerlos controlados, si vuelve a ocurrirte conduciendo debes detenerte en un lugar seguro y no continuar mientras persista esa alteración de la percepción.
Como llevas un par de meses experimentándolo y esta vez ha interferido directamente con la conducción, te recomiendo consultar con un médico para descartar otras posibles causas y, paralelamente, valorar psicológicamente qué está ocurriendo. Especialmente si aparecieran pérdida de conocimiento, confusión importante, alteraciones del habla o la visión, debilidad de una parte del cuerpo, movimientos involuntarios u otros síntomas neurológicos nuevos, necesitarías una valoración médica urgente.
Si finalmente estamos ante un fenómeno relacionado con la ansiedad, hay una paradoja frecuente: la experiencia asusta tanto que la persona empieza a vigilar continuamente si está «dentro de sí misma», si percibe el mundo normalmente o si está empezando otro episodio. Esa comprobación constante aumenta la atención sobre las propias sensaciones y puede terminar alimentando aquello que se intenta controlar.
Por eso no intentaría comprobar continuamente si «te sientes real». Primero descartaría médicamente otras causas y después trabajaría el mecanismo que está manteniendo estas experiencias, especialmente si existe ansiedad y miedo a que vuelvan a aparecer.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si después de la valoración médica quieres trabajar específicamente estas sensaciones y el miedo que se está generando alrededor de ellas, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Mi abuela falleció hace apenas dos días, soy consciente de que debo continuar haciendo vida normal.
Mi abuela falleció hace apenas dos días, soy consciente de que debo continuar haciendo vida normal. Pero se me hace raro tener momentos en los que aparentemente estoy bien, a pesar de que sé que el proceso no es lineal ni siempre una tristeza profunda. No me siento mal, pero me aterra el momento en el que dejé de estar en shock y acepté que nunca la voy a volver a ver. Mi madre me recomendó esperar un poco para ir al psicólogo, pero creo que es crucial para comenzar a recibir ayuda, ya que no tengo las herramientas necesarias para sobrellevar un duelo así. Debería comenzar o esperar? Sería la excusa perfecta para comenzar a trabajar otros aspectos que he ido aplazando por miedo a estar peor.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Han pasado solamente dos días. Que tengas momentos en los que estás aparentemente bien no significa que estés evitando el duelo, que quisieras menos a tu abuela o que algo esté funcionando mal. En estos primeros momentos pueden alternarse tristeza, incredulidad, tranquilidad, recuerdos, llanto e incluso períodos en los que uno continúa con su vida casi con normalidad.
Tampoco creo que exista una obligación de «hacer vida normal» tan pronto. Puedes mantener ciertas rutinas si te ayudan, pero no necesitas demostrar que eres capaz de funcionar como si nada hubiese ocurrido. Del mismo modo, no necesitas estar permanentemente triste para estar atravesando un duelo.
Respecto a ir al psicólogo, no existe ninguna necesidad de esperar un determinado número de semanas o meses. Una cosa es patologizar un duelo completamente natural y otra muy diferente pedir acompañamiento porque sientes que no tienes herramientas para atravesarlo. Puedes comenzar ahora si consideras que ese espacio te ayudaría. El objetivo no tendría que ser eliminar rápidamente el dolor, sino ayudarte a atravesarlo sin convertirlo en algo contra lo que tengas que luchar.
Me parece especialmente importante lo que dices sobre el momento en que dejes de estar en shock y comprendas realmente que no volverás a verla. Estás sufriendo ahora también por anticipar cuánto vas a sufrir después. Intenta no obligarte a vivir hoy todo el dolor que imaginas que llegará mañana. Cuando llegue cada emoción, podrás afrontarla entonces.
Y respecto a aprovechar la terapia para trabajar otras cuestiones que llevas tiempo aplazando, sí puede ser una buena oportunidad, con una precaución: no convertir estos primeros días en una carrera por resolver de golpe el duelo y todos los problemas pendientes. Un buen proceso terapéutico puede respetar tu ritmo, acompañarte en esta pérdida y, cuando sea oportuno, abordar aquello que ya querías trabajar anteriormente.
Por tanto, si deseas empezar ahora, no veo ninguna razón psicológica por la que debas obligarte a esperar. Pedir ayuda tempranamente no significa que estés haciendo mal el duelo; puede significar simplemente que has decidido no atravesarlo sola.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres comenzar este acompañamiento y posteriormente trabajar esos otros aspectos que has ido aplazando, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Encontré un chat donde mi esposo le escribe a alguien ese alguien le responde hola mi amor!!!,luego
Encontré un chat donde mi esposo le escribe a alguien ese alguien le responde hola mi amor!!!,luego encuentro gel intimo detrás de un cuadro de su lugar de trabajo,pregunto y me responde que era una broma de amigos......???
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes es comprensible que te genere dudas y malestar.
Por separado, cualquiera de las dos situaciones podría tener explicaciones inocentes:
Que alguien escriba "hola mi amor" no demuestra necesariamente una relación sentimental; algunas personas utilizan expresiones cariñosas con amigos o familiares.
Encontrar un gel íntimo en el trabajo tampoco demuestra por sí mismo una infidelidad.
Sin embargo, cuando ambas situaciones aparecen juntas, es normal que te resulte difícil aceptar una explicación tan simple como "era una broma de amigos", especialmente si no viene acompañada de una explicación clara y coherente.
El problema principal no es el gel ni el mensaje. El problema es la confianza que te genera la explicación. Si una respuesta deja más preguntas que tranquilidad, la inquietud suele permanecer.
Mi recomendación sería evitar actuar como investigadora buscando pruebas constantemente, porque eso suele aumentar la ansiedad y deteriorar la relación. En lugar de discutir sobre el gel o el mensaje concreto, intenta hablar de cómo te sientes:
"No es solo el objeto o el chat. Lo que me preocupa es que la explicación no me ayuda a sentirme tranquila y necesito entender mejor qué está pasando."
Observa también cómo responde:
Si muestra disposición a aclarar las cosas, comprender tu malestar y ser transparente.
O si evita sistemáticamente la conversación, se pone a la defensiva o descalifica tus sentimientos.
La confianza no se reconstruye con explicaciones aisladas, sino con coherencia mantenida en el tiempo entre lo que una persona dice y lo que hace.
Si esta situación te está generando mucha angustia, también conviene preguntarte algo: ¿estas sospechas aparecen únicamente por estos hechos o ya existían otras señales previas que te hacían sentir insegura en la relación?
Si deseas profundizar en esta situación de pareja y entender mejor qué está ocurriendo, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es.
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¿Que puedo hacer si no confío en mi psicóloga? Llevo ya 3 meses y todavía no confío en ella del
¿Qué puedo hacer si no confío en mi psicóloga? Llevo ya 3 meses y todavía no confío en ella del todo. Lo poco que le he contado es solo la punta del iceberg. Solo puedo comunicarme con ella por escrito y en las sesiones me quedo muy bloqueado por la ansiedad. Estuve una temporada en la que le escribía cómo me iba sintiendo y le contaba cosas de mi pasado, y me la llevaba a las sesiones para que lo leyera, o también a veces le escribía por WhatsApp. Pero llevo ya un tiempo que no tengo ni ganas de escribirle y no sé qué hacer. Siento que no avanzamos en las sesiones y que solo estoy perdiendo el dinero y el tiempo. Hay muchas cosas que me afectan y no me atrevo a escribírselas porque son cosas bastante más personales que nunca he hablado con nadie más que con amistades muy cercanas. Tampoco quiero cambiar de psicóloga porque no tengo ganas de otra vez tener que contar y explicar toda mi situación desde el principio para que al final sea lo mismo de siempre y no me atreva a contar todo lo que me afecta. Mañana tengo sesión con ella y todavía no le he escrito nada y no sé qué hacer.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Hay algo importante en lo que cuentas: quizá la sesión de mañana no necesite empezar hablando de todo aquello que todavía no puedes contar. Puede empezar hablando precisamente de que no puedes contarlo.
Después de tres meses, decirle a tu psicóloga que todavía no confías suficientemente en ella, que te bloqueas durante las sesiones, que has dejado incluso de tener ganas de escribir y que sientes que no estáis avanzando no es un fracaso de la terapia. Es información fundamental para la terapia. Tu psicóloga necesita saberlo.
Además, intentaría no imponerte la condición de «tengo que confiar plenamente para poder contarle todo». La confianza terapéutica también puede construirse progresivamente. No tienes que empezar mañana por el contenido más íntimo. Podrías incluso llevar escrito algo tan sencillo como: «Hay cosas importantes que no te estoy contando porque todavía no me siento suficientemente seguro para hacerlo. Me bloqueo mucho aquí y últimamente siento que no estamos avanzando. Necesito que trabajemos primero sobre esto».
Hay otro aspecto que convendría observar. Escribir te permitió inicialmente comunicar aquello que verbalmente no podías expresar. Eso fue una solución útil. Pero si la única manera posible de comunicarte termina siendo escribir previamente todo lo que quieres decir, podría convertirse también en una protección que impida experimentar gradualmente que puedes hablar de determinadas cosas dentro de la consulta. No habría que quitártela bruscamente, sino utilizarla como puente hacia otras formas de comunicación.
Y no necesitas decidir ahora entre dos extremos: continuar indefinidamente con una terapia que sientes estancada o cambiar mañana de profesional y empezar desde cero. Primero pondría sobre la mesa el problema de vuestra propia relación terapéutica y observaría qué sucede. Cómo responda ella también te dará información importante. Si puede escuchar tu dificultad sin ponerse a la defensiva, comprender vuestro bloqueo y modificar la forma de trabajar, quizá ese momento se convierta precisamente en un avance terapéutico.
Si, después de hablarlo claramente y darle un margen razonable, sigues sintiendo que no puedes construir una alianza con ella o que el tratamiento continúa sin una dirección que comprendas, entonces sí tendría sentido valorar otro profesional. Cambiar de psicóloga no significaría necesariamente repetir durante meses toda tu historia; puedes explicar inicialmente el funcionamiento actual del problema y avanzar progresivamente.
Para mañana no intentaría preparar «la punta que falta del iceberg». Llevaría una sola cuestión: «No consigo confiar suficientemente en ti para enseñarte el resto del iceberg y necesitamos hablar de por qué». Eso ya sería material terapéutico de enorme importancia.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si en algún momento quieres una segunda valoración sobre el bloqueo que se ha producido en tu proceso terapéutico, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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¿Qué pueden indicar síntomas como miedo, angustia
¿Qué pueden indicar síntomas como miedo, angustia constante, ganas de llorar, ataques de pánico, falta de ánimo y miedo a perder la razón durante todo el día? ¿Es posible recuperarse de este tipo de síntomas y volver a sentirse como antes?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Sí, es posible recuperarse. Los síntomas que describes pueden aparecer en cuadros de ansiedad intensa y, especialmente, cuando se producen ataques de pánico repetidos, la persona puede terminar viviendo en un estado de alarma prácticamente permanente.
El miedo a «perder la razón» es particularmente frecuente cuando la ansiedad alcanza mucha intensidad. Las sensaciones resultan tan extrañas y difíciles de controlar que aparece un segundo miedo: ya no solamente tememos lo que sentimos, sino lo que creemos que podría ocurrirnos como consecuencia de sentirlo. «¿Y si pierdo el control?», «¿y si me vuelvo loco?», «¿y si esto nunca termina?». Ese miedo al propio miedo puede amplificar todavía más la activación.
Además, cuando llevamos semanas o meses vigilándonos, comprobando continuamente cómo estamos, evitando determinadas situaciones o intentando controlar cada sensación para impedir otra crisis, podemos terminar manteniendo involuntariamente el problema. Lo que hacemos para sentirnos seguros a corto plazo puede aumentar nuestra fragilidad frente al miedo a largo plazo.
Las ganas de llorar y la falta de ánimo también pueden aparecer después de permanecer mucho tiempo en ese estado de agotamiento, aunque habría que realizar una valoración adecuada antes de concluir si existe además un cuadro depresivo u otra dificultad. Con unos síntomas descritos brevemente no sería responsable establecer un diagnóstico.
La buena noticia es que tener estos síntomas hoy no significa que vayas a vivir así permanentemente. Los problemas de ansiedad y pánico pueden tratarse. El objetivo terapéutico no consiste simplemente en aprender a tranquilizarse cada vez que aparece el miedo, sino en modificar progresivamente el mecanismo que hace que el miedo gobierne cada vez más aspectos de la vida.
Si esto ocurre prácticamente durante todo el día y está afectando significativamente a tu sueño, alimentación, trabajo o capacidad para desenvolverte, te recomiendo una valoración profesional. Y si aparecen síntomas físicos nuevos o importantes, también conviene valoración médica para descartar otras causas.
No necesitas esperar a «volver a ser como antes» para empezar a recuperar tu vida. Muchas veces ocurre precisamente al contrario: empezamos a recuperar aquello que el miedo nos ha ido quitando y, progresivamente, dejamos de vivir pendientes de cuándo desaparecerá definitivamente la ansiedad.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente los ataques de pánico, el miedo a perder el control y este estado de alarma constante, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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¿Cómo se puede afrontar emocionalmente una situación de infidelidad emocional en la pareja cuando la confianza está dañada
¿Cómo se puede afrontar emocionalmente una situación de infidelidad emocional en la pareja cuando la confianza está dañada y se quiere intentar reconstruir la relación?"
No sé realmente qué hacer, he pensado hasta en el divorcio.
Gracias por leerme y por ayudarme.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Cuando se produce una infidelidad emocional, el problema no suele terminar cuando cesa el vínculo con la tercera persona. Lo que queda dañado es algo más profundo: la confianza en la propia relación y en aquello que uno creía que estaba viviendo.
Si quieres intentar reconstruir la relación, evitaría tomar la decisión definitiva sobre el divorcio en medio de los momentos de máxima rabia, miedo o angustia. Pensar en divorciarte no significa necesariamente que quieras hacerlo; puede expresar también la necesidad de encontrar una salida a una situación que actualmente resulta insoportable.
Hay dos errores frecuentes después de una infidelidad. El primero es intentar hacer como si nada hubiese sucedido para salvar rápidamente la relación. El segundo es convertir la convivencia en una investigación permanente: revisar teléfonos, preguntar una y otra vez por los mismos detalles, interpretar cada comportamiento, pedir garantías y comprobar continuamente si podemos volver a confiar. Esto último puede tranquilizar durante unos minutos, pero después aparece una nueva duda que exige otra comprobación. Poco a poco, uno se convierte en policía y el otro en sospechoso.
Reconstruir la confianza requiere algo diferente. La persona que rompió el acuerdo debe asumir lo ocurrido sin minimizarlo, aceptar que la confianza no se recuperará inmediatamente y mostrar coherencia entre palabras y comportamientos. Y quien ha sido herido necesita poder expresar su dolor sin quedar condenado a interrogar indefinidamente para conseguir una certeza absoluta que probablemente nunca llegará.
También sería importante preguntarte algo muy concreto: ¿qué tendría que cambiar entre vosotros para que decidieras intentar quedarte? No qué tendría que prometerte, sino qué necesitarías observar en la relación. Y, en sentido contrario, ¿qué comportamientos harían que continuar dejase de ser aceptable para ti? Esto transforma una decisión dominada por el miedo en criterios que puedes observar.
No necesitas decidir ahora si perdonas para siempre ni si te divorcias. Puedes darte un período para comprobar si ambos sois capaces de construir una relación diferente. Porque continuar juntos solamente tiene sentido si no consiste en volver exactamente a la relación anterior, sino en construir una nueva en la que aquello que permitió la ruptura de la confianza sea abordado.
La terapia de pareja puede ser especialmente útil cuando ambos quieren intentarlo. No debería utilizarse para decidir quién tiene razón, sino para comprender cómo está funcionando actualmente la pareja, interrumpir las dinámicas que agravan la herida y comprobar si existe una base real para reconstruir el vínculo.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar esta crisis individualmente o en pareja y valorar con mayor claridad si reconstruir la relación o finalizarla, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Hola siento que ultimamente mi salud mental se esta deteriorando siento depression post parto ,cansa
Hola siento que ultimamente mi salud mental se esta deteriorando siento depression post parto ,cansancio ,stress, anciedad ,tengo 3 hijos, un adolescente ,un niño y un bebe pequeño, desde que estaba embarazada no he dotmido bien y no me siento escuchada por mi esposo, y a pocos dias de que nacio mi bebé, me di cuenta que mi esposo me fue infiel en todo mi embarazo y asta ahora, me senti muy mal por que mis hijos son planeados y el deseaba tanto este bebé como yo y me cuestionaba mucho por que el empezo a tratame muy indiferente despues de unos meses de saber que estaba embarazada, y el fue el mas atento en mi otro embarazo y me sentia escuchada,a pesar de ser su primer hijo y mi ahora bebé su segundo hijo ,mi hijo adolescente es de una relacion pasada ,
Ahora después de todo esto le comento a mi actual esposo sobre el divorcio y me dice que solo fueron mensajes, y no quiere divociarse y no quiere irse de la casa ,no quiere que yo me vaya , y yo solo quiero que mis hijos no salgan dañados, solo quiero protejerlos a pesar de sentirme aveces completamente que no tengo una salida ,siempre pongo primero su bienestar , pero aveces colapso y me tengo que encerrar a llorar o a tratar de tranquilisarme, para que eyos no lo noten, es muy difícil y siento que mi tunica solucion, seria separarnos, por que quiero cuidar y proteger a mis hijos y si estoy mal no podre hacerlo, quisiera saber que mas puedo hacer o si estoy equivocada al pensar o actuar asi o si necesito otro tipo de ayuda ?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. No creo que estés equivocada por plantearte una separación. Estás intentando tomar una decisión en un momento especialmente difícil: acabas de tener un bebé, llevas meses durmiendo mal, tienes tres hijos que atender y, además, has descubierto una infidelidad mantenida durante el embarazo y después del nacimiento.
Hay algo que priorizaría incluso antes de decidir qué hacer con el matrimonio: tu estado psicológico actual. Cuando dices que sospechas una depresión posparto, que colapsas, necesitas encerrarte para llorar y algunas veces sientes que «no tienes salida», necesitas una valoración profesional cuanto antes. Habla con tu médico, matrona, obstetra o profesional de salud mental y explícales exactamente lo que has contado aquí. La depresión y la ansiedad posparto pueden tratarse y no tienes por qué atravesar esto únicamente intentando ser fuerte por tus hijos.
Respecto a tu marido, que él considere que «solo fueron mensajes» no determina la importancia que aquello tiene para ti. Si había un vínculo que vulneraba los acuerdos de vuestra relación, tienes derecho a sentir dañada la confianza. Y que él no quiera divorciarse tampoco significa que tú estés obligada a continuar casada.
Intentaría, sin embargo, separar dos decisiones que ahora están mezcladas: una es cómo protegerte y recuperar estabilidad en este momento; otra, decidir definitivamente el futuro de vuestro matrimonio. No necesitas resolver ambas hoy. Puedes establecer distancia, límites y pedir ayuda mientras posteriormente decides, con mayor claridad, si quieres intentar reconstruir la relación o separarte.
También quiero señalarte algo respecto a tus hijos. Protegerlos no significa necesariamente mantener a toda costa a sus padres viviendo juntos. Tampoco significa que la separación sea automáticamente la solución. Lo que más necesitan es un entorno suficientemente estable y unos adultos capaces de cuidarlos sin convertirlos en espectadores o intermediarios del conflicto. Y para poder cuidarlos, tú también necesitas ser cuidada.
No escondas todo tu sufrimiento para que nadie lo note. Busca al menos una persona adulta de confianza que conozca realmente cómo estás y pueda ayudarte de forma práctica con los niños, el descanso y las citas médicas. Ahora mismo necesitas apoyo, no solamente tomar decisiones.
Y cuando dices que algunas veces sientes que no tienes salida, si eso incluye pensamientos de morir, hacerte daño, desaparecer definitivamente, hacer daño al bebé o miedo a perder el control, comunícaselo inmediatamente a alguien cercano y busca atención urgente. En España puedes contactar también con la Línea 024, disponible las 24 horas, en el 024.
Después habrá tiempo para trabajar la infidelidad y decidir qué relación quieres tener. Ahora la primera intervención es conseguir que tú vuelvas a tener suelo bajo los pies.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres acompañamiento psicológico para afrontar este momento, recuperar estabilidad y posteriormente tomar decisiones sobre tu relación sin hacerlo desde el colapso, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Voy a comentar algo. Estuve en una relación casi 3 años, el día antes de mudarnos juntos, nos queda
Voy a comentar algo.
Estuve en una relación casi 3 años, el día antes de mudarnos juntos, nos quedamos a dormir de mi ex suegra, esa noche mi ex novia y su madre tuvieron una charla de 20 minutos en la cocina, al otro día teniamos q ir a ver un departamento, mi ex me dijo q no se mudaria, q no quería dejar sola a su madre, me lo dijo entre lágrimas. Lo acepte y fui a reservar el departamento, luego con los días, mi ex empezo a llevar sus cosas y se instaló conmigo, ella era una persona de poco diálogo, siempre me decia q tenía un bloqueo o q se quedaba en blanco. Hace 9 meses mi ex empezó terapia, con el fin de poder ayudarla a expresarse. a los 3 meses en una discusión desicion terminar la relación, le pregunté si estaba segura, me dijo entre lágrimas q no sabía. Se llevó pocas cosas y me dijo me cayó todo de golpe, hice todo y no fue suficiente....seguiamos hablando a diario, Pero parecía q no le afectaba la separación, se la notaba tranquila, me decia q estaba en paz en casa de su madre. Un día por msj me comentó q ella tenía miedos internos a mi reacción, Pero no por q yo fuera malo, sino q eran miedos de ella, q habíamos tenido crianzas distintas y q ella era más fría. Q estaba mejorando su relación con su flia con la q siempre fueron fríos y distantes. Hoy ya no tengo comunicación con mi ex. Pase meses sin entender nada, hoy parece q soy un desconocido para ella. Nunca entendí q sucedió. La última vez q la ví hace 3 meses, me dijo q le dolía por ella y por mi entre lagrimas al retirar sus últimas cosas. Ella nunca conoció a su padre, y su madre es algo fría y controladora.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Entiendo que hayas pasado meses intentando reconstruir qué sucedió, porque para ti la ruptura parece no tener una explicación proporcional a lo que estabais viviendo. Cuando una relación termina después de un proceso claro podemos sufrir la pérdida; cuando termina de una manera que no comprendemos, además de sufrirla intentamos resolver continuamente el enigma.
Por lo que cuentas, parece que tu expareja ya mostraba dificultades para expresar lo que sentía: hablaba de bloqueos, de quedarse en blanco y posteriormente te explicó que tenía determinados miedos respecto a tus posibles reacciones, aunque reconocía que no procedían necesariamente de tu comportamiento. También parece que regresar al entorno de su madre le proporcionó una sensación de seguridad y que estaba revisando aspectos de su relación familiar.
Podríamos construir muchas explicaciones a partir de su historia, de la ausencia de su padre, de cómo era su madre o de lo que estaba trabajando en terapia. Pero serían hipótesis. No podemos saber desde fuera qué proceso interno la llevó finalmente a terminar la relación ni atribuirlo con seguridad a su familia o a su terapia.
Hay, sin embargo, algo que sí podemos observar en ti: llevas meses intentando comprender para poder cerrar. Y ahí puede aparecer una trampa importante. “Cuando consiga entender qué ocurrió, podré superarlo”. Entonces repasas aquella conversación con su madre, el intento de convivencia, sus lágrimas, sus mensajes, sus palabras y hasta la aparente tranquilidad que mostró después de separaros. Cada pieza parece acercarte a una explicación, pero inmediatamente genera otra pregunta.
Incluso sus lágrimas pueden atraparte: “si le dolía, ¿por qué se marchó?”. Porque sufrir al terminar una relación y decidir terminarla no son incompatibles. Del mismo modo, que posteriormente pareciera tranquila no demuestra que los tres años anteriores fueran falsos.
Quizá tengas que empezar a contemplar una posibilidad incómoda: puede que nunca conozcas completamente el motivo de su decisión. Y esperar esa explicación puede mantenerte psicológicamente vinculado a una relación que actualmente ya ha terminado.
Cerrar no siempre consiste en conseguir que todas las piezas encajen. A veces consiste precisamente en poder continuar aunque falte alguna.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si ves que esta necesidad de comprender lo ocurrido te mantiene atrapado en la relación nueve meses después, podemos trabajar específicamente sobre ello. Puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Hola. Desde hace un tiempo un compañero de trabajo me intenta vacilar o hacer burlas, para llamar mi
Hola. Desde hace un tiempo un compañero de trabajo me intenta vacilar o hacer burlas, para llamar mi atención ,y aunque se que son al final tonterías no puedo entender como me están afectando tanto , intento evitarlo y sobretodo en situaciones sociales , pero estoy en un punto de no poder quitármelo de la cabeza y afectando mi animo y estado fisco. Se que de joven sufrí bullyng y siento que es un volver a empezar,que debería de hacer para resolver el problema que creo que yo mismo me he creado.Gracias
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. No creo que debas concluir que el problema “te lo has creado tú”. Hay una conducta de tu compañero que te molesta y después está el efecto que esa conducta está produciendo en ti. Son dos cuestiones diferentes.
Lo que cuentas de haber sufrido bullying anteriormente puede ayudar a comprender por qué determinadas burlas tienen para ti un significado mucho mayor que para otra persona. Una situación aparentemente pequeña puede activar rápidamente una antigua sensación de amenaza, humillación o indefensión. Pero no significa necesariamente que estés volviendo al mismo punto de entonces.
El problema puede complicarse cuando empiezas a intentar protegerte evitando a esa persona, determinadas situaciones sociales o pensando continuamente qué hará la próxima vez. Cuanto más intentas anticiparte para que no te afecte, más presente acaba estando. Incluso cuando tu compañero no está delante, continúa ocupando espacio en tu cabeza.
Por eso trabajaría en dos direcciones. Por una parte, valorar qué está haciendo realmente tu compañero y establecer límites claros si sus comentarios te resultan ofensivos. Poner un límite no significa entrar en una batalla ni demostrarle que no te afecta. Puede consistir simplemente en comunicar de manera firme y tranquila que determinadas bromas no te resultan aceptables. Si existe una conducta reiterada de hostigamiento laboral, entonces convendría además utilizar los canales correspondientes de la empresa.
Por otra parte, habría que trabajar sobre lo que sucede después dentro de ti. Intentar expulsar continuamente de la cabeza lo ocurrido suele conseguir precisamente lo contrario: cuanto más necesitas “no pensar en ello”, más vuelve. También evitar situaciones sociales puede proporcionarte alivio momentáneo, pero corre el riesgo de hacerte sentir progresivamente más vulnerable.
La cuestión, por tanto, no sería conseguir que tu compañero cambie para que tú puedas volver a estar bien. Sería conseguir dos cosas: aprender a defender tus límites cuando sea necesario y recuperar la capacidad de estar en esas situaciones sin que el comportamiento de otra persona determine tu estado emocional durante el resto del día.
Y una última cuestión importante: que actualmente te afecte no borra todo lo que has avanzado desde aquel bullying. Quizá esta situación haya tocado una antigua herida, pero ahora eres un adulto que puede aprender una manera diferente de responder a ella.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si ves que la situación está afectando ya significativamente a tu ánimo, a tu cuerpo y a tus relaciones sociales, podemos trabajar específicamente sobre este mecanismo. Puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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Mi novio en una reunión de amigos confesó qué hace 10 años conoció a una chica trans y qué el la veí
Mi novio en una reunión de amigos confesó qué hace 10 años conoció a una chica trans y qué el la veía mujer, él ahora tiene 28 años. Ella le confesó que antes era hombre a lo qué él le dijo: yo soy heterosexual y lo que me gusta son las mujeres, prefiero que mejor seamos amigos, ella le respondió: era hombre, ahora estoy operada y tengo vagina, el acepto ya que tenía vagina y físicamente el la vio como mujer, la relación era a distancia, solo se vieron 2 veces: el fue a verla tuvieron sexo y después ella fue a verlo y tuvieron sexo, la relación solo duró 3 meses, el dice que para el no tuvo relevancia.
La cuestión es, llevamos 4 años de relación y por más qué el me diga que era mujer y que fue hace 10 años, me dijo que después de ella estuvo con mujeres biológicas, no logro aceptar esa situación, he llorado mucho, pensado mucho, me he hecho muchas preguntas en cuanto a su orientación sexual. No sé si terminar la relación o aceptar su pasado.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Creo que aquí conviene separar dos cuestiones: lo que ocurrió hace diez años y lo que tu mente está haciendo ahora con esa información.
Por lo que cuentas, tu novio se sintió atraído por una persona a la que percibía como mujer y mantuvo relaciones sexuales con ella sabiendo posteriormente que era una mujer trans. Ese hecho, por sí solo, no permite determinar que sea homosexual o bisexual. La orientación sexual no se establece retrospectivamente mediante una única experiencia, sino por el patrón de atracción afectiva y sexual de la persona.
Pero probablemente darte muchas explicaciones sobre su orientación tampoco resolvería el problema, porque parece que has entrado en una búsqueda de certeza: “¿Qué significa aquello?”, “¿y si realmente le gustan los hombres?”, “¿por qué aceptó?”, “¿qué dice esto de él?”. Él responde, quizá consigues tranquilizarte momentáneamente, pero después aparece una nueva pregunta.
Ahí puede estar la verdadera trampa. Cuanto más investigas su pasado intentando conseguir una respuesta que elimine definitivamente tu inquietud, mayor importancia adquiere un episodio ocurrido seis años antes de que comenzara vuestra relación.
Por eso tendría cuidado con continuar interrogándolo, reconstruyendo aquella relación o buscando continuamente pruebas sobre su orientación sexual. Puedes acabar convirtiendo una experiencia de tres meses ocurrida hace una década en el centro de una relación que lleva cuatro años construyéndose en el presente.
La pregunta “¿termino la relación o acepto su pasado?” quizá sea demasiado grande para responderla mientras estás emocionalmente desbordada. Antes me preguntaría: si nunca hubieras conocido este episodio y valoraras exclusivamente estos cuatro años juntos, ¿querrías continuar con él? Si la respuesta es sí, entonces probablemente el problema que necesitas resolver no es su pasado, sino lo que esa información ha desencadenado en ti.
Aceptar tampoco significa que tenga que gustarte lo que descubriste ni obligarte a pensar de determinada manera. Significa reconocer que ocurrió antes de conocerte y decidir cuánto poder quieres concederle ahora sobre vuestra relación.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si ves que necesitas preguntar, comprobar o pensar repetidamente sobre este episodio y no consigues salir del círculo, podemos trabajar específicamente sobre ello. Puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
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