Preguntas de pacientes (252)
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Yo cuando tenía como 10 casi 11 años mi tío me tocaba y me enseñó porno pero no me sentía cómoda y m
Yo cuando tenía como 10 casi 11 años mi tío me tocaba y me enseñó porno pero no me sentía cómoda y me amenazó diciendo que iba a matar a mi mamá y hermanos y por eso deje que me tocara pero nada más el tiene esposa y hijos entonces en mi cumpleaños mi mamá y yo fuimos a comprar un pastel con mi hermano pequeño y dejamos a mi hermana con mi tío, cuando llegamos mi hermana estaba llorando y estaba escondida y mi tío estaba en la cocina mi mamá le pregunto a mi hermana que le pasó mi hermana le dijo que mi tío la trató de tocar mi mamá se enojo y lo hecho de la casa y después me preguntó a mi yo le conté todo y ella me consoló y nunca volví a ver a mi tío . Ahora casi con 15 años tengo un novio es cariñoso conmigo pero no sé pasa de límites pero no me gusta que me abrace mucho ni me gusta que trate de consolarme ni que trate de decir apodos románticos cuando estamos juntos solo me gusta escribir en WhatsApp y decirle cosas lindas pero en persona no tampoco me gusta que mi padrastro me toque el pelo me siento incómoda con los hombres me e sentido atraídas por las mujeres me gusta abrazarlas decirle cosas lindasme siento confundida. No le e dicho a mi mamá que tengo novio por qué se que me puede tratar.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que cuentas es muy duro y, antes que nada, quiero decirte algo importante: nada de lo que hizo tu tío fue culpa tuya. Eras una niña, él era el adulto y además utilizó amenazas para que guardaras silencio. Cuando un adulto amenaza a un menor diciendo que hará daño a su familia, el niño o la niña no está eligiendo libremente; está intentando sobrevivir a una situación aterradora.
Por lo que explicas, tu madre te creyó, te protegió y apartó a tu tío de vuestra vida. Eso fue una reacción muy importante y adecuada.
Respecto a lo que te ocurre ahora, es bastante comprensible que después de una experiencia como esa tu cuerpo reaccione con incomodidad ante el contacto físico, especialmente con hombres. Muchas personas que han sufrido abusos desarrollan una mayor necesidad de controlar la cercanía física o sienten rechazo cuando alguien las toca, incluso si esa persona no tiene ninguna mala intención.
También comentas que te has sentido atraída por mujeres y que con ellas te resulta más fácil mostrar afecto. Eso no significa necesariamente que esa atracción sea consecuencia del abuso, ni tampoco significa que no lo sea. Tu orientación afectiva o sexual merece descubrirse con calma, sin sentir que tienes que encontrar una explicación inmediata. Lo más importante ahora es que puedas conocerte sin juzgarte.
En cuanto a tu novio, si es respetuoso con tus límites, eso es una buena señal. No tienes que obligarte a disfrutar de abrazos o muestras de cariño para que una relación funcione. Si decides continuar con él, puede ser útil explicarle, poco a poco y solo si te sientes preparada, que hay determinadas muestras de afecto que ahora mismo te generan incomodidad y que eso no significa necesariamente que no le quieras.
Creo que también sería muy importante que pudieras recibir ayuda psicológica especializada en trauma. Con casi 15 años todavía estás en una etapa en la que trabajar estas experiencias puede ayudarte a que no sigan condicionando tu autoestima, tus relaciones y la forma en que te sientes con tu propio cuerpo.
Por último, me preocupa una frase: dices que no le has contado a tu madre que tienes novio porque sabes cómo puede tratarte. No sé exactamente a qué te refieres, pero si sientes miedo de hablar con ella o si en algún momento no te sientes segura en casa, es importante que busques apoyo en otro adulto de confianza, como un familiar cercano, un profesor, el orientador de tu centro o el profesional que pueda atenderte.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Mi recomendación es que no afrontes esto tú sola. Con el acompañamiento adecuado es posible reducir ese rechazo al contacto, comprender mejor lo que sientes y construir relaciones en las que puedas sentirte segura. También puedes consultar a través de Doctoralia.es
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Hola. Tengo 29 años y desde hace un tiempo me siento muy perdida con mi vida laboral. No es que no
Hola. Tengo 29 años y desde hace un tiempo me siento muy perdida con mi vida laboral.
No es que no quiera trabajar, sino que siento que todavía no encontré un trabajo o una profesión que realmente me haga sentir realizada. Mi trabajo actual es muy repetitivo y me genera mucha desmotivación porque siento que no estoy creciendo ni aprovechando mis capacidades.
Tengo muchos intereses y habilidades en áreas muy diferentes, lo que hace que me cueste todavía más decidir qué camino seguir. A veces pienso en cambiar completamente de profesión, otras veces en emprender, y otras siento que simplemente estoy confundida y no sé qué quiero hacer con mi vida.
Mi pregunta es: ¿cómo puedo descubrir cuál es mi verdadera vocación? ¿Es algo que se puede trabajar con un psicólogo? ¿Cómo diferenciar si el problema es que todavía no encontré el trabajo adecuado o si hay algo en mí, como el miedo a equivocarme o la ansiedad, que me impide tomar una decisión y comprometerme con un camino?
Muchas gracias.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que planteas es mucho más frecuente de lo que parece, especialmente en personas con muchas capacidades e intereses. Y hay una idea que me gustaría cuestionar: a veces el problema no es que no exista una vocación, sino que la búsqueda de la decisión perfecta acaba impidiendo tomar cualquier decisión.
Por lo que describes, parece que tu trabajo actual no te satisface porque sientes que no aprendes, no evolucionas y no aprovechas tu potencial. Esa es una información valiosa. Sin embargo, a partir de ahí tu mente empieza a abrir muchas posibilidades: cambiar de profesión, emprender, estudiar otra cosa… Cuantas más opciones aparecen, más difícil resulta elegir una.
Hay una pregunta muy importante que haces: ¿el problema es que aún no has encontrado tu camino o que el miedo a equivocarte te impide comprometerte con uno? En la práctica, ambas cosas pueden mezclarse.
Hay personas que prueban distintos trabajos porque realmente ninguno encaja con sus valores o intereses. Pero también hay otras que permanecen durante años analizando todas las alternativas, intentando encontrar la certeza absoluta antes de decidir. El inconveniente es que esa certeza casi nunca llega.
Una forma útil de diferenciar ambas situaciones es observar qué ocurre cuando aparece una oportunidad. Si el primer pensamiento suele ser "¿y si no es esto?", "¿y si dentro de un año me arrepiento?" o "¿y si estoy dejando pasar mi verdadera vocación?", es posible que la dificultad no esté solo en elegir una profesión, sino en tolerar la incertidumbre que acompaña a cualquier decisión importante.
La vocación rara vez aparece como una revelación. En muchas ocasiones se va construyendo a medida que una persona prueba, se equivoca, aprende y descubre qué actividades le hacen sentir competente y con sentido.
Sí, este es un tema que puede trabajarse con un psicólogo. No para que te diga cuál es tu profesión ideal, sino para identificar qué factores están bloqueando tu decisión: si es un conflicto de valores, un exceso de autoexigencia, miedo al error, necesidad de acertar siempre o ansiedad ante el compromiso.
Mientras tanto, te propondría una reflexión: en lugar de preguntarte "¿a qué quiero dedicarme el resto de mi vida?", prueba a preguntarte "¿cuál es el siguiente paso que me acerca a conocerme mejor profesionalmente?". Esa pregunta suele ser mucho más útil, porque transforma una decisión definitiva en un proceso de exploración.
A veces la mejor decisión no es la perfecta; es la que te permite obtener información para dar el siguiente paso.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Si quieres trabajar este bloqueo para tomar decisiones profesionales y diferenciar si se debe a una falta de vocación o al miedo a equivocarte, puedes consultarme a través de Doctoralia.es
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Tengo un problema en la esfera sexual y además trastorno obsesivo-compulsivo con ésta temática. Nece
Tengo un problema en la esfera sexual y además trastorno obsesivo-compulsivo con ésta temática.
Necesito saber si hay algún psicosexólogo/a que sea especialista en ambas áreas.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Sí, existen psicólogos que trabajan específicamente tanto los problemas de la esfera sexual como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) de temática sexual, y es importante que, si buscas ayuda, tenga experiencia en ambas áreas.
Lo comento porque no todos los problemas sexuales tienen el mismo origen. En algunas personas existe una dificultad sexual propiamente dicha (deseo, excitación, dolor, orgasmo, etc.), mientras que en otras el principal problema es el TOC: pensamientos intrusivos, dudas constantes, necesidad de comprobar, miedo a que los pensamientos signifiquen algo o búsqueda continua de certezas. En estos casos, intentar resolver el TOC únicamente como un problema de sexología suele dar resultados limitados.
Si ambos problemas están presentes, lo ideal es que el tratamiento los integre. Con frecuencia es necesario abordar primero el funcionamiento del TOC, ya que la ansiedad, las comprobaciones y la búsqueda de seguridad pueden interferir directamente en la vivencia de la sexualidad.
Cuando busques un profesional, te recomendaría preguntar expresamente si tiene experiencia en:
TOC, especialmente de contenido sexual.
Sexología clínica.
Tratamiento de pensamientos intrusivos y ansiedad.
Terapias basadas en la evidencia para el TOC, adaptadas cuando existe una dificultad sexual asociada.
La buena noticia es que el TOC de temática sexual tiene tratamiento y el hecho de que tus obsesiones estén relacionadas con la sexualidad no significa que reflejen tus deseos, tu orientación o quién eres. Precisamente esa confusión suele formar parte del propio trastorno.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Trabajo tanto con TOC como con dificultades relacionadas con la sexualidad cuando ambas se encuentran vinculadas, desde un enfoque de Terapia Breve Estratégica adaptado a cada caso. Si deseas valorar tu situación con más detalle, puedes consultarme a través de Doctoralia.es
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Hola a todos. Busco orientación profesional sobre cómo abordar el siguiente caso: A los 7 u 8 años
Hola a todos. Busco orientación profesional sobre cómo abordar el siguiente caso:
A los 7 u 8 años sufrí tocamientos y besos por parte de mis primos. En ese momento normalicé la conducta. Mis padres lo descubrieron y me lo señalaron, pero la experiencia me generó curiosidad y me llevó a consumir pornografía a temprana edad.
Como consecuencia, desarrollé una fuerte resistencia a la proximidad física con hombres (evito contacto estrecho o sentarme en sus piernas). Actualmente tengo una relación de pareja estable, amo mucho a mi novio, pero me cuesta mantener relaciones sexuales y me genera mucha incomodidad y rechazo que se recueste sobre mí o busque contacto físico.
Me es difícil porque yo le quiero... Pero obvio le hago daño por eso que viví ya que inconscientemente, no se si ese sea el motivo por el cual yo me paralizó... Y pregunto porque pues quiero ir a un psicólogo y quiero saber como abordar el temaRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes tiene sentido desde el punto de vista psicológico y merece ser abordado con un profesional, no porque haya "algo mal" en ti, sino porque es posible que tu cuerpo haya aprendido a asociar la intimidad física con una experiencia de invasión o falta de seguridad.
Es importante aclarar que haber sufrido tocamientos en la infancia no determina necesariamente que todas las dificultades sexuales en la vida adulta se deban a ese hecho. Sin embargo, en tu caso existe una relación temporal y unos síntomas que hacen razonable explorar esa posibilidad en terapia.
Hay un detalle muy significativo en tu relato: dices que quieres a tu novio, deseas que la relación funcione y, aun así, cuando él busca cercanía física, tu reacción es de bloqueo, incomodidad o rechazo. Cuando una parte de la persona desea el contacto y otra reacciona como si hubiera peligro, solemos pensar más en una respuesta emocional automática que en una falta de amor o de deseo hacia la pareja.
También comentas que desde entonces desarrollaste rechazo a la proximidad física con hombres. Ese patrón merece ser explorado con calma, porque puede estar relacionado con la experiencia vivida, con el significado que tuvo para ti o con la forma en que tu sistema de protección aprendió a reaccionar.
La buena noticia es que este tipo de dificultades pueden trabajarse. Existen tratamientos psicológicos eficaces para las secuelas del trauma y también para los problemas de intimidad y sexualidad derivados de esas experiencias. No es necesario esperar a que el tiempo lo resuelva por sí solo.
Mi recomendación sería buscar un psicólogo que tenga experiencia tanto en trauma como en sexualidad, ya que ambas áreas pueden estar relacionadas en tu caso. En terapia no se trata únicamente de hablar de lo ocurrido, sino de ayudarte a que tu cuerpo deje de reaccionar automáticamente como si siguiera existiendo una amenaza cuando estás con una persona con la que te sientes segura.
Mientras tanto, intenta no obligarte a mantener un contacto físico para el que todavía no te sientas preparada por miedo a hacer daño a tu pareja. Es mucho más útil que él pueda comprender que tu reacción no es un rechazo hacia él, sino una respuesta que probablemente se ha ido construyendo a lo largo de los años y que puede cambiar con el tratamiento adecuado.
Has dado un paso muy importante al plantearte pedir ayuda. El objetivo de la terapia no es borrar lo que ocurrió, sino conseguir que deje de dirigir la forma en que vives tu intimidad en el presente.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Si deseas trabajar este tipo de secuelas desde un enfoque especializado en trauma y relaciones, puedes consultarme a través de Doctoralia.es
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Porfavor ayúdenme ya estoy así un año porque tengo pensamientos intrusivos miedos sobre todo con mi
Porfavor ayúdenme ya estoy así un año porque tengo pensamientos intrusivos miedos sobre todo con mi hija de 2 años lloro todo el tiempo aparecen imágenes nerviosísimo 😢
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes es muy compatible con un problema de pensamientos intrusivos, y quiero transmitirte un mensaje que suele aliviar mucho a quienes lo padecen: el hecho de que aparezcan esas imágenes no significa que quieras hacerles daño ni que seas una mala madre.
De hecho, ocurre justamente lo contrario. Cuando los pensamientos giran alrededor de aquello que más queremos proteger, producen un rechazo enorme, mucha culpa y una necesidad constante de comprobar que nunca haríamos algo así.
Es muy frecuente que las personas intenten luchar contra esos pensamientos, analizarlos, buscar por qué aparecen o convencerse una y otra vez de que nunca actuarán de esa manera. El problema es que, aunque esas estrategias tranquilizan unos minutos, suelen hacer que las imágenes regresen con más fuerza.
Por eso, si llevas un año así, lloras con frecuencia y sientes que tu vida está muy condicionada por este miedo, mi recomendación es que busques ayuda psicológica cuanto antes. El TOC y los pensamientos intrusivos tienen tratamiento y cuanto antes se intervenga, antes suele empezar a disminuir el sufrimiento.
Quiero preguntarte también por un aspecto importante. Dices que esos pensamientos te ponen muy nerviosa y te hacen llorar, pero ¿en algún momento has sentido que realmente quieres hacer daño a tu hija o que podrías perder el control? Por lo que escribes, parece que son pensamientos que te asustan y rechazas, pero es importante hacer esa valoración.
Si, por el contrario, en algún momento sintieras un deseo real de hacerle daño o temieras no poder mantenerla a salvo, entonces sería necesario buscar ayuda urgente a través de los servicios de emergencias o acudir inmediatamente al servicio de urgencias más cercano.
Si, como parece por tu mensaje, lo que te ocurre son pensamientos e imágenes que te horrorizan y no deseas en absoluto, hay tratamiento y no tienes por qué seguir viviendo con ese miedo.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Si necesitas ayuda para trabajar este tipo de pensamientos intrusivos y recuperar la tranquilidad en tu papel como madre, puedes consultarme a través de Doctoralia.es
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Nuestra pareja y yo tenemos perfiles neurodivergentes: uno de nosotros tiene diagnóstico de Autismo
Nuestra pareja y yo tenemos perfiles neurodivergentes: uno de nosotros tiene diagnóstico de Autismo alto funcionamiento y el otro perfil de Altas Capacidades (AACC) y Persona Altamente Sensible (PAS).
Actualmente estamos atrapados en un círculo vicioso con las siguientes posiciones:
Por la parte de él (TEA) existe una tendencia a dar respuestas cortantes o secas. Además, por miedo al conflicto o a que la otra parte llore, dosifica la información y la da a cuentagotas para 'tantear' la reacción. Esto hace que termine sintiéndose silenciado y con la sensación de que 'no puede decir nada'.
Yo al recibir esas respuestas cortantes o bromas hirientes, o al notar que falta información clara, empiezo a sobrepensar para rellenar los huecos vacíos. Cuando intento expresar que algo me ha dolido, la respuesta que recibo de la otra parte es 'todo te sienta mal' o 'no se te puede decir nada'. Esto me genera una profunda invalidación emocional, ansiedad y la sensación de ser una molestia constante.
Necesitamos romper este ciclo negativo, porque nos afecta en nuestra comunicación, pero no sabemos si es necesario terapia de pareja para esto, según él no es neceario, pero yo personalmente estoy perdida y, sobre todo, con miedo de que esto sea desgastante para nosotros.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Por lo que describes, no parece que el problema sea únicamente que uno tenga un diagnóstico de TEA y el otro un perfil de Altas Capacidades y alta sensibilidad. Más bien da la impresión de que ambos habéis construido, sin daros cuenta, una forma de protegeros que acaba manteniendo el conflicto.
Por un lado, él intenta evitar una reacción emocional intensa. Para conseguirlo, suaviza lo que piensa, da la información poco a poco o utiliza respuestas muy breves. Probablemente su intención sea reducir el conflicto.
Pero esa estrategia produce el efecto contrario. Cuando la información llega incompleta o las respuestas son ambiguas, tu mente intenta llenar esos vacíos. Cuanto más sobrepiensas para entender qué ocurre realmente, mayor ansiedad sientes y más necesidad tienes de pedir explicaciones o expresar cómo te has sentido.
Entonces él percibe que cualquier comentario puede acabar en una conversación difícil y concluye: "no puedo decir nada" o "todo le sienta mal". Como consecuencia, vuelve a medir aún más sus palabras o se muestra todavía más escueto.
Y así el círculo se repite.
Lo importante es que ninguno de los dos parece estar intentando hacer daño al otro. Ambos estáis intentando protegeros, pero cada estrategia activa precisamente la vulnerabilidad de la otra persona.
También me parece importante no atribuir automáticamente todas estas dificultades a los perfiles neurodivergentes. El TEA puede influir en la forma de comunicar o interpretar determinadas situaciones, igual que la alta sensibilidad puede hacer que ciertas experiencias emocionales se vivan con mayor intensidad. Pero eso no significa que el conflicto sea inevitable ni que todo deba explicarse por esos rasgos.
Hay una frase que me preocupa especialmente: cuando expresas que algo te ha dolido, recibes respuestas como "todo te sienta mal" o "no se te puede decir nada". Ese tipo de respuestas suelen hacer que la otra persona deje de hablar de cómo se siente porque percibe que sus emociones son invalidadas. Del mismo modo, si él siente que cualquier comentario puede convertirse en un problema, también terminará hablando cada vez menos.
Respecto a si necesitáis terapia de pareja, mi impresión es que sí podría ser muy beneficiosa, especialmente si este patrón se repite una y otra vez pese a que ambos queréis que la relación funcione. La terapia no significa que la relación esté rota; muchas veces sirve precisamente para intervenir cuando todavía existe motivación para cambiar la dinámica antes de que aparezca un desgaste mayor.
Eso sí, es recomendable buscar un profesional con experiencia tanto en terapia de pareja como en neurodiversidad, para que ninguno de los dos tenga la sensación de que su forma de procesar la información está siendo juzgada o patologizada.
Mientras tanto, os propondría cambiar el objetivo. En lugar de intentar averiguar quién tiene razón, preguntaros: "¿Qué está haciendo cada uno, con la mejor intención, que sin querer mantiene el problema?". Esa pregunta suele abrir mucho más la puerta al cambio que intentar demostrar quién comunica peor.
El hecho de que ambos hayáis identificado el patrón y queráis comprenderlo ya es un buen punto de partida. Muchas parejas llegan a terapia cuando solo quedan reproches; vosotros todavía habláis de entenderos, y eso es un factor muy favorable.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Si queréis trabajar este tipo de dinámicas de comunicación desde un enfoque estratégico adaptado a parejas con perfiles neurodivergentes, podéis consultarme a través de Doctoralia.es
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Hola Quería pedir ayuda, tuve un vínculo o relación con alguien, osea no tuvimos nada serio, fue co
Hola
Quería pedir ayuda, tuve un vínculo o relación con alguien, osea no tuvimos nada serio, fue como una amistad pero paso algo un día en el cual hubieron besos, tactos, regalos, y por un momento casi sexo, en fin luego de que paso estos besos y el que pase ese día con el pude confirmar que me gustaba y el en un momento que fue un Tiempo lejano me había dicho que le gustaba como era yo y que le gustaba y yo en ese momento ignore, en fin luego de haber pasado un día con el en donde hubieron besos, al otro día volvimos hablar normal y yo no aguante y le comenté lo que sentía por el , la respuesta de el fue me apareces linda e interesante, pero es difícil tener una relación. Entonces preferí no hablar más con el y le dije que lo mejor es no hablar porque me hace mal y el decía que no, y después lo acepto y dejamos de hable, al mes siguiente cosa que paso un mes, me volvió a escribir y así retomamos la charla por unos días, pero esta vez fue un poco distante y a algunos días no hablaba osea ninguno se escribía, entonces preferí decirle por segunda ves que basta que mejor es no hablar más, el lo aceptó y así dejamos de hablar por un mes y dos semanas y justo me habló por mí cumpleaños, me saludo y así volvimos a dialogar, pero luego de dos días de charla, pasaron dos días sin hablar, que me puso mal a mí el que no hablemos, que está vez decidí bloquearlo. Una parte de mí a veces se ilusiona o se tiene esperanza de algo, y otra parte de mí quiere algo. En esta ves lo bloqueé y no se si hice bien en bloquearlo o si hubieses hablado de una mejor manera y cerrar mejor charla.
Espero sus respuestas y audios, desde lo profesional. Gracias, saludosRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Por lo que cuentas, creo que la pregunta importante no es si estuvo bien bloquearlo o no. La pregunta realmente útil sería: ¿qué estaba manteniendo tu sufrimiento?
Da la impresión de que se creó una dinámica intermitente. Cuando él reaparecía, recuperabas la esperanza de que pudiera surgir una relación. Cuando volvía a distanciarse, aparecía la tristeza, la incertidumbre y la necesidad de volver a tomar distancia para protegerte.
Ese tipo de vínculo suele ser muy difícil de gestionar porque no es un "sí", pero tampoco un "no" claro. La incertidumbre mantiene viva la esperanza y, al mismo tiempo, el sufrimiento.
También hay un dato importante: cuando expresaste lo que sentías, él respondió que le parecías una persona interesante y atractiva, pero que veía difícil tener una relación. Independientemente de las razones que tuviera, ese mensaje indicaba que no estaba dispuesto a construir el mismo tipo de vínculo que tú deseabas en ese momento.
A partir de ahí, cada vez que retomabais el contacto, parecía reactivarse la ilusión de que las cosas pudieran cambiar. Sin embargo, la dinámica seguía siendo la misma: conversaciones, periodos de silencio, nuevas expectativas y nuevo dolor.
En ese contexto, bloquearlo no tiene por qué entenderse como un acto impulsivo o inmaduro. Si lo hiciste porque comprobaste que mantener el contacto impedía que pudieras avanzar emocionalmente, puede ser una forma de protegerte.
Lo que sí evitaría es interpretar el bloqueo como una estrategia para que él reaccione o vuelva a buscarte. En ese caso, seguirías dependiendo de su respuesta. El bloqueo solo resulta útil si su finalidad es ayudarte a cerrar una etapa y dejar de alimentar una esperanza que te hace sufrir.
Respecto a si habría sido mejor tener una conversación de cierre, muchas personas piensan que necesitan encontrar "las palabras perfectas" para cerrar una relación. Sin embargo, cuando la otra persona ya ha expresado que no quiere una relación y la situación se repite varias veces, normalmente el cierre no depende de una última conversación, sino de aceptar que la realidad no coincide con lo que uno deseaba.
Te invitaría a hacerte una pregunta: ¿echas de menos la relación que realmente existió o la posibilidad de la relación que esperabas que pudiera llegar a existir? Muchas veces el sufrimiento está más relacionado con la segunda que con la primera.
Si notas que este tipo de situaciones se repiten en tus relaciones o que te resulta muy difícil soltar vínculos ambiguos, puede ser muy útil trabajarlo en terapia para comprender qué mantiene esa esperanza y cómo recuperar tu bienestar sin depender de que la otra persona cambie de opinión.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Si deseas trabajar este tipo de vínculos intermitentes y aprender a cerrar relaciones sin quedar atrapada en la incertidumbre, puedes consultarme a través de Doctoralia.es
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Hola me siento hace mucho tiempo mal mi marido tiene fotos de otras mujeres en su teléfono y una le
Hola me siento hace mucho tiempo mal mi marido tiene fotos de otras mujeres en su teléfono y una le enviaron un mensaje que le decían hola mi amor no se qué pensar y eso me hace ponerme. Celosa además de tener mucho inseguridad ayuda por favor...
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describe es una situación que, comprensiblemente, puede generar mucho dolor e inseguridad. Encontrar fotografías de otras mujeres y, además, leer un mensaje que empieza con "Hola, mi amor" hace que sea muy difícil no hacerse preguntas sobre lo que está ocurriendo.
Sin embargo, con la información que aporta no es posible concluir si existe una infidelidad o cuál es exactamente el significado de esos mensajes. Lo que sí sabemos es que la confianza se ha visto afectada y que usted lleva tiempo sintiéndose mal.
Es importante diferenciar dos aspectos. Uno es la realidad de lo que pueda estar haciendo su marido, que conviene aclarar mediante una conversación sincera y respetuosa. Otro es cómo esta situación está afectando a su autoestima y a su sensación de seguridad. Cuando la incertidumbre se mantiene durante mucho tiempo, es habitual que aparezcan celos, necesidad de comprobar, ansiedad e incluso que cada pequeño detalle se interprete como una nueva prueba.
Mi recomendación sería intentar hablar con él desde cómo se siente usted, más que desde la acusación. Por ejemplo, explicarle que descubrir esas fotografías y ese mensaje ha deteriorado su confianza y que necesita comprender qué ha ocurrido para poder valorar cómo seguir adelante.
Si él evita sistemáticamente el tema, minimiza lo sucedido o continúa ocultando información, el problema ya no sería únicamente el contenido del teléfono, sino la dificultad para reconstruir la confianza.
Y si, independientemente de lo que ocurra con la relación, nota que la inseguridad y la ansiedad están afectando a su bienestar diario, sería recomendable buscar apoyo psicológico. La terapia puede ayudar tanto a fortalecer su autoestima como a tomar decisiones desde la calma y no únicamente desde el miedo o la incertidumbre.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Si desea trabajar este momento y recuperar claridad sobre cómo afrontar su relación, puede consultarme a través de Doctoralia.es.
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Hola. Tengo 40 años y hace cuatro meses terminó una relación de cuatro años. He hecho terapia en var
Hola. Tengo 40 años y hace cuatro meses terminó una relación de cuatro años. He hecho terapia en varias ocasiones, pero siento que sigo repitiendo ciertos patrones y necesito orientación sobre qué tipo de ayuda puede encajar conmigo.
Tengo un patrón de inseguridad, miedo a perder a la otra persona y apego ansioso. Normalmente, cuando una relación empieza a hacerme daño, suelo irme, pero en esta me quedé porque sentía que había un equipo y un proyecto de futuro. Acabé perdiéndome a mí misma, alejándome de mi familia, amistades e intereses.
La ruptura llegó porque yo quería ser madre y formar una familia y ese proyecto finalmente no se dio. Me siento muy dolida y con miedo porque tengo 40 años y siento que el tiempo juega en mi contra.
Aunque terminamos hace cuatro meses, seguimos conviviendo hasta hace pocos días. Hubo mensajes ambiguos sobre un posible futuro juntos, sobre sanar la relación y quizá más adelante tener hijos, y siento que al final tuve que tomar yo la decisión de irme aunque no quería hacerlo.
Ahora estoy en casa de mi madre y me siento completamente desbordada. Siento que he perdido a la persona que amo, mi hogar, mi proyecto de familia y parte de mi identidad. Él sigue con su vida mientras yo siento que tengo que empezar de cero.
Duermo mal, como poco, no tengo ganas de ver a nadie y siento que nada me importa excepto él. Me cuesta entender cómo, aunque racionalmente sé muchas cosas, acabo perdiéndome a mí misma.
No sé si mi duelo empezó hace cuatro meses o si está empezando ahora que realmente me he ido y he aceptado la pérdida. Me gustaría saber si esto entra dentro de un duelo normal, cuánto tiempo puede durar y en qué debería centrarme ahora para poder salir adelante.
¿Hay profesionales especializados en apego, dependencia emocional o trauma relacional? ¿Se puede trabajar esto durante el duelo? ¿Es posible conseguir un cambio real después de varios intentos de terapia?
Gracias por leerme.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que transmite en su mensaje es un dolor muy profundo, y creo que hay un aspecto que explica por qué ahora se siente incluso peor que hace cuatro meses: el duelo probablemente no empezó realmente con la ruptura, sino con la separación física y la aceptación de que el proyecto compartido ha terminado.
Mientras seguían conviviendo y existían mensajes ambiguos sobre un posible futuro, una parte de usted seguía sosteniendo la esperanza de que la relación pudiera reconstruirse. Esa esperanza, aunque comprensible, también retrasaba el proceso de despedida. Ahora que se ha marchado y ya no comparte el día a día con él, la pérdida se vuelve mucho más real.
Además, no está haciendo el duelo únicamente por una pareja. Está afrontando varias pérdidas al mismo tiempo: la relación, el hogar, el proyecto de formar una familia, la idea de maternidad en ese contexto y, como usted misma dice, una parte de su identidad. Es normal que el impacto sea tan intenso.
También me parece muy importante algo que usted ya ha identificado: dice que en relaciones anteriores, cuando una situación le hacía daño, terminaba marchándose, pero en esta permaneció porque veía un proyecto de vida. Eso sugiere que no fue una cuestión de falta de fortaleza, sino que el significado de esta relación era muy diferente para usted.
Respecto a cuánto puede durar un duelo, no existe un plazo concreto. Cuatro meses desde la ruptura pueden parecer mucho tiempo, pero si durante gran parte de ese periodo seguían viviendo juntos y manteniendo la posibilidad de una reconciliación, es posible que el proceso de duelo esté comenzando ahora en su fase más intensa.
Hay una frase que me ha llamado especialmente la atención: "Nada me importa excepto él." Cuando una relación ocupa progresivamente el lugar que antes tenían la familia, las amistades, los intereses y los proyectos personales, la ruptura deja un vacío enorme porque no solo desaparece la pareja; desaparece el principal organizador de la vida.
Por eso, el objetivo ahora no debería ser intentar dejar de quererle cuanto antes. Tampoco obligarse a "pasar página". El primer trabajo consiste en recuperar poco a poco a la persona que quedó en segundo plano durante esos años. Volver a construir una vida que no dependa exclusivamente de la existencia de una relación.
En cuanto al tipo de ayuda, sí existen profesionales que trabajan específicamente el apego inseguro, la dependencia emocional, el trauma relacional y los procesos de duelo. Y sí, puede trabajarse todo ello mientras atraviesa el duelo. De hecho, muchas veces es el mejor momento para comprender por qué una relación llegó a ocupar un lugar tan central y cómo evitar repetir ese patrón en el futuro.
Respecto a su última pregunta, mi respuesta es claramente sí: es posible conseguir un cambio real aunque haya hecho terapia anteriormente. Haber acudido a varios profesionales no significa que el cambio no sea posible. A veces no era el momento adecuado, otras veces el enfoque no era el que necesitaba y, en ocasiones, determinadas experiencias vitales hacen que la persona esté preparada para un trabajo diferente al que pudo realizar años antes.
Y quiero terminar con una reflexión. Usted dice que siente que el tiempo juega en su contra porque desea ser madre. Entiendo perfectamente esa preocupación y merece ser abordada con sensibilidad. Sin embargo, precisamente porque esa cuestión es tan importante, creo que ahora necesita tomar decisiones desde la serenidad y no desde el miedo a quedarse sin tiempo. El dolor que siente hoy no será el mismo dentro de unos meses si recibe el acompañamiento adecuado.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Si desea trabajar este duelo, el apego ansioso y recuperar su identidad sin perder de vista sus proyectos de vida, puede consultarme a través de Doctoralia.
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Hola, buen día. Tengo 32 años y presento un patrón de preocupación constante, sobrepensamiento y cre
Hola, buen día. Tengo 32 años y presento un patrón de preocupación constante, sobrepensamiento y creación de escenarios catastróficos que me acompaña desde la infancia (de niña tenía onicofagia severa y miedos intensos a que le pasara algo a mi mamá).Soy mamá desde los 18 años. Mi hijo mayor (14 años) nació con un síndrome y problemas de salud graves, y mi hijo menor (casi 3 años) llegó tras la pérdida de dos embarazos y 8 años de búsqueda. Debido a estas experiencias difíciles, mi nivel de alerta y sobreprotección se ha elevado muchísimo. Me cuesta mucho separarme de ellos o delegar su cuidado a familiares por el temor constante a que algo malo les suceda, lo cual me ha generado críticas en mi entorno y ha influido en decisiones familiares importantes (como la dinámica escolar de mi hijo mayor).Me cuesta mucho controlar este bucle de pensamientos negativos, al grado de que a veces afecta mi descanso y mis sueños.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Por lo que describe, la sensación es que su mente lleva muchos años intentando protegerla anticipándose a cualquier posible peligro. Es decir, el problema no parece haber empezado con la maternidad, sino que ya existía una tendencia a la preocupación desde la infancia, que posteriormente se intensificó por experiencias vitales muy difíciles.
El nacimiento de un hijo con problemas graves de salud y, más tarde, la pérdida de dos embarazos son acontecimientos que pueden hacer que cualquier padre o madre aumente su nivel de vigilancia. En su caso, además, esas experiencias parecen haber reforzado una idea muy comprensible: "Si bajo la guardia, puede pasar algo terrible."
El inconveniente es que ese intento constante de prevenir cualquier riesgo termina teniendo un coste muy alto. Cuanto más intenta controlar todos los posibles peligros, más escenarios encuentra su mente para preocuparse y menos sensación de seguridad consigue.
Hay un detalle importante en su relato: comenta que le cuesta delegar el cuidado de sus hijos incluso en familiares de confianza. Esa evitación probablemente le proporciona tranquilidad en el momento, pero también impide que su cerebro compruebe que, en muchas ocasiones, las cosas pueden ir bien aunque usted no esté presente. Sin darse cuenta, la ansiedad se mantiene porque nunca tiene la oportunidad de corregir esa expectativa de peligro.
También es significativo que esta preocupación esté afectando a su descanso y a sus sueños. Eso indica que el estado de alerta ya no aparece solo ante situaciones concretas, sino que se ha convertido en una forma habitual de funcionamiento.
Mi impresión es que no estamos únicamente ante una preocupación "normal" de una madre, sino ante un patrón de ansiedad mantenido por la anticipación constante de catástrofes. Y la buena noticia es que este tipo de funcionamiento puede trabajarse.
Más que intentar convencerse de que "no va a pasar nada", el objetivo terapéutico suele ser aprender a tolerar la incertidumbre. Ningún padre o madre puede garantizar que nunca ocurrirá nada a sus hijos, pero tampoco es posible vivir en un estado de vigilancia permanente sin que eso termine afectando a la propia calidad de vida y, en ocasiones, también a la de los hijos.
Le recomendaría buscar un psicólogo con experiencia en trastornos de ansiedad, preocupación excesiva o ansiedad por la salud y el bienestar de los hijos. El trabajo no consistirá en que deje de protegerlos, sino en que pueda distinguir cuándo está actuando por un riesgo real y cuándo es la ansiedad la que está tomando las decisiones.
Ha pasado por situaciones muy difíciles y es comprensible que hayan dejado huella. Sin embargo, no tiene por qué seguir viviendo permanentemente en estado de alerta. Con el tratamiento adecuado es posible recuperar tranquilidad sin dejar de ser una madre cuidadosa.
Soy Amador Manero, de PSYAMM. Si desea trabajar este patrón de preocupación constante y recuperar una sensación de seguridad más saludable para usted y su familia, puede consultarme a través de Doctoralia.es
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Hola, mi caso es el siguiente, conoci a mi actual pareja mientras ella se dedicaba a la prostitucion
Hola, mi caso es el siguiente, conoci a mi actual pareja mientras ella se dedicaba a la prostitucion, después de 3 meses juntos habíamos acordado que ya no la ejercería más, y 3 meses después de este acuerdo descubrí que ella seguía ejerciendo, el engaño me dolió muchísimo, ella me dijo que solo lo hizo para sostener su situación económica pero más alla de ello me pudo mucho que lo hubiera ocultado tanto tiempo, me duele porque realmente la amo y quisiera comprenderla pero es una situación muy difícil de afrontar para mi
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo no parece tener que ver únicamente con el hecho de que tu pareja ejerciera la prostitución. Hay algo que probablemente ha producido una herida todavía más profunda: habíais llegado a un acuerdo y durante tres meses tú viviste creyendo que ese acuerdo se estaba respetando cuando no era así.
Por eso es importante separar dos cuestiones. Una es intentar comprender qué la llevó a continuar: necesidad económica, miedo, dificultad para abandonar esa actividad o cualquier otra circunstancia. Comprender sus motivos puede ser importante. Pero comprender una conducta no significa necesariamente justificarla. La otra cuestión es qué ha ocurrido con tu confianza después de descubrir que te ocultaba algo tan importante.
Ahora existe el riesgo de intentar recuperar la seguridad mediante interrogatorios, comprobaciones, búsqueda de detalles, vigilancia o preguntas repetidas. Es comprensible hacerlo, porque parece que cuanto más sepas, más tranquilo podrás estar. Sin embargo, en las crisis de pareja este tipo de solución puede convertirse precisamente en aquello que mantiene el problema: cada nueva comprobación tranquiliza durante un momento, pero después aparece una nueva duda que necesita otra comprobación. La relación acaba transformándose en una investigación permanente.
También sería contraproducente convertir cada conversación en un juicio sobre lo ocurrido. Recriminar, puntualizar continuamente, echar en cara o intentar conseguir una confesión que finalmente elimine todo el dolor suele producir defensa en uno y mayor desconfianza en el otro. Una comunicación diferente intenta transformar el enfrentamiento en colaboración: preguntar antes que sentenciar y buscar comprender antes que condenar.
La pregunta decisiva, por tanto, quizá no sea solamente «¿por qué me hizo esto?», sino «¿qué tendría que ocurrir entre nosotros, a partir de ahora, para que yo pudiera volver a confiar?». Porque el pasado no puede modificarse; lo que sí puede comprobarse es si actualmente existe transparencia, coherencia entre palabras y hechos y voluntad por ambas partes de reconstruir la relación.
Y date permiso para reconocer algo importante: puedes amarla profundamente y, al mismo tiempo, estar muy herido por lo ocurrido. No tienes que obligarte ni a perdonar rápidamente ni a terminar la relación inmediatamente. Primero hay que evitar que el intento desesperado de encontrar certeza absoluta termine destruyendo precisamente aquello que quieres intentar salvar.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si ves que estás atrapado entre el deseo de continuar y la imposibilidad de recuperar la confianza, podemos trabajarlo en consulta. Puedes consultarme también a través de Doctoralia.es.
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Mi mamá falleció hace un mes y no puedo llorar. Tengo mucha rabia, mi hermano era su favorito y no f
Mi mamá falleció hace un mes y no puedo llorar. Tengo mucha rabia, mi hermano era su favorito y no fue capaz de llamarme cuando la internaron antes e que falleciera cuando yo vivía a 6 cuadras de la clínica donde falleció ella, Llegue cuando había muerto, le cerré los ojos. Pero me quedo esa rabia, que no me llamaran. que no pidiera por mi, como había pedido por mi hermano el día anterior. Deje la casa de mi mama, porque no soportaba que estuvieran, mis sobrinos repartiéndose las cosas con mi mama en agonía, y no la habian visto en años, solo iban a su cumpleaños. A la semana siguiente, vinieron con un camión y se llevaron todas las cosas de la casa para ponerlas en un galpón en la casa de mi hermano. No pude sacar mis cosas, porque yo tenia muchas cosas que como vivo en un lugar pequeño, había depositado en la casa de mi mama. Parece que solo hablara de los material, pero es que un invasión brutal a la intimidad de mi madre y mía. No entiendo, como mi madre siempre lo defendía, lo sobreprotegía y dejo que sus hijos fueran como buitres a al casa de mama.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo no es únicamente la muerte de tu madre. A la pérdida se han añadido unas circunstancias muy dolorosas: no haber sido avisada cuando todavía podías llegar a verla con vida, encontrarte después con la casa vaciada y sentir que, incluso en sus últimos momentos, volvía a aparecer una diferencia entre tu hermano y tú que probablemente viene de mucho antes.
Por eso no me preocuparía especialmente que ahora no puedas llorar. El dolor no siempre aparece primero en forma de tristeza. A veces aparece convertido en rabia. Y un mes después de una pérdida así es demasiado pronto para establecer cómo “deberías” estar viviendo el duelo. Forzarte a llorar podría convertirse incluso en otra exigencia más.
Tampoco creo que estés hablando simplemente de cosas materiales. Por cómo lo describes, esas pertenencias representan algo diferente: la casa de tu madre, vuestra intimidad, tus propias cosas, sus recuerdos y la sensación de que otros entraron y decidieron mientras tú todavía estabas intentando comprender que ella había muerto. Que te duela eso no significa que valores más los objetos que a tu madre.
Hay además una pregunta especialmente dolorosa escondida detrás de tu rabia: “¿Por qué no me llamaron? ¿Por qué no preguntó por mí como preguntó por mi hermano?”. El peligro es intentar resolver ahora una pregunta para la que quizá nunca puedas obtener una respuesta completamente satisfactoria. Cuanto más intentases encontrar una explicación definitiva, más podrías quedar atrapada en el mismo momento: tu madre agonizando, tú a seis calles sin saberlo y tu hermano sin avisarte.
Ahora mismo no intentaría quitarte esa rabia. La rabia también necesita atravesarse antes de poder transformarse. Debajo de ella probablemente irán apareciendo otras emociones cuando puedan hacerlo: dolor, decepción, sensación de injusticia, quizá culpa por haberte marchado de la casa, recuerdos buenos y malos de tu madre, incluso sentimientos contradictorios hacia ella. Todo eso puede formar parte del duelo.
Hay algo, sin embargo, que nadie puede quitarte: llegaste, estuviste junto a ella después de morir y fuiste tú quien le cerró los ojos. No fue el final que habrías elegido y tienes derecho a lamentar profundamente no haber podido despedirte como necesitabas. Pero tu relación con tu madre tampoco queda reducida a aquellas últimas horas ni a lo que hicieron después tu hermano y tus sobrinos.
Si durante las próximas semanas notas que necesitas hablar de ella, hazlo sin imponerte sentir de una determinada manera. El objetivo no sería conseguir que llores, sino ayudarte a que esta rabia pueda encontrar su lugar para que, poco a poco, puedas despedirte de tu madre sin que las acciones de los demás terminen apropiándose también de tu duelo.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si sientes que esta rabia te mantiene atrapada en aquellas últimas horas y necesitas ayuda para elaborar todo lo ocurrido, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Buenas tardes. Tengo que realizar un vuelo de una hora y media, nunca he subido a un avión, tengo cl
Buenas tardes. Tengo que realizar un vuelo de una hora y media, nunca he subido a un avión, tengo claustrofobia. En autobús viajo sin problemas. Mi fobia es a espacios cerrados pequeños, como un ascensor.Que me aconsejan? Muchas gracias de ante mano. Un saludo.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenas tardes. El hecho de que pueda viajar en autobús sin problemas es un dato importante. Por lo que explica, el problema no parece ser viajar, sino la sensación de encontrarse en un espacio cerrado del que percibe que no puede salir cuando quiera.
Ante este tipo de miedo, el instinto suele llevarnos a intentar controlarlo: comprobar continuamente cómo nos sentimos, anticipar qué ocurrirá si aparece la ansiedad, intentar tranquilizarnos o evitar cualquier sensación desagradable. Paradójicamente, cuanto más intentamos controlar el miedo, más atención le prestamos y más amenazante puede llegar a parecernos.
Mi consejo sería que no espere a sentirse completamente tranquilo para subir al avión. El objetivo no es eliminar previamente el miedo, sino aprender que puede atravesarlo. Si durante el vuelo aparece ansiedad, en lugar de luchar desesperadamente contra ella, puede reconocerla y dejar que suba y baje sin intentar expulsarla inmediatamente. El miedo que uno intenta evitar puede crecer; el miedo que aprende a atravesar progresivamente pierde fuerza.
También evitaría pasar los días anteriores imaginando una y otra vez cómo será el vuelo o buscando constantemente garantías de que no tendrá ansiedad. Está intentando resolver hoy una situación que todavía no está sucediendo y eso puede convertir una hora y media de vuelo en muchos días de vuelo anticipado.
Si la claustrofobia es intensa, le provoca ataques de pánico o ya le ha llevado a evitar situaciones importantes, sería recomendable trabajarla con un psicólogo antes del viaje. Las fobias pueden tratarse eficazmente y no es necesario resignarse a organizar la vida alrededor del miedo.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si necesita ayuda para trabajar específicamente esta claustrofobia antes del vuelo, puede consultarme a través de Doctoralia.es.
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desde que empezó el curso llevo teniendo pesadillas, pero antes era como que tenía la pesadilla y ya
desde que empezó el curso llevo teniendo pesadillas, pero antes era como que tenía la pesadilla y ya, pero ahora últimamente me estoy despertando llorando e hiperventilando y no sé qué significa
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes no significa necesariamente que te esté ocurriendo algo grave, pero sí indica que tu cuerpo está viviendo las noches con un nivel importante de activación emocional.
Las pesadillas pueden aparecer por muchas razones: estrés, ansiedad, cambios importantes, preocupaciones mantenidas o experiencias difíciles. El hecho de que antes simplemente tuvieras la pesadilla y ahora te despiertes llorando e hiperventilando sugiere que esa activación emocional ha aumentado.
Me llama la atención que dices: "desde que empezó el curso". Eso hace pensar que puede haber algo relacionado con esta etapa de tu vida que esté generando una carga emocional importante, aunque durante el día no siempre seas plenamente consciente de ello.
No significa necesariamente que haya un trauma. A veces el organismo utiliza el sueño para procesar emociones que durante el día intentamos controlar o dejamos en un segundo plano.
Sería útil preguntarte algunas cosas:
¿Ha habido algún cambio importante desde que empezó el curso?
¿Te sientes más estresado/a, con más presión o con algún problema de convivencia, estudios o relaciones?
¿Las pesadillas tienen siempre un tema parecido o son completamente diferentes?
Si los despertares con llanto e hiperventilación son frecuentes, si afectan a tu descanso o si notas que durante el día también estás más ansioso/a, sería recomendable consultar con un psicólogo para explorar qué puede estar manteniendo esta respuesta.
Mientras tanto, intenta mantener horarios regulares de sueño, reducir el uso del móvil justo antes de acostarte y evitar acostarte inmediatamente después de estudiar o de hacer actividades muy estimulantes. Aunque no elimine las pesadillas, puede ayudar a disminuir la activación del sistema nervioso.
Si además de las pesadillas aparecen recuerdos muy intensos de algún acontecimiento, miedo constante durante el día o una sensación de que estás siempre en alerta, conviene buscar ayuda profesional cuanto antes para valorar lo que está ocurriendo.
Si deseas trabajar este problema y comprender qué puede haber detrás de estas pesadillas, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Mi pareja con la que llevaba 14 años me acaba de dejar porque según él, me quiere pero siente un vac
Mi pareja con la que llevaba 14 años me acaba de dejar porque según él, me quiere pero siente un vacío por dentro que tiene que sanar. Yo no entiendo nada, lo tenemos todo en la vida, salud, casa, trabajos...el ya tiene una hija de una relación anterior, que ya sabe lo que es la paternidad, conmigo no, yo tampoco lo quiero, así que nunca le quité ese sueño, que tampoco quiso repetir. He sido la persona más atenta, cariñosa, nada controladora, jamás le he cogido el móvil, no tenemos redes sociales...siempre confíe en él...pensaba q estaba enamorado de mi, todo el mundo nos lo decía...y no entiendo porque si me quiere me deja. Estoy destrozada
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lamento mucho el momento que está viviendo. Después de 14 años de relación, una ruptura no supone solo perder a una pareja; supone perder un proyecto de vida, unas rutinas, una identidad compartida y una idea de futuro. Es normal que ahora mismo sienta que todo ha perdido sentido.
Hay una frase de su mensaje que merece detenerse: "Me quiere, pero siente un vacío por dentro que tiene que sanar."
Aunque resulte muy difícil de comprender, ambas cosas pueden coexistir. Una persona puede querer profundamente a su pareja y, al mismo tiempo, sentir un malestar interno que atribuye —acertada o equivocadamente— a la necesidad de cambiar de vida o de estar sola. Ese vacío no siempre tiene su origen en la relación.
Es muy frecuente que quien es dejado busque una explicación lógica:
"Si me quiere, ¿por qué me deja?"
"¿Qué hice mal?"
"¿Qué me faltó dar?"
Sin embargo, no todas las rupturas obedecen a que la otra persona haya dejado de querer o a que exista un conflicto evidente. En ocasiones, quien rompe está intentando resolver un malestar personal que lleva tiempo sintiendo y acaba tomando la decisión de separarse pensando que así encontrará respuestas.
Eso no significa que vaya a conseguirlo, pero sí que explica por qué, desde fuera, la decisión parece tan incoherente.
También me llama la atención que haga un repaso de todo lo que tenían: salud, casa, trabajo, confianza, ausencia de celos... Es como si su mente intentara demostrar que "no había motivos" para que esto ocurriera.
Y probablemente tenga razón: puede que objetivamente no hubiera grandes problemas de pareja. Pero las crisis existenciales o los vacíos personales no siempre siguen una lógica externa. Hay personas que sienten una profunda insatisfacción incluso cuando, aparentemente, su vida funciona bien.
Ahora bien, hay algo que me gustaría decirle con mucho cuidado: procure no convertir el comportamiento que usted tuvo como pareja en un juicio sobre su valor personal.
Ser atenta, cariñosa, respetuosa y confiar en él no garantiza que una relación vaya a durar para siempre. Esas cualidades siguen hablando bien de usted, aunque la relación haya terminado.
En este momento es muy probable que su mente entre en un bucle de preguntas sin respuesta:
"¿Y si hubiera hecho esto?"
"¿Y si hubiera sido diferente?"
"¿Y si cambia de opinión?"
Ese intento de encontrar una explicación definitiva suele prolongar mucho el sufrimiento. Hay ocasiones en las que la respuesta que buscamos simplemente no existe o no es tan clara como desearíamos.
Ahora mismo no intente entender toda la ruptura de una vez. Su prioridad debería ser atravesar este duelo. Es un proceso que necesita tiempo, y es normal que durante las primeras semanas aparezcan incredulidad, tristeza intensa e incluso la sensación de que nada de lo ocurrido tiene sentido.
Si con el paso de los días observa que la desesperanza aumenta, que deja de cuidar de sí misma o que el dolor resulta insoportable, no dude en pedir ayuda psicológica. Acompañar este tipo de pérdidas puede marcar una gran diferencia.
Si desea trabajar este proceso de duelo y comprender mejor lo que está viviendo, puede contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Hace 5 meses consumí accidentalmente metanfetamina (fue mi segunda vez), en mi primer consumo (hace
Hace 5 meses consumí accidentalmente metanfetamina (fue mi segunda vez), en mi primer consumo (hace 2 años) no me pasó nada, pero lo pasé mal porque lo combiné con alcohol y casi me dio un coma etílico. Cuando lo consumí empezaron a venir recuerdos de la otra vez y me empezó a dar ansiedad, después de los efectos estuve bien un par de días pero me dio un ataque de ansiedad muy fuerte y desde entonces he estado con ataques de ansiedad diarios y dolor de estómago, pecho y taquicardias. A día de hoy solo tengo ansiedad pero conforme se me ha ido quitando el dolor del pecho, mi ansiedad ha ido empeorando, antes cuando me daba la ansiedad solo pensaba en el pecho, pero ahora que no me duele pienso que me voy a volver loco y cuando lo pienso me da más ansiedad y es como un círculo vicioso, cuando tengo mucha ansiedad me cuesta dormir y cuando voy a hacerlo tengo sueños vividos y alucinaciones, tengo un familiar que sufre de esquizofrenia y me preocupa desarrollar la enfermedad. No se si todo esto es parte de la ansiedad o puedo estar desarrollando algún otro tipo de enfermedad mental. Actualmente estoy buscando ayuda psicológica pero no se si debería buscar también algún psiquiatra.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo primero que quiero transmitirle es un mensaje de tranquilidad: por lo que describe, es mucho más compatible con un problema de ansiedad intensa desencadenado tras el consumo que con el inicio de una esquizofrenia.
De hecho, la evolución que explica encaja bastante bien con un círculo de ansiedad. Inicialmente el miedo estaba centrado en las sensaciones físicas (dolor en el pecho, taquicardia, molestias digestivas). Cuando esos síntomas fueron disminuyendo, la ansiedad no desapareció, sino que cambió de objetivo: ahora el miedo es "¿y si me estoy volviendo loco?".
Ese cambio de contenido es muy característico de la ansiedad. Cuando una preocupación pierde fuerza, la mente suele encontrar otra a la que aferrarse.
Además, las experiencias que comenta al intentar dormir (sueños muy vívidos o alucinaciones al quedarse dormido) pueden aparecer en personas con ansiedad intensa, especialmente si están durmiendo mal. Las llamadas alucinaciones hipnagógicas son fenómenos relativamente frecuentes en la transición entre la vigilia y el sueño y, por sí solas, no indican que una persona esté desarrollando una psicosis.
Entiendo que el antecedente familiar de esquizofrenia haga que este miedo sea todavía mayor. Sin embargo, hay una diferencia importante: las personas que desarrollan un trastorno psicótico suelen perder progresivamente la capacidad para cuestionar sus experiencias. En cambio, usted está preocupado precisamente porque teme perder el contacto con la realidad y busca ayuda para entender lo que le ocurre. Esa conciencia suele ser mucho más propia de un cuadro de ansiedad que de una psicosis.
También es importante señalar que las metanfetaminas pueden desencadenar episodios intensos de ansiedad y pánico, incluso después de un consumo aislado, especialmente si la experiencia fue vivida con mucho miedo. En algunas personas, el recuerdo del episodio queda asociado a una sensación de amenaza y el cerebro permanece en un estado de hipervigilancia durante meses.
Me parece muy acertado que ya esté buscando ayuda psicológica. En paralelo, también considero recomendable una valoración por un psiquiatra, no porque piense que necesariamente exista un trastorno psicótico, sino porque lleva cinco meses con ansiedad intensa, dificultades para dormir y un sufrimiento importante. Un psiquiatra podrá valorar si, además del tratamiento psicológico, existe alguna opción farmacológica que le ayude a reducir la ansiedad mientras trabaja el problema de fondo.
Mientras tanto, le recomendaría evitar completamente cualquier consumo de sustancias psicoactivas, incluido cannabis u otros estimulantes, ya que podrían aumentar tanto la ansiedad como el miedo que está experimentando.
Lo más importante es que no siga interpretando cada sensación o cada pensamiento como una prueba de que está "volviéndose loco". Ese intento constante de comprobar si está perdiendo el control es precisamente uno de los mecanismos que mantienen la ansiedad.
Con un abordaje adecuado, este tipo de cuadros suele mejorar de forma significativa.
Si desea trabajar este problema desde un enfoque estratégico y aprender a romper ese círculo de ansiedad y miedo, puede contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Hola. Varias veces encontré a mi esposo masturbandose, hemos conversado sobre el tema y le comenté q
Hola. Varias veces encontré a mi esposo masturbandose, hemos conversado sobre el tema y le comenté que a mi me hacía sentir que no era suficiente pese a que tenemos una vida sexual activa, pero para él dice que le gusta hacerlo para desestresarse. Yo quisiera que no lo haga porque ya intente hacer de la vista gorda pero solo genera que yo me siga sintiendo mal, pero al mismo tiempo considero que es egoísta decirle que no lo haga
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que plantea es un conflicto bastante frecuente en pareja y, más que centrarse en la masturbación en sí, conviene entender qué significado tiene para cada uno.
Para muchas personas, la masturbación no sustituye a la pareja ni implica falta de deseo hacia ella. Puede cumplir funciones distintas: relajarse, liberar tensión, conciliar el sueño o disfrutar de un espacio de intimidad personal. Por eso es posible que su marido le diga que lo hace para desestresarse y que, al mismo tiempo, mantenga una vida sexual satisfactoria con usted.
Sin embargo, también es completamente comprensible que usted se sienta herida si interpreta esa conducta como una señal de que "no soy suficiente". El malestar no suele venir del acto en sí, sino del significado que adquiere.
La cuestión importante sería preguntarse: ¿qué siente exactamente cuando descubre que se masturba? ¿Que la rechaza? ¿Que la prefiere menos? ¿Que ya no la desea? Identificar esa emoción ayuda mucho más que discutir sobre si debería o no hacerlo.
Por otro lado, pedirle que nunca se masturbe probablemente no sea una solución que funcione a largo plazo. La sexualidad también incluye una dimensión individual, y pretender eliminarla suele generar más tensión que cercanía.
En cambio, sí sería útil que ambos pudieran hablar de las necesidades que hay detrás. Usted necesita sentirse elegida, deseada y suficiente; él puede necesitar conservar un espacio de intimidad personal sin que eso se interprete como un rechazo hacia usted.
Cuando una pareja consigue comprender que estas dos necesidades pueden coexistir, suele disminuir mucho el conflicto.
También sería interesante valorar si este sentimiento de "no ser suficiente" aparece únicamente en esta situación o si ha estado presente en otros momentos de su vida o de la relación. A veces la conducta de la pareja actúa como desencadenante de una inseguridad previa, más que como su causa.
Si este tema sigue generando malestar y afecta a la relación, trabajar la comunicación y el significado que ambos atribuyen a la sexualidad puede ser de gran ayuda.
Si desea abordar esta situación de pareja desde un enfoque estratégico y respetuoso con las necesidades de ambos, puede contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
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Hola, vengo porque desde hace unos días me he sentido muy abrumado, con mucha angustia y una confusi
Hola, vengo porque desde hace unos días me he sentido muy abrumado, con mucha angustia y una confusión muy fuerte que me está provocando mucha ansiedad y ganas de llorar sufro esto durante meses
empecé a tener pensamientos muy repetitivos e intrusivos relacionados con mi sexualidad y con un amigo. Es algo que me genera mucho rechazo y malestar, pero no puedo quitármelo de la cabeza. Intento no pensar en eso, pero termino atrapado pensando en mi amigo todo el día, lo que me hace dudar mucho de mí mismo y me causa pánico.
Lo que más me asusta es que he empezado a notar síntomas físicos muy raros. Cada vez que pienso en él o que me da ansiedad por este tema, siento una presión muy fuerte en la cara y empiezo a tener saltos, temblores o pulsaciones involuntarias en los párpados de los ojos. Se siente como un espasmo constante. Mi mente se asusta y asocia ese salto en los ojos con el pensamiento, lo que me genera un círculo vicioso de más miedo, más obsesión y más tensión física.
Me siento muy cansado mentalmente, sobrepienso las cosas las 24 horas del día y la angustia me dan ganas de llorar porque siento que no tengo el control de mi cabeza. Quería descartar si el problema en mis ojos es por el mismo estrés y fatiga acumulada, y pedirle ayuda o guía para poder manejar esta crisis de ansiedad y frenar este bucle de pensamientos que me está agotando."RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que describes, parece que has entrado en un círculo muy agotador: aparece un pensamiento que te asusta, intentas averiguar qué significa, compruebas lo que sientes, tratas de expulsarlo y, precisamente por todo ese esfuerzo, el pensamiento adquiere cada vez más importancia.
En los pensamientos intrusivos ocurre con frecuencia una paradoja: cuanto más intentamos no pensar algo, más presente se vuelve. Y cuando además necesitamos comprobar constantemente si ese pensamiento significa algo sobre nosotros, cada sensación, imagen o reacción corporal puede convertirse en una nueva “prueba” que analizar. Así se pasa de tener un pensamiento desagradable a vigilar continuamente la propia mente.
Por eso intentaría no resolver ahora la pregunta sobre tu sexualidad a través de esos pensamientos. Que aparezca un pensamiento no demuestra por sí mismo un deseo, una intención ni define tu orientación sexual. Lo importante clínicamente es observar qué haces cuando aparece: si lo analizas durante horas, compruebas tus reacciones, buscas certezas, intentas neutralizarlo o te preguntas repetidamente “¿y si esto significa que…?”, esas estrategias pueden estar alimentando el bucle obsesivo.
Respecto a los párpados, pequeños espasmos o temblores pueden aparecer asociados al estrés, cansancio, falta de sueño o estimulantes, pero a distancia no sería responsable asegurarte que la causa sea exclusivamente ansiedad. Si persisten, empeoran, afectan a otras zonas de la cara o aparecen otros síntomas neurológicos o visuales, conviene consultarlo con un médico. Y procura no convertir el párpado en otro instrumento de comprobación: “he pensado en mi amigo y me ha saltado el ojo, por tanto significa…”. Una coincidencia corporal no responde a la pregunta que tu ansiedad está intentando resolver.
El objetivo terapéutico no sería convencerte una y otra vez de que aquello que temes es falso, porque probablemente necesitarías volver a convencerte mañana. Sería ayudarte a romper el mecanismo mediante el cual necesitas comprobarlo continuamente. Cuando deja de alimentarse la obsesión con intentos constantes de control, análisis y búsqueda de certeza, puede empezar a perder su fuerza.
Si llevas meses así, piensas en ello prácticamente todo el día y estás llegando al agotamiento y al llanto, te recomiendo trabajarlo con un psicólogo. No porque el contenido de esos pensamientos diga algo terrible sobre ti, sino porque el mecanismo obsesivo que describes está interfiriendo mucho en tu vida y merece atención.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente este círculo de pensamientos intrusivos, comprobaciones y ansiedad, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Hola! Desde febrero tengo lo siguiente no siento emociones positivas ni negativas, un día me despert
Hola! Desde febrero tengo lo siguiente no siento emociones positivas ni negativas, un día me desperté y ya no siento nada, estoy haciendo todo en automático. Estoy con especialistas pero no hay mejora, estoy muy preocupada y tampoco saben que tengo
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Entiendo que te preocupe especialmente que esto haya aparecido de una forma tan brusca y que lleves meses sintiendo que funcionas “en automático”.
La ausencia o disminución marcada de emociones puede aparecer en situaciones psicológicas diferentes y también puede estar relacionada con determinadas condiciones médicas o con algunos tratamientos farmacológicos. Por eso, con la información que das, no sería responsable ponerte una etiqueta ni decirte qué tienes. Que ya estés siendo valorada por especialistas es importante, sobre todo por ese inicio aparentemente repentino.
Desde el punto de vista psicológico, hay algo que sí conviene observar: cuando una persona descubre que “ya no siente”, puede empezar inevitablemente a comprobarse durante todo el día. “¿Esto me hace ilusión?”, “¿quiero a esta persona?”, “¿por qué esto no me entristece?”, “¿siento algo ahora?”. El intento constante de encontrar la emoción puede producir el efecto paradójico de alejarnos todavía más de la experiencia espontánea. Se termina observando la vida en lugar de viviéndola.
Por eso, además de continuar con el estudio médico y psicológico, sería interesante analizar qué haces desde febrero para intentar recuperar las emociones y si alguna de esas soluciones está manteniendo involuntariamente el problema. En terapia no siempre necesitamos conocer primero perfectamente la causa para comenzar a comprender cómo está funcionando actualmente la dificultad; intervenir sobre aquello que la mantiene también puede ayudarnos a conocerla mejor.
No intentaría obligarte a sentir ni comprobar continuamente si las emociones han regresado. El primer objetivo puede ser mucho más pequeño: empezar a recuperar experiencias y acciones concretas sin exigirles que produzcan inmediatamente una determinada emoción.
Y si además de esta desconexión aparecieran pensamientos de hacerte daño, una incapacidad importante para cuidarte o un empeoramiento brusco, comunícalo inmediatamente a los profesionales que te están atendiendo.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres una valoración psicológica centrada en cómo se ha construido y se mantiene actualmente este bloqueo emocional, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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Soy madre soltera de un niño de 9 y una niña de 14, tengo una relación con un hombre casado el tiene
Soy madre soltera de un niño de 9 y una niña de 14, tengo una relación con un hombre casado el tiene un hijo de 14 años y uno de 19 años, llevamos 2 años saliendo y dijo se separaria cuando su hijo menor cumpliera 18años, hoy me ha dicho que quiere terminar la relación porque siente no es mi prioridad, yo siempre he hablado claro que mi prioridad son mis hijos y el también pero en diferente escala no puedo estar disponible para el porque me debo a mis hijos y aparte trabajo, el también tiene sus compromisos con la familia y el trabajo y me he adaptado, el terminar esa relación me duele mucho pues lo Amo y admiro mucho además que ha Sido un gran apoyo moral para mí, yo sufro de crisis de ansiedad desde hace tres años y hoy me siento devastada
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que hoy te sientas devastada. No estás perdiendo solamente a una persona que amas, sino también una relación de dos años, un apoyo importante y, probablemente, el proyecto de futuro que habías construido alrededor de la idea de que algún día él se separaría.
Pero hay algo de lo que cuentas que merece ser observado con cuidado: que tus hijos de 9 y 14 años sean prioritarios para ti no significa que tu pareja carezca de importancia. Son vínculos distintos y no deberían obligarte a elegir emocionalmente entre ellos. Además, durante estos dos años tú has aceptado las limitaciones que imponían su matrimonio, sus hijos, su familia y su trabajo. Por tanto, conviene preguntarse qué significa exactamente para él ahora “no ser tu prioridad” y qué esperaba concretamente de ti que no estaba recibiendo.
En estos momentos, sin embargo, evitaría intentar resolverlo todo desde la angustia. Cuando sentimos que alguien se aleja, es muy fácil entrar en una espiral de llamadas, mensajes, explicaciones, promesas o intentos de demostrar cuánto nos importa. Son conductas comprensibles, pero pueden aumentar todavía más nuestra sensación de dependencia y desesperación.
Hoy no necesitas decidir si luchar por la relación, esperar cuatro años, convencerlo o renunciar definitivamente. Necesitas atravesar el impacto inicial sin convertir el miedo a perderlo en una sucesión de acciones impulsivas. Permítete estar triste, llorar si aparece el llanto y apoyarte en personas de confianza, pero intenta mantener tus rutinas básicas y no abandonar aquello que ya sostenía tu vida antes de esta relación.
Después habrá una cuestión que merecerá ser trabajada con mucha serenidad: distinguir cuánto estás sufriendo por la pérdida real de esta relación y cuánto por perder el futuro que esperabas que algún día llegara. Porque durante dos años has estado vinculada a una persona que, por definición, solo podía ofrecerte una disponibilidad limitada mientras continuaba casada. Comprender cómo has conseguido adaptarte tú a sus límites y por qué ahora tus límites parecen incompatibles con sus necesidades puede ayudarte mucho a entender esta relación.
Y teniendo antecedentes de crisis de ansiedad, si notas que la situación desencadena una crisis intensa, no intentes combatir desesperadamente cada sensación. Si la ansiedad se vuelve inmanejable o aparecen pensamientos de hacerte daño, busca atención profesional inmediata.
Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar tanto esta ruptura como las crisis de ansiedad y comprender qué está manteniendo ahora tu sufrimiento, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
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